CAPÍTULO 8

DARIEN

Habían pasado 2 semanas desde que Serena aceptó que pudiera presentarla como novia, desde entonces nuestra relación había avanzado mucho. Aunque apenas salíamos a la calle por su seguridad, el tiempo que compartíamos juntos era cada vez mayor e incluso me hacía parte de ciertas conversaciones aunque no me dejara opinar… Era una mujer bastante sorprendente y también hermética para ciertas cosas… Las primeras noches me mandaba a mi cama cuando terminábamos de hacer el amor pero sus gritos me despertaban e iba enseguida a consolarla, sin decir nada solo me acurrucaba junto a ella y la abrazaba hasta que se dormía, al cuarto día no volvió a decirme que me fuera, suspiré orgulloso ¡Era un gran avance para mí!

Cada tarde íbamos al jardín para jugar con Less, al principio parecía reacia pero terminaba tirándole la pelota para que la trajera de nuevo, siempre se veía tan dura y seria pero en el fondo sabía que se escondía alguien bastante tierna, podía reconocerlo en ciertos gestos, miradas o sonrisas pero eran tan fugaces que me daban a entender que sería bastante difícil hacer que la soltara, tenía la esperanza que con el tiempo fuera algo permanente. Difícil pero no imposible.

Después de lo ocurrido con ese tipo Artemis me hizo tomar clases de defensa personal e incluso de armas, no me agradaba en absoluto pero sabía del peligro que había y debía estar alerta. Serena no parecía muy conforme pero por más que le preguntaba nunca me decía el porqué. Su salud había mejorado bastante por lo que di por desechada la silla de ruedas y ella dijo que la quemaría antes de salir al jardín, cuando la seguí no esperaba encontrármela junto a una hoguera donde la silla ardía literalmente, tenía un humor bastante raro nunca sabía si hablaba en serio o no, cuando comentaba algo de matar al idiota juraría que lo decía en serio, su mirada era bastante escalofriante y daba por hecho que podría llegar a hacerlo si fuera necesario ¿Quién no querría ver muerto a alguien que sólo quiere matarte?

Por más que intenté sacar algo en claro sobre el tipo siempre evadía el tema de forma bastante radical, así que dejé de hacerlo. Necesitaba acercarme más no alejarla… Aunque si algo había aprendido era que el sexo era lo mejor para reconciliarse con ella aunque eso a Artemis lo tuviera bastante cabreado… Dábamos rienda a nuestra pasión donde nos pillaban las ganas, por lo que Serena buscaba puntos ciegos de la casa para no ser vistos, cosa que sacaba de quicio a Artemis, pero viendo la seguridad del entorno dudaba que alguien pudiera entrar, sólo temía cuando salíamos fuera, siempre tenía la sensación que nos seguían pero cuando se lo comentaba a Serena sólo se reía y me ignoraba… A veces me hacía sentir que no habíamos avanzado nada…

-¿Porque te escondes como un ladrón Darien?- gritó sacándome de mis pensamientos y salí de detrás de la pared, sabía que no debería haberla seguido pero me preocupaba demasiado, temía que ahora que estaba mejor saliera sin mí.

-Sólo pasaba por aquí…- rió.

-Eres muy mal mentiroso pero por suerte me gustas…- la abracé por detrás, le di un beso en la sien y podría jurar que tembló- Darien no…- sabía que saldría con lo mismo de siempre y simplemente la ignoré y seguí besando su cuello, sabía que el sexo era mi mejor carta por lo que la usaría las veces que hicieran falta- ¡Joder!- ya lo había conseguido, se dio la vuelta y me arrinconó contra la pared- Parece que quieres jugar…- me lamió la cara y suspiré.

-Te deseo…- me moría por escuchar de sus labios que me amaba para poder decírselo de vuelta pero ya me había dejado claro que esa palabra estaba prohibida entre nosotros, después de conseguir que fuéramos novios para el resto esto era una nimiedad. Lo importante es que supieran que era mía.

