Ningun personaje ilustrado aquí me pertenece, este es mi punto de vista de como me hubieran gustado que salieran las cosas, y punto, esta vez, hare las cosas como es debido, tomando fragmentos de mi historia "Nuevo Comienzo Nueva Esperanza"
Capítulo 2: Conversando
En la cocina de la casa hogar… era todo un espectáculo, pues no había ni uno solo de los miembros de los 5 furiosos que no estuviera buscando ganarse la atención de Lia, ya fuera Mantis mostrándole sus agujas de acupuntura favoritas, Mono regalándole de sus galletas, Vibora dándole muestras de baile bastante rapidas o breves, o incluso Grulla que le escribia poemas lindos y tambien graciosos, Po, sin embargo, que estaba cerca y preparando los vegetales necesarios para preparar el almuerzo, Ahsoka junto a el, quien a pesar de estar concentrada en ayudarle a su maestro en todo lo que podía, tambien esperaba la "Conversación" que su maestro y el maestro Shifu le habían mencionado después de su declaración, aunque… no estaba totalmente concentrada, su atención divagaba en ocasiones hacia el panda gigante… ella lo sentía, su interior, estaba en conflicto, su mente no estaba donde debía estar, al igual que su corazón, intento averiguar si le ocurria algo en especial, mas sin embargo, no logro siquiera atreverse a hablarle de manera franca o directa, mas sin embargo… el ruido llamaba todavía mas su atención, asi que, sin mas, encaro a Po, y se reverencio ante el
- Maestro, si esta de acuerdo, ire con los demás… quiero conocer un poco mejor a la pequeña
"¿Qué?"
Resono a la mente del panda, quien salio de sus propios pensamientos, y volteo a verle, para entonces asentirle, dándole su permiso debido a irse, asi mismo, alegre y sonriente, se aparto de a un lado de su maestro, y se fue a buscar un lado junto a Lia, teniendo un cuidado extremo pues, no la quería asustar como los demás probablemente estaban haciendo, aunque al verla, Lia no tardo en darse cuenta de su presencia, y asi, le sonrio, y le acerco el jarrón de galletas, una acción no tan esperada, pero bien recibida, pues Ahsoka le correspondio, y asi, tomo una, la cual se apresuro a comer, pero con calma…a Lia esa jovencita le llamaba bastante la atención, pues por alguna razón, sentía una conexión involuntaria entre ambas, similar a la que tiene con Po pero, diferente, y menos intensa
- Estas galletas están deliciosas… en Kenshi no tenemos galletas asi – Intentaria la cachorra decir, pues a su mismo tiempo, estaba limpiándose el hociquito con sus antebrazos
- Ni en la ciudad imperial… aunque bueno, eso no es de esperarse, y por sobre todo, no soy la mas adecuada en opinar respecto a eso… jamas he tenido la oportunidad de disfrutar galletas o golosinas de este tipo – Comento Ahsoka, quien nuevamente, tomo una galleta mas, antes de saducirse las manos y recostar la cabeza sobre sus antebrazos
La atención de los machos presentes se fue sobre de Ahsoka, quien al notarlo, se enderezo en su silla, y aclaro su garganta, para entonces tomar la mejor postura y tono serios posibles – Claro que, no los necesito, ahora que conoci a mi maestro, se que mi vida va a cambiar, por completo
Antes de que alguien pudiera preguntar, Lia se apresuro a tragar la ultima galleta que había tomado, para entonces dejar el jarrón a un lado, y sentarse sobre el borde de la mesa, fijando la mirada sobre la muchacha tigre a quien no le dejaba de sonreir – Digame señorita Ahsoka ¿Cómo es la ciudad imperial?
