CAPÍTULO 15
SERENA
Tras sincerarme con Darien sentí una gran liberación, hacía mucho tiempo que no me sentía así. Si en algo tenía razón Artemis es que era mejor decir la verdad, por suerte para mí ya sabía todo lo que necesitaba saber, ahora solo quedaba una cosa por hacer y la sinceridad era la mejor manera de hacerlo. Ya todo hecho debía ser directa y cerciorarme…
-Así es… Soy la mejor y más cruel asesina de los últimos tiempos, Cabeza de la familia más importante de la Mafia además de todo lo que ya conoces de mí a través de la prensa…- dije sin apartar la mirada de la suya en ningún momento, necesitaba saber con exactitud que estaba conmigo en esto- ¿A pesar de todo te casarías conmigo?
-¿Acaso se puede tapar el sol con un dedo?- repitió mi anterior pregunta y no pude evitar reír, él me acompañó enseguida y supe que todo estaba bien, aun así pregunté de la misma forma.
-¿Eso es un sí o un no?- me dio una sexy sonrisa confirmando así que todo estaba dónde debía hasta que…
-Quiero aprender…- cuando esas palabras salieron de sus labios quedé tan shockeada que no supe que decir, lo único que salió de mis labios fue una pregunta estúpida...
-¿Qué?- ¿acaso había escuchado bien? Por su mirada decidida supe que era así ¡Dios! ¡No podía entender el alcance de lo que pedía! Cuando lo miré a los ojos me vi a mí misma hace años… ¿Quería que Darien pasara por lo mismo que yo? Sabía lo que acarreaba todo esto… Pero por otro lado nos uniría más…
-Quiero ser como tú para ayudarte…- aclaró tras mi extenso silencio, justo cuando iba a decirle que lo pensara bien apareció Artemis por la puerta gritando como loco.
-¿Se puede saber qué demonios has hecho Serena?- ¿En serio? Lo miré lo bastante enojada para que supiera que no estaba para sus estúpidos sermones.
-¡Lo necesario para sacar a mi prometido de aquí…!- le grité entre dientes de forma desafiante mientras me ponía en arras.
-¡Hasta ahí puedo entenderlo!- me devolvió la mirada de igual forma- Pero… ¿Era necesario herir a mis hombres?- rodé los ojos.
-No hubiera sido necesario si me hubieran dejado pasar…- dije como si nada cabreándolo más si cabe ¡Pero qué quería! Sabiendo que lo retenían contra su voluntad y sin saber en qué estado… ¿Voy a irme sin más? ¡Era obvio que iba a llevármelo de vuelta sí o sí!
-Como comprenderás tenían órdenes expresas de no dejar pasar a nadie excepto a mi…- le entrecerré los ojos.
-¡Entonces no te quejes! ¡Había venido aquí por Darien y no iba a irme sin él!- suspiró y seguí- Lo que me lleva a la pregunta de por qué…- me acerqué más a él- ¿Por qué lo hiciste?
-¡Ya lo sabes!- gritó mirando de reojo a Darien, a pesar de su intento de disimulo sabía que se avergonzaba por lo que había hecho y no era para menos.
-Pues déjame decirte que todo lo que hagas no servirá…- me señalé entera- ¡Soy la que soy y no puedo cambiar! - resopló- ¡Entiendo que no te guste pero sólo tienes 2 opciones…- lo señalé con el dedo para enfatizar lo que quería decir-… Aceptarme o tendrás que marcharte!- al principio se mostró algo asustado pero enseguida se enderezó.
-¡No seas tan exagerada! Sólo he hecho esto por tu bien…- negué.
-Lo has hecho por recuperar a alguien que no existe…- suspiré tratando de tranquilízame- Lamento no ser aquella niña pero las cosas pasan por algo y me gusta ser como soy.
-Todo puede enmendarse y yo…- lo interrumpí.
