Pacifica abrió los ojos lentamente, quitándose las colchas… cuando se dio cuenta de que se encontraba en la cama, se levantó un poco extrañada de esto ya que la noche anterior habían decidido dormir en el sofá solo para evitar alguna pregunta indiscreta o alguna mirada de los niños. Se preguntó que pasaba hasta que la puerta del baño se abrió dejando pasar a Dipper ya completamente vestido, se acercó a ella dándole un beso corto en los labios y se sentó en la orilla de la cama.
-Ya empezaba a pensar que tenía que despertarte con cañones.
-Si… creo que dormí mucho
Pacifica dio un gran bostezo y después estirándose se dejó caer en la cama.
-Hacía años que no podíamos dormir hasta tarde… jajajaja Dipper…
Rio cuando Dipper empezó a acariciar su estómago sobre la sabana que aun la cubría, pero después de unos momentos este se levantó.
-Bueno cariño, creo que tengo que volver con los niños solo vine a bañarme y cambiarme
-¿Cambiarte?
-Si… ¿recuerdas esa camisa verde limón que tanto odiabas? Bueno no quedo en condiciones de volver a usarse
-Cielos… ¿Quién fue para pagarle?
-Mandy.
-Buena chica.
-Te esperare afuera.
Pacifica asintió con la cabeza sentándose en la cama y después de unos segundos, abrió un cajón del buro y saco el saquito lleno de piedras preciosas, se había quedado decidida a llevarlo consigo todo el día pues Preston probablemente le había visto tomarlas y quería evitar problemas, cuando le llego una súbita preocupación. Ahora que su padre había visto el primer tesoro probablemente seguiría a los Pines en sus investigaciones, esperando a que encontraran otro en su siguiente punto, algo que según la frecuencia con la que Dipper le llevaba fortunas en oro y joyas a la casa era bastante probable, pero eso significaría que tendría que hacer algo para que no se mataran… ya pensaría en eso después.
Los niños corrían por una zona de juegos que tenía el hotel, jugando con otros niños que habían encontrado en el lugar y al parecer ya los conocían de el crucero, Dipper desde una banca los vigilaba de reojo, mientras en sus piernas tenia abierto un libro, cuando una sombra tapo las letras, no se sorprendió al encontrar a Noroeste cuando levanto la vista.
-¿Qué lees chico? ¿Algo interesante de esta zona?
Dipper sonriendo un poco burlón solamente cerro el libro y le mostro la portada de "Estudio en Escarlata" de Arthur Conan Doyle. Preston lo miro con una ira mal disimulada.
-Creí que estabas haciendo algo de provecho, con razón mi hija se esta decepcionando de ti.
-Sepa que precisamente estamos haciendo este viaje para descansar… no para hacer nada "de provecho".
-Quizás tu no, pero se que el loco de tu tío trama algo… sabes que tan fácil seria para mi arruinar todo su numerito.
-Lo sé, sería tan fácil como renunciar a todo lo demás que pueda robar en el siguiente punto. Y si, nos dimos cuenta
Agrego antes de que Preston, furioso, negara algo.
-Así que usted decida qué es lo que quiere… realmente no es mi problema, no tengo que ver en lo que hace mi tío aquí. Si quiere saber o involucrarse en algo con el, puede ir a buscarlo a la selva.
La cara de horror de Preston fue suficiente para que Dipper confirmara que no había riesgo por ese lado.
-O tomar todos los paseos a pie que harán, hoy tendremos otro, en la siguiente isla otros dos… no se cuántos eran en la tercera… pero es lo que más oportunidades le da de encontrarlo… bueno debo irme. Niños vamos a comer.
Dipper paso al lado de Preston haciéndoles señas a los niños, tan pronto se alejó, la esposa de Preston se acercó de inmediato.
-¿Qué te dijo? –Priscilla-
-Tendremos que tomar todos los paseos a ruinas que se harán en el viaje…
-Bueno entonces… querido…
-¿Si?
-El siguiente paseo empieza en 10 minutos.
Preston volteo a verla con un preocupante tic en el ojo.
-¿Y apenas me lo dices? ¿Traes las bolsas que te pedí?
-Si.
-Bien, ¡vámonos!
Sin escuchar más, la tomo del brazo jalándola hacia afuera del hotel, de lejos Dipper los miraba con una sonrisa maliciosa cuando alguien lo abrazo desde atrás susurrándole sobre su hombro.
-Bu…
Dipper volteo y le dio un corto beso a Pacifica tomándola de la cintura.
-¿Puedo saber que veías con tanto antes?
-Ha, solo veía a tus padres.
-¿A mis padres?
Pacifica miro sobre el hombro de Dipper y alcanzo a ver a Preston y Priscilla desaparecer entre los arbustos.
-¿Pero que?... van a meterse a otra exploración o algo así ¿verdad?
-Es posible, pero no te preocupes.
-¡TIA!
-¡NIÑOS!
