Tomoe

Parte 3

I'm so tired of pretending
Where's my happy ending?

I followed all the rules
I drew inside the lines
I never asked for anything that wasn't mine
I waited patiently for my time
But when it finally came
He called her name

TRADUCCIÓN: Estoy tan cansada de fingir. ¿Dónde está mi final feliz? Seguí todas las reglas, dibuje dentro de las líneas, nunca pedí nada que no fuera mío, espere paciente mi momento, pero cuando finalmente llego él llamo su nombre.

Tomoe había visto a Eren abrasado a Historia y en ese instante entendió algo y era que para Eren ella siempre sería una niña, no era difícil entenderlo porque cuando ella tuviera quince entones él tendría veinticinco años y probablemente estaría casado, las matemáticas siempre eran parte importante en la vida y las estaba notando ahora porque además ella debía recordar que Eren solo viviría hasta los veinticuatro años debido a la maldición de Ymir.

-¿Puedo sentarme? -pregunto Eren a Tomoe y ella asintió tomando él asiento a su lado debajo del árbol.

-Escucha lo que viste… Historia y yo…

-¿Te gusta? Porque a mi no me agrada, pero supongo que es linda y es amable -dijo Tomoe sin mirar a Eren.

-Claro que no me gusta, solo estábamos conversando y le brindaba mi apoyo a una amiga -dijo Eren sonrojado.

-¿Qué pasa con Mikasa? Ella es linda y muy hábil, no tanto como papá, pero…

-Mikasa es... bueno ella es importante para mi -confeso sonrojándose levemente-. Digo tú también eres importante para mi, eres mi hermanita menor a la cual siempre voy a proteger y querer -agrego de inmediato.

Tomoe abrazo a Eren y sonrió tras meditar todo pues estaba más que claro que a Eren le gustaba Mikasa y ya también había dejado claro que ella siempre seria su hermanita.

-Yo también prometo protegerte Eren.

Eren miro a la pequeña y sonrió mientras pensaba que haría lo que fuera por garantizarle un futuro lleno de libertad.

En ese momento una bola de nieve impacto en el rostro de Eren y volteo a ver quién era el responsable notando que se trataba de Armin quien tenía una segunda bola en la mano y se la lanzo.

-Vas a pagar caro Armin -dijo Tomoe poniéndose de pie y refugiándose detrás del árbol al igual que Eren.

Todos comenzaron a lanzarse bolas de nieve y Tomoe corrió hacia el lago congelado seguida por Eren quien le pedía que regresara.

Tomoe se detuvo y fue cuando sintió como el hielo comenzaba a cuartearse.

-¡Quédate ahí Tomoe! -grito Eren y la niña miro debajo de sus pies.

-Eren -pronuncio su nombre asustada.

El hielo se rompió sumergiendo a Tomoe y Eren corrió a su rescate zambulléndose en el agua congelada.

- ¡Eren no! -grito Mikasa y se quedó unos segundos esperando que saliera, pero no lo hizo así que se quitó el abrigo desesperada y dispuesta a meterse a buscarlo cuando el hielo se rompió a unos metros de distancia saliendo de este Eren con Tomoe.

-¡Eren! -grito Mikasa corriendo hacia ellos.

-Mikasa espera, el hielo -advirtió Armin, aunque sabía que su amiga lo ignoraría.

-¡Mikasa es peligroso! -grito Jean corriendo detrás de ella.

-Y ahora Jean -dijo Armin para después correr detrás de sus amigos.

-Eren -volvió a llamar Mikasa en cuanto estuvo a su lado y lo toco esperando encontrarlo muerto de frio, más sin embargo su piel desprendía vapor y su cuerpo se encontraba caliente-. Buena idea usar el calor de los titanes -dijo Mikasa ayudándolo a levantarse para después agacharse e inspeccionar a Tomoe-. Tomoe ¿estás bien? -pregunto mostrando preocupación por la pequeña mientras la revisaba.

-Si -logro decir a pesar de que sus pensamientos estaban en otro lado.

