Tomoe
Parte 2
And now I feel this overwhelming pain
I mean it's in my veins
I mean it's in my brain
My thoughts are running in a circle like a toy train
I'm kinda like a perfect picture with a broken frame
I know exactly who to blame
TRADUCCIÓN: Y ahora siento este dolor abrumador, quiero decir que está en mis venas, quiero decir que está en mi cerebro. Mis pensamientos corren en un círculo como un tren de juguete, soy como una imagen perfecta con un marco roto. Se exactamente a quien culpar.
Alexandre se quedó con Marie y él al igual que Tomoe no lograron conciliar el sueño en toda la noche imaginando que por la mañana sus padres posiblemente enfrentarían al titan colosal y acorazado.
Tomoe se levantó de golpe por culpa de una pesadilla que tuvo y pudo ver como caían truenos trayéndole un terrible recuerdo de cuando invadieron los titanes.
Se puso de pie y camino a la ventana, todo el valle estaba sumido en la oscuridad debido a que no había luna que iluminara aquella noche. Estaba por regresar a su cama por el frio, pero entonces escucho ruido el cual venía desde los establos y decidiendo salir a ver lo que pasaba preocupada por Tormenta.
Sigilosamente bajo las escaleras alumbrada únicamente por una lampara de alcohol y salió rumbo a los establos donde estaba Tormenta quien estaba agitado.
-Tranquilo, soy yo -dijo Tomoe dulcemente mientras se acercaba lentamente para no alterarlo más y cuando lo tuvo cerca comenzó a acariciándolo para calmarlo-. Sabes Tormenta, tengo un mal presentimiento, creo que debiste ir con papá -dijo abrazando al caballo.
Después de un rato calmando al caballo ella salió y regreso a la casa para toparse con su niñera.
-Tomoe -dijo con los brazos cruzados.
-No hice nada malo. Tormenta estaba asustado -alego.
-Imagina que la lampara se cae, incendias el establo y mueres dentro o imagina que un caballo te da una patada ¿sabes que también puedes morir de eso?
-No soy de cristal -dijo molesta.
-No, pero eres mi responsabilidad, tus padres confían en que te cuide a ti y a Alex y no puedo hacerlo si continúas escapando. La próxima vez que intentes escapar recuerda que si te pasa algo tu padre me mataría.
-Lo siento.
-Ahora a dormir.
Tomoe camino a las escaleras hasta que escucho ruido muy parecido a pisadas.
-Alguien viene -dijo Tomoe-. Son tres hombres montados a caballo.
-No digas locuras ¿Cómo vas a saber eso?
-Porque puedo escucharlos y van a tocar la puerta justo ahora.
Justo en ese instante se escucharon los golpes en la puerta de madera.
-Abran la puerta ahora mismo, está presente Darius Zackly comandante de las tres divisiones militares -dijo un hombre.
-Tomoe a tu cuarto ahora y no salgas -ordeno la mujer y antes de que la pequeña rezongara ella volvió a hablar-. Ahora.
Tomoe subió rápidamente pues vio la expresión de miedo reflejada en los ojos de la mujer que la había cuidado desde bebe y entendió que era algo grave ya que existían pocas cosas en la vida a las cuales su niñera le tenía miedo.
-¡Abran ahora! -exigió un soldado y la mujer abrió.
-¿Qué pasa? ¿Por qué tanto escandalo? -pregunto fingiendo que apenas se había levantado.
-Se solicita la presencia de Tomoe Ackerman Zoe -dijo el soldado en canto entraba acompañado de otro para después darle paso a Zackly.
-Comandante -dijo la mujer haciendo el saludo llevado su puño al corazón.
-Linda casa madame -dijo Zackly sonriendo-. ¿Podría darme una taza de té?
-¿Podría decirme que hace aquí comandante? -pregunto la mujer-. No se ofenda, pero es muy tarde y mañana tengo que despertarme temprano porque debo cuidar a los caballos de la legión y…
-Vengo únicamente a una visita social que no demorara mucho -dijo Zackly-. Como mi subordinado lo dijo vengo a hablar con la señorita Ackerman.