Los tres niños pasaron como relámpagos al lado de Dipper y Pacifica, al voltear se encontraron con Wendy que abrazaba a los tres niños con fuerza, levantándolos sin el menor problema, junto a ella venían Mabel, Stan y Ford.
-¿Pero qué hacen aquí?
-Hola hermanito, venimos a quitarte a la plaga de encima –Mabel.
-Hola fenómeno, creí que estarían aun perdidos en la selva.
-Si pero tío Ford dice que no hay interés en ya en las ruinas que quedan así que no necesitamos ir.
-Bueno pero creo que mejor hablamos en la comida, pensé que vendrían –Dipper.
-¿Seguro? –Mabel.
-Es buena idea, después de todo la fenómeno parece un costal de huesos.
Mabel inflo las mejillas molesta pero los siguió mansita con sus tíos y Wendy detrás, Dipper los guio hacia un balcón privado donde había una mesa puesta para varias personas.
-Si sabias que vendrían –Pacifica.
Todos se sentaron empezando a comer, pero Pacifica se veía aun un poco sorprendida.
-¿Ocurre algo cariño? –Dipper.
-Si… bueno no es que me moleste comer con tu familia pero ¿No estaban investigando las ruinas?
-Ha eso, seis dedos dijo que ya no era necesario –Stan.
-Así es, veníamos a buscar la parte de una reliquia y la encontramos ayer, era el objetivo de nuestra investigación. A decir verdad, entramos por un camino oculto y no tenía idea de que sería el templo que visitaran el primer día, solo sabía que uno de los dos templos la contenía.
-Entonces… ¿Dónde se quedaran o que harán ahora?
-Bueno aun no podemos regresar así que pasaremos la noche en el campamento, pero vinimos a pasear un rato… -Ford gruño- vine a pasear un rato, no podemos seguir la investigación en el campamento y tío Ford no empezara –otro gruñido de molestia- no empezara ninguna otra para pasar el día, así que lo tenemos libre.
-¿Y todas sus armas y equipo? Esas cosas no son baratas… -Pacifica.
-No lo son así que las dejamos dentro del templo, detrás de una de las entradas secretas, las recogeremos mañana antes de irnos, nadie ha entrado ahí en siglos así que no pasara nada. –Wendy.
-Bueno… entonces creo que sería bueno que recorrieran el pueblo con los niños y…
Pacifica sonrió pero de repente se puso roja, imaginándose a los niños llegando tempranos y encontrándolos haciendo el…
-Y nosotros iremos con ustedes si… para este… darles un recorrido…
Todos se le quedaron mirando a Pacifica que se puso colorada y solo bebió un sorbo de agua, pero debajo de la mesa noto como Dipper tomaba su mano y la apretaba suavemente.
-Suena bien, además hay un lugar que quiero mostrarte tío.
-Bueno iremos acabando de comer –Ford.
Mabel abrió la boca para decir algo pero después la cerro, podía decir por enésima vez que ese viaje era para que esos dos estuvieran a solas pero de todos modos ya los habían puesto de niñeros así que mínimo hasta llegar al barco, no podrían darles su espacio.
-Por cierto, chico, ¿Donde están los locos de tus suegros? –Stan.
-Fueron a tomar el… tour… -Pacifica.
Stan y Pacifica se miraron y después ambos empezaron a reír.
-¿Nos estamos perdiendo de algo? –Mabel.
-¡Si! Esos dos no irán a ese tour para visitar las ruinas, irán para buscar tesoros y no hay ninguno ahí ¿no es cierto seis dedos?
-Bueno según mis investigaciones no, solo hay un montón de túneles que los guiaran en círculos durante horas
Al escuchar eso todos rieron, todos excepto Ford que seguía sin encontrarle lo gracioso.
En el templo, el guía hablaba sobre la arquitectura del lugar y como ese templo parecía ser una copia del anterior, a una corta distancia del resto de los turistas, Preston y Priscilla solo esperaban a que se alejaran.
-Qué raro, ni nuestra hija ni ese mocoso vinieron al paseo
-Si, esto es preocupante… una Noroeste no debería dejar escapar la oportunidad de un tesoro, cada vez me preocupa más.
-¿Y que haremos?
-Seguiremos con el plan cuando volvamos al crucero mientras tanto… veamos era por aquí…
Preston se acercó a una pared y empezó a palpar su superficie hasta que una piedra se hundió y se rebeló una entrada idéntica a la del templo anterior se abrió, ambos entraron y tan pronto lo hicieron la puerta se cerró tras ellos, Preston saco una linterna de su bolsillo revelando un oscuro pasillo.
-Debe ser por aquí… vamos.
-Adelante y no quiero quejas sobre tus pies.
-No habrá esta vez cariño.
Preston volteo a ver a su esposa, luego al suelo y se dio cuenta de que no traía tacones, volteo a ver a su mujer que solo se encogió de hombros. Preston la miro con una cara de decepción pero no dijo nada, solo empezó a caminar buscando el tesoro.
