Tomoe

Parte 4

I never thought of myself as mean
And there's no in between
'Cause if I can't have that
Then I would be the leader of the dark
And the bad
Now there's a devil on my shoulder
Where the angels used to be
And he's calling me the queen of mean

TRADUCCIÓN: Nunca me considere malvada y no hay punto medio porque si no puedo tener eso entonces seré la líder de la oscuridad y el mal. Ahora tengo un demonio en el hombro donde antes había un ángel y él me está llamando la reina del mal.

Aquí retomamos la parte en la que Hange y Levi se enteran de que Tomoe se puede transformar en un titan ¿Qué pasara? Pronto lo sabrán. Ahora un poco de explicación en cuanto a la cronología: Después de recuperar Shiganshina pasa un año para que la legión salga nuevamente y llegue al mar donde conocen a Yelena y Onyankopon, para entonces Tomoe y Mirai ya tienen cinco años y Alex seis. Después pasa otro año para cuando conocen a Azumabito donde Hange ya está esperando a su segundo hijo ya que en esta línea nunca se separó de Levi y después pasa otro año junto con cuatro meses y es cuando viajan a Hizuru a la reunión donde Eren se va por ocho meses a vagar mientras que según el manga Mare lleva en guerra con otra nación por cuatro meses ¿Qué hizo Eren durante esos meses de vagabundo? Bueno aquí les traigo la explicación.

Tras la llegada de Azumabito a Paradai emprendieron el viaje escoltándola hasta el interior de las murallas donde tendrían audiencia con la reina Historia.

-Mira Tomoe ya estamos llegando a Shina -informo Hange girando su cabeza para ver a su hija quien cabalgaba sobre Tormenta detrás de ellos en compañía de Mirai.

-Veremos a Alex -dijo Mirai entusiasmada.

-Recuerden comportarse niñas -regaño Levi pues sabía que cuando esos tres se reunían las murallas corrían riesgo.

Las puertas del palacio se abrieron para dejar entrar a los visitantes y vieron que Historia junto con Zackley, Pixis y Nile los esperaban al igual que otro pequeño grupo de personas entre los cuales estaba Alexandre.

-Alex -saludo Tomoe contenta en cuanto bajaron del caballo y corrió a abrazar a su amigo.

Levi miro rápidamente a los tres niños y Hange sonrió al ver la mirada de él.

-Estas celoso -dijo divertida.

-Tsk no digas tonterías cuatro ojos ¿Por qué estaría celoso?

-Tomoe no será siempre tu niñita y Alex no siempre será un niño.

-Alexandre es como su hermano -alego Levi.

-Pero no es su hermano.

Levi miro nuevamente a Alexandre que le sonreía a su hija y no pudo evitar pensar en lo que el futuro les depararía a esos tres niños, quizás uno lleno de libertad o al menos eso esperaba.

Los altos mandos junto con los dignatarios extranjeros y la reina entraron para dialogar sobre una posible alianza y mientras tanto los tres decidieron iniciar una partida de cartas, juego que les había enseñado Pixis.

Mirai estaba parada detrás de Tomoe y le hacía señas a Alexandre en un intento de ganarle.

-¿Qué te parece esta mano Tomoe? -dijo Alexandre confiado de su victoria mostrando sus cartas.

-Pues ya gané otra vez -dijo Tomoe mostrándole su mano.

-Alex, te dije que no -regaño Mirai.

-¿Cómo quieres que te entienda si solo te dedicas a agitar las manos? -se quejó Alexandre.

Hange había salido a tomar aire. Estaba estresada por aquella reunión donde habían sugerido que Historia debía asegurar la continuación de la sucesión de la sangre real lo que implicaba sacrificar a sus hijos y así sucesivamente hasta que Paradai tuviera un gran desarrollo en armas para defenderse de Mare.

Pero su estrés se redujo cuando vio a los niños jugar, ellos eran el futuro, era por ellos que hacían todo eso y no importaba el costo si al final lograban darles libertad.

