Hello everybody!
Bueno aquí estoy de nuevo después de muchísimo tiempo de no actualizar este fic, todo se debe a cuestiones de trabajo y otras cosas.
Quienes siguen leyendo este fic, en serio estoy muy agradecido, no lo dejaré en el olvido porque soy de esas personas que empiezan algo y debe terminarlo, y más tratándose de mi primer Fanfic.
Haré todo lo que pueda para entregar una historia digna, pues se los debo a ustedes, lectores y es hora de que yo, salde cuentas.
Sin más preámbulos he aquí…
Disclaimer… Esa cosa: Kung Fu Panda y sus personajes no me pertenecen.
CAPÍTULO V: "Dentro de las Tinieblas"
Po y Tigresa llegaron hasta una extensa sala, había jaulas y antorchas por doquier.
- ¿Qué diablos es esto? -preguntó inspeccionando alrededor.
-Nada bueno…-dijo con cierto nerviosismo. Había varias puertas, todas seguramente hacia distintos lugares de la torre, caminaron hasta el centro de la sala, y las puertas fueron cerradas abruptamente.
- ¡Es una trampa! - gritó al ver guerreros no muertos descender del techo. Tomó posición y se mantuvo cerca de Po- Tú los de la izquierda, yo por la derecha -dijo y se abalanzó contra sus enemigos.
- ¡Tigresa espera! ¡AHH! - bloqueó apenas el espadazo de un lobo esquelético y lo golpeó con el mazo.
Tigresa destrozaba a sus enemigos sin piedad, derramando sangre negra por todos lados. Una gacela zombi se acercó por detrás y la aprensó contra la pared tratando de morderla, ella tomó impulso y se giró dándole una fuerte patada que le arrancó la cabeza, esta seguía moviéndose en el piso, mientras que su cuerpo desorientado trataba de golpear a la felina. Otro par de zombis atacaron por la espalda, ella bloqueó y con una pierna se deshizo de las armas de ambos procediendo a encajarles las cuchillas y lanzarlos contra las jaulas. Por su lado, Po golpeaba con entusiasmo a los guerreros, ya no usaba el martillo sino sus puños.
- ¡YIAH! ¡WUUOOO! ¡HUA!
- ¡Tenemos que salir de aquí! - exigió la felina al ver zombis arqueros en el techo.
Zombi: ¡ZAKI PAKMA! - dio la orden de disparar.
Tigresa se arrojó y protegió a Po girando sus cuchillas para repeler el ataque. El panda buscó con la mirada algo que pudiera ayudar, un hoyo en la pared izquierda de la sala, sonrió y haló a la guerrera del brazo. Los no muertos los persiguieron, pero no tuvieron suerte en evitar su escape. Po y Tigresa cayeron por un túnel y salieron por una pintura hasta un comedor de lujo.
- *Cof* *Cof* Sabe que estamos aquí- se limpió el polvo y trató de limpiar la sangre en su pelaje.
-Rayos, creí que esto sería más fácil hehe…
- ¿Dónde está tu arma? - preguntó al no verlo con el mazo.
-Tranquila no la necesito, puedo defenderme… un poco- mencionó.
-Eso espero, panda, no cuidaré de ti todo el tiempo, este lugar está plagado de podridos y quien sabe que otras cosas que intentarán matarnos a como dé lugar. Así que evita convertirte en una carga.
-Eso tenlo por seguro, haré todo lo posible por defenderte, imagínate, cuando termines tu trabajo, ¡Po y Tigresa los más grandes héroes de toda China! - se pegó a ella y exclamó con alegría.
-Héroes, no creo que mereca ese título después de esto, gracias, puedo cuidar de mí misma - cruzó los brazos y caminó a la salida.
-Pff, Tigresa nadie puede cuidarse solo, en algún momento de nuestra vida, todos necesitamos ayuda… a todos nos viene bien.
-Po, sí lo que quieres es ayudarme, cierra la boca y no hagas esto más desagradable para mí de lo que ya es- Po no dijo nada.
Salieron del comedor e ingresaron a un pasillo con alfombra roja, las paredes adornadas y pinturas colgadas que parecían seguirte con la mirada, pinturas de felinos, cerdos y más animales vestidos como emperadores. La lluvia no paraba, y más temprano que tarde se había convertido en una tormenta que desde la ventana podía apreciarse. Lejos del canto de las ennegrecidas nubes y la oscuridad de la noche que no dejaba ver nada hacia fuera.
