Hola mis lectores, lo siento ya sé que ha pasado muuucho tiempo pero por fin, ya sin más preámbulo les traigo el último capítulo de este Fanfic sobre TMNT2012, espero les guste y bueno sin nada más que decir, comencemos

CADA QUIEN ELIJE SU CAMINO…

Eran cerca de las cuatro de la madrugada, las tortugas junto con April y Casey se habían retirado a sus habitaciones para descansar después de la larga noche que tuvieron, el ambiente era sereno y esa noche en especial parecía eterna, Karai seguía en el dojo junto con Splinter terminando de limpiar las heridas que el cuerpo de Kenji había sufrido durante la última batalla dada con Destructor, Leonardo era el único de las tortugas que decidió seguir esperando a que terminaran y poder ver a Karai

En el dojo Karai y Splinter terminaron de limpiar las heridas de Kenji, le pusieron vendas alrededor de algunas heridas y cubrieron su cuerpo con una manta blanca, dejaron su cuerpo reposando en una de las habitaciones que había en el dojo

Karai, ve a descansar querida ya es muy tarde – dijo Splinter poniendo una de sus manos sobre el hombre de ella – no te preocupes, yo cuidaré de Kenji

Karai asintió sin decir una palabra, seguía tan conmocionada por lo sucedido que no tenía ganas de opinar o hacer algo más, recogió las bandejas con agua y los trapos que utilizaron para limpiar sus heridas y salió del dojo

Leonardo estaba sentado en el sillón, los parpados le pesaban y estaba a punto de quedarse dormido hasta que escucho los pasos de alguien acercándose, sacudió la cabeza y se levantó rápidamente, respiraba tranquilo al ver a Karai aproximarse pero ella no volteo a verlo y solo siguió su camino hacia la cocina dejo las bandejas que traía en el fregadero y vertió el agua en el mismo, exprimió los trapos con sangre, los lavo y los tiró en el tacho de basura, su mirada estaba dispersa en la nada, salió de la cocina y se encontró con los ojos de Leo que la sacaron de su transe

Karai, ¿estás bien? – Leo se acercó a ella y sostuvo su mano, Karai sonrió algo cansada – si Leo, no te preocupes, solo… tengo que regresar a casa – dijo ella apartando su mano – Karai… quédate a dormir aquí – Leonardo se acercó para abrazarla, ella se separó – Leo por favor... estoy cansada, tengo que hablar con la familia de Kenji, tengo que pedir un féretro, tengo que ver la repatriación de… de su cuerpo, tengo que hacer varias llamadas… – Leonardo la besó para callarla y luego se separó un poco – tranquila Karai, te entiendo pero debes descansar – ella lo abrazó – Déjame llamar a Hiroko para avisarle de lo que pasó – Leonardo asintió – te estaré esperando – Le dio un beso en la mejilla y fue a su habitación

Karai miraba triste en la dirección en la cual Leo se había ido, se sentó en el sillón y puso sus manos en su cara, contenía las ganas de llorar y salir corriendo deseando no haber llegado nunca a Nueva York y que nada de lo que paso fuera real, pero la verdad era otra y eso le dolía

Hiroko miraba por la ventana del jet mientras se dirigía a la Ciudad de Nueva York, estaba nerviosa y por su cabeza pasaban miles de pensamientos respecto a Karai

El celular de Hiroko comenzó a sonar, ella contestó rápidamente al ver de quien era la llamada – Karai – dio un leve suspiro – ay mi niña que bueno oírte ¿todo está bien? Kenji me dijo que estabas en problemas – Karai se quedó callada por unos segundos – Karai dime algo por favor, estoy regresando a Nueva York, en un par de horas estaré allá… -Mamá… Kenji está – Karai respiró profundo y comenzó a contarle lo que había pasado a Hiroko

Oh no, tranquila mi niña, descansa por favor tú no te preocupes por nada yo me encargaré de todo – dijo Hiroko tratando de consolar a Karai – está bien, gracias madre, te veré después – Karai suspiró levemente y colgó el celular

Karai se dirigió a la habitación de Leonardo y sin hacer ruido entró, Leonardo estaba esperándola sentado en la cama cuando la vio sonrió e hizo un ademan con la mano para que Karai se acercara, ella se sentó al lado de él y lo abrazó, se recostaron juntos para poco a poco quedarse dormidos

Los primeros rayos de sol empezaron a entrar por algunas ranuras en la parte superior de las alcantarillas, aunque todos acostumbraban a levantarse temprano estaban tan cansados que simplemente se entregaron al sueño y dormían profundamente en sus habitaciones

Karai se encontraba recostada junto a Leo pero dándole la espalda, de un momento a otro empezó a sudar y quejarse en sueños – Kenji