-Se ven muy bien juntos ¿No es así? -hablo Marie quien también los miraba.

-Siempre han sido amigos -contesto Hange entendiendo a lo que se refería Marie.

-Oh Hange deja la ingenuidad de lado -dijo caminando hasta estar más cerca de Hange-. Yo tengo un hijo y tu una hija quien no me cabe duda será una gran belleza al crecer.

-¿Y eso que importa?

-Lo diré más fácil -dijo fastidiada-. Quiero que Tomoe se comprometa con Alex.

Al escuchar esto Hange reprimió las ganas de reír pues aquella propuesta le parecía absurda.

-¿Te burlas de mi hijo? -pregunto Marie ofendida.

-No, solo que Alex y Tomoe son como hermanos -contesto.

-Pero no lo son -alego y esto le hizo recordar su charla con Levi.

-Mira Marie si ellos llegan a tener algo a futuro será porque lo elijan y ahora tengo que regresar a la reunión la cual es más importante porque tiene más peso en el futuro de nuestros hijos que un ridículo compromiso.

La reunión llego a su fin y todos salieron notando como los niños jugaban a atraparse en el jardín del palacio demostrando una gran habilidad a la hora de eludir al otro jugador.

-El niño es el hijo del difunto comandante Smith -dijo Pixis a Azumabito-. Está entrenando para convertirse en cadete ya que se pensó que era importante el recuperar el número de soldados tras la pérdida de los de la legión de reconocimiento y por eso la edad se redujo a seis años.

-¿Desde qué edad empiezan a entrenar en Mare? -pregunto Zackley.

-Desde los nueve -contesto Azumabito sin apartar la mirada.

-Bueno aquí desde los seis -dijo orgulloso.

El maestro Pai quien parecía ser un gran amigo de Azumabito miro únicamente a Tomoe y luego le susurro algo a Azumabito.

-El gran maestro dice que los Ackerman empuñan un arma prácticamente desde que nacen y por ello no está sorprendido -dijo conteniendo la risa.

-Eso me recuerda -dijo Zackly y miro tanto a Levi como a Hange-. Esperaba ver la inscripción de sus hijas al cuerpo de entrenamiento este año.

-Quiero que ambas lleven una vida completamente normal, de los titanes y enemigos se harán cargo sus padres -contesto Levi mirando furioso a Zackly quien desde hace tiempo molestaba intentando convencer a Levi y Hange de que Tomoe debía recibir instrucción y Levi no era tonto, él sabía que no podría mantenerlo alejado de Tomoe por mucho más tiempo.

-Y la verdad no es que necesiten entrenamiento -intervino Pixis al ver el ambiente tenso-. Creo que esos tres niños posen un gran talento. Ahora damas, caballeros, pasemos al comedor a disfrutar de una deliciosa comida.

Todos caminaron hacia el comedor y cuando estaban por retirarse Hange y Levi para ir al encuentro de sus hijas un hombre que era el asistente de Azumabito los detuvo llamando a Hange.

-Comandante Zoe el gran maestro desea tener una plática con usted -informo y Hange de inmediato miro a Levi-. A solas -aclaro.

-Claro -contesto Hange y solo miro a Levi para indicarle que no tardaba, mirada que entendió a la perfección pues se conocían tan bien que a veces las palabras carecían de importancia.

.

Levi miraba a su hija quien hablaba con el hombre proveniente de la nación de Hizuru y quien también era un Ackerman.

Ese hombre no le daba buena espina, deseaba poder saber que era lo que quería y porque mostraba tanto interés en hablar a solas con Hange y platicar con Tomoe.

-Adelante, dime ¿Qué es lo que pasa por esa cabeza? -pregunto Hange parándose a su lado, aunque Levi ya la había escuchado aproximarse.

-No entiendo cómo pudo pasar -dijo Levi sintiendo enojo-. Alguien contamino a nuestra hija y sigue libre.

