Hola mis lectores, les traigo el siguiente capítulo de "Te Enseñaré a Amar" basada en TMNT 2012, espero les guste. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Nickelodeon

Comencemos.

Cap. 7: SENTIMIENTOS ENCONTRADOS.

La noche pasaba con tranquilidad, las tortugas llegaron a su hogar y se dirigieron a la cocina.

Chicos – Mikey llamó la atención de sus hermanos y abrió el refrigerador –. ¿Qué quieren comer?¿Espagueti con pizza o pizza con espagueti? – preguntó con una sonrisa.

¿Cuál es la diferencia? – dijo Raph cruzando los brazos.

El orden de los nombres. – respondió Mikey sacando un tazón con tallarines.

Raph le dio un golpe en la nuca.

¿Por qué lo hiciste? – preguntó Mikey mientras se frotaba.

Para que se te quite lo chistosito.

Leonardo se acercó al refrigerador y se sirvió un poco de agua.

Raphael lo miraba con seriedad.

Leo – llamó su atención –. ¿Podemos hablar un momento? – salió de la cocina.

La tortuga de banda azul suspiró resignado y siguió a su hermano.

Creo que Rapha está enojado… – dijo Donnie al ver a sus hermanos salir del lugar.

Dime cuándo no lo está. – continuó Mikey encendiendo la estufa.

¡Hola chicos! – escucharon la voz de April.

¡Es April! – dijo Donnie exaltado y cayendo de la silla.

¡Estamos en la cocina! – continuó Mikey y miró a su hermano en el suelo –. ¿Estás bien? – preguntó vacilante.

Donnie se levantó rápidamente antes que April llegara.

Hola. – saludó la joven pelirroja de ojos azules, llevaba su mochila y vestía una camiseta blanca con unos shorts jeans y unas zapatillas negras con medias largas.

H-hola April. – saludó Donnie con una sonrisa nerviosa.

¿Cómo estás April? – preguntó Mikey con una amplia sonrisa –. ¿Quieres comer?

April sonrió.

No gracias Mikey, ya cené antes de venir – bajó su mochila de sus hombros –. Quería saber si Donnie podía ayudarme con mi tarea de química.

Creo que él no tendrá ningún problema en hacerlo – dijo Mikey con una sonrisa pícara mirándolo –. ¿No es cierto hermano?

Donnie pasó saliva nervioso y miró a April.

Por supuesto – dijo casi en un suspiro –. Haré todo lo que quieras.

April rió un poco tapándose los labios con la mano y desvió la mirada un poco sonrojada.

Mientras tanto en el salón de entrenamiento, Raphael y Leonardo estaban "entrenando" aunque más que entrenar parecía una lucha entre ambos para saber quién sería el vencedor. Raph recordó lo sucedido hace unas horas, su hermano mayor y líder actuaba muy extraño en la batalla contra los kraangs y logró "ver" la razón detrás de ese comportamiento, Karai.

¡Sabías que el Clan del Pie nos vigilaba! – dijo la tortuga de banda roja entrelazando sus sainz con las katanas de su hermano.

Leo frunció el ceño.

No el Pie... – corrigió –. Karai.

Raphael miró molesto a su hermano, no podía entender su actitud con aquella joven.

Karai es el Pie.

Se separaron y continuaron atacándose hasta entrelazar sus armas nuevamente.

¡Sabias que nos vigilaba y quisiste lucirte! – continuó Raphael reprendiendo a su hermano mayor.

Leonardo lo miraba molesto; pero, su molestia no era por como Rapha lo acusaba sino porque sabía que su hermano tenía razón en todo lo que decía, Leo quería impresionar a Karai y aunque hasta ahora lo ha conseguido sabía que no era correcto, ¿qué podía más podía hacer si su corazón se demandaba llamar la atención de aquella joven kunoichi que era parte del clan enemigo?

La tortuga de banda azul logró aparte de su hermano.

Estaba demostrando lo formidable que somos, yo sabía que no iba a atacarnos. – se excusó con una ligera sonrisa y se puso en posición de ataque nuevamente.

Raph comenzó a caminar alrededor de Leonardo.

