CAPÍTULO 11

EDWARD

-Ya podemos volver…- nos interrumpió Lauren y Bella la miró sorprendida.

-¿Cómo que podemos volver?- respiró hondo antes de contestarle, por lo menos la atención de mí y la mentira había sido desviada o al menos eso esperaba… Aunque por su cara no parecía muy convencida.

-Había que hacer fumigación en la casa y ya terminó...- ¿Qué? ¿Fumigación? ¡Hasta yo podía ver que estaba mintiendo!

-¿Fumigación?- preguntó dudosa, no me extrañaba que supiera que mentía- ¿Por qué nadie me informó?

-Ni idea… Voy a tomarme un vaso de leche y me voy a la cama…- dijo sin más antes de quitarse de en medio, Bella se quedó observándola y aproveché de abrazarla por detrás e intentar volver a lo nuestro.

-¿Seguimos con nuestra celebración?- su cara al volverse me dio a entender que no.

-Quiero que seas claro conmigo y me digas que mentira es esa de la que hablaban…- ¡Mierda! Tragué grueso mientras apartaba la mirada ¿Qué debía hacer? Estaba entusiasmado con la idea de casarme pero por otro lado…

-Bella yo…- cogió mi cara para que la mirara a los ojos.

-Por favor Edward, necesito saberlo…- tras pensarlo unos eternos segundos decidí que lo mejor era ser sincero.

-Bella nunca he sido tu prometido…- confesé quitándome el anillo con bastante pena pero con la esperanza que esto no cambiara nuestros planes - Sólo era tu amante de turno…- abrió los ojos horrorizada.

-¿Qué?- me acerqué con la intención de abrazarla pero no me dejó.

-Yo te amo por eso no me importaba…- seguí con la esperanza de hacerla entrar en razón pero me interrumpió.

-¿Amantes? ¿Sólo teníamos sexo?- ¡Mierda! Dicho así sonaba peor de lo que era.

-Eso creía pero ahora veo que tenemos algo más…- continué explicando para que viera lo mismo que yo pero cuando intenté abrazarla de nuevo se volvió a alejar.

-¿Ahora que no recuerdo?- ¡Maldita sea! Esto no estaba saliendo como pensaba.

-Pero dijiste que lo sentías…- insistí pero su risa sarcástica me volvió a interrumpir.

-Todo lo que recuerdo de nosotros no es más que una mentira…- dijo dolida ¡Mierda! ¡Sabía que no era buena idea mentirle! Pero debía explicarle para hacerla entender...

-No es así, si me dejas explicarte…- sin esperar que lo hiciera salió corriendo, tras suspirar hondamente la seguí ¡No podía dejar las cosas así! Necesitaba que entendiera… Pero cuando salí lo único que vi fue al coche alejándose…- ¡Bella! ¡Bella! ¡Vuelve!– grité sin éxito, en cuanto desapareció de mi vista me senté en el escalón de la entrada desesperado y comencé a revolverme el cabello con frustración… ¡Cómo podía ser que de estar a punto de casarnos nuestra relación estuviera a punto de romperse!

-¿Qué ocurre tío? ¿Por qué gritas?- preguntó Jasper nada más salir, por su aspecto debía estar dormido, Alice apareció enseguida por detrás y me miró bastante seria.

-¿Bella?- bajé la vista.

-Se ha ido…

-¿Ha recordado algo?- preguntó nerviosa y negué- ¿Entonces?- volví a pasarme las manos por la cara, no sabía ni cómo empezar - ¡Edward no estoy para juegos!

-Yo tampoco…- me interrumpió enfadada.

-¡Dime dónde!- resoplé riendo con bastante sarcasmo.

-¿Crees que si lo supiera estaría aquí?

-¿Se ha llevado vuestro coche?- señalé el lugar donde lo había aparcado.

-¿Tu qué crees?

-¡Tío, no te pases!- me reprendió Jasper y tuve que respirar hondo para tranquilizarme antes de responder.