-Ya no importa el cómo, importa el ¿Qué haremos?

-Simple, si se transforma en titan tengo dos que le pueden servir de aperitivo -contesto Levi.

-Levi, no puedes, es nuestra hija y la amamos, pero ella no podría vivir con la idea de haberse comido a Eren o a Armin.

-¿Entonces sugieres que la dejemos como titan? -pregunto molesto.

-No, el maestro Pai dijo que…

-¿Hablaste de esto con ese viejo?

-Por supuesto que no, pero él no es idiota y se dio cuenta tras el incidente con el agresor en el puerto y de hecho fue él quien controlo a Tomoe.

-Me hubiera gustado poder partirle la cara a ese idiota que se atrevió a intentar lastimarte.

-Ese hombre ya está encarcelado y ahora el problema es nuestra hija. Por un lado, tenemos el problema de que Zackly desea convertirla en un soldado y por el otro la inminente guerra con Mare sin mencionar que aquí rodeada por sus seres queridos y la tención corre más riesgo de transformarse en titan.

-¿Qué propones?

-Como dije el maestro Pai se dio cuenta de que Tomoe es diferente y dice que el problema radica en el hecho de que no logra controlar su ira.

-Tomoe no tiene problemas de ira -alego enseguida-. Tomoe no tiene ira punto, ella es buena y amable.

-Ella está cambiando y quizás tu no lo notes porque para ti siempre sea tu tierno angelito, pero yo si lo he notado, últimamente es más posesiva con Eren y si no la apartamos quizás Eren podría llegar a ser su detonante.

-¿Cómo la apartamos?

-El maestro Pai ofreció llevar a Tomoe al templo en el que vive y donde entrena a varios niños que también son Ackerman.

-¿Mandar a Tomoe a Hizuru? -pregunto descartando esa idea de inmediato.

-Una guerra estallará y de ser así ella estará a salvo del otro lado del mar, lo más importante aprenderá a controlarse y mientras tanto tendremos tiempo de pensar en lo que vamos a hacer.

-Ella no querrá irse -dijo Levi meditando esta opción-. Alejarla podría ser el detonante.

-Tenemos que intentarlo -dijo Hange y ambos miraron a su hija sintiendo una profunda tristeza.


Aquella noche regresaron al cuartel y Hange ingreso al cuarto de las niñas quienes continuaban jugando y saltando en la cama.

-Hora de dormir mis pequeñas -dijo Hange y ambas niñas se acostaron en sus respectivas camas.

Hange las arropó y tras darles un beso en la frente se retiró intentando solucionar todos los problemas con los que estaban lidiando en ese momento. Una guerra contra Mare, la vida de Historia y Eren en peligro y su hija con la posibilidad de convertirse en titan en cualquier momento.

Ella permaneció despierta en su habitación revisando un montón de planos de mejoras para los equipos de maniobras en compañía de Levi y más noche escucharon el grito de Mirai.

-Las niñas -dijo Hange preocupada y al instante corrieron hacia su dormitorio notando que Mirai estaba asustada mientras contemplaba como el cuerpo de Tomoe soltaba vapor y se movía agitada quizás por alguna pesadilla.

-Tomoe -llamo Levi tocándola sintiendo al instante el calor que emanaba su piel quemando sus manos, aun así Levi soporto aquel dolor-. ¡Hija! -grito desesperado en un intento por despertarla.

Hange enseguida ordeno a Mirai salir y ante el escándalo Eren entro al cuarto.

-Pequeña guerrera despierta -pidió Eren sacudiéndola levemente a pesar de que sus manos también se quemaron.

Tomoe abrió los ojos y pudo ver a sus padres y a Eren en la habitación. Ellos la miraban con miedo y noto las manos quemadas de su padre y el vapor que salía de las manos de Eren mientras se curaban.

-¿Qué es lo que…? -Tomoe no termino la pregunta ya que vio como las cobijas tenían marcas quemadas con la forma de sus manos.