- … Es un lugar, maravilloso… para quienes se pueden permitir una vida ahí… con grandes casas y edificios por doquier, abundante en puestos ambulantes de comida y artículos bellos… pero en sus rincones mas oscuros hay… hambre, enfermedad y tristeza… - A cada ultima palabra que solto, le agrego un cierto tono roto, des esperanzado… triste…
Para que pudiera seguir hablando no dio tiempo a seguir, pues una de las manitas de Lia, sujetaron una de las suyas, la diferencia de tamaños era demasiado evidente, pero esto solo tomo desprevenida a la joven aprendiz, quien dirigio la mirada sobre la cachorra, y en sus ojos, solamente vio dibujada la compasión y la serenidad… algo que solamente había visto en otro par de ojos, tomo la manita de la cachorra, y le dio un pequeño beso a la misma, antes de ponerle su segunda mano encima, y acariciarla con suavidad y cariño, justo como Tigresa solia hacerlo cuando se lastimaba
- Y… ¿Cómo es Po como maestro? Me imagino que ya te habrá dado alguna clase o algo similar cuando estaban viniendo hacia aca – menciono Grulla, quien en su momento, miraba de reojo al panda, este seguía metido en lo suyo, preparándose a cocinar
- Es… mmmmmhhhmmmm, no me siento comoda con el presente para hablar de esto pero… le tengo confianza… el es un buen maestro… hasta el momento, claro que suele ser algo precipitado en cuanto a la forma de enseñarme, pero consigue muy buenos resultados, y aunque me cueste admitirlo… siempre se sale con la suya
- Los alagos no harán que tu próxima clase sea mas suave sabionda – Replico el panda, quien en ese momento, tenia un tazon de Dumplings en manos, suficientes, demasiados mas bien, y sin mas, dejo estos cerca de Lia, de Ahsoka, y claro, que los demás tambien, las dos primeras no tardaron en comer, tanto como Ahsoka como Lia, empezaron a reir con la boca llena, eran… casi como gemelas
- Lo siento, solo intentaba ser honesta con los muchachos – Inocencia invadio tanto su mirada como sonrisa, claro que Po se preparaba para reprenderla en el acto, pero rápidamente Lia se abrazo a su cuello, y pegaron caras, esto para aumentar la efectividad de la mirada anti regaños, que Lia aparentemente conocía muy bien
…¡Tum-tum Tum-tum Tum-tum!
Los demás no daban crédito a lo que ocurria, en su principio, se pensó que el panda no caería en tal cosa… pero lo hizo, fue entonces que dejo caer los hombros, y negó con la cabeza, este se dio vuelta, y regreso a cocinar, Lia y Ahsoka se separaron de entre si, para entonces darse un High-Five entre las dos, junto a una sonrisa bastante complice… y no tardaron en explotar a carcajadas… Si, eran igualitas
- Oye, Lia, que tal si nos platicas un poco mas sobre ti, como… que cosas te gustan hacer, eso – Dijo Vibora, quien nuevamente se vio enroscada en el cuello de Grulla, Lia se lo pensó un poco, pero asi fue, que con ayuda de Ahsoka, se termino por subir en la mesa, tomando un dumpling mas, el cual empezaba a comer, mientras se paseaba de un lado a otro
- Pues, veamos, adoro practicar Kung fu, justo como mi madre – Sonrisita inocente, junto a un movimiento de pie sobre la mesa para marcar círculos y formas irregulares
"Es hija de tigresa" Fue todo lo que fue a resonar en mente de todos, menos de Ahsoka, quien apenas y estaba entendiendo alguna que otra cosa que quedaba por ahí en el aire
- No me gusta cuando me dicen pequeña… me gustan las artes marciales, el color verde es mi favorito, mis comidas favoritas son los fideos y el salmon … tengo cuatro añitos – Señalo con sus deditos – Y tengo la facilidad de meterme en problemas 5 veces como minimo al dia… para ser una tigre grande y fuerte algún dia
- Cielos… eso es bastante interesante… mas lo ultimo, me recuerdan a cierta persona – Mascullo Mantis, quien de reojo veía a Po, este obviamente sintió la mirada del insecto sobre el, por lo que uno de los dumplings salio disparado desde el tazon, hacia su cara, tumbándolo de encima del hombro de su amigo primate – ¡Ay!
