Con la espada desenvainada y el corazón en mano. El joven caballero alza la espada en busca del desenlace.

La imagen inefable de su amada en mente. Para ella nunca llegó el olvido en su corazón. Fue una epifanía saber que era correspondido a causa de un destino infinito.

Su espíritu perenne como un aro de oro en toda época. Sempiterno, pero a la vez efímero en cada vida. Inmarcesible hasta el arrebol después de la guerra, donde sus manos y nueva alma acondrado y etéreo se llenan de rubí.

Extrañaba la linorencia de cuando estaba con su amada de cabellos dorados y la ataraxia de su hogar ahora en llamas. Nunca pidió ser una luminiscencia, pero su espíritu si.

La hoja plateada atraviesa el corazón de la maldad que tenia su mismo castigo.

El arrebol se asoma, pero los hilos rubí de su boca le indican que no lo vera levantarse. El polvo se levanta al caer. La soledad del campo de batalla lo abraza. Solo llego en todas las épocas y solo se ira al cumplir su misión y ser un superfluo. Su resiliencia de nada sirve al ver su vida volar. La voz meliflua de su amada llega a sus oídos por última vez antes del peso de las cortinas de su alma.

La oscuridad gana al final. Su espada rubí duerme junto a él.

El primer drabble del FicNuary 2020. Utilice 10 palabras de una lista llamada "las 50 palabras más hermosas del mundo".

Hasta la próxima