-Lo siento Alice pero no me encuentro bien…

-Voy a vestirme e iré a buscarla.

-¿Pero cómo vas a hacer eso?- preguntó Jasper- ¡No sabemos dónde está!

-Todos los coches tienen un localizador…- alcé la vista esperanzado- Llevará un tiempo pero la encontraremos.

-¿Puedo ir contigo?- negó algo enfadada.

-Si tú eres la razón de su ida no es buena idea.

-De acuerdo…- dije rendido, me levanté para entrar a la casa, Jasper se quedó hablando con ella y yo volví a la cocina, me senté frente al anillo y lo cogí con nostalgia… Había estado tan cerca, tal vez esto pasó para que esperara que recuperara su memoria ¿Recordaría entonces que me ama? ¿O volverá a su coraza?

-¿Vas a contarme?- suspiré apenado recordando los momentos previos a todo esto… ¡Había ido todo tan bien!

-La he jodido…- se sentó junto a mí y cogió el anillo en mi mano.

-¿Esto es lo que creo?

-Si… Pero ya no tiene ningún valor…- me entrecerró los ojos.

-¿Te estás rindiendo?

-Le dije la verdad y no lo ha tomado bien.

-¿Qué le dijiste exactamente?- no podía decirle todo así que sólo dije lo que podía.

-Que no era su prometido…- me dio 2 palmadas en la espalda más fuertes de la cuenta.

-No es para tanto, cuando se le pase hablas con ella…- reí.

-No creo que sea tan fácil.

-¡Vamos tío! Sí que lo es, sólo debes esperar y darle tiempo de pensar. Se ve que te ama, sólo es el cabreo de haberla engañado.

-Puede ser…- susurré aunque en el fondo sabía que no era tan simple.

-¿Por qué no vamos a la cama? Por la mañana lo hablan con calma y lo verán todo de otro color.

-Tienes razón…- dije más que nada para retirarme a la soledad de nuestra habitación, él me acompañó todo el camino.

-Que descanses…

-Gracias Jasper, tú también…- tras despedirnos entré y me tumbé en la cama sin ganas de nada… ¡No podía creer mi mala suerte! Aunque traté de dormirme no pude, no me gustaba beber pero ahora mismo necesitaba tomar algo para olvidar todo esto, así que bajé por una botella y un vaso para volver a la habitación a ahogar mis penas… Me quedé bebiendo junto a la ventana con la esperanza de verla regresar pero tras varias horas sin éxito me tumbé en la cama para tratar de dormir algo… Tal vez mañana me diera la oportunidad de hablar para explicarme, si aun así quería que me fuera hablaría con Carlisle, Bella lo escucharía y podría explicar todo esto.

BELLA

No sé cuánto tiempo estuve recostada sobre el coche hasta que sentí el ruido de un coche, por instinto tomé el arma de nuevo para apuntar al visitante pero al hacerlo vi la conocida cara de Lauren, se bajó del coche enseguida y me miró bastante preocupada.

-¿Bella?- observó alrededor antes de correr junto a mí- ¡Oh dios! ¿Estás bien?- asentí, ella cogió el arma de mi mano- ¿Te hicieron algo?- negué- ¿Estás segura?- volví a negar- ¡Por dios Bella! ¡Dime algo!- tras un hondo suspiro susurré lo que deseaba, necesitaba algo de soledad además de hablar con Esme y Carlisle.

-Quiero ir a casa…- me ayudó a levantarme y se volvió a uno de los chicos de seguridad que la acompañaban.

-¡Ocúpate del coche de Bella, yo la llevo!

-¡Si, señorita!- cuando estuvimos dentro del coche comenzó a hablar de nuevo.

-Enseguida llegaremos, Edward está…- la interrumpí, no me sentía en condiciones de hablar con él.

-Quiero ir mi casa no a la de la playa…- suspiró pesadamente.

-Bella, no me gusta meterme donde no me llaman pero sea lo que sea lo que haya pasado deben hablarlo.