-Yo también…- me besó salvajemente mientras que mis manos fueron a su trasero pegándola a mi erección- Pero aquí no…- susurró guiñándome el ojo- Vayamos a la piscina…- me cogió de la mano y tiró de mí hacía el lugar, en cuanto entramos cerró la puerta y se dirigió a un monitor- Artemis desconecta las cámaras de la piscina hasta nueva orden… ¡No quiero preguntas! ¡Solo desconecta! Será sólo un rato…- tras unos segundos colgó, esto nos costaría a ambos una buena reprimenda.

-¿No le ha gustado la idea?- vino hacia mí quitándose la ropa.

-Teme que alguien pueda hacernos daño sin que puedan hacer nada ¿Pero cómo demonios van a entrar aquí sin atravesar el jardín?- entendía su lógica pero también lo entendía a él, al fin y al cabo no dejaba de ser su hija. Me enervaba que a pesar de su amistad con el inspector Furuhata no tuvieran nada.

-No entiendo como la policía no lo encuentra…- resopló bastante molesta.

-Ahora mismo lo que menos quiero es pensar en eso…- comenzó a desabotonar mi camisa- ahora quiero disfrutarte y saborearte…- comencé a ayudarla a hacer lo mismo y una vez desnudos me llevó dentro de la piscina, nunca me hubiera imaginado en una situación así junto a nadie, siempre he sido bastante recatado en estos aspectos pero Serena sacaba una parte de mí que desconocía. La temperatura del agua era ideal, nos metimos hasta que el agua nos llegó a la cintura y ella colocó las piernas alrededor de mi cintura a lo que instintivamente cogí su trasero entre mis manos.

-¡Dios, Serena!- sonrió de lado mientras hacía círculos alrededor de mi erección pero sin llegar a penetrarse.

-No sabes lo contenta que estoy de poder volver a disfrutar así…- sabía que se refería a las posturas, en nuestros primeros días tuve que ser bastante cuidadoso y precavido por su estado, cosa que la sacaba de quicio, pero ahora que la herida hacía cerrado, sólo debía cuidarse de no hacer grandes esfuerzos. Yo me encargaba de hacerlos por ella.

-En ese caso será mejor que empecemos…- susurré a la vez que la guiaba a su interior, enseguida comencé a hacerle el amor como le gustaba, de forma bastante acelerada o en palabras suyas "fuerte y duro", no tardamos mucho en alcanzar el orgasmo.

-¡Joder Darien! Eres adictivo… -reí, no me gustaba esa palabra, aunque me gustaba pensar que era su forma de decirme que me quería o al menos tenía esa esperanza- llévame al borde…- hice lo que me dijo y se sentó en el mismo, justo cuando iba a sentarme junto a ella me apretó con sus piernas, su centro quedaba casi al alcance de mi boca, al mirarla sonrió de lado y se tumbó sin apartar su vista de la mía y comenzó a acariciarse los pezones.

-¿Quieres que te pruebe?- rió y le alcé una ceja.

-Lo siento Darien, pero tu forma de hablar en el sexo me da risa…

-¿Cómo lo dirías tú?- se volvió a incorporar para meter los dedos en mi cabello y acercar mi boca al mismo.

-Quiero que me lo comas… Lámeme y chúpame fuerte Darien…- ¡Dios! ¡Nunca pensé que ese tipo de lenguaje tan vulgar pudiera excitarme! Así que sin decir nada acaté órdenes, ella volvió a recostarse y subí una de mis manos a su pecho mientras que con la otra la penetraba por ambos sitios a la vez, cuando sentía su orgasmo acercarse chupé fuerte y sus gritos inundaron el lugar al alcanzar su clímax.

-¿Crees que ha estado aceptable?- le pregunté bastante pagado de mí mismo, cosa que se me estaba pegando de ella, sonrió de lado.

