TOMOE

PARTE 8

No habla una voz, eres un ruido en mi interior
Y aunque te oyera y es que no
No hay más que hablar, adiós
Todo aquel que he querido está en este lugar
Perdóname sirena no te voy a escuchar
Viví ya mi aventura y todo quedo ahí
Tengo miedo de seguirte y arriesgarme a ir mucho más allá

Escombros caían aplastando personas que corrían asustadas por las grietas en el suelo que ocasionaba estos derrumbes.

Armin había agotado su poder al igual que Reiner y no había rastros ni de Annie o Falco.

-Armin -llamo uno de los cadetes que había ayudado a Shadis-. Los Jaegeristas han sido derrotados -informo-, pero los colosales continúan avanzando pese al ataque de Mare ¿Qué hacemos?

-Yo… -Armin medito y miro los rostros de todos los reunidos, la mayoría eran muy jóvenes pues solo eran cadetes en entrenamiento-. Tenemos que esperar ordenes de la comandante -dijo nervioso.

En ese momento Levi apareció.

-Armin -llamo Levi en cuanto se reunió con él, Reiner y los pocos que seguían vivos que estaban de su lado-. Necesito un reporte de la situación y saber dónde está Jean.

-Annie se llevó a Falco tras quedar agotada en la pelea y ahora nosotros también estamos demasiado agotados. El comandante Magath logro ponerse en contacto con las naves enemigas de Mare y los convenció de solo atacar a Eren y los colosales, pero no han tenido mucho éxito, el instructor Shadis ha muerto al igual que muchos otros cadetes, pero al menos los Jaegeristas escaparon en su mayoría, Yelena murió y Pieck nos traiciono, además perdimos la comunicación con Mikasa, Jean y Connie, -explicó Armin.

-Posiblemente estén muertos -dijo Reiner.

-En ese caso entonces tu eres el nuevo comandante Armin.

-Eso quiere decir que…

-Hange murió en manos de Zeke, ella queria que Jean fuera su sucesor, pero me dijo que en caso de que él también muriera tu ocuparías ese puesto.

-Yo no puedo ser comandante -dijo Armin asustado.

-No tienes otra opción.

Armin no estaba seguro de que fuera la mejor opción, pero no había tiempo para discutir sobre eso. Una vez más miro al pequeño público que estaba reunido y medito la situación.

-Esperamos ordenes comandante -dijo uno de los reclutas.

-Muy bien escuchen -dijo Armin en tono firme tratando que en su voz no se notara el miedo-. Todos deben ayudar con la evacuación de Shiganshina y necesitare voluntarios que ayudaran a distraer a Eren para que el capitán Levi pueda acercarse y… -Armin hizo una pausa, no podía creer que estuviera planeando la muerte de su mejor amigo y que además estaba dispuesto a sacrificar vidas en el proceso-. Se que para muchos será difícil, Eren por mucho tiempo fue el que nos protegió de los enemigos, pero ahora no solo nuestra supervivencia está en juego, sino que también la del mundo entero, demostrémosles que no somos demonios y salvemos millones de vidas inocentes.

-Yo estoy contigo comandante -dijo Hitch dando un paso al frente.

-Moriremos todos, pero yo también te apoyare -dijo Reiner.

-Y yo -hablo Annie apareciendo entre la multitud y miro a Reiner-. Falco y Gaby estan a salvo fuera de Shiganshina.

-Mi escuadrón también ayudara -dijo Rico y las cuatro personas detrás de ella asintieron.

-Y el mío -dijo Anka-. El comandante Pixis era un borracho y la mayoría de veces queria matarlo con mis propias manos, aun así, era una persona que respetaba y vengare su muerte.

-Entonces salvemos al mundo -dijo Armin y comenzó a dar instrucciones Una vez hecho esto todos comenzaron a dispersarse.

-Onyankopon -llamo Levi-. Necesito un favor, debes cumplir con lo que le prometiste a mi hija, quiero que te lleves a Han lejos del conflicto y lo cuides por mí y Hange.

