La llave de tus recuerdos
PARTE 28
¡Masquerade! Paper faces on parade
¡Masquerade! Hide your face so the world will never find you
¡Masquerade! Every face a different shade
¡Masquerade! Look around, there's another mask behind you
TRADUCCIÓN: Mascarada, caras de papel en el desfile. Mascarada, esconde tu rostro para que el mundo nunca te encuentre. Mascarada, cada cara un tono diferente. Mascarada mira alrededor, hay otra mascara detrás de ti.
-Apártate sucia rata -dijo el hombre empujando a Alexandre quien había chocado con aquel extraño por estar centrado en la discusión que tenían el comandante con el almirante.
-Ruego me disculpe, no volverá a pasar -se disculpó Alexandre tragándose su orgullo.
El hombre lo miro extrañado, pero al final se retiró.
-Alex eres un tonto -regaño Mirai-. Ruego que me disculpe -repitió sus palabras en tono burlón.
-¿Qué tiene de malo? -pregunto molesto por la humillación y las burlas.
-Un niño pobre no utiliza la frase ruego que me disculpe -aclaro-. Es mas, un niño pobre haría dos cosas, la primera seria bajar la cabeza y no decir nada o la segunda seria ponerse altanero y recibir una golpiza, pero jamás pediría una disculpa.
-Bueno yo nunca he sido pobre ni vivido en la calle ¿Cómo esperas que sepa comportarme? -pregunto Alexandre mirando sus ropas molesto ya que es su vida había usado algo tan sucio y roto.
-Peo yo sí y por eso debes aprender de mi si quieres que esto funcione.
-Déjame ayudarte con la cubeta -dijo tomándola-. ¿Cómo vas con la vigilancia en el cuartel?
-Mal, nada de Eren y creo que Zeke ha comenzado a sospechar de mi ¿Qué tal tu? -contesto algo cansada por todo lo que había tenido que estar limpiando ya que su cuartada era la de una huérfana que trabajaba en la limpieza del cuartel central, un lugar estratégico para mantener vigilado a Zeke-. ¿Cómo te va a ti en el área de entrenamiento de los cadetes?
-He estado siguiendo a un chico que luce sospechoso, su nombre es Falco y he notado que se la pasa escabulléndose, además de ser el amigo de la prima del traidor Reiner -dijo mientras sentía como la ira aumentaba al recordar que Reiner había sido el culpable de que su padre perdiera el brazo.
-Y es por eso que yo me hago cargo de vigilar a Zeke -dijo Mirai al notar la expresión corporal de su amigo que tenía la mandíbula tensa, ojos perdidos, ceño fruncido y apretaba los puños.
-¿De qué hablas? -pregunto más relajado.
-Odias a Zeke por matar a tu padre y odias a Mare sean o no culpables -aclaro.
-¿Puedes culparme? -pregunto.
-No, creo que yo también los odiaría, en fin, dame la cubeta que debo continuar con la limpieza, te veré en la noche.
.
Mirai subió las escaleras con la pesada cubeta hasta que se rompió de la agarradera y volcó toda el agua.
-Hey cuidado -dijo Pieck agarrándose del barandal para evitar caer como lo hizo su muleta.
-Disculpe, prometo que no volverá a pasar -dijo bajando la cabeza y fingiendo temor.
-Oye está bien, no pasó nada y no diré nada tampoco -dijo Pieck sonriéndole para calmar a la niña asustada.
-Gracias, limpiare enseguida -dijo aun con la cabeza baja y corriendo escaleras abajo para recuperar la muleta de Pieck-. En verdad lo siento -dijo entregándole la muleta sin poder evitar mirar las piernas de Pieck buscando cuál era su problema como para que tuviera que usarlas.
-Te estas preguntando cual es mi problema -dijo Pieck al notar la dirección de la mirada de Mirai.
-Lo siento, fui muy grosera.
Está bien, veras pase tanto tiempo caminando en cuatro patas que mi columna duele demasiado y mis piernas a veces no reaccionan como deberían.