-Primero necesito saber porque me mintieron…- abrió los ojos bastante sorprendida pero apartó la vista, eso me dio a entender que estaba avergonzada- ¿Todas lo sabían? – volvió a suspirar.

-¿Qué te dijo Edward exactamente?

-¿Acaso importa?

-Supongo que no…- esperé que dijera algo más pero en vista que no iba a hacerlo quedamos en silencio, me recosté sobre la ventanilla pensando en todo lo que había vivido estos días. Había sido una feliz mentira… ¿Mi vida anterior también lo era? ¡Dios! Estaba hecha un lío y sólo una persona me podía sacar de él. Cuando llegamos era demasiado tarde para despertar a Carlisle, así que fui a darme una ducha antes de acostarme… Mi día no había acabado como esperaba pero estaba demasiado cansada, así que tras la ducha me metí en la cama y quedé totalmente dormida…

-Bella…- escuchaba una voz algo lejos que me llamaba pero no sabía si estaba soñando- ¡Bella!- gritaron más fuerte y pegué un salto de la cama, Esme se hallaba sentada junto a mí- Ya me contó Lauren algo… ¿Quieres hablar?- quedé en silencio mientras me incorporaba - Lauren dijo que habías matado a 2 hombres...- ese tema también me tenía inquieta, estaba convencida que algo de mí pasado no iba a gustarme.

-Todavía no entiendo cómo o porqué lo hice…- suspiró mientras se acercaba más a mí.

-¿Te encuentras bien?

-Tengo miedo de recordar quién soy.

-Entiendo.

-Hace nada estaba feliz porque mi prometido había aceptado casarse conmigo y ahora…- suspiré-Resulta que soy una asesina y Edward sólo era uno de mis amantes…- susurré bastante dolida y ella me abrazó.

-No todo es así como lo pintas.

-Así es como lo veo…- me abrazó más fuerte.

-Sólo date tiempo de recordar, todo tiene una explicación pero no hay como hacerlo sin que recuerdes tu pasado…- me daba la sensación que sólo estaba dándole vueltas al asunto así que fui directa.

-¿Por qué me mintieron con lo de Edward?

-Aunque no lo creas lo hicimos por tu bien….- me separé para verla a los ojos.

-¿Cómo puede ser eso por mi bien?- tras apartar la mirada siguió hablando.

-Te conozco desde que eras un bebé…- acarició mi rostro con ternura- Podía ver que lo amabas tanto como el a ti pero eras demasiado terca para reconocerlo…- sentí una punzada en mi estómago- Como has podido comprobar por ti misma lo vuestro puede funcionar…- bajé la vista a mis pies como si fuera lo más interesante del mundo.

-Ahora mismo me siento bastante perdida…- agarré las rodillas con mis manos y comencé a mover los pies con nerviosismo, ella cogió la mano donde tenía el anillo ¡Ni siquiera me lo había quitado!

-Comprendo que necesites tiempo pero recuerda lo que te dije…- puso un dedo sobre mi corazón- Él nunca te mentirá…- asentí en silencio, amaba a Edward pero no podía quitarme sus palabras de la cabeza.

-Gracias Esme…- me dio un beso en la frente antes de levantarse.

-Será mejor que te deje descansar…- le sonreí en agradecimiento y una vez sola me tumbé en la cama. Edward vino a mi mente de nuevo y mi corazón se aceleró como siempre pero… ¿Qué podía hacer? Mi cabeza en estos momentos estaba hecha un lío aun así debía hablar con él, al momento cogí el teléfono y lo llamé…

-¿Bella? ¿Dónde estás? Estaba preocupado y…- lo interrumpí.

-Necesito tiempo Edward…- hubo un tenso silencio- Necesito saber quién soy antes de seguir con lo nuestro…- por inercia toqué el anillo en mi mano.

-¿Eso significa que se acabó?- me dio un vuelco el estómago.

-Después de lo que dijiste yo…

-¿No vas a dejar que me explique o darme la oportunidad de hablar?