-¡No volverá Artemis! Debes aceptarlo y dejar de formar este tipo de idioteces para cambiarme…
-¡Pero cuando estuviste sin recuerdos…!- reí sin ganas interrumpiendo su discurso.
-¡Solo fue un espejismo de lo que fue! Nada fue real…- aunque me había servido para ver muchas cosas que daba por sentado.
-Yo solo quería hacer que tu padre se sintiera orgulloso…- traté de apartar esos recuerdos de mi mente y fui directa.
-Mi padre estaría orgulloso de mí siendo como soy…- me miró avergonzado- No trataría de obligarme a cambiar…
-Tal vez tengas razón…- ¡Bien! ¡Por fin se daba cuenta! Ahora tocaba volver a ponerme seria.
-Por eso mismo necesitamos separarnos un tiempo…- me miró entre sorprendido y enojado.
-¡Ya te dije que no es conveniente Serena! Si te ocurriera algo…- resoplé con fuerza.
-Sé cuidarme sola y necesito que te encargues de esa fastidiosa mujer para que se mantenga dentro de nuestras leyes…- negó.
-Ella no me preocupa, me preocupas tú…
-Yo estaré bien…
-¡Quiero que me enseñes como hiciste con ella!- nos interrumpió gritando decidido ¡Por unos momentos me había olvidado de su presencia! Volví de nuevo a mi estado de shock anterior.
-¿Cómo?- preguntó igual de shockeado que yo, Darien tenía una gran virtud de la que yo carecía, a pesar que debía estar bastante molesto por lo ocurrido no parecía que fuera así.
-Si voy a ser el marido de Serena necesito estar a su altura y poder ser de ayuda en caso necesario…- tras mirarlo a él con asombro volvió su vista a mí más cabreado si cabe.
-¿Es cosa tuya? ¿Quieres convertirlo en algo parecido a ti?- preguntó con un deje que no me gustó nada y le devolví la mirada de igual modo.
-¿Qué tiene de malo en ser como yo?
-¡Que arriesgas tu vida cada segundo de ella!- rodé los ojos.
-Eres demasiado exagerado…- resopló.
-No lo creo ¡Sólo soy realista!- se volvió a él de nuevo- ¡Darien, si he hecho esto ha sido para hacerla cambiar de opinión a ella no a ti!
-¡Pero necesito aprender a defenderme! ¡Ya me diste unas clases pero ahora necesito…!- gritó de nuevo interrumpiéndolo.
-¡He dicho que no!- ¿Después de todo se atrevía a hablarle así? Si hubiera estado en el lugar de Darien le hubiera dado una buena patada en sus partes en cuanto entró por la puerta… Lo miré bastante enojada para echárselo en cara.
-¿Después de lo que le hiciste vas a negarte?- asintió más que convencido cabreándome más.
-¡Así es! ¡No quiero ser el responsable de otro Lessy!- ¿otra vez volvía a lo mismo? Volvimos a mirarnos desafiantes ¡Lo que daría por que fuera oficial que Kaname fuera mi sombra para refregárselo por la cara en este momento! Pero por ahora lo dejaría estar…
-Si no quieres ayudarle le buscaré a alguien más…- miré a Darien- ¡Vamos a casa!- enseguida me siguió pero al pasar por su lado me agarró el brazo más fuerte de la cuenta.
-¿En serio piensas convertirlo en ti? Lo conociste y te enamoraste como es ahora… ¿Y si cuando cambie ya no te interesa? ¿Lo desecharás como un trapo viejo?- sacudí el brazo para que me lo soltara y le di mi más dura mirada antes de agregar...
-¡No te importa!- ahora se dirigió a Darien.
-Deberías pensar bien en lo que haces muchacho…- él agarró mi mano y tras una gran sonrisa contestó.
