-LA CARNADA-
La noche había llegado a cubrir la ciudad de Nueva York, las calles oscuras eran un llamado para los más despiadados personajes, una ligera capa de neblina cubría parte del suelo d las calles, parecía un mal presagio, algunos edificios ligeramente iluminados por algunas ventanas que aun permanecían con las luces de las habitaciones prendidas, en las alcantarillas las tortugas cenaban tranquilamente antes de ir a su patrullaje anual como todas las noches, April, Casey e Irma estaban con ellos, se divertían en la mesa, se hacían bromas y algunos retos para pasar el rato, Splinter cenaba junto a ellos, e igualmente comparta las risas de sus hijos, todos reían, salvo por una tortuga, una tortuga cuyos ojos azure azul reflejaban miedo e incertidumbre, Leonardo se levantó de la mesa, dio las gracias y pidió lo disculpasen por retirarse, los demás solo lo miraron hasta que salió por las cortinas que colgaban e la entrada a la cocina
La tortuga de banda azul se dirigió a su habitación y se encerró para pasar un rato a solas, se cubrió la cara con la almohada y se sentó en un pequeño sillón cerca de su mesa de noche, trataba de meditar pero no lograba la suficiente concentración para hacerlo, de golpe se levantó de la silla y lanzó la almohada contra la puerta, se sentó nuevamente, sujetando su cabeza con las manos y sus codos apoyados sobre sus rodillas, miraba el suelo
Mientras tanto en la mansión Oroku, Karai estaba con una bata ya que acababa de salir de la ducha, sentada en su tocador mientras se cepillaba el cabello mojado, miraba fijamente su reflejo, ella podía notar sus ojos semi-rojisos a consecuencia de que había llorado un poco mientras el agua purificaba su cuerpo, se cepillaba lentamente el cabello mientras veía su reflejo frente a ella, dejo e cepillo sobre el tocador y paso a su vestidor para ponerse algo cómodo para ponerse, para después poder salir y ver a Leonardo, luciendo una camisa blanca y una pantaloneta negra junto con unas zapatillas balerina
Sentándose sobre su cama para leer un libro, unos minutos después un llamado a la puerta la interrumpió, al dar la orden de que podían entrar, Hiroko ingresó a la habitación, cargaba un bolso de cuero negro sobre el brazo, y a su costado una maleta grande purpura, Karai se levantó y corrió hasta llegar a ella y la abrazó lo más fuerte que podía, Hiroko correspondió sin decir una palabra, Hiroko la miró a los ojos, puso una sobre las mejillas de su hija y le sonrió tiernamente, la besó en la frente y sin decir nada salió de la habitación con su maleta, Karai se apresuró a correr hasta la ventana y vio a Hiroko en la entrada de la mansión subiendo al carro que la llevaría al aeropuerto, Hiroko se dio vuelta y pudo verla en la ventana, movió su mano despidiéndose, Karai hizo lo mismo, Hiroko entró al auto y este avanzo hacías las rejas de la mansión ya abiertas para que saliera sin problemas, Karai al perderla de vista ingresó a la habitación, serian como las siete u ocho de la noche, cuando recibió una llamada, una llamada que la hizo saltar de alegría y emoción, Leonardo estaba llamándola, Karai respiró para tranquilizarse y contesto la llamada serenamente
-Hola Leo – dijo Karai contestan la llamada
-Hola preciosa – dijo Leonardo tiernamente desde el otro lado de la línea
-¿sucede algo Leo? – dijo ella algo extrañada
-No linda… solo… quería escuchar tu voz – dijo con una ligera sonrisa en su rostro
-Que linda eres Leo… iré a verte más tarde si quieres – dijo ella tiernamente
-Seria genial preciosa – dijo él suspirando con alegría
Mientras Karai y Leonardo hablaban por sus móviles, unas habitaciones más delante de la de Karai, Saki se encontraba en su despacho, vestía su armadura, pegado a la ventana y mirando por aquella misma, podía ver la habitación de Karai, la observaba por la ventana, sentada sobre la cama, hablando y riéndose mientras hablaba por teléfono, Saki se dio vuelta para no ver más a su hija, golpeo fuertemente el escritorio y corrió con su mano todas las cosas sobre la mesa haciéndolas caer, frente suyo estaban Dogpound y Fishface junto con unos cuantos ninjas, quienes lo miraban sin decir nada, la habitación estaba ligeramente iluminada solo por la luz de la luna que entraba por la gran ventana de cristal