-¡Tomoe! -grito Hange quien de inmediato llego acompañada de Levi empujando a los adolescentes que la rodeaban-. ¿Estás bien hija? ¿Tienes algo? -pregunto histérica mientras la revisaba y noto como su cuerpo no estaba congelado a pesar de haber caído en el agua fría. Aun así, Levi se quitó su abrigo y lo coloco sobre su hija al mismo tiempo que la cargaba.

-Eren uso sus poderes para salvarla -explico Mikasa.

-Ya veo, bien pensado Eren -dijo Armin-. Con el calor que logra generar tu cuerpo lograste romper el hielo y también evitaste que murieran de hipotermia.

-No yo no… -dijo Eren sin apartar la vista de Tomoe.

-Gracias Eren -dijo Hange abrazándolo.


Ya en casa Hange se encargó de regañar a su hija y explicarle los peligros del hielo.

-¿Y si te llegaba a pasar algo? ¿Qué sería de tu padre y de mí? -pregunto molesta Hange mientras tapaba a Tomoe con la cobija.

-Hange -interrumpió Eren tocando la puerta que estaba abierta.

-No, esta jovencita esta castigada -dijo Hange de inmediato.

-Por favor comandante solo unos minutos -pidió Eren y Hange dudo un instante, pero al final accedió dejándolos solos.

-No quiero hablar -dijo Tomoe bajando la cabeza.

Eren camino hacia la cama y se sentó.

-Oye pequeña guerrera tu y yo siempre hemos hablado de un montón de cosas y recuerdo que no hace mucho una niña pequeña me dijo que si necesitaba hablar ella escucharía. Ese día pensé que debía estar muy mal como para escuchar los consejos de una niña de cuatro años, pero me ayudaste mucho ese día y quiero regresarte el favor.

Eren miro las manos de Tomoe que agarraban con fuerza la cobija y recordó como ella había roto el hielo para poder salir a la superficie y que el calor que emano de su cuerpo era parecido al de los titanes. Por lo que al pensar en esto estiro su mano para tocar las de Tomoe logrando notar que estaban hirviendo como la piel de un titan.

-¿Qué es…?

Eren no pudo terminar la frase pues estaba demasiado sorprendido por lo que veía.

-No lo sé, cuando me cure de la enfermedad comencé a notarlo y a veces siento como si fuera a explotar, pero me concentro y desaparece -explico Tomoe mirando sus manos y tras cerrar los ojos y respirar Eren las tocó nuevamente y noto que estaban a una temperatura normal.

-Es como si te estuvieras transformando en un titan -dijo Eren mirándola y reconociendo la sensación que él tenía cada vez que se trasformaba.

-No le digas a mamá -pidió Tomoe.

-Oye es tu madre, ella no te haría daño -dijo Eren sin dejar de mirar a Tomoe.

-¡No me mires así! -le grito.

-¿Así cómo?

-¡Como si fuera un monstruo! -dijo antes de llorar.

-Oye mi pequeña guerrera tú no eres un monstruo -dijo Eren abrazándola-. Nunca serás un monstruo para mí.

-Tu tampoco lo eres para mi Eren -dijo Tomoe intentando dejar de llorar.

-Escucha, te voy a prometer cinco cosas a cambio de que tú me prometas otras -dijo soltándola para mirarla a los ojos y limpiarle las lágrimas-. Numero uno yo siempre voy a cuidarte y no permitiré que nada ni nadie te haga daño, numero dos prometo escucharte, número tres hare lo que sea por mantenerte a salvo, número cuatro prometo que mientras viva nunca te dejare sola y la última, pero no menos importante es que yo siempre te voy a querer sin importar nada. Todo esto a cambio de estas condiciones y son que confíes en mí a pesar de que las demás personas no lo hagan o digan cosas malas, pero sobre todo que nunca me olvides si llego a morir y recuerdes lo mucho que te amo.


-Y recuerden que quiero una hermana -dijo Tomoe a sus padres por millonésima vez mientras caminaban a la salida-. Ahora que lo pienso yo soy la que debería elegir.