-Si quieres podemos hacerlo esta noche…

-¿Quedamos en mi casa?- abrí los ojos sorprendida, ni siquiera eso recordaba.

-¿Tu casa?

-Sí, el piso donde vivía con Jasper antes de…- lo interrumpí antes que volviera a mencionar algo de amantes.

-De acuerdo, allí estaré…- dije de corrido antes de colgar, necesitaba liberar estrés y el gym era lo más recomendable. No llevaba mucho tiempo con el saco cuando llegó Carlisle.

-No deberías forzarte tanto…- rodé los ojos.

-Tú no deberías mentirme…- suspiró.

-No lo hice con mala intención, sabía que lo amabas aunque no quisieras reconocerlo…- resoplé- Yo solo les di un empujoncito…- paré de dar golpes para enfrentarlo.

-¡No se trata de Edward o lo que sienta por él! ¡Se trata de la mentira!- apartó la vista- ¡No me gustan las mentiras!

-Lo sé Bella pero si lo hice fue por una buena causa…- le negué antes de seguir golpeando el saco ¡Necesitaba liberar mi frustración!

-¡Debiste decirme la verdad!...- tras un tenso silencio recordé lo otro- Todo esto me lleva a pensar en cómo demonios era mi vida para matar a 2 hombres en segundos y tener sólo amantes en mi cama.

-Dicho así suena muy mal…- lo miré muy cabreada, no sabía si estaba bromeando o hablaba en serio.

-¿Crees que puede sonar mejor?- chasqueó la lengua.

-No creo que sea bueno forzarte, el médico insistió en que los recuerdos vinieran solos y poco a poco…- dijo saliendo por la tangente y no pude evitar reír sarcásticamente.

-¿Sabes qué?- me miró muy serio- ¡Mejor me voy! ¡Está visto que no van a aclararme nada! - fui hacia la puerta.

-¿Dónde vas?

-¡Donde me venga en gana!- dije de muy malos modos antes de salir, fui a mi habitación para darme una ducha y me vestí lo más cómoda posible. No sabía si Edward estaría en su casa pero pasaría por si acaso, si no daría una vuelta por la empresa, no recordaba la última vez que estuve allí… ¡Mierda! ¡No recordaba casi nada! Justo cuando iba a salir se pegó a mi uno de los chicos de seguridad.

-El señor Carlisle me ha pedido que la lleve… -resoplé, cuando iba a protestar miré atrás para verlo mirarme muy serio y cruzado de brazos.

-No vas a ir sola… Elige, te acompaña él o yo…- ¡Mierda!

-¡Esta bien! ¡Que se venga!- salí de mal humor y me monté en la parte de atrás…- ¡A casa de Edward!- arrancó y me llevó a un edificio bastante normal… ¿Aquí vivía Edward?

-¡Es aquí jefa! ¿Quiere que la acompañe?- sólo con la mirada que le di entendió y volvió la vista al frente- Esperaré aquí.

-¡Bien!- antes de bajar le pregunté- ¿Qué piso es?

-3D…- salí del coche y me dirigí a la puerta, por suerte estaba abierto así que me dispuse a subir… Cogí las escaleras porque el ascensor no me daba confianza, cuando estaba por alcanzar la tercera planta escuché unas voces conocidas… Esa mujer… ¿Por qué me resultaba conocida?

-Ya me ha dicho Jasper que te ha dejado…

-Jasper debería meterse en sus cosas…- me asomé un poco para ver, ambos se encontraban hablando frente a la puerta C, la chica era bastante guapa y… ¿Eso que llevaba era un camisón? Cuando iba a salir me vino un flash…

-Buenas noches…

-¿Bella? ¿Qué haces aquí?

-¿Puedes decirme quién eres?

-Soy Tanya, encantada…

-¿Y eres…?

-Bella, estás siendo grosera…

-¡Me importa una mierda! Sólo te pedí una cosa… Te quiero fuera de mi casa esta misma noche...