Tomoe enseguida comenzó a llorar y Hange atravesó la habitación tomándola entre sus brazos para consolarla.

-¡No! No me toques -grito e intento apartar a Hange por miedo a lastimarla.

-Calma mi amor -le dijo dulcemente.

-No quise hacerlo, no soy un monstruo -dijo entre lágrimas.

-Por supuesto que no lo eres -dijo enseguida Hange.

-Pude haber lastimado a Mirai y lastime a papá.

-No, no es así mi pequeña guerrera, tu nunca me lastimarías -dijo Levi ocultando sus manos detrás suyo y caminando hacia ella.

-¡No, aléjate! -grito Tomoe saliendo de la cama enseguida y arinconandose en una esquina del cuarto.

Levi miro a su hija y sintió tristeza ¿Cuando había comenzado a aparecer esa brecha entre ellos? Podía recordar la infinidad de veces que ella preferia estar a su lado que con Hange, incluso desde su nacimiento ya que solo se callaba cuando él la arrullaba, pero ahora ella prefería estar lejos, quizás Hange tenía razón y su hija habia cambiado sin darse cuenta de que ya no era su pequeño ángel y eso le partía el corazon.

Hange les pidió a Levi y Eren que se retiraran y paso largas horas intentando calmar a su hija quien al final se quedó dormida mientras ella le cantaba.

Calla mi vida, no hay que llorar
Duerme y sueña feliz
Siempre tú debes mi arrullo llevar
así yo estaré junto a ti.

-¿Ya se calmó? -pregunto Levi entrado al cuarto de la manera más sigilosa posible.

-Levi, no sé qué vamos a hacer.

-Yo sí y Eren también -contesto sentándose en la orilla de la cama y acariciando la cabellera negra de su hija-. Esta más que claro que ella tiene que transformarse en un titan cambiante.

-No, no voy a condenar a mi hija a vivir solo 14 años -dijo enseguida Hange-. Ya una vez estuvimos a punto de perderla y no permitiré que eso pase.

-¿Entonces que propones? ¿Enviarla con aquel idiota?

-Se llama gran maestro Pai Ackerman -corrigió Hange.

-Como sea, ese viejo idiota no es la solución.

-Él asegura que puede mantenerla estable y mientras tanto nosotros nos dedicaremos a encontrar una solución.

Levi medito esta opción y miro a su hija dándose cuenta de que no estaba listo para condenarla al mismo destino que Eren o Armin para después perderla en 14 años.

-Con una condición -contesto-. Si pasados dos años no tenemos nada entonces Eren y yo capturaremos a Zeke y Tomoe tendrá que comerse una sopa de macaco así sepa a mierda. Solo así salvaremos a nuestra hija y a los hijos de Historia.

-Dos años parece muy poco tiempo -dijo Hange mirando a su hija dormir tranquila.

-No tenemos más opción -dijo Levi-. Tenemos que estar preparados en caso de que se convierta.


-¡No iré! -grito Tomoe mientras Hange la arrastraba hasta el barco donde Azumabito y el resto de diplomáticos aguardaban.

-Es por tu bien -dijo Hange sin mirarla.

-¡No! Quiero quedarme con Mirai, Alex, Eren y ustedes -alego y las lágrimas comenzaron a brotar-. Quiero quedarme y ver nacer a mi hermano.

-Por favor Tomoe es solo hasta que encontremos una cura -pidió Hange, pero su hija logro soltarse y corrió hacia donde estaba Levi abrazándolo.

-Papá por favor no -pidió rompiéndole el corazón a Levi quien tampoco deseaba que su hija se fuera.

-Mi guerrera -logro decir-. Tu madre y yo te amamos profundamente y prometemos que pronto iremos por ti, esto no es un adiós.

Tomoe asintió, no deseaba irse, pero sabía que debía controlarse pues era ese el problema por el cual la mandaban lejos. Ella era peligrosa.