-Bastante diría yo…- se incorporó y volvió a meterse en el agua- Ahora quiero probarte…- me quedé algo sorprendido y enseguida se puso en modo jefa- ¡Ahora Darien!- hizo una seña con la cabeza al borde y me senté como ella había hecho antes, debido a la diferencia de alturas le quedaba algo lejos pero sorprendentemente no fue impedimento para ella, se cogió con sus brazos a mi rodillas y se alzó para poder hacerlo… Su estado físico era bastante sorprendente, debía ser una persona que se ejercitaba bastante, al momento de hacer contacto su lengua con mi pene mis ojos se cerraron instintivamente centrándome en el placer hasta que alcancé mi orgasmo, como siempre lo tomó todo, nunca pensé que esto fuera algo tan sensual y erótico hasta ahora… Con una agilidad impresionante tal como estaba, apoyó su pierna en la pared y saltó colocándose sobre mí a horcajadas y me besó, mis manos vagaron por su cuerpo, mi erección no tardó mucho en despertar de nuevo pero entonces sonó su celular…- ¡Mierda!- resoplé y se levantó de encima mía- Nos hemos pasado de tiempo, será mejor que te vistas y salgamos.

-¿No lo coges?- negó.

-Debe ser Artemis para decirme que terminemos para conectar las cámaras de nuevo…- asentí y comencé a vestirme, ella hizo lo mismo y una vez que terminamos fue de nuevo al monitor de antes- ¡Listo!- se volvió a mí- Necesito ver unos papeles de la empresa, te veré después…- me acerqué a darle un beso antes que se fuera.

-Hasta luego Serena…- tras el beso salió dejándome solo con mis pensamientos. Debería hablar más claro con ella sobre nuestra situación pero temía perderla, era demasiado pronto, pero necesitaba más. Quería tener una familia con ella y lo veía bastante difícil si seguíamos así, esperaba que el tiempo la hiciera cambiar de opinión al respecto. Justo cuando iba a salir por la puerta trasera escuché la principal abrirse y sin saber por qué me escondí tras la columna junto a la puerta.

-¡Mierda! – No reconocía la voz ¿Quién sería? Me asomé y por la ropa que llevaba debía ser uno de los chicos de seguridad ¿Habría venido para asegurarse que estaba todo bien? Justo cuando iba a salir a tranquilizarlo comenzó a hablar por teléfono con alguien y esperé…- ¡Se me escapó jefe! - ¿Se escapó?- Le prometo que no volverá a ocurrir… Me costó sortear la seguridad… Sí, es una rutina que apague las cámaras cuando folla con su amante…- gruñí internamente, no me agradaba que me llamaran así y mucho menos que hablaran de nuestras relaciones en esos términos- No deben andar lejos…- ¿Hablaría con ese hombre que quiere secuestrar a Serena?- Intentaré cogerla pero no prometo nada…- ¿Qué? ¿Quiere cogerla? Debía buscarla y avisar a Artemis. Esperé a que saliera y salí cuidadosamente por la puerta del jardín, no me dio tiempo alejarme mucho cuando escuché su voz por detrás mía- ¡Vaya, vaya! Nunca pensé que la suerte estuviera de mi lado…- traté de serenarme antes de volverme y hablar lo más calmado que podía, me haría el que no sabe.

-Disculpe que no me entretenga pero tengo algo que hacer…- me volví de nuevo y avancé pero el sonido de un arma me detuvo de nuevo ¡Mierda!

-Ni te creas que te dejaré ir…- se acercó a mí y me pegó la pistola en el costado- gracias a tu amante sé cuáles son los puntos ciegos, ahora mismo estamos en uno.

-¡No conseguirás llegar a Serena!- apretó de nuevo la pistola consiguiendo que doliera.

-Desde el momento que vine supe que no saldría vivo de aquí, por eso esperaré que la jefa venga por su bombón muerto y así la mataré a ella también…-rió como loco- ¡Serán 2 pájaros de un tiro y mi jefe podrá descansar!

-¿Descansar?- Artemis siempre decía que lo mejor para ganar tiempo era desviar el tema para entretenerlo el tiempo suficiente para poder buscar una forma de escapar, con un poco de suerte podría quitarle el arma para cambiar las tornas o en su defecto que viniera alguien a ayudarme… Suspiré exasperado, debería aprender a defenderme como ellos o acabaría muerto uno de estos días.

