¿UN SUEÑO? O ¿UNA VISIÓN?...

La noche parecía sombría, la luz de la luna fue empañada por las nubes grises que la cubrieron y dejaron a la ciudad de Nueva York a oscuras y únicamente iluminada por las luces de los grandes edificios

EN LAS ALCANTARILLAS…

Leonardo daba vueltas en su cama, no lograba conciliar el sueño, ahora tenía tantas dudas y quería que cada una fuera contestada únicamente por ella, por la chica que conquistó su corazón por Karai

Esto no es posible – dijo levantándose – no logro conciliar sueño alguno para poder dormir…

Leonardo salió de su habitación y se dirigió al sanitario, abrió la llave del fregadero, junto las manos, recogió un poco de agua y se froto la cara con el agua fría, continuamente se miró al espejo y se apoyó sobre el fregadero

Tengo tantas preguntas acerca de ella – dijo mirándose al espejo

Leonardo cerró la llave del agua y apagó la luz, salió del sanitario para dirigirse nuevamente a su habitación, con la cara fría y aun mojada por el agua se recostó en la cama, los ojos le pesaban y los cerros dejándolos caer por el cansancio

Estaba corriendo por las calles y se sentía libre casi como si volara

Leonardo – dijo la voz de una chica

Leonardo volteo la mirada y la vio, a esa chica de la cual estaba locamente enamorado

Karai… – dijo sonriendo

Ven Leo… – con una voz sueva y dulce pero a la vez seductora

Leonardo se dirigió lo mas rápidamente hacia ella y una vez a su lado la abrazó por la cintura y ella lo abrazó por el cuello

Te extrañe Karai – dijo Leonardo abrazándola

Karai no respondió, Leonardo se separó un poco de ella y le pareció verla llorar

¿Qué sucede Karai? – dijo Leonardo mirándola

La mirada de Karai estaba baja y la oscuridad cubría sus ojos e impedían que Leonardo los mirara

Lo siento Leo… – dijo Karai llorando

¿Por qué? – dijo Leonardo mirándola casi lloroso, de un momento a otro Leonardo sintió un agudo dolor en el abdomen, Leonardo se separó un poco y vio en las manos de Karai una pequeña daga

Karai… – Leonardo la miraba muy asombrado, en sus ojos se reflejaban el dolor de haber sido traicionado

Lo siento… Leo… – soltó la daga y lo abrazó

Leonardo no correspondió al abrazo, acerco su mano a la zona del abdomen mientras que ella lo abrazaba

¿Por qué?… Karai – dijo mirando su mano cubierta de sangre

Leonardo se levantó de golpe, su mirada estaba asustada, su cuerpo estaba cubierto de sudor y respiraba agitadamente, se frotó la cara con la mano y se volvió a recostar

¿Qué significa esto? – dijo mirando el techo, su mirada aun asustada y sus ojos muy asombrados de haber tenido ese sueño o más bien pesadilla

¿Ya despertaste Leo? – dijo Mikey desde la puerta

Si – dijo Leonardo levantándose

Ya es de mañana Leo… levántate que te estamos esperando – dijo Mikey abriendo la puerta

Voy en un momento Mikey – dijo Leonardo con una sonrisa, Mikey devolvió la sonrisa y salió de la habitación

Leonardo cogió productos de limpieza personal y se dirigió a los sanitarios, unos minutos después Leonardo regresó a su habitación, guardó y ordenó todo en su recamara

¿Qué sucede Karai? – dijo Leonardo mirándola

La mirada de Karai estaba baja y la oscuridad cubría sus ojos e impedían que Leonardo los mirara

Lo siento… Leo… – dijo Karai llorando

¿Por qué? – dijo Leonardo mirándola casi lloroso, de un momento a otro Leonardo sintió un agudo dolor en el abdomen, Leonardo se separó un poco y vio en las manos de Karai una pequeña daga

Tengo que hablar de esto con Karai – dijo sujetando su T-Fon y enviando un mensaje de texto

