CAPÍTULO 4
EDWARD
Cuando me echó de la habitación después de hacer el amor mi ánimo cayó a ras de suelo ¡Dios! ¿Por qué era tan fría y distante? Tenía el presentimiento que algo muy malo había ocurrido que la había hecho así. Fui a la que sería mi cama durante el tiempo que durara nuestra "relación", pero por más que lo intenté no pude quedarme dormido, no sé cuánto tiempo había pasado dando vueltas en la cama cuando escuché unos gemidos lastimeros provenientes de su habitación y me asusté, corrí todo lo que pude para llegar a ella poniéndome en lo peor.
Cuando por fin llegué a su lado pude apreciar que sufría, debía ser una pesadilla, no la culpaba después de todo lo que estaba pasando, se veía tan vulnerable en este momento. La fui a despertar, cuando lo hizo se veía bastante asustada y perdida así que no lo dudé ni un segundo y me ofrecí para quedarme, no tengo palabras para describir la alegría que sentí cuando aceptó, no me atreví a decir nada, tan solo me posicioné detrás de ella, la abracé desde atrás. No tardó nada en quedarse dormida de nuevo, una vez que lo hizo yo también me perdí en el mundo de los sueños con su embriagante olor inundando mis fosas nasales.
A la mañana siguiente desperté totalmente enroscado a ella, era como si temiera que se fuera de mi lado por un momento temí haberle hecho daño pero el verla descansar tan tranquila me dio bastante gusto y tranquilidad. Se podía decir que era feliz por primera vez en mucho tiempo. Había pasado de estar solo a estar en la cama con el amor de mi vida, lo más difícil iba a ser hacerle ver que estábamos hechos el uno para el otro. Lo sentía en cada caricia o beso que nos dábamos…Pero también notaba como se alejaba de ello…
Pero no me rendiría, aunque tuviera que ir poco a poco lo conseguiría, la observé embobado mientras dormía y se me ocurrió ¡Bajaría a prepararle algo especial y…! ¡Sí! ¡Ese es el espíritu Edward! Me levanté bastante animado con esa idea y tras ponerme algo cómodo bajé a la cocina.
-¡Buenos días joven Edward! ¿Necesita algo?- me sorprendió encontrarme a la mujer de Carlisle.
-No, yo solo…- sonrió.
-¿Quiere algo de comer?
-Si…- me avergoncé de no recordar su nombre, ella debió de darse cuenta.
-¡Oh, perdón! Mis modales, la verdad es que no nos han presentado formalmente…- se acercó a mí y tras darme 2 besos me dijo su nombre- soy Esme.
-Encantado Esme…- le devolví la sonrisa- Sabía que eras la mujer de Carlisle pero no recordaba tu nombre- asintió.
-Es normal, acabas de llegar, ya nos iras conociendo a todas…- abrí los ojos sorprendido.
-¿Todas?- volvió a asentir.
-Aquí solo verás a las chicas…- me quedé estupefacto y siguió- hay muchos hombres trabajando en la mansión pero sólo entran cuando Carlisle lo ve necesario- asentí.
-Supongo que después de todo lo del secuestro es normal…- puso una cara un tanto rara antes de volverse a la comida.
-Entonces ¿Te apetece algo de cenar?- cambió inmediatamente de tema.
-Pues la verdad es que quería prepararle una buena cena a Bella…- me interrumpió.
-Debe comer más para reponerse, apenas ha comido nada desde que llegó del hospital…- suspiró con tristeza- después de todo lo que ha pasado no nos extraña.
-Sí, tuvo un día duro…- me quedé perdido en mi mundo recordando la tarde que había pasado abrazado a ella ¿Podría volver a repetirla?
-Entonces Edward… ¿Qué te apetece? Podría preparar lo que gustes para que cenéis ambos en el jardín- amplié mi sonrisa.
-¿De verdad no te importaría?- negó.
-Es mi trabajo - sonrió ampliamente y asentí.
-Entonces haz de todo lo que le guste a Bella- me guiñó.