¡Qué demonios fue eso! ¿Lo dejamos? La miré de nuevo, cada vez estaba más cerca de Edward… La punzada en mi cabeza era cada vez mayor…

-¿Por qué no entras y hablamos más detenidamente?- ¿Hablar? Se veía de lejos que quería…

-No creo que sea buena idea…- ¿Qué no cree? ¿Tendrían una relación de antes? Si Edward y yo éramos sólo amantes bien pudiera ser cierto, se pegó tanto que sus alientos se entremezclaron.

-Yo puedo hacerte olvidar…- a continuación se tiró a su cuello y lo besó… Otra punzada más fuerte vino y no pude evitar gritar tanto de dolor como frustración…

-¿Qué? ¿Lo dices en serio? ¿Solo porque estoy cenando con una amiga pones fin a lo nuestro?

-Si algo he aprendido estos años es a leer los gestos… Ella quiere follarte y tú le estas dando alas, desde mi punto de vista es una clara invitación a hacerlo y eso falta a nuestro acuerdo… ¡Suerte con él!... ¿Qué demonios crees que haces Edward?

-¡No voy a permitir que uses esto de excusa para dejarme! ¡Vamos a hablar ahora mismo!

-¿Bella? ¿Estás bien?- escuché su voz preocupada de lejos pero mi cabeza dolía demasiado…

-Volvemos a vernos Bella… Puedes apostar que sabía de tu trampa… Olvidaste que te conozco demasiado bien, supe que esto era una trampa desde el principio, así que me encargué de tus hombres para llegar a ti… Pero nunca pensé que fuera tan fácil…

-Te veré en el infierno…

Él… Lo conozco… Su nombre era… Era… Era…

-Caius…- nada más susurrar su nombre todo lo acontecido aquel día vino a mí…

Estaba nerviosa por decirle a papá lo de Caius, sabía la mala relación que había con su padre pero confiaba que cuando supieran lo nuestro cambiaran de opinión.

-Bella cielo ¿qué haces escondida?- suspiré tratando de tomar valor.

-Tengo algo que decirte…- antes de poder terminar irrumpieron en el despacho.

-Nunca pensé que fuera tan fácil llegar a ti…- papá lo miró enfadado.

-¿Qué demonios haces en mi casa?

-Vamos a poner fin a esto ya…- me agarró del pelo y tiró de mí hacía fuera.

-¡Deja a mi hija!- cuando papá trató de ayudarme le disparó en el brazo- ¡Maldito!- rió.

-Pronto dejará de dolerte…- con una seña a uno de sus hombres lo llevó al salón mientras él seguía agarrando mi pelo, con gran dolor pude ver a Caius frente a mí que observaba todo sin hacer nada- Vas a verlo todo querida…- susurró en mi oído, olía mucho a whisky- Después me encargaré de ti…

-¡No!- gritó Caius.

-Creo recordar que te dije que estuvieras callado…- apartó la vista, su padre agarró mi cara con fuerza para que no pudiera apartarla… Todo pasó como a cámara lenta, con gran dolor tuve que revivir sus muertes, sus últimas palabras se grabaron en mi mente y corazón "Te quiero"…

-¿Bella?- alcé la vista y vi su mirada preocupada- ¿Te encuentras bien?- negué, él me ayudó a levantarme, esa chica seguía allí- Tanya necesito hablar con mi prometida…- le entrecerré los ojos pero no dije nada, solo dejé que me llevara dentro. No podía quitar las manos de mi cabeza… Había recordado tantas cosas, pero temía que había algo mucho más importante- ¿Te duele la cabeza?

-Bastante… ¿Tienes algo?- fue por una pastilla y me la trajo junto a un vaso de agua, esperó en silencio, cuando la tomé pregunté sin rodeos.

-Mientras éramos amantes… ¿Estabas también con ella?

-¿Qué?- gritó horrorizado, se puso en pie y comenzó a dar vueltas- ¡Nunca te he engañado!- rió sin ganas- Precisamente la fidelidad era una de tus cláusulas…

-No me ha parecido así…- comencé a dar vueltas al anillo, ahora mismo sentía que me quemaba.

