Capítulo 5 – Tú te llamas

La noche cayó en el bosque tan placentera y dócilmente como lo había hecho el día. El grupo de amigos ahora convertido en familia se hallaba sentado alrededor de una fogata, sorprendentemente estaban en silencio y muy quietos. A sus espaldas se hallaban Cute (el cervatillo más lindo del universo según Mika) y Blade (el poderoso tigre más temido del bosque también según Mika) recostados sobre la tierra mientras los observaban

-¿listos?- pregunto Mike rompiendo el silencio, sus amigos asintieron como respuesta –entonces hagámoslo- la tortuga comenzó a levantarse lentamente, pero cuando estuvo en cuclillas brinco hacia Miguel, pasando por encima de la fogata, y lo derribo. Miguel uso sus piernas para impulsarlo hacia atrás y comenzaron a forcejear. Mika giro la cabeza para verlos, pero ni Mikey ni Casey se movieron de su lugar, finalmente el hombre de negro suspiró y habló

-pudo habérmelo avisado, casi me da un infarto al verlo saltar

-sí, creo que está intentando mejorar en sorprender a la gente- respondió Mika con una sonrisa y luego miró a Mikey, él era el único que no se había movido ni hablado en un buen rato sino que observaba atentamente a Blade sin siquiera pestañear. Mika trago duro y Casey aguzó la mirada mientras observaba a Mikey, incluso Blade no pudo evitar bajar las orejas indicando desconcierto. Cute, por su parte, se acurrucó con el gran animal haciendo caso omiso a la presencia a Mikey. Pero los otros no veían el momento en que Mikey dijera o hiciera algo para deshacerse de Blade. Tan solo esa mañana el enorme tigre había intentado devorarlos a él y a Mike. Tan solo esa mañana Mikey había tenido que golpearlo para alejarlo de sus amigos. Tan solo esa mañana eran enemigos. Era de esperar que aún no lo aceptara dentro del grupo

-Mika- hablo Mikey sobresaltando a todos –aún no me convencen los nombres que les pusiste a tus amigos- al oír aquello tanto Casey como Mika se quedaron de piedra, ellos creían que Mikey estaba enfadado porque Blade se quedo con ellos pero, en realidad, él estaba pensando en los nombres que les habían puesto a las mascotas

-¿en eso pensabas?- pregunto Mika exaltada

-¿y qué otra cosa podría estar pensando?- pregunto Mikey inocentemente

-pues…- Mika dirigió su mirada a los animales que se hallaban cerca del campamento y Mikey siguió mirándola a ella -¿qué tal…?- la chica hiso señas detrás de ella y Mikey miro a los animales, luego la miro de nuevo a ella

-cierto- aceptó él finalmente dirigió su mirada a los dos que seguían forcejeando –podría estar pensando en volverme más fuerte para cuidar a los nuevos miembros de la familia- Mika y Casey lo miraron con cara de asombro, Mikey los miro de reojo al mismo tiempo que Mike y Miguel dejaban de forcejear para mirarlos debido al repentino silencio. En cuanto vieron las expresiones de Mika y Casey los tres jóvenes se soltaron riendo a carcajada suelta. La chica se sonrojo intensamente, pero Casey pareció entender la broma y se rio junto con ellos

-no entiendo nada- acepto Mika finalmente y se sentó en el suelo haciendo un puchero

-lo siento, Mika- dijo Mikey –es que es divertido que no entiendas que ya no me importa la pelea que tuvimos con el grandote, ya lo he dejado de lado

-¿tan rápido?- pregunto Mika impresionada y Mikey le sonrió, bastante divertido, para luego asentir –vaya, eso es…

-muy altruista- dijo Casey –ahora bien, tenemos que hablar de algo importante- el hombre de negro miro a las cuatro tortugas seriamente y ellos le devolvieron una mirada confundida y algo temerosa –siéntense aquí- les ordenó, los cuatro adolescente obedecieron y se sentaron en círculo alrededor de la fogata. Por un momento nadie se movió y Casey continúo observando el fuego. Miguel abrió la boca para decir algo pero la volvió a cerrar cuando Casey comenzó a hablar

Hace mucho tiempo este mundo era constantemente víctima de enormes guerras entre diferentes clanes ninja que buscaban el poder. Hay un dicho famoso que dice que en esta dimensión hay tantas víctimas de esas guerras como estrellas hay en el cielo. Yo nunca he querido creerlo, pero los hechos son los hechos.