¡Leo! – dijeron sus hermanos desde la cocina

Si ya voy – dijo él y salió de su habitación, dejando su T-Fon sobre la cama

EN LA MANSIÓN OROKU…

¿Señorita Karai? – dijo Hiroko tocando la puerta de la habitación

Adelante Hiroko – dijo ella desde el interior

Hiroko abrió la puerta y entró con una bandeja a ruedas de plata que contenía la comida del día, ramen, ensalada de verduras, arroz, pescado, un vaso y una jarra de jugo de naranja

Buenos días señorita Karai – dijo acercándose a la cama

Buenos días Hiroko – Karai estaba sentada sobre la cama, las sabanas y las colchas cubrían sus piernas

¿Se siente mejor? – pregunto mientras detenía la bandeja a ruedas

Si gracias… – dijo ella algo cansada

¿Sucede algo señorita? – dijo Hiroko sentándose al lado de la cama

La verdad si… – dijo mostrándole su celular, Hiroko lo sujetó y leyó un mensaje que le había llegado a Karai

Hola Karai, necesito hablar contigo y tiene que ser ahora

Es muy urgente que te lo diga, necesito verte, pero no se donde

Si tú sabes algún lugar seguro, dímelo por favor, te amo…

Leonardo…

¿Qué sucede con el joven Leonardo? – dijo Hiroko devolviéndole el celular

No lo sé, pero parece urgente – dijo Karai mientras leía nuevamente el mensaje

¿Dónde lo verá? – dijo Hiroko mirándola

Karai movió negativamente la cabeza indicando que no sabía donde podría verlo – yo puedo buscarle un lugar seguro para eso señorita…

¿En serio arias eso Hiroko? – Karai sonrió y Hiroko devolvió la sonrisa – gracias Hiroko…

No es nada señorita – se levantó – coma algo y luego vístase, además… llamó el señor Oroku, quería decirle eso desde ayer pero Kenji no la encontró para decirle que quería verla… pero bueno… el señor Oroku vuelve hoy y quiere verlos a todos en la sede del pie en la noche…

Esta bien Hiroko – dijo Karai mirándola

Tome señorita… – Hiroko le dio una tarjeta con el nombre de un hotel lujoso

¿Qué es esto? – dijo Karai mirando la tarjeta

Es la dirección de un hotel cinco estrellas, su seguridad es muy buena pero igual no será problema entrar… – dijo ella mirándola

Si pero… ¿para que es? – dijo ella mirándola confundida

Ahí podrá ver al joven Leonardo, yo llamare por la tarde y ordenare una habitación para los dos – Hiroko sonrió

¿Una habitación?... – Karai se sonrojo un poco

Podrá estar a solas ahí con el joven Leonardo, así que me parece perfecto – Hiroko miró por la ventana

¿Por qué tenias esto? – dijo Karai mirando la tarjeta

Buscaba un lugar donde pudiera hospedarme, sabe que no puedo estar en la mansión todo el tiempo… – dijo ella mirándola nuevamente

Esta bien gracias Hiroko – dijo ella mirándola con una sonrisa

Alístese señorita – Hiroko sonrió, dio una reverencia y salió de la habitación

Karai cogió su celular y envió un mensaje a Leonardo – ya está – dijo enviando el mensaje, se levantó de la cama y se apresuró a alistarse para ir a entrenar y luego ir a la sede

EN LAS ALCANTARILLAS…

Leonardo entraba a su habitación después del entrenamiento, se dirigió a su cama y cogió su celular, se dio cuenta que había un mensaje

Nos veremos en el edificio THE TOWERS a las 10:00 pm.

Me gustaría saber el ¿por qué? para querer verme de esa manera

Espero que no sea algo malo, te espero en la azotea, te amo…

Karai...