Mirai se acercó junto con Alexandre y ambos la abrazaron.

-Nunca nos olvides -pidió Mirai.

-Tomoe ya es hora -interrumpió Eren tomándola de la mano y fue cuando sintió aquella misma sensación que había sentido cuando toco a Historia.

-¿Pasa algo Eren? -pregunto Tomoe mirándolo al ver que se había quedado petrificado.

-Nada pequeña guerrera, nada -contesto sacudiendo su cabeza y ambos caminaron hasta donde Hange aguardaba.

-Regrésamelo la próxima vez que nos veamos -dijo Hange quitándose el collar que Levi le había regalado y colocándoselo a su hija.

Tomoe subió al barco y miro la isla pensando que quizás esa sería la última vez que sus ojos la contemplarían.

-Solo así serás libre mi amada pequeña -dijo Hange en un susurro mientras lloraba y veía al barco alejarse con lo más preciado para ella.


Tomoe llego a Hizuru y de inmediato subieron a un auto el cual llamo su atención e intento descubrir cómo funcionaba, solo que tenía un problema y era que el gran maestro Pai no hablaba su idioma así que no pudo preguntarle nada durante las horas que les tardo llegar a un enorme templo cuya construcción Tomoe en su vida había visto. Este estaba situado en la punta de la montaña y para llegar a este tenía que subir unas largas y empinadas escaleras.

-Kinkaku-ji -dijo el hombre mayor de edad cuando bajo del vehículo.

Tomoe no entendió el significado, más sin embargo asintió y lo siguió escaleras arriba sorprendiendo al hombre quien nunca imagino que aquella niña pequeña pudiera soportar la subida sin mostrar cansancio.

-El templo Kinkaku-ji se encuentra ubicado aquí porque es donde convergen los cinco elementos -explico en su idioma dibujando en la tierra el símbolo de estos elementos, solo que Tomoe no entendió nada de lo que decía-. Agua -dijo señalando el rio-. Tierra -dijo palpando el suelo-. Aire -señalo al cielo-. Fuego -señalo una enorme fogata situada en una de las torres-. Y sabiduría -dijo por último tocando la frente de Tomoe.

-Mizu, Chikyu, hi, kuki, Chie -repitió las palabras Tomoe y el hombre asintió sonriéndole.

El entrenamiento de Tomoe dio inicio, practicaba todos los días sin descanso y parecía que ninguno de los niños de ese lugar la soportaban, quizás era porque tenían celos debido a su inteligencia o increíble habilidad o quizás porque era la favorita del gran maestro, pero eso a ella no le importaba. Continuo entrenando y a la larga se ganó el respeto de sus compañeros como el de sus maestros a excepción de un hombre que no la toleraba y ponía a limpiar todos los días tras un intenso entrenamiento, cosa que tampoco le afectaba pues ya estaba acostumbrada a eso sin mencionar que para ella limpiar era una forma de permanecer conectada con su padre.

-Yonin dekinai (inaceptable) -dijo aquel hombre molesto mirando el cabello de Tomoe mientras limpiaba los pisos.

Tomoe no le dio importancia y continuo con su trabajo haciendo que él enfureciera más y le titara la cubeta que contenía agua sucia.

Esto no pareció alterarla, ella debía aprender a controlarse y si demostraba que podía soportar a aquel maestro insufrible entonces quizás le permitirían regresar a casa con su familia y seres queridos.

-Te odia porque eres lista -dijo un chico acercándose a ella hablándole en su idioma el cual Tomoe había aprendido con algunas semanas de practica- y eso lo convierte en un idiota.

-El maestro Wan me odia porque el gran maestro me permitió conservar mi cabello largo -contesto Tomoe de manera fluida como si ese fuera su idioma natal- y ya sabes lo que dice…

-"Cabellos largos ideas cortas" -dijo Ryu al mismo tiempo que Tomoe-. Eso solo lo hace más idiota, tú has derrotado incluso en el juego de Pai Sho al gran maestro.