-Ya no importa… - se alejó de mí lo justo- Saluda al diablo de mi parte…- cerré los ojos por instinto pero el ladrido de Less junto a mí me hizo abrirlos de nuevo- ¡Maldito chucho! Serás el primero en morir…- aproveché su descuido para tirarme encima y tratar de quitarle el arma...- ¡Hijo de puta! ¡Quítate de encima!

-¡No! Quiero que me digas quien quiere matarnos y porqué…- volvió a reír como loco.

-Si no me han informado mal lo conociste hace unas semanas… -abrí los ojos sorprendido, entonces todo está relacionado con ese tipo ¿Sería un ex enfadado por haber terminado su relación? Con Serena cualquier cosa era posible, en ese breve instante en que me distraje volvió a apuntarme- Eres más idiota de lo que pensaba, así nunca serás una opción para Lessy…- ¿Lessy? ¿La de la leyenda urbana? ¿Qué tenía que ver ella en esto? Less le mordió el brazo antes que pudiera disparar y volvimos a forcejear, no era mi intención pero el arma se disparó, vi todo rojo y escuchando los ladridos de Less caí inconsciente.

SERENA

¿Qué demonios me pasaba con Darien? ¡Maldita sea! Había conseguido que diera mi brazo a torcer en varias cosas, pero no podía evitarlo, incluso dormía mejor cuando lo sentía junto a mí. Eso me traía recuerdos de mi niñez que no quería volver a tener, mi instinto me decía que me alejara pero no quería, sólo… ¡Mierda! Era el primer hombre desde Steven que conseguía que… Sacudí la cabeza fuertemente ¡No podía dejar que mi corazón volviera a ablandarse! Y mucho menos ahora con ese cabrón queriendo matarnos… Darien era un amante perfecto, sabía bastante bien satisfacerme y me seguía en todos mis juegos, eso me trajo recuerdos de nuestros encuentros furtivos a escondidas de la seguridad, el único problema era que pudiera ser algo más. Con cada encuentro o muestra de afecto por su parte sentía esa conocida sensación en mi estómago y tenía que alejarme, era lo mejor para los 2, yo no podía darle lo que quería al igual que él no podía ser lo que yo necesitaba, para no comerme mucho la cabeza con el tema el trabajo era la mejor distracción…

-¡Por fin llegas!- rodé los ojos, Artemis se encontraba sentado en la silla frente a mí mirándome con bastante enojo.

-¿No recuerdo haberte llamado aquí o sí?- ignoró mi comentario y siguió sin apartar esa mirada enfadada de mí.

-Serena no estamos para tonterías, se nos ha colado alguien en la casa- abrí los ojos sorprendida.

-¿Lo habéis cogido?- negó y me puse a gritar bastante alterada- ¿Cómo demonios ha conseguido entrar?

-Le ha robado la credencial a uno de nuestros hombres.

-¡Maldita sea! ¡Por eso recalqué que sólo quiero interinos nada de externos! ¿Pero quién me hace caso? ¡Nadie! ¡Maldita sea!- fui a mi escritorio a coger mi arma y me miró peor.

-¿Qué crees que estás haciendo?- lo miré como si fuera idiota.

-¿Tu qué crees? Voy a encargarme personalmente de esa sabandija y conseguiré que cante como un pajarito…- resopló.

-Serena, todavía no estás recuperada del todo, deja que una de las chicas se encargue…

-¡NO! ¡Ya te dejé al cargo estas putas 2 semanas en las que no he podido levantarme de esa mierda de silla! Ahora que puedo empezar a hacer algo no me vas a quitar el placer…- rodó los ojos.