Leonardo sonrió levemente – ¿Qué es lo que te tiene tan feliz? – dijo Raph cruzando los brazos mientras estaba apoyado en el marco de la puerta

No es nada – dijo Leonardo guardando su T-Fon

Te estoy vigilando Leo – dijo Raph frunciendo el ceño, se dio vuelta y se retiró

Leonardo suspiró levemente y cerró la puerta de su habitación

EN LA SEDE DEL PIE…

Maestro Shredder – dijo Kenji mientras lo veía pasar

Padre… – dijo Karai dando una reverencia

Los ninjas hacían reverencias con forme él se acercaba a su silla en la plataforma alta

Eh regresado y espero estar muy pronto al tanto de todo lo que a ocurrido en mi ausencia – dijo Shredder sentado en su silla

Como ordene maestro – dijo Kenji mientras tenia la cabeza inclinada

Retírense, tengo que hablar con Kenji – dijo Shredder

Karai dio una reverencia y salió de la sala junto con los ninjas

¿Qué sucedió en mi ausencia Kenji? – dijo Saki mientras estaba sentado

No mucho, nos diste órdenes y las cumplimos al pie de la letra – dijo Kenji frente a Saki

¿Algún problema? – Shredder movió la cabeza a un lado

No ninguno, a parte de que nos encontrábamos con las tortugas un par de veces, no hemos tenido ningún problema – Kenji alzó la mirada y logro chocar sus ojos con los de él

Lucharon con las tortugas ¿verdad? – dijo frunciendo el ceño

Así es – frunciendo igualmente el ceño

Muy bien, ¿Cómo ha estado Karai? – dijo un poco más calmado

Asta donde sé, igual que hace siete años, fuerte y sigue fortaleciéndose – dijo algo soñador

¿Lograste que te acepte nuevamente? – dijo seriamente

No señor – dijo bajando la mirada

¿Por qué? – su voz sonaba fría

No creo que eso vuelva a pasar, ella ha cambiado y yo también, así que podemos descartar que nos volvamos a unir como antes – dijo volteando la mirada

Entiendo Kenji, ¿eso es todo? – dijo Saki

Si señor, no hay más acontecimientos que haya pasado en el Pie – dijo Kenji algo nervioso pero se controló

Muy bien… puedes retirarte – dijo Saki

Kenji dio una reverencia y salió de la sala, se dirigió a la habitación de Karai en la sede, pasó por algunos pasillos algo oscuros pero logró llegar a la puerta de la habitación

Karai… ¿estas ahí? – dijo tocando la puerta, intento abrir pero estaba cerrada con llave, se alejo un poco de la puerta y dio un pata al picaporte y se rompió, abrió la puerta pero no encontró a nadie dentro de la habitación, la ventana estaba abierta y las cortinas se movían por una suave brisa, Kenji se acercó a la ventana y la cerró, cerró la puerta de la habitación con el picaporte aun roto y busco a un ninja del pie

Busca a Karai y tráela – dijo dándole una orden a un robo-pie, el robo-pie iluminó sus ojos al recibir la información y salió de la sede en busca de Karai

EN EL EDIFICIO THE TOWERS...

Karai se encontraba sentada sobre la cornisa de la azotea mientras esperaba a Leonardo

Lamento llegar tarde – dijo Leonardo apareciendo

Descuida no pasa nada – dijo ella sonriendo

Ambos se acercaron y se besaron, unos segundos después, Leo rompió el beso y la miró

¿Sucede algo Leo? – dijo ella mientras tenia sus brazos alrededor del cuellos de Leo

Es que… necesito contarte algo Karai – dijo mientras la sujetaba de la cintura

Bien… entonces entremos – dijo ella separándose un poco

¿A donde? – dijo Leonardo mientras la veía dirigirse a una puerta de la azotea que dirigía a las escaleras interiores

A adentro… si quieres hablar conmigo creo que tiene que ser en privado… así que Hiroko me dijo que viniéramos aquí… – dijo ella algo sonrojada

E-entiendo… – dijo Leonardo de igual manera

Pues entremos – dijo ella, Leonardo la seguía, antes de entrar Leo volteo repentinamente la mirada y la dirigió hacia los techos que los rodeaban – ¿sucede algo? – pregunto Karai volviendo hacia él