/Kenji, por favor resiste – dijo Karai mientras abrazaba a Kenji, Kenji respiraba un poco agitado – Karai… lamento todo lo que hice mal – dijo tosiendo un poco/

/Vas a estar bien pero por favor resiste un poco – Karai comenzó a llorar, Kenji puso su mano sobre la mejilla de Karai – no llores… quiero que seas feliz no que estés triste – un hilo de sangre se deslizó sobre la boca de Kenji/

Movía la cabeza intentando despertar – Kenji…

/Kenji por favor, no me hagas esto… – dijo Karai sollozando – siempre serás el amor de mi vida… te amo Karai… cuídala Leo… – empezó a llover, los ojos de Kenji se fueron cerrando poco a poco – ¿Kenji?... no por favor no… ¡KENJI! – Karai empezó a llorar y abrazó fuertemente el cuerpo de Kenji/

Karai se levantó de golpe, respiraba agitada y sudaba frio, miró alrededor dándose cuenta que seguía en la habitación de Leonardo pero que aunque haya sido un sueño fue algo que en realidad pasó, se tocó las majillas y se dio cuenta que estaba llorando, se limpió y se levantó con cuidado para no despertar a Leo, lo miró con nostalgia y salió de la habitación sin hacer ruido

No vio a nadie en la sala ni en la cocina y supuso que no se habían despertado, se dirigió al dojo y como siempre Splinter estaba meditando desde temprano

Maestro Splinter – dijo Karai acercándose y arrodillándose al lado suyo – ¿qué pasa querida? – Dijo Splinter aún con los ojos cerrados – quisiera hablar con usted – Splinter abrió los ojos al oírla y la miró – dime Karai – ella cerró y apretó fuertemente los puños, le comentó sobre el sueño que tuvo

Estoy pensando regresar a Japón – concluyo Karai, Splinter la escuchaba atentamente – no sé cuánto tiempo tarde en regresar, después de lo anoche es indispensable que regrese lo más pronto posible – Splinter asintió – y ¿Leonardo lo sabe? – Todavía no, lo decidí esta mañana – pienso que deberías explicarle lo que pasa, y decirle las razones por la cual quieres irte, estuviste lejos mucho tiempo, en ese tiempo Leonardo estuvo mal y encontró refugio en su entrenamiento diario y en su familia, no sé cómo reaccione si te vas de nuevo por mucho más tiempo…

Las tortugas seguían durmiendo, Leonardo extendió levente su mano para intentar abrazar a Karai pero no la sentía, abrió los ojos y no la vio por ningún lado, se levantó frotándose la cara y salió del cuarto para buscarla, caminando por el lugar la encontró tomando té junto a Splinter en el dojo, no quiso interrumpir así que se dirigió al baño para ducharse

Faltaba poco para el medio día, las tortugas terminaban de alistarse para entrenar, solo por esa mañana Splinter les había dejado dormir hasta tarde, Leo salía de su habitación y terminaba de ajustarse su banda azul, sus hermanos estaban en la sala esperándolo mientras veían televisión

¿Ya estás listo hermano? – dijo Mikey viéndolo llegar, Leo asintió, todos voltearon la mirada al ver a Karai salir del dojo

Hola chicos – dijo al acercarse, ellos correspondieron – ¿Karai, te quedarás? – Dijo Leo acercándose, ella dio un paso atrás con cautela, su rostro estaba sereno – no… volveré luego tengo que ir a mi casa, por favor, disculpen las molestias – se dirigió a la salida sin despedirse de Leonardo y se fue, todos se quedaron mudos sin saber qué decir

-Ah… ¿Y eso? – fue lo único que pudo decir Mikey

EN LA MANSIÓN OROKU

Una de las sirvientas tocó la puerta de la habitación de Karai y entró, llevaba toallas y ropa limpia para Karai – Señorita Karai, la señora Hiroko acaba de llegar – dijo mientras se dirigía hacia los cajones para acomodar las prendas, Karai asintió dándole las gracias y salió de la habitación, vestía un short corto y un polo remangado hasta los hombros de color blanco y unas balerinas negras

Entiendo cómo te sientes Sonia, lamento lo que pasó, estaremos en Tokio lo más pronto posible – dijo Hiroko hablando por teléfono mientras miraba por la ventada de su habitación, se escuchó a alguien tocar la puerta – adelante – dijo ella y continuó hablando con Sonia (la mamá de Kenji, por si lo olvidaron) – Mamá – dijo Karai entrando a la habitación, Hiroko volteó a verla – Sonia te llamo luego, mi hija acaba de llegar, tranquila por favor, esta noche regresaré a Japón… y te llevaré a tu hijo – Colgó y se dirigió a su hija para darle un abrazo