-No, tu aguardaras y nosotros seremos quienes decidamos -dijo Hange.

-¿Por qué? -pregunto Tomoe.

-Porque tú no podrías decidirte -dijo Hange riendo.

-Es que todos merecen ser felices ¿no lo crees mamá?

-Claro, pero no podemos adoptarlos a todos -contesto Hange.

Ambos partieron y Tomoe los despidió mientras los veía alejarse.

Hange y Levi llegaron con los Blouse quienes eran los padres de Sasha y los encargados de cuidar de los niños del orfanato.

-Capitán, comandante -saludo estrechando sus manos-. La reina me pidió que los ayudara para que tomaran esta importante decisión, ahora el proceso de selección es un poco difícil porque generalmente las parejas no saben lo que quieren.

-Una niña -contesto Hange-. Queremos que sea la mejor amiga de nuestra hija y ella ha insistido mucho en que quiere una hermana porque ya tiene un hermano o lo más parecido a eso.

-Bueno pues las niñas ahora estan en el patio jugando así que son libes de ir e interactuar con ellas porque así podrán conocerlas mejor.

Pero resulto que aquella selección no sería tan sencilla como hubieran esperado y comenzaron a sentirse agobiados por lo que decidieron entrar para tomar un respiro.

-¿Qué vamos a hacer Levi? son tantas y cada una es especial.

-Ese es el problema, no importa a la que elijamos pues nos sentiremos culpables por las demás.

-Yo podría ayudar -dijo una niña castaña detrás de ellos.

Lucia desalineada con la ropa sucia y el cabello despeinado por lo que a Levi le pareció que se parecía mucho a Hange ya que incluso usaba lentes y llevaba un libro en las manos.

-Si buscan a alguien simpática esa es Kaya, ella perdió a su madre por culpa de un titan y fue salvada por un miembro de la legión de exploración por lo que se llevaría bien con ustedes -dijo al notar los uniformes de ambos adultos-. Pero si lo que buscan es alguien atlético esta Sofia quien es la mejor en deportes, claro que al final no importa a quien elijan porque puedo garantizarles que cualquiera de ellas es grandiosa.

-¿Por qué estas adentro y no afuera con el resto? -pregunto Levi.

-No me gusta el exterior y menos el invierno porque me trae malos recuerdos -contesto la niña mirando a la ventana como si recordara algo.

-¿Cómo te llamas? -pregunto Hange sonriéndole.

-Mirai -contesto ella.

Hange y Levi intercambiaron miradas y lo supieron de inmediato.

.

-Mirai es… complicada -dijo el padre de Sasha-. Es rebelde y no respeta las normas.

-Tiene problemas de conducta, eso no significa que sea mala -dijo Levi recordando a Alexandre.

-Su historia en realidad es triste, ella y su madre vivían en la calle hasta que enfermaron por la epidemia -explico pasándoles el expediente de la niña-. Su madre murió antes de que recibieran las medicinas y ella fue una de las pocas en sobrevivir.

Levi de inmediato se identificó con Mirai, una niña pobre que había perdido a su madre por culpa de una enfermedad y Hange también la asocio al pasado de Levi dándose cuenta de que Mirai era lo que habían buscado.

Al siguiente día llevaron a Tomoe para que conviviera con Mirai y resultó que ya se conocían además de que se llevaron perfectamente bien, por lo que Levi y Hange firmaron los papeles ese día y al siguiente Mirai se instaló en el lugar que vivía Tomoe siendo también recibida con alegría por los chicos de la 104.

-Pero recuerda que Eren es mío -advirtió Tomoe.

-¿Armin estará disponible? -pregunto Mirai mirando al rubio que se sonrojo enseguida.

Incluso Alexandre se llevó bien con Mirai cuando la conoció el día que fue de visita a para el cumpleaños de Tomoe a pesar de que se sintió un poco celoso.

Y así los días pasaron hasta que después de seis años de que la muralla María cayera la legión estaba lista nuevamente para salir fuera de los muros y adentrarse al territorio desconocido.

