La llave de tus recuerdos
PARTE 27
Say you'll share with me one love, one lifetime
Say the word and I will follow you.
Share each day with me
Each night, each morning
Say you love me
You know I do
Anywhere you go, let me go to
Love me, that's all I ask of you
TRADUCCIÓN: Di que compartirás conmigo un amor, una vida. Di la palabra y te seguiré. Comparte conmigo cada día, cada noche, cada mañana. Di que me amas. Sabes que lo hago. A donde sea que vayas déjame ir también. Ámame, eso es todo lo que te pido.
Zeke estaba sentado en la barra de un bar, muchos hombres bebían, apostaban y reían, pero el permanecía sentado esperando a la persona que enviarían desde Paradai para el rescate de Eren. Estaba por tomar de su bebida cuando en ese preciso instante entro una mujer de cabello castaño suelto que cubría uno de sus ojos, esta mujer usaba una gabardina que estaba mojada debido al clima del exterior y al cruzar la puerta ella se la quito dejando ver su hermosa figura delineada por lo que llevaba puesto, lo cual consistía en un pantalón y una blusa negra ajustados.
Al caminar un hombre decidió que sería buena idea posar su mano sobre la retaguardia de aquella dama, pero antes de que pudiera tocarla la mujer tomo su mano y la retorció haciendo que soltara un gran grito de dolor.
-¿Intentabas algo basura? -pregunto la mujer y después le quebró la muñeca.
El hombre se retorció del dolor, pero a esa mujer no le importo, ella camino hacia la barra y luego miro seriamente a Zeke.
-¿Zeke Jaeger? -pregunto y Zeke no dejo de pensar en lo hermosa, letal y seductora que lucía, además de que su voz era majestuosa.
-Hange Zoe, el contacto que ha enviado Paradai -contesto sonriéndole.
-No te pareces a tu hermano -dijo tras inspeccionarlo rápidamente.
La mujer mostraba fuerza e indiferencia, algo que a él le parecía sumamente atrayente.
-¿Cerveza? -ofreció empujado un poco su tarro.
Hange lo tomo y bebió sin problema alguno y Zeke no dejo de mirarla.
-Dime Jaeger...
-Por favor dime Zeke o de lo contrario me siento viejo -dijo interrumpiéndola.
-¿Me has hecho venir hasta aquí para beber o porque tienes información importante? -pregunto Hange.
-Bueno, quise traerte hasta aquí para poder conocerte, sabes Azumabito no suele expresarse bien de las personas, pero de ti habla maravillas, así que tenía una gran curiosidad sobre esa mujer que inspira tanto respeto.
-¿Reiner no hablo de mí? Que mal, me siento ofendida.
-Reiner dijo que estabas loca.
-La locura depende del punto de vista de cada persona, para un loco un cuerdo puede estar loco así que Zeke ¿Quién es el loco realmente?
-Las mejores personas son las que estan locas -contesto Zeke pensando en un autor y bebiendo de un nuevo tarro que le había servido el cantinero.
-Lewis Carrol -dijo Hange y Zeke sonrió.
-Algún día cuando todo esto termine te enseñare mi colección de libros, es muy amplia y estoy seguro de que te encantara -dijo Zeke a Hange pues supuso que a ella debía gustarle la lectura.
-Eso no sucederá Zeke -contesto indiferentemente.
-Déjame soñar -dijo y se acercó más a Hange para admirar sus facciones.
-Eso no sucederá porque tu mataste a mis amigos -dicho esto, Hange se giró para verlo finalmente de frente apartándose el cabello del rostro mostrando que su ojo era cubierto por un parche.
-Eso te paso en Shiganshina -dedujo.
-Es solo un ojo, no es que me fuera muy útil antes -dijo para restarle importancia mientras se señalaba los lentes-. Soy prácticamente ciega.