-Suena doloroso.
-Lo es, pero uno aprende a vivir con el dolor -contesto sonriéndole-. Apuesto a que tú has pasado por más dolor y yo aquí quejándome de estas inservibles extremidades. Anda dime ¿y tus padres?
-A mi padre nunca lo conocí y a mi mamá la perdí por una enfermedad -contesto mirando a Pieck y ella supo que decía la verdad.
-Ahora soy yo la que lo siente -dijo sintiendo lastima por la pequeña.
-Está bien, debemos aprender a vivir con el dolor -hablo repitiendo las palabras de Pieck cosa que la izo sonreír nuevamente.
-Es verdad.
-Pieck -saludo Zeke sonriéndole y luego miro a la niña pensando que se le hacía muy familiar y que su rostro lo había visto en algún lado.-. Ven, te ayudare a subir.
Pieck trepo a la espalda de Zeke contenta.
-Yo había imaginado servirte de apoyo y no de caballo -dijo Zeke agarrándola para que no callera.
-Vamos noble corcel, hasta la cima -dijo burlona rodeando su cuello.
-¿Noble corcel? -dijo divertido-. También imagine que sería tu valiente príncipe por ayudarte.
-Para ser mi príncipe deberás cargarme estilo princesa -bromeo ella.
-Bueno pues andando que llegamos tarde a la reunión -dijo subiendo los escalones sin problema y echando una última mirada a la niña a quien el cabello se le salió de detrás de su oreja y tapo uno de sus ojos dándole la pista que necesitaba, esa niña era idéntica a Hange Zoe.
-¿No te parece extraña esa niña? -pregunto Zeke en cuanto estuvieron a solas en su oficina.
-No, bueno tiene una forma rara de limpiar -medito-. El otro día la vi parada sobre el barandal manteniendo un equilibrio perfecto y he notado que tiene más fuerza de la normal.
-Tenemos niños raros últimamente -dijo Zeke viendo por la ventana a un niño castaño que arrojaba la pelota a Falco con gran fuerza y velocidad.
-Son solo niños y esa pequeña me cae bien -dijo Pieck.
.
-Buen brazo Alex -dijo Falco atrapando la pelota-. Ahora lo siento, pero debo irme.
-Está bien, no hay problema -dijo Alexandre.
Falco se retiro y tras aguardar unos segundos se dispuso a seguirlo, pero no fue el único ya que Reiner noto algo extraño en aquel niño castaño pensando que le recordaba a alguien.
Falco camino por varios lados para perder a un posible seguidor y después ingreso al centro de salud donde los soldados heridos permanecían recluidos.
Tomo varios pasillos y escaleras en los cuales Reiner perdió a Alexandre, pero él no perdió a Falco así que cuando Falco llego con Eren Alexandre lo reconoció enseguida comunicándole a Hange por medio de una carta encriptada, finalmente lo habían encontrado.
Zeke viajo hasta Hizuru como emisario de Mare a petición de Azumabito para que firmara los acuerdos comerciales, aunque no solo hablarían de eso en aquella reunión.
-Ah Hange, dichosos los ojos que pueden verte nuevamente -dijo Zeke en cuanto entro a la habitación.
-Zeke -saludo Hange no muy feliz de verlo.
Zeke inspecciono la sala y noto la presencia de otras personas como el escuadrón de Levi e incluso a este.
-Ah Levi -saludo sonriendo, aunque por dentro seguía preguntándose cómo aquel hombre de baja estatura podía haberlo derribado tan fácilmente.
Levi no hablo, más sin embargo le lanzo una mirada asesina y más al notar como su enemigo miraba a Hange.
-Comencemos la reunión -pidió Azumabito señalando la mesa y todos tomaron sus lugares.
Levi como siempre se sentó junto a Hange ganándole el lugar a Zeke quien no lo quedo más que sentarse frente a ella.
