CAPÍTULO 16
SERENA
¡Dios! Estaba totalmente agotada, era temprano todavía pero sabía que no podría dormir más… Miré a Darien que dormía plácidamente junto a mí, lo acaricié admirando lo hermoso que era tanto por dentro como por fuera… Tal vez no fuera lo que buscaba pero me gustaba el cambio, me había salvado para poner mi mundo patas arriba, sonreí, era una pena que pronto cambiaría nuestra rutina de vernos a cada rato, suspiré apenada, me gustaba tenerlo aquí pero entendía que quisiera salir y hacer lo que le gusta. Cansada de dar vueltas decidí darme una ducha para aliviar la tensión, hoy quería hacer varias cosas y la primera era hablar con Andrew. Cuando estaba terminando de vestirme me pareció oír a Darien gritar ¿Qué demonios pasaría? Cuando salí lo miré extrañada, seguramente discutía con alguien por teléfono.
-¿Qué ocurre?- pregunté pero en vez de contestar me miró nervioso, entonces fue cuando me percaté que no era precisamente su móvil el que tenía en la mano ¡Maldita sea! ¡No soportaba que intentaran controlarme! Y eso incluía mirar mi móvil o coger mis llamadas - ¿Qué demonios haces?- le pregunté bastante enfadada y su cara tornó apenada.
-Yo… No era mi intención…- comenzó a balbucear mientras se lo quitaba y volvía al baño para terminar de arreglarme pero antes de hacerlo me volví de nuevo a él ¡Debía dejárselo bien claro desde el comienzo!
-¡No vuelvas a tocas mis cosas!- le dije amenazante antes de cerrar con fuerza tras de mí ¡Mierda! No me gustaba discutir con él pero esto era algo que no iba a ceder por nadie… Me apoyé sobre el lavabo mientras resoplaba con fuerza, entonces fue que escuché…
-¿Hola? ¿Serena? ¿Eres tú? – miré la pantalla y al ver quien era me imaginaba que había podido pasar.
-Seiya…
-¡Por fin! Ese loco que tienes por amante me dijo que…
-Es mi prometido no mi amante…- me apreté los ojos con fuerza antes de seguir- Y espero que tengas una buena razón para llamar a esta hora…
-¿Prometido?
-Así es…
-¡Pero dijiste que el amor era para débiles! ¡Incluso me echaste cuando te dije que te amaba!- chasqueé la lengua con bastante fuerza.
-Es lo que pensaba hasta ahora…
-¿Ahora?
-Darien me ha hecho ver todo de otra manera…- resopló tan fuerte que interrumpió lo que iba a decir y esperé pacientemente a que se explicara.
-¿Qué tiene él que no tenga yo?- ¿qué? ¿En serio me preguntaba esa gilipollez?
-No soy de dar explicaciones y mucho menos compararos cuando no tienen nada que ver…- volvió a suspirar.
-Necesito hablar cara a cara, esto de hablar por teléfono…
-No creo que sea necesario…
-¡Te veré mañana!- dijo antes de colgar y a pesar de todo reí ¡Como si pudiera saber dónde encontrarme! Negué, aunque tampoco sería una molestia hacerlo, después de todo lo iba a hacer solo por mi interés y después de lo que le pasó por mi culpa es lo menos que puedo hacer.
-¿Serena?- suspiré de nuevo, tal vez me había excedido un poco…
-¡Voy!- grité, cuando salí lo vi demasiado serio y ¿preocupado? No sabría explicarlo con exactitud pero así me parecía.
-Serena… Yo…- suspiró- Lo siento… No era mi intención molestarte… Pero ese hombre…- sabía por dónde iba la cosa así que lo abracé antes que terminara.
-No es nada en mi vida…- apretó su agarre en mi cintura- Sólo fue alguien con quien tener sexo…- dije para dejarlo claro pero resopló de muy mala gana- ¿Te molesta?
-La verdad es que sigue sin agradarme la idea, pero al menos sé que no fue alguien especial para ti…- lo separé de mí para llevarlo a la cama dónde tras hacerlo sentarse lo hice sobre él. Cogí su cara con ambas manos para que nuestros ojos estuvieran conectados mientras hablaba.
