Hola mis lectores, les traigo el siguiente capítulo de "Te Enseñaré a Amar" basada en TMNT 2012, espero les guste. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Nickelodeon
Comencemos.
Cap. 5: CORAZONES DIVIDIDOS.
Punto de Vista de Leo.
No podía dormir, la conversación que tuve con el maestro Splinter hace unas horas seguía rondando por mi cabeza, me cansé de dar vueltas en mi cama y decidí ir a la cocina.
– ¿Qué haces Leo? – escuché la voz de Donnie.
– Hola… solo vine por un vaso de agua – respondí mostrando el vaso –. Ya me retiro, buenas noches…
– ¿Por qué no regresaste con nosotros? – me interrumpió.
Traté que pensar en una excusa rápida pero mi cabeza estaba en blanco.
– Bueno yo… eh… quería seguir patrullando la ciudad… – caminé lentamente hacia la salida –… en fin… eh… buenas noches. – salí corriendo y dejé a Donnie solo en la cocina.
Logré llegar a mi habitación y me recosté sobre mi cama.
– Tal vez… por ahora deba mantener a Karai en secreto. –
Fin del Punto de Vista de Leo.
La noche pasó rápidamente y el sol se alzó en el horizonte.
EN LA MANSIÓN OROKU.
Los primeros rayos de luz del sol se colaron por la ventana de la habitación de Karai, la joven muchacha abrió lentamente los ojos al oír el canto de las aves que se posaban en el marco de su ventana abierta. Karai se levantó estirando los brazos y se dirigió al baño. Luego de unos minutos salió de la ducha frotando su cabello con una toalla y se sentó en su tocador.
Una de las criadas tocó la puerta de la habitación de Karai y luego ingresó.
– Buenos días señorita Karai. –
– ¿Sucede algo? – la miró por el reflejo del espejo.
– El desayuno está servido en el comedor. – inclinó un poco la cabeza.
– Por favor trae el desayuno a mi cuarto. – comenzó a peinar su cabello.
– Señorita… su padre está esperándola. –
Karai suspiró resignada.
En el comedor, Saki leía el periódico mientras esperaba a Karai, luego de unos minutos ella se acercó. Karai vestía una blusa de mangas hasta los colores de color azul marino y unos pantalones cortos ajustados con una cadena de color negro, unos botines negros, su maquillaje consistía en un delineado en los parpados y un labial rojo.
– Buenos días padre. –
Saki dobló el periódico y lo puso a un lado.
– ¿Qué estás usando? – preguntó serio al ver a Karai.
– ¿Qué tiene de malo? – tomó una taza de té tibio.
– Tienes entrenamiento. –
– Hoy no… pienso salir un momento. – comió un poco de arroz.
– ¿Y a dónde piensas ir? –
– Tranquilo padre, no me meteré en problemas – Karai sonrió de lado y se incorporó –. Volveré pronto…
– Recuerda tu misión Karai – la miró serio –. No tardes…
Karai inclinó un poco la cabeza y se retiró.
Punto de Vista de Karai.
– Descuida padre… nada ni nadie me distraerá de mi objetivo. –
Caminé por las calles de la ciudad, miraba a las personas a mi alrededor, algunos se me quedaban viendo pero solo los ignoraba, en mi mente rondaba una y otra vez la misión que mi padre me encomendó.
– Debo acercarme a ellos… y destruirlos. –
Estuve en la ciudad todo el día, pronto anochecería así que ya debía regresar, miré a ambos lados de cruzar la calle y decidí recortar mi camino a través de un callejón. Estaba a medio camino de salir del callejón cuando de pronto un hombre, un par de años mayor que yo, caminó hacia mí balanceándose mientras sujetaba una botella de licor medio vacía.
– Hola cosita linda. – me dijo aquel hombre y pude oler su fétido aliento.
Yo lo ignoré y continúe mi camino, ya estaba cerca de salir del callejón cuando de repente aquel sujeto me jaló del brazo obligándome a verlo.
– ¿A dónde vas? Dame un beso niña bonita. – se acercó a mí juntando sus labios.
Me alejé rápidamente de él y lo sujeté del brazo alzándole por sobre mi hombro y haciéndolo caer quedando yo sentada sobre su pecho a punto de darle un golpe con el puño. Él me miraba asombrado pero a la vez temeroso. Fue curioso; pero, pensé en Leonardo. Me incorporé mirándolo con desdén.
– Si vuelvo a cruzarme contigo de nuevo… no tendré compasión. – dije con seriedad, aquel joven solo asintió lentamente con la mirada mientras temblaba.
Seguí mi camino hasta salir de aquel callejón.
Fin del Punto de Vista de Karai.
EN LA MANSIÓN OROKU.
Saki estaba en su despacho caminando de un lugar a otro, esperaba impaciente que Karai llegara, escuchó a alguien tocar la puerta y luego de unos segundos una criada ingresó bajando la mirada.
– Señor, su hija acaba de regresar. – dijo con respeto.
Saki le dio la espalda a la criada.
– Dígale que venga. – ordenó.
Pocos minutos después, Karai entró al despacho de Saki y se inclinó respetuosamente ante él, Saki hizo un ademan indicando que podía sentarse y ella obedeció.
– Karai, hoy permitiré que salgas a buscar a esas despreciables tortugas con la cantidad de ninjas que tú escojas. – dijo Saki finalmente.
– ¿Lo dices en serio padre? – preguntó desconfiada, por lo general Saki le prohibía hacer su voluntad cuando se trataba del Clan del Pie.
– Por supuesto… siempre y cuando, cumplas con la orden que te di. – sonrió de lado sínicamente.
– Ya sabía que había un truco – pensó Karai –. Si padre, destruiré a toda costa a las tortugas…
Saki asintió.
Karai salió del lugar haciendo una reverencia y se dirigió a su habitación.
Continuará…
Hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado por favor déjenme sus comentarios si fue así, nos leemos en el siguiente capítulo, éxitos a todos.
Gracias y saludos.