En las alcantarillas los muchachos terminaban su entrenamiento

Muy bien hijos míos, descasen – dijo Splinter mientras se retiraba a su habitación, las tortugas salieron del lugar a excepción de Leonardo quien se acercó a su sensei

Maestro – dijo mientras se sentaba frente a Splinter – ¿sucede algo Leonardo? – Mantenía los ojos cerrados dándole la espalda – ¿qué hablaba con Karai temprano? – Leonardo no es correcto espiar a las personas – No los estaba espiando sensei, estaba buscándola y vi que estaba en el dojo con usted pero no me quedé a escuchar… es solo que… Karai se fue de aquí en la mañana y actuaba muy raro, similar a cuando me dijo que iba a regresar a Japón… quisiera saber qué le pasa o si a usted le dijo algo…

Splinter se dio vuelva y vio a Leo a los ojos, su mirada era triste no soportaba ver a sus hijos tristes por algo ni por lo más mínimo – Leonardo, anoche pasaron muchas cosas, el enfrentamiento más importante que hayamos tenido y que estábamos esperando, lesiones grabes en tus hermanos, la pérdida de un padre, la pérdida de un amigo… Karai estaba conmocionada por todo lo que paso y… pienso que ella debería ser quien te explique mejor lo que está pasando por su mente…

Si pero maes… – disculpen… buenos días – dijo una mujer interrumpiendo a Leonardo y caminando hacia ellos – siento interrumpirlos – era Hiroko, llevaba puesto una camisa remangada hasta los codos negra y un pantalón jean negro – Hiroko… – Ha pasado un tiempo joven Leonardo, he de suponer que usted es el maestro Splinter y padre de las cuatro tortugas, es un honor conocerlo Hamato Yoshi – él asintió cortésmente – Leonardo déjanos solo por favor – dijo Splinter, Leo hizo una reverencia y salió del lugar

Leo – dijo Donnie acercándose – hay un grupo de personas afuera de las alcantarillas – ¿Quiénes son? – Se acercaron a la entrada y Leo pudo divisar a Karai detrás de todas esas personas, no eran mucho solo 6 sujetos vestidos de negro y llevaban gafas negras, se acercó a la muchacha, los presentes no parecían sorprenderse al verlo

Karai… pensaba que no vendrías – la abrazo de sorpresa, ella correspondió – solo vine a llevarme a Kenji, no me quedaré Leo – se separaron, la notaba distante a pesar de estar presente delante de él, decidió cambiar el tema – ¿y ellos quiénes son? – nos ayudaran a llevar a Kenji, son muy discretos así que no tendrán problema alguno – Hiroko está platicando con Splinter – si… yo le pedí que me ayudara a llevar el cuerpo de Kenji… tomaremos un vuelvo mañana temprano rumbo a Japón – Leo ensancho los ojos – ¿tú también iras? Y… ¿Cuánto tiempo estarás fuera? – Karai vio alrededor, los hermanos de Leo habían salido a ver qué sucedía – creo que este lugar no es el mejor para platicar Leo

Leonardo frunció el ceño, la tomó de la mano y se la llevó ante la mirada de sus hermanos y los demás presentes – Leo suéltame… me duele

Leonardo la llevó a su habitación y cerró la puerta – ¿este es el lugar perfecto? – Dijo molesto – Leo… – dime Karai qué es lo que piensas hacer ¿piensas irte y dejarme aquí de nuevo? ¿Piensas volver en 3 años más? – Leo por favor, han pasado muchas cosas en poco tiempo – ¿acaso es por Kenji? – Leo… – Kenji no está, él murió… – Karai le dio una cachetada – lo sé, no es necesario que me lo recuerdes, murió por mí, por salvarme a mi… murió porque estaba aquí, si nunca hubiera venido a Nueva York, si me hubiera quedado en Japón él no estaría muerto – Karai empezó a derramar algunas lágrimas, Leo frunció el ceño – ¿si te hubieras quedado en Japón? ¡¿Qué?! ¿Si te hubieras quedado con él en Japón?... ¿a eso e refieres? – Leo yo no quise decir eso – ¿entonces qué quisiste decir?... está más que claro – Leo entiéndeme – es que no puedo Karai, no puedo no entiendo…

Gracias por todo Yoshi – Hiroko asintió con la cabeza, los hombres de negro pusieron el cuerpo de Kenji en una camilla de tela y lo levantaron – Karai debe hablar con Leonardo… la última vez que se fue, Leo quedó devastado ella no puede irse así como así – dijo Splinter mientras acompañaba a Hiroko y a los sujetos a la salida – mi hija está confundida, por un lado están sus responsabilidades con el Clan del pie, la empresa Oroku y por otro… – está mi hijo… – por otro lado esta su relación con Leonardo, son jóvenes estoy segura que encontraran una solución