En el pueblo, los niños jugaban con Mabel que como siempre parecía tener más energía que los tres juntos, los adultos iban detrás, conversando mientas Ford miraba la figura de madera que Dipper había comprado el día anterior.
-¿Entonces en esa tienda encontraste esto? –Ford.
-Si, pero esta figura la vimos en el templo que encontramos hace unos meses, ¿Cómo llego aquí? No es una falsificación.
-Claro que no, además aunque lo fuera ¿Cómo la vieron para construir la falsa? Fuimos los primeros en entrar en más de 500 años. Tenemos que ir a esa tienda –Ford.
-Claro que iremos esa vieja aun me debe dinero –Pacifica.
Dipper suspiro resignado al ver la cara de ira de Pacifica, los niños voltearon a verlos de inmediato
-¿Vamos a ir a la tienda de ayer?
-¡Siiii! ¡Quiero comprar otra pistola!
-¿Pistola? –Wendy.
-¡Vamos!
Los 3 salieron corriendo hacia el edificio con Mabel detrás, de repente se detuvieron mirándolo, Mabel volteo a ver a los demás que aún no llegaban.
-¿Seguro es esta? –Mabel.
-Claro que si fenómeno.
Señalo la tienda y cuando se acercaron se dieron cuenta que estaba abandonada, las ventanas no tenían rejas ni cortinas y a través de estas se veía todo totalmente vacío. Pacifica miro a Dipper sin comprender, iban a dar media vuelta cuando.
-Listo, adentro todos.
-¿Pero que hace?
Pregunto extrañada y enfadada, Stan había abierto la puerta y ahora todos entraban a la tienda, Pacifica lo miro con cara de enfadada… pero igual se metió tras ellos, finalmente entro Stan que volvió a cerrar mientras Ford corría las cortinas y encendía las luces.
-Bueno definitivamente este lugar estaba ocupado ayer
Ford miraba las marcas del suelo, donde se veía claramente las huellas de los muebles, Pacifica vio los estantes empotrados en las paredes donde apenas el día de ayer habían estado las figuras cuando se detuvo al notar algo en el suelo.
-Y al parecer no era tan valiosa, la dejaron tirada.
-¿Qué cosa?
Le paso una figura que acababa de recoger a Dipper, esta era tallada y se veía antigua como la que había comprado, Dipper la examino un momento.
-Es falsa
-¿Como?
-Sí, no es como la que compramos es una réplica.
Ford se acercó a verla y asintió con la cabeza.
-Es como si hubieran tomado la original para sacar copias y luego esta se revolviera, pero ¿para que querrían hacer algo así? Si podían hacer cosas tan convincentes, no necesitaban el modelo de algo real.
-Seis dedos acá hay algo mas.
-Niños vengan acá
Wendy y Mabel siguieron a los niños al segundo piso mientras Stan esperaba a los demás al lado de la pared, cuando se acercaron este golpeo la pared y el sonido de algo hueco les llego de inmediato, palmo un momento esta y deslizo un panel de madera, revelando una caja fuerte.
-Definitivamente el no vuelve a pisar mi casa –Pacifica.
-Vamos, si quisiera robar la caja fuerte que tienen en su recamara detrás del retrato de su boda lo hubiera hecho hace años.
Stan tanteo con la caja fuerte mientras hablaba hasta que esta se abrió, en la caja no había nada excepto…
Wendy y Mabel llegaron al segundo piso de la tienda donde los niños corrieron a ver lo que parecía ser un bote viejo de piratas, pero se quedaron quietos con una cara de decepción al ver el segundo piso vacio.
-¿Por qué esas caras niños? –Wendy.
-Queríamos mas armas, había pistolas, balas de cañón, monedas de oro, mapas del tesoro.
-Bueno, pero lograron comprar algo ¿verdad? Tienen suficiente para jugar en el barco a encontrar el tesoro cuando volvamos. Vengan, vamos a la playa y ahí podemos jugar, les comprare una pelota –Mabel.
-¡Si!
Los niños tomaron a las dos chicas de las manos jalándolas emocionados, pero al bajar las soltaron de inmediato al ver lo que Dipper, Stan y Ford tenían en las manos.
-¡Los mapas del tesoro! –Hugo.
-Mapas? Estos son solo menús de restaurantes –Ford.
-Si tío, compramos muchos la última vez que vinimos, dicen donde está el tesoro de los piratas mira.
Volteo el menú y les enseño un mapa en el que se veía el templo y un camino a seguir, en eso Pacifica se golpeó la frente.
-¡Eso es lo que tanto me molestaba! ¡El tesoro de los piratas!
-El tesoro se fue niña ¿Qué no recuerdas? –Stan.
-No se fue, ¿No les parece muy extraño que los piratas colocaran un tesoro exactamente en el centro del templo, encima de una trampa sin activar, camuflando lo único que tenía un valor real? No… ese tesoro no fue puesto ahí por ellos.
Pacifica saco de su bolso una moneda, tirándosela a Ford.
-¿O me dirá que ya usaban las monedas asi en esa época?