-Pórtense bien -advirtió Hange-. Quiero que cuando regrese me leas todo un libro.

-Yo le ayudare -dijo Tomoe abrazando a Mirai.

-Ahora quiero un abraso de mis dos princesas -pidió estirando los brazos y ambas niñas se lanzaron a ellos-. En cuanto a ti jovencito -dijo Hange mirando a Alexandre-. Pórtate bien -pidió para después abrazarlo.

-Tía Hange ya soy grande -dijo Alexandre molesto.

Levi también se despidió de los tres niños y después se reunieron con el resto de la legión para dar inicio con la quincuagésima octava expedición de la legión de exploración.

Cabalgaron por horas y en ningún momento se toparon más que con un titan que se movía arrastrándose.

Al cabo de un tiempo los caballos se cansaron y Hange ordeno detenerse para descansar y reanudar la expedición durante el día.

-Creo que tenías razón y al parecer todos los titanes se colaron dentro de las murallas, lo que significa que tu invento termino por eliminarlos, así que deberíamos festejar -dijo Levi a Hange en cuanto estuvieron solos en su tienda.

-Festejaremos la libertad cuando realmente la tengamos -dijo Hange sin despegar la mirada de un documento el cual Levi se lo arrebato.

-No hablo de eso torpe -dijo escondiendo el documento detrás suyo pues Hange deseaba arrebatárselo-. Me refiero a que oficialmente hemos cumplido la lista de Hange Zoe.

En ese momento Hange sonrió al recordar aquella vez, ella estaba asustada por el embarazo, pensaba que no sería buena madre y que interferiría con su deber de soldado dentro de la legión y entonces Levi había encontrado la lista entendiendo que ella podía hacer todo lo que se propusiera como madre y soldado al mismo tiempo.

-Pero la lista cambio -dijo Hange recordando la boda de Nanaba y Mike.

-Entonces centrémonos en cumplir esa ¿Cuáles eran sus puntos?

-Tener un baile lento, ver crecer a Tomoe, acompañarla en su boda, sostener en brazos a mi nieto, tener una casa donde podamos ser una familia donde plantaríamos un árbol y tu construirás la casa en este, publicar un libro, envejecer juntos y ser libres.

-¿Podemos descartar la parte de la boda y los nietos? -pregunto Levi no muy contento con la idea-. Ponte a pensar en que existe un cincuenta por ciento de probabilidades de que esos nietos lleven el apellido Smith y otro cincuenta de que se apelliden Jaeger.

-No seas ridículo, claro que nunca llevarían el apellido Jaeger -dijo Hange riendo.

-¿Qué te parece si solo incluimos seis puntos en la lista? -propuso Levi-. Tener nuestro baile lento, ver crecer a nuestras hijas, tener un hogar, plantar el dichoso árbol y envejecer juntos mientras disfrutamos de nuestra libertad.

-Me agrada ese plan a futuro -dijo Hange.

Al día siguiente emprendieron camino nuevamente y por la tarde finalmente lograron llegar al mar donde todos disfrutaron de la arena y el agua infinita que parecia extenderse hasta el horizonte, además de que Hange encontró un sinfín de cosas interesantes dentro de esta.

-No lo toques, podría ser venenoso -advirtió Levi desde la playa mientras que Hange se había arriesgado a entrar al mar sin dudarlo-. Y será mejor que salgas en este momento.

-Pero Levi, mira todas estas cosas ¿Qué será esto? -pregunto mientras inspeccionaba una concha.

-Suficiente -dijo entrando con cautela al agua mojándose las botas y cargando a Hange sobre su hombro.

-Bájame Levi, es una orden de tu comandante -exigió divertida mientras pataleaba logrando que ambos cayeran y en ese momento llego una ola que los empapo logrando que Hange comenzara a reír ruidosamente.

-Cállate torpe, es tu culpa -dijo Levi arrojándole agua.

-Me muero por mostrarle esto a los niños -dijo Hange mirando al horizonte y pensando en cómo Tomoe, Mirai y Alexandre disfrutarían de aquel lugar.