Onyankopon asintió aceptando aquella tarea encomendada de vital importancia.

-Lo cuidare como si fuera mi hijo -dijo y se retiro para ir en busca del niño.


La pelea con los titanes había agotado las energías de Eren, más sin embargo continuo con su marcha hasta que escucho explosiones y pronto el humo verde de las véngalas cubrió todo a su alrededor. Luego escucho los equipos de maniobras y sintió los arpones en su cuerpo.

Eren pensó que eran unos ingenuos por intentar matarlo de esa forma y comenzó a desprender vapor de su cuerpo para librarse de sus atacantes.

-¡Resistan! -ordeno Armin mientras sentía como el calor quemaba su piel-. ¡Ahora!

Todos estallaron las ultimas lanza trueno con las que contaban directo a la nuca del enorme titan y Levi dio el golpe final aterrizando en el cuerpo.

Él no temía por el calor pues ese nuevo traje diseñado por Hange se suponía le ayudaría a soportar solo unos instantes el estar tan cerca del titan.

Hizo unos cuantos cortes y finalmente el cuerpo de Eren salió.

-¡Detente ahora mismo! -le grito a Eren.

-No logre protegerlos -dijo Eren-. No tenía el suficiente poder capitán, pero ahora lo tengo. Haremos que paguen por la muerte de nuestros seres queridos.

-Esta no es la forma.

Su cuerpo estaba al borde del colapso, la batalla contra Zeke le había abierto las heridas y podía sentir como la sangre fluía por debajo de la tela de su ropa, sabía que de continuar así probablemente moriría desangrado y el intenso calor que se sentía al estar tan cerca de aquel titan no ayudaba.

Estaba plenamente consciente de lo que tenía que hacer, Annie le había dicho que tenía que rebanarle la columna vertebral para que así no se pudiera regenerar, así que agarro con fuerza las cuchillas y cerró los ojos un instante.

-Perdóname Tomoe -dijo en voz baja.

-¡Todos nuestros enemigos caerán y desde las cenizas de su mundo levantaremos uno mejor, uno donde nuestra gente pueda ser libre! -grito Eren.

Mikasa desde un tejado cercano había visto como Levi se acercaba peligrosamente a Eren y decidió acudir a su rescate, Eren podía haberle dicho que la odiaba, pero sabía que en el fondo eso era mentira además de que ella siempre lo protegería sin importar nada. Instintivamente llevo su mano a donde debía estar su bufanda, pero recordó que no la traía. La había recuperado, pero al pensar que estaría luchando contra Eren prefirió dejarla guardada.

Levi decapito a Eren y en ese momento sintió como una cuchilla se incrustaba en su cuerpo. Se giro para ver a su atacante y al inicio le costó trabajo entender. Completamente débil para continuar cayó de rodillas y saco la cuchilla de su cuerpo, reunió sus últimas fuerzas y partió a la mitad a Eren mientras se regeneraba convirtiéndose su cuerpo en arena que al final se derrumbó quedando solo un montículo.

-¡Eren! -grito Mikasa desesperada y corrió hacia él.

Otra explosión ocurrió y el cuerpo del titan comenzó a deshacerse, Levi cerro sus ojos completamente agotado y comenzó a sentir como respirar le costaba trabajo al mismo tiempo que su ritmo cardiaco disminuía.

-Oye idiota no mueras, tienes tres hijos que te necesitan -escucho la voz de un hombre-. ¡Está muriendo!

Levi hizo un esfuerzo y abrió sus ojos mirando el rostro de Armin quien sostenía una jeringa posiblemente con el suero titan.

-Capitán, perdóneme -pidió Armin. Él estaba dispuesto a morir si eso significaba salvar a su capitán pensando que el mundo todavía necesitaba al capitán Levi más de lo que podía necesitarlo a él y no quería que el mismo error se cometiera cuando lo eligieron sobre el comandante Erwin.

-No -logro decir Levi sujetando sin fuerzas la muñeca de Armin.