Vayan por Karai – dijo Saki ordenándoles a sus robo-pies
Los ojos de los robo-pies parpadearon y luego desaparecieron rápidamente para cumplir las órdenes de Shredder
Maestro… sin ofender… pero… ¿está seguro de esto? – dijo Fishface mientas juntaba los demás hacia el frente en forma de triangulo
Mi hija osó desafiarme… no puedo vengarme de ella a pesar de eso, es mi única hija… pero si puedo hacer que se arrepienta de haberlo hecho, derrotare a esas despreciables tortugas… así… ya no habrá nada que se interponga en mi venganza contra Hamato – dijo con el ceño fruncido, Dogpound y Fishface solo sonrieron con malicia
En la habitación de Karai, ella salía de su vestidor, con su traje de Kunoichi ya puesta, mantenía el móvil apoyado entre el hombro y su oído, al parecer seguía hablando con Leonardo, Karai ya se había puesto el maquillaje y su había amarrado la coleta
-¿Enserio crees que Splinter no te permita regresar a casa esta noche? – dijo ella en un gesto ligero de coquetería
-No estoy seguro, pero vale la pena intentar – dijo Leonardo vacilante del otro lado de la línea
Karai reía ante la respuesta de su amado – pero si se enoj…
Karai cortó su voz al escuchar unos pasos tras la puerta de su cuarto
-¿Karai? ¿Estás ahí? – dijo Leo extrañado
-Si Leo… – dijo ella con la voz baja – solo que…
Se vio interrumpida nuevamente, por los ninjas del pie que ingresaron a su habitación, Karai soltó el celular sobre la cama pero no había cortado la llamada con Leonardo, él por su parte escuchaba todo desde el otro lado de la línea, podía escuchar algunos gritos de Karai, pudo escuchar algunas cosas romperse, pudo distinguir una pelea por todos los ruidos, Leonardo se levantó se la cama y permanecía parado mientras escuchaba todo con la mirada pálida, después de unos segundos, Leo no alcanzó a escuchar nada más, no había ruido alguno
-¿Karai?... ¡ ¿KARAI?!... ¿Estás ahí?... ¡Karai! – dijo Leonardo desesperadamente desde el otro lado de la línea
-Eres patético tortuga – se escuchó la voz tétrica de Saki respondiendo por el móvil de Karai
-¿Qué le hiciste a Karai? – dijo Leonardo molesto
-No le hice nada a mi hija, no quiso entender por las buenas así que entenderá por las malas – dijo serio – tú también te atendrás a las consecuencias – fue lo último que dijo para luego cortar la llamada
-¿Hola?... ¿Hola? – Dijo Leo al notar que la línea se había cortado – maldita sea – Leonardo Arrojo su móvil al suelo, no se rompió gracias al diseño en forma de caparazón era muy resistente, Leonardo salió corriendo de su habitación y se dirigió con sus hermanos que se encontraban en la sala
Mientras tanto Saki estaba en la sede del Pie, Dogpound y Fishface sujetaban a Karai por los brazos, ella forcejeaba para soltarse pero era inútil, Saki ordeno introducir a su hija en una celda, Dogpound y Fishface obedecieron y lanzaron a Karai dentro de una de las celdas que habían al fondo de la cede del Pie, Karai cayó al suelo y luego se levantó y se acercó rápidamente a los barrotes y los sacudió
Padre… ¡No hagas esto! – dijo Karai mientras agitaba los barrotes
Tú te lo buscaste Karai… descuida te dejare salir… pero no antes de que me encargue de esas tortugas – dijo Saki mientras se daba vuelta para salir del lugar, junto con Dogpound y Fishface – asegúrense que no salga – dijo por última vez a un ninja que cuidaba la entrada de las celdas
¡NO!... Padre… ¡NO! – dijo Karai soltando un par de lágrimas mientras seguía agitando los barrotes para intentar salir
Hola saludos espero les haya gustado hasta aquí este capitulo
No sé cuándo actualice los demás capítulos creo que me voy a tardar un poquito, pero arelo posible por hacer lo rápido si :) FALTAN 4 CAPITULO PARA TERMINAR LA HISTORIA
TMNT no me pertenece pero como soy fanática me gusta escribir sobre ellos, los veré en el siguiente capítulo bye cuídense mucho :)
