Tomoe

PARTE 5

I want what I deserve
I want to rule the world
Sit back and watch them learn
It's finally my turn

TRADUCCIÓN: Quiero lo que merezco, quiero gobernar al mundo, siéntate y mira como aprenden. Es finalmente mi turno.

Ahora un dato sobre los acontecimientosrespecto a Hange y Zeke estos quedan igual, Zeke sigue obsesionado con Hange y por cierto quiero gritar de la emoción ya que en este mes ya salió nuestro amado Heichou en el manga, nos lo dejaron todo vendado, pero no me importa, soy feliz de verlo vivito y coleando, aunque teniendo a Hange de enfermera quien sabe si viva lo suficiente jaja pobre.

El viaje de Tomoe en compañía de Eren dio inicio llevándola a una ciudad cubierta de arena e intenso calor.

-Este es el desierto -explico Eren a Tomoe mientras cabalgaban rumbo a la ciudad que se veía a la distancia.

-El calor es agobiante -se quejó Tomoe antes de beber agua por la intensa sed que le producía aquel clima-. Eren ¿Qué hacemos aquí?

-He estado buscando información sobre los Ackerman -contesto sin mirarla.

-¿Para qué?

-Porque debido a tu genética no eres libre del todo -explico-. Yo quiero que lo seas mi pequeña guerrera y mis investigaciones me han traído hasta aquí.

-No te entiendo Eren.

-Digamos que si alguien amenaza mi vida así sea tu padre tú lo matarías solo para defenderme.

-No, no lo haría -dijo enseguida mientras sentía un intenso dolor de cabeza al pensar en esa posibilidad y se hizo la pregunta ¿A quién escogería si se diera esa escena? Su padre al cual amaba a pesar de todo o a Eren quien también amaba.

-Si lo harías y ya hablando de eso te pido que si tu padre intenta detenerme tu lo detengas a él -dijo Eren mirando a Tomoe serio y ella asintió por alguna extraña razón que ni su cerebro terminaba de comprender ¿Acaso Eren le había ordenado matar a su padre?

Al llegar a la ciudad Tomoe miro en todas direcciones, las personas vendían su mercancía en puestos del mercado, esta variaba entre alfombras, joyería, comida y toda clase de artículos diversos llamándole la atención una pulsera con un corazón.

-¿Te gusta? -pregunto la vendedora en el idioma que Tomoe había aprendido en el templo

-Es muy linda -contesto en ese idioma y la vendedora se la entrego haciendo una leve reverencia llamando la atención de Eren.

-No queremos su mercancía, no tenemos dinero -dijo arrebatándole el objeto a Tomoe y aventándoselo a la mujer.

-Ackerman, regalo -dijo la mujer en el idioma que Eren entendiera.

-Ella no es Ackerman -dijo molesto tomando la muñeca de Tomoe y arrastrándola lejos hasta un callejón.

-Eren, eso fue grosero -regaño Tomoe soltándose del agarre.

-Se supone que no debemos de llamar la atención -dijo sacando una prenda de vestir y colocándosela en la cabeza a la niña-. No, eso no sirve, se ven tus ojos todavía -dijo tras una rápida inspección.

-¿Es malo que sea Ackerman? -pregunto Tomoe mirando su reflejo en un espejo.

El hiyab le cubría su cabeza ocultando su larga cabellera negra y también tapaba su boca como un velo dejando solamente a la vista sus grandes ojos grises.

-Existe una cosa que te mataría de este lado del mar y es el hecho de ser de Paradai a pesar de también ser un Ackerman -contesto Eren.

-Pero esa mujer hizo una reverencia.

-Esa mujer es una esclava y piensa que eres de Hizuru, pero si supieran tus verdaderos orígenes entonces te hubiera repudiado. Tomoe tu eres única en tu clase, no solo tienes sangre Ackerman, sino que también corre por tus venas la descendencia de Ymir y su poder.

-Yo no puedo transformarme en titan -dijo Tomoe subiendo su manga para poder mirar su brazo y las venas color azul que resaltaban de su pálida piel.

-Es lo que te hace única, una persona normal ya se hubiera transformado de inmediato en titan, tu por tu parte es como si ese poder lo mantuvieras reprimido.

-No necesito que me recuerdes que puedo transformarme en cualquier momento.