Y entonces cerro sus ojos sumergiéndose en la oscuridad total cuando su corazón finalmente dejo de latir.

Los colosales comenzaron a derrumbarse. El conflicto había llegado a su fin y todos vitorearon la salvación del mundo.


Todos los soldados y algunos ciudadanos voluntarios se dedicaron a brindar ayuda con los heridos y refugiados instalando un campamento donde se les proporciono alimento y un lugar donde quedarse.

Mirai permaneció al lado de Tomoe quien seguía sin hablar y permanecía sentada en un lugar fijo todo el día mirando a la nada. Eso solo hacia que Mirai se cuestionara sobre lo que hubiera podido ver su hermana pues Tomoe era valiente y no lograba entender que le causaba tanto dolor. Tomoe no comía y le costaba dormir, porque cuando lo hacía podía escuchar una voz llamándola, solo que sabía que no se trataba de Eren, era una voz femenina de gran poder que le susurraba que debía terminar con la humanidad.

-Tomoe, debes comer -pidió Mirai dejando un plato frente a ella-. Si no lo haces morirás y me dejaras sola.

Tomoe miro a su hermana y sonrió.

-Jamás te dejare sola Mirai, yo voy a protegerte ¿Cuántos días han pasado?

-Solo dos -contesto alegre de escuchar a su hermana hablar y aún más cuando se puso de pie.

-Tenemos que irnos -dijo Tomoe tomando su plato y cediéndoselo a un niño al que acaricio amablemente su cabeza-. Come, lo necesitas más -dijo amablemente.

Ambas salieron del campamento y caminaron hasta su antigua casa donde empacaron algunas cosas y al salir se dirigieron al establo donde aguardaba Tormenta.

-Encontraste el camino de regreso a casa ¿cierto muchacho? -dijo Tomoe acariciando al caballo mientras colocaba la montura.

-¿A dónde iremos? -pregunto Mirai-. ¿No buscaremos a Han?

-Iremos lejos de Paradai -contesto Tomoe subiendo a Tormenta-. Y después buscaremos a Han. Si Onyankopon cumplió su promesa entonces él se lo ha llevado lejos del caos, a un lugar donde pueda ser libre.


Mare cumplió su promesa firmando el acuerdo de paz con Erdia y el evento cual fue transmitido a nivel mundial.

Una chica de cabello negro que caminaba por las calles de Hizuru se detuvo en una tienda y escucho lo que transmitían en vivo.

-Y ahora en representación de la monarquía el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Paradai Armin Arlert dirá unas cuantas palabras.

Armin subió al podio y se acercó al micrófono tras tomar aire, se le veía nervioso y aun así cuando hablo lo hizo como todo un comandante.

-Lo imposible encontrara lo posible -hablo Armin sosteniendo unas viejas hojas que había encontrado entre las cosas de Eren, un discurso que merecía la pena ser escuchado-. Hace nueve años los Erdianos no nos atrevíamos a imaginar el final de una guerra que habíamos padecido por varios años… -Armin continuo con el discurso hasta su final y el resto fue algo que agrego-. La guerra que causó una gran cantidad de perdidas en ambos bandos finalmente ha llegado a su fin y podemos decir que finalmente lo logramos, llegamos a puerto. Con este nuevo acuerdo se termina el conflicto armado más antiguo y esperemos que sea el paso para que las demás naciones comiencen a hacer la paz. El sol de la paz brilla por fin en el cielo de Paradai y que su luz ilumine al mundo entero.

Amin termino el discurso y todos aplaudieron.

Tomoe entonces continuo su caminata al muelle para encontrarse con Mirai quien comía un helado.

-Toma, compre uno de fresas para ti y de chocolate para mí -dijo Mirai entregándole el cono a su hermana.

-¿De dónde has sacado el dinero? -pregunto Tomoe inspeccionando el cono.

-Se lo robe a un despistado -contestó Mirai-. ¿Ahora a donde iremos?

-Bueno, vamos a necesitar un ejército si queremos recuperar nuestro hogar -contesto Tomoe mirando el mar-. Y también vamos a requerir dinero para mantener ese ejército.