-Este lugar se torna extraño conforme avanzamos...-sus ojos ámbar se posaban en cada rincón.
-Ni que lo digas… (¡AKARATU!)- Escuchó a un no muerto al otro lado del pasillo-
- ¡Aquí vienen deprisa! - ambos corrieron a través del pasillo mientras los soldados los perseguían a cuatro patas. Se detuvieron ante una ventana antes de doblar el pasillo, otro gran número de enemigos ya los estaba esperando, inevitablemente se vieron rodeados- Son demasiados para luchar contra ellos – miró al otro lado de la ventana, un relámpago aluzó por un segundo revelando un patio afuera- ¡SALTA!
Optaron por saltar a través de la ventana, reventándola en el proceso y cayendo al patio desde al menos tres pisos. Para su suerte el agua fangosa amortiguó su caída, sí había lodo, pero lo preocupante eran algunos fragmentos de vidrio que se habían clavado en sus pieles. La lluvia había pasado de una tormenta a una fría brisa intermitente y las nubes cedían espacio a la luna para pudiera aluzar.
-Eww… creo que trague lodo- dijo ella y escupió- A este paso jamás llegaremos lejos, esta torre es un maldito laberinto- dirigió vista arriba, demasiado alto para tres pisos- Hay que encontrar una especie de mapa o algo así para evitar entrar en ciertas zonas… ¿Po? - vio que el panda miraba al frente.
-Tigresa… - señalo con su dedo un puente que llevaba directo a otra torre. Los dos quedaron congelados al darse cuenta que ni siquiera estaban en susodicho lugar… Al frente estaba la dantesca catedral, una enorme edificación ennegrecida y deteriorada cuya estructura se imponía ante cualquier otra jamás construida, era La Torre de los Olvidados, y la perspectiva les había hecho ver que no estaban ni cerca.
-Imposible…-comenzó a caminar y se detuvo antes de cruzar el puente-… ¿Vienes? - señaló al frente con el pulgar mientras lo veía.
-Emm, no lo sé, no reo que se seguro ir por aquí…pero sí, solo tengamos cuidado.
-Menos mal, ya estamos lo suficientemente lejos como para volver, y de hacerlo esos soldados nos matarán.
-No lo entiendo, mi papá decía que este lugar había sido abandonado... A menos de que esos guerreros esqueléticos estén cuidando algo.
-Y lo están, de eso podemos estar seguros.
Los no muertos caminaron por uno de los pisos, allí se encontraba clavada una espada en el concreto, al verla simplemente se miraron los unos a los otros…
Caminaron con precaución sobre el puente de piedra, parecía estarse cayendo a pedazos, escombros y enormes rupturas a las cuales se sumaba la gran altura que podía apreciarse desde los agujeros en el piso y que daba vista aun abismal acantilado cubierto por una capa de niebla que dejaba a la imaginación lo que pudiera haber allí abajo. Incluso el caer de las pequeñas rocas al fondo hablaban por sí solas.
Después de un buen rato consiguieron llegar hasta la segunda entrada, una especie de jardín con decenas y decenas de flores de loto, tal vez la única de aquel horrido lugar que no estaba muerta, más bien le daba un toque de elegancia a pesar del fango en el suelo. Sin embargo, una oscura presencia los observaba desde las alturas, el ser aprovechó y descendió ocultándose entre los matorrales observando sus movimientos con cautela.
Mientras la luna yacía en su punto más alto entre las nubes y brillando como un diamante en el mar tratando de llamar la atención para ser encontrado, el aire comenzaba a tornarse frío, la brizna dejaba de caer dando paso al sonido de los sapos escondidos entre los pequeños pantanos formados. El par caminaba hacia la última entrada mientras charlaban un poco.
-No suelo hablar mucho con alguien, pero dime una cosa ¿Qué sabes acerca del Kung Fu? - Po se giró a ella con un rostro iluminado por la alegría.
- ¿Kung Fu? ¡Woo hohohooo! Conozco mucho acerca de él. Creado por el gran maestro Oogway, una tortuga nómada que viajaba en busca de expandir y adquirir conocimiento, soy un gran admirador suyo y me encanta practicarlo, aunque…- suspiró con pesadez-… si quieres que sea honesto, soy un asco en ello, lo bueno es que papá no lo sabe haha.
-Mhp, ya veo, ¿has pensado en convertirte en maestro o algo por el estilo?
