TOMOE
Parte 6
Something's pulling me
It's so magnetic
My body is moving
Unsure where I'm headed
All of my senses have left me defenseless
This darkness around me
Is promising vengeance
The price that I'm willing to pay is expensive
There's nothing to lose
When you're lonely and friendless
TRADUCCIÓN: Algo me está jalando, es tan magnético, mi cuerpo se mueve, no estoy segura de a donde me dirijo, todos mis sentidos me han dejado indefensa, esta oscuridad a mi alrededor es una venganza prometedora, el precio que estoy dispuesta a pagar es caro, no hay nada que perder cuando estás solo y sin amigos.
Saludos, aquí de nuevo. Siento tanto haber dejado esta historia de lado, intentare darle fin lo más pronto posible y también lamento mucho retrasarme en los One Shot de LOVE.
Tomoe miro la destrucción a su alrededor, escombros de casas y el humo que habían generado al colapsar era el panorama. Podía escuchar a las personas gritar y otras llorar mientras escapaban asustadas por las grietas enormes que se abrían en el suelo y entonces vio como el titan en el que se había convertido Eren comenzaba a desintegrarse.
-Eren -dijo asustada y corrió hacia el lugar, el vapor que desprendía era asfixiante y sentía como su piel no resistía la alta temperatura, pero tenía que llegar para asegurarse que él estuviera vivo.
Mientras corría no dejaba de preguntarse ¿Cómo era que habían terminado en esa situación? Pocos minutos atrás había perdido a su madre por culpa de Zeke y ahora también perdería a Eren.
Y entonces sintió un gran dolor de cabeza que hizo que cayera de rodillas al suelo.
Sentía como algo en su interior se activaba y cerro con fuerza los ojos intentando soportar aquel dolor insufrible que aumentaba hasta que ya no sintió nada y al abrir sus ojos noto que estaba rodeada por arena y frente a ella estaba Eren.
-Eren -llamo Tomoe y este le extendió la mano para ayudarla a ponerse de pie-. ¿Dónde estamos?
-En los caminos -contesto-. Tomoe, voy a darte un último regalo, mi poder.
Días antes…
Tomoe llego junto con Eren al cuartel central el cual ahora se encontraba en Shiganshina.
-Finalmente estas en casa Tomoe -dijo Eren en cuanto cruzaron las puertas y vio como Tomoe recorría todo el lugar con alegría a pesar de que no lo demostraba con una sonrisa, pero sus ojos lo decían todo, estos estaban iluminados nuevamente-. Todos estan bajo arresto y protegidos, Zeke pronto estará aquí y una vez que el plan se complete seremos libres.
-No necesitamos a Zeke -dijo Tomoe-. Yo tengo sangre Reiss, hagámoslo ahora mismo sin perder el tiempo.
-No sabemos las consecuencias que podría traer el utilizar semejante poder -dijo Eren y luego tomo una caja que cargaba uno de sus seguidores-. Tú tienes un papel más importante y es que después de la guerra necesitaremos un líder, una reina. -Eren abrió la caja y saco de su interior una tiara pequeña de oro-. Nuestro pueblo sabrá qué Historia no es la única con sangre real.
-Pero tu gobernaras ¿Cierto Eren?
-Bueno es verdad, pero es porque yo tengo más experiencia como líder que tu -dijo colocándole la tiara en la cabeza y luego girándola para que contemplara su reflejo.
-¿Tú necesitas que sea tu reina? -dijo Tomoe admirando su reflejo y pensando en cómo su padre siempre se refería a Hange como su única reina-. Si eso es lo que necesitas Eren entonces lo hare.
-Así me gusta guerrera -dijo Eren sonriéndole y pensando que con Tomoe en el trono su hijo, el que tendría con Historia, seria finalmente libre.
Su hijo crecería con una vida normal fuera de las obligaciones del trono y de los enemigos. Él no cometería los mismos errores que su padre, no estaba dispuesto a sacrificar a sus hijos por el bien de la humanidad.
-Vamos Levi no mueras -pedía Hange entre sollozos mientras revisaba sus signos vitales. Por ahora respiraba, pero muchas de sus heridas eran graves.
Hange escucho a la distancia caballos y arrastro el cuerpo de Levi hasta el bosque donde lo oculto con algunas ramas caídas.
A lo lejos se hicieron presentes dos hombres armados quienes se detuvieron para mirar a su alrededor.
-Aquí hay más sangre -informo uno de los soldados que portaba la capa de las alas de libertad agachándose y viendo la sangre en la maleza-. Esta fresca, deben estar cerca.