-No ha habido nadie especial en mi vida hasta que llegaste tú…- mi primer amor había sido un gran error por el que pagué un alto precio, a pesar que me prometí no volver a caer en lo mismo Darien había derrumbado todos mis muros. Pero él era diferente, tal vez esa era la razón por la que lo consiguió. No tiene las aspiraciones que tenían los Alfa…
-¿Soy algo tonto verdad?- preguntó algo apenado y sonreí mientras lo besaba dulcemente en los labios.
-Los celos no son malos…- rodó los ojos- ¡Yo también me pongo celosa!- sonrió- Pero no quiero que te preocupes por algo que no tiene ninguna importancia…- asintió algo más convencido.
-Tampoco tú debes hacerlo…- alcé una ceja, esa tipa con la que siempre lo veía estaba más que pillada por él- ¿Qué?- rodé los ojos.
-¿Kakyuu?- negó.
-Solo es una antigua compañera de universidad…- volví a besarlo.
-¡Más te vale!- comencé a hacer círculos sobre su casi evidente erección.
-Nunca me he enamorado antes…- agarró mi trasero deteniendo mi ritmo- Mi abuelo siempre decía que sólo lo hacemos una vez en la vida y nunca se sabe cuándo llegará…- me miró muy serio antes de seguir- Cuando te vi sobre aquella cama en el hospital supe que lo había encontrado...
-La verdad es que nunca he creído en el destino…- suspiré muy fuerte tratando de controlar mis lágrimas- He visto demasiada crueldad hacia gente que no lo merece para hacerlo…- cuando traté de apartar la mirada me agarró la cara obligándome a mirarlo de nuevo.
-No tienes que hacerte la fuerte conmigo, si necesitas llorar puedes hacerlo…- lo abracé para que no viera las lágrimas que asomaban por mis ojos.
-Gracias Darien…- quedamos unos segundos en silencio, no me gustaba mostrarme así pero con él era diferente.
-Yo siempre he creído en él y a pesar de la tardanza me ha guiado a ti…- sonreí.
-Tal vez fue solo casualidad…- resopló.
-Sería demasiada…- me apartó para comenzar a enumerar con los dedos bajo mi atenta mirada- Primero tuve que salir con Haruka a ese bar de mala muerte cuando nunca lo hago…- asentí- Luego que me quedara sólo cuando se fueron…- volví a hacerlo- Y por último que saliera en el momento justo en el que Less buscaba ayuda para ti…- chasqueé la lengua, visto así… La cuestión es de dónde salió Less…- Por muchas vueltas que le des llegarás a la misma conclusión que yo…- me guiñó- el destino nos unió…- le di un ligero beso en los labios.
-Dejando el destino a un lado…- rodó los ojos- Pensaba en Less…- alzó una ceja y esperó que me explicara- Nunca lo había visto hasta ese día…- abrió los ojos sorprendido.
-¿Quieres decir que Less no es tuyo?- negué y su sonrisa se amplió- Eso no hace más que corroborar lo que he dicho…- no quería indagar en cosas en las que no creo – Solo el propio destino sabe por qué hace las cosas…
-Puede ser…- la verdad es que no sabía de dónde o cómo llegó a mí, pero ahora que se había acoplado a mi vida no pensaba devolverlo a ningún otro lugar.
-Más bien es…- dijo firme y sonriente, le devolví la sonrisa y lo besé de nuevo con desesperación, esta charla sobre un destino en el que no creo para nada me estaba aburriendo, aunque pudiera ser que entrar a Darien en mi vida fuera su forma de enmendar lo acontecido en mí pasado- Serena…- miré el reloj, era temprano y tenía tiempo suficiente de hacerlo antes de irme, así que procedí a quitarle lo poco que llevaba encima mientras él hacía lo mismo conmigo. En cuanto estuve desnuda lo monté con fuerza mientras su boca se deleitaba con mis pezones y una de sus manos bajaba a masajear mi clítoris, como siempre ocurría con Darien alcanzamos el orgasmo al mismo tiempo- Te amo…- susurró entre gemidos al término y le mordí el labio.
-Yo también…- tras un último profundo y alargado beso me incorporé para vestirme de nuevo- Y aunque me gustaría seguir así todo el día debo irme…- miró el reloj.
-¿Tan pronto?- asentí.
-Debo hablar con Andrew y también quiero ir a la empresa…- ahora que no podía dedicarme a mis cosas debía ocupar mi tiempo en otras y conocer de una vez al equipo de frikis que estaba al cargo.
