Hola! así que estoy de regreso, lamento haber desaparecido. Pero vengo a traerles este cap que no es tan largo pero espero que les guste.

Sin ti, sin mí, no puedo encontrar descanso.

The Scientis 3

Inhala exhala, inhala y exhala.

Kara se repetía mentalmente una y otra vez el más antiguo de los ejercicios para controlar la respiración.

Su mente luchaba por aferrarse a cualquier cosa que pudiera prepararla para enfrentarse a una nueva curva en su vida.

Con el pasar del tiempo y de las distintas situaciones que le había tocado vivir había llegado a la conclusión de que ya nada la sorprendería, que incluso nada podría tomarla desprevenida.

Obviamente las cosas que acontecían le demostraban que tan equivocada podía estar.

- No has hablado desde que salimos - dijo Félix acomodando su lente en la camara. Sonó desinteresado, como alguien que intenta llenar un silencio prolongado el cual se convierte en incómodo.

Viajaban en un taxi, según su jefe para que no perdieran el tiempo. "esta oportunidad es única" les había escupido en la cara en clara advertencia de que sus cabezas iban a rodar si fallaban. La mirada de antipatía dejó en claro que la amenaza era principalmente para Kara.

Sin embargo a Kara no pudo importarle menos. su cuerpo entró a modo automático a penas escuchó el nombre de Lena.

Lena había regresado…

Lena estaba en la ciudad…

Ella vería a Lena.

Caer en ese círculo de pensamientos no hacían más que ponerla ansiosa, por eso trataba de pensar en otra cosa. Pero a medida que atravesaban las calles y avenidas haciendo más corta la distancia, el sentimiento comenzaba a ser abrumador.

- ¿Estas bien? - preguntó esta vez con más interés olvidando la cámara en su bolso.

Kara dedujo que su ansiedad comenzaba a hacerse evidente.

Luchó por aparentar no tener idea de que estaba hablando. Pero fracasó cuando pasaron frente al local de comida china donde Lena siempre trataba de hacerla comer las cosas al vapor y no bañadas en aceite.

- ¿Kara? -

Escuchó la voz del joven, pero fue como si estuviera lejos. El auto comenzó a encogerse, el aire ya no ingresó a su pulmones todo lo que pudo ver y sentir es que nuevamente tenía doce años y estaba encerrada en la cápsula que la trajo a la tierra.

Como el aroma del mar en la ciudad de Midvale, como el color y la sensación del sol rojo en su piel en Krypton, Kara pudo reconocer el ataque de pánico que en ese momento comenzó a atravesar.

- De acuerdo Kara trata de respirar - le indicaba el pelirrojo. Pero la voz llegaba demasiado amortiguada.

Kara veía como su nave giraba en el espacio, el resplandor del fuego que consumió a lo que una vez conoció como hogar.

Después... oscuridad.

-¡Kara! ¡¿Kara puedes oírme? -

Eso era todo. No creía lograr tener control sobre sí misma. Pensó que, como una vez ocurrido dentro del elevador de Catco saldría disparada destrozando el taxi y revelando así su identidad.

Silencio.

No podía más que resignarse, su hermana en este caso no podría ayudarla.

Silencio interrumpido solo por su respiración irregular.

Silencio interrumpido por un sonido.

LUB… DUB

"Ese sonido" pensó al reconocerlo de inmediato.

Se aferró a él como una cuerda de salvavidas.

Un par más y sus ojos ya no veían oscuridad, vio sus pies.

Otro par, y ya no estaba paralizada. Se enderezó.

Otro par y sus pulmones recibieron oxígeno.

- ¡Kara! - el sonido a su alrededor volvió y pudo escuchar a su compañero llamarla, también vio al el chofer mirarla expectante.

- Estoy bien - respondió acomodando su camisa, brindó una pequeña sonrisa para tranquilizar al joven y al chofer, quien volvió su vista al frente poniendo en marcha el coche y metiéndose nuevamente entre el tráfico.

El par de ojos azules la observaban analiticos.

- Creo que será mejor regresar después - sugirió

Kara aún en sintonía con el sonido con el que había soñado durante meses, no prestaba atención a nada más. Se hallaba alucinada con otro giro del destino, el corazón que rompió una vez fue precisamente el encargado de salvarla.

- Si mejor regresamos a Catco - insistió Felix a punto de ordenarle al taxista.