-Eso pasara tarde o temprano y cuando pase te comerás a algún titan cambiante, debes tener eso presente -dijo Eren serio-. Ahora procura mantener la mirada baja para que nadie note tus ojos y camina pegada mí -ordeno y comenzó a caminar.

Tomoe lo siguió haciendo caso y mirando únicamente el suelo hasta que escucho gritos y llantos llamando su atención.

Se trataba de un hombre adulto que golpeaba con su látigo a un pobre chico mientras se arrastraba y suplicaba piedad.

-Piedad, por favor amo -dijo entre llantos el chico.

-Pídele piedad a la zorra de tu diosa Ymir sucia escoria -dijo el hombre levantando su látigo dispuesto a acertar otro golpe cuando Tomoe tomo su brazo con fuerza.

-No se atreva -lo amenazo Tomoe.

-Sucia rata -dijo el hombre pateándola haciendo que cayera al suelo junto con el velo mostrando su cabellera y muchos que notaron sus ojos grises comenzaron a murmurar la palabra Ackerman.

-Pagaras caro -dijo Tomoe poniéndose de pie, sujetando al hombre del brazo y torciéndoselo logrando que soltara un gran grito de dolor-. Ahora puedo hacer lo que quiera, podría arrancártelo o solo quebrártelo -dijo sintiendo ira.

-No, por favor -suplico el hombre.

-Pídeles piedad a tus deidades sucia escoria -dijo repitiendo las palabras de él momentos atrás y entonces se escuchó el sonido de sus huesos quebrándose acompañado de gritos de agonía.

Por alguna extraña razón Tomoe se sintió satisfecha de escuchar esos lamentos y deseaba arrancarle el brazo al hombre, deseaba con toda su alma hacerle sufrir por todo el dolor que seguramente había pasado el chico, pero entonces se sintió mal por aquel pensamiento y lo soltó.

Ella camino hacia el chico que seguía en el suelo y entendió algo, romperle el brazo a aquel despreciable hombre no eliminaría las marcas en la espalda de su víctima y tampoco cambiaria su situación, solo cambiaria su interior, un demonio lleno de ira y rencor donde antes había un ángel bondadoso.

-Agua -pidió el chico cuyos labios estaban resecos y sus ojos llorosos por el dolor.

Tomoe tomo su cantimplora y le dio la poca agua que conservaba mientras lo ayudaba a sentarse.

-Lo lamento mucho -dijo tomando sus manos y sintiendo dolor por el chico.

-Gracias -dijo el chico toando su mano y sonriéndole.

Tomoe lo miro e hizo el esfuerzo por sonreír, tenía mucho que no lo hacía realmente, así que sus facciones faciales no estaban acostumbradas.

-Vamos -dijo Eren molesto cargándola y llevándola lejos de la multitud que comenzaba a reunirse.

-Bájame Eren -ordeno molesta Tomoe, pero él no lo hizo hasta que estuvieron dentro de un enorme jardín a las afueras de una biblioteca la cual era el destino de Eren desde un inicio.

-Escucha, eso ha sido amable, pero has llamado mucho la atención -regaño.

-Lo siento -contesto bajando la cabeza.

-Entiendo tu dolor mi pequeña guerrera, yo también quiero liberar a mi pueblo y ahora has visto el motivo -dijo calmado y sonriéndole-. Como dije lo que hiciste fue algo bueno, insensato, pero noble.

-Genial, me anotare un punto -dijo deprimida tomando asiento en la jardinera de piedra.

-¿Qué es eso de un punto?

-Algo que comencé hace años -explico-. cuando hago una buena acción me sumo un punto, pero si pierdo el control o tengo algún mal pensamiento me resto dos.

-No debes presionarte de ese modo -dijo Eren sentándose a su lado.

-Mis padres arriesgaron sus vidas por tenerme, se supone que valgo la pena -dijo triste-. Mi padre piensa que estoy rota y para ser honesta no creo que siga amándome.

-Oye, eso no es verdad, tu padre siempre te amara, incluso la peor parte de ti -dijo abrazándola-. Y déjame decirte otra cosa, tú vales cada sacrificio y eres buena.

-Gracias Eren, lo necesitaba. Creo que debo de estar demaciado mal si tengo que escuchar tus consejos.


Tomoe miraba a la distancia como aquella muralla caía debido a la invasión de Mare y como varias personas eran devoradas por los titanes.

-Esto es lo que somos para ellos Tomoe -dijo Eren serio sin despegar la vista de aquella masacre-. Demonios, monstruos que devoran personas.