Hange se encontraba oculta entre la oscuridad del bosque y apunto su arma al enemigo más cercano sin poder evitar derramar una lagrima. Ella los conocía, uno se llamaba Oliver, apenas tenía dieciséis años y había luchado valientemente en Mare, eran sus subordinados y ahora los mataría, pero no tenía tiempo de dudar así que disparo a uno y luego al otro.
Ahora segura de que había eliminado a sus perseguidores ella se dedicó a improvisar un campamento y curar a Levi con vendajes improvisados cuando escucho a Eren y su plan de destruir al mundo.
-Hange -hablo Levi, aunque al hacerlo sintió un gran dolor-. ¿Dónde…?
-Levi, que alegría -dijo Hange y se limpió las lágrimas-. ¡Enano idiota, no vuelvas a asustarme así! -grito por todas las emociones que estaba sintiendo.
Levi le conto lo sucedido con Zeke y al terminar su explicación miro a Hange.
-Si no fuera por ti estaría muerto.
-Levi, no puedes morir -pidió Hange-. Eren tiene a Tomoe y tienes una promesa que cumplirle a Erwin.
-Malditos Jaeger -logro decir lleno de ira-. Los matare.
-Primero debes recuperarte -Hange logro que Levi se acostara nuevamente-. En tu estado no podrías ni matar una mosca.
-Mi mano -dijo alzándola para mirarla.
-Perdiste dos dedos, a partir de ahora te será difícil sostener una cuchilla -aclaro Hange-. Necesito comprobar algo -dijo quitando la venda del rostro de Levi-. sigue mi dedo ¿sí? -pidió y movió su dedo índice de izquierda a derecha mientras observaba los reflejos de Levi, ella soltó un suspiro.
-¿Me he quedado ciego? -pregunto ya que su vista se encontraba dañada y podía sentir un gran dolor en uno de sus ojos.
-No, ambos ojos aun funcionan, que lastima yo quería que usáramos parches a juego -soltó una broma para romper el momento tenso-. Ya sé que es lo que me dirás -ella adopto una cara seria y se aclaró la garganta-. No es momento para bromas -dijo tratando de hacer su mejor imitación de Levi- y de seguro también estás pensando en algo así como tsk torpe cuatro ojos de mierda, pero de los dos el verdadero torpe has sido tú, ¿Cómo se te ocurre usar una lanza trueno sin conservar una distancia prudente? -regaño.
-Hange, estas consciente de que nuestra hija está ayudando al enemigo ¿cierto?
-Lo sé, mientras escuchaba a Eren pude pensar y entendí que no solo era el plan de Eren, era el de Tomoe. Ella elimino las piezas importantes del tablero Pixis, Zackly y los demás altos miembros del gobierno, ahora está usando a sus peones y pronto dará el golpe final. Todo estaba perfectamente planeado desde un inicio, una larga cadena de eventos que va más allá de lo que nosotros pudimos imaginarnos. Entre tanto caos tanto aquí como en Mare solo bastaba con encender una chispa para que todo explotara, sabían que al atacar en Liberio Mare se vería forzado a hacer lo único que sabe hacer. Una guerra estallaría y lo unió que tenía que hacer Eren era cumplir su promesa del retumbar y ahora -Hange trago saliva-. El mundo entero apoyara a Mare dándole una justificación a Eren de atacarlos a todos y así garantizar que la gente en Paradai lo apoyara.
Mientras tanto en Liberio el caos se había apoderado del lugar, la gente luchaba por salir en un intento de salvarse del ataque de los colosales que estaban en marcha para atacar. Los soldados amenazaron con matar a todos si no regresaban a sus casas, pero el caos y miedo les impedía acatar las órdenes, por lo que un soldado disparo a un civil pensando que así todos huirían asustados cosa que resulto contraria ya que la muerte de este hombre solo caos la furia de la población quienes eran más que los guardias y enseguida los atacaron quitándoles sus armas con las que atacaron a los otros guardias en el puesto de vigilancia y la población derribo la reja para poder escapar.
-Todo es un caos -informo un soldado a su superior.
-Lo sé, me han llegado reportes de otras ciudades donde está sucediendo lo mismo, al parecer la gente de Ymir se está revelando.
-¿Qué hacemos? -pregunto con miedo.
-¿En este punto? -dijo el hombre poniéndose de pie y mirando por la ventana el atardecer-. Disfrutar del tiempo que nos queda en este mundo -contesto.
Mirai y Alexandre corrían por las calles. Hange les había ordeno dejar Shiganshina, pero ellos habían tomado la decisión de ir a buscar a la familia de Alexandre.