Y es un hecho que esta dimensión está gobernada por los clanes ninja que protegen las diversas regiones. Una de esas regiones era protegida por el Clan Hamato y otra, justamente en la que estamos, por el Clan Saki. Estos clanes han sido aliados desde hace tiempo o, mejor dicho, lo eran…Lo eran hasta…hasta que llegó Adrian Jones

-¿Quién es Adrian Jones?- pregunto Miguel y Casey lanzo un suspiro cansado

-es mi padre

-¡¿tu padre?!- gritaron los cuatro al unísono

así es, mi padre. Adrian Jones, fue un hombre valiente que combatió en muchas de las guerras que hubo en esta dimensión. Era un idealista que buscaba lo mejor para su gente y para aquellos desamparados que habían perdido sus hogares. Después de ser un guerrero decidió convertirse en un científico y buscó la forma de ayudar a detener las guerras sin emplear la violencia. Muy para mi desgracia, y la del mundo entero, logro encontrar el método. Combinando la tecnología actual junto con cierta magia antigua que logro descubrir mi padre fue capaz de crear 7 gemas muy poderosas que detendrían las guerras pues poseerían el poder de todo lo bueno que existe dentro de las personas: el amor, la lealtad, el honor, el valor, la amistad, la honestidad y la esperanza. Esos sentimientos convertidos en gemas, esas gemas convertidas en faros de luz que traerían la paz a este mundo. Ese era el plan.

Pero para hacer realidad ese plan era necesario crear las gemas a partir de los corazones de 7 individuos que representaran cada uno de dichos sentimientos. El líder del Clan Hamato, Hamato Yoshi, también conocido como Splinter se ofreció para representar un elemento y sus cuatro hijos le siguieron: Leonardo, Rafael, Donatello y… Casey levanto la mirada y observo a sus amigos, ninguno de ellos pudo evitar tragar duro ante su mirada inquisitiva Miguel Ángel tuvo una época difícil en la que no sabía si era hombre o mujer, así que se hiso llamar Micaela un tiempo pero eso no impidió que se uniera a sus amigos para ofrecer su alma a cambio de que naciera una gema. El Clan del Pie, por su parte, ofreció a Abril la hija mayor de Destructor y a mí, el hijo del genio que había propuesto crear las gemas. El procedimiento fue un éxito y nuestros más profundos sentimientos se convirtieron en las Gemas Arcoíris.

La paz llego al mundo y los clanes Hamato y Saki se convirtieron en los salvadores del mundo. Sin embargo, nadie nos dijo que para salvar al mundo creando las gemas había que pagar un precio y lo pagamos muy caro. Demasiado caro Casey cerró los ojos y respiro profundo en un intento de calmar la profunda tristeza que lo abrumaba. Mike extendió un brazo para tocarlo, pero Mika le tomo la mano y le impidió que lo hiciera, el chico la miro y ella negó con la cabeza entonces el retiro la mano y Casey volvió a hablar tan súbitamente como se había detenido Yo era un ninja reconocido, tenía fuerza, inteligencia y gran valor. Tenía una esposa y un bebé pero, tras la creación de las gemas, perdí toda mi fuerza física y quede en estado de coma, cuando desperté (un año después) me tope con la horrible noticia de que el maestro del Clan Hamato había perecido debido al proceso de creación de las gemas. Por ello Leonardo había asumido el papel de líder de su clan, pero el proceso también había afectado y mi amigo se había vuelto loco al grado de esclavizar a toda la gente de su reino y utilizar las gemas para controlarlos. Rafael había invadido pueblos y ciudades en otras zonas en nombre de su familia y Donatello había usado su gema para tomar control de la mente de muchos líderes y gobernantes de otras zonas. Ocasionando así una guerra mundial. El único que parecía ser normal era Mik (como comenzamos a llamarle luego de su crisis de identidad) pero él luchaba solo puesto que Abril había quedado parapléjica.