- De ninguna manera - respondió Kara abrupta y sin dar lugar a discusiones.

… … …

La situación ya la había vivido con Alex, experimentó la sensación agonizante de no poder decirle a su hermana sobre su doble identidad. De que el mayor secreto compartido entre hermanas desapareciera. De sentirse sola. Y con el miedo de cometer algún error y que por culpa de esa torpeza Alex sufriera las consecuencias.

Pero, y otra vez la vida sorprendiendola. Los recuerdos regresaron. Magia, amor no eran palabras desconocidas para Kara. Si un sol amarillo podía hacerla volar. ¿Por Qué el amor no podía devolver la memoria?

Tal vez ese recuerdo fue el que le llevó a albergar esperanzas, pequeñas ilusiones de que el escenario podría repetirse con Lena.

Que al atravesar las puertas de la oficina y encontrarse con sus ojos. Un acto de magia , un milagro de navidad anticipada ocurriría a su favor.

Obviamente la vida estaba empeñada en hacerla sufrir.

Lejos de una mirada de reconocimiento. Lo que la recibió fue el mismo joven que si mal no recordaba se llamaba Joshua. alguien que no le dedicó una segunda mirada, sino que simplemente toco un botón en su oído y dijo.

- Señorita Luthor, su cita de las 10 está aquí -

No quería seguir invadiendo la intimidad de Lena, sentía que era suficiente con aferrarse al sonido de su corazón para mantenerse estable, como para también escuchar alguna conversación privada. Pero la necesidad de nuevamente oír su voz pudo más.

- Hazla pasar - fueron las simples palabras que pronunció la dulce voz de Lena sirviendo para despertar cada terminación nerviosa de Kara.

Joshua asintió como si Lena pudiera verlo, luego se levantó con movimientos casi mecánicos de su asiento, rodeó el escritorio, caminó los pasos que lo separaban de las puertas para abrirlas con un movimiento de su mano les indicó que pasaran.

- Adelante - dijo.

- Vamos Kara - murmuró Felix mientras le daba un suave empujón a su cuerpo para que se moviera al ver que Kara no lo hacía. No habían hablado mucho después de su episodio en el taxi. Felix no quería indagar más, o si quería, pero no se atrevía y Kara se lo agradeció.

- Si - dijo saliendo de su aturdimiento. Soltó un poco de aire e irguió su postura.

¡Vamos Kara, has estado esperando esto! dijo una voz en su cabeza.

Nuevamente las ilusiones.

Cruzó el umbral de la puerta recordando como hacía mucho, ella y Clark habían estado allí persiguiendo los pasos de una Lena enérgica y necesitada de buena prensa.

En esa oportunidad Lena iba vestida de una falda negra, saco a juego y una blusa roja.

La imagen que la recibió´no se parecía en nada a aquella vez.

La mujer de pie hablando enérgicamente por teléfono y caminando de un lado a otro, no llevaba falda, sino pantalones Khakis marrones claros, no habían sandalias Gucci en su lugar su pies llevaban Birkenstock, el saco y la blusa fueron reemplazados por una musculosa y camisa blancas.

La imagen fue un golpe de impresión.

Kara en múltiples oportunidades había visto a Lena vestida de entrecasa, incluso ropa de dormir y eran un espectáculo para la vista. Pero por lo general eran vestidos y trajes demasiado costosos con el fin de mantener la imagen de CEO de una compañía multimillonaria.

Lo que estaba frente a sus ojos contrastaba totalmente con aquella imagen.

Parecía alguien que recién salía de la selva. Su piel aunque continuaba teniendo el color de la porcelana, parecía llevar una capa del color que solo se adquiere cuando se est´pa demasiado tiempo expuesta al sol. Incluso su cabello era distinto.

Ya no era liso. Los rizos caían en cascada.

No era la imagen de la Lena que conoció. Aun así le pareció la criatura más hermosa que sus ojos pudieron ver.

Joshua se aclaró la garganta evitando que la primera nueva impresión de Lena sobre Kara fuera la de alguien babeando por su apariencia.

- OH! Lo siento, usted debe ser la señorita Danvers - dijo mirandola directamente a los ojos y extendiendo una mano. Había una sonrisa de cortesía en su boca.

Kara conocía esa sonrisa. Era dedicada a los completos desconocidos.