-¿Viste cuando…?- asentí y comenzó a pasarse las manos por el cabello de nuevo- Se me echó encima y no…- me quité el anillo y lo puse sobre la mesa antes de levantarme.

-Pensaba que era la única que estaba perdida pero ahora pienso que ambos lo estamos.

-¿Qué quieres decir? – me acerqué para abrazarlo y él lo hizo de vuelta.

-Necesito encontrarme antes de poder seguir con esto…- suspiró apretando su abrazo.

-Yo tengo bastante claro lo que siento…- ya no estaba tan segura pero no me apetecía discutir al respecto así que me separé para irme.

-Adiós Edward… - antes de alejarme gritó.

-Te amo Bella, si lo que quieres es tiempo te lo daré pero no me excluyas de tu vida…- antes de alcanzar la puerta me abrazó por detrás- Sé que esto puede funcionar…- cerré los ojos con fuerza, ahora mismo no me sentía capaz de responder.

-En cuanto me sienta mejor volveré…- me di la vuelta y me besó, fue un beso dulce que me supo amargo así que me despegué enseguida- Tengo que irme…- salí sin volver la vista atrás, sabía lo que sentía por él pero no estaba preparada para esto.

Cuando llegué a la calle alcé la vista y tomé aire, el recuerdo de la muerte de mis padres no se iba, me sentía bastante triste, necesitaba estar sola para pensar así que aprovechando la distracción de mi perro guardián caminé en sentido contrario, después de dar varias vueltas llegué a un bar con bastante ambiente y decidí entrar a tomarme algo. Nada más sentarme en la barra llegó el camarero junto a mí.

-¿Qué quieres hermosa?

-Una cola light…- el chico comenzó a reír y le entrecerré los ojos.

-¿Qué tiene tanta gracia?- intentó esconder su risa sin éxito.

-Perdona, no estoy acostumbrado a que chicas como tú…- me guiñó el ojo- Me pidan eso…- pasé por alto el detalle de su comentario, no me interesaba en lo más mínimo.

-Yo no bebo…- en ese instante volvieron esos recuerdos a mí… Su olor… La presión de sus asquerosos dedos en mí cara para que no perdiera detalle…

-Una coca light…- la puso junto a mí- Intuyo que necesitas hablar…- le alcé una ceja.

-No creo que sea asunto tuyo…- volvió a reír.

-Me gustas, eres divertida…- se apoyó sobre la barra para verme más de cerca- Y tu cara me resulta conocida…- negué bajando la mirada a mí bebida.

-Tengo una cara muy común…- dije para desviar su atención pero volvió a reír.

-Nada de eso, eres hermosa…- volvió a acercarse sobre la barra- Ahora… ¿Quieres contarme quién ha sido?

-Nadie…- insistí para que me dejara en paz pero fue imposible, sólo se alejaba para atender a otros clientes y volvía de nuevo a mí. Por lo menos era gracioso y durante el tiempo que estuve allí me olvidé por completo de mis problemas… Cuando quise darme cuenta se había hecho muy tarde ¡Mierda! Debía llamar a Carlisle pero mi teléfono no estaba- ¡Mierda!- comencé a palpar todos mis bolsillos sin éxito.

-¿Qué ocurre preciosa?

-¿Tienes móvil?

-Si…- alargué la mano, al ver su cara extrañada me expliqué.

-Necesito hacer una llamada ¿Me lo prestas?- volvió a acercarse por encima de la barra.

-¿Qué te parece si esperas media hora y te acompaño a casa?

-¿Media hora?- miró el reloj y asintió.

