TOMOE

PARTE 7

Puedo oírte, déjalo
Hay quien se arriesga, pero yo no
Más de mil razones hay para seguir igual
Oigo tus susurros que ojalá se fueran ya

A partir de este punto nada va a coincidir con el manga ya que no sabemos cuál será el plan para derrotar a Eren.

Tomoe había estado corriendo por las calles en un intento desesperado por llegar a su padre y detenerlo de matar a Eren cuando de repente había aparecido en un desierto y con Eren frente a ella.

-Eren -llamo Tomoe y este le extendió la mano para ayudarla a ponerse de pie-. ¿Dónde estamos?

-En los caminos -contesto-. Tomoe, voy a darte un último regalo, mi poder.

-Pero Eren aun te quedan muchos años de vida.

-En realidad estoy muerto -dijo sonriendo-. Tu padre me mato y como todo portador de la coordenada mi subconsciente se ha trasladado aquí.

-Papá… -dijo sintiendo decepción y tristeza-. Él rompió otra de sus promesas.

-Así es, pero tú no romperás las tuyas ¿cierto Tomoe? -pregunto agachándose para verla directamente a los ojos.

-¿Qué es lo que necesitas Eren?

-Quiero que continúes con mi sueño, libera a nuestra gente, busca su libertad así tengas que destruir el mundo. Ahora eres la coordenada, tienes todo el poder.

-¿Cómo es que tengo ese poder?

-La forma común es transmitirlo devorando al portador, pero cuando el portador muere sin haberlo pasado entonces este poder brincar a algún miembro de la familia real con poderes titan.

-¡No, no quiero este poder! -grito Tomoe llorando-. No quiero que mueras, no quiero perderte Eren -dijo dejándose caer abatida y llena de dolor mientras sus lágrimas caían en la arena-. Por favor no me dejes sola, ya perdí a mamá y a Alex.

-Guerrera, nunca me perderás -dijo Eren posando sus manos en los hombros de la niña-. Mis memorias pasaran a ser parte de ti.

Tomoe levanto la vista y vio miles de espejos que reflejaban recuerdos de Eren entre ellos a su padre matándolo y siendo asesinado por una cuchilla.

-¡Papá! -grito Tomoe.

-Temo que está muerto -confeso Eren.

-¿Quien? -pregunto molesta y al mismo tiempo triste-. ¿Quién fue el que mato a mi padre?

-Eso no lo sé.

Tomoe sentía que su mundo se derribaba y el aire le faltaba.

-¿Por qué? -pregunto hiperventilándose-. ¿Por qué fue tan egoísta? Si se hubiera quedado con nosotras…

-Tomoe escúchame, te he elegido como mi sucesora y ¿sabes el motivo? -pregunto Eren y ella negó con la cabeza-. Porque no eres como los demás, no te conformas con solo existir.

-¡Tu provocaste esto! -grito-. Mis padres han muerto intentando detenerte.

-En eso te equivocas, ellos murieron por el odio del mundo a nuestra raza -se defendió Eren-. ¿Crees que fue fácil para mi tomar la decisión de matar a todas las personas fuera de Paradai? ¿Crees que no considere a los niños y personas inocentes? Pero es la única forma en la que nuestra gente será libre, a decir verdad, tu fuiste la que me animo a continuar, cada vez que queria rendirme y aceptan nuestra inminente muerte te veía y deseaba darte un mundo donde crecer libre.

-Debería odiarte -dijo Tomoe mientras intentaba tomar aire.

-Eso es, el odio por mucho tiempo fue también mi motivante, el odio me dio la fuerza para seguir vivo, el odio me enseñó a ser fuerte a tal grado que sentí que moriría con ese odio, pero entonces algo paso, tú me enseñaste que vale la pena vivir y que el mundo vale la pena, pero no las personas en él.

-Esa era la vieja Tomoe -dijo hiperventilándose y llorando.

-Guerrera escúchame, no me odies a mi -pidió Eren-. Dirige ese odio a quien se lo merece, piensa, ¿Quién mato realmente a tus padres? ¿Quién te alejo de tu hermano? Ellos te arrebataron tu libertad y todo cuanto pudieron menos tu vida porque esta te pertenece solo a ti y ahora tendrás un inmenso poder con el cual continuar adelante y hacer pagar a aquellos que te negaron tu felicidad y tu destino.