-Lo tengo más que pensado…- la besó- Mi destino es estar con ella y para eso necesito ser mejor…- tras devolverle la sonrisa tiré de él hacía fuera y nos fuimos dejándolo allí sólo. Al salir vi como unos médicos se hacían cargo de los chicos de Artemis.
-¿Crees que deba…?- preguntó Darien señalando dónde estaban y negué.
-Ellos se encargan, nosotros tenemos cosas que hacer…- le guiñé el ojo para que supiera por dónde iba la cosa y enseguida se montó tras de mí- ¡Agárrate fuerte!- en cuanto lo hizo arranqué con fuerza y emprendí el camino de vuelta a casa. Por una vez en mi vida había confiado parte importante de mí a alguien más y no cualquiera, había conseguido alguien especial y estaba más que decidida a conservarlo… Nada más llegar, aparcar y bajarnos de la moto lo acorralé contra ésta…
-Serena… ¿No crees que sea mejor ir a la habitación?- negué mientras le desabrochaba los pantalones bajo su atenta mirada- ¿Y si viene alguien?- reí mientras me arrodillaba a su altura.
-¡Cállate y disfruta!- en cuanto lo tuve liberado y a mi alcance comencé a darle pequeñas mordidas mientras lo chupaba con fuerza, al principio estaba algo tenso pero enseguida se relajó dejándose llevar por el placer, era bastante sorprendente lo que habíamos avanzado desde que nos conocimos… A pesar de nuestras diferencias nos complementábamos de una manera increíble. Cuando sentí que estaba cerca de culminar me incorporé y tras bajarme los pantalones me recosté en la moto y sin necesidad de decir nada supo que hacer… Me cogió con fuerza de la cintura mientras me penetraba con fuerza y comenzó a follarme duro contra la misma ¡Dios! ¡Esto era lo que necesitaba para relajarme! En cuanto alcanzamos el orgasmo se recostó sobre mí para besarme el lóbulo de la oreja.
-Te quiero Serena…- sonreí.
-Yo también Darien…- conforme más veces lo decía mejor se sentía y más fácil resultaba hacerlo.
-No te imaginas lo bien que se siente esto después de pensar que podrías haberme cambiado por otro…- susurró y le rodé los ojos con exageración mientras me incorporaba para ponerme la ropa de nuevo.
-No soy como tú y tu amiga creen…- me entrecerró los ojos.
-¿Mi amiga?- asentí de lo más tranquila y volvió a preguntar del mismo modo- ¿Kakyuu?
-¿Quién más?
-¿Por qué debía saber nada?- resoplé con exageración.
-La vi hoy en un bar y tuve que acercarme a dejarle claro que eres mío…- su cara pasó de la sorpresa a la alegría en segundos.
-¿Le dijiste que soy tuyo?- lo abracé por la cintura mientras lo acercaba para morderle el labio con un poco más de fuerza de la requerida.
-Lo eres…- me apretó más fuerte la cintura.
-¿Antes o después de saber que no te había dejado?
-¿Acaso importa?- sonrió de lado.
-Supongo que no…- volvió a besarme con ternura susurrando en mis labios- Me gusta cómo suena ese "Soy tuyo"- mordí su labio.
-A mí también…- dije antes de besarlo con pasión, él volvió a montarme sobre la moto y justo cuando íbamos a dar de nuevo rienda suelta a nuestra pasión nos interrumpieron...
-¡Serena! - ¡mierda!- Acabo de enterarme que llegaron…- resoplé tratando de calmarme.
-Acabamos de hacerlo…- nos miró a ambos bastante avergonzada.
-¿Podemos hablar?- resoplé lo suficientemente fuerte para que Darien entendiera mi malestar y me ayudara a bajar de la moto.
-Ahora mismo no me encuentro de humor…
-¡Por favor Serena…!- dijo mirándonos con súplica y Darien contestó por mí.