-Bueno yo también tengo que usar lentes así que somos dos ciegos -dijo ajustándose sus lentes y podía jurar que la había visto sonreír-. Si sirve de algo no era mi intención matarlos, pero estamos en guerra -trato de justificarse por alguna extraña razón, cuando la verdad era que no le importaba todas esas personas que había matado y entonces aquella mujer lo miró fijamente, pero no lo veía con odio o como un enemigo, más bien ella lo veía con pena.
-A veces hacemos cosas que no nos enorgullecen. Mis manos ciertamente no están limpias -dijo pensando en Sannes y como lo había torturado.
-Te gusta leer -afirmo pues sabia la frase de Lewis Carol.
-La lectura es a la mente…
-Lo que el ejercicio al cuerpo -dijo Zeke completando la frase-. Joseph Addison, un gran diplomático y modelo de vida para muchos.
-Todos se identifican con alguna de sus frases.
-¿Cuál es la tuya? -pregunto Zeke aun con una gran sonrisa.
-Tres cosas esenciales para ser feliz: Tener algo que hacer, algo que amar y algo que esperar.
-La cosa es que Joseph tenía una frase para aquellos que esperan cosas.
-El hombre debe considerar siempre lo que tiene antes de lo que quiere pues…
-La infelicidad viene cuando la realidad no llega -dijo Zeke.
-Una forma muy poética para decir que a veces los sueños no se hacen realidad -dijo Hange seria-. Dime Zeke ¿Con que frase te identificas?
-Cuando se va la libertad la vida se vuelve insípida y pierde su gusto.
-Sueños de libertad al igual que tu hermano.
-Podre no haber vivido en una isla, pero al igual que ustedes mi vida entera la he pasado en la guerra y dentro de unos muros temeroso de los monstruos del exterior.
-¿Quiénes son los monstruos para ti? -pregunto intrigada.
-El resto del mundo que nos ve como amenaza, las personas que no dudarían en matarnos y aquellos políticos que juegan con nuestras vidas como si solo fuéramos un objeto para un fin mayor, a ellos no les importa cuantas personas mueran siempre y cuando tengan sangre de Ymir.
-Así que al igual que tu hermano piensas que las personas no pueden cambiar.
-Las personas si cambian, pero nunca para mejorar, tú no tienes idea, pero no puedes lograr cambiar una idea que llevan metiéndoles en la cabeza desde... bueno siempre
-Puedo tener una idea -dijo Hange pensando en cómo la familia real les quito sus memorias haciéndoles pensar que eran los únicos en el mundo y continuaron mintiéndoles por generaciones-. Pero no estoy aquí para hablar de eso.
-No, eso lo sé -dijo bebiendo-. Viniste aquí porque querías que las demás naciones los vieran como humanos y no como amenazas y acudiste a mi porque perdiste a mi hermanito ¿Peor que te hace pensar que yo lo he visto?
-Porque podre nunca haber tenido un hermano, pero se algo y es que cuando todo el mundo te ha decepcionado solo te queda un lugar al que acudir así sea el menos placentero y ese lugar se llama familia -explico Hange-. Estoy segura de que Eren ira a Liberio por dos motivos, el primero contactarte y el segundo para conectar con su origen.
-Bueno pues lamento decirte que no lo he visto -mintió-. Por otra parte, deberías ir a este lugar -dijo entregándole una nota y poniéndose de pie-. Ahí encontraras tus repuestas.
-No entiendo -dijo Hange mirando la nota.
-Tú quieres saber porque el mundo odia a la descendencia de Ymir, bueno podrás verlo con tus propios ojos en dos días.
Zeke camino a la salida y Hange lo siguió con la mirada notando que al salir dos hombres también se ponían de pie y lucían sospechosos.
-Maldición -se quejó al pensar lo torpe que era ese hombre al no darse cuenta de que lo habían estado siguiendo.