-Todo te lo debo a ti Ryu, sin ti nunca hubiera aprendido el idioma o el juego.

-Vamos Osoi apresúrate a limpiar para poder ir al rio -dijo burlonamente.

Cuando recién había llegado Tomoe al templo la palabra que más usaban para referirse a ella era Akuma cuyo significado era demonio o también usaban mucho la palabra Osoi, es decir lenta y por eso Ryu (quien había sido su primer amigo de ese lugar) se burlaba de ella llamándola así.

Tomoe termino su trabajo de limpieza y enseguida se reunió con su amigo en el rio ansiosa por saber noticias de Paradai ya que solo se reunían ahí cuando hablaban de eso para que nadie los escuchara.

-Como sabes, tu amigo es el asistente del gran maestro y revisa la correspondencia -dijo Ryu haciendo su papel de persona importante-. Y recibió una carta de Kiyomi Azumabito donde le comunicaba que vendrán de Paradai la comandante de la legión de exploración en conjunto con otras personas importantes.

-Significa que vienen por mi -dijo emocionada Tomoe.

-Si, lo cual es una lástima pues no estarás cuando reciba mi tatuaje que me identificara como miembro del clan Ackerman -dijo poniéndose de pie y brincando hacia una gran roca solo para resbalar y caer al agua.

-Sera una lástima -dijo Tomoe conteniendo la risa por la torpeza de su amigo.

-Pero ya enserio ¿En verdad planeas regresar? -pregunto-. Nosotros somos tu clan, tu perteneces aquí.

-Es que yo no quiero pertenecer a un clan, no cuando tengo una familia -contesto Tomoe tomando entre sus dedos el collar de su madre.


Mientras tanto Hange y Levi en compañía de los de la 104 llegaron a Hizuru con el propósito de acudir a la reunión y ganar aliados, solo que esta no salió tan bien como lo esperaban y antes de que terminara Eren salió del lugar molesto por todo lo que había escuchado.

Ya se habían cumplido los dos años, Zeke pronto moriría y Eren debía de hacer algo para salvar a Tomoe ya que al parecer ni Hange o Levi tenían una solución para su condición, pero él ya la tenía, efectuaría el retumbar usando a Zeke y por ello no podía permitir que Tomoe se lo comiera y mucho menos podía permitir que siguiera en aquel lugar porque toda humanidad fuera de la isla moriría.


Tomoe aguardo por días esperando que su padre cumpliera su promesa, pero nunca lo hizo y por ello decidió que formaría parte de la ceremonia de bienvenida al clan cosa que entusiasmo al maestro Pai.

-No puedo creer que permitas que ese demonio forme parte de nuestro clan -se quejó el maestro Wan quien era el encargado de recordarle a Tomoe todos los días que era un demonio-. Tiene sangre Ymir, el simple hecho de tenerla aquí nos vuelve enemigos de Mare y ya sin mencionar que es peligrosa.

-Mare siempre ha sido nuestro enemigo -contesto el gran maestro mientras veía entrenar a Tomoe y como partía con su puño una gruesa tabla de madera como si fuera una hoja de papel-. ¿Qué es lo que ves?

-Un demonio -contestó enseguida.

-Yo veo un arma, un arma que debemos conservar y es por eso que les he mentido a sus padres y manipulado diciéndoles que esta mejor aquí que en Paradai donde se librara una batalla.

-Sigue siendo una abominación de la naturaleza -dijo mirándola con desagrado.

-Un arma no tiene por qué agradarte, solo debes saber usarla y es por ello que me porto amable, sonríele al demonio y este buscara otros enemigos.

Dicho esto, llamo a Tomoe y ella corrió hacia él haciendo una reverencia en cuanto lo tuvo de frente.

-Tomoe, he mandado una carta a tus padres que se encuentran en Hizuru. -informo y Tomoe no mostro ninguna reacción porque ella ya lo sabía-. Ellos me comunicaron que no tienen intención de llevarte a Paradai ¿Sabes el motivo?