La restauración en Shiganshina termino y los habitantes regresaron, incluso comenzaron a realizar proyectos de poblados fuera de las murallas ahora que no existían más titanes.

En cuanto a Hange, ella continuo sus investigaciones con los poderes de Eren y Armin además de establecer un puesto de vigilancia en el mar a espera de los enemigos quienes no tardaron en aparecer en sus barcos los cuales eran detenidos por Eren y su tripulación era tomada como prisionera hasta que conocieron a Yelena y Onyankopon quienes eran emisarios de Zeke mejor conocido como el titan bestia y quienes llevaban una propuesta de paz que discutieron los altos mandos rechazándola de inmediato.

Eren miraba jugar a Tomoe, Mirai y Alexandre en la arena mientras construían un castillo a esperas de noticias sobre la reunión cuando llego Hange.

-¿Se portan bien? -pregunto Hange mirando el mismo panorama que veía Eren.

-Algo, Alexandre destruyo el castillo que estaban armando y después de ser golpeado por Mirai decidió ponerse a ayudar en la reconstrucción -contesto Eren.

Hange sonrió e intento tomar asiento en el suelo junto a él, pero incluso hacer esa actividad le conto un poco de trabajo.

-Yo le ayudo -se ofreció enseguida.

-Eren estoy embarazada, pero eso no me vuelve inútil -alego logrando sentarse para después soltar un gran suspiro-. Mes con mes me la haces más difícil pequeño -dijo acariciando su panza la cual ya era muy notoria.

-Falta poco ¿Ya eligieron nombre?

-La lista se logró reducir a cincuenta posibles nombres -contestó Hange.

Eren y Hange continuaron mirando aquella imagen de los niños jugando con una gran sonrisa en el rostro para después ponerse de pie y continuar con sus deberes reuniéndose con Onyankopon y Yelena.

-Y como puede ver la siguiente semana podremos iniciar con la construcción de las vías -dijo emocionado Onyankopon a Hange mientras veían los planos acercándose mucho a ella.

-Oye, pon tu distancia chico -reclamo Tomoe quien acompañaba a su madre.

Onyankopon se alejó un poco más y Tomoe dejo de mirarlo con ojos asesinos.

-Idéntica al padre -bromeo al ver a la niña-. Eso me recuerda que todo está listo para recibir la visita de la señora Azumabito, así como miembros importantes de la nación de Hizuru.

-Es bueno escucharlo porque ya estan llegando -dijo Hange mientras caminaban por el puerto y a lo lejos se veía el barco con el emblema de la familia Azumabito en las velas.

El barco toco puerto y pronto varias personas bajaron, pero quien iba al frente era una mujer un poco mayor de edad que vestía un kimono y su cabello negro estaba recogido en un chongo.

-Bienvenida señora Azumabito -saludo Hange.

-Comandante Zoe supongo y… -hablo la mujer y miro a Tomoe.

-Mi hija, Tomoe Ackerman Zoe -presento.

-¿Ha dicho Ackerman? -pregunto un hombre detrás del resto y se abrió paso entre el pequeño grupo.

El hombre era más viejo incluso que la mujer frente a Hange y tenía una larga barba blanca como su cabello, además de que vestía diferente del resto.

-Comandante Zoe le presento al gran maestro Pai Ackerman -presento Kiyomi y él hombre hizo una leve inclinación al frente para mostrar respeto, después de eso se acercó a Tomoe mientras la inspeccionaba meticulosamente.

-Ackerman -dijo tras terminar su evaluación.

-Si, así es -contesto Hange.

El hombre se acercó y hablo en voz baja con Kiyomi mientras que Tomoe intentaba escuchar y Hange aguardaba.

-El maestro Pai dice que está sorprendido de que su hija presentara el despertar a tan corta edad -dijo Azumabito.

-Bueno Tomoe siempre ha sido especial a pesar de su edad -contesto Hange.

-No, no entiende -dijo Azumabito-. Para el clan Ackerman es una deshonra que presente el despertar y todavía más si lo ha hecho a tan corta edad.