- Y… porque dices que no te gusta que te digan pequeña – Fue lo que pregunto el panda, quien ya tenia la olla encendida, el agua adentro, y lo demás empezó a prepararlo, cortando y rebanando verduras y vegetales, mientras preparaba la mezcla para los fideos
- Porque eso me molesta… es… irritante, en casa de todos los tigres yo soy la mas bajita… incluso para mi edad siempre han dicho que soy muy pequeña… y por eso los niños suelen burlarse de mi … siempre – Intentando contener su tristeza, Ahsoka se apresuro en tomarla de debajo de sus bracitos, y lentamente la dejo caer sentada sobre su regazo, no la tiro, sino mas bien la deposito en este, antes de llevar un dedo a su nariz, y darle un piquetito pequeño a esta
- Tranquila pequeña, esta bien ser diferente, no tiene nada de malo, como mi maestro me dijo una vez, ser diferente, solamente nos ayuda a nosotros mismos a ser mas especiales a nuestro modo
Dichas palabras de la aprendiz, hicieron que las miradas se fueran sobre del panda… este aunque no lo pudiera evitar, empezó a sonreir cuando escucho "Mi maestro" y mas escuchar esa frase, que no dudo en decirle el dia en que la conocio… aun recuerda ese momento… una asustada pero dañada y atemorizada Tigresa… con un enlace especial en la fuerza, y en un estado de necesidad que no podía ignorar, aunque, su viaje por los recuerdos duro poco
- No pasa nada… después de todo, al final fueron ellos quienes terminaban llorando – La malicia se hizo presente en su rostro, una malicia algo atemorizante, que hizo tragar grueso a la mayoría de presentes, mas su atención nuevamente se fijo en como Lia reia rápidamente por las expresiones de algunos – Jajajajaja…Sus…Sus caras jajajajaja!
Una mano sobre su vientre, y la otra en su boca, tanto había sido que incluso estaba empezando a patalear mientras seguía en el regazo de Ahsoka, esta solamente arqueo una ceja, pero no pudo contenerse, cuando se dio cuenta de la expresión de algunos, entendio el porque de su risa, y le acompaño, solo que mas suave y controlado que la cachorra… se hizo contagioso bastante rápido, pues los demás le siguieron a ambas en la risa, menos Po, quien solamente negaba con su cabeza, pero internamente… era diferente, moria de risa, mas sin embargo, debía mantener compostura… cosa en la que fallo rotundamente tan pronto una voz conocida se hizo escuchar desde la puerta de la cocina
- ¿A que se deben tantas risas? – Las risas no pararon pero si se fijo la vista en la entrada de la cocina, sin mas, Lia, quien salto del regazo de Ahsoka, corrió a su madre, pero se detuvo en seco y regreso a donde esta estaba, pidiéndole un favor al oído, fue entonces cuando a la misma, le entrego 4 galletas, y asi, la menor se regreso a correr a brazos de su madre, quien la cargo
- Mira Madre, el tio Mono me ha dado de sus deliciosas galletas secretas – Al hablar, empuñaba dichas golosinas frente al rostro de su madre, soltando en ese momento, risas bastante breves, antes de frotar narices las dos juntas
- ¿Enserio y que impulso tal acto en ti, Mono? – Al escucharle, el primate bajo los hombros, incluso reia en voz baja para si mismo
- Que te puedo decir… la niña es una ternurita, no le puedo decir que no a esa cara – La maestra del estilo del tigre, bajo a la pequeña al suelo, justo frente a sus piernas, y mientras esta degustaba de una galleta que su misma hija le dio, esta tambien se terminaba las otras tres, mientras el maestro Shifu, le encaraba, terminando frente a ambas
- Y dime Lia ¿Tienes conocimiento o entrenamiento formal en el Kung fu?
