CAPITULO IV
La puerta chirrió creando un eco en lo profundo de las mazmorras de la mansión. Para Integra era muy extraño ese silencio sepulcral y casi ensordecedor que la rodeaba, llevaba una linterna en la mano izquierda y su revólver en la derecha, cargado y listo para disparar. Alumbró la tétrica estancia y encontró el trono vacio como los últimos veinte días que llevaba haciendo esas visitas.
Caminó lentamente hasta atrás del mueble y sin dejar de apuntar con el arma se fijo que el ataúd aun se encontraba cerrado con la banda sagrada por encima, lentamente se acercó y levantó un poco la tapa, era medio día así que ambos estaban profundamente dormidos, pero pudo divisar con la linterna a la vampiresa claramente.
Vestía un camisón simple hasta la rodilla y con unos bordados en el pecho. Su rostro, de color blanco mármol, brazos y piernas era lo único a la vista, aun se podían ver finas líneas violáceas que habían ido disminuyendo en intensidad conforme dormía. A su lado de rojo impoluto su maestro también dormía profundamente.
Al verlos de ese modo sintió que retrocedía ciento cincuenta años "bellos e inocentes, como dormidos" esa era una de las frases del diario de Abraham Van Hellsing, donde describía al rey vampiro y las que había denominado novias. En el presente tenía una imagen de lo que su abuelo había luchado tanto por exterminar.
Alucard había dormido a Victoria y se había colocado en reposo hasta que ella estuviera en condiciones de despertar, reposar junto a ella le daría fuerzas a la muchacha. O algo parecido le había dicho en aquel momento tan caótico cuando la draculina había despertado por primera vez. Cerró los ojos intentando borrar la escena de Victoria vomitando un líquido negro, con su cuello y estomago sangrando el veneno de los licántropos.
Respiró y apuntó a la cabeza de la joven con el arma "su rostro, voz e incluso acciones están hechas para engañar" esa era otra de las frases de su abuelo. En estos días había retomado los viejos textos y recordado lo peligrosos que eran los vampiros "sus novias son incluso más oscuras que él, creadas desde una maldición salida de los infiernos". Recordó los gritos de la muchacha y la desesperación de su dolor y como había desgarrado en pedazos a Alucard y al gato nazi en un descontrol total. Los vampiros eran peligrosos y Victoria fuera de control era tan temible como su maestro, y ella no tenía control alguno sobre la vampiresa.
Volvió a respirar y abrió los ojos, en los últimos veinte días la apariencia de la vampiresa había mejorado visiblemente y no cabía duda de que despertarían ambos pronto y con hambre, no podía arriesgarse y a todos los sirvientes y soldados que residían en el lugar. Era el momento, mañana podrían despertar y matarlos a todos, tenía que jalar el gatillo y todo terminaría.
Respiró profundo y quitó el seguro del arma, Alucard se enfadaría pero tenía que entender que su deber como última Hellsing era velar por el bien de la raza humana. Cerró los ojos y volvió a respirar hondo y el rostro sonriente de Seras Victoria penetró nuevamente en sus recuerdos con los últimos 30 años de servicio que había estado a su lado.
Volvió a respirar y cerró la tapa, acomodó la banda que los cubría y salió de aquel lugar cerrando la puerta. Hacia veinte días que venía fallando en su misión. Ella debía acabar con todas las criaturas sobrenaturales que amenazaban su tierra y estaba fracasando miserablemente.
Mientras subía las escaleras se volvió a repetir lo mismo que se decía todos los días, mañana sí podré jalar del gatillo.
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Bueno hasta aquí hoy!
Mil disculpas por las demoras, pero estas últimas semanas se acercaron las vacaciones de invierno y los parciales de la universidad, así que estuve atareadísima, además de un montan de trámites que he tenido que hacer a nivel personal, por lo que no tenía tiempo de sentarme a escribir.
Mis más sinceras disculpas por el retraso. A la historia no le queda mucho así que pienso terminarla en estas semanas. Mil gracias por la espera y los comentarios.
Ojala les guste, sé que es corto pero es para que no se asusten que lo abandoné. Bruja De El Mar Zafiro, aquí un presente a modo de disculpa por la tardanza.
Un beso y nos leemos en estos días!