En ese momento todo era un caos y las personas corrían desesperadas escapando de los titanes y evitando ser aplastados por algunas casas que estaban colapsando. Ambos niños habían corrido con la suerte de no toparse con ninguno mientras corrían por las calles, pero podían escuchar los gritos de personas en problemas además de ver a los titanes a la distancia.
-Alex, ya no puedo correr -dijo Mirai deteniéndose para tomar aire y escucharon unos gritos que al parecer cada vez estaban más cerca.
A lo lejos vieron pasar corriendo a una mujer con dos niños y un titan pequeño los perseguía.
-Tengo que ayudarlos -dijo decidido Alexandre.
-No Alex, espera, no tienes un equipo ni cuchillas -lo detuvo Mirai tomándolo de la muñeca.
-No puedo quedarme sin hacer nada -dijo soltándose del agarre de su amiga y corriendo para ayudar a esos desconocidos.
Alexandre corría lo más rápido que podía y en su camino se topó con un miembro de la legión de exploración.
-Fíjate niño -regaño el soldado y Alexandre le arrebato una cuchilla antes de salir corriendo-. ¡Vuelve aquí niño! -grito furioso y unos segundos después vio pasar corriendo a Mirai.
La mujer había quedado atrapada en una calle bloqueada por los escombros y abrasaba a sus hijos mientras veía como el titen se aceraba para devorarlos. Ella cerro sus ojos llorando por el miedo.
Alexandre trepo ágilmente por la fachada de una casa, el titan no se había percatado de su presencia y espero a que estuviera debajo del balcón para saltar sobre él.
-Lo siento, pero no te comerás a nadie -dijo Alexandre brincando e incrustando lo más profundo que pudo la cuchilla en la nuca del titan.
El titan cayó y comenzó a desintegrarse.
-Gracias, nos has salvado -dijo la mujer mientras lloraba.
-Es mi deber -dijo Alexandre recordando las palabras de su padre…
-Alex ¿Sabes lo que significa tu nombre? -pregunto Erwin y su hijo de inmediato negó con la cabeza-. Significa el defensor del hombre, Es tu deber continuar con mi legado y aspirar a la libertad, no tienes opción.
-Genial, perderé el brazo y yo que quería casarme con Tomoe cuando fuéramos grandes.
-Creo que llevas más riesgo de perder el brazo si eliges ese camino porque dudo que Levi permita que alguien se acerque a su hija.
-Yo no soy como tu -dijo Alex bajando la mirada.
-Alex, estás loco, no vuelvas a hacer eso -regaño Mirai sacándolo de sus memorias.
Ella había llegado hasta él sin darse cuenta por estar sumergido en sus recuerdos.
-Es mi deber -dijo Alex mirándola-. Tengo que hacer que mi padre se sienta orgulloso. No puedo simplemente darle la espalda al mundo ¡Tengo que aspirar a la libertad y ser un gran soldado, no tengo opción! ¿Acaso no lo entiendes?
Mirai enfureció y le dio una cachetada.
-¡Tu único deber es vivir y dejar de ser un suicida! -dijo llorando-. Eres mi familia, ya perdí una vez a mi familia y no volveré a hacerlo ¿entendiste?
En ese momento apareció una mujer que corría buscando ayuda.
-Ayúdenme por favor, mi hijo y esposo han quedado atrapados bajo los escombros de la casa.
Mirai examino el rostro de Alexandre y soltó un suspiro, era imposible que él no se preocupara por los demás y fuera egoísta así que sabía que él acudiría a salvar a esas personas.
-No tienes remedio -dijo Mirai-. Eres un suicida, pero si no te acompaño creo que tienes más posibilidades de morir.
-Oye, yo te rescate en Hizuru ¿lo olvidaste? -regaño Alexandre con una gran sonrisa-. Pero si muero hoy por favor algún día dile a Tomoe que me gustaba bastante -dijo sonrojado.
-Vamos cejas no digas eso, tu vivirás y se lo podrás decir, es más yo estaré presente el día de su boda.
Pero eso no pasaría, porque mientras estaban sacando al hombre y su hijo de los escombros un titan ataco y Alexandre lo distrajo el tiempo necesario para que pudieran sacarlos y escapar. Mirai solo pudo ver como el titan atrapaba a Alexandre y siguió corriendo mientras lloraba. Era débil y no había podido hacer nada por salvar a su amigo.
Tomoe miraba la ciudad y su caos preguntándose cuantas personas morirían por culpa de Zeke y cuantas más morirían por los colosales. Eren le había mentido. El no pretendía liberar a unos pocos titanes para intimidar a Mare, él queria eliminar a todos en el mundo y aun así no podía sentir odio hacia él.