No supo bien que le dolió más. Si tal sonrisa, la señorita Danvers, o la total falta del brillo con el que sus ojos siempre la miraban.

¡responde! gritó su cerebro.

- Si, soy Kara Danver. Es un placer. Lamentamos molestarla - dijo, mientras internamente sentía que el pecho se le oprimía y rogaba haber dicho de manera correcta el discurso que había preparado.

Tomó la mano ofrecida y ¡DIOS! rogaba no ejercer demasiada presión. No estaba segura de poder mantener la compostura o tener dominio propia.

Comenzó a cuestionarse si esa no había sido una mala idea.

La suave textura de la palma de la mano chocando con la suya y los dedos fríos envolviendo el resto le dijeron que bien valía todo el dolor que pudiera experimentar su corazón.

Tener a Lena valía la pena siempre.

- Yo soy Felix - una vez más el pelirrojo hizo acto de presencia salvando que el momento se volviera incómodo - El fotógrafo - aclaró con una pequeña sonrisa y la muestra de su cámara colgada alrededor de su cuello.

- Claro - dijo Lena dejando abandonando la mano de Kara para tomar la del muchacho.

- Aunque no sé si estoy preparada para las imágenes. Acabo de bajar del Jet de mi familia y no tuve tiempo de arreglarme -

- ¿Donde estuviste? - preguntó Kara sin procesar lo que de su boca salía. Había quedado extrañando la sensación de la mano de Lena y escuchando a medias por lo que no pudo pensar antes de hablar.

- Estuvo. Perdón. ¿Donde estuvo? - se corrigió nerviosa acomodando su gafas.

Por la esquina de su ojo vio como su joven acompañante negaba con su cabeza. Luego estaba Lena que la miraba de manera significativa. Las cejas de Lena casi se tocaban mientras sus ojos penetrantes la miraban, era el aspecto de Lena descifrando algo.

¿Es mi milagro? ¿Me estará recordando?

- Amazonas - respondió después de un momento en el que Kara bien podría haber sudado como cualquier ser humano tensionado.

- ¡Vaya la selva! he estado allí - comentó Felix con una mezcla de asombro y orgullo en la voz.

Ambas mujeres se volvieron para mirarlo pero Felix limpiaba el lente de la cámara con concentración.

Al sentirse observado levantó su mirada.

- De vacaciones cuando era niño - agregó -Por cierto déjeme decirle señorita que toda su apariencia es perfecta -

Kara soltó un jadeo.

- Felix - lo reprendió todo estaba resultando demasiado surrealista.

Lena rió divertida, y el sonido no hizo más que colapsar el cerebro de Kara. Eventualmente trató de no hacerlo tan evidente.

- Bueno no puedo más que agradecerte, a menos que claro solo se trate de persuadirme para que acepte la sesión fotográfica -

La compresión de los labios que no llevaban el habitual color rojo le sacaron un suspiro profundo a Kara.

El muchacho sonrió a Lena contento de no ser regañado por su forma de ser.

- Solo la verdad - dijo cruzando los dedos sobre su corazón.

Transcurrieron un par de segundos en los que Lena continuó interactuando con Felix ignorando a Kara por completo, la rubia aprovechó para volver a mirar.

Beber la imagen de la mujer que amaba y que estaba de regreso. Aunque parecía una persona totalmente distinta Kara sabía que su corazón seguía siendo el mismo. su apariencia era incluso más joven con un brillo que no mostraba signos de infelicidad. Tal vez se debiera a que su llegada a National City se debía a lo complejo y peligroso que resulta ser hija de una mujer rica, y no porque su empresa se caía a pedazos y ella era la encargada de limpiar el nombre de su familia.

- No me gustaría que lo tomaran a mal pero tambien tengo otros compromisos que atender, y solo acepté esta entrevista porque tengo entendido que mi familia posee la totalidad de CatCo así que. ¿Comenzamos? -

Kara tuvo que sonreír ante la formalidad y la postura ejecutiva.

Como la extrañaba.

- Por supuesto - se encontró diciendo - apreciamos que nos recibiera -

- Genial. Tomen asiento - dijo indicandoles las sillas frente a su escritorio

Felix le indicó a Kara que lo hiciera, él optó por sacar el pie de la cámara y buscar el mejor ángulo.