-¿Para qué? Pensé que no querrías volver a Paradai.

-Claro que quiero, nuestros enemigos nos arrebataron todo cuanto amábamos, pero voy a recuperarlo y no descansare hasta que cada hombre mujer y niño de nuestro pueblo sea libre.


Pronto Tomoe se convirtió en la guerrera más conocida en todo el continente, comenzó a ganar dinero y reunir aliados. Ella odiaba la esclavitud y no solo luchaba contra aquellos que seguían tratando mal al pueblo de Ymir, sino que también a todo aquel que tratara a la minoría como alguien de menor valor.

Durante algunos años ella se quedó al servicio del líder de una nación, él era un tirano que deseaba conquistar el mundo y Tomoe lo odiaba porque representaba todo por lo que ella luchaba en contra, pero si jugaba bien sus cartas su ejército como su fortuna serian suyos.

Ella había perfeccionado el convertirse a voluntad en titan, transformar a otros y darles ordenes además de otras técnicas como el endurecimiento las cuales le habían sido de gran ayuda al momento de luchar contra el ejército enemigo.

-Tomoe estuviste a punto de que te mataran -reclamo Mirai mientras vendaba el brazo de su hermana a quien habían lastimado en la batalla.

-Vamos, no seas exagerada -dijo Tomoe-. Puede que derrotaran a mi titan, pero les di una patada en el trasero con mis propios puños cosa que fue más satisfactoria.

-Un día van a matarte y si eso pasa quiero que pienses que estarás dejándome sola.

-Eso no pasara hermanita -aseguro Tomoe.

Mirai queria continuar regañándola para que entendiera, pero en ese momento fueron interrumpidas por el líder de la nación.

-Mirai déjanos -pidió Tomoe y su hermana salió de la habitación.

-Tomoe Ackerman, mi guerrera favorita -dijo con su sonrisa cínica-. Derrotaste a mis enemigos y ganaste más territorio para mí ¿Cómo puedo pagarte?

-Con billetes y armas -contesto Tomoe fastidiada por las falsas adulaciones.

-Siempre tan directa, por eso me encantas -dijo el hombre-. Pero yo había pensado en que yo porto la corona de mi país y a ti se te vería hermosa una sobre esa brillante y larga cabellera negra.

-Yo creo que no -dijo Tomoe al instante y recordó cuando Eren le había colocado una tiara en la cabeza-. Y si sugiere algo más entonces tendré que matarlo.

-¿Me estas amenazando? -pregunto borrando su sonrisa-. Porque a mí nadie me amenaza.

-Entonces supongo que soy nadie y yo que pensé que mi nombre era Tomoe.

El hombre furioso se acercó a Tomoe con malas intenciones pues estaba acostumbrado a tener todo lo que deseara ya fuera por las buenas o malas, pero apenas estuvo cerca Tomoe saco un cuchillo pequeño oculto en su manga y con un rápido movimiento de su muñeca termino castrándolo.

Tomoe observo con una amplia sonrisa como la maldecía y retorcía del dolor para después hacerle un corte en la garganta.

-Dicen que es terrible morir de esa forma -dio Tomoe mientras el hombre agarraba su garganta en un intento de detener su muerte-. La sangre hace que te ahogues y la muerte tarda en llegar. Eso obtienes por pensar en mi como un objeto -entonces pensó en las palabras de Eren y su misión-. Yo voy a liberar a todos los que sufren abusos por escorias como tú con poder y ahora pienso que es momento de regresar a casa.


Tomoe reunió un gran ejército y ataco Paradai quien no contaba con armamento militar logrando que su caída fuera inminente y entro victoriosa al palacio real donde una niña pequeña estaba sentada en el trono ya que su madre había muerto a manos de Tomoe años atrás cuando se había infiltrado en Paradai una noche tomándola por sorpresa. En esa ocasión había sido débil y no pudo matar a la niña mientras dormía, pero ahora estaba más decidida.