Tomoe paro el llanto y trato de respirar logrando tranquilizarse.

-Tomoe tu naciste con el apellido Ackerman y te criaste como guerrera, pero estas destinada a algo más grandioso porque en realidad eres una Reiss -dijo Eren limpiando sus lágrimas y viéndola fijamente-. Yo te ordeno que continúes con mi trabajo, libera a todos los descendientes de Ymir y mata a nuestros enemigos.

Tomoe asintió y en un segundo estaba de regreso en las calles destruidas de Shiganshina.

-¡Tomoe! -llamo Mirai y en cuanto llego a ella la abrazo-. ¿Qué te pasa? -pregunto notando que ella estaba petrificada y no podía entender que era lo que había visto como para que la dejara en ese estado-. Tomoe -volvió a llamar zangoloteándola y eso la hizo reaccionar-. Vamos a buscar a papá.

-Él está muerto Mirai -contesto Tomoe mirando a la nada-. Todos estan muertos.

Tomoe permaneció en el suelo sin moverse por más que le rogaba Mirai y no fue hasta que un soldado las saco de ahí que Tomoe recupero su cordura así como el movimiento de su cuerpo.


Horas antes…

Tomoe había salido con una misión en su cabeza y esta era la de detener el más grande genocidio de toda la historia y no era la única con ese plan.

Mare y Erdia habían unido fuerzas para detener a Eren e ideado un plan.

El titan de Eren se desplazaba con los colosales por delante y sabían que era imposible acercarse a él pues el calor que desprendía su cuerpo titan era demasiado alto como para que un humano normal lo soportara.

-Bien, este será el plan Armin enfrentará directamente a Eren causando una distracción para que el resto de los titanes ataquen. Al ser un titan más grande que el colosal sus movimientos serán demasiado lentos.

-¿Qué pasa con el poder de endurecimiento? -pregunto Pieck-. Si lo usa no podremos sacarlo de la nuca del titan.

-La comandante Hange y yo hemos desarrollado una nueva lanza trueno más letal que la anterior -explico Onyankopon.

-Fue lo que nos pediste robar de la armería ¿Cierto comandante? -pregunto Armin y ella asintió.

-Justamente, estas fueron probadas con el poder de endurecimiento de Eren y funcionaron a la perfecciona así que no tendrán problema con atravesar la capa cristalizada.

-¿Qué pasa con los demás? -pregunto Jean.

-Lamentablemente no podemos acerarnos, pero quedaremos de respaldo por si aparece Zeke o los Jaegeristas. Lo importante es detener a Eren.

-Y no matarlo -aclaro Mikasa seria.

-Exacto -dijo Hange-. Estoy segura de que Eren lo reconsiderara si ve que Mare también está dispuesta a considerar su postura contra el pueblo de Ymir -dijo mirando al comandante Magath y entregándole un pergamino

-Yo mismo hare que los demás líderes firmen este armisticio -dijo mirando el papel en sus manos.

-Bien, es hora, el destino del mundo está en nuestras manos -hablo con ánimo. Ahora ¿Quieren el discurso motivador o la cruda verdad?

-Supongo que la verdad seria refrescante -dijo Connie.