-Me temo que aquí no vive nadie con…
-No me mienta -dijo antes de que la mujer terminara su frase-. Quiero ver a la hija del capitán o a usted la hare arrestar por insubordinación.
-Yo no sabía que era la hija del capitán -alego la mujer fingiendo inocencia.
-Por favor sin mentiras, odio las mentiras -dijo Zackly borrando su sonrisa y mirándola seriamente-. Suban por la niña -ordeno a sus subordinados.
-¡No se atreva! -grito y al instante coloco un cuchillo a la altura de la garganta del soldado más cercano a ella-. Salgan de esta propiedad o los matare a los tres.
-Así que así quiere jugar -dijo Zackly tomando la escopeta del otro hombre-. Hágalo y yo mismo le disparare.
La mujer permaneció amenazante y Zackly también esperando a ver quién atacaba primero. Ella sabía que la matarían, pero al menos el ruido del disparo pondría en alerta a Tomoe y así quizás con un poco de suerte lograría escapar.
-No la lastimen -dijo Tomoe parada frente a todos.
-¡Tomoe corre! -le grito la mujer.
-Buenas noches damita -saludo Zackly sonriéndole a Tomoe-. Vera escuche por boca de mi gran amigo Dot Pixis que es muy buena jugando al ajedrez y pensé que quizás un buen juego le ayudaría a distraerse del hecho de que sus padres por la mañana se estarán jugando su vida.
-¿Qué quiere realmente? -pregunto Tomoe seria.
-¿Por qué no jugamos y lo averiguas?
-Si yo gano se ira y nunca más regresará a molestar.
-Bien, pero si yo gano tu tendrás que mudarte al cuartel central, iniciar entrenamiento y jurarme lealtad incondicional.
-¿Por qué? -pregunto Tomoe.
-Eres un ser muy especial. Heredaste la inteligencia de tu madre y la fuerza de tu padre.
Tomoe camino hacia la sala y Zackly se dispuso a seguirla hasta que miro a la mujer que seguía amenazando la vida del soldado.
-Estaremos en la sala, ustedes dos salgan y en cuanto usted -dijo mirando a la mujer-. Suelte eso y sigo esperando mi té.
-Que sean dos -dijo Tomoe desde la otra habitación.
-Ya escucho a la niña, que sean dos -dijo Zackly sonriéndole.
Zackly entro a la sala y vio que Tomoe ya estaba frente al ajedrez.
-Pido blancas -dijo Tomoe y Zackly acepto sin problemas.
El juego inicio y él quedo asombrado cuando Tomoe solo requirió de tres movimientos para ganarle sin ningún problema.
-Que tenga buenas noches comandante -dijo Tomoe poniéndose de pie-, por cierto, mi padre se enterara de esto.
-No importa -dijo Zackly poniéndose también de pie-. Escucha damita lo que paso en la entrada, la culpa fue solamente de tu niñera, tu y yo podríamos ser grandes amigos, de hecho, te traje un obsequio.
Zackly saco del bolsillo de su gabardina una caja envuelta por un gran moño rosa y Tomoe lo tomo pensando en cuales serían las segundas intenciones de aquel regalo.
-Adelante ábrelo -dijo.
Dentro venia un libro que Tomoe miro con alegría.
-Yo podría venir a visitarte y traerte más libros -dijo y después agrego-. Libros que nadie más tiene pues es un beneficio de mi puesto.
-¿Por qué me regala esto?
-Como dije, eres un ser especial, pero todo tu potencial se encuentra desperdiciado en esta casa rodeada de animales -dijo mirando a su alrededor con desagrado-. Tu podrías ser un gran soldado como lo es tu papá o incluso mejor.
Tomoe se quedó pensando mientras miraba el regalo y Zackly camino a la salida mirando por última vez a la niña sonriendo al verla meditar la propuesta.
-Comandante -llamo Tomoe girándose para verlo-. Gracias, pero… -entonces le extendió el libro-. No puedo aceptar ni su regalo ni su propuesta.