Las tortugas se encontraban en la entrada de las alcantarillas – maestro Splinter… señora Hiroko – dijo Raphael mientras se acercaba a ellos – lamentamos lo que sucedió con Kenji – dijo Donnie, Hiroko bajó la mirada y luego se incorporó y en tono dulce y suave respondió – está bien… tal vez no podemos cambiar el pasado pero si el futuro, hay que ser mejores cada día, vivir como nos apasiona y siempre haciendo lo correcto para nunca arrepentirnos de nada, la vida nos sorprende y es inesperada tomamos nuestras propias decisiones y somos responsables las consecuencias, la memoria de Kenji vivirá por siempre en nosotros, gracias por haberlo ayudado – los muchachos asintieron con la cabeza – ¿dónde está Karai? – Dijo Hiroko buscándola con la mirada – ella está conversando con Leonardo – dijo Mikey – está bien, por favor le informan que regresé a casa y que la estaré esperando… – no se preocupe señora – dijo Raphael – cuando Hiroko estaba dispuesta a irse, Karai llegó corriendo hacia ella, tenía los ojos un poco rojos, había llorado, Hiroko la abrazó – vuelve a casa con los demás Karai, los alcanzo después – Karai asintió con la mirada y se fue con los demás ante la mirada atónita de todos – Pueden decirme ¿dónde está el joven Leonardo? – dijo Hiroko a las demás tortugas

Leonardo estaba mirando el vacío mientras estaba sentado en su cama, se cubrió la cara con las manos

Leonardo… – dijo Hiroko entrando a su habitación – Hiroko… ¿qué haces aquí? – Leo se le quedó mirando – vine con Karai a llevarme a Kenji – si… Kenji, lo sé – Leonardo creo que sabes que Karai volverá mañana a Japón conmigo – si… – bueno, viene a decirte que no la dejes ir…

Leonardo se levantó y miraba atónito a Hiroko – no entiendo… – mi hija… ha pasado por muchas cosas en su vida Leo, y pasaron años para que ella volviera a sonreír y sabes ¿cuando la vi sonreír por primera vez en mucho tiempo? – Leo negó con la cabeza – desde que te conoció, no importa lo que haya pasado entre ustedes o entre los demás… ella te ama y estoy segura que tú también la amas, no permitas que se vuelva a distanciar del mundo ni que oculte su sonrisa – sacó una cajita cuadrada y se la dio – tienes hasta mañana para decidir Leo… – Leonardo se quedó sin palabras viendo como Hiroko se alejaba

Mamá – dijo Karai al ver a Hiroko entrar a su habitación, corrió a abrazarla – ¿Dónde estabas? – tenia algunas cosas pendientes Karai, no te preocupes ya todo está listo para irnos mañana… ¿hablaste con Leonardo? – Hiroko acaricio la mejilla de Karai y puso un mechón de sus cabellos atrás de su oreja

Ay no lo menciones por favor – Karai se separó y se sentó en sofá – ¿qué sucedió? – Se sentó a su lado – terminamos… – ¿qué? – Es que… iremos a Japón, creo que él y yo estamos mejor lejos… si no fuera porque regresé aquí Kenji no… lo extraño, esto no debió suceder – ¿acaso no amas a Leonardo? Karai – si… pero él no confía en mi

Inicio del Flashback

Karai y Leonardo estaban discutiendo en la habitación de este…

Yo te amo Leo – dijo mientras intentaba contener las lágrimas – Karai, es que no entiendo tu reacción, desde que llegaste no te separaste de Kenji, pasaste de largo ignorándome varias veces – es que entiéndeme por favor… Kenji no está, Kenji murió y fue por mi culpa, lo menos que puedo hacer es estar con él hasta que esté con su familia – pero hay formas Karai, no ignorándome no haciéndome a un lado – ¿acaso estás celoso de Kenji? él no está cuantas veces te lo tengo que repetir – basta Karai, estoy harto de escuchar que él no está, porque ya lo sé, ya sé que no está, él no debió salvarte…

Karai ensanchó los ojos y se quedó pasmada – ¿qué?... – no… no quise decir eso me refiero a que… – basta Leo, si tienes razón no debió salvarme, la que debió haber recibo ese golpe fui yo… – Karai empezó a llorar – creo que es mejor separarnos… me iré mañana… y no pienso regresar – Karai yo… – no, no digas nada por favor… ya no – Karai salió de la habitación corriendo, Leonardo se sentó en la cama – ay soy un idiota…