Tomoe sintió como su corazón se quebraba, más sin embargo reprimió las ganas de llorar, no le daría esa satisfacción al maestro Wan.

-Porque soy un demonio -contesto con la frente en alto recordando las palabras de sus maestros y de la mayoría que vivía ahí.

-Así es Tomoe, nunca debes olvidar que portas la sangre de demonios y eso te vuelve peligrosa ¿Imagina que lastimas a tu hermano pequeño? Estas mejor alejada de ellos, aquí tu estas bien.

-Comprendo gran maestro -contesto retirándose fingiendo que todo estaba bien y no lloro hasta estar en su habitación.

Tomoe detuvo su llanto, se miró sus manos y pensó, ella era un monstruo, ella era peligrosa y en cualquier momento podía convertirse en titan matando a sus seres amados porque aun cuando ellos ya no la quisieran ella siempre los amaría y era por eso que quizás tal como lo había expresado el gran maestro ella estaba mejor ahí lejos de todos.


La ceremonia dio inicio y todos recitaron el juramento.

-Juro solemnemente mantener mi lealtad al clan Ackerman hasta mi muerte y pasar el legado a mis hijos quienes también serán devotos. No le seré fiel a ningún rey o gobierno más que a los grandes sabios. Protegeré mi casa con gran valor y si he de morir que sea con una espada en mi mano. Desde este día hasta el inminente final otorgo mi vida y honor al clan Ackerman.

Uno de los maestros tomo el hierro ardiente y uno a uno de los aprendices iban recibiendo la marca en la piel de su brazo que nunca se borraría.

Todos intentaban reprimir los gritos de dolor e incluso las lágrimas al sentir el contacto del metal ardiente con el de su piel dejando una enorme quemada y era porque quejarse significaba que no eran dignos y de ser así entonces terminarían con el brazo amputado pues el clan Ackerman no aceptaba la debilidad en sus guerreros.

-Voy a disfrutar esto demonio -dijo el maestro Wan en cuanto estuvo frente a Tomoe y tomo su brazo fuertemente.

En ese instante las puertas se abrieron de golpe llamando la atención de todos seguido por un grito por parte de aquel entrometido.

-¡Deténganse! -grito la voz de un hombre al final del largo pasillo y todos los presentes de inmediato dirigieron sus miradas a la enorme puerta de madera antigua sorprendiéndose al ver a un chico de diecinueve años de edad a quien Tomoe identifico como Eren.

-Eren -dijo Tomoe llorando por la felicidad de verlo.

-Lamento llegar tarde pequeña guerrera -le dijo sonriéndole.

-Ella nos pertenece y tú debes irte -ordeno el gran maestro Pai.

Wan asintió y alzo el hierro dispuesto a ponerle la marca a Tomoe a pesar de que ella se jaloneaba.

-No, yo no quiero pertenecer a su tonto clan -dijo molesta logrando arrebatarle el hierro y golpeando al hombre con este para liberarse.

-Ha atacado al maestro -dijo uno de los recién marcados y con los que había entrenado durante esos años.

-¡No eres más que un demonio, mátenlos a ambos! -ordeno el maestro limpiándose la sangre de la nariz.

-¡No se atrevan! -grito Eren haciéndose un corte en la mano convirtiéndose en titan sin lastimar a Tomoe gracias a que el lugar era demasiado grande, así que la explosión no la alcanzo.

Eren estiro su mano de titan con dirección a Tomoe quien estaba por irse hasta que Ryu la llamo.

-Tomoe no lo hagas -pidió su amigo-. Si vas con él entonces demostraras que eres un demonio como el resto de los que habitan en esa isla -le dijo esperando que ella no se fuera.

Pero Tomoe no hizo caso y subió a la palma de Eren llevándosela lejos.