-Supongo que podemos tomarnos 5 minutos…- volvió a sorprenderme su actitud ¡No entendía cómo podía ser así después de lo que le habían hecho! Suspiré tratando de calmarme, al fin y al cabo ellos habían sido como mis padres desde mucho antes que murieran…
-De acuerdo…- entramos a la casa y fuimos directos a mi despacho, yo iba en cabeza y podía oír como susurraban ambos tras de mí, al llegar me sorprendí de ver a Artemis sentado frente a mi mesa- Parece que tendremos reunión familiar…- dije con bastante ironía y resopló.
-Necesito explicar que si hice esto…- Luna lo interrumpió antes que volviera a decir las mismas majaderías de siempre.
-Artemis será mejor que hable yo…- resopló y le hizo un gesto con la mano para que lo hiciera, así que tras sentarnos los 4 frente a frente empezó- No puedes hacerte una idea de lo que lamento haber llegado a este extremo…- dijo a ambos pero su mirada se centraba más en Darien- Sé que lo que hicimos estuvo mal pero quiero que sepas que nuestras intenciones fueron las mejores…
-¡No es a mí a quien tienen que pedir perdón!- miré de reojo a Darien- Él es inocente de todo y aun así lo han encerrado sin su consentimiento…- pude escuchar otro resoplido de Artemis pero una dura mirada de Luna lo hizo callar al momento.
-Lo siento muchísimo Darien…- miró a Artemis que asintió hacia él- Sentimos mucho todo esto.
-Por mi quedará todo olvidado si Artemis se presta a enseñarme…- volvió a insistir dejándome sorprendida y también orgullosa. Artemis volvió a su cara de mal humor mientras que Luna sonrió.
-No hay problema ¿Verdad querido?
-¡Ya te dije que no y no me harás cambiar de opinión!- gritó hacía mí y lo miré muy mal.
-¡Sabes que si no accedes lo hará igualmente con otra persona!- lo señalé con el dedo de forma amenazante- Pero sé por experiencia que tú eres el mejor en esto ¿Tanto te cuesta hacerlo?- quedamos en silencio unos segundos hasta que Luna lo rompió.
-Claro que no querida…- contestó antes de mirarlo con una amenaza impresa- ¿Verdad Artemis?
-¡Pero Luna! ¡Ella quiere que lo convierta en ella! ¡No puedo sentirme responsable de otro más!
-No tienes porqué…- alcé los hombros de lo más tranquila- Como te he dicho miles de veces soy feliz como soy aunque te cueste creerlo…- rodó los ojos.
-Tu vida se centra en matar, poner en riesgo tu vida y follar…- ¡Qué demonios! Nos desafiamos con la mirada unos eternos segundos- ¡No le veo lo bueno por dónde lo mire!- tuve que gritar más que cabreada.
-¡Ya te estás pasando! – me levanté y volví a señalarlo con el dedo de forma amenazante- ¡Te lo he pedido por las buenas…!- le di una dura mirada- ¿Quieres que lo haga por las malas?- se levantó como yo y tras ponerse más serio me retó.
-Ya veo que no queda otra forma, así que ¡Adelante! ¡Lo haremos a tu manera! Lucharemos cuerpo a cuerpo…- me sorprendí pero no le dejé verlo en ningún momento- Si ganas convertiré a tu prometido en otro Lessy…- dijo destilando ironía- Y si gano dejarás a Lessy atrás…- me conocía lo suficientemente bien para saber que nunca me negaría a un reto y mucho menos si estaba segura de ganar, así que…
-¡Hecho!- cuando estrechamos las manos para sellar el pacto Luna se levantó bastante alterada.
-¿Pelearos? ¿Estáis locos o qué?- nos miró bastante enfadada- ¡No podéis hacer eso!
-Será como un entrenamiento sólo que más duro…- dije para quitarle importancia y me entrecerró los ojos.
-¿Me crees tonta?- negué- ¿Entonces porque intentas negarme lo obvio? ¡Sé perfectamente como son esas peleas y no quiero que lo hagan!