-Ahora tomemos el punto número uno y es que si firmo este tratado les estaré brindando ayuda para la guerra contra Mare -dijo Azumabito tomando los documentos que había llevado Zeke.
-Pero si no lo hace su nación será considerados enemiga de Mare y atacaran -explico Zeke.
-Como hace unas semanas cuando atacaron, lo cual hubiera sido grandioso que nos avisaras -dijo Hange mirando furiosa a Zeke.
-Lo intente -se defendió.
-Y fracasaste, creo que eres un inútil después de todo -dijo Levi.
-De no ser por mí no estarías aquí -rebatió Zeke ya que él era quien había convencido a Azumabito de cooperar.
-Ya no importa -interrumpió Hange antes de que ambos hombres comenzaran a pelear-. Ahora tenemos mucho de qué hablar como el hecho de que Eren continúa desaparecido, buscar nuevos aliados y sobre quien heredara los poderes de Zeke.
-¿De nuevo el tema de la descendencia? -pregunto haciendo una mueca- No pretendo hacer tal cosa.
-Solo piensa sobre la propuesta -pidió Hange, aunque sabía que era caso perdido, pero ella haría lo que fuera para proteger a Historia y más ahora sabiendo que estaba embarazada.
-Por otro lado, aquí tengo nombres de varios dignatarios que podrían ser aliados -dijo Zeke sacando una hoja que Hange tomo.
-Ninguno ayudara a la causa y aun cuando lo hicieran el precio que piden es alto -dijo Hange tras repasar la lista rápidamente.
-No los sabes, no los conoces -rebatió Zeke.
-Claro que los conozco pues he averiguado mucho de ellos como este hombre -dijo señalando un nombre en la lista-. Es conservador y lo único más grande que su odio a Mare es su odio a la gente de Ymir, así que no nos apoyara.
-¿Como lo sabes? -pregunto Zeke.
-Podrá sonreírles a los altos mandos y estrechar sus manos, pero no te confundas, apenas se giran él se las limpia -dijo Hange recordando el informe de Mirai donde ella había notado esta actitud de aquel dignatario-. Deberías fijarte ahora en el baile que se llevara a cabo en unos días.
Zeke quedo sorprendido por la inteligencia de Hange, ella de algún modo estaba enterada de todo y eso solo lo hizo desearla más.
-Ahora debemos estar conscientes de que estamos en la cuerda floja y que una guerra es prácticamente inevitable, por lo que es necesario planear una estrategia de defensa -hablo Hange firmemente.
-¿Dices que el simio va a trabajar con nosotros? pensé que saldría corriendo como suele hacerlo -Se burló Levi para después tomar de su té.
-Creo que ambos pueden olvidar sus rivalidades pasadas para salvar a Paradai.
Zeke y Levi se miraron y entonces hablaron al mismo tiempo.
-De ninguna forma.
-No voy a trabajar con él, tengo una cuenta pendiente -dijo Levi pensando en Erwin y su promesa.
-En el momento que se involucre despídete de toda discreción porque él solo sabe atacar y matar -dijo Zeke.
-Si y tu solo sabes lanzar rocas -alego Levi-. Sin ofender, pero…
-Este tipo es un idiota -hablaron nuevamente al mismo tiempo.
-Mírense ya se estan llevando bien -dijo Hange riendo ante lo graciosos que lucían hablando al mismo tiempo-. Escuchen, deberán trabajar juntos, no les queda otra opción, o lo hacen por las buenas o yo los obligo -amenazo cruzándose de brazos y lanzándoles una mirada asesina.
Pasaron las horas y se mantuvieron ocupados elaborando el plan junto con todas las posibles vertientes que pudieran darse hasta que Zeke decidió salir acompañado de Azumabito.
-¿En verdad vamos a confiar en ese simio y esa mujer? -pregunto Levi y Hange camino hacia un espejo sorprendiéndolo pues él sabía que ella no era vanidosa.
