TOMOE
FINAL
¿Qué quieres tú? Ya no me dejas ni dormir
¿Has venido a distraerme? No me quieras confundir
O tal vez es alguien que es muy parecido a mí
Que en su interior sabe que no es de aquí
Cada día es más difícil según crece mi poder
Algo hay en mi interior que quiere ir
Mucho más allá
Mirai de quince años se encontraba mirando el tablero frente a ella analizando sus opciones dentro del juego mientras que Tomoe analizaba un mapa donde aparecía todo el continente de Mare y otros más planeando su invasión.
Mirai finalmente movió una pieza insegura de su decisión y miro a su hermana.
-Tu turno.
-Para que me molesto -dijo Tomoe alzando la vista del mapa para mirarla-. Siempre ganas hermana.
-Tu siempre me dejas ganar -reclamo.
-Supongo que tú eres mi debilidad -dijo caminando y tomando asiento frente a ella.
-Una calamidad, que el mundo no se entere que Tomoe Reiss tiene una debilidad -bromeo Mirai.
-Ackerman -corrigió enseguida Tomoe-. Puede que odie a quien me dio el apellido, pero no por ello debo olvidar de dónde vengo.
-Hablemos de papá -pidió Mirai en otro intento de quizás salvar la poca luz que quedaba de su hermana.
-Reina a torre -dijo Tomoe y la sonrisa de Mirai se desvaneció-. Jaque Mate.
-Olvide que cuando te enfureces no existe oponente que te derrote en batalla -dijo alegre Mirai tomando las piezas de ajedrez para acomodarlas nuevamente y comenzar quizás otra jugada.
-Aprende de la derrota y llegara tu victoria, cuando lo hagas serás imparable…
-Ambas sabemos que no será así -interrumpió Mirai.
-Eres fuerte -alego enseguida.
-No como tu -contesto-. De ser así no me mantendrías encerrada.
Dicho esto, se levantó y camino hacia su ventana atravesando la habitación. Esta estaba llena de lujos y era de un gran tamaño, pero no dejaba de ser una prisión porque no podía salir de ese lugar.
-Mirai, no estoy siendo cruel -dijo Tomoe también poniéndose de pie y caminando hacia ella-. Solamente quiero protegerte.
-Tu piensas que no sobreviviré afuera -reclamo.
-El mundo es cruel y lleno de horrores -dijo Tomoe pensando en todas las cosas que había visto y hecho-. Yo solo quiero lo mejor para ti.
-¡Esto no es lo mejor para mí! -grito intentando sacar su desesperación y furia.
-¡Tú no sabes lo que es mejor para ti! -dijo Tomoe perdiendo toda su calma y tomando a su hermana de los hombros-. ¿No entiendes que eres lo único que me queda? Somos las hermanas Ackerman, imparables e indestructibles.
-No, no soy un Ackerman ni un Reiss ni Zoe. Tu y yo no compartimos la misma sangre -reclamo soltándose y mirando los mapas-. ¡En algún lugar esta tu verdadero hermano!
-¡Mentira! -grito arrojando los mapas al suelo-. Yo soy la última Reiss, esta maldición muere conmigo y no permitiré que vuelvas a pronunciar siquiera su existencia.
Tomoe sabía dónde estaba Han, lo había visto en sueños al lado de Onyankopon, pero deseaba que siguiera oculto porque de lo contrario podría ponerlo en peligro, después de todo ellos dos eran los últimos Reiss.
-Tomoe, es tu hermano, es mi hermano -suplico mirando a su hermana a los ojos los cuales solo reflejaban ira, aunque ella la conocía y sabía que muy en el fondo la raíz de esa ira en verdad era tristeza.
Tomoe se dio la media vuelta, estaba furiosa y sentía como sus manos comenzaban a emanar un intenso calor.
-No queda un solo rincón en el que no haya buscado -dijo triste antes de abrir la puerta.
-¿De verdad lo hiciste o solo me estas mintiendo? -pregunto Mirai desafiante.
-¿Dudas de mí? -pregunto Tomoe girándose para encararla-. Tú, mi hermana, a la que le he confiado todo ¿Dudas de mí?
-Después de lo que le hiciste a Historia y a su hija -contesto sintiendo miedo de Tomoe y aun así se mantuvo firme.