Tigresa quiso apresurarse a responder, pero fue vencida por Lia, quien rápidamente se le acerco y asintió con la cabeza rápidamente, aunque, pronto a su idea se le llego una idea, y en su rostro, una expresión triste y afligida, obviamente fingidas, llegaron a apoderarse de su carita
- Si maestro Shifu… pero mi mami no me deja entrar mucho … dice que aun soy muy pequeña para aprender – Dijo, en un tono evidente de tristeza… manipuladora, pero tristeza al final, cosa que Tigresa, y se cruzo de brazos, viéndole con los ojos entrecerrados
- … Que niña tan manipuladora y buena actriz tengo de hija heee.~ - Intento desviar la atención de Lia, pero esta solamente se encogio de hombros, y rio un tanto nerviosa, la desaprobación en el rostro de Shifu se hizo presente, y este dio pasos pequeños hasta la madre
- Tigresa, tu entrenabas incluso desde los 5 años, y a un niño con interés en aprender jamas se le debe negar la oportunidad, estoy seguro de que esta pequeña niña de aquí puede ser mas capaz de lo que piensas – Abuelo consentidor iniciado
- Pero maestro, ella es aun pequeña, y no quiero que se lastime en esas cosas…
Al panda rojo que a nada estuvo de responder, fue interrumpido por el panda gigante, quien rápidamente, se alejo de la estufa con la olla de agua hirviente, acercándose a la mesa, a la cual dejo encima su cucharon de cocina preferido, para entonces aclararse la garganta, y asi, llamar la atención de todos, Lia incluida
- Es cierto que tienes tus motivos para querer evitarle ese mundo… aun… pero el enseñar es un privilegio, uno que no todos los maestros se pueden dar el lujo de ejercer, y no veo correcto que tu teniendo la oportunidad y las ganas de esta pequeña niña esperando sea lo mas adecuado… además, es una chiquilla ruda
Las palabras del panda dejaron perplejos a la mayoría, a todos en realidad, menos a Lia, o a Ahsoka, la primera simplemente estaba agradeciendo con los ojitos de cachorro al panda su apoyo, al igual que le admiraba que creyera en ella lista para intentar un entrenamiento mas forma, y Ahsoka… solamente tuvo en mente "Mi maestro… es bastante sabio"
- El guerrero dragon a dado a relucir un punto importante… y uno que se debe tomar en cuenta ¿Qué dices Lia? Quieres conocer el salón de entrenamiento del palacio
La misma cachorra, asintió con enorme fuerza, y asi fue que sin pedir permiso a su madre, o esperar a Shifu, salio corriendo sobre sus cuatro patas… aunque se regreso rápidamente, y sin siquiera verse como algo esperado, tomo una de las manos de Ahsoka, y jalo de esta intentando llamar su atención, la cual tan pronto recibió, le dijo en un tono tanto suplicante como suave – Ven con nosotros, podríamos entrenar juntas
A esto, la joven Tigresa no supo que decir, aunque claro, esta rápidamente volteo a ver el rostro aun vendado de su maestro, quien rápidamente, le hizo señas con la mano, dándole el permiso de ir, fue asi, que se levanto de la silla, y mientras Lia jalaba de su mano, ambas salían de ahí acompañadas del maestro Shifu, Tigresa gruño entre dientes, y Po regreso a su labor en la cocina, aunque claro, teniendo la atención fija sobre Tigresa, la misma tomo asiento a la mesa, y por igual, recibió un fuerte golpe en la nuca por parte de la serpiente, obviamente, la expresión en Tigresa fue molesta, pero cuando vio a Vibora, entendio a que venia tanto enfado
- … Mira, si, se que tal vez debi de haberla traido desde antes… pero por favo, entiendeme tu tambien… además, no se porque te molestas, fuiste la primera en saber de ella
-Clank…click…clack…clock-
El sonido del metal, tocando el suelo no se hizo esperar en llamar la atención de los maestros, quienes buscaron el origen del sonido, y fue una cuchara, que Po voluntariamente había dejado caer al suelo, y ahora, estaba apretando el puño con bastante fuerza, se le notaba en como algunas pequeñas venas se le remarcaban en la misma mano, pero eso poco importo, pues incluso pudieron ver alguna que otra taza de porcelana romperse, junto a algunos cuantos otros utensilios de metal retorciéndose y volviéndose nada en cuestión de segundos… el miedo invadio a los maestros, a la mayoría, Mono y Mantis ya habían echado a correr, Grulla por igual… Vibora aun se lo estaba pensando… noto la forma preocupada… y atemorizada en la que Tigresa estaba viendo a Po, por lo que solamente paso la cola por encima de su mano, y acaricio esta suavemente para mantenerla tranquila estas se vieron entre si … la serpiente todo lo que reflejaba era un "Estaras bien" y sin mas, salio disparada fuera de ahí, la tensión desaparecio, y Po, solto su poco, antes de empezar a tambalearse un poco, la misma mano que cerro, se la llevo a la cabeza, intentando relajarse… pero no fue de ayuda, pues pronto esa mano, fue sujetada por otro par, Tigresa, rompió la distancia entre ambos tan pronto cerro las puertas de la cocina el panda, algo sobresaltado, giro a verle, pero no hubo nada… no miedo, no palabras, no movimiento, nada, solamente se estuvieron viendo uno al otro en silencio…