-Luna es la única forma…- insistió Artemis pero lo interrumpió gritando.
-¡Te he dicho que no! ¡No voy a consentir esto de ninguna manera!- al terminar miró con súplica a Darien.
-Serena, si me permites opinar creo que Luna tiene razón…- agregó él y suspiré antes de acercarme a abrazarlo y susurrar.
-Es la única manera…- no pareció muy convencido pero me dejó alejarme, antes de llegar a la puerta lo llamé.
-¡Vamos Artemis!- el me siguió bajo la amenazante mirada de Luna que antes de salir lo agarró fuertemente.
-¡Como hagas esto no te lo perdonaré jamás!- pareció dudar pero tras mirarme se volvió a ella para abrazarla y darle un beso en el tope de la cabeza.
-A veces los padres tenemos que hacer lo indecible por nuestros hijos…
-¿Qué? ¡No! ¡Artemis!- le hice un gesto a Darien para que la consolara, él tuvo que agarrarla para evitar que nos siguiera. Por si acaso le dije a unos de los chicos de seguridad que se encargara, no quería que hubiera interrupciones. Una vez que llegamos al jardín de atrás era el momento de dejar las cartas sobre la mesa y dejara de joderme ¡Debía entender que ya era mayorcita para esto! Tras ponernos cómodos nos pusimos en posición y tras crujir mi cuello lo insté a empezar.
-¡Es hora de mostrarte lo que me has enseñado! – sonrió de lado mientras se acercaba a mí y trataba de golpearme pero lo esquivé justo a tiempo.
-Veremos si puedes superar al maestro…
DARIEN
Quería persuadirla de irse a pelear con su padre pero sabía que no tenía caso, así que hice lo que me pidió a pesar que ambos deseábamos lo mismo.
-¡No puedo creer que vayan a pelear como salvajes por salirse con la suya!- gritó Luna fuera de sí antes de volver a mirarme enfadada- ¡Y tú deberías haberla disuadido!
-Si algo he aprendido de ella este tiempo es que no se le puede hacer cambiar de opinión ¡Es cabezota al máximo! Y no hay manera de hacerle ver que las cosas no son como ella dice…- dio un fuerte suspiro.
-Por desgracia ambos lo son...- rió sin ganas- No puedo creer que Artemis haya llegado a esto…- puse la mano sobre su hombro para reconfortarla.
-Seguro que estarán bien…- o al menos eso quería creer.
-¿Sabes?- me interrumpió- Desde ese día no es el mismo…- por su mirada me imaginaba a que se refería.
-¿Es por lo ocurrido con los padres de Serena?- me miró sorprendida- Ella me ha contado todo…
-¿En serio?- sonrió llorando no sabía si de alegría o de tristeza- Le has hecho mucho bien Darien…- dio un fuerte resoplido- Pero estoy segura que hagamos lo que hagamos nunca lograremos hacerla cambiar puesto que la Serena que buscamos ya no existe…- terminó casi en un susurro y decidí reconfortarla.
-Todos cambiamos con el tiempo…- me miró con tristeza- Incluso yo lo he hecho desde que la conozco…- asintió algo más animada.
-Algunos cambios son buenos…- susurró sonriendo antes de ponerse algo más seria- Hablando de eso… ¿Dijiste en serio lo de ser como ella?
-Bueno no creo que pueda llegar a ser como ella pero tampoco quiero ser una carga.
-Entiendo…- su cara no parecía la mejor.
-Si llegara el momento quisiera poder ayudarla para que no tenga que preocuparse por mí.
-Es muy noble por tu parte Darien pero debo advertirte que este mundo es muy peligroso ¿Estás dispuesto a vivir así?- le entrecerré los ojos.
-Antes te parecía bien que lo hiciera…- rodó los ojos.
-Eso fue antes que supieras todo…- volvió a suspirar con fuerza- Quería que la llevaras a tu mundo no al revés…
-Amo a Serena y eso implica sus fantasmas…- rió sin ganas.
