¿ME OCULTAS ALGO?...

Se encontraban recostados en el pasto, la luna en lo alto iluminaba el cielo nocturno, ambos abrazados mirando al cielo y además se estaban quedando dormidos

Karai… ya hay que volver – dijo Leonardo con algo de sueño mientras la abrazaba

De acuerdo… – Karai cerraba y abría pesadamente los ojos

Leonardo se separó de ella y una vez de pie le extendió la mano para ayudarla a levantarse

Gracias… – dijo Karai algo cansada

Esta muy cansada para volver sola… – dijo Leonardo sosteniendo a Karai para que no se cayera

No lo estoy Leo… – Karai cerraba y abría con algo de dificultad los ojos

¿Quieres que te ayude a ir a casa? – le dijo en un tono tierno

Eso estaría bien – dijo ella tiernamente

En un momento a otro Leo pensó que no podía llevarla a la sede del Pie, así que no sabía a donde llevarla

Descuida no iremos a la sede del Pie – dijo Karai casi adivinando en los ojos de Leo

Leo sonrió – ¿entonces a donde te llevo?...

A la mansión Oruko… – Karai se tambaleaba de un lado a otro, casi parecía enferma y eso le preocupaba a Leonardo

Leonardo le pidió detalles del lugar, y ella con gusto se los dio, le indico que caminos tomar, como llegar, como entrar y como salir, esa información hacia más fácil entra y salir sin ser descubiertos

De acuerdo Karai – Leonardo se inclino y la besó, se separó de ella y la cargó entre sus brazos, y fueron juntos a la mansión de Karai

EN LA MANSIÓN ORUKO…

Leonardo consiguió entrar escalando algunos muros que rodeaban la casa, se encontraba en el jardín del patio trasero, vio muchas habitaciones con las luces encendidas pero tenia que encontrar la habitación de ella, Leonardo recostó a Karai entre algunas flores del lugar, y se dirigió a cada ventana que vio con las luces encendidas, luego de unos minutos después de buscar y buscar, Leonardo encontró una habitación con las luces encendidas y ventanas abiertas, cuando se acercó pudo ver que la habitación parecía de una niña adolescente muy elegante y supuso que esa seria la habitación de Karai

Regresó al jardín para recogerla, cuando llegó la vio profundamente dormida y no pudo evitar un suspiro muy enamorado ante ella, se acercó y con mucho cuidado la levanto y se digirió a la habitación del segundo piso

Una vez arriba, ingresó con mucho cuidado asegurándose de que no hubiera nadie, entró a la habitación y se dirigió a la cama del lugar, con mucha precaución la recostó la cubrió suavemente con las mantas

Te ves muy hermosa – dijo Leonardo contemplándola

La puerta de la habitación se abrió y dio pasó a Hiroko quien traía nuevas sabanas para la alcoba, miró a Leonardo con ojos de asombro y miedo, Leonardo solo la miraba con la boca entre abierta y un gesto de descuido en sus ojos; ella vestía un vestido celeste enterizo asta las rodillas con un cinturón blanco muy elegante, mayas blancas y llevaba botines asta la pantorrilla; Hiroko vio a un lado de él y distinguió a Karai dormida sobre la cama, frunció el ceño y dejó a un lado las sabanas blancas

Aléjate de ella – dijo Hiroko poniéndose en posición de ataque, Leonardo solo atinaba a mirarla con el mismo gesto de sorpresa con tan solo pensar que alguien más le había visto

No quiero hacerte daño – dijo Leo retrocediendo

Ya veremos quien hace daño a quién – Hiroko dio un par de volteretas acercándose a él para atacarlo

Leonardo retrocedió a cada paso que daba ella para no herirla, Hiroko se acercaba más a él dispuesta a atacarlo, Leonado se encontró con el muro tras de él, ya no podía retroceder más así que decidió por lo menos esquivar sus ataques

¿Qué es lo que haces aquí? – dijo Hiroko tratando de darle algún golpe

Solo traía Karai a casa – dijo Leonardo esquivando sus ataques

Hiroko dio una patada al rostro de Leo y este retrocedió – ¿Qué tienes que ver con ella? – se encontraba agachada en el suelo

Bueno yo… – dijo al sonrojado

Sin balbucear – dijo Hiroko sacando una daga de sus botines

Leonardo se rió de lado al verlo – eso no me ara daño…

Hiroko azotó a un lado la daga y esta creció un par de centímetros más asta hacerse un sable, ella rió de lado, se acercó a Leonardo y lo atacó con el sable, Leonardo sacó su Katana y se defendió con ella, se retiraban a un lado de la habitación y continuaron atacándose, se defendían daban golpes, Leonardo la ataco con su Katana y Hiroko detuvo el ataque poniendo firme su sable ante el suyo

¿Qué tienes que ver con ella? – dijo Hiroko deteniendo el ataque de Leonardo

Ella… es mi novia – dijo Leonardo

Hiroko frunció los ojos y dio una patada a Leonardo que lo hizo alejarse de ella – ¿estas hablando en serio?...