-Entiendo…- volví a acercarme para besarlo.
-¿Tú también irás al hospital?- asintió.
-Hablaré con el jefe para cuadrar mis turnos de nuevo.
-Espero que no te pongan en turnos que no coincidamos o tendré que hablar seriamente con él...- rió mientras negaba con la cabeza.
-No será necesario, es un buen amigo.
-¡Bien!- le guiñé- ¡Mucho mejor!- volví a alejarme para terminar de vestirme y después fui al baño para pintarme un poco, necesitaba tapar el pequeño moratón de ayer, él me siguió tan sólo con sus bóxer, se quedó apoyado en el marco de la puerta de brazos cruzados, me relamí los labios, si de algo estaba segura es que Darien era toda una tentación.
-¿Entonces…?- quedó en silencio mientras esperaba que terminara su pregunta, tras unos segundos de tenso silencio siguió- ¿Le quedó claro que seguimos juntos?- al principio no sabía a qué se refería hasta que caí en la cuenta y sonreí.
-Si no lo hacía se lo dejé bastante claro…- dije mientras me pintaba los labios bajo su seria mirada.
-Pensaba que lo habíamos dejado…- dijo con un deje de tristeza y suspiré.
-Cuando vi a Yaten así era, tal vez le dijo…- me entrecerró los ojos.
-¿Yaten es el que estaba contigo en el Club?- rodé los ojos ante su evidente tono de celos.
-Él nunca ha sido nada en mi vida…
-Pero estuviste a punto de besarlo…- resoplé.
-Eso fue porque necesitaba sexo y no había cerca nadie más.
-Estaba yo…- resoplé más fuerte.
-Pero te negaste a ser mi amante…- apretó los labios apartando la mirada.
-Nunca me ha gustado ese término…- me puse de lado para verlo mejor.
-Es lo único que he tenido hasta que llegaste tú…- volvió a mirarme igual de serio.
-Sé que no debería pero me molesta saber que otros llegaron antes que yo…- en el fondo era bastante tierno, así que me acerqué a abrazarlo y tiré de su cuello para volver a besarlo con pasión, él agarró mi trasero con fuerza y tras enrollar mis piernas en su cintura me llevó sobre el lavabo- Por lo visto soy demasiado celoso…- apreté el agarre de mis piernas para que nuestras intimidades estuvieras más unidas.
-Seguro que no más que yo…- mordí su labio- Pero por mi parte puedes estar tranquilo porque no me gusta estar con más de uno a la vez…- chasqueó la lengua.
-Es bueno saberlo…- dijo destilando sarcasmo y le di un leve codazo.
-¡No me hables así! Seguro que tú tienes más tentaciones en ese hospital que yo en mi empresa.
-Ni me he fijado en las mujeres que trabajan conmigo…- rodé los ojos y me los entrecerró- ¿No me crees?- resoplé.
-Tal vez tú no lo hagas pero ellas seguro que sí lo han hecho…- dije apuntándole con el dedo, por su mirada no sabía por dónde iba y mejor lo dejaba así- Ahora si me permites debo irme…- me ayudó a bajar y me puse a retocarme el pintalabios bajo su atenta mirada.
-Te ves hermosa sin nada ¿Para qué tanto maquillaje?- reí.
-Me gusta ir arreglada…- alcé los hombros- Ya sabes…- le guiñé- ¡Antes muerta que sencilla!- reímos.
-Me gusta esta parte tuya divertida…- a mi empezaba a hacerlo pero nunca lo diría ante nadie así que tras terminar fui por mi chaqueta y bolso, él se sentó en la cama, cuando estaba por irme me volví a él bastante seria.
-No sé si te dijo Artemis pero debes llevar a gente de seguridad…- resopló.
-Algo me ha comentado pero no lo veo necesario.
-¡Créeme que lo es! Mantente atento a cualquier cosa, si notas u ocurre algo raro me llamas…- lo señalé con el dedo- ¡No hagas nada estúpido!- rodó los ojos suspirando en exceso.
-¿No crees que exageras?
-No…- contesté sin más- Así que por favor ten cuidado.
-Lo tendré, nos vemos después…- tras un último beso me fui directa a por una de las chicas, esta vez fue Rei la que me esperaba para acompañarme.