Ford miro la moneda con los ojos muy abiertos, era una ficha de casino, dorada. Comprendiendo finalmente lo que Pacifica quería decir, todo eso había sido un montaje, una distracción, Ford saco de su bolsillo el pequeño contenedor donde había guardado la joya y lo abrió, examinándola.
-Tan… tan bien es falsa... tenemos que volver al templo
-¿Eso significa que todas las joyas que me robe de ese lugar lo son? –Stan.
-No, esas si eran reales, me asegure, pareciera que parte del tesoro es real y parte falso. –Pacifica.
-Tenemos que volver al templo ahora mismo –Ford.
-Espera tío… quizás…
-¿Quizás?
Dipper saco la figurita que había comprado en la tienda y su navaja, con esta empezó a raspar con cuidado la figura que compro el día anterior hasta que un fuerte resplandor surgió de esta, Ford de inmediato se la quito de un manotazo, la pequeña figura cayó al suelo con el resplandor apuntando al suelo.
-Pero que rayos…
Pacifica se inclinó junto a la figura, el suelo debajo de esta creaba ondas como si fuera líquido y no algo sólido, Ford tomo el contenedor de metal y sus pinzas, con cuidado volteo la figurita y después de batallar un poco saco la gema de dentro de esta y la guardo, cerrándola.
-Bueno eso resuelve nuestro problema -Mabel.
-No, mi trabajo se acaba de hacer mucho más difícil, ya que esto prueba de que hay alguien intentando detenernos.
Pacifica no dijo nada, solo se dio media vuelta caminando hacia la puerta rápidamente, Dipper solo la miro un segundo y la siguió.
-¿A dónde van? –Mabel.
Pacifica se dirigio rápidamente hacia el templo mientras sacaba su celular y trataba de llamar a su padre, pero no contestaban. De repente escucho algo y volteo viendo que Dipper iba tras ella.
-Mis padres pueden…
-Lo se, voy contigo.
Pacifica se sonrojo un poco, sonriéndole y después ambos salieron corriendo hacia el templo.
En el templo, Preston y Priscilla caminaban sin rumbo, el lugar era un verdadero laberinto. De repente, Preston se detuvo.
-Este sitio, pasamos por aquí hace un rato.
-¿Estás seguro?
Preston ilumino al suelo donde había una roca triangular.
-Si, bastante seguro, esta cosa ya la había visto.
-Pero… ¿entonces nos perdimos?
-Si y tampoco parece haber algo de valor en el templo, no siento nada raro.
-Entonces eso fue una pérdida de tiempo... vamos demos media vuelta quizás…
En el momento en que Priscilla volteo, viendo como se cerraba el camino por el que habían venido.
-¿Pero que?
-¿Qué ocurre?
-El camino, mira.
Preston iba a voltear cuando el suelo comenzó a temblar debajo de sus pies.
-¿Ahora que pasa? –Priscilla.
-No sé pero creo que esto me parece conocido no se por…
Una enorme sombra aterrizo frente a ellos, Preston ilumino con su linterna a un jaguar de roca.
-¡Si! ¡Sabía que había un tesoro también aquí si no esto no estaría! Y tu no me creías Pri… ¿He?
Volteo solo para ver como Priscila ya iba a más de 20 metros corriendo como si no hubiera mañana, Preston escucho el rugido del jaguar detrás de él y salió corriendo, rápidamente dándose cuenta de algo, el había pensado mucho en el tesoro pero nada en las trampas y no traía nada que pudiera defenderlos de estas.
Ford y Wendy llegaron al campamento donde Ford de inmediato abrió su computadora mientras Wendy tomaba su arma.
-Bueno ¿Qué tanto encontrare ahí?
-Sin duda habrá algún tipo de trampa, pero eso no es lo importante, lo importante es que ese lugar es como un laberinto, no estaba echo para guardar nada importante, era solo una distracción… pocas trampas pero
-Un camino difícil que separara a quienes estén adentro y los retrasara.
-Exacto, le envié a Dipper un mapa aproximado del lugar, te lo enviare a ti también.
Wendy asintió y fue corriendo hacia el templo, pensando que jamás habría pensado en que tendría que salvarle la vida a Preston Northwest, tan centrada estaba en esto que no se dio cuenta de que alguien la seguía.
Pacífica y Dipper llegaron al templo y se detuvieron al ver como el guía aún estaba hablando con la gente antes de empezar a entrar al templo, Dipper puso la mano sobre el hombro de su esposa, que se movía nerviosa.
-Tranquila, que si saben que algo paso no nos dejaran entrar a buscarlos, querrán ir por ayuda y será tiempo perdido.
-Lo se pero… ¿Que tanto tardan en empezar estas cosas?
Dipper tomo su mano apretándola, Pacifica volteo a verlo.
-No te preocupes, estarán bien, lo prometo, los encontraremos.