-Darien te ha dicho claramente que no debes hacer esfuerzos hasta dentro de un mes…- ¡Mierda Darien! Salí rápidamente con él pisándome los talones y dando órdenes a las chicas de registrar toda la casa, en cuanto terminó volvió a hablar bastante enfadado- No deberías apagar la seguridad ni tampoco buscar puntos ciegos dentro de la casa…- rodé los ojos.

-Me gusta follar dónde me vienen las ganas y como comprenderás no quiero mirones…

-Serena lo digo en serio, es peligroso.

-¡Por dios Artemis! ¡Esta casa parece un búnker!

-Y aun así han logrado entrar…- resoplé.

-Esa es culpa vuestra…- lo miré enojada y el me habló más enojado todavía.

-¡No somos nosotros los que nos escondemos de la seguridad cuando queremos follar!

-Te lo diré bien claro de nuevo… Follaré dónde y cuándo quiera…- se pasó la mano por la cara con exasperación.

-¡No puedo creer que estemos hablando de esto!- rodé los ojos.

-Me conoces lo suficiente para saber que es normal en mí.

-Con tus otros amantes nunca lo hiciste…- dijo de una forma un tanto sospechosa pero lo ignoré por completo, no me interesaba el rumbo que estaba tomando la conversación.

-¿Has llamado a Mich? – asintió- ¿Tiene alguna pista?

-Dijo que sólo vio algunas imágenes del tipo y muy poco tiempo, seguramente se mueve por tus puntos sexuales…- le quité el walkie y la llamé ignorando lo último que dijo.

-Mich ¿estás ahí?

-¡Lista y preparada!

-¿Tienes alguna pista de dónde puede estar?

-Después de un largo rato analizando lo poco que tenemos, he podido averiguar que la última imagen del tipo nos aparece en el jardín trasero- ¡Mierda!

-¿Viste bien quién era?- necesitaba asegurarme que no era nadie de mi entorno.

-No… Pero por su forma de sortear las cámaras conoce todos los puntos ciegos- ¡Mierda! Artemis enseguida me negó con la cabeza, sabía que me daría un buen sermón más tarde.

-Está bien, gracias Mich ¡Iremos para allá!- en cuanto colgué no tardó mucho en empezar.

-Sabía que esto nos traería consecuencias…- me señaló bastante enfadado- ¡A partir de ahora cuando quieras follar lo harás en tu habitación!- resoplé.

-¿Podemos dejar esto para después?

-Que conste que no hemos terminado Serena, no voy a permitir que el sexo te cueste la vida…

-¡Exagerado! Sabes que ahora puedo defenderme perfectamente…- me entrecerró los ojos.

-No estás al 100%... Así que hasta que lo estés me harás caso…- iba a replicar pero escuchamos un disparo, por lo que corrimos hacia el lugar del que provenía el sonido, mi corazón comenzó a acelerarse cuando me di cuenta que por aquí había dejado a Darien hace nada. Los ladrillos de Less nos alertaron, provenía del mismo lugar donde quemé la silla, cuando vi la escena corrí rápidamente para asegurarme que Darien estaba bien…

Cuando llegué junto a él observé que se hallaba tirado sobre un hombre totalmente irreconocible ¿Darien le había disparado? Parece que realmente estaban funcionando las clases de Artemis, nunca lo hubiera imaginado de él cuando lo conocí.

-¿Darien?- le gritó Artemis mientras le buscaba el pulso, yo intentaba limpiar toda la sangre para asegurarme que estaba bien… Tenía sesos y sangre por todo su torso y cara pero por suerte no parecía estar herido ¡Gracias a dios! Sentí un alivio inmenso, no sabía si era bueno o malo- Parece que solo está inconsciente…- me sonrió orgulloso- ¿Has visto como ha avanzado? Gracias a nuestras clases ha conseguido defenderse de este idiota.

-Debo darle el mérito… Pero ahora no tenemos forma de saber nada…- suspiró derrotado.

-Ya lo encontraremos, estamos viendo la forma de hacerle una trampa…- eso me dio una genial idea.

-Esta noche saldremos…- me miró como si estuviera loca- Seguro que aprovechan de atacarnos allí…- me alzó una ceja.