Zeke camino unas cuantas calles las cuales estaban completamente desoladas y pudo notar la sombra de aquellos que lo perseguían, debía pensar en una forma de eliminarlos así que se dio vuelta en un callejón que sabía estaba cerrado, se giró para encarar a sus seguidores y estos le apuntaron con el arma.
-Tranquilos, hablemos -dijo Zeke mostrando sus manos.
-Nada de hablar -dijo uno de ellos-. Ahora las manos en alto y no se mueva o terminara con una bala en el cerebro.
-Por la banda sé que son de Liberio ¿Me pregunto cómo lograron escapar? -comenzó a hablar Zeke-. Ahora mismo deben estarlos persiguiendo como un animal indefenso, supongo que saben lo que les pasara cuando lo atrapen, serán comida de perro, pero más sin embargo parecen determinados lo cual significa que todo esto lo han hecho para venir a matarme, así que ¿Qué más da si me muevo o no? Aun así, me genera curiosidad ¿Por qué desean matarme?
-¡Cállate traidor, esto es por la gente de Ymir! -dijo el hombre armado y cuando estaba por apretar el gatillo Hange apareció pateando a uno de ellos y al otro le dio un gran puñetazo que lo derribo.
El que recibió la patada tomo el arma del suelo y apunto a Hange, pero ella fue rápida esquivándolo al tirarse al suelo y rodar recibiendo el disparo su cómplice.
-¡No! -grito el asesino al ver lo que había hecho-. ¡Maldito demonio, es tu culpa!
Apunto a Hange y disparo varias veces, pero ella logro esquivar las balas más por suerte que por habilidad.
La pistola se quedó sin balas y el hombre salió corriendo dejando a su compañero que seguía vivo, aunque agonizaba mientras la sangre le salía de la boca.
-Tenemos que ayudarlo -dijo Hange tirándose de rodillas y levantando la ropa del hombre para verificar la gravedad de la herida.
-No me toques demonio -logro decir el hombre.
Zeke se limitó a ver sin entender el motivo que impulsaba a aquella mujer para intentar salvar a una persona que la despreciaba.
Hange hizo presión en la herida para detener la hemorragia mientras pensaba en una forma de salvarlo hasta que Zeke se acercó.
-No tiene remedio -explico moviendo al hombre para que Hange pudiera ver su espalda-. La bala logro salir, pero temo que atravesó órganos importantes.
-Eso ya lo sé y él también -dijo Hange furiosa por la poca empatía que sentía Zeke-. Pero no es necesario que se lo digas a la cara.
Hange miro al hombre y tomo su mano mientras le sonreía.
-Está bien, todo está bien -le dijo dulcemente-. Terminará pronto.
Ella vio como poco a poco la luz de sus ojos se extinguía y pronto quedaron sin vida recordándole la muerte de su hija.
-Tenemos que irnos, encontraran el cuerpo después -dijo Zeke encendiendo un cigarrillo.
-¿Acaso no sientes pena por él? -pregunto Hange cerrándole los ojos al hombre muerto.
-Todos morimos tarde o temprano, es parte de la vida -contesto sin mostrar interés-. En cambio, tu pareces muy conmovida, gracioso en verdad considerando a todos los que has perdido uno supondría que estas acostumbrada.
-Me da pena porque cualquier vida que se pierde es algo doloroso, más si fue arrebatada por otro humano cuando su tiempo no había llegado.
-Era tu enemigo ¿No escuchaste que te llamo monstruo? -pregunto riendo.
-Me han llamado monstruo en más de una ocasión -contesto poniéndose de pie.
-Como sea, deberías entender que a la larga todos morimos, las personas que se aman e incluso las que no, todos vamos al mismo lugar, nadie se salva.
-Oh creme que lo sé perfectamente -contesto molesta-. La muerte toma y toma y jamás se detiene, pero también sé que cuando perdemos a las personas que amamos o cuando tomamos una vida una parte de nosotros también se va con ellos y si no tienes cuidado entonces a la larga terminaras siendo solo un cascaron vacío que funciona solo por instinto.