Hange coloco un dedo en el espejo y después se giró para ver a Levi.
-Claro, no debemos desconfiar de nuestros aliados -contesto ella-. Incluso puede que Zeke no sea del todo malo y Azumabito no nos ha dado motivos para desconfiar.
Levi sabía que Hange mentía, lo podía ver en sus ojos, así que asintió.
-Como diga comandante -dijo lo más fríamente posible.
Poco después sus dos aliados regresaron y al finalizar la reunión tomaron caminos separados.
Zeke se despidió de Levi con una mirada retadora y de Hange besando su mano.
-Nos veremos pronto Hange -dijo sonriéndole y admirando por última vez la figura de la mujer que se había mudado permanentemente a sus pensamientos y sueños.
La deseaba y ese sentimiento aumentaba cada vez más.
Azumabito se ofrecio a acompañar a Zeke a la salida y ya cuando estuvieron alejados Levi miro a Hange esperando una respuesta por su actitud.
-Era un doble espejo -dijo tras mirarlo rápidamente-. Al parecer los usan mucho aquí y las personas que estan en la habitación continua pueden ver y escuchar todo.
-¿Cómo supiste que lo era?
-Simple, cuando colocas la uña en el espejo este se refleja y mientras que en un espejo normal se nota un espacio entre tu dedo y el reflejo, en un espejo doble no existe este espacio.
-Eres sorprendente -dijo Levi.
.
-No obtuvimos ninguna informacion -se quejo Azumabito.
-Ella se dio cuenta en cuanto toco el espejo -dijo Zeke.
No confiaba en Azumabito, pero de momento era buena aliada, aún así, estaba conciente de que ella jugaba a dos bandos ya que nunca le habia informado sobre los dos pequeños que juraba trabajaban como espias, pero se compensaba cuando le informaba de lo que pasaba en Paradai como el hecho de que Historia esperaba un hijo.
Un par de días después Hange se reunió con ambos niños, los felicito y designo un nuevo trabajo.
Mirai entro a la oficina de Zeke ya que ellos estaban en reunión y comenzó a revisar los documentos dando gracias de haber aprendido a leer y entonces escucho como la puerta se azotaba.
-Te atrape mocosa -dijo Zeke sonriéndole-. Mocosa Zoe debería decir.
-No sé de lo que habla, ese no es mi apellido.
-Vamos, una huérfana pobre que sabe leer -dijo Zeke-. Puede que sepas actuar, la verdad es que nunca hubiera sospechado de ti, pero cierto día cometiste el error de ponerte a leer y todos sabemos que si en verdad eres quien dices ser eso no sería posible ¿o sí?
-Bien, no soy pobre -dijo mirándolo desafiantemente-, pero mi apellido tampoco es Zoe -afirmo y Zeke supo que decía la verdad, eso o que era una excelente actriz.
-Buena actuación ¿Desde qué edad empiezan a entrenar? -cuestiono mientras se preparaba un poco de café.
-Desde los seis -contesto Mirai pues Zeke ya sabía que ella era de Paradai así que no le vio el sentido de negarlo.
-Entonces dime… por cierto ¿Cómo te llamas? -pregunto tomando asiento.
-Mirai.
-Bien Mirai, dime ¿Te enviaron a espiarme?
-No lo tomes personal Zeke -contesto Mirai-. Espío a todos los portadores del poder titan y a los altos mandos. Ahora Zeke Jaeger enemigo de Paradai dime ¿Por qué no le ha comunicado a la comandante Hange que has visto a Eren?
-Bueno pequeña, te tengo una misión especial.
Zeke saco un boleto de su cajón y se lo entrego a Mirai.
-Un baile dentro de dos semanas en las cuales estarán todos los dignatarios ¿Crees poder entregárselo a tu comandante?
-Claro, se lo entregare, así como esta lista de esos dignatarios, ya sabes, para saber quiénes estarán en la fiesta -dijo tomando la hoja de papel y doblándola para guardarla en su bolsillo-. Por cierto, ella desea una reunión por la tarde.