-Esperaba salir de la miseria que acecha al pueblo, cuando era cachorro y este lugar era hermoso ayudaba a mi padre a vender fideos, creí que todo sería así por siempre y que moriría aquí, pero llegaste tú…-Tigresa arqueó una ceja confundida-… Gracias a ti y a tu valentía me di cuenta que puedo lograr mi sueño, sin importar que tan cruel sea la vida, de lo poco que llevo de haberte conocido, he de admitir que me has inspirado, y ahora me embarcó en un viaje de autodescubrimiento…
-Jamás e inspirado más que miedo y desconfianza, incluso hay historias que me retratan como un demonio sediento de sangre. Un alma que vaga sin razón secuestrando a diestra y siniestra a los inocentes, otros dicen que soy un vil esperpento que se acuesta con los ricos y luego los mata para quitarles sus pertenencias.
-Yo no creo que seas así, la gente dice muchas cosas ¿sabes?
-No me conoces Po. Hay algunas cosas que son ciertas, pero era por razónes, hasta parece que me lo tomo en serio.
-Sé que muy en el fondo, dentro de esa coraza se esconde alguien tierna y adorable, una mujer que ha perdido todo, incluso su camino y ahora intenta encontrarlo- hubo silencio por momentos.
Ella iba a mencionar algo, sin embargo, un aterrador grito de "algo" en los cielos, hizo que se detuvieran y miraran hacia atrás en la lejanía
- ¿Qué fue eso?
-Será mejor no intentar averiguarlo hehe…-dijo con algo de nervios.
Reanudaron el paso, durante un buen rato hubo un silencio muy incómodo, pero esta vez fue Tigresa, quien rompió dicho silencio.
-Po, acerca de… tu padre- mencionó de espaldas
- ¿Qué tiene?
-Po, él es un ganso y tú… eres un Panda.
- ¿Y hay algo de malo con eso? - preguntó con las manos a la cintura.
-No, no… Es solo que, por lo menos creciste con alguien a tu lado, alguien que te ama tal cual, una figura paterna que haría todo lo que esté a su alcance para que estés bien, aunque hayas crecido en este lugar tan horrible. Yo ni siquiera conocí a mi padre… biológico.
-Si lo que quieres decir es que soy adoptado, la respuesta es sí…
-No, no quise decir eso, quiero decir… olvida lo que dije…- Po la detuvo y posó su mano en su hombro, ella volteo a verlo extrañada, el mantenía una sonrisa.
-Recuerdo cada palabra, hallarás tu camino Ti… pero solo tú decides si te desvías o sigues caminando derecho con la frente en alto- Tigresa estuvo a punto de responder cuando, Po le puso el dedo en los labios.
-Sssh… -
Miró al frente he ahí la entrada principal a otro camino, pilares a los lados y una puerta grande de madera negra adornada con banderas negras y un símbolo de sol rojo pintado, una entrada digna de un palacio imperial. Pero… observó repentinamente a su alrededor, silencio en el ambiente, la luna y el resto del remoto entorno. Se giraron al sentir una presencia a toda velocidad pasar tras ellos. Tigresa sacó sus cuchillas y Po tomó una posición poco correcta, esperaron pacientes a que la presencia intentara sorprenderlos.
La felina reaccionó de inmediato ante un proyectil lanzado desde los pocos arbustos y escombros que había, bloqueó el ataque y enseguida otro par de proyectiles fueron lanzados hacia ellos, fueron bloqueados pero el atacante no se daba por vencido y continúo lanzando bolas de material café. Po tomó un pedazo de piedra plana y los cubrió contra el atacante, Tigresa esperó el momento justo y lanzó una de sus hojas hacia donde provenían dichas bolas de lo que sea que fuera, para su sorpresa no había nadie.
-Alguien está jugando con nosotros…-comentó con seriedad. No obstante alguien pasó tras ella y dio apretón a sus glúteos- ¡OYE QUE DEMO…!- iba a maldecir cuan de la nada un pequeño ser encapuchado con una vara de bambú, saltó a unos cuantos metros al frente- ¡YA VERAS HIJO DE LA GRAN…!- masculló molesta a punto de sacar su hojas nuevamente, pero no las tenía.
¿?: ¿Buscas esto? - el individuo poseía una voz masculina, burlona y delgada, le mostró sus hojas sin cadena mientras las giraba en círculo desde el aro del mango con un solo dedo.
Po: ¡Oye devuelve eso! - lo retó, el atacante silbó sin prestarle atención.