Eren se había dedicado a durante dos meses a demostrarle a Tomoe el mundo exterior y la percepción que tenían de la gente de Ymir en un intento por convencerla de que el mundo entero era su enemigo y no merecían la salvación.

Ella había visto como varias personas con genética de Ymir eran vendidas como esclavas y otras vivan en la pobreza extrema mientras eran humilladas y maltratadas.

-Pero no todos son iguales -alego Tomoe sacando unas hojas-. Quizás si leyeras esto en la próxima reunión sobre los derechos del pueblo de Ymir...

-Tomoe ya basta, es tonto el pensar que las palabras harán la diferencia -regaño Eren furioso con ella arrebatándole las hojas.

-No Eren, el tonto eres tú -dijo también molesta-. Tu eres el que no quiere la paz.

-Yo fui a esa reunión y si hubieras escuchado lo que decían de nosotros… -dijo pensando en cada insulto de aquel día y sugerencia de exterminio. Entonces miro los ojos grises de la niña y respiro para intentar tranquilizarse-. Mira Tomoe así es esto, son ellos o nosotros y yo voy a destruir este mundo con el único propósito de darte tu libertad -dijo calmándose, pero Tomoe estaba furiosa con él y le dio la espalda-. Oye guerrera no estés enojada conmigo.

-No me hables como si fuera una niña pequeña Eren -dijo ofendida-. Tú quieres que continúe siendo un tierno ángel, pero he cambiado como tú y como todos los demás.

-Debes controlarte -sugirió Eren.

-¡No quiero controlarme! -le grito bajando del caballo y cayendo al suelo haciéndose una herida en su pierna que comenzó a sanar.

-Pequeña guerrera…

-¿Cómo? -se preguntó mirándose y presa de su enfado acumulado junto con otros sentimientos saco una daga que cargaba y se hizo una herida en la mano alterando a Eren hasta que noto como esta se curaba de inmediato. Tomoe hizo otra cortada y otra desesperada mientras estas se curaban a gran velocidad hasta que Eren la detuvo sujetándola de la muñeca.

-No importa cuantas veces lo hagas terminaras curándote -le dijo y ella soltó la daga.

-Pero no siempre fue así, yo era normal -dijo enojada-. ¡Tú me hiciste así! -grito poniéndose de pie y le dio un golpe a Eren, aunque de inmediato se arrepintió.

-Yo no te transforme en titan, pero pretendo arreglarlo -dijo abrazándola.

Tomoe no era tonta, recordaba aquel día cuando agonizaba por la enfermedad. La fiebre la estaba matando y le costaba trabajo respirar, pero aun así recordaba ver a Eren y Mikasa entrando a su cuarto e inyectándole algo para después desaparecer, solo que también sabía que ese no era su Eren, podía parecerse a él, pero en el fondo no lo era.

-Lo siento Eren -dijo Tomoe correspondiendo el abrazo.

-Como sea, hoy regresas a casa -dijo y Tomoe se giró para verlo-. Así es Floch te llevara a Paradai y aguardaras mi regreso.

-Pensé que seguiría a tu lado -alego.

-Tengo que ir a Liberio y me temo que es algo que debo hacer solo ¿comprendes?

Tomoe asintió y Eren miro las hojas que tenía en sus manos, intento lanzarlas, pero en su lugar y por alguna extraña razón decidió leerlas y al terminar de hacerlo las guardo.

.

Lo imposible encontrara lo posible.

Hace tan sólo nueve años atrás los Erdianos no nos atrevíamos a imaginar el final de una guerra que habíamos padecido desde el principio de los tiempos. Para la gran mayoría de nosotros, la paz parecía un sueño imposible, y era así por razones obvias, pues nadie sabía cómo era vivir en libertad.

Permanecíamos ocultos dentro de tres murallas temerosos de los monstruos del exterior y ustedes permanecían temerosos por los monstruos que habitaban la isla Paradai. Pero hoy una guerra distinta amenaza el mundo, más sin embargo podemos evitarla.

Al igual que la vida, la paz es un proceso que nos depara muchas sorpresas.

Tan solo hace dos meses, el mundo entero decidió que éramos el enemigo en una reunión donde los votos del "No" superaron por estrecho margen a los votos del "Sí". Un resultado que la mayoría podía imaginar que sucedería.