-Creo que todo sucede por alguna razón, ya sea el destino o un ser superior, no lo sé y realmente no me importa, solo estoy agradecida porque ese camino los condujo para que al final nos encontráramos y formáramos nuestra familia, si no fuera así muchos de nosotros seriamos una versión diferente a la que somos hoy en día -Con estas palabras todos pensaron en su pasado y lo diferentes que eran del ahora-. Si no hubiera conocido a Erwin sería una niña temerosa y no su comandante que ahora ven, jamás me hubiera unido a las alas de libertad y ayudado a la legión creando armas para defendernos del enemigo y ahora lamentablemente de los amigos y ciertamente si hubiera tomado otro camino no hubiera tenido el honor de formar parte de esta maravillosa familia que me enseñó a mantener la esperanza incluso cuando el mundo te pide que desesperes. Yo pienso que las cosas sucedieron exactamente como tenían que suceder para que pudiéramos encontrarnos y librar esta batalla juntos. Olvidemos nuestro pasado y vivamos para el futuro. Dejemos atrás el odio y luchemos por algo más importante -dicho esto miro a Pieck y a Magath-. No nos conocemos realmente, pero tengo que creer que fueron traídos aquí, a nuestra familia, por alguna razón y tal vez hoy averiguaremos el por qué. -Hange miro a todos sus amigos y tomo la mano de Levi y todos la imitaron tomándose de la mano finalmente todos unidos por un enemigo en común tal como lo había predicho Pixis tiempo atrás, la humanidad uniéndose por un propósito más grande-. Caminaremos por ese campo y no temeremos a la muerte porque fallar no es una opción, vamos a luchar por la vida, la supervivencia y nuestro futuro, pero si el mismo destino decide que hoy es tiempo de partir quiero que sepan que la más grande alegría y honor en mi vida han sido el poder conocerlos a todos ustedes y tenerlos como familia y que se me haya dado todo este tiempo con ustedes. Hagamos que las muertes de nuestros caídos valgan la pena y como diría el comandante Erwin Smith ¡Entreguen sus corazones!

-¡Si comandante! -gritaron los de la 104 e hicieron el saludo.

Después todos se dispersaron para poner en marcha el plan y Hange se quedó a solas con Levi.

-Hice un nuevo modelo para que puedas sostener las cuchillas sin problema y un equipo resistente al calor para que puedas acercarte a Eren -dijo Hange evitando el contacto visual con Levi.

-Hange -la llamo, pero ella seguía fingiendo estar ocupada-. Oye torpe cuatro ojos -dijo tomando su mano-. Si muero el día de hoy…

-Levi ¿Crees en el destino? -pregunto interrumpiéndolo y él asintió-. Yo también pienso en eso y sabes existe algo que nunca te conté y es que si a mis padres no los hubieran matado aquella noche al día siguiente hubiera acompañado a mi padre a la ciudad subterránea por una pieza para su invento, lamentablemente las cosas no pasaron así y nunca fui a la ciudad subterránea, lo cual fue mala suerte ya que ese día un grupo de vándalos en sus equipos de maniobras aparecieron y robaron la mercancía. Es curioso ¿No lo crees?

-¿Me estás diciendo que de todos modos te hubiera conocido?

-Algunas almas estan destinadas a encontrarse sin importar nada.

-La leyenda del hilo rojo -dijo Levi recordando la historia que Hange le conto.

Hange abrazo a Levi tomándolo desprevenido.

-Mi alma te esperara mil años si son necesarios, pero ten por seguro que algún día nos reencontraremos, solo… no me olvides.

-Hange, mi torpe cuatro ojos y loca amante de los titanes -dijo Levi abrazándola con más fuerza-. Gracias, por existir y llegar a mi vida, por demostrarme que el amor eterno es real y darme una vida llena de pasión y aventura a tu lado -dicho esto se separó y admiro su rostro-. La vida es demasiado corta como para amarte solo en una, prometo buscarte en la siguiente.

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Annie y Armin intercambiaron miradas mientras se terminaban de ajustar el nuevo equipo de maniobras y Armin reunió el valor suficiente para hablar.

-Annie, lamento mucho haberte traicionado al decirles que eras el titan femenino-dijo Armin.

-Ya no importa -contesto seria.

-También lamento haber matado a Berthold y bueno yo queria decirte que él…

-Basta -dijo molesta-. ¿Crees que no sabía que yo le gustaba? Pero él a mí no, tú en verdad me gustabas Armin -confeso agachando la mirada-. Fue por eso que te deje vivir en la exploración y ahora me arrepiento de haber dejado que mi corazón me hiciera cometer el más grande error de mi vida porque de haberte matado Bert seguiría con vida, es más quizás no estaríamos en esta situación.

-Entiendo -dijo Armin con el ánimo decaído.

-Aun así, has sido el error más lindo que he cometido -dijo levantando la mirada y sonriéndole a Armin-. Gracias por permanecer a mi lado cuando estaba en ese cristal y sumergida en tanta soledad.

