Hola mis lectores, les traigo el siguiente capítulo de "Te Enseñaré a Amar" basada en TMNT 2012, espero les guste. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Nickelodeon

Comencemos.

Cap. 11. TODOS PRESENTES

Kenji siguió a Karai luego de terminar con su entrenamiento.

¿Karai, te puedo preguntar algo?

Karai asintió.

¿Quiénes son esas tortugas?

Karai se detuvo y volteo a verlo nerviosa.

Te confieso que es la primera vez que veo seres como esas cuatro tortugas, además de Xever y Bradford claro.

¿Por qué quieres saber de ellos?

Saki me dijo que te ayudaría a cumplir la misión de derrotarlas.

Lo sé, pero no necesariamente debes saber quiénes son…

Karai, un ninja debe conocer a su oponente. ¿Acaso no lo sabias? – frunció ligeramente el ceño, sentía como los celos y el enojo se apoderaban de él –. ¿Quién es esa tortuga de banda azul?

¡Kenji…!

Jóvenes – interrumpió Hiroko –. ¿Todo está en orden?

Ambos desviaron la mirada intentando calmar sus ánimos.

Señorita Karai… – volvió a interrumpir en un intento de aligerar el ambiente –. Su padre llamó, lo está esperando en el centro de la ciudad.

Gracias Hiroko, iré a cambiarme de inmediato…

Hiroko asintió, miró a Kenji e inclinó la cabeza.

Un gusto volver a verte Hiroko.

Igualmente joven Kenji – sonrió ligeramente –. Con permiso.

Kenji miró a Karai, esta permanecía con la mirada baja y estaba por irse hasta que el joven guerrero le sujetó la muñeca.

Karai, es necesario que me digas todo lo que está pasando.

Está bien… – exhaló y lo miró –. Mi padre tiene una deuda pendiente con Hamato Yoshi, tengo entendido que él se está en Nueva York y quiere que yo lo derrote, me dijo que él es el responsable de la muerte de mi madre…

Lamento lo de tu madre, Karai… – bajó la mirada –. Pero me refería a otra cosa…

No te entiendo…

¿Lo amas?

Karai lo miró y sintió como un ligero cosquilleo recorría todo su cuerpo.

Kenji la miró con mucha seriedad, no quería bromear, solo quería escuchar de los labios de la mujer que amaba que su corazón ya lo ocupaba alguien más.

Por favor responde.

No entiendo tu pregunta.

A esa tortuga de banda azul – continuó –. ¿Lo amas?

Yo…

Señorita Karai – volvió a interrumpir Hiroko –. ¿Aún no se ha cambiado?

La señora miró a ambos jóvenes.

Lo siento, ¿interrumpí algo?

No… – respondió Karai.

Lo siento Hiroko, yo entretuve a Karai… – Kenji se excusó.

Hiroko vio desconcertada al joven guerrero y luego miró a Karai.

Está bien, será mejor que se alisten ahora o llegarán tarde.

Karai y Kenji asintieron y vieron a Hiroko retirarse.

Tenemos que irnos Kenji…

Karai – interrumpió –. No quiero que salgas lastimada, si ellos son nuestros enemigos… será mejor que reconsideres tus sentimientos…

Karai estaba por decir algo pero Kenji continuó hablando.

Si Saki se llegara a enterar esto acabará mal.

Se retiró rápidamente dejando a Karai pensativa.

EN LAS ALCANTARILLAS.

Leonardo cumplía con el castigo que Splinter le había encomendado, a pesar de todo, la joven tortuga de banda azul tenía una ligera sonrisa sobre sus labios, y la razón de aquella sonrisa era obvia.

Raphael ingresó al dojo y miró a su hermano acomodando las armas.

¿Qué esto? Se le ve muy feliz para estar cumpliendo un castigo – pensó y mientras cruzaba los brazos –. ¿Qué estás tramando Leo?

Leonardo alzó la mirada.

Yo no tramo nada – se levantó del suelo –. Ya terminé de limpiar, iré a prepararme para salir a patrullar.

Raphael miró con el ceño fruncido a su hermano mayor mientras se alejaba.

Las horas continuaron pasando, pronto la noche llegó y los cuatro hermanos salieron de las alcantarillas para patrullar la ciudad.

Raphael se detuvo en la cornisa de la azotea, miró las calles desiertas de la ciudad y pudo distinguir la camioneta de los Kraangs.

Chicos, miren esto. – llamó a sus hermanos.

¿Qué están haciendo aquí? – preguntó Donatello.

¿Qué haremos? – preguntó Mikey.

Por ahora solo observémoslos, luego nos encargaremos de ellos. – ordenó Leonardo.

Mientras tanto, no muy lejos del lugar, Karai y Kenji, junto con Dogpound y Fishface y en compañía de diez ninjas más, recorrían los techos de Nueva York buscando información de los Kraang.

Creo que son ellos. – dijo Fishface señalando una camioneta blanca.

Karai, ¿eso es correcto? – preguntó Kenji mirándola.

Sí, son ellos.

Esperamos sus órdenes señorita. – dijo uno de los ninjas.

Ambos bandos, las tortugas y el clan del pie, miraban la misma camioneta de los Kraangs, pero no se percataron de sus presencias.

Los Kraangs terminaron de subir grandes y pesadas cajas a la parte trasera de la camioneta. (Yo: Esto es más o menos como el capítulo "La maniobra de Baxter", cuando el clan del pie y las tortugas se encontraron.)

Las tortugas vieron la oportunidad justa para intersecar a la camioneta, al igual que el clan del pie.

¿Listos? – dijeron Leonardo y Karai en sus respectivas distancias.

Los bandos tomaron posición.

¡Ahora! – dijeron Leonardo, Karai y Kenji.

Las tortugas bajaron al mismo tiempo que Dogpound y Fishface, todos se miraron muy sorprendidos. Karai y Kenji permanecieron en la azotea.

¡Vaya! – dijo Kenji sarcásticamente –. Esto se puso interesante.

Kenji volteo a ver a Karai y su sonrisa desapareció al notar que ella mantenía su mirada fija en la tortuga de banda azul.

Karai… tú… – desvió la mirada resignado.

Continuará…

Hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado por favor déjenme sus comentarios si fue así, nos leemos en el siguiente capítulo, éxitos a todos.

Gracias y saludos.