Unos años antes habíamos encendido una llama de esperanza al firmar un acuerdo comercial y de cooperación en presencia de los líderes de Hizuru y ahora, de repente, esta llama parecía extinguirse.

Alfred Nobel escribió alguna vez que la guerra es "el horror de los horrores, el más grande de los crímenes".

La guerra no puede ser de ninguna manera un fin en sí misma. Es tan solo un medio, y un medio que siempre debemos tratar de evitar.

He sido líder en tiempos de guerra para defender la libertad y los derechos de los Erdianos y he sido líder para hacer la paz. Por eso puedo decirles, por experiencia propia, que es mucho más difícil hacer la paz que hacer la guerra.

Cuando los caminos de la paz se cierran, debemos estar preparados para luchar, sin embargo, es insensato pensar que el fin de los conflictos sea el exterminio de la contraparte.

La victoria final por las armas cuando existen alternativas no violentas no es otra cosa que la derrota del espíritu humano. Vencer por las armas, aniquilar al enemigo, llevar la guerra hasta sus últimas consecuencias, es renunciar a ver en el contrario a otro ser humano, a alguien con quien se puede dialogar respetando la dignidad de todos.

El primer paso y el más crucial es dejar de vernos como enemigos, para considerarlos simplemente adversarios.

El comandante Dot Pixis dice que la palabra "enemigo" tiene una connotación de lucha pasional y de odio que no corresponde al honor militar.

Humanizar la guerra no es solo limitar su crueldad, sino también reconocer en el contrincante a un semejante, a un ser humano.

Se calcula que murieron millones de personas por causa de las guerras en estos últimos años y cada una de ellas era una vida humana invaluable, alguien amado por su familia y sus seres queridos. Trágicamente, la cuenta sigue creciendo. ¿Cuántas muertes más serán necesarias hasta que comprendamos que han muerto demasiados?

Ambas partes quieren justicia, la libertad y la paz, pero más que nada quieren que no haya nuevas víctimas que sufran lo que ellas sufrieron y ésta es la gran paradoja con la que me he encontrado. Mientras muchos que no han sufrido en carne propia el conflicto se resisten a la paz, son las víctimas las más dispuestas a perdonar, a reconciliarse, y a enfrentar el futuro con un corazón libre de odio.

Que se firme el acuerdo de paz entre Mare y Erdia es un rayo de esperanza en un mundo afectado por muchos conflictos y demasiada intolerancia. Pero juntos podemos hacer que lo imposible se vuelva posible. La clave es esforzarse, buscar, encontrar y no rendirse.

Unámonos para poder decir que existe una guerra menos en el mundo.

Somos el resultado de nuestros pensamientos; pensamientos que crean nuestras palabras; palabras que crean nuestras acciones.

Por eso tenemos que cambiar desde adentro. Tenemos que cambiar la cultura de la violencia por una cultura de paz y convivencia; tenemos que cambiar la cultura de la exclusión por una cultura de inclusión y tolerancia.

En un mundo en que los lideres toman las decisiones más cruciales empujados por el miedo y la desesperación, tenemos que hacer posible la certeza de la esperanza.

En un mundo en que las guerras y los conflictos se alimentan por el odio y los prejuicios, tenemos que encontrar el camino del perdón y la reconciliación.

En un mundo en que se cierran las fronteras, se ataca a las minorías y se excluye a los diferentes, tenemos que ser capaces de convivir con la diversidad y apreciar la forma en que enriquece nuestras sociedades.

A fin de cuentas, somos todos seres humanos. Somos parte de esta aventura magnífica que significa estar vivos y poblar este planeta. Nada nos diferencia en la esencia: ni el color de la piel, ni los credos religiosos, ni las ideologías políticas, ni las preferencias sexuales. Son apenas facetas de la rica diversidad del ser humano.

Despertemos la capacidad creadora para el bien, para la construcción de la paz, que reside en cada alma.

Al final, somos un solo pueblo que se llama el mundo y nuestra raza se llama humanidad. Si entendemos esto, si lo hacemos parte de nuestra conciencia individual y colectiva, entonces podremos cortar la raíz misma de los conflictos y de las guerras.


Tybur daba su discurso mientras la multitud escuchaba atentamente y varios dignatarios extranjeros estaban en primera fila conforme a lo planeado a excepción de Kiyomi Azumabito quien ya sabía lo que ocurriría y había escapado salvando su vida.