Ahora éramos él y yo contra sus hermanos…o eso creí. Lo cierto era que Mik se había infiltrado en nuestro clan para ganarse mi confianza y robar mi gema y la de Abril, fingió ser normal para poder secuestrar a mi esposa y a mi hijo. Obviamente exigió las gemas a cambio de ellos y yo… Casey luchaba por contener las lágrimas, pero ese amargo dolor fue más poderoso que él y rompió a llorar yo me negué. Para salvar al mundo me negué a darle las gemas y él los mato a ambos. Pero antes de que huyera utilice las gemas para detenerlo y me apoderé de la suya. Usé esas tres gemas para robar la de Splinter, que tenia Donatello y luego de que me las llevara logré detener y apresar a Rafael. Sus tres hermanos fueron por él y les tendimos una trampa. Lograron escapar, pero perdieron sus gemas y yo se las di al maestro Destructor antes de dejar esa vida para siempre. Ahora el clan del Pie gobierna por encima de todos los demás y las gemas están ocultas donde jamás las encontraran…. El día que me marché dejé atrás el apodo, no; el título que me hiso grande…

El hombre de negro miro a sus amigos mientras las lágrimas resbalaban por sus mejillas, sus ojos reflejaban una mezcla de sentimientos arrolladora –me llamaban el Guerrero de la Noche, me creían invencible, indetenible, indomable e inmortal, pero Miguel Ángel logró vencerme al infiltrarse en el Pie, me detuvo al traicionarme, me domó al someterme con el secuestro de mi familia y me mató junto con ellos. Lo odio más que a cualquier persona de este u otro mundo- el silencio se apodero del campo mientras los chicos digerían lo que acababan de escuchar finalmente Miguel hablo

-¿entonces nos odias?

-no, odio a mi Miguel Ángel, pero ustedes no son él

-¿Por qué nos contase esto?- pregunto Mikey

-porque no todas las personas son como yo, si alguien más se entera de quienes son ustedes podrían querer matarlos…o peor…- el hombre de negro se llevo las manos a los ojos y lanzo un suspiro cansado, Blade vino junto a él y restregó su enorme cabeza contra Casey en un intento de consolarlo –gracias, viejo. ¿Sabes? Tú me recuerdas a un buen amigo mío que siempre me apoyo y cuido en el clan, se llamaba Diego...- la mirada de Casey se torno triste nuevamente –él fue asesinado por Don, hace tanto tiempo…

-Casey…- Mika observo a Casey, a Blade y a Cute, quien se hallaba bufando furiosamente detrás de los dos primeros y sonrió cansadamente al momento de percatarse de algo. Mikey tenía razón: Cute y Blade no eran los nombres indicados para aquellos dos, pero ahora su propio nombre y los de sus amigos estaban fuera de lugar puesto que podrían hacer que los asesinaran en cualquier momento –creo que debemos cambiarnos el nombre- admitió ella finalmente y todos la miraron

-¿crees que es buena idea?- pregunto Mike, ella asintió

-sí lo es- dijo Casey –tortugas mutantes hay muchas, pero que se llamen, se vean y actúen como Mik, casi ninguna

-ok- dijo Mikey y miro fijo a Casey – ¿Por qué no nos nombras tú? Creo que sería lo menos que podemos hacer ahora- Casey iba a replicar pero Mike y Miguel lo interrumpieron diciendo

-cierto

-también ponles nombres a Blade y a Cute, creo que yo me precipité

-de acuerdo- acepto Casey resignado al percatarse de que ninguno bromeaba –empecemos contigo grandote…- le dijo al tigre sobándole la cabeza –eres muy fiero, pero eres leal y cariñoso. Como he dicho te pareces a mi amigo Diego y por ello te bautizare como él. Desde ahora tú eres Diego…

-genial- felicito Mike, Casey asintió y tomo al cervatillo de las dos patas delanteras para arrastrarlo hacia él, le poso una mano en la cabeza y el cervatillo se aparto para tratar de morderlo, Casey jugueteo con él al tiempo que decía

-tu raza es conocida por ser muy luchadora, escupen ácido, tienen mal carácter, la mayor parte del tiempo comen pasto, pero cuando les da la gana derriten a algún ser viviente para devorarlo – al oír aquello las tortugas miraron al cervatillo impresionadas –sin embargo sabes ser agradecido y puedes ser un gran guardián así que creo que te llamaré Blade, significa arma y todos sabemos que un arma es peligrosa pero sirve para protegernos, justo como tú; pequeño- el cervatillo se puso a dar saltos por todo el lugar y el tigre gruño orgullosamente, era como si supieran que aquellos eran sus nombres