- ¡Primero alcánzame gordito hahahaha! - lo desafió esta vez, burlándose sin piedad. Po se lanzó de inmediato contra el en un vano intento de atraparlo, para su desgracia era demasiado rápido- ¿Ah? - Tigresa vio al enemigo colgarse con una larga cola entre los pilares de las ruinas, ahora que lo veía se trataba de un primate de pelaje dorado.
-Ya basta de estupideces, no perderé más tiempo contigo -tronó su cuello y se colocó en cuatro, preparándose para perseguir al brabucón. Rugió por lo bajó y se abalanzó por tierra, el primate era ágil- ¡espero que lo que hayas lanzado no sea lo que pienso simio repugnante.
- ¡Oye más respeto! – se defendió.
- ¿Tú qué sabes de respeto? -dejó de correr tras él y al darse cuenta que no bajaría decidió darle una patada a uno de los pilares reventándolo por completo y asustándolo, sin más Tigresa procedió a romper a patadas el resto de pilares hasta que el enemigo cayó al suelo y soltando el par de hojas.
- ¡Woow! ¡Eso fue una locura! –paró al ver que la felina tenía su hoja picándole el cuello, lo que provocó que tragara grueso.
-Po, sostenlo, le arrancaré la piel por chistosito.
- ¡Oh no, no, no te lo ruego, por favor no lo hagas! - retrocedió asustado, el gorro que lo cubría se hecho detrás revelando que efectivamente se trataba de un mono de pelaje dorado y ojos azules, brazos largos y cola larga.
-Tigresa espera, esa no es manera de resolver las cosas, con violencia no llegarás a nada, peso a los zombis que acabas de matar- la detuvo parándose al frente de ella.
-Sí este miserable no me hubiera nalgueado tal vez le tendría piedad, lo pagarás- masculló fría y amenazante.
-No, no, haré lo que sea…- se hincó de rodillas e imploró juntando las palmas.
- ¿Quién te envió? - Cuestionó.
- ¿Qué? No me envió nadie mi…mi nombre es Mono - respondió sin más.
-Yo no pregunté por tu nombre ¿Por qué nos seguías? - preguntó el panda.
-Oh, eso hehe, hace mucho tiempo que no pasa alguien por aquí y yo…
-Planeabas robarnos…- dijo ella.
-Eh ehehe algo así… ¡P-pero no, también intentaba advertirles…! -dijo con la sombra del dúo puesta encima suya.
- ¿Advertirnos de que? - preguntó confundida.
Una colosal y luminosa silueta voló sobre ellos, el primate se horrorizó y tembloroso señaló hacia atrás. Todos voltearon hacia una enorme criatura voladora direccionándose como un meteorito, una especie de águila gigante envuelta en llamas armadura de acero las patas y pechera del mismo material con un símbolo de sol, cubiertas en las alas y un yelmo que ocultaba su rostro, su pico poseía un armazón con una cuchilla, pero había algo más, alguien la montaba, un guerrero de apariencia leónica, armadura roja con capa negra ardiendo y que sostenía una lanza envuelta en fuego, melena de pelaje negro y cola con punta negra. Al verlos, lanzó su arma hacia ellos.
- ¡De eso! ¡CORRAN! - salió despavorido y se ocultó tras un par de rocas.
Po y Tigresa evadieron a los costados, la lanza terminó clavada en el suelo, quemando todo a su alrededor.
Tigresa: ¿Quién demonios ese sujeto? –Surcando los aires en su feroz bestia, el ahora enemigo observó desde su yelmo a Tigresa y saltó hacia ellos empuñando un par de espadas menores también envueltas en fuego. Hubo un choque de acero entre ambos contrincantes, forcejeaban para arrojarse. Po se dirigió a ayudarla cuando la enorme ave se interpuso en su camino, desgraciadamente teniéndolo contra el vacío.
-Oh oh – retrocedió ante el paso de la imponente criatura. Tigresa aun luchando vio de reojo a Po en problemas
- ¡Ugh! ¡PO! - gritó al verlo a punto de caer o ser eliminado por el ave.
- ¡Mono al rescate! - saltó sosteniendo una vara de bambú tratando de atinar un golpe hacia la criatura en llamas, esta se percató y voló provocando que chocara con Po enviándolos al vacío a los dos, para su suerte este último se sostuvo de una roca saliente y cogió a Mono por la cola evitando su lamentable destino.
- ¡MONO RESISTE!