Fin del Flashback

Así que eso paso – Dijo Hiroko mientras servía un poco de té – Leo y yo no nos entendemos… creo fue un error volver a Nueva York – Karai miraba por la ventada de su habitación hacia el jardín de la mansión – Karai… pienso que deberías reconsiderarlo, Leonardo es un buen muchacho y estoy segura que pueden arreglarlo – no mamá, esto ya no tiene arreglo – bueno hija mía, es tu vida y solo quiero lo mejor para ti y pienso que deberías arreglar las cosas con Leo – estaré en el despacho por si me necesitas, termina de empacar tus cosas – Hiroko le dio un abrazo y salió de la habitación

Karai la vio irse y luego se sentó en su sofá – Leo…

Se dispuso a continuar empacando sus pertenencias, la noche llegó y parecía que iba a llover, empezó a correr fuertes vientos que abrieron de golpe la ventada del balcón de la habitación, corrió a cerrarla, de un momento a otro las luces se apagaron – un apagón – se dijo a ella misma

Se dirigía hacia la puerta para ir a buscar a Hiroko pero las puertas se abrieron de nuevo, relámpagos empezaron a sonar y alumbrar el cielo, tenía una lámpara que funcionaba con batería encima de su tocador así que se dirigió a hacia ella y la encendió cuando se dio vuelta vio una sombra parada en la entrada de su balcón

¿Leo? – Karai se acercó – me asustaste ¿qué haces aquí? – lo siento Karai elegí el peor momento para venir – dijo Leonardo acercándose a la entrada de la habitación – ¿venir en medio de la lluvia y un apagón? Es más que obvio que si elegiste el peor momento – dijo Karai cruzando los brazos, rieron un poco – ¿qué haces acá Leo? – Karai lamento lo que pasó en la tarde, no quise decir eso en realidad… solo, lamento no haber sido yo quien te haya ayudado cuando Destructor intentó… herirte a ti – Leo no digas eso… tú luchaste con él y lo venciste, nos salvaste a todos… me salvaste a mí – pero no pude salvar a Kenji…

Karai lo tomo de la mano y lo ayudo a pasar por completo a la habitación, cerró las puertas del balcón con seguro y se sentaron juntos en el sofá – estás mojado – Karai tomó un pañuelo y secó los brazos y rostro de Leonardo – si te hubiera pasado algo… yo nunca me lo hubiera perdonado – Karai… – si tú hubieras muerto… yo no tendría fuerzas para seguir viviendo – no Karai, soy yo quien no se lo hubiera perdonado nunca ni tendría fuerzas para seguir viviendo si algo te hubiera llegado a pasar a ti… eres la mujer a la que amo – Leonardo la tomó de la mejilla – yo también te amo… – Leonardo la besó

Karai, perdóname por lo que pasó en la tarde – la abrazó – no quise ser descortés ni faltarte el respeto, Kenji nos dio la oportunidad de ser felices… no quiero echarla a perder – Kenji no solo se sacrificó por mi… sino también por nosotros te amo Leo, hagamos que el sacrificio de Kenji no sea en vano – te haré feliz… como él quería que lo fueras – Leonardo se arrodillo ante Karai, ella solo lo miraba, sacó una pequeña caja y la abrió – ¿quieres casarte conmigo? – Karai se quedó sin palabras y solo atinó a sonreír – si Leo, si quiero casarme contigo – Leonardo le puso el anillo y se abrazaron

EN JAPÓN

Familiares y amigos velaban el cuerpo sin vida de Mizuko Kenji, la madre de Kenji no se separaba del féretro de su hijo, rene la hermana mayor de Kenji estaba junto a ella en silencio, en sus ojos se notaban el pesar de haber perdido a su hermano menor

Sonia – dijo Hiroko acercándose, se abrasaron – nuevamente te expreso mis condolencias, sé que no es fácil que te separen de tu propio hijo – Hiroko, no volveré a ver a Kenji… nunca más veré a mi hijo, él quería una vida diferente… y nunca la pudo tener…

A pesar de todo Kenji amaba su familia, y estaba dispuesto a todo por ustedes… mis condolencias señora – dijo Karai mientras se acercaba – Hola Karai… ha pasado mucho tiempo – dijo la hermano mayor de Kenji, mientras la veía con cara seria pues culpaba a Karai de la muerte de su hermano

Sonia yo lamento… – no Hiroko, no tiene caso explicar lo que pasó… ya está hecho, solo quiero despedir a mi hijo – Sonia se acercó al féretro de Kenji, tenía los ojos llenos de lágrimas, Hiroko asintió y se retiró junto con Karai