-ahora yo- dijo Miguel y Casey le miro un momento, luego se enderezo y dijo

-tú eres el que ha pasado por más momentos difíciles desde que llegaron, estuviste cerca de la muerte en dos ocasiones, pero no te rendiste y, de hecho, encontraste la manera de superarlas gracias a tus amigos. Todos ustedes están relacionados por la oscuridad en la que se encuentran debido a como los trataron sus familias y, sin embargo, lograrán salir. Estoy seguro de ello, pero no quiero que la olviden puesto que esa oscuridad es lo que los hace fuertes. Así que te llamaré así, desde ahora Miguel…eres Darkness

-¿Darkness?- pregunto Miguel y miro a sus amigos, luego miro sus propias manos y sonrió. Darkness. Ese no era el nombre de un debilucho. No, Darkness era el nombre de alguien fuerte y él se aseguraría de convertirse en un digno portador de aquel nombre –me gusta

-bien- dijo Casey y deslizó su mirada hacia Mike –ahora tú. Eres el más parecido a mi amigo Mik, físicamente hablando, pero tienes algo diferente. Si algún día lo llegas a encontrar creo que serás una pesadilla para él y él para ti. Además de que tú pasas tu propia pesadilla personal todos los días debido a que tus hermanos te han hecho demasiado hincapié en que tú mete está mal por tu trastorno. Por eso te llamaré Nightmare, Mike

-Nightmare…- Mike contuvo el aliento y luego miro a Mikey; Nightmare era pesadilla, como la que habían vivido al rescatar a Mika o al enfrentar a los tigres, pero en esas pesadillas Mikey se las había apañado para salir adelante. Se había convertido en la pesadilla de sus enemigos y él era Mikey, de otra dimensión tal vez, pero era Mikey. Ahora era su turno de ser la pesadilla de sus enemigos. Ahora él sería la Nightmare de sus enemigos. Mike sonrió ampliamente y asintió con decisión –Nightmare es mi nombre

-bien, ahora Mika- dijo Casey y la miró –eres una chica, eres increíble, acogedora, valiente, fuerte y una genio en medicina- elogió el hombre de negro y Mika se sonrojo muchísimo y miro al suelo –eres como era mi esposa, ¿sabes? Me case con ella porque me resultaba acogedora y escalofriante como las sombras que todos los ninjas usamos para cubrirnos durante nuestras misiones y, curiosamente, ella se llamaba Shadow. Mika, ¿te molestaría llevar ese nombre?- Mika contuvo la respiración al oír aquello. Shadow. Ese era el nombre de una gran kunoichi. El nombre de la mujer que el Guerrero de la Noche había amado. Un nombre que representaba el mayor amor y el más grande dolor de su amigo y, aun así, él se lo estaba dando porque ella era una fiel representación de aquel nombre. La jovencita cerró los puños con decisión. Ella se encargaría de convertirse en alguien digna de usar ese nombre

-me sentiría honrada de convertirme en Shadow- dijo por fin y Casey asintió agradecido, finalmente miro a Mikey

-yo nací a la medianoche- dijo Casey –por ende mi madre murió a esa hora. Conocí a mis amigos en una misión a esa hora y asesinaron a mi familia a esa hora. Las gemas se crearon a esa hora y a esa hora las robé. Esa hora ha representado lo mejor y lo peor de mi vida en muchas ocasiones. Mikey, tú has sido el más valiente y decidido de todos desde que están aquí. Pero eres, a la vez, él que menos confianza en sí mismo tiene. Eres de dos formas y representas dos cosas. Eres Midnight

-¿soy dos?- pregunto Mikey y miro a los otros, sentía un hueco en el estomago, dejar su nombre atrás significaba cortar el último lazo que lo ataba a su dimensión, significaba yo no volver a ser el que se marcho de allá nunca más. Pero si ya no iba a volver, ¿entonces que importaba el nombre? Ahora ya no había marcha atrás –comprendo, ese es mi nombre ahora- acepto finalmente y miro a sus compañeros. Ahora Miguel Ángel Hamato ya no era una de ellos. Ni cuatro. Ahora esa tortuga había desaparecido para bien. Había desaparecido para siempre.