-Tendré listo el café.
-A ella le gusta el té -contestó Mirai y salió mientras que Zeke pensaba que en verdad esa niña tenía demasiado valor.
Mirai le había dicho que Hange deseaba verlo por la tarde, más sin embargo jamás le dijo cuándo ni donde, así que permaneció alerta, pero nunca imagino que la encontraría en su oficina sentada sobre el escritorio con una mirada asesina que le helo la sangre, esa mujer podía dar miedo incluso al más valiente y se preguntó ¿Cómo había entrado sin ser detectada?
-Hange ¿Té? He escuchado que te gusta -dijo Zeke sonriéndole.
-No gracias, pero lo que sí quiero saber es el porque te has estado reuniendo con Eren sin que yo lo sepa -dijo Hange molesta.
-Pero si lo sabias ¿No es así? La verdad me impresiona lo buenos que fueron tus espías, ahora entiendo porque varios de mis documentos parecían desaparecer y volver a aparecer.
-Bueno es que Mirai tenía que tomarse el tiempo para copiar cada palabra y enviármela -explico Hange tomando la taza que Zeke le ofreció.
-Ya que no tenemos nada que ocultar entonces dime Hange ¿A qué se debe el honor de tu visita?
-He venido a tumbarte los dientes después de recibir la contestación a la propuesta.
-Pensé que te sentirías alagada -dijo Zeke.
-Yo no soy un animal al que usar.
-Ahora ya sabes mi única condición. Si quieres que tenga descendencia y que estos hereden el poder del titan bestia tendrá que tener también tu sangre, puede que me lleve varios intentos, pero ninguna de mis anteriores compañeras de cama se ha quejado sobre mi desempeño.
-Olvídalo.
-Claro que sé los motivos por los cuales rechazas la oferta -dijo tomando de su bebida-. ¿Es porque estás casada o porque después de dos hijos ya no tienes ganas de tener más?
-Ah veo que en realidad no sabes nada, pero veras Zeke ni Mirai ni Alexandre son mis hijos, temo que te has equivocado.
-O eres una buena mentirosa o me dices la verdad -dijo inspeccionando su mirada.
-Te digo la verdad -contesto y Zeke decidió creerle-. Como sea, esta reunión ha llegado a su final, solo deseaba comunicarte que de ninguna forma accederé a tu petición y que me niego a ir a un absurdo baile.
-Que lastima, yo quería mostrarte el plan que tengo para sacar a Eren de Liberio y regresarlo a Paradai.
Zeke salió a caminar y vio a sus amigos reunidos que veían como los más jóvenes entrenaban pues dentro de poco uno de ellos sería quien heredaría el poder del titan acorazado y a la larga el poder del titan carreta.
Todos pensaban que sería Gaby la prima de Reiner quien obtendría el poder, pero últimamente el hermano menor de Colt estaba demostrando su potencial.
-Adelante, dime lo que piensas -hablo Zeke al ver la cara de tristeza de Pieck.
-Son uno niños y sin embargo nunca han tenido la oportunidad de serlo realmente, tal como nosotros.
-Es un mundo cruel Pieck -dijo Zeke pensando en su infancia.
-No hace falta que me sueltes nuevamente tu discurso del porque no deberíamos tener hijos, sabes, una parte de mi le gustaría ser madre, pero otra piensa que tú tienes toda la razón.
-Bueno tu madre seria feliz.
-No lo creo -contestó riendo-. Aunque le agradara no lo aceptaría.
-Bueno no la culpes porque ¿Dónde encontraras a un sujeto tan bien parecido e inteligente como tu querido comandante Jaeger?
-Tú tienes un terrible exceso de confianza -dijo dándole un codazo.
-Ven vamos a la reunión, prepare té.
-¿Té? -pregunto extrañada-. Tu eres más de café.
-Quiero un cambio -contesto mientras se alejaba y Pieck lo miraba sonriendo.