-Creo que eso ya lo soy -dijo tirando la colilla de su cigarro al suelo y pisándola esperando que Hange le digiera que tenía razón, más sin embargo lo sorprendió nuevamente con su contestación.
-No, no lo eres, aun puedo ver a ese humano luchando por salir a la superficie.
-Eres divertida -dijo caminando para alejarse y no darle importancia a las palabras de esa mujer.
-Recuerda mis palabras Zeke, un día va a pasar, las emociones te van a llegar de golpe y si no tienes cuidado entonces no sabrás como manejarlas.
-¿Emociones? -pregunto girándose para verla-. Te refieres al amor, tristeza, alegría y esas cosas porque aún las tengo.
-¿En serio las tienes? -pregunto acercándose a él-. Porque sonreír no significa que estas feliz -dijo sonriendo para demostrarlo-. Y llorar no significa que realmente lo sientes -dicho esto una lagrima resbalo por su mejilla.
-Asombroso ¿Real o falsa? -pregunto inspeccionando su rostro intentando encontrar la respuesta por su cuenta.
-Nunca lo sabrás -contesto-. Ese es el punto, detrás de cada sonrisa se esconde un gran dolor.
Dicho esto, Hange comenzó a caminar alejándose de Zeke mientras él la miraba y pensaba que era la mujer más letal, fascinante y hermosa que había llegado a conocer.
-Realmente fue un gusto conocerte Hange Zoe -dijo en voz baja y después decidió que también tenía que irse o lo encontrarían al lado de un cadáver y eso sería difícil de explicar.
Tras la misión fallida de Los Guerreros de recuperar la coordenada el mundo inicio una guerra contra Mare y durante esos cuatro años mientras Paradai se recuperaba de las heridas y avanzaba, Mare gastaba sus fuerzas y armamento en esa guerra que ese día llegaba a su fin.
Zeke se encontraba en un avión que sobrevolaba el territorio enemigo y veía la enorme ciudad rodeada de murallas pensando que pronto caería, pero más que nada lo hacía para distraer su cabeza del recuerdo del rostro y aroma de Hange.
-La unión del este caerá hoy -anuncio el comandante Magath-. Zeke tú iras en la retaguardia, Reiner te toca la vanguardia.
Ambos soldados asintieron y entonces personas en paracaídas cayeron desde lo alto transformándose en titanes gracias al grito de Zeke.
.
-Asombroso -dijo Sasha viendo con los binoculares desde la lejanía.
-Yo no le veo nada de asombroso, eso es lo que le pasara a Paradai si no los detenemos -regaño Jean.
-Ya es mi turno de ver Sasha -alego Connie intentando arrebatarle los binoculares.
-Guarden silencio o seremos descubiertos -regaño Armin.
-Adelante, dilo -dijo Levi al notar la expresión de Hange.
-Desearía poder ayudarles -confeso pensando en que ellos podrían eliminar con gran facilidad a esos titanes.
-No podemos, Reiner está ahí y sabrá que hemos venido a Mare.
-Lo sé -dijo triste Hange.
-Miren toda esa potencia en las armas y esas cosas que vuelan -dijo Alexandre emocionado.
La batalla termino quedando Mare como el ganador absoluto, aun así, Reiner había terminado herido y eso les hizo darse cuenta de que la era en la que los titanes gobernaban había terminado.
Las tropas se movilizaron en cuanto estuvo clara la victoria dejando la ciudad en ruinas y siendo atacada por los titanes sobrevivientes.
-Ahora si es nuestro turno -dijo Levi y todos se movilizaron enseguida con el uso nuevo de sus equipos de maniobras.
La ciudad era un caos entre escombros, explosiones e incendios además de los titanes que devoraban todo a su paso.