Pacifica asintió, poniéndose muy colorada, era verdad que sus padres hacían todo lo posible por amargar su vida pero no por eso dejaban de ser sus padres, Dipper era la única persona que comprendía esto. Finalmente el grupo entro al templo, los siguieron con cuidado y finalmente, el grupo desapareció, Dipper se acercó a una roca, la movió con cuidado y revelo una entrada igual a la del templo anterior, ambos entraron cerrando detrás de ellos. Cuando entraron la salida se cerró tras ellos, Dipper saco una lámpara.
-¿Dónde pueden estar?
-No lo
-¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Ambos voltearon a ver al túnel, Pacifica estuvo a punto de salir corriendo hacia donde se escuchaba la voz cuando Dipper la sujeto del brazo.
-Espera, no debemos separarnos.
-Pero mis padres
-Lo se, pero si nos precipitamos solo conseguiremos perdernos nosotros y… esto será mas difícil de lo que pensé, mira.
Pacifica volteo y alcanzo a ver como la pared se movía, cerrando la entrada por la que había estado a punto de pasar pero revelando otra, un túnel diferente, Pacifica comprendió que de haber salido corriendo como quería, en ese momento se hubiera perdido por completo, ni siquiera llevaba una linterna como lo había echo Dipper. Este la tomo de la mano.
-No te separes, iremos lo mas rápido que podamos pero hay que tener cuidado.
-De acuerdo.
Caminaron por el túnel que acababa de abrirse, sin que ninguno de los dos supiera si este era el que habían tomado Preston y su esposa, a cada momento Pacifica esperaba oír sus voces o ver sus siluetas a lo lejos o tan siquiera el destello de una luz, pero no pasaba nada. Llegaron a una bifurcación pero Dipper después de ver las paredes escogió un camino sin apenas detenerse, Pacifica comprendió porque cuando justo cuando acabaron de pasar la entrada se movió, Dipper quería que avanzaran lo más rápido posible para evitar quedar atrapados, así que Pacifica lo tomo de la mano y acelero el ritmo, hasta que de repente lo jalo.
-¡Espera!
Dipper, concentrado solo en el camino, casi cayo encima de la joven cuando esta lo jalo, pegándose mucho a ella, Pacifica se puso roja pero le sonrió alejándose un poco de el, Dipper al parecer record la situación en la que estaban cuando agito la cabeza.
-¿Qué sucede amor?
-Mira esto.
Pacifica le señalo una roca, que tenía un dibujo, Dipper se acercó a verla extrañado.
-Ese dibujo es el que Mabel piso en el otro templo, ¿Recuerdas? Dijo que sintió que este se hundía y después ese gigante empezó a seguirlos, si mis padres tomaron este camino seguramente la activaron.
-Y entonces si lo presionamos de nuevo debería detener la trampa… si puede ser pero…
Dipper puso la mano sobre la roca pero sin presionarla.
-Pero también puede ser que activemos otra trampa... ¿Qué piensas?
-No lo sabemos y yo… solo…
-Quieres tomar el riesgo, ¿verdad?
Dipper sin decir más presiono la roca, esta se hundió unos centímetros y el lugar tembló por unos segundos, cuando paro, vieron como una pared se detuvo a medio abrir, Pacifica y Dipper se sonrieron.
-Ahora será mas fa…
-¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
El grito les llego desde la apertura que tenían enfrente así que ambos salieron corriendo.
Preston y Priscilla escapaban del jaguar de roca, se habían mantenido juntos de puro milagro mientras a su alrededor los túneles se cerraban y abrían de forma aleatoria hasta que la trampa se apagó, pero ahora todas las entradas estaban a la mitad y eso…
-¡Vamos pasa!
-¡No entro!
-¡¿Y ya me crees que subiste de peso?!
Pregunto Priscilla mientras jalaba a Preston lo más fuerte que podía, detrás de el la estatua se acercaba rugiendo, Preston al verla pego un grito pero Priscilla finalmente logro jalarlo y ambos cayeron al suelo, la pared tembló cuando la estatua choco contra esta y una gran zarpa entro por está lanzando golpes intentando alcanzarlos, ambos retrocedieron cuando la zarpa salió. Se escuchó un rugido y vieron un fuerte resplandor, luego solo silencio.
-Ve a ver… -Preston-
-¿Qué? Claro que no, ve a ver tu…
-¿Estás loca mujer? Esa cosa podría matarme.
Priscilla lo vio con una mirada asesina que hizo que Preston empezara a sudar.
-Bue… bueno iré a…
-¡Así que aquí están!
-¡Ha!
Preston pego un brinco y volteo muerto de miedo, para encontrarse con el rostro de Pacifica que los miraba a través del túnel.
-¿hija? –Priscilla.
-¿Qué haces aquí?
-Los buscábamos… si Dipper, son ellos.
-¿También viene ese mocoso?