-¿Sus fantasmas? Yo más bien lo llamaría demonios…
-Bueno supongo que es lo mismo…- se volvió más decidida.
-Te diré algo Darien… ¿Deseas hijos en un futuro?- me quedé bastante sorprendido.
-Supongo que en un futuro sí, claro…- me interrumpió con su risa irónica.
-¿Te dijo que no quiere tenerlos? – Abrí los ojos de la impresión- ¡No lo sabías! ¿Verdad?
-Supongo que con el tiempo…- volvió a reír pero esta vez las lágrimas brotaron de sus ojos mientras lo hacía.
-Yo nunca pude tenerlos…- dijo casi en un susurro mientras se sentaba en el sofá junto a la puerta y lo hice junto a ella- Por eso siempre la quise como la hija que nunca pude tener.
-Lo siento…- dije mientras cogía su mano en la mía para reconfortarla.
-Traté de mil formas quedarme embarazada pero nada funcionó…- se quedó unos segundos mirando a la pared antes de seguir- Y ver que ella quiere perderse algo tan hermoso ¡Me duele y cabrea a la vez!
-No puedo hablar por ella pero seguro que con el tiempo cambiará de opinión…- volvió a reír sin ganas.
-¿Por eso estás con ella?- preguntó con ironía y le entrecerré los ojos- ¿Esperas que cambie?- volvió a reír- ¡Si es así te digo desde ya que pierdes tu tiempo! – eso me desanimó un poco pero traté de tranquilizarme- Yo era como tú pero ya me di cuenta que no hay vuelta atrás. Si estás con ella sabrás que nunca serás padre y tu vida será ir con vigilancia a todos lados por si en algún momento otro "Alfa" trata de matarte…- tragué grueso ¿Estaba preparado para eso? Amaba a Serena pero no deseaba esa carga ¿Por qué debía ser todo tan complicado? ¿No podíamos alejarnos y vivir como 2 simples mortales comunes y corrientes?- Lo dudas ¿Verdad?
-No voy a negarte que me asusta pero mi amor por ella supera a todos los miedos que pueda tener…- suspiré profundamente- Prefiero vivir una vida corta y feliz que no haber vivido nada…- dije siendo sincero y me dio una sonrisa de igual modo.
-Eres un gran hombre Darien…- en ese momento irrumpieron en el despacho, era Rei.
-Pueden salir…- me levanté y ayudé a Luna a hacer lo mismo.
-¿Serena?- pregunté al llegar a su lado.
-Ella puede esperar…- dijo algo nerviosa mirando de reojo a Luna- Artemis necesita tu ayuda…
-¿Le ha pasado algo a ese viejo cabezota?- negó tratando de controlar la risa.
-Solo son magulladuras…- dijo quitándole importancia y Luna suspiró aliviada.
-¿Dónde está?
-En su habitación…- la interrumpió gritando mientras iba en camino a la misma, yo la seguía por detrás.
-¡No puedo creer que haya pasado esto…!- por el camino siguió quejándose sobre la infantilidad del asunto. Rei nos seguía los pasos, supongo que debía acostumbrarme. Cuando llegamos a su habitación pude ver que tenía la cara bastante hinchada, sobre todo un ojo y el labio superior, eso me asustó ¿Serena se vería igual?- ¡Oh dios mío! – lo abrazó fuertemente antes de alejarse para darle una gran bofetada.
-¡Dios, Luna! ¡Eso duele!
-¡Más te debería doler! ¿Cómo se te ocurre? ¡Podrían haberse hecho daño!
-Estamos bien…- dijo mostrando una amplia sonrisa, aproveché de coger las cosas para proceder a curarlo mientras hablaban- ¡Por fin lo he conseguido!
-¿Qué?- preguntó más que sorprendida y mi corazón palpitó de preocupación- ¿Ganaste?