Los de la legión comenzaron a matarlos sin ninguna dificultad y lograron salvar más de una vida, pero no se quedaron para averiguar la reacción de las personas pues enseguida se marcharon cuando el ultimo titan fue eliminado dejando a más de un ciudadano confundido y preguntándose ¿Quiénes eran aquellos salvadores?
-Afirman que eran como ángeles enviados a protegerlos, pero nadie pudo tomar ninguna foto, por otra parte, dicen que finalmente el ingenio humano logro derribar al acorazado -dijo molesto el almirante bajando el periódico que había estado leyendo-. Con estas noticias queda claro que la humanidad ha logrado imponerse sobre el poder titan y para colmo la región de Asia permanece mostrándose rebelde negándose a comercializar con nosotros-. El hombre se paró y camino al mapa donde se mostraba todo el territorio conquistado por Mare-. Sobreestimamos el poder de los titanes mientras colonizábamos teniendo como resultado que las naciones enemigas se centraran en la creación de nuevas armas, aun peor, llegará el día en el que el campo de batalla será en el cielo y el poder titan será inútil en su totalidad.
-Y también perdimos gran parte de nuestra flota cuando 32 destructores se perdieron al ser enviados a Paradai -dijo el comandante a su líder.
-Es verdad, ahora la isla cuenta con cuatro poderes titan y para colmo cuenta con dos miembros de la familia Ackerman a quienes sinceramente no quiero volver a enfrentar -dijo Zeke pensando en la velocidad con la que Levi había eliminado a sus titanes y con la que lo había derrotado pensando que si no fuera por Pieck él ahora mismo estaría muerto.
-Yo sugiero que por ahora lo que debemos hacer es enviarles un mensaje a las naciones rebeldes -sugirió Magath-. Un recordatorio de que aun cuando puedan eliminar a los titanes, estos pueden provocar una gran destrucción.
Todos asintieron y de inmediato Zeke pensó que debía de alertar a Azumabito del inminente ataque, por lo que en cuanto salió de la reunión camino deprisa hacia un teléfono tomándolo y comenzando a marcar, solo que apenas había marcado dos dígitos cuando Pieck apareció.
-Hola Zeke -saludo y él noto que caminaba en muletas.
-Pieck ¿Qué te paso? -pregunto horrorizado al ver a su amiga en ese estado.
-Llevo cuatro meses en mi forma titan y al parecer mis dos patas, digo piernas, olvidaron como caminar -contesto despreocupada-. Por cierto, vi a Reiner, él está bien y salió a ver a su prima Gaby junto con sus amigos como el hermano de Colt quien cada día está más grande.
-Siento pena por esos niños, solo conocen la guerra -dijo Zeke pensando en la propuesta de la reina de Paradai la cual había declinado enseguida pues no deseaba tener hijos, de hecho, si todo salía conforme a su plan entonces ya no nacerían más hijos con el gen Ymir y estos nunca sufrirían.
-Nosotros también fuimos niños cuando nos reclutaron -contesto Pieck recordando como estaba asustada en su primer día como titan cambiante y más sin embargo este miedo desapareció gracias a Zeke quien permaneció a su lado apoyándola. Quizás a partir de ese momento se había enamorado de él o quizás fue hasta mucho después, aun así, sabía que en el corazón de Zeke no había espacio para ninguna mujer, al menos no como pareja.
-Aquí estan -dijo el comandante Magath-, prepárense, partimos enseguida.
-¿A dónde? -preguntaron ambos al mismo tiempo.
-A casa -informo.
-Zeke, vamos a casa -dijo alegre Pieck saltando para abrazarlo del cuello y quedar colgada a él.
-Finalmente vamos a casa Pieck -dijo Zeke correspondiendo el abrazo y haciéndola girar en el aire-. ¿Crees que tu madre prepare esa tarta que tanto nos gusta?
-¿Hablas de la tarta de cereza? -pregunto Pieck sonriendo-. Claro, sabes que la prepararía cuantas veces se lo pidieras y si sabe que vamos de regreso puedes estar seguro de que la tendrá lista.