No, no es nada – Leonardo continuo siguiéndola, cerró la puerta de la azotea

En el techo de un edificio no muy lejano un robo-pie había estado viendo la escena cariñosa entre ambos, sus ojos se encendieron y retomó a su lugar de origen, a La Sede del Pie

Leonardo y Karai se encontraban bajando las escaleras, después de bajar cinco pisos de un edificio de veinte pisos Karai abrió una puerta y se encontraron en los pasillos de las habitaciones

Me dijeron que era la habitación 278 – dijo Karai viendo los números en las puertas

Leonardo miraba el interior del edificio, era lujoso, parecía muy caro y eso le avergonzaba en cierta forma

Aquí es… – dijo Karai deteniéndose en una puerta, sacó una llave de su bolsillo y abrió la puerta – ven pasa… – dijo ella entrando

Leonardo entró y seguidamente cerró la puerta, la habitación parecía un departamento, había una pequeña estancia para los que vivirían ahí, una pequeña cocina, a un lado había un pequeño pasadizo con tres puertas, una pertenecía a los servicios higiénicos, la otra una pequeña oficina, y la ultima era una habitación matrimonial

Karai se sentó sobre el sillón – ¿Qué es lo que quieres decirme?...

Leonardo sonrió levemente y se acercó a ella – la verdad… es que a noche tuve un sueño…

¿Y eso? – sujeto la mano de Leo y lo atrajo a ella para que se sentara a su lado

Él sueño era… más como una pesadilla… – dijo mirándola

¿Una pesadilla?... Leo no entiendo… ¿Qué tiene que ver conmigo… con nosotros? – Karai comenzó a sentirse nerviosa y algo asustada

Lo que sucede es que… – Leonardo comenzó de apoco a decirle y sin olvidar ningún detalle del supuesto sueño que había tenido

La mirada de Karai reflejaba asombro, un poco de curiosidad, y total miedo por lo que le estaba diciendo

Así que eso era… – dijo ella algo asustada

Karai, yo creo que eso es solo un sueño… ¿verdad? – dijo Leonardo mirándola

Karai no respondió, tenia la mirada baja, y la boca entre abierta, de tan solo pensar que Leonardo había tenido un sueño como ese, ¿habría sido solo un sueño? O ¿un presentimiento atraves de su subconsciente?

¿Karai?... – dijo Leonardo sacándola de sus pensamientos

¿Si?... lo siento Leo, estaba distraída – Karai se levanto y se dirigió al sanitario

Luego de unos minutos Karai salió y vio a Leonardo parado en la ventana mirando la ciudad desde abajo – ¿ya estas mejor? – dijo Leonardo volteando a verla

Si… lo siento, es que lo que me acabas de decir… es muy fuerte – dijo ella bajando la mirada

Solamente dime que eso no será verdad… que fue solo un sueño… y que nunca arias algo como eso – Leonardo se acercó a ella, la abrazó por la cintura y la miró a los ojos

Te lo prometo Leo – dijo ella mirándolo

Leonardo sonrió levemente, se inclinó un poco, ambos se acercaron lentamente y se besaron, ambos rompieron el beso, se separaron un poco y se quedaron viendo, luego de unos minutos Karai retrocedió algunos pasos pero Leonardo se negaba a soltarla, ella siguió retrocediendo y se topo con el sillón, ella cayó sentada y Leonardo se sentó al lado suyo, se inclinó un poco más y nuevamente la besó, ella correspondió al beso, Leonardo la empujaba hacia atrás, ella recostó su cuerpo sobre el sillón y su cabeza sobre uno de los cojines, Leonardo estaba sentado al borde del sillón y sostenía las manos de Karai con las suyas mientras se besaban

Te amo Karai – dijo Leonardo suspirando mientras la besaba

Yo también Leo – dijo ella igualmente

*Hola ^-^ espero les haya gustado, actualizare pronto el siguiente capítulo

Díganme ¿que les pareció? Díganme si les gusto alguna parte o si no les gusto

Los veré en el siguiente capítulo así que cuídense, bye ^-^*