Zackly tomo el libro y su sonrisa no se borró pues tal como lo esperaba esa niña era demasiado astuta como para ser tentada con regalos caros o promesas de grandeza y se preguntó ¿Qué era lo que podía ofrecerle?
-Entiendo, aun así, cuando lo desees puedes venir al cuartel central a verme. Estaré esperando una revancha.
-No pasara -contesto firme-. Que tenga buena noche comandante.
Zackley salió de la casa y Tomoe subió al segundo nivel para verlo partir y asegurarse de que no decidiera regresar.
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-¿Por qué no simplemente le amenaza con matar a sus padres? -pregunto el soldado mientras cabalgaban.
-No es tonta, sabe que ellos estan bajo la protección de la reina Historia -contesto Zackly-. Además, la lealtad de una persona no se gana a base del miedo y un soldado leal es más valioso que cualquier otro con más habilidad.
-No entiendo.
-Por supuesto que no, pero piensa que Erwin tiene de su lado al hombre más fuerte de la humanidad y en todo lo que ha logrado, ahora piensa lo que yo lograría teniendo a su hija de mi lado.
-Es una mocosa -dijo restándole importancia.
-Que crecerá y se volverá un ser letal al cual quisiera tener de aliada.
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Tomoe se recostó en cuanto vio que se alejaban e intento pensar en lo ocurrido, así como los motivos de aquel hombre.
-Deberías dormir -dijo la mujer entrando al cuarto.
-No puedo -confeso.
-¿Por tus padres? -pregunto sentándose en la cama.
-No, por nuestro visitante.
-No tienes nada que temer.
-No tengo miedo solo interrogantes como ¿Cuáles eran sus intenciones?
-Esto no debería corresponderme a mi decírtelo, pero puedes hacerles esa pregunta a tus padres a su regreso.
Al siguiente día por la tarde Tomoe viajo a Trost y se reunió con Alex a la espera de sus padres mientras miraban esperanzados al cielo.
-Falta menos una T -dijo Alexandre mirando su reloj.
-Que sean amarillas, que sean amarillas -pidió Tomoe y entonces las campanas comenzaron a replicar.
-Llegaron antes -dijo Alexandre y ambos niños miraron esperanzados hasta que la primera bengala exploto en el aire revelando chispas color amarillas.
-¡Son amarillas! -grito Alexandre abrasando a su amiga-. ¡La misión tuvo éxito!
Los ciudadanos escucharon esto y corrieron la voz entre el público.
Tomoe y Alexandre se abrieron paso hasta la muralla donde el elevador bajaba con nueve personas, pero supusieron que el resto seguían del otro lado de la muralla.
-¡Mamá, papá! -grito Tomoe corriendo hacia ellos, aunque fue interceptada por Eren quien lucía muy demacrado y tenía las marcas en sus ojos por haber abusado de sus poderes titan.
-Quédate conmigo guerrera -le pido Eren mientras la abrazaba y Tomoe estiro su cuello para ver que su padre ayudaba a caminar a su madre.
-¿Qué paso? ¿Por qué mamá no puede caminar bien? -pregunto e intento liberarse del abrazo de Eren-. Eren suéltame, déjame ir con ellos.
Alexandre también fue detenido por Mikasa quien comenzó a hacer preguntas sobre su padre y apenas unos minutos después Hange y Levi se vieron rodeados por los del periódico y montones de personas que exigían saber dónde estaban los demás miembros de la legión.
Tomoe continuaba forcejeando sintiendo como su ira iba en aumento y no solo eso, sino que también podía sentir como si la tierra se moviera.
-¿Acaso está temblando? -pregunto Jean.
-No siento nada -dijo Connie.
-Es muy leve -dijo Sasha.
-¿Eren? -pregunto Armin.
-Mi pequeña guerrera tus padres estan bien -dijo Eren para calmarla-. Pero ahora más que nada tu amigo te necesita.
Tomoe miro a Alexandre quien hablaba con Mikasa y pareció calmarse momentáneamente así como el pequeño movimiento de la tierra.
-Lo siento, creo que es por haber usado mucho mis poderes -mintió mirando su mano que estaba quemada por alguna extraña razón.