Zeke miraba a sus amigos sintiendo lastima por ellos pues pronto estarían todos muertos, pero no había tiempo de lamentaciones, así que decidió que esa imagen la conservaría hasta el final de sus días.

Y Hange en conjunto con la legión de reconocimiento aguardaban la aparición de Eren la cual ocurrió solo que no del modo esperado, pues en lugar de aparecer un titan, la pantalla que enfocaba a Tybur y transmitía a nivel mundial se vio interrumpida y apareció Eren.

-Saludos a Liberio y el mundo entero, primero que nada, debo decir que lamento la interrupción. Estoy seguro de que Tybur tenía preparado un discurso sobre odio y un montón de razones por las cuales ustedes deben invadir Paradai. Yo soy Eren Jaeger, el enemigo del mundo, pero antes de que decidan esto deberíamos tomándonos cinco minutos para charlar un poco, claro está, existen personas que no quieren que hablemos y quienes, en este momento, estarán dando órdenes intentando cortar esta comunicación ¿Por qué? Porque mientras puedan utilizarán la fuerza ¿Para qué el diálogo? Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y más si estas son escuchadas.

Todos los presentes se quedaron perplejos en sus asientos y miraban la pantalla sin hacer ningún sonido o movimiento.

-La verdad es que, en este mundo, algo va muy mal. Crueldad, injusticia, intolerancia y opresión con el propósito de que conviertan en personas miedosas y sumisas. ¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas, pero la verdad es que si están buscando un culpable sólo tienen que mirase al espejo. Sé por qué lo hicieron, tenían miedo ¿Y quién no? guerras, terror, enfermedades y una serie de problemas conspiraron para corromper sus almas. El temor pudo con ustedes y presas del pánico acudieron a la mayor potencia mundial Mare. Ellos prometieron orden y paz a cambio de su silenciosa y obediente sumisión, pero no han tenido paz ¿o sí? Esta noche pretendo poner fin a ese silencio recordándole a este país lo que ha olvidado. Hace más de dos mil años ocurrió un suceso que lamentablemente fue borrado de nuestra memoria y fue el hecho de que el rey Fritz deseoso de la paz dejo esta tierra y creo su propio mundo en la isla Paraíso. Yo no pretendo hacer eso, en su lugar quiero recordar al pueblo de Ymir que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras, son metas.

Los soldados de Mare continuaban buscando a Eren e intentando que dejaran de transmitir, pero no tenían éxito.

-Ahora me dirijo únicamente al pueblo de Ymir pidiéndoles que abran los ojos y logren ver que yo veo y sientan lo que yo siento. Les pido que se unan a mí y juntos eliminemos a nuestro enemigo o continúen como corderos miedosos, pero déjenme decirles que de ser así enfrentaran su perdición.

En ese instante la luz se fue logrando cortar la comunicación y tras unos segundos de silencio total apareció el titan martillo de guerra atacando al titan de ataque matando a los que estaban sentados en las primeras filas.

Una gran batalla se libró en ese momento, Armin apareció en su forma de titan colosal, Eren lucho contra todos los demás titanes y logro comerse al titan martillo de guerra para terminar siendo rescatado por sus amigos.


-Ahora si metiste la pata hasta el fondo Eren -dijo Hange cuando lo fue a visitar a su celda-. ¿Quién escribió ese inspirador discurso porque dudo mucho que tú lo hicieras?

-Esa no es la verdadera pregunta que quiere hacer comandante -dijo Eren.

-Es verdad, lo que realmente quiero sabes es ¿Dónde tienes a mí hija? -pregunto molesta sujetando los barrotes con fuerza.

-¿En verdad piensa que le haría daño?

-No lo sé Eren, ya no te conozco -confeso Hange.

-Ni yo a ti Hange, mandaste niños inocentes como espías arriesgando sus vidas ¿Quién es el verdadero monstruo? ¿Yo que busco liberarla o tu que la mandaste a ese lugar? -dijo sosteniendole una mirada desafiante-. Pero te voy a decir algo comandante, te ofrezco esto, la ubicación de Tomoe por la de Zeke. Tiempos difíciles medidas drásticas.

-No te atrevas a amenazarme con mi hija -dijo golpeando la reja ya que no podía golpear a Eren.

-No importa, pronto saldré de aquí.

Ambos se retaron con la mirada y Hange fue la primera en desistir alejándose de ahí. Necesitaba aire y pensar en cómo encontrar a su hija.