Zeke conocía a Pieck desde niña y eso los había vuelto grandes amigos, ella convivía con sus abuelos y él convivía con sus padres quienes lo adoraban y no dejaban de molestarla preguntándole cuando seria su boda.
-Hey tortolos sepárense ahora mismo, no coman frente a los pobres -pidió Colt.
-Colt no molestes, nosotros solo somos amigos -dijo Pieck ruborizándose.
-Como sea, vamos a festejar en el tren -dijo mostrando una botella.
-Colt, tú no puedes beber ¿Acaso no recuerdas lo que paso la última vez? -regaño Zeke pues su amigo era poco tolerante al alcohol.
Colt estaba por debatir cuando el comandante se aclaró la garganta para que le prestaran atención.
-Zeke acompáñame -pidió y ambos hombres se retiraron.
-Oye Colt ¿Cómo te atreves a bromear con eso? -regaño Pieck en cuanto Zeke no estuvo presente-. Sabes que solo somos amigos, ya suficiente tiene con que mi madre se la pase pidiendo nietos y boda.
-Existe una gran diferencia entre ser amigos y ser amigables -dijo bulón recibiendo un golpe en el hombro por parte de Pieck-. Pero ya en serio, por el bien de mi salud mental espero que nunca tuvieran ninguna noche de pasión, recuerda que yo lo sabre -pidió señalándose la cabeza.
-Eres un cerdo -regaño Pieck.
-Pieck amada Pieck -dijo Porco modificando su voz en un intento de hacerla sonar seductora cosa en la cual fallo-. Deja de perder el tiempo con Zeke, a él le queda menos de un año, en cambio yo tengo todavía mucha vida.
-Oh cosita -dijo pellizcándole el cachete-. Eso nunca pasara, ve a perseguir a alguien de tu edad.
Dicho esto le dio una pequeña palmadita en la cabeza y se retiró mientras Porco la miraba irse.
-La traigo muerta -dijo Porco.
-Muerta de risa -corrigió Colt.
-Ve a lamerle el trasero a Zeke -dijo molesto-. O a cualquier otro hombre ¿no es lo que te gusta?
-Sabes, debería ofenderme, pero la verdad es que no, incluso a la hora de insultar eres demasiado torpe -dijo Colt pero sin tomárselo personal pues sabía que en ese momento estaba de malas su compañero debido a que lo habían rechazado por millonésima vez.
-Lo lamento Colt -se disculpó enseguida.
-Está bien, descuida no eres el primero en molestar -dijo dándole unas palmaditas en la espalda y pensando en la cantidad de insultos que recibía por sus preferencias-. Vamos, te acompañare mientras ahogas tus penas en alcohol.
Durante el trayecto todos los soldados festejaron la victoria, incluso Colt quien termino con una gran resaca al día siguiente y Porco tuvo que ayudarlo a caminar.
- ¿Qué tanto bebió? -pregunto Porco.
-Solo le di un poco -confeso Pieck.
-Pues gracias a ti estuvo vomitando todo el camino -reclamo Zeke.
Todos caminaron hacia la muchedumbre de familiares que los recibió alegremente, entre ellos los abuelos de Zeke y no solo ellos, sino que la madre de Pieck le entrego su amada tarta de cereza tal como su amiga lo había predicho.
Gaby y Reiner también fueron recibidos por su familia y Colt fue regañado por su padre.
-¡Volviste a beber Colt! -regaño su padre.
-Padre no grites, mi cabeza -pidió sobándosela.
-Yo te daré unos buenos motivos para que te duela -dijo tomándolo de la patilla.
-Auch padre duele -se quejó Colt.
Falco sintió pena por su hermano, pero más pena por los pobres soldados heridos entre los cuales un hombre sin pierna perdió el equilibrio terminando en el suelo.