-Prepararé todo lo necesario en el jardín trasero, tú mientras sube a acomodarte- tras sonreírle corrí arriba, fui por mi ropa a mi habitación, me duché y una vez listo cogí mi móvil antes de ir por Bella, en ese momento comenzó a sonar. Era Jasper ¡Mierda! Ni me había acordado de avisarle.
-¿Dónde estás Edward? En el hospital me dijeron que habías pedido una excedencia.
-Sí, veras conocí a alguien y…
-¿En serio? ¿Tú conociste a alguien? – dijo con bastante incredulidad en su voz.
-No es algo tan raro…- rodé los ojos a pesar que sabía que no me veía.
-¡Vamos Edward, si la última vez que te vi te negaste a una chica sexy!- suspiré.
-Sabes que no es lo mío tener sexo con quien no conozco...- me interrumpió.
-¿Eso quiere decir que la conozco?- dijo en un tono pícaro y reí.
-No, no la conoces…-volvió a interrumpirme.
-No lo entiendo entonces…- volví a reír- ¿Estas con alguien que no conozco y que conoces de antes?
-Sí, Jasper lo que oyes…- no iba a decirle por teléfono la verdad, mejor lo haría cuando nos viéramos a solas y le explicaría con calma.
-¿No vas a contarme nada más?
-No…
-¡Pero…!- se quejó y seguí antes que se pusiera a protestar.
-Por teléfono no… Mejor lo hablamos después tomando algo…
-¿La traerás contigo para presentármela?
-¿Presentártela?- me puse algo nervioso, la verdad es que tenía miedo de la reacción de Bella, mejor lo dejaba para más adelante, la miré y vi cómo se removía un poco así que me dirigí a mi habitación para terminar la llamada, lo que menos quería era interrumpir su sueño- Otro día, está convaleciente y no es lo mejor para ella…- volvió a interrumpirme.
-¿Convaleciente? ¿Tienes miedo que se enamore de mi nada más me vea?- dijo en un tono jocoso y no pude evitar reír.
-Nada que ver, es solo que no es buen momento, ya te explicaré con detenimiento cuando nos veamos.
-¿Por qué me da la sensación que me escondes muchas cosas?- volví a reír.
-Tal vez sea porque lo hago…- le seguí la broma y reímos juntos.
-¡Oh Edward! No creí que llegara el momento de verte follar…- resoplé, no me gustaba nada esa palabra.
-¡No lo digas así!- aunque no podía verlo estaba seguro que rodó los ojos antes de contestar.
-¡Siempre tan puritano! ¡Está bien, haciendo el amor…! - dijo con cierto aire de ironía.
-Algún día conocerás a alguien y…
-¿Cambiaras de opinión?- terminó por mí y rió más fuerte.
-Exactamente…- siguió riendo.
-Edward, no soy hombre de una sola mujer.
-Hasta que encuentres a la adecuada, ahí te darás cuenta que has vivido engañado- volvió a reír más fuerte.
-Edward…Edward…Mejor déjame con mis chicas y deja de ser tan ñoño- rodé los ojos.
-Está bien…- quise cambiar de tema- ¿Tienes la noche libre?
-Si…Hoy estoy libre… ¿Tu chica de dejará un rato para tomar algo conmigo?- reí.
-Sí, no hay problema…- no me gustaba la idea de dejarla sola, pero como ella dijo solo tenía un amante a la vez y ahora mismo era yo.
-¿Estas dudoso que te deje?- dijo riendo escandalosamente.
-No, es solo que me costará alejarme…- en cierto modo no era mentira del todo, él resopló.
-¡Vamos Edward! No será para tanto, la veras después.
-Lo sé… Te espero en el Carver's para tomarnos algo y espero que tu nueva chica te deje venir- rió.
-¿Seguro que no habrá ningún problema con tu chica?- preguntó divertido, me gustaría poder decirle que sí pero estaba convencido que a Bella no le importaría que me fuera.
-No…- me pareció escuchar ruido en su habitación, seguramente ya se habría levantado- ahora voy a cenar con Bella nos vemos después.