Ambos niños fueron llevados al cuartel donde aguardaron junto a Levi a quien le toco darle la noticia de la muerte de su padre.
-Alex, entiendo si me odias -dijo Levi al terminar de contarle los hechos y el motivo por el que decidió salvar a Armin.
-No lo hago -contesto y en su voz se escuchaba la tristeza que sentía-. Papá merecía descansar, pero prometo que yo continuare su lucha -dijo decidido mientras miraba el reloj.
-Tu único deber es ser feliz -dijo Levi y luego miro a su hija-. Temo que te falle, no protegí a tu madre.
-La trajiste con vida papá eso es lo importante -dijo Tomoe y ambos niños abrazaron a Levi.
-Ya pueden pasar, está consciente y pregunta por ustedes tres -dijo el médico y se hizo a un lado para que los tres ingresaran al cuarto.
-¡Mamá! -grito Tomoe y corrió a la cama donde estaba Hange quien estiro los brazos.
-Mi amor -dijo Hange abrazándola fuertemente.
-Me asfixias -se quejó Tomoe.
-Tía Hange -hablo Alexandre.
-Supongo que Levi ya te conto -dijo Hange y Alexandre asintió-. Ven cariño -pidió soltando a Tomoe y estirando sus brazos a los cuales Alexandre corrió y ya envuelto en ellos comenzó a llorar-. Calma, todo estará bien -dijo Hange mientras pasaba su mano por la cabellera castaña del niño-. Confía en mí, pronto todo estará bien -volvió a decirle recordando el dolor que había sentido tras la pérdida de sus padres al grado de intentar saltar desde lo alto de la muralla, cosa que hubiera hecho de no ser porque Erwin la detuvo aquella noche.
-¿Cómo puedes saberlo tía Hange? -pregunto llorando mientras se aferraba a ella.
-Porque mis papas también perdieron a sus papas -contesto Tomoe abrasando a Alexandre recordando como Hange le había contado aquellas historias cuando habían viajado a la ciudad subterránea por primera vez.
-Es todo por hoy -interrumpió Levi al notar el agotamiento reflejado en el rostro de Hange-. Déjenla descansar, mañana podrán verla.
-Mamá ¿Tu ojo estará bien? -pregunto Tomoe poniendo una mano en la mejilla de su madre mientras inspeccionaba el vendaje.
-Temo que no amor, cuando ocurrió la explosión el vidrio de mis lentes se rompió y los fragmentos se incrustaron en el iris, eso significa que no volveré a ver.
-Lo siento mucho mamá -dijo Tomoe recargando su cabeza en el pecho de Hange.
-Está bien amor, de todas formas mi vista era horrible.
-Pero ya no serás la cuatro ojos de papá.
-Tu madre siempre será mi cuatro ojos -dijo Levi mirando a Hange, aunque sentía culpa por todo lo ocurrido y sabía que tenía una conversación con ella pendiente-. Ahora dejen a los adultos solos.
Tomoe y Alexandre bajaron de la cama de Hange y caminaron a la salida no sin antes mirar una última vez a Hange quien les sonrió.
Levi cerró la puerta y camino hacia Hange para después tomar su mano.
-Adelante habla -dijo Levi.
-Ya no tiene importancia -dijo Hange.
-Estas furiosa porque elegí a Armin y no a Erwin.
-No, ya no -contesto Hange-. Solo me preocupa Alex.
-Estará bien, es fuerte ¿Tu estarás bien?
-No, bueno no lo sé, no sé cómo ser comandante -confeso asustada.
-Estoy seguro de que lo lograras y yo te apoyare.
Hange no estaba recuperada del todo, pero estuvo de pie antes porque tenía que hacer algo antes de ir al funeral de Erwin.
-No puede entrar -le dijo una mujer de la servidumbre a Hange, pero a ella no le importo y entro al cuarto donde Marie estaba metida en la cama rodeada de un montón de papeles sucios.
-¡Arriba, levántate! -le grito Hange abriendo las cortinas para dejar pasar la luz del sol a la habitación sumida en penumbra.