-Han, tu estarás bien hermanito, todos estarán a salvo -dijo Tomoe mirando a su hermano de apenas dos años al cual cargaba.
Entonces el sonido de un arma disparándose la sacó de sus pensamientos. Dejo a Han en la habitación y al bajar vio que el disparo lo había provocado Floch.
-¿Qué estás haciendo? -pregunto molesta.
-Demostrándoles quien está al mando -dijo sonriendo con malicia mientras le apuntaba a otro hombre-. Y ese soy yo ya que Eren no está.
-Yo soy la que está al mando y no tu -dijo molesta Tomoe.
-No voy a recibir órdenes de una mocosa como tu -dijo empujándola causando una gran ira en Tomoe quien tomo su mano y en cuestión de un segundo se la torció causándole un gran dolor.
-Yo estoy a cargo -dijo furiosa y sintió satisfacción al ver el dolor que le provocaba a Floch-. No debes olvidar esto nunca.
-Tomoe suéltalo -pidió Armin acompañado de Mikasa y Jean.
-Primero debe suplicar -dijo ejerciendo más fuerza.
-¡Tomoe! -regaño Armin.
-¡Suéltame por favor suéltame! -grito Floch.
Tomoe lo soltó, miro a todos y luego camino hacia Armin.
-Yo nunca seguiré ordenes de nadie que no sea Eren -dijo mirándolo fijamente.
Armin sintió escalofríos, Levi podía tener la mirada asesina, pero la de Tomoe era fría y vacía.
-Hagan lo que quieran, pero en silencio, me fastidia el ruido -dijo Tomoe antes de salir del lugar.
-Esa niña regreso siendo un demonio -dijo Jean asustado.
-Eren no fue el único que cambio en estos años -dijo Armin bajando la mirada y sintiendo pena por aquella niña cuya luz se había extinguido.
.
Aquella noche Tomoe trato de dormir, pero no tuvo éxito, los temblores y ruidos por las pisadas de los colosales se lo impedía, además de que continuaba preocupada por Mirai, Alexandre y sus padres, ellos estaban afuera en medio de todo el caos, había planeado mantenerlos seguros y fracaso.
Ella salió de la cama para mirar por la ventana el inmenso titan que avanzaba lentamente, ese era Eren, otra persona a la que no había podido proteger porque estaba en otra parte buscando a Han.
-Tomoe -llamo Han con miedo.
Tomoe había salido de la cama sin hacer ningún ruido o movimiento que despertara a su pequeño hermano, pero al parecer él se había percatado a pesar de estar dormido.
-Tranquilo Han, yo nunca te dejare -dijo Tomoe regresando a la cama y abrazando a su hermanito.
-Tengo miedo, quiero a mamá.
-Yo te protegeré -dijo aferrándose más a él-. No pude proteger a mi familia, pero no fallare contigo, te lo prometo Han.
Tomoe queria asegurarse de que esa promesa se cumpliera y sabía que en Paradai Han corría demasiado riesgo así que bajo a las celdas cargándolo y camino hasta una donde estaban de guardia tres hombres.
-Largo, quiero hablar con un prisionero -dijo Tomoe con voz autoritaria.
-¿Quién te has creído que eres mocosa? -se burló uno de los guardias.
-Yo no me metería con ella -intervino Floch y le sonrió a Tomoe-. Podría patearte el trasero. Déjenos solos.
Los guardias obedecieron y se fueron de inmediato sin hacer más preguntas.
-Algunas veces las personas suelen no saber quién está al mando -dijo Floch.
-Como tú -dijo Tomoe-. A propósito ¿Cómo esta tu mano?
-Estoy agradecido de que no me la rompieras y dime ¿Qué es lo que quieres con estos prisioneros?
-Nada que te importe -contesto Tomoe mientras veía seria a Floch.
Ella no era tonta, sabia las intenciones de Floch y sus verdaderos sentimientos detrás de esa falsa sonrisa.
-¿Qué es lo que realmente quieres Floch? ¿Es acaso poder? -pregunto mirándolo fríamente-. Eso es, ansias sentirte superior a los demás cuando realmente eres solo un idiota que no sabe ni siquiera disparar bien.
-Escúchame bien maldita mocosa si sigues viva es porque Eren me mataría si algo le pasara a su adorable mascota ¿No es eso lo que son los Ackerman?
-Así está mejor, odio que las personas sean hipócritas -dijo Tomoe tranquila, al parecer no le habían afectado las palabras de Floch.
-A partir de hoy yo estoy a cargo o de lo contrario te matare -amenazo tomándola fuertemente del brazo.