- ¿Y TU QUE CREES QUE INTENTO? -pronunció adolorido, pues el peso de Po era mucho para el- ¡Suéltate te ayudaré a subir, confía en mí! -le dijo colgando-
- ¡Ni de broma! -Po tragó grueso, devolvió la vista hacia el vació- E-está bien…
Tigresa, empujó al enemigo y se dirigió a donde ellos lo más rápido que pudo permitirse.
- ¡Dame la mano! ¡AHG! - No contó con que el Guerrero Rojo había lanzado una cadena enredándola en sus piernas y haciéndola caer para posteriormente arrastrarla, el formidable adversario, empuñó su lanza en llamas, estaba listo para encajársela. Ella clavó una de sus hojas en el suelo, el Guerrero Rojo la arrastró con más velocidad y de no haber sido por la cadena de una de sus hojas ya habría sucedido lo imaginable.
Po se soltó y Mono con maniobra y fuerza lo tomó de las piernas, lanzándolo y devolviéndolo arriba, luego escaló sin problema y sin perder tiempo corrió, recogió su vara de bambú del suelo y la lanzó hacia el guerrero, el ave protegió del ataque a su amo, rompiendo la vara y se encaminó contra Mono.
- ¡Oh cielos, oh cielos, oh cielos!
- ¡Tigresa! – corrió en busca de ayudarla, pero los gritos de ayuda de Mono lo hicieron parar y decidir a quién ayudar.
-¡Ayudalo! -le dijo Tigresa oponiéndose a su rival- Po tragó grueso, obedeció y sin más fue a socorrer al primate, quien estaba por visitar el cielo permanentemente.
Embistió al ave con un dedazo de pilar, la criatura huyó veloz.
-Gracias amigo…-expresó el primate.
-No soy tu amigo…- respondió neutral y fue a socorrer a Tigresa, Mono le siguió- ¡Cuidado! - evadieron y el ave terminó por caer olvidando por completo de que podía volar- ¡Rayos corre! -
La guerrera forcejeaba, podía sentir el hueso de su hombro casi dislocarse. Oh sí, lo que iba a suceder acabaría con ella sino se deshacía del molesto enemigo. Al final no resistió más y se soltó empuñando sus espadas y se defendió del mortífero ataque. Prensándola, hizo a un lado la lanza clavándola en el suelo y antes que se incendiara dio dos patadas de piso a su rostro, se levantó y con una patada lateral lo hizo retroceder, finalizando con una patada gancho hacia su cabeza, derribándolo al fin. Po y Mono llegaron hasta ella.
- ¡Tigresa! ¡¿Te encuentras bien!
-Cómo nunca…- respondió.
- ¡Eso fue bárbaro! - la felina volteó sin prestar tanta atención a lo dicho, cogió sus dos hojas y se acercó a su enemigo para clavarlas. No obstante, la bestia de fuego bloqueó su camino y protegió a su amo, escupió fuego dejando impresionados a los presentes, dicha acción logró reanimar al Guerrero Rojo, quien esta vez sacó una nueva arma del pecho, una alabarda de doble punta y cabeza de hacha más grande de lo normal, con un pomo inferior de cuchilla, destiló fuego y se colocó en posición. El trio no se quedó atrás y se prepararon para una feroz batalla.
Cada quien por su lado, Po, Mono y Tigresa hacia el abismo y el Guerrero Rojo junto con su montura de batalla hacia la entrada del próximo camino.
CONTINUARA…
Datos interesantes:
-Los guerreros no muertos están basados en los "Jiang shi." Lo cual traducido viene siendo "Muerto rígido." Un tipo de zombi del folclore chino (O vampiro dado el caso) que se dice regresa a la vida tras morir de una manera cruel, suicidarse o no ser enterrado de la forma adecuada y cuya alma no ha encontrado el descanso. Su objetivo es succionar la vitalidad de sus víctimas para que posteriormente se conviertan en zombis.
-El pájaro gigante del Guerrero Rojo, viene siendo una mezcla entre el Shangyang (Ave mítica de la lluvia a la cual los campesinos llamaban en sequías para que les proporcionara agua) y el ave Fenix de la mitología de Grecia. La diferencia es que tiene dos patas y su cuerpo destila fuego.
Espero que haya sido de agrado este capítulo, sus reviews me ayudan a seguir con este fic, sé que lo he dejado descuidado muchísimo tiempo, pero empecé a trabajar en otros proyectos ajenos a Fanfiction y pues, el tiempo me come D:
Pero no os preocupéis. Hay mucho de este Fic. Sin más un saludo… donde quiera que estés.