Floch y el resto de los Jaegeristas aguardaban y en cuanto vieron a Eren descender de la montaña entonces activaron las cargas explosivas las cuales ocasionaron que el templo entero se viniera abajo matándolos a todos.

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Tomoe tenía los pies metidos en el rio y miraba el agua cristalina intentando borrar la imagen del templo siendo destruido.

-No entiendo cómo puedes poner en riesgo todo por una mocosa -se quejó Floch y Eren lo golpeo.

-Ella es más importante que cualquiera de ustedes -dijo molesto y camino hacia ella sentándose a su lado-. ¿Todo bien pequeña guerrera? -pregunto mirándola y notando que tenía varias marcas en los brazos-. No puedo creer que el capitán y la comandante permitieran que te hicieran esto.

-Ellos no me aman -contesto en aquel otro idioma aprendido derramando finalmente una lágrima que impacto en el rio provocando unas pequeñas ondas.

-Lo siento, no entendí -dijo Eren sonriéndole.

-Perdón, cuesta trabajo -dijo e intento recordar su idioma-. No me aman, mis padres.

-Claro que lo hacen, creyeron que estarías a salvo cuando en realidad es en Paradai donde estarás protegida -contesto Eren tomando la mano de Tomoe haciendo que ella notara que llevaba puesto guantes.

-Tomoe ¿Recuerdas mi promesa?

-Siempre me vas a cuidar, escuchar y no me dejaras sola -dijo sin mirarlo pues continuaba con la mirada perdida en la distancia-. A cambio de que crea en ti cuando nadie más lo haría.

-Y que nunca olvides lo mucho que te quiero -dijo Eren-. Tomoe tú no eres una guerrera, tu estas destinada a ser algo más. Tienes sangre real y mi intención es sentarte en el trono de Paradai, pero para ello debo de usar a Zeke y efectuar el despertar.

-¿Por qué necesitas a Zeke? ¿Y cómo estás seguro de que tengo sangre real? Además ¿Qué pasa con Historia?

-Ve que sigues siendo un cerebro andante -dijo Eren-. Veamos ¿Cómo explicarte? -se preguntó y miro su mano-. Cuando toco aquellos con sangre real el poder del titan de ataque se activa y este es el de poder ver eventos futuros, por eso uso esto -explico mostrándole su mano cubierta para evitar el contacto directo con Tomoe-. Necesito de Zeke quien tiene sangre real para efectuar el despertar y salvar a todos los de la isla.

-Pero hace rato te toque cuando salimos del templo.

-Fue en mi forma titan y quizás no tiene el mismo efecto -contesto.

-Yo puedo ayudarte -dijo Tomoe.

-No, nunca te usaría como un arma. Además, para eso tendrías que ser un titan cambiante.

-¿Quién de mis padres es el portador? -pregunto pensando en que realmente no conocía nada de su familia.

-No sabría decirte cuál de ellos es el que proviene de los Fritz -contesto y decidió abordar el tema de Historia-. Quiero mucho a Historia, pero ella no es la líder que necesitamos.

-Tu me quieres en el trono porque así en realidad quien tendrá el poder serás tu ¿Cierto?

-El pueblo me apoyaría, pero lo harían más sabiendo que la descendencia de sangre real continua con una mano en la rienda -explico pensando en los eventos de hace cuatro años cuando Historia había sido nombrada reina.

-¿Qué es lo que planeas?

-Exterminar al mundo entero y así seremos libres -dijo sin rodeos.

-Pero no todos son malos -alego Tomoe sorprendida.

-Tu no has visto lo que yo Tomoe, pero quizás un paseo por la realidad te haga entender que para el resto del mundo nosotros somos demonios.

Aquella palabra la había escuchado un sinfín de veces durante su entrenamiento en Kinkaku-ji y más sin embargo ella se negaba a aceptar esta realidad.

Primer cap del año, espero se la pasaran bien en las fiestas y ahora un dato sobre el apitulo y es que el templo Kinkaku-ji realmente existe en Japón.