-Buenos días Je…
-¡Llámame Serena!- tras una sonrisa siguió.
-Buenos días Serena…- seguimos el camino hacia fuera dónde ya nos esperaba un coche con uno de los chicos de seguridad al volante- ¿Dónde vamos hoy?
-Primero iremos a ver a Andrew y después a la empresa.
-¡Bien! ¡Vamos!- tras montarnos en el coche fuimos directos a comisaría, sabía que hoy estaba saliente, así tendría tiempo de hablar y explicarle. Rei iba sentada junto a mí muy callada pero inquieta algo que me ponía totalmente nerviosa así que al final tuve que preguntar.
-¿Vas a decirme o no?- tras resoplar con fuerza por fin lo hizo.
-¿De verdad vas a casarte con Darien?- la miré muy seria antes de contestar.
-¡Por supuesto…!
-¿Crees que sea apropiado?- le entrecerré los ojos.
-¿A qué te refieres?- me rodó los ojos con exageración.
-Bueno por un lado está la parte que nunca has querido nada serio…
-¡Eso era antes de conocerlo!- rodó los ojos de nuevo.
-Obviando eso, todavía está el tema de Lessy y las familias…- chasqueé la lengua con bastante enojo.
-De momento Lessy no estará…- aunque fue leve vi un atisbo de sonrisa en su cara que no me gustó nada- ¿Algo que decir?- negó.
-Sólo que no creo que dure…
-Lo he prometido…- me miró muy seria.
-¿Cuánto tiempo lograrás cumplir esa promesa?- le devolví la mirada de igual modo.
-¡Siempre cumplo lo que prometo!
-Entonces… ¿Por qué dijiste de momento?- ¡Mierda! Hubo un tenso silencio ¿qué podía decir? Realmente iba a costarme mucho dejarla atrás, el hecho que la tuviera a flote por si acaso no incumplía mi promesa… Por suerte llegamos a nuestro destino y bajé sin responder a su pregunta, ella me siguió con su sonrisa de suficiencia mientras íbamos al despacho de Andrew, una vez dentro nos miró extrañado.
-¿Serena? ¿Ha ocurrido algo?
-Necesito hablar contigo, es importante…- asintió y tras coger sus cosas contestó.
-Vamos a la cafetería de aquí al lado, mi turno ya termina.
-Lo sé…- sonrió.
-Algo me imaginaba…- seguimos el camino hacia la cafetería charlando de cosas sin importancia hasta que nos sentamos en ella y pedimos algo de comer- ¿Vas a decirme que ha pasado?
-Lo primero es que ya no podrás contar con Lessy…- solo recibí un asentimiento de su parte- ¿Ya lo sabías?
-Me imaginaba que cuando conocieras a alguien lo dejarías…- le entrecerré los ojos.
-¿Qué tiene que ver?- me miró raro y tras ver que no contestaba siguió- Es lógico que quieras hacer tu vida como todas las mujeres…
-¿Qué?- ¿Acaso estaba insinuando que estaba…?
-Serena, entiendo que a pesar de ser dura eres mujer y…- ¿De qué demonios hablaba?
-Creo que no me has entendido bien.
-¿Por?- tras suspirar hondamente escuchando la risita baja de Rei fui clara.
-Ha sido Artemis quien me ha obligado a dejarlo…- abrió los ojos de par en par y me expliqué mejor- Hicimos una apuesta y perdí…- asintió.
-Supongo que será para siempre….- chasqueé la lengua con coraje pero no dije nada, trataría de cumplirla por todos los medios- Eso me da muchas ideas…- dijo divertido y reí.
-Lo importante es que de momento no puedes contar conmigo para nada…- asintió de nuevo.
-Trataré de hacerlo a la vieja usanza…- ¡Ojalá sirviera! Así no me vería envuelta en nada de esto- De momento estoy investigando a esa mujer que me encargó Artemis.
-¿Neherenia?- hubo un tenso silencio que no me gustó nada.
-¿Por qué no me cuentas?
-No sé si sea conveniente, Artemis te quería fuera de esto…- rodé los ojos con exceso.
-¡Sabéis que no podéis dejarme al margen!
-Pero si no puedes intervenir…
-Como Lessy, pero sigo siendo Serena Tsukino y como tal no dejaré que nadie me pase por encima.