-Descuide, todo estará bien y será mejor porque ya terminaron de luchar -dijo Falco al hombre que en realidad se trataba de Eren quien lo miro y le recordó a Tomoe debido a su generosidad.
Mientras tanto en la nación de Hizuru Hange acompañaba a Mirai porque ella había tenido una pesadilla.
Ambas estaban acostadas y Hange la abrasaba mientras tarareaba una canción y peinaba con sus dedos su corto cabello castaño hasta que se quedó dormida y la miro descansar.
La recostó y tapo saliendo lentamente de la cama para no despertarla y en ese momento escucho una alarma.
-¡Todos a los refugios! -escucho que gritaban afuera de la casa.
-Hange ponte el equipo de maniobras -pidió Levi entrando de golpe al cuarto.
-¿Qué pasa? -pregunto Mirai despertándose.
-Nos atacan tonta, eso es lo que pasa -dijo Alex.
-¡Alex! -regañaron Hange y Levi hasta que la ventana exploto.
Varios titanes entraron a la ciudad y uno de ellos llego a la mansión de Azumabito rompiendo la ventana al momento de estirar su brazo para tomar a su víctima que resulto ser Mirai.
-¡Mirai! -grito Hange quien había terminado al otro lado de la habitación por el impacto.
-¡Ayuda! -grito Mirai pataleando y llorando hasta que una cuchilla corto los dedos del titan y le tendió la mano dándose cuenta de que era Alexandre.
-Agárrate de mí cuello Mirai -pidió Alexandre y ella lo hizo sin dudar saliendo hacia el tejado mientras el titan era eliminado por Levi.
-Mirai, cielo ¿Estas bien? -pregunto Hange inspeccionándola y abrazándola.
-Estoy bien mamá -contesto abrasando a Hange fuertemente.
-Quédate con los niños y protégelos -ordeno Levi y Hange no protesto pues estaba sorprendida al haber escuchado las palabras que tanto había anhelado, finalmente Mirai la había llamado mamá.
Pronto los pocos titanes fueron eliminados y la destrucción no fue tan grave como Mare lo hubiera esperado.
-Malditos los de Mare, está más que claro lo que pretendían al enviar estos titanes -se quejó Kiyomi-. Querían intimidar a mi pueblo solo para obligarnos a comercializar y a prestarles nuestros barcos para su absurda guerra.
-Y es lo que hará -dijo Hange confundiendo a Kiyomi-. Mare debe verla como aliada y así mantenernos al tanto de lo que Mare hace.
-Aun así Mae siempre ha sido reservado con sus planes -explico Kiyomi-. Aunque volviéramos a ser aliados y socios comerciales ellos jamás me invitarían a una reunión de estado.
-Entonces nos infiltraremos en su territorio porque como dice el libro que tanto lee Alex, debemos conocer las fortalezas y debilidades del enemigo y nada como un espía para lograr tal propósito.
-Pero Reiner nos reconocerá al instante -dijo Jean.
-Jean tiene un punto, por eso debemos enviar a alguien que no conozca Reiner, pero ¿Quién? -pregunto Armin y Hange miro a Mirai al igual que a Alexandre.
-Tengo un par de ideas -dijo Hange.
Mirai miraba por la ventana del tren y movía los pies nerviosamente cosa que comenzaba a fastidiarle a Alexandre.
-Oye ya basta, deja de ponerte nerviosa -regaño Alexandre.
-Tengo miedo -confeso la pequeña de ocho años.
-No lo tengas, eres mi familia, yo te protegeré -dijo Alex mirando el paisaje y por ello no noto la sonrisa de Mirai.
-¿Por qué me odias? -pregunto Mirai aprovechando el buen humor de su compañero de viaje.
-Amaba a Tomoe y tu solo llegaste a querer suplirla -confeso recordando como a los cinco años él se ponía celoso de que Tomoe persiguiera a Eren y que incluso le había pedido permiso a Levi de pretender a su hija.