-¿Ya te reclama tu chica para una buena sesión de sexo previo a la cena?- no pude evitar reír.
-No, tengo que curarla, y lo de la cena es una sorpresa.
-Que lo disfrutes Edward, mejor te dejo con tu chica y luego hablamos con tranquilidad, quiero saber todo con pelos y señales.
-¡Hecho! Nos vemos después- colgué y fui hacia la habitación de Bella, al no verla fui al baño y me enojé bastante al verla terminar de secarse- ¿Cómo se te ocurre ducharte sola?
-Estoy bien…- contestó pero no lo creí en absoluto ¿Cómo iba a estarlo después de lo ocurrido?
-Bella…Debes tener más cuidado…Los puntos aún están muy frescos- me acerqué muy nervioso a asegurarme que estaba bien, una vez que lo hice suspiré relajado- Parece que están bien, ven…- la llevé a la cama donde después de hacerla tumbarse la curé, cuando le estaba tapando la herida volvió a hablar.
-¿No se secaría antes al aire?- negué.
-Tendrás que esperar un par de días antes de poder airearla…- al ver su cara de querer replicar la miré más serio antes de seguir- parece que no entiendes el alcance de tu operación, estuviste a punto de morir- suspiró.
-¿Podéis dejar de repetir lo mismo?- el toque de atención escapo de mis labios antes de poder detenerlo.
-¡Cuando te comportes como la adulta que eres y tengas cuidado…!- después de ver su reacción decidí cambiar de tema y tras vestirla la llevé al jardín donde una vez colocados comenzamos a comer mientras conversábamos, Less vino junto a nosotros, me caía bien ese perro, si no hubiera sido por él Bella y yo nunca nos hubiésemos conocido, no pude evitar decírselo a ella, cosa que parecía incomodarla ¿Era sensación mía o realmente no le gustaban los animales? Pero entonces llegó una de las chicas de Bella con el teléfono en la mano.
-Bella tienes una llamada y dicen que es urgente…- la vi resoplar antes de contestar.
-¡Bella al habla!- no tenía idea de quién o para que era, pero lo que si sabía es que Bella tenía la cara desencajada y eso no me inspiraba nada de confianza… ¿Quién demonios era y que le había dicho? -¿Cómo demonios puedes seguir con vida?- gritó de repente a la vez que golpeaba la mesa con tanta fuerza que la bebida se derramó sobre esta y Less comenzaba a ladrar sin parar.
-Bella…Dame el teléfono y tranquilízate…- le dije tratando de quitárselo pero más se aferraba a él.
-¡Voy a acabar contigo cueste lo que cueste…!- colgó y se levantó bastante airada, tuve que pararla y me miró muy mal- ¿Qué demonios Edward? ¡Ahora mismo no estoy de humor para nada!- suspiré intentando tranquilizarme, Bella ponía mi paciencia al límite.
-Ya lo veo, solo quiero que te sientes en la silla, terminemos de comer y después podrás ir a solucionar ese contratiempo- señalé al teléfono, ella se quedó pensativa unos segundos antes de asentir.
-Tienes razón, no hay porque ir con prisa, lo meditaré muy lentamente…- dijo de una forma que incluso a mí me dio miedo ¿Quién la habría puesto así? Por su amenaza no era alguien muy querido.
A continuación seguimos con nuestra cena tranquilamente hasta que empezó a refrescar y la llevé dentro, al ver a Carlisle allí parado supe que sobraba y decidí que era el momento de decirle que me iba con Jasper.
-Bella, yo he quedado de verme con mi amigo Jasper, volveré en un par de horas…- ella me entrecerró los ojos.
-¿Dónde iras?- sonreí ante su curiosidad, tal vez la cosa iba mejor de lo que pensaba.
-Vamos a un local de confianza a tomar algo, necesito ponerlo al corriente de los últimos acontecimientos de mi vida…- le expliqué y asintió.
-De acuerdo, solo ten cuidado…- ante su preocupación me agaché a su altura para besarla antes de retirarme, me hubiera gustado que fuera más profundo pero no me parecía apropiado con su padre delante, tras el beso me fui a coger mi cartera, la chaqueta y ¡Mierda! ¡Mi coche! Tendría que tomar un taxi, ya lo recogería después…
Una vez abajo Carlisle me esperaba con algo en la mano.