-Dudo mucho que esa mujer pudiera aunque quisiera…- reímos.
-En eso tienes razón pero de todas maneras necesito estar al tanto de todo…- miró de reojo a Rei.
-Si te cuento quiero que quede entre nosotros, Artemis fue bastante claro en el asunto de dejarte al margen…- ese viejo cabezota era demasiado sobreprotector.
-Rei…- tras un suspiro se levantó de la mesa y se retiró unos metros para darnos privacidad, sabía que aunque estuviera delante no le diría si se lo pedía pero era mejor que no supiera. En cuanto estuvimos solos se acercó para hablar en susurros.
-Esa mujer es peligrosa Serena…- me puse seria.
-¿Peligrosa en qué sentido?
-Es sospechosa de la muerte de su padre pero tiene demasiado poder y dinero para encubrirlo y que no se mire dónde debería…
-Entonces ¿Crees que lo mató para asumir el cargo?
-Las razones son obvias para nosotros, pero ellos no conocen su situación…- asentí y comencé a golpear la mesa con los dedos.
-No sé, desde mi punto de vista es demasiado idiota para idear algo así.
-No creo que lo hiciera sola.
-¿Sabes quién la ayuda?
-Tenemos registros que la conectan directamente con Alfa…-¡Lo sabía!
-Algo me imaginaba, pero él está muerto.
-Sí, pero su gente no…- le entrecerré los ojos.
-¿Qué quieres decir?
-Ese tipo de gente no trabaja sola, tiene a varios al mando y estoy convencido que esos mismos siguen ayudándola…- ¡Mierda! ¿Sería capaz de ponerse contra mí? Aunque si lo de su padre era cierto todo era posible, tal vez no fuera tan fácil cumplir mi promesa- ¿No estarás pensando lo que creo? ¿Verdad?- me hice la loca a pesar que lo entendí perfectamente.
-No sé qué piensas…- rodó los ojos.
-Te conozco mejor de lo que crees…- chasqueé la lengua.
-Necesito saber los nombres…- negó decidido.
-No puedo hacerlo….- lo miré mal.
-¿Porque exactamente?
-No quiero ser el responsable que te maten.
-¡Artemis y tú son unos jodidos aves de mal agüero…!- comenzó a reír pero no pude acompañarlo, me jodía demasiado que me dejaran al margen de todo ¡maldita sea!
-¡No te enojes! ¡Danos algo de confianza! ¡Nosotros nos encargaremos!
-De todas formas quiero que me mantengas informada de todo.
-Lo haré siempre y cuando no le digas a Artemis.
-Eso no hace falta decirlo, respecto a Neherenia estaré pendiente de sus pasos cuando la vea, a pesar que no la creo tan loca para enfrentarme nunca se sabe…- lo había podido comprobar hace años.
-Tengo a varios hombres siguiéndola, así que puedes estar tranquila.
-Es un alivio saberlo, así sabremos dónde y con quién está…- negó.
-No te preocupes por ella y vive tu vida, pronto caerá sola.
-Eso espero…- dije no muy convencida y miré a Rei- Por mi parte no tengo más que decir.
-Yo tampoco, será mejor que vuelva a casa y me eche un rato…- le di la mano y enseguida la agarró.
-Gracias Andrew.
-A ti Serena…- tras el apretón de manos lo observé mientras se alejaba y le hice un gesto a Rei para que pagara, mientras la esperaba me quedé pensando… ¿Qué demonios pretendía hacer Neherenia? Dándole vueltas al tema volvimos al coche y emprendimos el camino a la empresa, al llegar fuimos directamente a mi despacho dónde me esperaban los supuestos frikis que la llevaban… Cuando llegamos me quedé bastante sorprendida ¡Dios! ¿Este aspecto tenían ahora? No eran para nada lo que esperaba…
DARIEN
Tras irse Serena traté de dormir pero no pude, así que me di una ducha rápida y tras vestirme salí en busca de Haruka, por la hora debería estar en casa… O al menos eso esperaba. A pesar de mirar hacia atrás mientras conducía no me di cuenta si me seguían o no, la verdad que tampoco que agradaba saberlo, si fuera así mejor.
En cuanto aparqué subí rápidamente en el ascensor y nada más salir me topé con Kakyuu que me miró entre sorprendida y asustada.
