Hola mis lectores, les traigo el siguiente capítulo de "Te Enseñaré a Amar" basada en TMNT 2012, espero les guste. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Nickelodeon

Comencemos.

Cap. 4: UNA SIMPLE ORDEN.

Leonardo y Karai estaban recorriendo las azoteas de Nueva York, Leo a menudo volteaba a verla para asegurarse que estuviera bien, ella lo miraba sin decir una sola palabra y dejaba que Leonardo la guiara hacia donde quería llevarla.

¿Falta mucho? – pregunto Karai impaciente.

Ya estamos cerca. – respondió de reojo.

Karai sonrió ligeramente mientras lo miraba y recordó la noche que lo conoció, sintió sus mejillas arder y se dio cuenta que estaba sonrojada, sintió su corazón acelerarse de repente, ¿acaso comenzaba a sentir algo por él?

¡No, eso no puede ser… – dijo Karai en voz alta –. No, esto no es verdad, yo no puedo sentir nada por Leo, enamorarse es una trampa en la cual no volveré a caer. – pensó.

Leonardo se detuvo.

¿Todo está bien? – preguntó sacando de sus pensamientos a Karai.

Si – dijo nerviosa –. ¿Por qué paramos?

Porque ya llegamos – dijo Leonardo y miró la parte inferior.

¿Central Park? – dijo Karai extrañada –. Este lugar ya lo conozco.

Ya lo suponía. – dijo con una ligera sonrisa.

¿Entonces por qué vinimos?

Porque estoy seguro que no lo has visto de noche.

Ambos bajaron y caminaron hacia la entrada del parque.

Leo miró a Karai con una sonrisa mientras caminaban adentrándose más.

En el día este lugar es bello pero en la noche… – Leo y Karai llegaron a una laguna –, la luna se refleja en este lugar.

Karai miraba con los labios ligeramente abiertos, la luz de la luna reflejado en el lago hacia un escenario realmente hermoso.

Wow – dijo asombrada, miró a Leonardo y sonrió –, no puedo creer que este lugar sea real.

Karai y Leonardo estaban caminando acercándose más hacia el lago, Leo tropezó con una rama de árbol, sujetó la mano de Karai y ambos cayeron al suelo. Karai cayó encima de Leo. Leo abrió lentamente los ojos y miró a Karai casi inconsciente, se levantó con cuidado y cargó a Karai acercándose a un árbol para recostarla.

¿Karai estás bien? – preguntó mientras movía ligeramente su cabeza –. Karai despierta…

Leonardo la observó, se vía tan frágil y delicada, la luna se reflejaba sobre su rostro.

Que hermosa… – dijo acariciando la mejilla de la joven.

EN LA SEDE DEL PIE.

Los soldados del Pie volvieron a la sede y fueron llamados para apersonarse ante Shredder.

¡¿Dónde está Karai?¡ – gritó Saki al no ver a su hija con los ninjas.

La señorita Karai nos ordenó regresar a la sede del pie – se atrevió a decir uno de los ninjas con la mirada baja –, mientras que ella regresaría a la mansión Oroku.

Tú quédate – señaló al ninja que se atrevió a hablar –, el resto puede irse.

Todos se retiraron y dejaron a Shredder y al ninja del clan al solas.

Señor… – expresó el ninja levantando ligeramente la cabeza –. ¿Hice algo mal?

Quiero que busques a mi hija. – dijo Shredder sin rodeos.

Pero señor… ella debe estar en la mansión Oroku…

Si es así entonces búscala ahí – interrumpió –; pero, si no está ahí quiero que la encuentres y me digas qué estaba haciendo.

Si señor… – el ninja se incorporó y salió de la sede.

Shredder golpeo con el puño las barandas de su asiento.

Esto no es normal en Karai, siempre me ha avisado cada movimiento que ha hecho ¡No la eduqué para ser imperfecta! – pensó –. ¿Por qué estará actuando así?

EN LAS ALCANTARILLAS.

Las tortugas estaban preocupados por el paradero de su hermano mayor, Leonardo, ya habían pasado dos horas sin tener noticias suyas y tampoco llegaba a casa, Donnie y Mikey se retiraron para descansar mientras que Splinter seguía su meditación en el dojo, Raph esperaba sentado en la sala que su intrépido líder apareciera.

Leo está actuado muy extraño – pensó mientras miraba la entrada a la guarida –, espero que no sea por Karai… me gustaría saber que está haciendo en estos momentos.

EN CENTRAL PARK.

La temperatura de la noche serena descendía más con el pasar de las horas, Leonardo y Karai estaban recostados sobre un árbol, él acariciaba su cabello mientras que ella dormía tranquilamente.

Se está haciendo tarde… – pensó mientras veía la luna reflejarse en el lago –. Tengo que despertarla. – recostó a Karai sobre el césped y la movió un poco para que pudiera reaccionar.

Karai lentamente abrió los ojos, al ver a Leonardo se asustó y de incorporó rápidamente

¿Dónde estoy? ¿Qué pasó?

En el central park… ¿no recuerdas que te caíste y quedaste inconsciente?

Karai recordó todo, se golpeó la frente al recordar también que Shredder no sabía que se había desviado de su destino.

Tengo que regresar a la mansión Oroku… – pensó –. Gracias por mostrarme este lugar; pero… ya me tengo que ir – se incorporó.

¿Cuándo te volveré a ver? – preguntó Leo incorporándose.

Karai sonrió.

Yo siempre estaré cerca Leo… – se acercó y lo hizo retroceder un par de pasos apoyándolo en el árbol –. Cuando menos lo esperes… te veré.

Leo la miraba con los ojos abiertos.

Karai se separó sonriendo.

Hasta luego… – dejó caer una bomba de humo y desapareció.