Hange viajaba en la parte de atrás de un vehículo el cual le resultaba un invento extraño y fascinante. Ella podía recordar la primera vez que desmantelo uno y ahora conocía cada tornillo y resorte que integraba aquel invento y que lo hacía funcionar, aun así, seguía resultándole fascinante.
Llevaba puesto un vestido rojo ajustado que delineaba su figura con una abertura en la pierna, un collar de perlas adornaba su cuello, el cabello suelto que cubría su ojo, labial rojo que resaltaban sus labios y una navaja oculta en su atuendo para defenderse si era necesario.
Eren había desaparecido hace unos meses y los informes que le habían llegado de parte de Mirai y Alexandre era que estaba en Liberio, por lo que ahora tenían que planear una extracción exitosa y regresar a Paradai, solo que para lograrlo se requería que todo saliera perfecto y eso significaba cero errores, pues el más mínimo incidente terminaría en muerte o en una guerra.
-Hemos llegado líder Hange -anuncio Onyankopon deteniendo el vehículo.
-¿Algún consejo para esta misión? -pregunto Hange ya que, aunque no lo quisiera admitir se sentía nerviosa.
-Solo uno y es que se divierta -dijo su amigo y Hange asintió.
Un hombre uniformado abrió la puerta y quedo maravillado al ver la figura de Hange, incluso la siguió con la mirada hasta que la bocina de un auto lo hizo regresar a la realidad y continuar con su trabajo.
Hange camino hacia la gran entrada del lugar, subió los escalones y se topó con un hombre de seguridad que le pidió la invitación la cual Hange entrego sin ningún problema y sin obstáculos pronto se encontró adentro.
Ella recorrió el lugar mirando cada detalle y se sintió tranquila al ver que no eran muy diferentes a las fiestas a las que había asistido cuando era pareja de Erwin.
-Debo admitir que su presencia me es tolerable, pero no es lo suficientemente hermosa para tentarme -dijo un hombre detrás de Hange.
-Le perdonaría su orgullo si no hubiera ofendido el mío -contesto dándose media vuelta para ver a un hombre rubio de barba y lentes que usaba un traje negro-. Jane Austen ¿Enserio?
-Tenía que intentarlo -dijo sonriendo-. ¿Qué mujer no sueña con tener a un señor Darcy?
-¿Rico e engreído? -pregunto Hange.
-Callado, caballeroso y romántico -aclaro Zeke.
Hange sonrió pues en realidad ella ya tenía su versión del señor Darcy y mientras pensaba en eso miro por la ventana notando una sombra lo cual la hizo sonreír aún más pues como podía esperar Levi la había seguido en su afán de querer mantenerla siempre a salvo.
Zeke miro a su alrededor y noto que varios hombres tenían puestas sus miradas sobre Hange y no podía culparlos pues esa noche ella lucia hermosa.
-Bailemos y mientras lo hacemos discutiremos sobre mi familia -propuso estirando su mano la cual Hange dudo en tomarla, pero al final lo hizo.
Zeke no podía apartar la vista de aquella mujer, era hermosa y también sabía que era inteligente por la información que había obtenido de las narraciones de Reiner y alguna que otra mención de su hermano.
Hange repaso con la mirada el lugar y no pudo evitar notar que varias miradas estaban centradas en ellos.
-Nos miran porque formamos una pareja adorable -dijo Zeke y miro de reojo sus reflejos en uno de los tantos espejos que estaban en la pared como decoración pensando que en efecto lucían bien juntos.
-Zeke no estoy aquí para bailar ni para recibir tus mediocres intentos de seducción-dijo molesta Hange.
-Ah que lamentable porque a mí me encanta bailar, pero veras, rumores dicen que mi hermanito hará una aparición en el festival de mañana.
-¿Por qué? -preguntó Hange de inmediato.
-¿Ves a ese hombre? -señalo con la cabeza y Hange miro discretamente.
-¿Cabello largo y rubio?