Armin y Annie intercambiaron miradas y Jean interrumpió empujándolo.

-Deja de hacerle ojitos al enemigo -dijo molesto-. Puede que todos te perdonaran, pero yo no lo hare, ustedes mataron a Marco y a miles de personas inocentes.

-Estábamos en guerra -alego Annie.

-Guerra causada por ustedes.

-Basta -interrumpió Armin-. ¿es que acaso no lo ven? Es precisamente el odio lo que nos trajo a este punto. Si nosotros no podemos perdonarnos ¿Cómo esperamos que el mundo entero lo haga?

-No me lances tus discursos de amor y paz Armin -dijo Jean alejándose.

-Jean nunca cambia -dijo Armin-. Supongo que…

Él se giró para ver a Annie y ella rápidamente tomo su rostro y robo un beso antes de que terminara de hablar.

-No mueras Armin -dijo Annie-. El mundo necesita de más personas como tú.

Armin se quedó sin habla y solo continuo con el plan sorprendido por el beso.

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Armin se transformó en colosal y coloco frente a Eren quien no perdió tiempo en atacarlo.

Los demás titanes aparecieron para atacar y mientras esto sucedía Zeke apareció soltando un rugido y detrás de él aparecieron varios Jaegeristas, pero ellos contaban con un pequeño grupo lidereado por Shadis.

La batalla se desato y ningún bando parecía llevar la delantera.

Pieck deseaba ser quien acabara con Zeke y su odio pudo más que su cordura dejando la batalla contra Eren y se dirigió hacia Zeke.

-¡Pieck no! -grito Hange al ver este acontecimiento y atrajo la atención de Yelena haciendo que ella la atacara disparando una lanza trueno a Pieck que impacto en sus piernas derribándola.

-¡Yelena eres una traidora! -grito Hange acudiendo a rescatar a Pieck.

Hange descendió al lado de Pieck y su titan se puso de pie.

-Veo que no estas muerta después de todo -dijo Hange sonriéndole a Pieck-. Escucha yo también odio a Zeke, pero debemos seguir el plan.

Yelena descendió y apunto a Hange.

-Prometí ayudarlos en contra de Eren, pero no permitiré que dañen a Zeke -advirtió y sonrió-. En realidad, ahora que lo pienso, podría matarlas aquí mismo, la eterna amiga enamorada y la mujer a la que desea con desesperación -dijo mirando con odio a Hange-. ¿Cómo es que puede preferirte?

-Por mi quédatelo -dijo Hange furiosa.

Yelena disparo, pero Pieck bloqueo las balas salvando a Hange y estaba por atacarla cuando comenzaron los disparos desde el cielo.

Todos miraron hacia arriba, se trataba de una flota de aeronaves de Mare.

-Regresaron armados -dijo Pieck y miro a Hange-. Creo que después de todo nuestra alianza ha terminado.

-Pieck no lo hagas -dijo Hange y logro esquivar a Pieck quien intento comérsela.

Pieck dejo a Hange y corrió tras Yelena a quien aplasto con una de sus patas.

Hange aprovecho para correr y Pieck lo noto.

-Puedes correr Hange, pero no escapar -dijo burlona Pieck.

-Oh claro que puedo -dijo Hange sacando de su bolsillo un interruptor el cual apretó-. Perdóname Pieck -pidió antes de que las cajas en su lomo explotaran ocasionando que muriera.

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Los disparos a los colosales continuaron logrando derribar uno que otro lanzando bombas y el continuo disparo a un punto fijo.

En la ciudad destruida todas las personas corrían asustadas y buscando un refugio cuando el suelo comenzó a agrietarse porque los colosales comenzaron a atacar las naves enemigas.

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Jean y Connie continuaban luchando contra quienes habían considerado sus compañeros de legión, pero no podían darse el lujo de dudar. Jean sobre todo recordaba que en una ocasión había estado a nada de morir en esa fracción de segundo en la que dudo.

Jean y Connie se refugiaron de las balas detrás de una chimenea para recargar municiones notando que ya casi no tenían.

-Ellos son más, pronto nos quedaremos sin munición y nos dejaran con más agujeros que un queso -dijo Connie.