-¿Crees que Steven sea tan idiota de creerlo?

-Este tipo muerto sólo lo hemos visto nosotros…- asintió- Nos desharemos de él sin decirle a nadie, tal vez piense que lo hemos capturado, se asusta e intenta atacarnos esta noche.

-Serena, deberías hacerlo sola…

-Tienes razón, Darien no estará bien después de esto…- todavía recordaba la primera vez que maté a alguien, fue bastante duro y eso que todavía no sabía que mi vida sería así siempre.

-Lo mejor será dejarlo descansar y concretar una cita con alguien más…- entrecerré los ojos.

-¿No estarás hablando de…?- me interrumpió.

-Así es, Kou es la persona perfecta…- resoplé.

-No creo que sea buena idea, todavía insiste en que volvamos a tener sexo…- me miró mal.

-Sólo está enamorado Serena, deberías abrirte un poco y volver a sentirlo…

-No insistas, ese tema está zanjado para mí…

-Sólo espero que logres darte cuenta de la realidad antes que se esfume…- no quería insistir más y me centré en Darien.

-¿Darien?- le di unas fuertes palmadas en la cara, Artemis se alejó para llamar a Andrew, él se encargaría del muerto- ¿Darien?

-¡Dios!- exclamó mientras trataba de incorporarse- ¿Serena? – Comenzó a palparme por todos lados- ¿Estás bien?- preguntó mientras me abrazaba ¡Dios, qué asco! ¡Ahora tendría que darme una ducha!… O más bien darnos, me relamí los labios pensando en lo que disfrutaríamos…

-Si Darien… ¿Tú estás herido?- lo alejé de mí, negó pero al verme manchada se sonrojó.

-Lamento haberte manchado…- hice un gesto con la mano quitándole importancia, ya habría tiempo de asearnos.

-No te preocupes, eso lo arreglaremos ahora mismo…- le dije insinuante y relamiéndome los labios.

-¿Es en serio?- dijo algo descolocado.

-¿A qué te refieres? – en ese momento Artemis nos interrumpió.

-¡Has estado excelente Darien!- le sonrió- Sólo queda que lo hagas de lejos para que no te manches…- dijo señalándolo entero y apartó la vista a avergonzado.

-Me pilló desprevenido y tuve que improvisar…- le dio una palmada en el hombro.

-Lo hiciste bien…- le guiñó- Ahora voy a hacer ciertas cosas, nos vemos después…- se alejó con Less tras él ¿Era impresión mía o nos habían dejado solos con intención? Ese chucho era bastante listo.

-Serena necesitamos hablar…- dijo una vez solos y suspiré pasando la palma de la mano por mi cara.

-¡No puedo creer esto! – se levantó e hice lo mismo.

-¡Han estado a punto de matarnos!- rodé los ojos- Y lo único en lo que piensas es en sexo- si supiera que mi vida era sólo sexo y muerte lo entendería.

-Solo a ti…- me miró bastante enfadado.

-¡Ese tipo venía por ambos!

-Lo sé, pero a mí no me hubiera atrapado…- dije con cierto aire de cinismo y me miró dolido- Por suerte estás bien, si no quieres que nos duchemos juntos lo haremos por separado.

-¿Así arreglas las cosas? ¿Huyendo?- lo miré enojada.

-No tengo porque huir de nadie, sólo recalco lo que quieres…

-¿Sabes que lo único que pensaba mientras me apuntaba con el arma era que estuvieses bien?

-Te daré un consejo Darien, cuando te halles en una situación así mira por tu vida y no por la de las personas ausentes…- volvió a mirarme con dolor.

-¿Tú no lo hubieses hecho?- negué a pesar de la sensación de angustia que tuve en el pecho, había jurado no demostrar debilidad ante nadie y él no sería el primero, a continuación cambié de tema.

-Esta noche tengo que salir, no me esperes levantado…- me giré con la intención de irme pero me abrazó por detrás.

-¿Con quién?- resoplé, ya me estaba cabreando su insistencia en controlar mi vida.

