Momentos Stony (3)
Steve se arrodillo sin aliento jadeando por aire, dejo caer el pesado escudo a un lado mientras observaba las cosas a su alrededor. Por fin todo termino... Thanos fue derrotado. Sus compañeros se abrazaban aliviados de que por fin la pesadilla terminara. Se cubrió el los ojos con el brazo deteniendo el torrente de emociones que amenazaba por derrumbarlo.
Los desaparecidos regresaron y ahora todo estaba como antes...
Solo faltaba una cosa para ser todo mejor... solo faltaba...
—¡Tony! —Natasha gritó, señalando un punto lejano.
Levantándose de un salto, Steve miro con el corazón acelerado como Tony se acercaba a ellos corriendo, seguido de cerca por otro grupo de personas, a los cuales no les dio una mínima de atención. Sus orbes estaban fijas en la silueta de Stark que se encontraba sin su armadura, observándolos a todos con alivio. Por un segundo sus ojos conectaron con el otro y una hermosa sonrisa se formo en los llenos labios del castaño.
—¡Steve!
Escuchar a Tony gritar su nombre, fue como oír el canto de los ángeles. El corazón le corrió emocionado. ¿Eso significaba que ya no estaba molesto con él? ¿Lo perdono? No estaba seguro, pero tampoco que iba a quedar para como un idiota mirándolo.
—¡Tony! —corrió hacia él, ignorando la mirada de los otros fijas en ellos.
Ambos se observaron con enormes sonrisas y los brazos abiertos preparados para arreglar todo con un abrazo reconciliador. O eso pensaba Steve, porque vio como en cámara lenta la sonrisa de Tony se convertía en un profundo ceño fruncido y sus ojos se llenaron de una rabia y un odio que casi parecía salir llamas de ellos. Su cuerpo se tenso al notar como Tony alzaba las manos y estas se cubrían instantáneamente con los guantes de su armadura, cargados y listos para disparar.
Asustado, se detuvo derrapando en una pequeña curva y corrió en la dirección opuesta, agarrando su escudo de paso.
—¡Mierda! —gritó, cubriéndose con el escudo de los disparos de un furioso Tony.
—¡Tú, hijo de...! ¡¿Cómo se te ocurre abandonarme de esa forma?! ¡Estuve a punto de morir por tu culpa, maldito!
—¡Lo sientoooo! —lloriqueó.
—¿Estarán bien? —preguntó el Doctor Strange, apareciendo justo a un lado de los otros, quienes miraban todo muy divertidos.
—Sip, esto pasa todo el tiempo. —respondió Clint. Una sonrisa bailaba en sus labios.
—Luego los veras a los dos pegados como un chicle.
—Además, Steve tiene bien merecido sufrir un poco. —señaló Bucky, como si él no fuera la razón de que los dos estuvieran peleando.
—Sííí~ —estuvieron todos de acuerdo.
Les siguió unos minutos de silencio donde todos se dedicaron a ver como Steve huía de Tony corriendo de un lado a otro pidiendo perdón, mientras el castaño le respondía lanzando frases sarcásticas y llenas de odio.
—... ¿Quieren ir por algo de comer?
—¿Podemos pedir Pizza? —preguntó Peter, alejándose con los demás.
¡Gracias por leer!
GjFantasma.