EN LA MANSIÓN OROKU

No debí ir – dijo Karai mientras se cubría el rostro – tal vez, pero tenías que verlo por última vez hija – Hiroko se acercó a ella

Kenji no debió morir – no podemos seguir pesando en eso, queramos o no las cosas sucedieron así y ahora solo nos queda mirar hacia adelante, nuestro pasado nunca nos definirá, todos los días de nuestras vidas tenemos la oportunidad de empezar de nuevo y eso fue lo que Kenji hizo, te dio la oportunidad de empezar, tienes que vivir tu vida y ser feliz…

Los días pasaron, en Japón Hiroko y Karai se encargaron de poner en orden la empresa Oroku y el clan del pie, tras la muerte de Oroku Saki muchos accionistas quisieron tomar control de la compañía por encima de Oroku Karai y Hiroko no iba a permitir que eso sucediera, incluido el Clan del Pie que aunque Karai había logrado estabilizar y limpiar su reputación muchos seguían sin confiar en ella ahora que su padre no estaba con el pasar del tiempo Karai se ganó el respeto de todos y la empresa Oroku era más conocida que antes

Los días se convirtieron en meses, las cosas en Japón mejoraron para Karai y su madre

Madre, ¿me llamaste? – Dijo Karai entrando al despacho – si Karai, quería preguntarte si ya tenías todo listo para tu viaje de mañana – Hiroko puso a un lado unos documentos que estaba leyendo – Si madre… – han pasado seis meses ¿te pudiste comunicar con Leonardo? – Si, le dije que mañana regresaría a Nueva York y está ansioso por verme – si deseas puedes viajar hoy mismo – me encantaría irme lo más pronto posible… pero todavía no he visitado a Kenji, iré esta tarde – entiendo hija mía, entonces ten cuidado y avísame cualquier cosa por favor – no te preocupes madre…

Gracias por todo Kenji, haz sido para mí un gran apoyo, me hubiera gustado que tú también encontraras a alguien y fueras feliz… pero el destino tenia preparadas otros planes para nosotros – Karai estaba parada frente a la lápida de Kenji con unas flores blancas en las manos, vestía un vestido largo hasta por debajo de las rodillas de color negro, tacones negros y llevaba gafas de sol oscuras, su cabello largo hasta la cintura lo tenía suelto

Yo, no pienso volver a Japón, una vez que llegue a Nueva York comenzaré de cero con Leonardo, dejaré atrás todo… y te prometo que seré feliz – dejó las flores sobre el césped de la lápida – gracias Kenji, descansa…

EN NUEVA YORK

Estaban las tortugas y sus amigos reunidos en medio del bosque, en un campo claro decorado con flores y telas blancas, las sillas puestas en filas y columnas alrededor de la alfombra que conducía hacia una capilla pequeña hecha de flores, no muy apartado del lugar se encontraba un espacio acondicionado con sillas y mesas para los invitados junto con un gran buffet en una mesa larga decorada con telas blancas y flores, y una pista de baile en medio de todo, estaban presentes algunos de los amigos que las tortugas habían hecho a lo largo de los años

¿Nervioso Leo? – dijo Donnie acercándose a su hermano, vestía una camisa blanca hasta las muñecas y un pantalón negro

Es normal estarlo, de ahora en adelante deberá pedir permiso para salir a patrullar la ciudad – dijo Raphael y todos empezaron a reír, vestía el mismo atuendo que Donnie pero llevaba la camisa remangada hasta los codos

Leo, ya no te veremos más seguido pero si quieres pasar tiempo con tus hermanos puedes llamarnos – dijo Mikey mientras ponía su brazo alrededor de la espalda de Leo y levantando el pulgar, vestía igual que Donnie

Cálmense chicos, saben que mi familia siempre será lo más importante – dijo Leonardo sonriendo, llevaba un smoking azul y camisa blanca por debajo

Pero ahora Karai será también tu familia – dijo Casey, vestía una camisa negra con un pantalón color crema – Karai es parte de nuestra familia – dijo April sonriendo, vestía un enterizo escotado ceñido de color morado con detalles de lentejuelas alrededor de la cintura y tacones del mismo color

Todos los presentes estaban felices y ansiosos por que llegara la nueva integrante a su familia

Splinter se acercó a Leonardo y le dio un abrazo – sabía que este día llegaría pero no pensé que llegaría tan pronto, eres el mayor de tus hermanos y hoy empiezas a formar tu propio camino, pero si algún día necesitas de tu familia no importa que pase si nos necesitas siempre estaremos para ti hijo mío – Splinter miraba con gran orgullo a sus hijos – sé que un día me tocará ver a cada uno de ustedes irse de casa y recuerden que no importa que tan lejos nos separemos el uno del otro siempre estaremos cerca – los muchachos abrazaron a su padre