-No importa…- cuando me alejé de nuevo volvió a hablar algo molesto.

-¡Entonces yo también saldré esta noche! – me volví bastante seria.

-Recuerda ir con tu escolta…- resopló.

-Lo sé…

-A pesar de haber mejorado tus habilidades te queda mucho por aprender- me entrecerró los ojos.

-¿Qué quieres decir?

-Que quiero que siempre estés acompañado por alguien de seguridad…

-¿Qué?- grito cabreado- ¡Me estás diciendo que ahora también voy a tener que estar con alguien detrás en casa!- intenté tranquilizarme antes de contestar, ya estaba bastante alterada con toda esta mierda para añadir las chiquilladas de Darien a la ecuación- ¡Tú nunca lo haces!

-Darien, la diferencia entre ambos es que yo sé cuidarme y aunque no lo creas me preocupa tu seguridad…- se cruzó de brazos y me hizo una seña con la cabeza hacía el cadáver.

-¡También he sabido cuidarme!- suspiré.

-Sólo será algo temporal hasta que…- negó alterado.

-¡Por mucho que intente hablar contigo no me dejas! – le entrecerré los ojos.

-¿De qué coño hablas?- negó furioso.

-¡Nada! ¡Necesito salir de aquí!- se fue airado, una parte de mí quería detenerlo pero la ignoré y me quedé observando cómo se alejaba, si no fuera porque estaría en peligro lo dejaría marchar.

-Serena…- me interrumpió Rei- ¿Vamos a salir esta noche?

-Te confirmo en cuanto hable con Seiya.

-¿Crees que sea adecuado?- le alcé una ceja- Ahora estás con otra persona.

-No voy a verlo para tener sexo… Sólo es para hacer salir a Steven o alguien que me lleve al mismo.

-¿No le molesta?- señaló el lugar por el que Darien se había ido.

-No le he preguntado ni tengo intenciones de hacerlo…

-¡Pero…!- la miré con autoridad.

-¡No quiero que nadie le diga!- asintió con desgano- Él saldrá y quiero que lo cuiden…

-Daré la orden…

-Bien, yo iré a limpiarme y después llamaré a Seiya…- fui a mi habitación a asearme, me puse ropa cómoda y lo llamé… Todavía no sabía que excusa poner para vernos pero improvisaría algo sobre la marcha.

-¿Serena?

-Sí, soy yo…- me interrumpió.

-Me alegro que me llames, llevaba tiempo intentado hablar contigo y nunca me dejaron…- esa sería mi excusa.

-Precisamente me acabo de enterar, después de lo ocurrido la última vez que nos vimos no hemos tenido oportunidad de hablar…

-Tienes razón, hay muchas cosas que quisiera decirte…

-Entonces ¿Te viene bien esta noche?- lo corté, no me interesaba en lo más mínimo.

-Por supuesto.

-Te espero dónde siempre a las 8…- colgué sin decir más, quedaban un par de horas para nuestra cita, así que me relajaría en el gym, necesitaba moverme un poco para desfogar. Sin Darien aquí el sexo no era una opción.

Pasé más de una hora practicando hasta que llegó la hora de arreglarse, antes de ir a mi habitación pasé por la de Darien pero estaba vacía, lo mejor era no pensar en ello y centrarme en esto. En cuanto estuve lista bajé junto a Michiru y Ami que me esperaban en la puerta.

-¿Está todo listo?- asintieron- ¡Estupendo!- habían dejado correr la voz que saldría, tenía la clara convicción que podríamos obtener algo esta noche. Una vez que llegamos al restaurante me llevaron directo a mi mesa, Seiya ya se encontraba allí y se levantó enseguida para saludarme.

-Me alegro de verte Serena…- se veía bastante bien desde la última vez.

-Lo mismo te digo…- sonrió de lado, retiró la silla para que me sentara y lo hice, justo cuando miré al frente pude verlo, se hallaba riendo y conversando con otra chica, se veían bastante cercanos ¿Qué demonios? Algo dentro de mí despertó y tal como me senté me levanté para ir hacia ellos- ¿Serena dónde…?