-Toma las llaves, lo tienes en la puerta…- al ver mi cara de desconcierto contestó- hice que te lo trajeran junto al resto de tus cosas pero me olvidé de informarte- le sonreí en agradecimiento.
-Gracias Carlisle- me devolvió la sonrisa.
-De nada Edward…Solo ten cuidado- asentí, entendía su preocupación después de los últimos acontecimientos pero estaba convencido que nadie estaba interesado en mí sino en ella, tras despedirme salí rumbo a lo que sería una larga conversación son mi mejor amigo…
BELLA
¡No me podía creer que estuviera vivo después de tanto tiempo! ¿Cómo era posible si yo misma le disparé en la cabeza? Perdí los nervios por un momento, pero tras lo que dijo Edward decidí que lo mejor era tranquilizarme y encargarme de esto después cuando estuviera a solas con Carlisle, debíamos remediarlo cuanto antes.
Una vez que terminamos la cena me llevó dentro de la casa ¡Cómo odiaba tener que ir en esta maldita silla! Cuando llegamos Carlisle ya me esperaba para hablar de nuestros asuntos, iba a decirle a Edward que necesitaba que se fuera pero habló antes que yo.
-Bella yo he quedado de verme con mi amigo Jasper, nos veremos en un par de horas- ¿Qué? ¿Se iba?
-¿Dónde vas?- escapó la pregunta de mis labios, hasta yo me sorprendí a él pareció alegrarle, yo en cambio no podía quitarme a Caius Vulturi ni su amenaza de mi cabeza ¿Por qué demonios quería matar a Edward? Su venganza era conmigo no con él. Tras aclararlo y pedirle que se cuidara miré a Carlisle que asintió, una vez que se fue le ordené.
-Manda a Alice…- me miró alzando la ceja.
-Ella siempre está dentro a menos que…- asentí.
-Es la más indicada para llevar a cabo el trabajo sin que Edward sospeche nada- asintió y seguí-necesito que Edward esté a salvo- sonrió.
-Así lo haré Bella, pero ¿A qué viene tanta preocupación?
-Caius…-contesté y el me alzó una ceja.
-¿Caius? ¿Qué Caius?- rodé los ojos.
-Caius Vulturi…- abrió los ojos muy sorprendido.
-¿Qué tiene que ver él? Ya lo mataste hace años- negué.
-Eso pensaba…- me quedé unos segundos pensando cómo podía ser posible- hasta que hablé con él…- me entrecerró los ojos.
-Bella, ha podido ser cualquier otro…- lo miré mal.
-¡No!- grité alzando la voz más de la cuenta- Estoy segura que era él…- me interrumpió.
-Bella, él está muerto… Ha pasado mucho tiempo no puede ser…- lo interrumpí gritando bastante airada.
-¡Estoy segura que era el Carlisle! ¿Cómo quieres que te lo diga?- asintió sin volver a contradecirme, esa voz me ha estado atormentando en sueños desde aquel fatídico día en el que todo sucedió ¿Cómo podía preguntarme si estaba segura?
-De acuerdo, lo investigaremos y acabaremos con el de una vez.
-¡No!- grité y el me entrecerró los ojos.
-¿No quieres matarlo?- asentí.
-Quiero hacerlo personalmente- resopló.
-Bella, no quiero que te acerques a ese tipo. Ya viste de lo que fue capaz entonces y ahora…- lo interrumpí.
-Ahora que sé a quién me enfrento será mucho mejor- negó con la cabeza.
-Bella, no deberías…- lo interrumpí.
-Asegúrate de encontrarlo y tenerlo vigilado…- quise cambiar de tema- y lo más importante asegúrate que Edward está sano y salvo, ese cabrón nos quiere muertos a los 2- Carlisle se pasó la mano por la cara y me miró algo enojado...
-No deberías haber metido a Edward en este mundo…- rodé los ojos.