-¡Lárgate! -le grito arrojándole una almohada.
-Vamos Marie, no me hagas sacarte de esa cama a la fuerza.
-Solo déjame, no sé ni siquiera porque estás aquí.
-Por ti y por Alex -contesto Hange para después voltear el colchón dejando a Marie en el suelo.
-¡Estas loca! -le grito y en lugar de levantarse ella permaneció en el suelo.
-Mírate, te ves patética -le dijo Hange con doble intención.
-Ponte en mi lugar ¿Qué harías si Levi o Tomoe murieran?
-Estar triste, pero eso no me impediría actuar -contesto Hange-. Lloraría y después continuaría porque en esta vida debes pelear, la vida no es justa y siempre te va a dar en donde más te duele, pero es tu deber seguir adelante por ti y sobre todo por Alex, vamos Marie, piensa en tu hijo, te lo dije una vez y te lo vuelvo a decir ¡Se la madre que Alex necesita!
-¡Ya basta, solo déjame! -le grito mientras lloraba.
-Eres patética y débil ¿Dónde está la Marie que pelea con uñas y dientes? ¿Dónde está la Marie que primero moriría antes de permanecer todo el día en la cama en esas fachas?
Marie apretó los puños y se puso de pie mientras se tambaleaba.
-Eres la peor persona del mundo ¿lo sabias? -dijo en cuanto estuvo de pie y erguida con la barbilla en alto.
-Ahora vístete, tienes un funeral al cual ir.
-¿Para qué? -pregunto Marie-. Su cuerpo está en Shiganshina.
-En realidad la legión hizo un segundo viaje a Shiganshina apoyados por la policía militar y las tropas de guarnición -dijo Hange-. Después de todo nuestros soldados merecían regresar a casa y tener una sepultura adecuada.
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Varios asistieron al funeral de Erwin para presentar sus condolencias a Alexandre quien fue acompañado por Marie. Hange dijo las últimas palabras de despedida, hicieron los 21 disparos y doblaron la bandera para entregársela a Alexandre junto con Marie.
-¿Crees que estará bien? -pregunto Levi mientras veía a madre e hijo juntos.
-Si, Marie solo necesitaba una ayuda -contesto Hange.
-Pues yo no estoy bien -dijo Tomoe-. Alex se va a mudar y no tendré con quien jugar. Exijo una hermana.
Llego diciembre y todos se preparaban para la cena familiar que festejarían los de la legión.
-Tome apresúrate, se nos hace tarde -dijo Levi entrando al cuarto de su hija y al hacerlo noto que estaba triste sentada en el suelo y continuaba sin cambiarse sosteniendo entre sus manos el vestido blanco que su tía Nifa le había regalado-. ¿Qué pasa? ¿Es porque extrañas a Alex? O ¿Quizás es por Nifa? -pregunto y Tomoe negó con la cabeza.
-Manche el vestido y mamá me matara así que podría ser mi último día sobre la tierra -dijo Tomoe y le mostro el vestido blanco a su padre.
-Ya veo -dijo Levi tomándolo-. Así que jugaste con el vestido cuando sabias que no debías hacerlo.
-Lo siento papá -dijo Tomoe.
-Bueno nada que el bicarbonato no quite -dijo Levi tras inspeccionar la mancha.
Levi se puso manos a la obra para dejar el vestido limpio y mientras lo hacía había ordenado a Armin distraer a Hange hasta que su hija estuvo lista.
-Sera nuestro secreto -dijo Levi al ver a su hija en aquel vestido ampón blanco con un moño rojo atado a su cintura-. Luces como todo un angelito, pero veo que algo más te preocupa.
-Vino el comandante Zackly -confeso Tomoe.
-Si, ya lo sé, tu madre me detuvo de ir a partirle la cara a ese viejo maldito.
-No hizo nada malo, solo que no logro entender ¿Por qué esta tan interesado en mí? -pregunto.