La tan ansiosa espera terminó, empezó a sonar música nupcial, los presentes tomaron sus respectivos lugares en las sillas, llegó un auto de color blanco que se detuvo en el otro extremo de la alfombra, los nervios de Leonardo no podían ser más evidentes pero estaba emocionado de estar ahí Splinter estaba al lado de él – este día nunca lo olvidarás hijo mío – dijo Splinter sonriendo

Del auto se bajó el chofer quien dio vuelta y abrió la puerta trasera, salió Hiroko, vestía un vestido ceñido de manga corta, largo hasta las rodillas de color negro y con detalles de perlas en la cintura con tacones negros, sonrió a los presentes y agachó la mirada saludando, se hizo a un lado de la puerta y el chofer ayudó a bajar a Karai, los presentes sonrieron de la emoción, llevaba puesto un vestido blanco de escote corazón ceñido hasta la cintura y una falda voluminosa, un ramo de flores blancas y azules, collar y aretes de perlas, maquillaje sencillo, zapatos de tacones blancos, su cabello estaba sujeto en moño hasta la altura de la coronilla la cual estaba sujeta un velo largo que arrastraba al caminar

Karai miraba a Leonardo parado al otro extremo de la alfombra y caminaba hacia él, de los ojos azules de Leo estaban por salir algunas lágrimas, tanto habían esperado por ese momento, y ahora por fin la espera termino, muy pronto Karai sería suya y él sería de ella para siempre

Hiroko le entregó a Leonardo la mano de Karai – Leo, hoy te entrego a la persona más importante para mí, espero sean muy felices juntos – Leo sonreía y asintió, volteo a ver a Karai – te amo mi niña – le dio un beso en la frente y se colocó al lado de la novia

Leonardo y Karai se miraban fijamente, después de tantos meses separados hoy no solo se encontraban de nuevo, sino que también se iban a unir ante todos sus seres amados

Hijos míos – comenzó a hablar Splinter – estamos reunidos aquí para unir a Hamato Leonardo y Oroku Karai, ellos nos enseñaron que el amor está por encima de todo…

Las palabras de Splinter pasaron a segundo plano, Karai y Leonardo no dejaban de mirarse, estaban realmente felices de volver a verse – estás muy hermosa – dijo Leonardo en un susurro que Karai alcanzó a oír – gracias Leo, te he extrañado mucho – dijo ella mientras sonreía emocionada – yo también te he extrañado, estos meses sin ti fueron muy difíciles, solo esperaba que llegara este día para estar contigo, pronto serás mía – Leonardo tomó a Karai de la mano

Siempre he sido tuya Leo – Karai apretó la mano de Leonardo – te amo… – yo te amo más…

Hamato Leonardo – la voz de Splinter los sacó de sus transe – ¿aceptas a Oroku Karai, para amarla, respetarla y serle fiel hasta que la muerte los separe? – Hiroko le alcanzó a Leonardo la argolla, él besó la mano de Karai y le puso la argolla en el dedo – acepto…

Oroku Karai – dijo mirándola – ¿aceptas a Hamato Leonardo, para amarlo, respetarlo y serle fiel hasta que la muerte los separe? – Hiroko le dio una argolla, Karai se lo puso a Leonardo y entrelazó sus manos – acepto…

Los declaro, tortuga y mujer, Leonardo puedes besar a la novia – dijo Splinter culminando la ceremonia, Leonardo tomó del mentón a Karai y la acercó a él para darle un tierno beso, los presentes aplaudieron, caminaron por la alfombra para ir a la recepción, los presentes les lanzaban pétalos de flores azules y blancas

Llegaron a la recepción y ocuparon sus asientos, algunos presentes conversaban entre ellos y otros se acercaban a felicitar a los recién casados

Felicidades Leo – dijo Raphael mientras abrazaba a Leonardo y a Karai – espero sean muy felices

¿Y ya pensaron en donde van a vivir? – dijo April mientras los abrazaba de igual manera

En el penthouse de uno de mis edificios frente a Central Park – dijo Karai sonriendo

¿Un penthouse? – Dijo Casey – ¿puedo vivir con ustedes? – dijo en tono burlón y los presentes rieron

Felicidades chicos, espero que su nido de amor pronto nos dé sobrinos – dijo Mikey e hizo sonrojar a los recién casados – aunque creo que eso será difícil… digo, para una tortuga y una humana…