Mirai pensó en cómo se había enterado que Tomoe mato a Historia y que su hija permanecía encerrada en una celda.
-Eran amenazas -contesto analizando el rostro de su hermana-. Me tienes miedo.
-No -contesto Mirai.
-¿No? -pregunto dando unos pasos adelante y Mirai retrocedió-. Que mal, deberías tenerlo -dijo estirando su mano-. Porque tú no eres un Reiss ni un Ackerman y eso te vuelve vulnerable.
Mirai se topó contra la ventana ya que había estado caminado atrás conforme Tomoe avanzaba.
-Tomoe, no por favor -pidió cerrando sus ojos al momento en el que sintió la mano de su hermana en su cabeza.
Mirai recordó como los que desafiaban a Tomoe ella simplemente les hacía olvidar quienes eran o alteraba sus memorias creando recuerdos felices en tristes. Ella era despiadada y gustaba de jugar con las mentes de sus enemigos hasta el punto de volverlos locos. Pero al final no le hizo daño, simplemente la abrazo y susurro.
-Tu eres mi hermana, eres un Ackerman y matare a todo aquel que diga lo contrario -dicho esto se apartó un poco para ver la expresión de su hermana e hizo un intento por sonreír-. Soy lo único que te queda y tú eres lo único que me queda.
-No me dejes sola Tomoe -pidió Mirai abrazándola.
-Nunca -contesto acariciándola de la cabeza para después meterse en su subconsciente intentando eliminar las memorias de ella.
-¡Tomoe detente! -pidió sintiendo un gran dolor.
Muchas de las memorias eran de Hange, Levi y Tomoe. Los tres estaban con ella y cada uno de esos recuerdos era hermoso lleno de alegría y amor. Pero ese era su pasado y Tomoe pensaba que la ayudaba eliminándolos, aunque al final se detuvo por el dolor que sentía al ver aquellas imágenes y termino soltando a Mirai quien perdió el conocimiento.
Tomoe la dejo en la cama con gran facilidad pues su hermana casi no pesaba nada y ella era fuerte. La tapo y se quedó vigilándola temerosa que le hubiera ocasionado algún daño hasta que escucho un murmullo, una voz que la llamaba.
Ella salió y recorrió el pasillo siguiendo aquel sonido. Al cerrar la puerta Mirari se despertó sin recordar lo que había sucedido y se puso de pie con un gran dolor de cabeza cuando dos hombres entraron a su habitación.
-¿Quiénes son? -pregunto Mirai, pero no obtuvo respuesta, ellos caminaron rápido hacia ella uno a cada lado y la sujetaron de los brazos.
-¡Suéltenme! -ordeno y jaloneo en un intento de liberarse, pero entonces le inyectaron un sedante quedando completamente dormida.
.
Tomoe por su parte continúo caminando por el pasillo hasta que alguien a su espalda hablo.
-Saludos reina Tomoe -hablo una voz masculina detrás de ella y Tomoe enseguida se giró para encarar a su posible atacante-. Mi nombre es Shikishima Jaeger -se presentó y Tomoe noto el gran parecido que tenía con su padre-. Vengo a proponerle una alianza, una oportunidad en la que podrás vengarte de todos aquellos que te lastimaron comenzando por tus padres y una oportunidad en la que podrás estar con Eren.
-¿Y si me rehusó?
-Entonces tu hermana sufrirá las consecuencias -dijo Shikishima mostrándole un video en el que aparecían los dos hombres llevándose a Mirai-. Te explicare todo, comenzando por el hecho de que yo no soy de este mundo.
Tomoe no tenía opción. Ella seguiría las ordenes de aquel desconocido hasta que encontrara una forma de recuperar a Mirai y mientras tanto disfrutaría de los veneficios de esta nueva alianza llevándose consigo a Ymir para que nadie pudiera liberarla en su ausencia.
Ella escucho a Shikishima, su plan de destruir el mundo y que existía una máquina capaz de crear una apertura en diferentes mundos, así como líneas temporales y mientras hablaba Tomoe estudio aquel artefacto detalladamente.
Cuando Shikishima termino su explicación Tomoe comenzó a teclear.
-¿Qué estás haciendo? -pregunto confundido Shikishima.