Pacifica se alejó de la apertura y después de un poco de trabajo Preston logro pasar, Priscilla lo siguió y al salir se encontró con su marido estático, miro al frente… y se quedó igual al ver a Pacifica colgada del cuello de Dipper y dándole un intenso beso, se separaron pero la mirada de ambos dejaba muy en claro lo que harían tan pronto estuvieran solos. Voltearon a verlos como si se sorprendieran de tener público y Pacifica enrojeció un poco.
-Creí que no podían salir de ahí…
-No… no podíamos pero… ha… Tu diles querido…
Preston agito la cabeza, pero para alivio de Pacifica no menciono lo que acababa de ver.
-No podíamos por ese monstruo que nos tenía prisioneros, ¿Dónde está?
-¿Se refieren a esto?
Dipper saco el puño de su bolsillo y al abrirlo, revelo al jaguar de roca ahora el tamaño de un insecto, uno con mala leche pues aun de ese tamaño les rugía pero sin intentar atacarlos.
-Bueno, no importa… ¿así que vienen por el tesoro? –Preston.
-No, no nos interesa, estamos explorando el lugar. –Dipper.
-Si claro, ustedes dos solos.
-Es un viaje romántico papi, se supone que estaremos mucho tiempo los dos solos.
Pacifica dijo eso mientras se abrazaba del brazo de Dipper, haciendo que Preston se enfureciera aún mas.
-No… están aqui… por el tesoro… yo te conozco Pacifica.
-¿Ha si?
-Si, seguramente nos están siguiendo por que no saben cómo encontrarlo ustedes mismos, quieren todo para ustedes.
-No nos interesa ningún tesoro, si quieren lo probaremos –Dipper.
-¿Ha si? ¿Como?
-Lo encontraremos para ustedes, no tomaremos un centavo.
-Cariño… que…
-Pero…
Dipper se soltó con cuidado del abrazo de Pacifica y se acercó a Preston que contra su voluntad retrocedió un poco, intimidado por la mirada de este más aun que por la de Pacifica enojada.
-Vamos a buscar ese tesoro para ustedes, lo encontraremos y se lo llevaran todo, yo mismo les ayudare pero… -La mirada de Dipper se volvió dura- Va a dejarnos a mí y a mi esposa tranquila en este viaje.
-Y… yo… yo… de acuerdo… -Preston tosió- tienes un trato, encuentra e… eso y ya… ya no haremos nada… ¿Bien?
-Bien. Debemos seguir por el túnel de la izquierda.
Preston asintió y empezó a caminar rápidamente por este, Priscilla lo siguió sin voltear a ninguno de los dos hasta que alcanzo a Preston.
-No vas a cumplir lo que dijo verdad
-Si nos entrega el tesoro si… después de todo es más fácil mover ese dinero que sacarle al nuevo marido de nuestra hija… si… si es más conveniente…
Preston apretó el paso queriendo evitar que Priscilla viera lo asustado que estaba.
Dipper los vio desaparecer por el túnel sin preocuparse, si lo que creía era correcto, ese túnel avanzaría un buen trecho en línea recta, trago saliva esperando el regaño de Pacifica ya que normalmente esta no quería que interviniera en la relación que tenía con sus padres pero para su sorpresa, la joven se acercó, lo tomo de la camisa y le planto un intenso beso en los labios. Dipper la abrazo cuando esta rompió el beso con la respiración agitada.
-Y eso…
-Solo… yo… ha… ¿te he dicho que te amo?
Pregunto la chica suatamente roja, Dipper la pego más a el y ambos se miraron a los ojos y justo cuando de nuevo iban a besarse.
-Hey, ¿Dónde están ustedes dos?
Se separaron un poco y Pacifica negó con la cabeza y con aire resignado.
-Vamos, antes de que alguno se mate…
-Si, creo que si…
-Por cierto Dipper… yo… gracias… son odiosos pero son mi…
-Son tan bien mi familia, los acepte cuando me case contigo, ¿recuerdas?
-Si… pobre de ti…
-No creo eso, algún defecto debías tener.
Pacifica lo miro sonriéndole y tomando su mano caminaron al interior del túnel, no tardaron en alcanzar a Preston y Priscilla que habían llegado a una pequeña cámara en la cual había otras cinco entradas de túneles, no todas abiertas.
-Y bien ¿Por dónde?
-Veamos…
Dipper apunto su linterna a los tuéneles en silencio.
-Vamos mocoso hace un momento sabias exactamente donde estabamos
-No tenía idea, solo se cuanto miden estos tuéneles y que tarde o temprano llegaríamos a un lugar así, necesito estar en uno para orientarme… y… creo que sería por aquí…
Dipper se acerco a uno de los túneles que estaba medio cerrado y empujando la entrada de roca con todo su cuerpo logro abrirla suficiente para pasar, Pacifica entro y detrás los Northwest entraron, caminando en fila india, al llegar a otra bifurcación esta vez Dipper no dudo si no que escogió un camino de inmediato y después otro en otra dirección hasta que llegaron a un túnel cerrado.
-Así que, nos has perdido, bonito marido te conseguiste hija.