No exactamente Mikey – dijo Donnie – en realidad tenemos algunos genes de los humanos así que… no sería sorpresa si es que un día nos dicen que seremos tíos – Donnie hizo sonrojar aún más a los esposos – ¿Y cómo sabes tú eso? – dijo Raph cruzando los brazos, Donnie se sonrojo – eh… bueno… siempre es bueno saber – dijo nervioso viendo a April, ella sonrió y le dio un ligero golpe con el codo

¿Ustedes no piensan casarse? – Dijo Mikey mirándolos – sí, pero todavía no hemos hablado mucho de eso Mikey – dijo April sonriendo y tomando de la mano a Donnie

Hiroko y Splinter se acercaron a los novios, los felicitaron y desearon los mejor, la ceremonia continuaba, llegó el tiempo de botar el ramo de flores y la afortunada en tomarlo fue April quien sonrió emocionada, la noche llegó y los recién casados fueron invitados a acercarse a la pista de baile, Leonardo le extendió la mano a Karai y ella lo tomó, empezó a sonar la música

I found a love for me
Darling just dive right in
And follow my lead
Well I found a girl beautiful and sweet

I never knew you were the someone waiting for me
'Cause we were just kids when we fell in love

Caminaron hasta llegar a la pista de baile, Karai puso sus abrazos alrededor del cuello de Leo y él puso sus manos en sus caderas, los presentes los miraban con una sonrisa tierna, eran felices por ellos, y les deseaban todo lo mejor del mundo, Splinter y Hiroko recordaban a sus hijos cuando eran pequeños y como tan rápido pasó el tiempo

Not knowing what it was
I will not give you up this time
But darling, just kiss me slow, your heart is all I own
And in your eyes you're holding mine

Se miraban fijamente y el mundo dejó de existir en ese momento, solo les importaba que por fin estuvieran juntos y que nadie les iba a separar

Baby, I'm dancing in the dark with you between my arms
Barefoot on the grass, listening to our favorite song
When you said you looked a mess, I whispered underneath my breath
But you heard it, darling, you look perfect tonight

Leonardo juntó sus frente con la de Karai la besó en señal de que siempre la cuidaría y que la protegería, no importaban que problemas pudieran venir, estaría para ella, y sabía que ella estaría para él y que juntos encontrarían una solución para todo

Well I found a woman, stronger than anyone I know
She shares my dreams, I hope that someday I'll share her home
I found a love, to carry more than just my secrets
To carry love, to carry children of our own

Leonardo dio algunas vueltas a su amada, la cargó de las caderas, la mirada deslumbrado por su belleza, podía jurar que nunca existiría una mujer más bella que ella y que no habría alguien más afortunado que él por haberla encontrado en su vida, Karai no dejaba de sonreír, no eran necesarias las palabras para expresar cuan feliz estaba en ese momento

We are still kids, but we're so in love
Fighting against all odds
I know we'll be alright this time
Darling, just hold my hand
Be my girl, I'll be your man
I see my future in your eyes

Karai recordaba cómo conoció a Leonardo, y si bien es cierto hubo un tiempo en el que la idea de venir a Nueva York le desagradaba mucho, no contaba con que lo conocería y quedaría encantada al ver sus hermosos ojos azules, realmente al verlos sentía una paz extremadamente grande

Baby, I'm dancing in the dark, with you between my arms
Barefoot on the grass, listening to our favorite song
When I saw you in that dress, looking so beautiful
I don't deserve this, darling, you look perfect tonight

Leonardo besó los labios de Karai y ella correspondió, estaban seguros de que querían ser parte del otro para siempre y ahora lo serían, estarían juntos y formarían sus propios caminos, después de todos aprendieron mucho uno del otro y del tiempo en el cual estuvieron juntos y separados

Baby, I'm dancing in the dark, with you between my arms
Barefoot on the grass, listening to our favorite song
I have faith in what I see

Leo… te amo – dijo Karai con una sonrisa mientras seguía bailando con su amado – Leonardo le dio un beso en la frente – soy afortunada, después de todo, me enseñaste a amar – yo soy el afortunado por tener tu amor Karai… eres el amor de mi vida

Now I know I have met an angel in person
And she looks perfect

Se besaron nuevamente y se detuvieron en medio de la pista, los presentes los aplaudieron y les lanzaron pétalos de rosas

I don't deserve this
You look perfect tonight…

FIN.

Gracias a todos los que siguieron esta historia, yo sé, ha pasado mucho tiempo pero siempre quise que tuviera un final, pasaron muchas cosas en todo este lapso que me evitaban subir este último capítulo, pero hoy por fin llegó a su final esta historia, de verdad mil gracias por haber esperado pacientemente a leer el ultimo capitulo. Sé que fue un poco larga pero habían algunas cosas que contar y traté que fueran lo más breves posibles.

Besos, abrazos, muchas bendiciones y éxitos para todos ustedes.