-El inicio de mi venganza -contesto Tomoe apartándose del teclado abriendo el portal. Después camino hasta donde estaba esposada Ymir y la libero arrastrándola hasta quedar frente al portal-. Ten un buen viaje Ymir -dijo Tomoe antes de empujarla y luego el portal se cerró.
-¿Por qué hiciste eso? -pregunto Shikishima sorprendido.
-Porque me pareció divertido -contesto Tomoe sin una pizca de arrepentimiento.
-¿A dónde la enviaste?
-No lo sé, solo la mande a un lugar muy atrás en el tiempo.
Dicho esto, tomo dos cuchillas y las metió en su traje nuevo que le había proporcionado Shikishima y una vez lista camino a la salida.
-¿A dónde vas?
-Iré a ver a una vieja amiga con la que tengo una deuda pendiente -contesto Tomoe pensando en Mikasa-. Según tus informantes ella está ahora en un hospital en compañía de Sasha y Connie.
-Has lo que quieras, pero no olvides que también tienes que eliminar a Levi Ackerman -dijo Shikishima, pero Tomoe ya no contesto.
En aquel otro mundo todo parecía tener un gran avance tecnológico y en este estaban vivos unas versiones adolescentes de sus padres, así como de sus tíos Nanaba, Mike, Nifa, Peta, Auruo, Moblit, entre otros.
Mikasa, Sasha y Connie salieron del edificio del hospital del lado que daba a un callejón cerrado en un intento de escapar de los secuaces de Shikishima.
-¿Quiénes eran esos hombres? -pregunto Sasha a Mikasa.
-Es difícil de explicar -dijo Mikasa mientras caminaba hacia la calle hasta que una figura femenina se paró frente a ellos bloqueándoles el paso.
El rostro de la mujer permanecía oculto tras una tela negra que le cubría la boca y solo dejaba ver sus ojos grisáceos, era delgada y de larga cabellera negra como su ropa que consistía en un traje ajustado que delineaba su figura, botas altas a la rodilla, guantes que cubrían sus manos y sostenía dos cuchillas en cada una. Esta mujer se trataba de Tomoe.
-¿Quién eres? -pregunto Mikasa, pero la mujer permaneció callada y en su lugar levanto la cuchilla para desafiarla-. Bien, no me digas, aunque me gustaría conocer el nombre de la mujer a la que derrotare -dijo confiada, aunque en su cabeza analizaba como saldría de ese aprieto pues estaba desarmada.
Su respuesta la obtuvo cuando Tomoe dio un paso hacia ellos y dejo caer una cuchilla para después patearla hacia los pies de Mikasa.
-Meiyo -dijo pensando en lo que había aprendido en el templo durante su entrenamiento.
-Creo que no habla nuestro idioma -susurro Sasha a sus amigos.
Mikasa asintió y tomo la cuchilla.
-¿Le has entendido? -pregunto Sasha.
-No existe honor si enfrentas a un oponente desarmado -contesto Mikasa.
-¿Eso dijo? -pregunto confundida Sasha.
-Meiyo significa honor -aclaro Mikasa.
-Así que tú le entiendes.
-¿Ves esa flor en su guante? -pregunto mientras asumía posición de defensa y Sasha asintió, aunque en realidad no podía ver nada porque su vista no era tan buena como la de Mikasa-. Es un Ackerman.
-¡Damare! (cállate) -grito Tomoe.
-Mikasa no estoy segura, pero creo que te insulto -dijo Sasha.
Mikasa sintió como una gran energía emanaba de su cuerpo y fluía a través de este hasta la mano que sostenía la cuchilla. Era como en aquella ocasión cuando era niña y había sido salvada por Eren.
Ambas hicieron reverencia y después Tomoe corrió hacia Mikasa, ella intento detenerla con su cuchilla, pero Tomoe brinco logrando darle una patada y haciendo que Mikasa se estampara contra el muro.
-Osoi (lenta) -le dijo como solían llamarla en el templo.
-Oye -reclamo Sasha-. ¿Con esa boca besas a tu madre?
-Sasha no hagas enojar a la asesina entrenada -sugirió Connie quien había permanecido petrificado hasta ese momento.