-No importa -dijo Jean decidido a enfrentar la muerte-. Si ese es nuestro destino gustoso lo acepto, solo tenemos que mantenerlos a raya mientras el capitán elimina a Zeke y los demás detienen a Eren.

-Me pregunto ¿Quién visitara a mi madre después de que muera? -se preguntó Connie.

-A mí me hubiera gustado decirle adiós a mi madre -admitió Jean-. Supongo que Eren tenía razón y debí apreciarla más.

-Bueno ya no existe la marcha atrás -dijo Connie-. Nos veremos en la otra vida amigo.

Ambos chocaron puños y regresaron a luchar.

La batalla era un caos, los que apoyaban a Eren atacaban tanto al bando contrario como a las naves de Mare y Eren había logrado derribar a Falco y a Annie mientras Armin intentaba desesperadamente dialogar con Eren para que desistiera de sus planes.

Para complicar la situación Zeke creo titanes y les ordeno atacar a Eren además de los colosales.

Levi lo ataco, pero sus heridas no le permitían moverse con la agilidad y rapidez que acostumbraba. Aun así, se las arregló para darle algunos cortes en todo el cuerpo y lanzar una lanza trueno directamente a su cabeza. pero Zeke logro escapar una vez más de la muerte dejando ese cuerpo y transformándose en titan nuevamente.

Incluso mando algunos titanes a atacar a Levi, pero los elimino con gran rapidez con la ayuda de Hange permitiéndole atacar a Zeke mientras ella se encargaba de los titanes.

Levi finalmente logro derrotar a Zeke y camino sobre el cuerpo del titan bestia que se descomponía poco a poco.

Ambos comenzaron a luchar cuerpo a cuerpo, pero Zeke tenía la ventaja y era porque a pesar de estar agotado por las transformaciones que llevaba creando a lo largo de la batalla, su oponente estaba mal herido debido a la explosión que había ocasionado logrando ganarle al acertar un golpe en las costillas.

Para su fortuna antes de que Zeke lo matara apareció Hange a su rescate, pero Zeke era más fuerte y hábil por lo que no le costó ganarle y sujetarla para usarla como escudo humano cuando Levi finalmente logro ponerse de pie.

-Como te decía Levi, los héroes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por el bien de los demás -dicho esto besaba la mejilla de Hange y pronunciaba algo rápido en su oído-. Debiste elegirme -dijo sin despegar la mirada asesina que tenía sobre Levi-. Ellos siempre van a salvar al mundo, aunque signifique perder el suyo en el proceso.

Levi y Hange compartieron una última mirada llena de amor y después se escuchó el disparo.

Minutos antes Tomoe estaba en la calle cuando las personas se transformaron en titan nuevamente por culpa de Zeke y recorrió las calles eliminándolos sin problema llevándola a toparse con Mirai y salvándola de un titan.

-Mirai -llamo descendiendo con su equipo-. ¿Dónde está Alex y nuestros papas?

-¿Por qué habría de decirte? Tu nos traicionaste -contesto molesta.

-Lo hice porque queria mantenerlos seguros -alego Tomoe.

Mirai miro a su hermana, estaba furiosa, pero enseguida la perdono, después de todo la había salvado de un titan apenas unos segundos antes.

-No sé exactamente donde estan, pero si se algo y es que estan en la batalla -dijo señalando hacia donde se veía el titan simio.

-Vamos, tenemos que ir con ellos -dijo Tomoe y ambas hermanas se pusieron en marcha logrando llegar en el momento en el que Zeke le disparaba a Hange.

-¡Mamá! -grito Tomoe antes de que su madre se desplomara al suelo y Levi soltó un grito lleno de dolor.

-Nos vemos Levi, tengo un plan que continuar sin interrupciones -dijo Zeke dándole la espalda mientras caminaba lejos.

Tomoe llego a donde estaba Hange y se dejó caer al suelo junto a su cuerpo al igual que Mirai.

-Mamá -llamo Tomoe con lágrimas en los ojos al verla en ese estado-. Vas a estar bien.

-No -logro decir Hange mientras sentía como respirar le costaba trabajo-. Deben cuidarse entre ustedes -Hange tomo las manos de sus hijas y miro a Tomoe-. Tomoe mi pequeño ángel, perdóname ya no podré verte crecer.