-Si…
-¿Realmente crees que pueda hacerlo?
-¡Debe hacerlo!- exclamó autoritario- ¡Ya se le acabó actuar de justiciera…!- después se volvió a mi muy serio- Darien, quiero que sepas que lamento lo que hice pero…- apreté el algodón que tenía sobre su ceja más de la cuenta- ¡Auch!- se quejó y lo miré igual de serio.
-Si no te importa prefiero dejarlo estar...
-Aun así lo siento…- asentí sin decir nada- ¡Ahora que está arreglado todo irá bien!- exclamó muy animado pero enseguida volvió a su seriedad anterior- Aunque debo investigar a Neherenia…
-¿Neherenia?- pregunté interrumpiendo su diatriba ¿Quién demonios sería esa? ¿Y porque ponían esa cara? ¿Acaso era otro problema?
-Si…- dijo escuetamente antes de darse entre ellos una mirada de después hablamos y volverse a mí- ¡Antes que se me olvide! Puedes volver a tu puesto en el Hospital cuando quieras…- dijo cambiando de tema repentinamente y sonreí en agradecimiento.
-¡Gracias! La verdad es que lo necesito para tener algo en lo que ocupar mi tiempo.
-Pues a partir de mañana eres libre de incorporarte cuando gustes…- me guiñó- Ya lo hablé con Serena y está de acuerdo.
-Bien…- necesitaba verla y asegurarme que estaba bien, así que tras terminar de curarlo recogí todo para poder irme con ella- Bueno yo los dejo solos.
-Adiós Darien…- antes que saliera de la habitación gritó- ¡Por cierto! ¡A partir de ahora deberás ir con escolta!- al girarme se explicó- No te darás ni cuenta que van contigo, mis chicos son de confianza y bastante discretos…- resoplé.
-¿Es realmente necesario?- asintió más serio.
-Ahora que sabes todo comprenderás que no podemos dejar cabos sueltos…- no quería que me soltara un sermón con la importancia de llevar vigilancia así que lo corté.
-¡Bien! Supongo que si son discretos no habrá problema…- sonrió guiñándome el ojo.
-¡Esa es la actitud! Ahora ve con ella…- tras despedirme de nuevo con sólo un gesto de cabeza fui hacia nuestra habitación, al llegar la vi tendida boca abajo sobre la cama, debía haberse dado una ducha ya que tenía el cabello mojado. Sin hacer mucho ruido me tumbé junto a ella que nada más sentirme resopló con exageración.
-¿Estás bien?
-No…- susurró y la hice volverse a mí, cuando vi su cara un gran moratón en su pómulo llamó mi atención, me dio bastante rabia pero traté de controlarme mientras la acariciaba- ¿Se ve muy mal?
-Ni se nota…- mentí- ¿Qué pasó?
-Perdí…- volvió a susurrar apartando la mirada.
-¿Estás bien con eso?- me miró como si fuera idiota y le rodé los ojos.
-¡Por supuesto que no! ¡Pensaba darle una lección y al final me la dieron a mi…!- la abracé para acomodarla sobre mí.
-Siempre puedes no cumplir…- me interrumpió bastante enfadada.
-¿Qué?- me señaló con el dedo muy seria- ¡Un Tsukino nunca incumple sus promesas!- resopló- ¡Dios! Debo hablar con Andrew…- cuando trató de incorporarse la abracé más fuerte para impedirlo.
-Después…- susurré y volvió a relajarse sobre mí.
-Di por sentado que iba a ganarle pero me equivoqué…- volvió a dar un gran suspiro- Puedo ser la mejor con armas pero en el cuerpo a cuerpo me lleva bastante ventaja…- no sabía si eso era bueno o malo pero prefería no hacerlo.
-Entonces supongo que tengo una preocupación menos…- dije divertido y me miró con los ojos entrecerrados.