-Buenos días Kakyuu…- miró alrededor y entró rápidamente a la vez que yo salía.
-Buenos días Darien…- dijo de forma rápida sin parar de dar al botón para bajar ¿Estaría enfadada? Mejor era dejarlo estar, así que seguí caminado hacia nuestro piso sin dejar de pensar en lo raro de todo, sabía que Serena había hablado con ella pero su comportamiento era bastante extraño. Como era habitual abrí con mi llave pero cuando entré me topé con una chica desnuda ¡Mierda!
-¡Joder!- me volví enseguida para darle tiempo a vestirse, no me había dado tiempo de ver quien era pero por su voz era claramente Michiru- ¿Por qué no avisas que vienes?- preguntó algo molesta.
-No esperaba que estuvieran así a esta hora…
-De todos modos hazlo, me gusta estar a mis anchas en casa…- me quedé bastante sorprendido ¿dijo casa? ¿Acaso vivían juntos aquí?
-¿Qué pasa cariño…?- escuché la voz de Haruka- ¿Darien?- suspiré con pesar, no había sido mi intención molestarlos…
-Lo siento Haruka, si hubiera sabido te habría llamado.
-No te preocupes… Vete a la habitación Mich enseguida estoy contigo…- susurró lo último.
-No hace falta, mejor me voy y los dejo solos, seguro que tienen cosas que hablar.
-¿Estás segura?
-Si…- escuché ruido de besos- Puedes volverte Darien…- cuando lo hice tenía puesta su ropa, una nada acorde a la que llevaba cuando iban con Serena- Voy por mi bolso…- fue hacia la habitación y Haruka a la cocina.
-¡Siéntate! Haré café antes de ponernos al día…- sonreí.
-Gracias…- antes de sentarme coloqué la funda del mismo, estaba bastante arrugada y me imaginaba la razón.
-¡Me voy!- gritó Michiru mientras iba hacia la puerta, antes de salir apareció Haruka con los cafés.
-¡Adiós cariño!- tras tirarle un beso volado cerró.
-Se os ve bastante bien…- tras una gran sonrisa se recostó sobre el sofá.
-Si hubiera sabido antes lo que es estar enamorado la hubiera buscado hace mucho…- reí.
-Todavía recuerdo cuando decías que el amor es solo para idiotas…- chasqueó la lengua.
-Eso fue hace mucho…- rodé los ojos.
-Hace apenas unos meses…- volvió a chasquear antes de cambiar radicalmente de tema.
-Pero no has venido aquí para hablar de mí… Así que ¡escupe!- volví a reír.
-Antes de cambiar de tema necesito saber algo…- me entrecerró los ojos- ¿Viven juntos?- dio un fuerte suspiro.
-Si… Pensaba que como habías arreglado todo con Serena te quedarías en tu mansión…- No pude evitar rodarle los ojos.
-No es mi mansión, es la casa de Serena…- tomó un sorbo de su taza e hice lo mismo.
-Cuando se casen también será la tuya.
-No lo creo…- dije en un susurro que alcanzó a escuchar perfectamente.
-¿Eso quiere decir que harán separación de bienes?- casi me atraganto con mi café.
-¿Qué?
-Me has oído perfectamente ¿Van a hacer separación de bienes?
-La verdad es que no ha salido ese tema pero supongo que con la diferencia de fortunas entre ambos seguramente…- negó y se enderezó antes de hablar.
-¡Deberían dejarlo claro desde ya!- ¿Cómo pensaba que iba a preguntarle algo así?- Esa mujer da miedo la mayoría de las veces…- reí- Pero también sé que se puede hablar con ella.
-Lo sé pero no me parece un tema agradable para hablar con tu prometida…- resopló- La verdad que no me importa nada con tal que sea mi esposa.
-Darien…- insistió y contesté cortante.
-Todo se verá…- alzó las manos en rendición.
-De acuerdo, no insisto más pero deberías hacerte a la posibilidad para no llevarte un chasco cuando ocurra…- ¿realmente me importaba? Serena me amaba al igual que yo a ella, si no fuera así no se hubiera abierto conmigo como lo hizo. Mientras hubiera amor no me importaba lo material en absoluto- ¿Vas a decir algo o te quedarás ahí callado con la taza en la mano…?- la puse sobre la mesa y me eché para atrás, era momento de cambiar de tema.