Levi llego junto a Hange y enseguida hizo presión en la herida.

-Vamos torpe no te mueras, no así -pidió Levi desesperado.

Tomoe enseguida se puso de pie pues sentía una gran furia que le recorría la piel y le quemaba hasta el punto de explotar literalmente.

Hange había muerto rápidamente en compañía de Mirai mientras Levi lleno de dolor y odio logro derrotar a Zeke y lo tenía contra el suelo cuando vio que su hija se transformó en titan.

-Hoy vas a pagar maldito simio -dijo arrastrándolo a pesar de que él se agitaba en un intento inútil de soltarse, pero ya no tenía fuerzas para luchar conta Levi y mucho menos para regenerarse o transformarse en titan-. ¡Tomoe! -grito Levi llamando la atención del titan y arrojo a Zeke quien soltó un gran grito antes de que Tomoe lo tomara y se lo comiera.

El titan de Tomoe colapso y Levi trepo a la nuca haciendo un corte para sacar a su hija inconsciente. Vio el caos a su alrededor y decidió que tenía que ponerlas a salvo pues era lo único que le quedaban.

-Papá, no me dejes -pidió Tomoe entreabriendo sus ojos y viendo el rostro de Levi.

-No puedo -contesto pues sabía que su deber era el proteger a Paradai y eso implicaba que tendría que matar a Eren. Miro el cuerpo sin vida de Hange y luego a lo lejos el enorme titan en el que se había convertido Eren, al final no había cumplido ninguna de sus promesas.

Grandes grietas se formaban en la tierra y si la situación continuaba era probable que la isla fuera destruida, por lo que Levi se apresuró y las dejo a ambas a orillas del rio para que abordaran el ferri que las sacaría de la ciudad caótica.

-Deben abordar -ordeno Levi para después alejarse, pero Tomoe decidió seguirlo con la poca fuerza que le quedaba.

-¿Qué crees que estás haciendo? -pregunto Levi.

-Voy contigo.

-Necesito que entiendas que es peligroso -dijo agachándose y sujetándola de los hombros-. Detendré esta locura y después regresare con ustedes, lo prometo.

-No hagas promesas que no pretendes cumplir -dijo molesta-. ¡Me dejaste sola! ¡Me enviaste lejos! ¿Cómo pudiste hacerme eso? -pregunto desesperada y tras esa explosión de emociones ella comenzó a llorar-. Prometiste que irías por mí.

-¿Y tú cómo pudiste traicionarnos? -pregunto molesto y Tomoe pudo ver en sus ojos la decepción.

-Estas decepcionado de mi ¿por qué? ¿Por qué ya no soy una niñita? ¿Por qué cometí un error? ¿Quizás es porque ahora soy un monstruo?

-Ya no te reconozco.

-Soy tu hija, la que te ama.

-Quédate con Mirai -dijo poniéndose de pie y dándole la espalda para salir corriendo.

Mirai miro a ambos discutir y abrió sus manos. Levi le había dado el escudo que portaba Hange en su uniforme, una tradición de la legión de exploración para recordar a los caídos y esto la hizo llorar. Nuevamente perdía a una madre.

El trayecto fue lo más pesado para él pues su cuerpo estaba agotado y comenzaba a ver borroso, sabía que moriría a causa de las heridas y no deseaba quedarse junto a sus hijas para que lo vieran morir como había pasado con Hange.

Llego al cuartel general el cual estaba vacío para su suerte y recargo gas al igual que cuchillas antes de que lo atacara la tos y al ver su mano vio sangre.

-Tsk maldito simio -dijo frustrado y soltó un suspiro-. Oye Hange, más te vale que me esperes a donde sea que vallamos tras morir -dijo pensando en Hange y por un instante se permitió derrumbarse recargándose en la pared y deslizándose poco a poco hasta quedar en el suelo-. Tomoe, Mirai, Han lo siento tanto.

Después de ese breve lamento reunió fuerzas para ponerse de pie pues no tenía tiempo que perder, su reloj seguía andando y pronto se detendría, pero al menos podría garantizar un mundo en el cual sus hijos vivirían.