-Supongo que es hora de la plática -dijo Levi sentándose en la cama y su hija hizo lo mismo-. Te conozco y no pararas hasta encontrar una respuesta -él la miro y luego soltó un suspiro-. Cuando la muralla María cayó los altos mandos estaban asustados y necesitaban soldados fuertes que derrotaran a los titanes para recuperar el territorio perdido.
-Como tú -dijo Tomoe.
-Exacto, de hecho, al comandante Zackly se le ocurrió la idea de que debería dedicarme a procrear hijos -dicho esto se arrepintió de haberlo contado.
-Descuida, mamá me conto como se hacen los bebes -dijo Tomoe al notar el rostro de su padre.
-Tu madre es una insensata, mira que hablarle a una niña de cuatro años sobre eso.
-Es biología -argumento Tomoe-. Todos los animales lo hacen.
-Como sea, el punto es que esa idea me parecía una mierda y el comandante sabía que la rechazaría, así que por eso aquella idea jamás fue propuesta y yo me entere gracias a Erwin, pero existía un problema porque para ese entonces tu ya estabas en camino y es por eso te mantuvimos oculta para que el gobierno no te apartara de nosotros o te usara para sus fines egoístas porque como ya lo habrás notado eres muy especial, tienes la inteligencia de tu madre y mis habilidades.
-Temen que me utilicen como soldado -dijo Tomoe-. Pero yo no soy de cristal, yo podría ser un soldado.
Tomoe enseguida enfureció y más por aquella decisión de sus padres.
-Solo quiero que lleves una vida normal, quiero protegerte.
-¿Una vida normal? Gracias a eso nos atacaron los titanes a tía Nifa y a mí y no pude hacer nada.
Levi recordó aquel día y lo impotente que se sentía.
-Tienes cuatro años, eres muy joven y si tanto quieres morir entonces enlístate, pero no podrás hacerlo hasta los doce, hasta entonces debes conformarte con crecer como una niña normal.
-¡No soy normal! -grito.
-Lo eres, eres como cualquier persona -alego calmado-. Solo mírate al espejo y lo veras, aunque ¿Sabes lo que veo? -pregunto y su hija negó-. Veo a un pequeño ángel muy especial que le da luz a este mundo.
-Puede que en el exterior parezca una niña normal -dijo Tomoe bajando la mirada-. Pero no lo soy en el interior.
Levi agarro la barbilla de Tomoe para que lo viera y entonces le dijo.
-Ser diferente no es malo. Ser diferente significa que aspiras a algo más y déjame decirte que las personas diferentes son las mejores porque ellas son las que pueden hacer un cambio y para ello no necesitas usar un arma.
-Como Eren -dijo Tomoe-. Él no es un monstruo, solo es diferente, tiene un gran poder y gracias a él la humanidad se salvará.
-Yo pensaba más en tu madre y todas las vidas que ha salvado con sus ideas.
-¿Eso quiere decir que no me darán una hermana?
-No lo sé, todo puede pasar -dijo Levi poniéndose de pie y Tome también lo hizo tomando la mano de Levi-. Vamos o tu madre diseccionara a Armin antes de Navidad.
Todos festejaron con una gran cena y a media noche Tomoe y Hange sacaron un pastel para festejar el cumpleaños de Levi hasta que el cansancio les hizo ir a todos a dormir.
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-Estoy tan cansada -dijo Hange dejándose caer en la cama-. No tiene mucho desde mi nombramiento y ya no soporto tanto papeleo.
-Yo puedo ayúdate -se ofreció Levi.
-Mejor ayúdame quitándome la bota, he llegado al punto que ni eso puedo hacer -dijo estirando su pierna.
-Creo que deberíamos posponer la idea de un segundo hijo -dijo Levi en cuanto logro quitarle el zapato-. Con tantas cosas que tenemos que hacer no creo que nos queden energías o tiempo para eso.
-Pero Tomoe se siente tan sola -dijo Hange incorporándose-. Ella siempre tuvo a Alexandre a su lado.
-Lo sé, pero ¿Cuánto tiempo llevamos intentándolo? -pregunto acercándose al rostro de Hange.
-Desde antes de la coronación de Historia -recordó Hange disminuyendo la distancia entre ellos-. Aun así…
Hange estaba por besar a Levi cuando él se apartó.
