Aclaraciones: Game of Thrones y sus personajes no me pertenecen.
La Reina Caída
.
.
.
Tormund
La tenue luz de las velas iluminaba la habitación. El ambiente era cálido y el aire olía a las flores de agua perfumada que Kendra utilizó para asear a la reina. El calor de las frazadas y la dulzura del té de hierbas parecían haberla tranquilizado.
Tormund agregó más leños al fuego y preguntó: —¿Se encuentra mejor?
—Sí —exclamó sin aliento.
—Reina Dragón...
—Daenerys —lo Interrumpió derrotada—. Sólo Daenerys. No soy reina... ya no.
Tenía algo de razón. Despojada de sus trenzas, ornamentos y poder, no había nada de reina y nada de dragón. Sólo una mujer.
—¿Qué fue lo que pasó..., Daenerys?
—Él me apuñaló —susurró—. Me besó y me apuñaló...
—¿Él? —preguntó con incredulidad—. ¿Jon Nie...
Sus ojos violetas reflejaban una angustia infinita. Al igual que el Muro, Daenerys de la Tormenta se quebró y derrumbó en pedazos.
Le dijo todo. Habló de Jon Nieve, la relación que los unía y como él comenzó a ignorarla. Le contó sobre Jorah Mormont, sobre sus Inmaculados y sus Dothrakis. Le confesó el vacío que sintió en Invernalia y el rechazo de Jon tras el banquete. Habló de su dragón cayendo del cielo, de cómo mataron a su amiga. Habló de sus servidores envenenado sus comidas y de Jon otra vez. Finalmente, con la voz rota, habló de fuego y sangre inocente, de una ciudad donde las cenizas caían como nieve y las nubes de humo negro nublaban la visión, donde los gritos de hombres, mujeres y niños se ahogaban ante el rugido y las llamas del dragón.
—No te preocupes. Me iré con Drogon por la mañana —le dijo, limpiándose las lágrimas.
—No tienes que irte —respondió tras una pausa—. Puedes quedarte con nosotros.
—¿Después de lo que hice?
Tormund bebió un largo trago de leche agria antes de contestar: —Cuando intentábamos recuperar nuestras tierras y peleábamos contra los cuervos, saqueábamos aldeas, matábamos a sus habitantes... Los Thenn incluso se los comían. El niño que apuñaló a Jon Nieve nos odiaba y lo apuñaló por ayudarnos. Nadie aquí es inocente, Reina Dragón.
—Podrían tener problemas si descubren que estoy aquí. Si Sansa...
—¿Qué va a hacer? —desestimó Tormund sin dejar de mirarla a los ojos—. Tengo buena memoria. Tú nos protegiste a nosotros y ahora nosotros te protegeremos a ti. Nos rescataste al otro lado del Muro y perdiste un dragón por eso; peleaste contra los caminantes blancos, mientras esa dama se escondía en las criptas. Además no nos quedaremos aquí para siempre. Iremos al Norte, al verdadero Norte, y tu reina Dragón, Daenerys, puedes venir con nosotros. Piénsalo. —Tomó la mano pequeña y le dio un ligero apretón—. Ha sido una noche larga. Necesitas descansar.
«Debes tomar esa decisión tú mismo y vivir con ella el resto de tus días, como yo lo he hecho» Susurraba el fantasma del maestre Aemon.
¿Podía vivir Jon con sus decisiones? ¿Podía convivir con las visiones y voces persiguiéndolo el resto de su vida sin volverse loco? Dicen que cuando nace un Targaryen los dioses lanzan una moneda y el mundo contiene la respiración, en ese momento Jon sentía que su moneda estaba danzando en el aire.
Notas: Gracias a china lop32, Jossetfine, Yuna, Cami-shama, , Katybel, Namikaze Nikkita y los anon-guest por sus comentarios y lindas palabras. Estamos con un poco de angst, pero tranquilos. No planeo torturar a nadie, por algo catalogué este fic como romance y familia. Estaba un poco insegura con este cap, por eso la demora.