-Lo aceptó él…- me entrecerró los ojos.
-No es como si tuviera muchas opciones- lo miré mal.
-Es libre de irse cuando quiera al igual que el resto- suspiró pesadamente.
-Más bien los invitaste a irse- volví a rodar los ojos.
-Detalles sin importancia Carlisle, ahora encárgate de Edward que yo voy a llamar a Emmet.
-¿Vas a meterlo también en esto?
-Mientras esté de mi lado lo está, así que lo mejor es que esté sobre aviso, tendrás que buscarle alguien de confianza para que lo cuide.
-¿Vamos a poner escoltas a todos?- lo dijo con tanta ironía que no pude evitar reír.
-¡Vamos Carlisle! A todos no…- le guiñe él ojo y me miró peor que antes.
-¡Ni se te ocurra que voy a dejarte salir sola después de lo ocurrido!- le devolví la mirada del mismo modo.
-¿Cómo qué no? – respiró hondo antes de seguir.
-En esto no pienso obedecer, debes ir siempre mínimo con una de las chicas…- dijo o más bien ordenó, me retó con la mirada y al final no pude más que asentir.
-¡Oh, está bien! Lo haré…- en el fondo sabía que tenía razón, lo dejaría así hasta que mejorara, ya después haría lo que viera más conveniente. Iba a encargarme de Caius personalmente, lo haría sufrir de formas inimaginables, en aquel entonces solo los maté, hoy día podía hacer mucho más…
-Voy a darle a Edward las llaves de su coche y asegurarme que Alice lo cuida debidamente- dijo Carlisle devolviéndome al presente y asentí.
-Yo voy a llamar a Emmet, tenemos mucho que hablar- volvió a resoplar.
-¿Cuándo llegara el día que sientes cabeza y solo te dediques a cuidar a tu familia?- lo miré mal.
-No quiero ese tipo de vida…- iba a volver a repetir el sermón de siempre y decidí que era hora de irme, me levanté de la silla bajo su airada mirada y fui a mi oficina, una vez allí lo llamé y tras decirme que vendría enseguida me puse a ojear varios papeles de la empresa mientras que llegaba, necesitaba hablar con él detenidamente y debía aprovechar ahora que Edward no estaba. No sé cuánto tiempo pasó cuando entró y vino enseguida a saludarme.
-Hola Bella ¿Estas mejor?- asentí a pesar que me sentía hecha mierda.
-Hola Emmet, según mi doctor solo serán unos días de reposo- rió.
-Me han dicho que no solo es tu doctor- rodé los ojos.
-No creo que ese asunto sea de tu incumbencia…- rodó los ojos- debemos centrarnos en lo que tenemos entre manos.
-¿Te gusta mucho el doctor?- volvió a preguntar y le entrecerré los ojos ¿Por qué todos estaban interesados en mi vida sexual?
-Creí haberte dicho que nos centráramos en nuestro asunto…- rodó de nuevo los ojos.
-Tengo entendido que Edward está en medio de todo esto…- suspiré enojada, no sabía la razón pero me molestaba que lo estuviera.
-¿Te ha dicho algo Carlisle?- negó- ¿Entonces?
-Soy policía Bella…- reí.
-¡Tienes razón, siempre me olvido! –dije en tono de broma y me miró algo sorprendido, antes que dijera nada más cambié de tema- solo estoy cansada nada mas- negó.
-Está bien… Ahora cuéntame eso tan importante.
-Caius Vulturi sigue vivo…- abrió los ojos bastante sorprendido.
-¿La familia Vulturi no murió?
-Eso pensaba yo…
-¿Vas a contarme lo que pasó realmente aquel día?- negué efusivamente.
-No es relevante para terminar el trabajo…- resopló.
-Bella, creo que es lo mejor para todos…- lo interrumpí.
-¡No pienso decirle a nadie el infierno que viví!- grité más fuerte de la cuenta y apartó la mirada.
-Lo siento Bella, no quería hacerte sentir mal.
-Siempre tengo presente ese día, así que en cierto modo siempre me siento así…- dije mirando al techo, él tomó aire antes de volver a preguntar.