- Por cierto, si tiene su cheque de estacionamiento puedo firmarlo -

Kara estaba a mitad de camino de sentarse cuando Lena lo dijo. Y si, para la pelinegra fue un gesto de amabilidad, incluso cortesía. Pero para Kara fue un puñal justo en el medio de su corazón.

Las lágrimas quemaron sus ojos. Su boca se abría y cerraba sin emitir sonido, su cabeza buscaba desesperadamente una respuesta. La cual era sencilla, y en esa oportunidad diría la verdad.

- Vinimos en taxi. Muchas gracias - respondió Felix por ella.

Lena asintió ubicándose en el sillón.

- Debo preguntar señorita Danvers - dijo tentativa

Kara la miró acomodando sus gafas, nerviosa atravesando las réplicas del dolor.

- ¿Si? -

- ¿Se encuentra usted bien? la notó un tanto indispuesta -

En su mente. Kara respondía a esa pregunta con un. "Aun no puedo creer que estés aquí"

"Te he extrañado cada segundo que has estado lejos" "después de seis meses siento que vuelvo a respirar" "Te amo Lena"

Sin embargo se obligó a poner su mejor cara y responder.

- Estoy muy bien. Perdón si la he incomodado -

- Para nada - respondió amable Lena - Simplemente lo podríamos reprogramar si usted no se siente bien -

Solo podría sentirme bien si me recordaras.

- Estoy bien - reafirmó tomando valor para fijar su mirada en los orbes azules. No podía estar segura de que Lena le creyera. Pero no podía dejar que siguiera insistiendo. Y tenía un trabajo que hacer - Hablemos de su llegada a National City -

- Bueno. Como dije. Acabo de llegar, y no por gusto, lamentablemente mi madre se encuentra hospitalizada y una compañía como LCorp no se maneja sola ni por cualquiera -

- Correcto. Y usted se encontraba en el amazonas por que… -

Lena soltó una risita, la misma que dejó escapar cuando le habló de Sam, tal vez se trataba de ella una vez más. ¿Pero Samantha recordaba a Kara?

- Estuvimos junto a una amiga en una expedición - sus ojos se agrandaron haciendo énfasis en la última palabra despertando el interés en Kara.

- ¿Expedición? -

- Si pero es top secret -

Ambas miradas se encontraron por un momento entablando una conversación silenciosa, Lena diciendo que no revelaría nada, y Kara jugando su papel de cachorro suplicante sin siquiera proponérselo.

Como si el tiempo no hubiera pasado, Kara no se dio cuenta hasta que los hombros de Lena cayeron derrotados y ella negó con su cabeza haciendo rebotar los rizos de su cabello.

- LCorp está trabajando para rescatar y salvar las especies en peligro de extinción debido a los incendios que se desarrollaron en la zona -

- ¡Oh! eso es muy noble. ¿Construirán reservas? -

- Ummm maso menos -

- ¿Cómo sería? -

- Lo diré solo si no lo anota en su libreta -

De inmediato Kara abandonó su cuaderno sobre el escritorio.

- Eso fue bueno. Pero deben prometer que no saldrá de esta habitación -

De un momento a otro Felix estaba ocupando el otro asiento al lado de Kara.

- Palabra de Boy Scout - prometieron ambos al mismo tiempo

Una vez más Lena rió con ganas, y Kara se preguntó cuantas payasadas más podía hacer para que el sonido se mantuviera.

- Son prácticos - dijo a modo de observación - Como les decía, es un proyecto bebé por llamarlo de alguna manera. Junto a mi colega hemos avanzado bastante. Y ya que no hay tantas esperanzas de encontrar una pareja de cada especie, lo que Lcorp quiere hacer es clonar, las que están al borde total de la extinción -

- Pero, no se había intentado ya con las ovejas - preguntó Felix luego de que las palabras se hundieron en su mente.

Kara fue más allá un chispazo en su mente le trajeron recuerdos encendiendo un alarma en su interior. No hacía mucho tiempo ella se había topado con un clon suyo, uno que Lex había creado incluso había muerto en sus brazos.

¿Acaso Lena tenía acceso a la tecnología de Lex? ¿Quién era esa colega/amiga sin nombre con quien estuvo?

La atravesó una sensación de Deja-Vu.

Una vez más se encontraban, una vez más un ataque contra los Luthor hacía que sus caminos se cruzaran.

La pregunta que no pudo evitar hacerse es si todo acabaría de la misma manera.

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Gracias por leer!