Las manos de la Tigresa divagaron un poco sobre la mano ajena, y pronto, esta se vio apartada de la misma solo para seguir a lo largo y ancho de su brazo, lleno de musculo y dureza, subio las manos lentamente por su hombro, y cuello, hasta llegar a las vendas en su cabeza, las cuales, sin pedir permiso alguno, empezó a retirarle, el panda quería apartarla… quería detenerla y gritarle por lo que había hecho… pero no podía siquiera moverse o formar alguna palabra coherente… en el ultimo giro de los vendajes, este giro la cabeza, evitando que Tigresa le viera, mas la ultima venda había caído al suelo… esto no solo molesto a la felina, sino tambien la preocupo, tenia miedo de encontrarse con algo horrible, pero tenia que verlo, por lo que una mano se poso sobre el hombro del panda, intentando hacer que este se diera vuelta
- Dejame ver…
- No… no quiero y no voy a dejar que nadie lo vea
- Po… no te comportes como un niño pequeño, y déjame… ver – esto ultimo fue en un tono mas amenazante que relajado, pero el panda, simplemente no se negó, esta vez, no por miedo, o por molestia o fastidio, sino porque… de todas maneras, tarde o temprano se tendrían que dar cuenta…
Tigresa, paso la mano de su hombro, hasta su mentón, sujetando este entre el índice y el pulgar y a oídos del panda un suave susurro… deprimido, pero evidentemente preocupado "Por favor" … ante una voz de esa forma, no se podía negar, mucho menos a SU voz… por lo que lentamente, el panda se giro para encarar a la maestra, y fue ahí entonces cuando se encontró con el motivo de tanta preocupación… no se veía tan severo, pero a Po, le habían dejado una cicatriz demasiado grande en el rostro, de su lado derecho, una que iba desde su ceja, hasta por debajo del ojo en la mejilla… aunque el ojo estaba intacto… cuando vio los dos… juntos otra vez… su corazón parecia estar por pararse… pues latia a una velocidad fuera de lo normal, su respiración se hizo demasiado pesada y constante, y sus pupilas se estaban dilatando…
- …Po… ¿Qué fue lo que te-
No se le permitio seguir hablando, pues sus labios prontamente se vieron atacados por los labios del panda gigante, mas no fue lo único que sucedió, las manos de Po sujetaron las impropias, y con todo su cuerpo, empujo a la maestra del estilo del tigre a la pared mas cercana, donde hizo acto de retenerla, mientras el beso que al principio, se tomo como un contacto pequeño, se empezó a hacer mas apasionado… Tigresa no dio crédito a lo que estaba ocurriendo, y no se tardo nada en reaccionar a la situación, y claro… que empezó a corresponder el beso, las manos que le sujetaban de las muñecas, pronto se liberaron, tan solo para sujetar estas mismas, y entrelazar dedos apretando de estos con una fuerza desesperada y ansiosa, la respiración que tenia antes ahora era mas rápida, y sobre de todo, daba contra la cara del panda, este gesto fue regresado por el mismo, quien después de unos momentos, se vio separado del beso
Quiso formular alguna palabra para que el instante no fuera tan tenso, pero, todo lo que obtuvo, fue una lamida sobre los labios de parte de Tigresa, quien no solo le solto las manos ahora, sino que se le fue encima, regresando el beso que previamente le había dado, pero esta vez, con ella en la delantera, aunque parte de su consciencia le hacia sentir mal… pues el pensamiento de Lia se le paso por la mente, no le dio demasiada importancia… espero años… para sentir aquello que no había sentido, desde hace demasiado tiempo, Po intentaba de manera algo desesperada apartarse para tomar aire, y aunque lograba tener su boca para si mismo unos instantes, incluso su cuerpo le obligaba a pegársele, de nuevo y a seguir asi… la desesperación… el deseo… la ansiedad, y la necesidad de no parar hasta que les llegara la muerte por falta de aire les estaba llenando la mente a ambos, pero llego un punto, en el que no se pudo mas, y separándose, mas no soltándose, pues el panda tenia a Tigresa sujetada de la cintura y por detrás de la espalda, mientras que Tigresa, tenia la pierna derecha en alto, frotándose y sujetando por momentos la cintura del panda… sus miradas cruzadas, sus jadeos de uno impactando en la cara del otro y de regreso la velocidad de los pechos de ambos subiendo y bajando no era normal, no sabia cuando tiempo habían estado esperando por un momento asi otra vez