-Entonces dime que es lo que debería saber para comenzar con el caso.
-Ten…- le di una hoja de papel escrita a mano por mí- aquí tienes apuntado todo lo relevante sobre su familia, estoy convencida que algo nos llevará a encontrarlo.
-¿Cuándo lo encuentre que harás?- sonreí con malicia.
-Ya sabes lo que haré…- asintió.
-De acuerdo, entonces solo lo busco y después te encargas.
-Como siempre…- dobló el papel y lo guardó en el bolsillo- Ahora cambiando de tema Bella, me gustaría saber si te importaría que Rose y yo…- le entrecerré los ojos y se puso nervioso.
-¿Rose y tú que?- me imaginaba por donde iba pero quería que fuera el quien me lo dijera.
-Bueno… Verás, me gustaría invitarla a cenar pero ella…- me puse muy seria antes de cortarlo.
-Si buscas algo de diversión puedes olvidarte…- el negó bastante nervioso.
-Yo puedo asegurarte que quiero algo más serio y…- reí.
-Si quieres más no hay problema, solo quedará saber si a ella le agrade…- en el fondo sabía que sí, aunque no lo sabían, ya había notado ciertas miradas entre ellos incluso me preguntaba cuando se decidirían a dar el paso, no me imaginaba que yo fuera la razón.
-Ella no estaba segura si tú…- rodé los ojos.
-Todas son libres de hacer su vida…- asintió más contento y enseguida se levantó.
-Voy a decirle que se prepare para llevarla a cenar- reí.
-¡Que se diviertan…!- salió después de decirme adiós con la mano y me quedé de nuevo sola y sin mucho que hacer, necesitaba distraerme o los recuerdos volverían a mí. Decidí que lo mejor era irme al jardín, me abrigué un poco y tras coger unos chocolates fui a sentarme en el banco bajo el roble. Ese banco era el que papá mandó construir para mamá, cada vez que me sentía perdida o los necesitaba me sentaba allí y hablaba con ellos, aunque nunca se lo reconocería a nadie.
Al rato de estar allí pude impregnarme de la paz y calidez que siempre me acompañaba en aquel lugar, estaba convencida que mis padres seguían conmigo cada vez que iba… De repente un ladrido me sacó de mi paz…
-¿Less?- miré a los lados- ¿Qué haces aquí? – Volvió a ladrar y suspiré- creí que te habían encerrado…- me miró con alegría y empezó a mover el rabo- No tengo muchas ganas de jugar… ¿Porque no buscas a Carlisle?- seguía mirándome y moviendo el rabo sin parar, seguramente quería jugar, me recordaba tanto a él… Suspiré rendida- ¡Mierda! – me levanté a coger un palo y me puse a tirárselo para que lo trajera, todas y cada una de las veces lo hizo, era un perro bastante listo.
-Si me hubieran dicho esto sin verlo no me lo creo…- dijo Esme por detrás de mí y resoplé.
-¡Vamos! No es para tanto, solo estoy jugando un poco con él- le quité importancia, ella sonrió mientras se sentaba junto a mí.
-Me alegra que lo hagas…- lo llamó y enseguida se acercó para que lo acariciara y empezó a refregarse en sus piernas- es un buen chico ¿Verdad Less?- ladró.
-Se ve inteligente…- dije en un susurro y ella volvió a sonreírme.
-Más de lo que crees, te salvó la vida- resoplé de nuevo.
-¿Cuántas veces vais a recordármelo?- ella me guiñó antes de seguir.
-No solo el…Edward también hizo lo suyo- asentí.
-Tuve suerte…- volví a susurrar, ella puso su mano sobre la mía y la apretó.
-Debes aprovecharla…- le entrecerré los ojos- la suerte no aparece todos los días Bella- asentí contrariada.
-¿De qué hablas exactamente?- rió.
-Ya lo entenderás…- se levantó- ¿Quieres que me lo lleve?- señaló a Less y negué.