-Ahora vuelvo…- le hice una seña a ambas- que no me interrumpa, termino rápido…- la cara de Seiya se veía bastante perdida pero ya le explicaría después, me dirigí rápidamente hacía su mesa y me senté entre ellos…- Buenas noches…

-¿Serena? ¿Qué haces aquí?- preguntó entre sorprendido y avergonzado, lo ignoré y pregunté a la chica.

-¿Puedes decirme quién eres?- miró a Darien y después a mí.

-Soy Kakyuu, encantada…- me dio su mano pero la rechacé.

-¿Y eres…?- volvió a mirar a Darien exigiendo algo de ayuda.

-Serena, estás siendo grosera…- me volví a él bastante cabreada.

-¡Me importa una mierda!- no podía creer que la defendiera frente a mí, así que la ira habló por mí- Sólo te pedí una cosa…- me acerqué para susurrarle al oído- Te quiero fuera de mi casa esta misma noche...

-¿Qué? ¿Lo dices en serio? ¿Solo porque estoy cenando con una amiga pones fin a lo nuestro?- me volví a mirarlo.

-Si algo he aprendido estos años es a leer los gestos…-la señalé- Ella quiere follarte y tú le estas dando alas, desde mi punto de vista es una clara invitación a hacerlo y eso falta a nuestro acuerdo…- la miré ahora a ella- ¡Suerte con él! – Fui alejándome para volver a mi mesa pero me cogió desprevenida y me alzó al hombro…- ¿Qué demonios crees que haces Darien?

-¡No voy a permitir que uses esto de excusa para dejarme! ¡Vamos a hablar ahora mismo!- cuando dobló el pasillo percibí movimiento por detrás, eché mano a mi pistola y la preparé para disparar.

-Corre a esa puerta…- susurré.

-¡Joder Serena! ¡Esta vez no voy a hacer lo que quieras, vamos a hablar y lo haremos en el baño!...- siguió parloteando gilipolleces sobre el tema, parece que no entendía lo que era un no, cuando vi a 2 tipos grandes bastante sospechosos acercarse insistí.

-Darien hazme caso o nos mataran a los 2…

-¿Qué? ¿Qué quieres…?- se volvió y fue cuando se percató de ellos.

-¿Artemis está todo listo?- grité al micro antes de bajarme del hombro de Darien y empujarlo dentro de la puerta que ponía privado para poder enfrentar a los 2 tipos sin estorbos. No recibí respuesta, cosa extraña pero aun así los encaré- ¡Vaya, vaya! Parece que mi plan ha funcionado…- se miraron entre ellos y volvieron su vista a mí haciéndose los que no sabían. Debía encargarme hasta que llegaran mis chicos.

-¿Señorita no sabemos de qué habla?- rodé los ojos.

-¿Creéis que voy a tragarme que habéis venido aquí de casualidad?- alzaron las manos a la vez, algo iba mal, lo presentía.

-Solo veníamos al baño pero ya nos vamos…- iban a darse la vuelta y grité de nuevo.

-¡Ni se os ocurra mover un músculo o acabaré con vosotros!- preparé mi arma para disparar pero entonces sentí a alguien por detrás, pensaba que era Artemis hasta que lo escuché.

-Volvemos a vernos Serena…- me pinchó el brazo- Puedes apostar que sabía de tu trampa…- comencé a ver borroso ¿Qué demonios me había inyectado?- Olvidaste que te conozco demasiado bien, supe que esto era una trampa desde el principio, así que me encargué de tus hombres para llegar a ti…- ¡Mierda! Me sentía realmente mal y tuve que apoyarme en la pared más cercana para no caerme- Pero nunca pensé que fuera tan fácil…- si este era mi fin me lo llevaría conmigo.

-Te veré en el infierno…- con bastante esfuerzo alcé el arma y disparé a su pecho antes de desvanecerme…

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme. Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*

.