-Te traeré otra coca light…- me guiñó el ojo y se alejó por ella, no me costaba esperar media hora más para que me llevara, era un chico algo loco y osado pero no se veía peligroso… Suspiré, después de lo ocurrido en el lago no creía que pudiera hacerme nada aunque quisiera. Justo cuando lo miré de nuevo estaba agachado… ¡Mierda! Estaba bueno… Demasiado…

EDWARD

En cuanto se fue sentí como mi corazón se rompía en mil pedazos, por un lado entendía su situación pero por otro… ¿No le valía lo que sentía? En eso no hay engaño, me tumbé en el sofá sin ganas de nada, no sabía cuánto tiempo había pasado hasta que Jasper llegó…

-¿Todavía estás ahí?...- suspiré, él se sentó junto a mí- ¿A qué hora llega Bella?

-Ya se fue…

-Entiendo…- lo miré enfadado.

-¿Por qué le dijiste a Tanya que lo habíamos dejado?

-No fue así exactamente...- dijo rodando los ojos y esperé pacientemente su explicación- Sólo le dije que habíais peleado…- resoplé.

-No sé qué sea peor…- me pasó el brazo por los hombros.

-Mira lo positivo…- me guiñó- Podrás tener sexo en lo que Bella se da cuenta de lo que perdió.

-No puedo creerme que estés enamorado de Alice…- me entrecerró los ojos con enojo.

-No entiendo que tiene que ver mi relación aquí…- me pasé las manos por la cara mientras suspiraba hondamente tratando de tranquilizarme.

-Estoy enamorado de Bella ¡No me importa el sexo!- recalqué.

-¡Está bien! Lo siento tío… A veces sale mi Jasper anterior…- se quedó pensando unos segundos- Si de verdad la amas no te rindas…- si fuera tan fácil- ¡Ve por ella y no la dejes marchar!- se acercó a susurrar- Es un caramelo demasiado tentador para estar sola mucho tiempo…- lo miré mal.

-¿Así tratas de animarme?- alzó las manos.

-Ya me callo… - eso era lo que más temía, no sabía cuánto tiempo necesitaría ni tampoco si encontraría a otra persona durante el mismo- Aunque sigo pensando que no deberías esperar.

-Puede que tengas razón…- me levanté con la esperanza de poder hablar con Esme y Carlisle, ellos podrían ayudarme.

-¡Así se habla tío! No puedes rendirte sin más, seguro que hay forma de arreglarlo…- no pude evitar reír, a pesar de todo me hacía ver lo gracioso del asunto.

-Gracias… - se puso más serio antes de preguntar.

-¿Volverás al Hospital?- ¡Mierda! Ni siquiera lo había pensado, en nuestra situación actual mi trabajo como su médico personal había pasado a la historia…- ¿No lo habías pensado verdad?- negué revolviéndome el cabello de nuevo.

-Mañana iré a hablar con el director y veré que puedo hacer…- no podía quedarme esperando su decisión, necesitaba volver al trabajo, así los días pasarían más rápido.

-Si hace falta hablaré con él…- le sonreí agradecido.

-No te preocupes, yo me encargo…- cogí mi móvil para ir a mi habitación- Ahora tengo que retirarme…- sonrió.

-¡Suerte!- cuando llegué le marqué y enseguida contestó.

-Carlisle… Necesito tu ayuda…- su profundo suspiró no era buena señal.

-¿No ha ido bien?

-Necesita tiempo pero temo que quede en el olvido.

-No lo creo Edward, ella te ama. Seguro que antes de lo que crees se da cuenta y vuelve a buscarte…- ¡Ojalá fuera cierto!

-No estoy en contra que se tome un tiempo, entiendo que esté hecha un lío por todo esto pero quiero seguir viéndola aunque sea como amigos.

-Hablaré con ella, aunque ahora mismo no está de muy buen humor.

-No me extraña…

-Si supieras…- susurró y me dio curiosidad.

-¿Quieres contarme?- rió.

-El mejor consejo que puedo darte es que hay cosas que es mejor no saber…- resoplé.

-No van a contarme.

-No me compete hacerlo, pero si todo va bien lo hará.

-Eso espero… Por lo pronto iré al Hospital para reincorporarme al trabajo.