Dipper pareció no escuchar lo que decía su suegra solo saco de su bolsillo la linterna reductora y la apunto a la pared, esta empezó a encogerse al mismo tiempo que el lugar temblaba, cayendo pequeñas rocas del techo, pero revelando que la pared era solo otra entrada cerrada, tan pronto hubo suficiente espacio para pasar, Dipper la apago.
-Bien, ya me canse, ¿Cómo encontraste esto si me dicen que no vienen por el tesoro?
-No vengo por el tesoro mis tíos tampoco, no conocía este lugar pero…
Dipper señalo la parte derecha del túnel donde se veía una muesca, pero cuando el la sacudió rebelo una x grabada a golpes en la roca.
-Si alguien quisiera esconder un tesoro en un laberinto que cambia, se aseguraría de que hubiera una forma de encontrar ese tesoro cuando volviera.
Pacifica sonrió al ver la cara de sorpresa de sus padres y ayudo a Dipper a mover la piedra hasta despejar la entrada, los dos se asomaron a la cámara y después se separaron.
-Todo suyo.
Frente a ellos, en el centro de una cámara, tal y como estaba en el templo anterior, se encontraba el tesoro pero esa vez había varios esqueletos en la cámara, regados por todos lados y los cofres, arruinados por el tiempo, dejaban caer las monedas al suelo. Preston se le quedo viendo al tesoro un segundo y después, arrebatando la linterna reductora que Dipper le tendía, salió corriendo al tesoro seguido de su mujer, ambos vieron como la pareja, a la desesperada, echaban monedas a uno de los cofres que seguía intacto aunque abierto, Dipper con diversión y Pacifica con vergüenza.
-Bueno… al menos logramos quitárnoslo de encima.
-No creas Pines, tan pronto mi padre tenga algún beneficio considerable casándome con alguien volverá a las andadas.
-Bueno Pines, pero mientras tanto, pienso aprovechar que se alejen al menos un poco.
Dipper la abrazo de la cintura besando su mejilla y después bajando a su cuello, Pacifica lanzo un pequeño gemido acariciando su cabello.
-Mmmm amor… no me interesa que mis padres me vean así…
-Perdón… solo recordé México.
Pacifica se puso totalmente roja al recordar ese viaje, durante su noviazgo cuando termino empotrada contra la pared de un templo maya y tuvo uno de los mejores momentos de su vida… así que agito la cabeza y se alejo un par de pasos pero en vez de reclamarle algo a Dipper, solo desvió la mirada.
-Cuando… cuando mis padres no estén viendo ¿de acuerdo?
En otro lugar de la isla, Wendy y Mabel abrieron un pasaje subterráneo para entrar al templo, hacia un rato que Wendy se había dado cuenta que la chica la seguía pero sabia bien que intentar que se regresara era una perdida de tiempo.
-Bueno ¿tienes el mapa? –Wendy.
-Si, lo tengo
-Sabes que no tienes que venir, es peligroso
-No te preocupes, además es mas peligroso cuidar a tus sobrinos… eso sin contar que ir contigo tiene una gran ventaja
-¿Cuál?
-Que la oxigenada me deberá una…
Mabel rio con risa malvada mientras el cielo se oscurecía y detrás se veían un par de rayitos, para un segundo después tener la misma expresión que siempre
-Así que vamos
-De acuerdo.
Las dos entraron al templo.
Dentro de este, Pacifica y Dipper miraban, con los brazos cruzados como Preston y Priscilla terminaban de echar oro a varios cofres y unas bolsas de basura que Pacifica no comprendía por que cargaban, finalmente terminaron de hacerlos pequeños para guardarlos y Preston le arrojo la linterna reductora a Dipper, habían decidido que no haría grande el oro hasta terminar el viaje, eso por un lado hacia que Dipper tuviera algo para obligarlos a cumplir su parte del trato y por otro, sus "queridos" suegros no tendrían que dar explicaciones sobre de dónde sacaron todo eso.
-Bueno hora de irnos entonces –Dipper.
-De acuerdo, entonces te seguimos, de prisa quiero asearme.
Pacifica arqueo la ceja molesta al escuchar el tono mandón y de superioridad que su padre uso con Dipper, uno que solo usaba con la servidumbre, pero a Dipper no pareció importarle, si no que parecía hacerle gracia así que no dijo nada. Este solo empezó a caminar hacia los túneles y apenas unos minutos después los cuatro salían del templo.
-Bien, al fin termino –Pacifica.
Dipper cerró la losa de piedra y en ese momento, en otro sitio del templo
Wendy y Mabel caminaban cuando las rocas a su alrededor empezaron a moverse y las paredes a cambiar
-¿Pero que pasa?
-¿Tocaste algo?
-¡No!
En la entrada del templo, Pacifica y Dipper conversaban mientras caminaban al exterior.
-Entonces cuando salimos, las trampas se activaron de nuevo
-Si, al parecer ocurre de forma automática, pero nadie va a entrar así que no creo que haya problemas.
-Si tú lo dices, enton… gracias por salvarnos, al menos, ¿No?