Tomoe continúo avanzando por el largo pasillo respaldada por miembros de su ejército. Armin se encontraba parado al lado de la niña que era la viva imagen de Historia, pero con los ojos de Eren y se le veía tenso.

-Tomoe Ackerman Zoe -hablo finalmente Armin-. ¿Por qué has traído la guerra a tu hogar?

-Solo estoy reclamando lo que es mío por derecho -contesto seria-. Tú sabes por mis poderes que es verdad que tengo sangre Reiss.

-Le has dado la espalda a tu pueblo actuando en guerras y manchando la reputación de los Erdianos ¿Es que acaso nunca pensaste que tus acciones podrían perjudicar a Paradai?

-Armin aburres con tu parloteo -se quejó Tomoe-. La verdad es que no deberías enfadarme porque de los nueve poderes titan solo me falta uno. Incluso me sorprendió que no usaras tu poder.

Tomoe camino hasta el trono y miro desafiante a la niña.

-Este es mi lugar, tu ejercito cayó y controlo la ciudad principal.

Ymir miro a Armin quien asintió y como confiaba en él se levantó sin cuestionar.

Tomoe se sentó y miro complacida a los presentes.

-Hare muchos cambios en este lugar y más te vale que todos obedezcan Armin porque de lo contrario jugare con sus mentes -después miro a la niña quien lucía asustada-. ¿Te llamas Ymir no es verdad? Apuesto a que extrañas a tu madre, eras demasiado pequeña cuando murió tenías que ¿dos años cuando entre a su cuarto y la mate?

Aquella información causo un gran impacto en la niña y sus ojos comenzaron a llorar.

-Aun puedo recordar la sorpresa en sus ojos cuando la apuñale en el lugar preciso para que no pudiera emitir ningún sonido y su muerte fuera lenta. Queria que viera cómo te mataba, pero en esa época no pude -Tomoe hizo una pausa y miro los ojos verdes de Ymir sintiendo una gran furia-. Si hubiera visto esos ojos entonces no hubiera dudado un segundo.

-Tomoe -hablo Armin llamando su atención-. Por favor, perdona su vida, no le hagas daño -suplico-. Déjala ir, es solo una niña…

-¿Dejar ir a mi enemiga? -interrumpió Tomoe-. Por supuesto que no -dijo molesta-. Pero me has convencido, no la matare ni le hare daño mientras todos hagan lo que les ordeno -después volvió a mirar a Ymir-. Se que me odias por haber matado a tu madre, pero no te das cuenta de que eres afortunada, ella no estuvo el tiempo suficiente a tu lado como para lastimarte y decepcionarte -Tomoe toco su collar el cual había pertenecido a Hange y se puso de pie caminando amenazante hacia Ymir-. El amor es un engaño, una debilidad, algo que yo he eliminado -Entonces se detuvo-. Esas ilusiones solo te vuelven débil y entre más rápido lo entiendas menos sufrirás.

Con el tiempo todos pensaron que la hija de Historia había muerto y se sometieron al duro reinado de Tomoe quien emitió la orden de que todo niño debía aprender a luchar además de destinar una suma incontable para el desarrollo de armamento con el propósito de que Paradai se convirtiera en una potencia bélica y nadie nunca tratara de esclavizarlos nuevamente tal como había sido el sueño de Eren.

Aquí ya tenemos a nuestra Tomoe loca y vengativa. Pau lo sé, pobre Hange, le toco lo más difícil ¿Me pregunto que hubiera hecho Erwin? y Zandruky yo también me imagino que Erwin se hubiera sentido orgulloso de su retoño.

Ahora si me emocione escribiendo este fin de semana porque no tengo con quien pasar el 14 de febrero (suenan violines) #ForeverAlone jaja nah no me molesto pasarla viendo pelis y frente a la compu escribiendo porque mi corazón es de tinta y papel, bueno en este caso de teclas e internet.

Estaré publicando a mas tardar el miércoles el final tanto de la historia principal como la de Tomoe y ahora si me despido.