Hange estaba por hablar cuando de entre el pequeño grupo apareció un hombre con un cuchillo corriendo hacia Hange mientras gritaba.

-¡Muere demonio! -grito alzando el brazo con la intención de clavarle la daga a Hange quien deseaba esquivarlo, pero debido a su condición sus movimientos eran lentos.

Afortunadamente para ella no fue necesario actuar pues Tomoe intervino rápidamente tumbando al atacante con movimientos de defensa aprendidos.

-¡No toques a mi madre! -grito furiosa y todos sintieron como la madera sobre la que estaban parados comenzaba a moverse y crujir entrando en pánico temiendo que se fuera a caer todo el muelle.

-¡Suéltame, quema! -grito el atacante retorciéndose del dolor mientras Tomoe lo sujetaba.

Nadie entendía lo que pasaba y entonces el maestro Pai se agacho.

-Debes serenar tu mente -le dijo calmado y todo parecio estar en calma nuevamente hasta que Eren apareció y aparto a Tomoe.

-Tranquila, ven conmigo -pidió cargándola mientras el atacante era esposado por Onyankopon y Hange logro ver que donde su hija lo había sujetado ahora tenía una gran quemada.


-Eren quiero saber qué fue lo que paso -exigió Hange en cuanto estuvieron a solas.

-No puedo -dijo Eren.

-Eren soy no estoy tan ciega pese a que ya no tengo un ojo y que el otro no ve con claridad.

-Es que se lo prometí a Tomoe -dijo Eren moviéndose incomodo en su asiento.

-Eren soy su madre, me preocupa, ahora habla.

-Creo que ella… creo que… -Eren se debatía entre hablar o no y al ver el rostro de Hange decidió hacerlo-. Creo que presenta inicios de poderes titan -logro decir-. Es que a veces su cuerpo sube de temperatura como la piel de un titan y es como yo me siento antes de convertirme.

-Mi hija no es un titan cambiante -alego confundida, aunque eso explicaba la quemada del hombre.

-Ella me conto que cuando enfermo tuvo un sueño, uno en el que la visitaba y le prometía que todo estaría bien y que después de eso sintió un piquete en su antebrazo, al día siguiente estaba sana.

-¿Tú la visitaste? -pregunto recordando aquel día y como su hija había mencionado a Eren.

-No, ese día estuve con el capitán, pero quizás otra persona parecida a mi entro y le inyectó algo a Tomoe.

-No digas tonterías Eren ¿para que alguien haría eso? -pregunto, aunque su respuesta era una que intentaba borrar de su cabeza y esta era simple.

-Para salvarla -dijo Eren como si le hubiera leído el pensamiento-. Tomoe estaba enferma gravemente y después se curó como si nada.

-Tonterías, ahora sal y no digas nada de esto a nadie -pidió Hange y Eren la dejo sola sumergida en sus dudas las cuales aclaro en cuanto comparo una muestra de sangre de Tomoe con la de Eren encontrando semejanza en algunos aspectos.

-¿Y bien? -pregunto Levi mirando a Hange aguardando un resultado.

-Bueno la sangre Ackerman como sabes no es diferente a la nuestra, pero cuando una persona es portadora de un poder titan digamos que la composición de su sangre cambia drásticamente -explico Hange.

-Sáltate las malditas lecciones, solo dime ¿Nuestra hija tiene o no poderes titan?

-Si y no -contesto ella-. Su estado es más parecido al de la mamá de Connie, es decir, si ella se llega a transformar en titan…

-No habrá vuelta atrás, se quedará así a menos que se trague a un titan cambiante -dijo Levi tratando de no imaginarse ese acontecimiento pues sabía que si llegaba a pasar no dudaría en darle a Eren o a Armin para salvarla-. ¿Qué hacemos?

-No lo sé, es decir, ella lleva mucho tiempo con esto y ni siquiera nos habíamos dado cuenta hasta ahora así que ¿Qué posibilidades existen de que pierda el control?