Tomoe alzo su cuchilla dispuesta rebanar en pedazos a Sasha aun cuando no la odiara. Aun podía recordar como Sasha siempre era buena con ella y le daba parte de sus golosinas hechas por Nicolo cosa que ya significaba bastante.
-¡Yamete Kudasai! -grito Mikasa poniéndose de pie.
-Oh es japonesa -dijo Sasha recuperada del susto por su casi muerte.
-¿De qué hablas? -pregunto Connie.
-Yamete Kudasai significa detente por favor -explico Sasha-. Connie debes ver más anime.
-¿Entonces como se dice no nos mates? -pregunto Connie temblando detrás de Sasha.
Mikasa hizo otro intento por atacarla, pero Tome hizo un doble mortal con triple giro hacia atrás recordando como con esa acrobacia había sorprendido a su madre y se preguntó ¿Por qué todos esos recuerdos tenían que llegar a su mente justo ahora?
-Koroshite kudasai -suplico Sasha.
-Acabas de decirle que te mate por favor -dijo Mikasa.
-Tonta -le dijo Connie a su amiga.
-No, no koroshite, no koroshite kudasai -dijo Sasha asustada mientras negaba con la cabeza y con sus manos.
Tomoe ataco a Mikasa y logro hacerle una cortada en el brazo para después derribarla de una patada.
-Totemo osoi (muy lenta) -dijo mirando a Mikasa en el suelo.
-Mikasa creo que nuevamente te insulto -dijo Sasha.
Mikasa hizo el intento por ponerse de pie, pero Tomoe le dio otra patada en las costillas haciendo que soltara la cuchilla. Intento tomarla y piso su mano.
-¡Vamos Mikasa levántate! -grito Sasha para animarla.
Tomoe la miro en el suelo y sus ojos brillaron, pronto tendría su venganza.
-Lo siento Eren -dijo en voz baja-. No me rendiré nunca, si muero no se si en mi siguiente vida seré capas de recordarte.
Tomoe levanto su cuchilla dispuesta a matar a Mikasa.
-¡Voy a ganar no importa como! -grito Mikasa y con su otra mano tomo la cuchilla en el suelo levantándola para bloquear el ataque y salvar su vida.
Estaba por continuar con la pelea cuando una voz grito.
-¡Yamete! -grito Eren quien traía manchada de tierra la ropa y carecía de aliento como si hubiera corrido una larga distancia hasta ese lugar.
-Eren -hablaron ambas al mismo tiempo.
Era la primera vez que lo veía desde hace muchos años y sintió como su corazón se agitaba nuevamente al ver sus ojos verdes. En ese mundo ella nunca hubiera podido estar con él porque la diferencia de edad era bastante, pero en ese mundo eso no era impedimento, además sabía que ese Eren era quien la había salvado inyectándole el suero que si bien la convirtió en titan también le dio una segunda vida que no planeaba desperdiciar.
-No permitiré que la lastimes -dijo Eren-. Antes tendrás que matarme a mí.
-Eren, no -pidió Mikasa.
-Mata ne (nos veremos pronto) -dijo Tomoe para después correr hacia Connie y Sasha, pero paso de largo y brinco con gran agilidad la malla.
Eren corrió hacia Mikasa y la abraso.
-Temía que fuera tarde -dijo Eren en cuanto la tuvo en sus brazos.
-Eren ella te conocía -dijo Mikasa abrazándolo.
-Tortolos, no es por interrumpir, pero ¡¿Qué diablos está pasando?! -grito Sasha-. Una asesina serial nos sigue, le da una paliza a Mikasa, llega Eren y sale corriendo.
-Ese efecto lo tiene Eren en las chicas -dijo Jean haciendo acto de presencia y también lucia desalineado.
-¿Qué les paso? -pregunto Connie.
-Un titan -dijo Jean-. Una cosa gigantesca nos atacó.
-¿Eren? -dijo Mikasa viendo a su novio sin entender nada-. ¿Cómo sabias que la chica hablaba japones? ¿Qué no me estás diciendo?
Con esto hemos llegado al final de la historia de Tomoe y de este fanfic. Agradezco mucho sus comentarios y que me acompañaran en todo este trayecto, estos dos fics han sido los más largos que he escrito y les agradezco de corazón su apoyo constante.
Pronto nos leeremos en otra aventura.
Con todo mi amor LoveKP.