-Es por su ex…- me entrecerró los ojos.
-¿Dudas de sus sentimientos?
-No es eso…- sonrió.
-¿No me dirás que estás celoso?- me removí algo nervioso y me acomodé de nuevo a pesar que estaba bastante cómodo.
-¿Celoso yo?- volvió a reír más fuerte.
-¡Lo estás! ¡No me lo puedo creer…!- resoplé.
-¡Oh! ¡Está bien! ¡Estoy molesto porque la llame a deshoras para hablar de volver porque piensa que hemos roto!- dije demasiado alto y de corrido, él quedó unos segundos callado asimilando todo.
-¿La llama de madrugada y te lo cuenta?- negué algo avergonzado.
-Esta mañana lo cogí yo y no me dejó decirle quién era antes que hablara…
-Eso quiere decir que te deja contestar su móvil…- suspiré de nuevo mientras negaba.
-Lo hice sin pensar…
-Seguro que si…- dijo destilando sarcasmo y lo miré mal- ¡Vamos Darien! ¡Soy yo! Estoy seguro que cuando viste su nombre en la pantalla fue cuando decidiste cogerlo para decirle que se fuera a la mierda…- ni yo mismo lo hubiera dicho mejor. Por mucho que quisiera no podía ocultarle nada a Haruka, por algo era mi mejor amigo.
-¡De acuerdo! Lo cogí para decirle que la dejara en paz pero comenzó a hablar y lo que dijo no me gustó.
-¿Le dejaste claro que es tuya?- asentí.
-Pero Serena me pilló y se molestó.
-¿Y qué pasó con el tío?
-La verdad es que no lo sé…- volví a removerme inquieto- Se metió en el baño a hablar y cuando salió me dijo que no tenía que preocuparme.
-¿Pero aun así lo haces?- volví a asentir.
-Él le dijo que la amaba y que estaba dispuesto a volver a ser su amante con tal de recuperarla…- pensé en voz alta.
-¿Dijiste amante?- ¡Mierda!
-No…Yo… No- antes de acabar llamaron a la puerta ¡Una suerte para mí!- ¿Esperas a alguien?
-No… ¿Y tú?- rodé los ojos.
-Ya no vivo aquí ¿Recuerdas?
-Será algún vecino ¡Voy a abrir!- mientras él iba a la puerta fui a la cocina por un vaso de agua- ¿Qué demonios?- lo escuché gritar y juro por dios que se me erizaron todos los bellos del cuerpo.
-¡Esperaba mejor gusto de ella pero me servirás! ¡Cogedlo!- gritó una voz de mujer que no conocía, no me hacía falta ver para saber que algo iba mal, aun así me asomé lo justo para ver a una mujer morena junto a un par de hombres grandes, uno de ellos tenía a Haruka inconsciente en el hombro ¡Mierda! ¿Dónde demonios estaba el de seguridad? Tal vez se olvidaron en la mañana o me fui tan rápido que ni en cuenta me tuvieron…
Tras una seña a sus hombres salieron dejando la puerta abierta ¿Debía salir ya o esperaba? Al final opté por llamarla pero tras 3 intentos fallidos marqué a Artemis que lo hizo casi al momento.
-¿Darien? ¿Ocurre algo?
-¡Una mujer ha entrado y se ha llevado a Haruka!… ¡No la conozco pero!… ¡Dios! …¡Tienes que ayudarlo!… ¿Por qué la seguridad no hizo nada? ¡Venid de una maldita vez!
-Cálmate Darien…- ¡Como si fuera posible!- ¿Tú estás bien?
-Si…
-¡Bien! Dime dónde estás.
-En nuestro apartamento.
-¡No te muevas de ahí, enseguida estoy contigo!
No podía estar tranquilo con la puerta abierta así que fui lentamente hacia ella para cerrarla, justo cuando iba a hacerlo la abrieron con fuerza dándome un fuerte golpe en el brazo que me tiró al suelo… ¡Mierda! ¿Serían los mismos para llevarme también? Lo único que tenía claro es que esto debía estar relacionado con Serena de algún modo…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*
¡FELIZ AÑO NUEVO! GRACIAS POR ACOMPAÑARME UN AÑO MÁS...XOXO.