-Adelante, inténtalo, pero tendrás apenas unos segundos antes de que el cuchillo que traigo en la bota se clave en tu garganta.
Floch entonces la soltó temeroso por su vida.
-Veo que no eres tan tonto -dijo Tomoe-. Nunca serás líder, pero mantente como una mascota fiel y serás recompensado.
Floch hervía de coraje y apretó los puños, no podía hacerle nada porque no podía olvidar que los Ackerman eran letales además de que Eren lo mataría.
-Necesito hablar con el prisionero Onyankopon -explico Tomoe-. Vamos mascota ¿Qué esperas? -dijo burlona.
Floch abrió la celda de Onyankopon y lo llevo a un cuarto apartado. Una vez ahí Tomoe le ordeno que se retirara.
-Voy a liberarte Onyankopon -dijo Tomoe sorprendiendo al hombre frente a ella.
-No creo que eso sea posible -contesto.
-Descuida, muchos otros me han subestimado antes, pero veras tengo un plan para sacarte de aquí y lo único que te pido es que cuides de Han.
-Aun cuando pudieras liberarme yo no deseo seguir vivo, no sabiendo que mi nación será atacada por Eren.
-Yo voy a detener a Eren -dijo Tomoe sintiendo un gran dolor en su cabeza-. Lo convenceré de que solo ataque a Mare.
-Si logras hacerlo entonces yo cumpliré y cuidare de Han.
Tomoe asintió y extendió su mano mostrando una llave.
-Tenemos un trato Onyankopon y por los guardias no te preocupes, yo me encargare -dijo Tomoe y el hombre tomo la llave-. Debes escapar hoy y llevarte a Han contigo. Él estará en el primer cuarto del segundo nivel donde casi no hay guardias -explico y Onyankopon asintió-. ¡Floch! -grito Tomoe y el aludido entro de inmediato-. Lleva de regreso a nuestro amigo a su celda -Floch esposo a Onyankopon y lo condujo a la salida-. Y Onyankopon deberías pensar bien las cosas ya que mañana te espera tu ejecución.
Floch se lo llevo y aventó a la celda.
-Sabes, lamento que la sorpresa se revelara -dijo burlón Floch-. Pero mañana tú y Yelena serán ejecutados en la plaza frente a miles de personas y eso me dará demasiada satisfacción por ser unos traidores.
Onyankopon no contestó y en cuanto Floch se retiró saco la llave que Tomoe le había dado, pero antes de que saliera escucho un ruido proveniente de la ventana con barrotes. Él se acercó y cayó del susto cuando vio a Hange.
-Comandante Hange, está viva -dijo sorprendido.
-Claro que sí y con los demás estamos organizando un plan para detener a Eren y salvar al mundo, pero primero tengo que pensar cómo sacarte.
-No hace falta, tengo la llave -dijo mostrándosela.
-Pero ¿cómo?
-Tomoe -contesto.
-Dime que está bien y también Han.
-Los acabo de ver y estan bien, pero Floch no perderá de vista a Tomoe, ella me pidió que cuidara de Han.
-Gracias, necesitaba saberlo -dijo conteniendo el llanto pues tenía dos años que no veía a su hija.
-Le juro comandante que ella está bien y tengo la ubicación de su hijo.
-Entonces sigue el plan de Tomoe, solo que vas a tener que liberar a alguien más.
-¿A quién?
-A Yelena -contesto Hange sorprendiendo a su amigo.
.
Por la mañana Tomoe trataba de comer su desayuno, pero no podía comer por todo lo que pasaba en su mente y cuando estaba por tomar su té Floch entro hecho una furia azotando la puerta.
-¡Traidora! -grito y los soldados presentes notaron que ni siquiera se había inmutado por la aparición tan repentina de Floch.
-Floch es demasiado temprano como para ver tu rostro tan desagradable -dijo tranquila tomando la taza y dirigiéndola una vez más a sus labios cuando Floch golpeo su mano ocasionando que la taza saliera volando.
-Tu liberaste a Onyankopon y Yelena -acuso-. Eres una traidora y ahora mismo serás llevada a las celdas.
-Bien -dijo Tomoe con una expresión de aburrimiento y miro a su alrededor-. ¿Quién será el que se atreva a llevarme a las celdas?
Los soldados presentes intercambiaron miradas asustados y Tomoe se puso de pie.
-Patéticos, temerle a una niña de ocho años -dijo antes de salir.
Al salir a la calle contemplo el caos, su misión de ese día sería el buscar a Mirai y Alex, ponerlos a salvo y entonces tratar de razonar con Eren.
Con eso en mente ensillo a Tormenta y cabalgo sin rumbo esperando encontrar a su hermana y amigo.