Leonardo suspiró y una ligera sonrisa se formó en su rostro.

Mientras tanto, en lo alto de un edificio, un ninja del pie había presenciado lo sucedido entre los dos jóvenes.

Esto lo tiene que saber el maestro. – el ninja se retiró del lugar y se dirigió a la sede del pie.

EN LAS ALCANTARILLAS.

Leonardo llegó a la guarida y se dirigió de manera sigilosa a su habitación.

Ya casi llego… solo unos pasos más – abrió la puerta de su habitación e ingresó cerrando lo más cuidadosamente posible –. Es hora descan… – dio un pequeño salto de la impresión, vio a Splinter de pie con los brazos detrás de su espalda –. Ma-maestro Splinter…

¿Dónde estabas Leonardo? – preguntó Splinter.

Leonardo tragó saliva nervioso.

Yo… yo no vine con ellos porque… eh…

¿Acaso no confías en mí hijo mío?

Leonardo suspiró resignado, Splinter era su padre y no debía ocultarle cosas, comenzó a contarle todo lo sucedido sin olvidar ningún detalle, le dijo absolutamente todo, su nombre, donde la conoció, el porqué de no haber llegado con sus hermanos y también como se sentía al estar cerca de la joven kunoichi.

Vaya… – dijo Splinter con una ligera sonrisa –. Parece que te has enamorado – su semblante cambia a una mirada preocupada–; pero, ella es del Clan del…

No… – interrumpió –. Maestro, ella es diferente… lo puedo sentir. Déjeme intentar convencerla de que deje el pie… y a Shredder.

Splinter se incorporó y caminó hasta llegar al marco de la puerta.

Leonardo – dijo mientras le daba la espalda –, toda acción tiene una reacción… todas las decisiones que tomes de ahora en adelante correrán bajo tu propia responsabilidad – volteo a verlo –. Pero ten cuidado con pensar que las personas son como crees que son.

Si maestro… estoy seguro que ella no es mala.

Ten cuidado hijo mío, las personas a veces aparentan ser lo que no son. – Splinter caminó hasta salir de la habitación dejando a Leonardo solo.

Leonardo se recostó en su cama y miró el techo.

Yo sé que es buena…

Mientras tanto, Splinter llegó al dojo y miró en dirección a las habitaciones de sus hijos.

Leonardo… aquella muchacha te tocó el corazón; pero, solo espero que no salgas lastimado.

EN LA MANSIÓN OROKU.

Karai llegó finalmente a la mansión y entró sigilosamente por la ventana de su habitación. Se cambió rápidamente y se puso una ropa cómoda para dormir pero antes de ellos se dirigió a la cocina, en el camino se encontró con varias criadas.

Buenas noches señorita Karai. – saludó feliz una de las cocineras al verla entrar.

¿Tienen algo de comer? – preguntó la joven con una ligera sonrisa.

Aún queda un poco de postre de tres leches… si desea puede servirle un poco.

Si, por favor – se sentó en la mesa de la cocina –. ¿Saben si mi padre está en la mansión?

No señorita – dejó un tazón con aquel postre sobre la mesa –, pero si desea podemos llamarlo…

¡No…! – interrumpió –. Digo… no, no es necesario. – comenzó a comer.

En la entrada de la mansión, Saki había llegado, dos criadas lo esperaron en la entrada.

Buenas noches señor. – saludaron las criadas bajando la cabeza.

¿Quieres que le sirvamos algo? – dijo una de ellas.

No respondió sin rodeos. ¿Dónde está mi hija?

En la cocina señor.

Díganle que vaya a mi despacho inmediatamente. – dijo seriamente.

Shredder se dirigió a su habitación y cambió su traje de batalla por un traje japonés tradicional. Luego de unos minutos se dirigió a su despacho, en donde se encontraba Karai esperándolo sentada.

¿Querías verme padre? – preguntó Karai inclinando un poco la cabeza.

Karai… – caminó hacia ella –. Sabes que eres mi única hija… y también sabes que espero grandes cosas de ti – acarició ligeramente su mejilla alzando el rostro de Karai –; pero, tal vez la misión que te encargué sobre derrotar a los discípulos de Hamato Yoshi fue demasiado para ti.

¡Por supuesto que no! – confrontó –. Yo…

¡No me interrumpas Karai! – caminó hacia la gran ventana dándole la espalda –. Supe que estuviste con Leonardo… ¿son grandes amigos verdad? – la miró seriamente.

Karai estaba confundida.

¿Cómo se enteró que estuvo con Leonardo? – pensó –. Padre yo…

¡Dije que no me interrumpieras! – gritó haciendo callar a Karai –. Ya que eres su amiga… podemos usar eso a nuestro favor, acércate a ellos, conoce sus secretos… y derrótalos.

Karai bajó desvió la mirada preocupada.

¿Entendido Karai? – Saki se acercó a ella nuevamente.

Entendido padre… – hizo una reverencia y salió del despacho de Saki, corrió rápidamente hacia su habitación y cerró la puerta dejando deslizarse sobre ella y sentándose en el suelo, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas –. ¿Por qué me siento tan triste…? Derrotarlo siempre fue mi misión… Leo…

Karai se incorporó y caminó hasta llegar a su cama.

Solo… cumpliré esta misión… y vengaré la muerte de mi madre – miró seria el vació mientras una lágrima se deslizó sobre su mejilla, se recostó sobre su cama –.Lamento que las cosas sean así Leo… pero no tengo otra opción, acabaré con todo aquel que se entrometa en mi camino. – cerro los ojos y poco a poco se fue quedando dormida.

Continuará…

Hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado por favor déjenme sus comentarios si fue así, nos leemos en el siguiente capítulo, éxitos a todos.

Gracias y saludos.