-Yo no quiero ser el remplazo de nadie -contesto Mirai-. Es como con Hange, ella es mi madre, pero no significa que olvide a mi otra madre, viéndolo desde este punto tengo dos madres, una me cuida en el cielo y la otra en la tierra.
-Lamento haber sido tan malo Mirai -se disculpó Alexandre mirándola por primera vez desde que habían iniciado el viaje.
-Está bien, de hecho, era divertido pelear -contesto ella riendo.
-Tu risa es molesta -dijo Alex regresando a ver por la ventana el paisaje.
-Sun Tzu dice: la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio. Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra. El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina. Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado -leyó Hange el libro intentando no pensar en que había puesto en grave peligro a Mirai y Alexandre.
-Deja de preocuparte torpe -regaño Levi al ver que ella comenzaba a comerse las uñas.
-Solo me preocupa tomar una mala decisión, ser una mala comandante y que todos mueran por mi culpa.
-Dame eso -dijo quitándole el libro-. Veamos la doctrina la manejas a la perfección, el tiempo jamás ha sido un problema para ti, el terreno…
-No conocemos Mare -alego Hange- y si llevamos la guerra a casa ellos van a causar demasiado daño, además ellos ya conocen ese terreno gracias a Reiner.
-Tengamos fe en que estos meses que Eren lleva desaparecido ha logrado conocer a la perfección el territorio del enemigo, por otro lado, Erwin te nombro comandante porque tenía fe en tu capacidad de mando y no existe nadie más disciplinado que tú, excepto quizás yo.
-¿Crees que lograremos vencer? -pregunto Hange.
-De no ser así no te seguiría ciegamente -dijo Levi-. por cierto, feliz aniversario.
-Levi nuestro aniversario no es hoy -regaño porque sabía que faltaba mucho para eso.
-No me refiero a nuestro aniversario de bodas torpe -fue el turno de Levi de regañarla-. Me refiero a nuestro aniversario de conocernos.
-Es verdad, tiene mucho que no lo festejamos.
-Cuatro años -dijo Levi e instintivamente pensó en Tomoe.
Hange entonces comenzó a tararear
-Di que compartirás conmigo un amor, una vida, comparte conmigo cada día, cada noche, cada mañana -entonces se detuvo al ver que Levi la miraba-. Vamos Levi, sé que la conoces -dijo y continuo con la melodía-. Di que me amas.
-Sabes que lo hago -dijo Levi.
-Pero debes cantarlo, no decirlo -dijo divertida Hange.
-Tsk idiota -se quejó y a pesar de que no quería comenzó a cantar-. A donde sea que vayas déjame ir también. Ámame, eso es todo lo que te pido.
-Amo tu voz y amo esa canción porque describe nuestros sentimientos -dijo Hange antes de besarlo y después de eso tomo el libro nuevamente para continuar con la lectura.
-¿Qué dice Sun Tzu sobre los espías? -pregunto.
-Sólo un gobernante brillante o un general sabio que pueda utilizar a los más inteligentes para el espionaje, puede estar seguro de la victoria. El espionaje es esencial para las operaciones militares, y los ejércitos dependen de él para llevar a cabo sus acciones. No será ventajoso para el ejército actuar sin conocer la situación del enemigo, y conocer la situación del enemigo no es posible sin el espionaje
-Suena complicado.
-Es como jugar al ajedrez, debes anticipar los movimientos de tu contraparte -dijo Hange-. y a veces blofear un poco.
Saludos a todos, una disculpa por no actualizar High School, tuve bloqueo de escritor y además me di cuenta de que nuevamente voy muy atrasada en este fic el cual debí haber terminado desde hace mucho por lo que tratare de apresurarme, por otro lado hemos retomado viejos recuerdos en este y el otro capitulo como cuando llegan a Mare y Zeke conociendo a Hange.