Muy en serio – dijo Karai sentada en la cama

¿Desde cuando estas despierta? – dijo Hiroko esperando un respuesta de la joven chica

Desde hace un par de minutos – dijo ella

¿Te encuentras bien? – dijo Leonardo acercándose a ella

Si… – dijo ella tiernamente – ella es Hiroko, Hiroko él es Leonardo – dijo ella presentándolos, ambos asintieron con la mirada

Hiroko guardó su sable y se acercó a Karai – ¿esta enferma señorita? – Karai negó con la mirada, Hiroko le tocó la frente y sintió un tanto de calentura – señorita Karai parece que tiene fiebre – Hiroko se acento al lado de la cama

Estoy bien… – dijo ella algo cansada de nuevo

Después quiero que me explique todo esto… – dijo Hiroko y Karai se divirtió eso

Yo ya tengo que irme – dijo Leonardo acercándose a Karai

De acuerdo… – dijo Karai, Leonardo se inclino y le besó

Leonardo salió por la ventana y en la habitación quedaron Hiroko y Karai

Así que es una tortuga mutante gigante – dijo Hiroko poniendo un paño mojado sobre la cabeza de Karai

Si… – dijo ella recostada sobre la cama

¿Quién más lo sabe?... – dijo Hiroko sirviendo un poco de agua en un vaso

Kenji… y ahora tú – Karai se sentó sobre la cama y bebió del vaso que le dio Hiroko

Si es el discípulo del enemigo de su padre… ¿Por qué es usted su novia? – Hiroko puso a un lado el paño húmedo y el vaso con agua

Supongo que es porque lo quiero demasiado – Karai bajó la mirada

Hiroko se puso de pie con la bandeja que contenía el recipiente con agua, el paño húmedo – ¿Cómo quería al joven Kenji?

Karai alzo la mirada instantáneamente – no… no se puede querer a dos personas de la misma manera…

Eso quiere decir que ahora quiere mucho más Leonardo – Hiroko puso la bandeja de plata sobre la mesa de la habitación, Karai asintió con la mirada

EN LAS ALCANTARILLAS…

Leonardo se encontraba recostado sobre su cama mirando el techo de su habitación, era tarde la noche parecía eterna, no lograba conciliar el sueño, pensaba en Karai, en esa casa, en Hiroko

FLACE BACK…

¿Crees que esto resulte? – Karai miró a Leonardo

No pensemos en eso Karai – Leonardo la abrazó aun más fuerte

Karai se separó y se sentó en el pasto – ¿sucede algo Karai? – Leonardo se incorporó y la miro algo confundido

No… no pasa nada – Karai lo miró tiernamente

Leonardo le tomó del rostro, se acercaron y se besaron tiernamente, y lentamente se acostaron sobre el pasto

¿En que piensas Karai? – dijo Leonardo abrazándola

No sé… – dijo ella mirando el cielo nocturno

Leonardo le alzo la mirada y la besó – entre nosotros no habrá secretos…

Karai sonrió tiernamente – de acuerdo…

Karai lo abrazó de igual manera

¿Por qué vives en esa mansión? – pregunto Leonardo mientras cargaba a Karai

Porque es un orden de Shredder – dijo Karai medio dormida

Leonardo la miró con un poco de extrañeza en los ojos

De acuerdo Karai – Leonardo siguió su camino asta la mansión

FIN DELFLACE BACK…

¿Qué es lo que ocultas Karai? – Dijo Leonardo sentándose sobre la cama – ¿Qué es tan importante para que no quieras decirme?...

*Hola ^-^ espero les haya gustado, actualizare pronto el siguiente capítulo

Díganme ¿que les pareció? Díganme si les gusto alguna parte o si no les gusto

Los veré en el siguiente capítulo así que cuídense, bye ^-^*