Claro que no – le dio la razón a su hermano –. Estaba estudiando nuestros movimientos, con el enemigo no coqueteas – sujetó con firmeza sus sainz –. ¡Acabas con él!

¡No, te equivocas! – corrió a atacar a Rapha –. Tiene un lado bueno.

¿Ah sí? – entrelazaron sus armas nuevamente y resistían para no retroceder ante el otro –. Y si eso es lo que crees ¿por qué no le dijiste a todos?

¡Porque ellos no lo entenderían! – respondió firme.

Raph se hartó se aquella situación y haciendo un movimiento rápido con sus sainz logró desarmar a Leonardo y lanzarlo contra la pared. Se acercó rápidamente hacia él y lo inmovilizado poniendo su brazo y sus armas cerca a su cuello.

¿Realmente crees que Mikey y Donnie no entenderían? – pensó unos segundos y decidió corregir su pregunta –. ¿Tú crees que Donnie no lo entendería?

Mira, sé lo que hago. – logró soltarse del agarre de su hermano y le propinó golpe en el mentón haciéndolo retroceder y dejando caer sus armas.

Leo envainó sus katanas y comenzó a luchar cuerpo a cuerpo con Rapha, luego de unos segundos logró sujetar a su hermano por detrás rodeando su brazo por el cuello de la tortuga de banda roja.

¡Debes confiar en mí! – dijo Leonardo.

Raphael intentaba zafarse de su agarre.

¿Por qué debería…?

¿Qué está sucediendo aquí? – interrumpió Splinter acercándose a ellos.

Ah… nada importante – respondió Leonardo incorporándose junto con su hermanos –. ¿No Raph?

Raph cruzó los brazos, no lograba entender a su hermano mayor pero por ahora no diría nada, suspiró resignado.

Si, como sea. – caminó dirigiéndose a la salida y al pasar cerca de Leonardo lo empujó ligeramente con su hombro.

Leonardo bajó la mirada desanimado sin decir nada más.

EN ALGUNA PARTE DE LA CIUDAD.

Karai se dirigía a la sede del Pie llevando el torso del robot kraang.

Esta cosa pesa – dijo para si misma deteniéndose en unas pocas calles de la sede del Pie, colocó al robot en el suelo y lo miró con mucha atención –. Esta ciudad es muy extraña…

En la misma azotea que ella un individuo la miraba desde la sombras escondido detrás de un tanque de agua, por un descuido pateo pequeñas piedrecillas y estas alertaron a Karai de su presencia.

Tenía el presentimiento de que alguien me seguía – se puso en posición de ataque y sacando su sable –. ¡Sal de tu escondite! – dijo con el ceño fruncido.

Aquel joven ya no podía permanecer oculto, salió de su escondite pero su silueta permanecía en las sombras, lo único que podía distinguir eran unos bellos ojos azules.

¿Quién eres? – preguntó Karai.

El joven sonrió ligeramente y la miró con ternura.

Ha pasado mucho tiempo Karai.

Karai relajó un poco su postura, aun no lograba recocer a aquel muchacho que yacía delante a ella.

El joven bajó un poco la mirada.

Tal vez no te acuerdes de mi – dijo desanimado –; pero, yo jamás te pude olvidar.

Se acercó lentamente a Karai y fue iluminado por la luz de la luna, era un joven de dieciséis años un poco más alto que Karai, de cabellera roja y lacia, sus ojos eran de un azul brillante, usaba un antifaz y una armadura de metal que cubría su torso, manos, antebrazos, rodilleras, sandalias tradicionales como las de Karai y mayas negras.

Karai dejó caer su sable y ensanchó los ojos impactada, sintió su corazón acelerarse y sus ojos volverse cristalinos.

Mizuko Kenji… – se quitó la mascarilla de metal y se miraron fijamente.

Hola princesa… – sonrió con ternura.

Continuará…

Hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado por favor déjenme sus comentarios si fue así, nos leemos en el siguiente capítulo, éxitos a todos.

Pdta. La apariencia que tiene Kenji es similar al personaje de "Icaro" de Los Caballeros del Zodiaco: Icaro

Gracias y saludos.