El panda fue el primero en reaccionar, y pego tanto su frente como su hocico a los de Tigresa, cerrando profundamente los ojos, mientras que sus manos se apartaban de su espalda, y fueron a dar sobre las mejillas de la felina, ninguno daba cuartel, a los jadeos y las profundas bocanadas de aire que tomaban, incluso en mas de una ocasión tragaron grueso por aquello recién sucedido, mas pronto, las orejas de la felina, se levantaron en cuanto la derecha, se vio opacada por los labios de Po
- Te…Yo te…Te eche de menos…Te extrañe mucho Tigresa
La voz del panda, estaba perturbada, en mas de un solo aspecto y sentido, pero eso no le molestaba, y tampoco le causaba desagrado… pero las lagrimas en los ojos de ambos empezaron a picar, y amenazaron con abandonar de manera involuntaria los ojos de ambos, pero eso se vio en el olvido, cuando Tigresa levanto la mirada, y volvió a besar los labios del panda, con un poco mas de rapidez que antes, pero sin despegarse de el, incluso fue que oculto la cabeza por debajo de la contraria, frotando y pegando la mejilla al blanco y calido pecho de este, aunque, tambien una textura demasiado rara, se aparto nuevamente, y con las manos, aparto parte del pelaje del panda, un sinfín de heridas sanadas y alguna que otra cicatriz adornaban el cuerpo del panda, aunque estas estaban bien ocultas en el pelaje de este
- Pudiste habérmelo dicho… debiste… habérmelo dicho… no tenias porque ocultarme algo como eso
Tigresa, quien estaba revisando esas heridas, pronto se vio apartándose del panda, esto para tragar ligeramente grueso, y asi, su atención se fijo sobre el panda… tenia miedo de que este supiera como era la situación real… el miedo invadia su mirada, pero algo en sus ojos, le dejaron entender que Po, desconocia demasiado aun… sobre Lia… sobre sus orígenes…
- ¿Por qué tendría que habértelo dicho? Una mujer debe tener secretos para variar – Intento escucharse, pero el panda se apresuro a hablar
- Eso no te excusa de que me mintieras…
- Pero si yo ti no te he mentido en nada
- Tigresa… estuve esperando meses por ti… no… espere, años para verte otra vez… tal vez no lo hubiera entendido, pero me hubiera gustado que lo hablaras conmigo siquiera…
- Po, no es tan sencillo como posiblemente estas pensando, entiendeme que yo tuve mis razones
- Si… razones que seguramente no están justificadas por completo – Se apresuro a mencionar, esto de algún modo molesto a la felina, pero el enojo se fue, cuando este nuevamente, le dirigio la mirada, y busco en sus ojos, respuestas, respuestas a preguntas que tenia, pero una de esas, salio de sus labios abiertamente - … El padre de Lia… ¿Quién es?
Tigresa, se quedo petrificada en su lugar… La voz de su hija se hizo presente cuando escucho esa pregunta, pues no era la primera vez que la oia, y aunque ninguno de los dos, lo sospechara, o se diera cuenta incluso, habían sido observados por un par de ojos azules claro, que con la suficiente cautela, salieron fuera de ahí, en dirección, el salón de entrenamiento
- … Lo siento Po, pero no puedes saber eso… punto final, no lo sabras y listo… ahora… deberías seguir con lo que… hacias, yo, ire a ver como esta mi hija
El panda, quiso detenerle, o decir algo en ese momento, mas… no pudo, no tenia las agallas suficientes para hacerlo, y asi, entonces, fue que solto con sumo cuidado a Tigresa, quien se dio la media vuelta, pero fue detenia por una mano sobre su muñeca, la regreso con el, y le solto un beso mas en los labios, cosa que no intento evitar siquiera… y cuando se separaron, el panda solamente pudo sonreírle de manera abierta
- … Bienvenida a casa maestra Tigresa
Fue todo lo que dijo el panda, y este, le solto, antes de recoger los utensilios en el piso, y seguir cocinando… claro, los limpio un poco y siguió, Tigresa… salio de ahí, y tan pronto se logro apartar de la puerta por fuera, se recargo sobre una pared, y el sonrojo que estuvo reteniendo le coloro la cara por completo, mientras los dedos de la zurda le tocaban los labios, y su boca por si sola, reacciono mordiéndose el inferior… se perdió de mucho, y aunque las lagrimas aun querían salir, no las dejo, y solamente opto por relajarse tan bien como pudo, e irse al salón de entrenamiento
FIN DEL CAPITULO 2