-¿Ya no quieres ser como yo?- besé su nariz y a pesar que me miró raro no dijo nada.
-Nunca podría ser tan perfecto…- me dio un leve codazo antes de montarse sobre mí.
-Doctor Chiba parece que sabe qué decir en cada momento…- eso me hizo acordar.
-Ahora que lo mencionas me gustaría empezar mañana en el Hospital…- abrió los ojos sorprendida.
-¿Tan pronto?- preguntó algo desanimada y asentí mientras acariciaba su cara apartando los mechones de pelo en ella.
-No puedo estar aquí todo el día sin hacer nada…- comenzó a mecerse sobre mí consiguiendo que mi miembro despertara al momento.
-Se me ocurren varias cosas…- susurró de forma insinuante y traté de explicarme antes que me hiciera olvidar…
-Pero tú irás a la empresa y yo necesito volver a realizar mi trabajo para sentirme completo…- asintió algo más seria y desanimada.
-Supongo que tendré que acostumbrarme a no tenerte siempre a mi disposición…- sonreí y le agarré las nalgas con fuerza.
-¡Siempre estaré a tu disposición!- se agachó a morder mi labio.
-Es bueno saberlo Doctor Chiba…- fui deslizando mis manos suavemente hasta alcanzar su cara y la tomé con fuerza pero con cuidado de no dañarla para besarla con pasión y comenzamos a desnudarnos con prisas pero con ternura, cuando la tuve completamente desnuda cambié de posición para quedar sobre ella y la miré a los ojos mientras entraba lentamente…
-Te amo Serena…- mordió mi labio suavemente.
-Yo también Darien…- tras alcanzar el orgasmo quedamos tumbados, abrazados hasta que el cansancio pudo con nosotros y quedamos profundamente dormidos…
Estaba en lo mejor del sueño cuando escuché el sonido incesante de un móvil pero no era el mío, al abrir los ojos vi que Serena no estaba ¿Habría salido? ¿Sin su móvil? Cuando vi el reloj era muy temprano todavía ¿Quién sería? La curiosidad pudo conmigo y me asomé para ver el nombre de Seiya parpadeando en la pantalla ¡Maldita sea! ¿Por qué demonios la llamaba? Sin pensarlo mucho descolgué…
-¡Por fin doy contigo!- exclamó bastante contento- Serena… Necesitamos hablar…- dijo muy serio, iba a decirle que no era ella pero siguió antes de poder hacerlo- Sé que me precipité al decirte que te amaba y lo siento…- ¿le dijo que la amaba? - Pero ahora que lo tuyo con ese médico terminó me gustaría que todo volviera a ser como antes…- ¿Qué? ¡Eso me cabreó muchísimo!
-¿Quién demonios ha dicho que lo nuestro terminó?
-¿Quién eres tú? ¿Qué haces con el móvil de Serena?
-¡Soy su prometido!- hubo un tenso, incómodo y prolongado silencio hasta que gritó.
-¿Has dicho prometido?
-¡Si, eso he dicho! Lo que no entiendo es porque llamas a esta hora a mi mujer diciendo semejantes mentiras… - dije tratando de calmar mi ira.
-¡No puedo creer que me pase esto! ¡Quiero hablar con ella inmediatamente! ¿Dónde está?- tuve que apretar el móvil tratando de calmarme y no arrojarlo contra la pared, justo cuando iba a contestarle salió del baño mirándome extrañada.
-¿Qué ocurre?- preguntó antes de percatarse de su móvil en mi mano, enseguida vino junto a mí mirándome bastante enojada- ¿Qué demonios haces?
-Yo… No era mi intención…- titubeé mientras me lo quitaba de las manos y se alejaba de nuevo al baño no sin antes mirarme de forma amenazante.
-¡No vuelvas a tocas mis cosas!- dio un fuerte portazo cuando entró al mismo ¡Mierda! ¿Qué demonios estarían hablando?
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*