-Con una llamada puedo arreglarlo.

-¿En serio? ¿Puedes hacer que pueda incorporarme mañana?- tenían más influencias de las que imaginaba aunque siendo Bella quién es no era de extrañar.

-¡Si supieras!- dijo riendo en un tono algo sospechoso, me daba la sensación que se refería a otra cosa- En un rato te confirmo ¿Quieres empezar mañana o mejor pasado?

-Mañana, no me gusta estar en casa…- allí podría distraerme de todo esto.

-¡Bien! En un rato te confirmo lo del trabajo y con Bella te prometo que hablaré en cuanto llegue.

-¿No ha llegado todavía?- pregunté extrañado.

-No, si ha salido ahora de tu casa no debe tardar…- eso me preocupó.

-Bella se fue hace varias horas ¿Seguro que no llegó?- sus gritos desesperados y enfadados me dieron la respuesta.

-¿Qué? ¡Maldita sea! Tengo que dejarte…- colgó sin decir más ¿Dónde estaba Bella? Y lo más importante ¿Estaba sola? Suspiré desesperado, esta espera iba a ser muy larga…

BELLA

Seguí conversando con el chico que ahora sabía se llamaba Riley, era bastante divertido y simpático, sus tonterías me habían animado bastante. Cuando por fin llegó la hora de su salida fuimos hacia los aparcamientos.

-¿Estás más animada o me parece?- asentí sonriente.

-Así es…- se paró y lo hice frente a él, me dio una sonrisa y acarició mi cara.

-Eres muy hermosa…- sus ojos estaban fijos en mis labios, seguramente esperando permiso para besarme. La imagen de Edward besándose con Tanya vino a mi mente, tal vez…- Si te engañó él se lo pierde…- susurró, fui acercando mi rostro al suyo pero en cuanto nuestros labios hicieron contacto supe que esto estaba mal y agaché la cabeza dejando mi frente sobre ellos.

-Lo siento pero yo…- besó mi frente.

-Entiendo…- me separó para mirarme a los ojos- Ya me ha pasado tantas veces que estoy acostumbrado…- dijo divertido y reí, me miró fingiendo enojo- No me parece divertido señorita… reí más.

-Eres muy divertido…- seguimos hablando entre risas camino a su coche, una vez que llegamos puso algo de música y tras darle mi dirección me llevó a casa. Por el camino conversamos de todo un poco, su sentido del humor me hacía reír, cuando llegamos me sorprendí de ver tantos activos en la puerta ¿Qué demonios había pasado? Sólo esperaba que no fuera por mí…

-¿Esta es tu casa?- preguntó sorprendido y algo asustado de ver a tantos hombres armados.

-Si…- salí del coche, en cuanto el chico en la puerta me vio supe que era lo que temía y enseguida habló por el micro.

-Ha llegado con un chico señor… Enseguida…- ya me imaginaba con quién hablaba, cuando terminó se volvió a mí.

-El señor Carlisle la espera en su despacho…- resoplé, Riley se puso junto a mí.

-No me apetece verlo ahora…- me volví a él- ¿Quieres pasar?- negó algo nervioso.

-Creo que será mejor que me vaya…- asentí apenada.

-Gracias por todo, ha sido divertido…- me acerqué para abrazarlo y miró de reojo a los chicos de la puerta antes de corresponderme.

-Adiós Bella…- fue casi corriendo de vuelta a su coche y se fue… Me daba la sensación que no volvería a verlo…

-Señorita…- lo ignoré totalmente y entré a la casa, me imaginaba que Carlisle estaría en la entrada esperándome así que fui por el jardín trasero. No me esperaba que una pequeña bola de pelo marrón se me echara encima y comenzara a lamerme.

-¿Pero qué?- se veía contento de verme ¿Era mío? ¿Por qué no lo recordaba? Cuando miré el collar que llevaba pude leer- Less…- el dolor de cabeza se intensificó y todo lo perdido volvió a mí…

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme. Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ ALMAS GEMELAS*

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