-Justamente. Él es Willy Tybur y mañana dará un discurso de porque el mundo entero debe invadir Paradai.
-Algo no muy bueno para nosotros.
-Una guerra es inminente, lo único que desalentaría al mundo de ir a la guerra seria si la más grande potencia militar se viera derrotada en su propio territorio, pero ¿Quiénes serían lo suficientemente locos como para desafiar a Mare?
-Acompáñeme a una caminata nocturna comandante Jaeger -pidió Hange apartándose de Zeke y caminando a la salida.
Zeke la siguió y nadie hizo preguntas debido a que pensaron que solo se trataba de una pareja que buscaba algo de intimidad.
Aunque Pieck miro molesta y rompió la copa que sujetaba.
-Oh las copas son frágiles -dijo Colt al ver como los vidrios caían-. Pieck será mejor que te calmes.
Pieck miro su mano y noto que se había hecho un corte, por lo que decidió salir del lugar antes de que matara a todos por perder la cabeza a causa de los celos.
-¿Dónde está Pieck? -pregunto Porko-. Esperaba bailar con ella.
-Salió al ver que Zeke escapaba con una acompañante -informo Colt.
Hange salió del edificio y se giró para contemplarlo por una última vez.
-Hermoso e imponente -dijo Zeke sacando un cigarro y encendiéndolo.
-A mí me parece una abominación -contesto para después quitarle el cigarro a Zeke, tirarlo al suelo y apagarlo con la suela de su zapato-. Eso no te hará bien.
-Todos tenemos una adicción -dijo encogiéndose de hombros-. Dime Hange ¿Cuál es la tuya?
Hange quería decirle que no era de su incumbencia, pero decidió que un poco de amabilidad no haría daño.
-La literatura -contesto-. Una vez que inicio un libro no puedo soltarlo. Si llegara a tener una casa propia esta tendría una enorme biblioteca, de lo contrario moriría de agonía, pero por ahora eso no importa, lo que realmente importa es garantizar la seguridad de todos.
-Ya veo que me mentiste, tu verdadera adicción es el trabajo -dijo Zeke mientras emprendía su caminata al lado de Hange por la calle.
-Mi trabajo me hace leer -dijo caminando al lado de Zeke.
-Pero suena lindo como plan de retiro, una casa llena de libros.
-Con un hermoso paisaje -incluyo Hange.
-Y una vista hermosa -dijo sin apartar la mirada de la mujer que tenía a un lado.
-Ya dije que con un hermoso paisaje -corrigió Hange.
-Yo dije vista no paisaje, ya sabes, ver un bello rostro al despertar cada mañana.
Fue cuando Hange noto que su acompañante no apartaba la vista de ella.
-No incluyas esas ideas en mis planes de retiro -dijo seria.
-¿No te interesa un poco de compañía masculina que te brinde calor cada noche? -pregunto con una sonrisa seductora-. Mi oferta de procrear pequeños simios sigue abierta y más ahora que sé que no tienes hijos.
-¿Qué te hace pensar que no tengo una pareja? -pregunto.
-Nunca inquirí que no lo tuvieras, solo te proponía que lo cambiaras, era de suponer que una mujer como tú no estaría sola.
-¿Y tú? -pregunto.
-¿Me estas preguntando si despierto al lado de una mujer cada día? -pregunto divertido-. ¿Por qué? ¿Te interesa saber si el puesto esta libre?
-Solo intentaba ser amable -dijo con una mueca de desagrado.
-De momento estoy solo, siempre lo he estado y es debido a que no me conformare con cualquier chica que no cumpla mis expectativas.
-A tu edad y con lo que te queda de vida no deberías ponerte exigente -dijo burlona y se detuvo para mirar a su alrededor-. Esta calle es demasiado angosta, salir será un problema.
-Permíteme llevarte a un lugar interesante -dijo Zeke y giro en una calle.