-Déjalo que juegue un rato más, yo me iré enseguida a la cama- el brillo en su mirada la delataba pero solo asintió sin decir nada más.
-Bien, yo también me retiro a dormir…- me besó en la mejilla- ¡Hasta mañana!
-¡Hasta mañana Esme! – en cuanto se fue seguí tirándole el palo a Less hasta que de repente escuché gritos del exterior…
-¡Maldita sea! ¡Dejadme entrar! ¡Necesito hablar con Bella!- resoplé, no podía ser que estuviera aquí- ¡Bella! ¡Bella! ¡No pienso irme de aquí hasta que no hablemos! – miré a Less.
-¿Tu que dices Less? ¿Lo dejamos pasar?- volvió a ladrar y sonreí por primera vez en mucho tiempo- ¿Sabes? Me caes bien…- me agaché a acariciarlo- Pero no se lo digas a nadie…- me reí yo sola- Lo dejaré pasar, así me distraigo un poco- le guiñé y el tras ladrar de nuevo me lamió la cara- ¡Mierda! ¡No hagas eso! – le grité y agachó la cabeza apenado, me enderecé un poco y con cuidado me acomodé de nuevo en el banco, cogí el móvil y llamé a la entrada.
-¿Jefa?
-Déjenlo pasar, estoy en el jardín trasero…- sin decir más colgué y miré a Less para decirle- Ya viene hacia aquí- el volvió a ladrar, ese chucho era listo ¿Me pregunto quién se desharía de él?
-¡Malditos! ¡Suéltenme! Puedo andar solo…- venía relatando Jake.
-Jefa…-dijo uno de los chicos y asentí.
-Esperen ahí unos minutos, enseguida se irá…- Jake vino corriendo hacia mí y le alcé la mano para que no se atreviera a tocarme.
-Bella…- lo interrumpí.
-Creí que había quedado bastante claro la última vez…- suspiró.
-¿Puedo sentarme?- negué.
-Di lo que tengas que decir y vete…- resopló.
-De verdad que siento haber dicho lo que dije pero es lo que siento y no me parece justo que…- siguió hablando incoherencias a las que apenas presté atención, un ladrido de Less hacía atrás mío me alertó- ¡Maldito perro! ¿Quieres callarte que no me dejas terminar de hablar?- le gritó Jake, en ese momento el conocido sonido de una bala me hizo tirarme al suelo, Less enseguida llegó junto a mí.
-¡Tirador!…- grité a los hombres que ya estaban disparando al lugar del que procedía la bala- ¡Denme un arma…!- exigí y enseguida me alcanzaron una mientras que seguían disparando, no volvieron hacer ningún disparo más, así que seguramente ya se había ido. Uno de mis hombres llegó rápidamente junto a mí.
-¿Se encuentra bien jefa?- negué enfadada mientras que me levantaba con bastante trabajo.
-¿Cómo coño voy a estar bien si no paran de intentar matarme? ¡Encuentren al tirador enseguida!
-¡Si jefa…!- miró a mi lado- ¿Qué hacemos con él…?- señaló a Jake que seguía tirado en el suelo.
-Jake…Ya puedes levantarte, parece que se fueron…- le dije mientras que me acercaba a él pero al ver que no reaccionaba me agaché para llamarlo y fue cuando pude ver sangre…- ¡Mierda! ¡Le han dado! ¡Llama a una ambulancia! ¡Hay que llevarlo al hospital!- enseguida hicieron lo que les pedí, en cuanto la ambulancia llegó no había nadie más para acompañarlo y decidí hacerlo yo, por el camino llamaría a su hermano para que fuera al hospital y poder volver a casa. Lauren se vio obligada a venir conmigo por órdenes estrictas de Carlisle, lo toleraría mientras estuviera en este maldito estado, ya después volvería a cuidarme sola como siempre he hecho.
Estaba convencida que había sido obra de Caius ¡Maldito hijo de puta! Lo iba a encontrar y lo aplastaría como la cucaracha que era.
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.
Muchas gracias a todos por su apoyo, les agradecería que dejaran sus comentarios.
Cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ CAZANDO ASESINOS*