Se interrumpió la chica súbitamente molesta, Dipper volteo para ver a sus suegros alejándose ya del lugar, Dipper la tomo de la cintura acercándola a él.
-No te preocupes, no lo hice por ellos de todas maneras.
-Si… gracias también por eso… y bueno… creo que debemos volver y…
Pacifica iba a alejarse cuando Dipper la sujeto, besando su cuello suavemente la joven lanzo un suspiro.
-En realidad, los niños están con su tía… así que estamos los dos solos…
Pacifica volteo tomando su mano y jalándola, con la sonrisa de una niña.
-Entonces vamos, yo llego primero
-Claro que n…
Pacifica se pegó repentinamente a el dándole un intenso beso en los labios que tomo a Dipper por sorpresa, este correspondió el beso y antes de que se diera cuenta Pacifica lo rompió y se fue corriendo para cuando Dipper proceso lo que pasaba, Pacifica ya iba lejos
-¡Te gano!
-¡Eso no se vale!
Dipper salió corriendo tras ella, Pacifica salto sobre unos arbustos y corrió rápidamente pasando sin darse cuenta frente a sus padres, los cuales apenas un segundo después vieron pasar a Dipper, ambos quedándose sorprendidos pues ni siquiera cuando era niña habían visto reír así a su hija. Pacifica estaba por llegar al hotel y volteo a ver a Dipper.
-Yo gano Dipper.
-¡Claro que no!
Dipper saco de su bolsillo su arma secreta… un puñadito de monedas de oro que había sacado del templo, las arrojo hacia adelante y Pacifica al verlas, casi como si fuera un reflejo, se detuvo y se puso a recogerlas, Dipper paso a su lado, subió las escaleras y espero al lado de la puerta, jadeando, solo para ver como Pacifica llegaba corriendo, esta lo miro con cara de pocos amigos, mientras se apoyaba en sus rodillas para recuperar el aire.
-Eres… un… tramposo…
-Tu… empezaste…
-Si pero… yo puedo hacer trampa… soy una Northwest ¿lo recuerdas?...
-Y me… que los Pines… no hacemos trampa?
-… … … buen punto
Ambos sonrieron y Dipper abrió la puerta, Pacifica entro y simplemente tomo una bata de su maleta y antes de que Dipper pudiera hacer algo la puerta del baño se cerro.
-Yo primero.
Dipper sonrió y se acercó a la cama, empezando a desvestirse pensando que algo se le olvidaba, algo importante, cuando la puerta del baño se abrió.
-¿Qué pasaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!?
Pacifica solo lo jalo dentro sonriendo.
-Que no quiero bañarme sola…
Al otro día, los niños, Dipper y Pacifica finalmente subieron al yate.
-Y también tío Stan nos hizo asar malvaviscos…
-Aja…
-Y también nos contó chistes
-Si niños…
-Y también nos dejó quedarnos dormidos hasta tarde junto a la fogata…
Pacífica y Dipper solo asentían distraídos, mirándose con una enorme sonrisa y apenas haciéndole caso a cualquier otra cosa a su alrededor… quizás por eso no notaron que esa mañana, cuando recogieron a los niños después de su campamento con su tía, faltaban precisamente dos personas.
En el templo, Wendy y Mabel estaban quietas en una cámara mientras a su alrededor las paredes no dejaban de cambiar.
-Llevamos… toda la… noche… -Wendy.
-¿Segura que no puedes comunicarte con los demás?
-No… nada de esto funciona… voy a tener que volar este lugar…
-¿Puedes?
-Bueno poniendo el rifle en máximo pero… a ver si no nos matamos… ¿Lista?
En ese momento las paredes se detuvieron y por una, perfectamente fresco, arreglado y tranquilo entro John.
-Señorita Cordury, señorita Pines, es hora de volver zarparemos en una hora
Las dos se le quedaron viendo con ojos como platos
-¿Cómo rayos nos encontraste? –Wendy.
-La señoría Pines trae el rastreador que le di, así las encontré…
Mabel como recordando algo abrió su bolso y saco el aparatito que John le había dado.
-¿Y como detuviste esto? –Wendy.
-Sus tíos, están afuera.
-¿Se quedaron afuera?
-Mi trabajo es la seguridad de los pasajeros no podía dejar que entraran, ahora, síganme por favor.
Dio media vuelta y empezó a caminar, las dos chicas se miraron y empezaron a seguirlo sin más, pero seguras de algo… ¡Cuando encontraran a Pacifica se iban a vengar!
Fin del cap.
Y bueno después de ver todo lo que me tarde por fin tengo nuevo capitulo, no se si alguien sigue leyendo esto, pero lo único que puedo asegurar es que no dejare el fic x.x
Pensaba poner lemon en este capítulo pero preferí dejarlo para otra situación que se me ocurrio a ver qué tal me sale.
Próximo capitulo comedia y ships, además del seguimiento al pequeño misterio que deje en esta isla, nos vemos.