Hange lo siguió memorizando cada parte de la ciudad de Liberio y analizando posibles rutas de escape cuando ocurriera el ataque del día siguiente.
-Nunca me preguntaste cuales eran mis expectativas -volvió a hablar Zeke rompiendo el silencio que Hange tanto había disfrutado-. Basta, no insistas, te las diré ya que estas demasiado curiosa -bromeo al no recibir ninguna respuesta de Hange-. Veras siempre imagine que mi pareja ideal debía ser una mujer fuerte, inteligente y hermosa, pero no la he encontrado aun, una mujer que se pueda defender sola, pero que también llegue a necesitar que la proteja, lo bastante inteligente como para superar mi intelecto pero que no sea arrogante y lo suficientemente bella como para tentarme.
-Dudo mucho que la encuentres.
-Yo no creo eso -dijo deteniéndose y señalando un hangar-. Mira abajo, ahí es donde guardan un dirigible, lo conservan como algo histórico, sirve para el museo, pero todavía funciona, es sigiloso, rápido y no mide más que las calles tan reducidas de Liberio y si miras más enfrente podrás ver una línea de luces, esas servían para guiar al piloto, por cierto ¿Sabías que Onyankopon es un excelente piloto?
Hange entendió enseguida el plan de Zeke, robar el dirigible y que Onyankopon lo pilotara ya que era el único con los conocimientos suficientes.
-Escuche de un tipo de piedra que brilla y sirve para generar luz -dijo Hange pensando que podrían colocar las luces sobre puntos estratégicos en los tejados de la calle principal de Liberio.
-Yo escuche que una mujer muy astuta encontró una utilidad para esas rocas -dijo Zeke mirando a Hange.
Él estaba informado por sus aliados sobre todo lo que ocurría en Paradai y estaba al tanto de los numerosos inventos que hacia Hange para que la isla entrara en una nueva era y pronto pudiera competir contra el resto del mundo en cuanto avances científicos. Hange estaba equivocada, Él ya había encontrado a la mujer ideal y su nombre era Hange Zoe y por ello la beso sin previo aviso recibiendo una cachetada al instante.
-¿Cómo te atreves? -regaño limpiándose los labios.
-Eso me ha dolido, mira mi boca está sangrando -dijo Zeke sobándose la mejilla para después mirar a Hange quien ya tenía un cuchillo en mano y lo lanzo, solo que no fue a él sino a una persona que los había estado siguiendo.
-Te han seguido -informo Hange caminando hacia el cadáver.
-Esto es malo, eso significa que desconfían de mí y probablemente saben que tramamos algo.
-¿Qué hacemos? -pregunto Hange y entonces escucho pisadas detrás de ella.
-Zeke Jaeger hijo de traidores, debí imaginarlo -dijo un soldado apuntándoles y mirando el cadáver de su compañero.
-Fue un error, mi acompañante pensó que se trataba de un ladrón -mintió enseguida.
-Si claro, ahora las manos donde las vea y no intenten nada.
-¿Por qué siempre te estan amenazando? -pregunto Hange.
-Es por mi carisma -bromeo Zeke y entonces el hombre cayó muerto por un cuchillo clavado a su espalda dejando ver a Levi.
-Es por eso que no debes salir sola y menos en compañía de animales -dijo Levi sacando el cuchillo del cadáver y limpiándolo.
-Capitán Levi -saludo Zeke-. Sera mejor irnos a otra parte antes de que nos vean y así repasemos el plan de mañana.
Saludos a todos, ahora un dato del capítulo, he leído nuevamente el manga y analizando con lupa cada detalle dándome cuenta de algo y es que Zeke antes tomaba café, pero justamente en el manga antes del rescate de Eren pude ver que Zeke le ofrece a sus amigos té y me pareció perfeto para poder moldearlo y usarlo en el fic. Ahora algo más que aprender y es que la técnica de la uña reflejada para averiguar si el espejo es doble es verídica y comprobada por su escritora, así que atentos, uno nunca sabe.