Al final Eren logro escapar gracias a sus habilidades recién adquiridas y se reunió con el resto de los Jaegeristas acompañados por Tomoe quien había conseguido la ubicación de Historia y Zeke tras torturar a Zackley antes de darle fin con sus propias manos.

Eren y ella se dirigieron a la granja donde estaba Historia y eliminaron a los guardias.

-Eren ¿Qué significa esto? -pregunto molesta Historia quien se encontraba acompañada de Mirai.

-Un cambio en la administración -dijo Eren-. Veras Historia la monarquía ha llegado a su fin.

-Ellos nunca te seguirán -dijo Historia segura de ese hecho.

-¿Quieres apostar? -pregunto Eren también confiado-. Llévenla con el resto de los altos mandos.

-Eren ¿Dónde está mamá? -pregunto Tomoe preocupada.

-Encerrada para su protección -contesto y Tomoe confió en su palabra.

-Tomoe ¿Qué está pasando? -pregunto asustada Mirai.

-Nada hermana, todo estará bien -dijo Tomoe sujetando su mano para darle ánimos- Tenemos que hacer una última escala -dijo pensando en Alexandre.

-Claro -dijo Eren asintiendo-. Floch encargate de mantener encerrado al hijo del comandante Smith y deshaste de Shadis -ordeno.


Hange continúo dando vueltas por la celda en la que se encontraba frustrada por el hecho de no saber cómo se encontraba su familia. Todo era un desastre, Mirai estaba con Historia, su hijo pequeño estaba en el cuartel general y Alexandre en entrenamiento sin tener idea de lo que pasaba, ya sin mencionar que Levi tampoco tenía idea y que además estaba en peligro por Zeke.

En ese momento ella escucho pasos y la celda se abrió para ingresar a Mirai y Alexandre.

-¡Alex, Mirai! -grito Hange abrazando a ambos niños-. ¿Estan bien? ¿Les hicieron algo? -pregunto Hange inspeccionándolos.

-Estoy bien gracias a Tomoe -contesto Alexandre recordando como ella había obligado a Floch a bajar su arma cuando Alexandre se negó a seguirlo.

-Tomoe guio a Eren con Historia -informo Mirai.

-¿Dónde está ahora? -pregunto Hange sin poder creer que su hija los estuviera traicionando a pesar de haber visto el cadaver destrozado de Zackly.

-Ella planea mantenernos encerrados y a salvo mientras Eren libera unos cuantos titanes colosales para intimidar a Mare -dijo Alexandre.

-¿Sabe dónde está Zeke? -continuo interrogando y el niño asintió.

-¿Cómo es posible? -se preguntó y medito que ahora más que nada tenía que escapar y advertirle a Levi. Miro a todos lados y una solución llego a su mente-. Mirai, dame ese pasador en tu cabello -pidió tomándolo y lo introdujo en la cerradura logrado abrir el candado-. Ahora escuchen, quiero que salgan de Shiganshina y cabalguen hasta el cuartel en la playa, esperen ahí hasta mañana y si no hemos llegado quiero que tomen un barco y escapen de Paradai ¿Quedo claro? -ordeno y los niños asintieron asustados por la seriedad de Hange. Ella sorio y se agacho para abrazarlos-. Los amo, cuídense el uno al otro.

-Pero ¿Qué pasara con mis hermanos? -pregunto Mirai asustada.

-Levi y yo iremos por ellos -dijo Hange.

Hange salió y tomo un caballo cabalgando deprisa hasta el bosque. Si tomaba un atajo entonces quizás le ganaría a Floch en llegar cosa que hizo, pero solo por un par de minutos los cuales desperdicio pues entro en pánico al ver a Levi tumbado a orillas del rio y gravemente herido.

Ahora datos sobre el capítulo:

El discurso que le da Tomoe a Eren es el discurso que pronunció el presidente Santos al recibir el premio Nobel de la Paz y con el que concuerdo en muchos aspectos ya que considero que la guerra nunca será la mejor opción, aunque me apedrearan por comentar esto en la página de face de SNK jaja. Y el discurso de Eren en Liberio es de V de venganza ahh como amo esa peli.

Por otra parte, FELIZ CUMPLE ZANDRUKY aunque sea atrasado y espero recibieras mi mensaje.

Bueno supongo eso es todo, aunque si tienen dudas no duden en preguntar.