-Oye mañana Tomoe se divertirá, ira al orfanato y jugará con varios niños, quizás ahora que se sabe su existencia debería ser hora de que se mude al cuartel y más si estarás sepultada entre tantas obligaciones de comandante.
-Nunca me acostumbrare a ese título -dijo mirando hacia el cajón donde estaba guardada la corbata de bolo.
-Tendrás que acostumbrarte porque pronto llegaran nuevos reclutas y también deberías aprender a controlarte porque estos nuevos reclutas no saben que su comandante es una torpe cuatro ojos loca y amante de los titanes.
-Bueno entonces capitán Levi le ordeno que venga aquí en este instante y cumpla con sus deberes -bromeo Hange palpando la cama.
Levi regreso al lado de Hange en un instante para después besarla.
-Que el poder no se te suba a la cabeza -le dijo en cuanto dejo sus labios y procedió a desabotonar la blusa de Hange.
-Sera divertido, podre ordenarte cualquier cosa y tendrás que hacerlo sin rechistar.
Levi descendió hacia su cuello mientras que la despojaba de su blusa sin decir ni una sola palabra.
-Hubiera sido divertido ser la comandante cuando te negabas a atrapar un titan para mis experimentos -continúo hablando Hange mientras sentía los labios de Levi en contacto con su piel-. Entonces no hubieras podido negarte.
-Solo guarda silencio, eres molesta -le dijo antes de volverse a apoderar de sus labios pues sabía que era la única forma de callarla.
Levi y Hange miraban jugar a Tomoe con varios niños al igual que los de la 104 y entonces Hange tuvo una idea.
-Levi adoptemos -soltó de golpe esta propuesta y él la miro sin decir nada-. No tenemos tiempo para tener un bebe y aunque lo tuviéramos este no podría hacerle compañía a Tomoe así que ¿Qué opinas?
-No importa lo que yo opine o lo que creas que es lo mejor contesto regresando su mirada con dirección a su hija-. Es lo que piense Tomoe al respecto ¿Crees que le gustara la idea?
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Mientras ambos padres discutían el tema de la adopción Tomoe había terminado de contar y se dispuso a buscar a los demás jugadores encontrando rápidamente a varios niños al igual que a Sasha, Connie y Jean.
-No es posible que nos encontrara tan rápido -dijo Sasha triste por haber sido descubierta.
-Tonta hasta yo podía haberte encontrado ¿A quién se le ocurre esconderse detrás de un árbol? -dijo Connie.
-No deberíamos estar jugando estas niñerías -se quejó Floch-. ¿Acaso tienen cinco años?
-Floch porque no vas, te escondes y así le pedimos a Tomoe que nunca te encuentre -dijo Jean.
-¡Los encontré! -grito Tomoe encontrando a Armin y a Mikasa subidos en la rama de un árbol.
-Oye ¿Por qué estabas oculto con Mikasa? -reclamo Jean.
-Porque somos amigos y no sabía dónde ocultarme así que la seguí -contesto Armin.
-¿Dónde está Eren? -pregunto Mikasa mientras veía a todos lados.
-Nadie sabe, el único lugar que no hemos buscado es en el granero -contesto Connie.
-Pero las reglas del juego decían que esa era zona prohibida para esconderse ya que podía ser peligroso para los niños -dijo Armin.
Todos estaban distraídos discutiendo las normas del juego o en otros asuntos y fue por ello que nadie noto como Tomoe se adentraba al granero solo para encontrar a Eren abrasando a Historia.
-Tomoe -dijo Historia señalando a la niña y Eren se giró para mirar.
-Pequeña guerrera no es lo que parece… no le digas a Mikasa -dijo Eren soltando a Historia y parecía muy nervioso.
Tomoe salió del lugar y camino sin rumbo lejos de todos sentándose bajo un árbol debido a que sentía que su cabeza daba vueltas y que algo en su interior se rompia.
Una disculpa por no actualizar High School, prometo que a más tardar el jueves estaré subiendo un capitulo.
