Hola
Hoy les traigo un nuevo capítulo que es más largo que el anterior y es posible que el siguiente sea una más largo, pero no le daré más vueltas a esto y vamos a empezar.
¡Ya!
Declaración 1: Star vs the Forces of Evil pertenece a Daron Nefcy y Disney
Declaración 2: La imagen pertenece a la usuaria de Tumblr Nomidot
Capítulo 4: Espíritu Escolar
Era mediodía del viernes tras que Skullnick fue convertida en un troll y aunque algunos se asustaron al verla, se les explico la situación para que lo entiendan y las cosas sigan su curso con normalidad. Todos los alumnos de la academia se reunieron en las gradas del campo de futbol donde el director Skeeves iba a dar un anunció importante.
Star y Marco estaban sentados junto a Fergunzo y Alfonzo esperando al anuncio. La rubia tenía curiosidad por saber del entusiasmo de todos los presentes en el campo, viendo que el castaño no mostraba un particular interés en el anuncio dirigió su mirada a los amigos de este.
-Oigan ¿Saben por qué todos están emocionados por el anuncio? –Le pregunto al pelirrojo y al pelo-rizado.
-Es por el inicio de la temporada de futbol. –Dijo Fergunzon sonriendo. –Nuestro equipo se ha estado preparando para iniciar la temporada de este año con el juego de apertura.
-Y todos van a estar esta noche animándolos para que ganen. –Agrego Alfonzo.
-Suena divertido. –Mostro su buen ánimo con unos pequeños aplausos.
-Sí... Lástima que perderemos. –Comento Marco con mal ánimo.
-¿Y eso por qué? –Pregunto la rubia arqueando la ceja.
-Ya verás.
Antes de que pudiera decir algo más el sonido de la voz del director aclarándose por el micrófono hizo que todos le prestasen atención a lo siguiente que iba a decir.
-Buenas tardes a todos. –Empezó con un saludo. –Me alegra ver su entusiasmo por esta nueva temporada de futbol y estoy seguro de que este será un gran año para las Zarigüeyas. –Los alumnos vitorearon de ánimos. –Tengo dos anuncios al respecto. Uno es que el equipo al que enfrentaremos esta noche son los Guerreros de la preparatoria Colina de Plata. –Los ánimos decayeron apenas se escucho la palabra "Guerreros". –El segundo anuncio es que el equipo de porristas liderados por Brittney Wong estará aceptando nuevos miembros por si alguien quiere unírseles para animar al equipo esta noche. Muchas gracias por su asistencia.
Tras los anuncios todos los estudiantes se fueron a almorzar. El grupo de cuatro se sentó en una mesa en el extremo sur del comedor, se podía ver que el ambiente estaba entre mezclado por quienes tenían esperanza de ganar el juego o los que ya aceptaban la derrota.
-Marco, dime una cosa. –La rubia le hablo al latino. –Estos "Guerreros" que menciono el Director Skeeves. ¿Quiénes son exactamente?
-Son el equipo rival de nuestro equipo de futbol y desde hace años que pierden contra ellos en cada partido. –Comento mientras señalaba a la mesa que tiene a los jugadores de futbol y las porristas. –Los chicos que tiene cascos y protectores son los que juegan futbol americano y los conocen como las Asombrosas Zarigüeyas, son buenos pero son intimidados por lo grandes y fuertes que son los Guerreros.
-¿Sabes? Con lo fuerte y rápido que eres estoy seguro de que serían capaces de ganarles aunque sea una vez.
-Ni hablar. –Negó con la cabeza. –Tendría que trabajar con Justin y su séquito de incompetentes. Estoy seguro de que si me dan el balón me dejaran solo para que los Guerreros se me abalancen encima. A demás, no me aceptarían ni en la pruebas.
-¿Y qué? Golpeas y pateas a monstruos, vikingos y tipos más grandes que tú a diario como si no fuesen nada. –Dijo. –Fácilmente podrías contra un equipo de futbol.
-De hecho eso si paso. –Comento Alfonzo metiéndose en la conversación.
-¿En serio? –A Star le llamo la atención dicho comentario en cambio a Marco...
-¡Oye! Quedamos que no mencionaríamos ni una palabra sobre ello. –Advirtió el latino muy severo.
-Por favor. Cuentenme sobre ello. –Puso sus ojos de suplica.
Alfonzo y Fergunzo estaban en una difícil decidió, por un lado contarle a Star sobre lo ocurrido y posiblemente enfrentarse a las consecuencias por parte de Marco, o no contarle nada a la rubia y decepcionarla.
Bien podían callar pero pensaron que lo mejor era no dejar a su nueva amiga con la duda y decepción, aunque eso signifique sufrir la posible ira del chico rudo. Pues no tenían nada que perder, a demás de que no podían negarse a la mirada de la rubia.
-Todo comenzó hace tres años, en el primer día del verano. –Relato el pelirrojo mientras la rubia lo escuchaba y el castaño los miraba con enojo silencioso. –Marco se apunto para entrar al equipo de futbol de entre diez y doce años, las Zarigüeyas Junior. Muchos no creyeron que entraría por atraer problemas y que haría que perdieran la temporada, para sorpresas de mucho de demostró una gran destreza y habilidad que superaba por mucho a la de todo el equipo. Ganaron varios partidos y fue condecorado como mejor jugador.
-Vaya. Debiste ser todo un ídolo en aquel entonces. –Star le dirigió la palabra a su amigo, quien solo tenía el mentón apoyado en la mesa con los brazos cruzados cubriéndole parte del rostro menos su mirada de enojo.
-Pero así como su popularidad ascendía también lo hizo la envidia y celos de los demás miembros del equipo, en especial de Justin. –Continuo Alfonzo. –Cuando escucho que el entrenador lo iba a reemplazar por Marco como mariscal, convenció a todo el equipo para echarlo antes del partido final contra los Escuderos. Fue en los vestidores donde hubo la confrontación, aunque Marco les dijo que dejaría el equipo tras el último partido pero ellos querían que se fuera antes.
-Cuando nuestro amigo aquí presente se negó Justin le lanzo un golpe en la cara, lo que provoco su arranque de ira devolviéndole el golpe y empezó una pelea con todo el equipo. Tras ello, Marco fue el único en salir del vestidor para avisarle al entrenador durante el partido final que dejaba al equipo y que los demás estaban indispuesto para jugar, ya que los dejo muy lastimados y sin posibilidad de ir al campo. Perdieron la copa del campeonato y a Marco lo vetaron por unos años de volver a jugar, y ese es el fin de la historia. –Termino Fergunzo de relatar.
-Aunque la versión más conocida es que dicen que Marco planeaba abandonar al equipo y unirse a los Escuderos en el último partido, hasta que fue descubierto por Justin y los demás por lo que hubo la pelea en los vestidores. –Agrego Alfonzo cosa por la que el latino se enfado y se llevo su comida a otro lado. –Sí... El odia que hablen de eso, así como que todos creyeran más en la versión de Justin que la de él... Fue muy duro.
El par de amigos volvieron a comer mientras Star solo ve como el castaño se marchaba. No podía evitar sentir pena por él, ya que por la actitud que tomo podía ver lo frustrado que estaba por la culpa de los envidiosos de sus ex compañeros de equipo es que ya no puede volver a jugar un deporte, el cual debió disfrutar en aquel entonces. Tenía que haber algo que pudiera hacer y lo que fuera lo iba a hacer.
Tras terminar el almuerzo y las clases, Star se dirigió al gimnasio donde el equipo de animadores estaba practicando para animar al equipo en la noche. Pensó que quizás ellos podrían darle más detalles sobre el asunto ya que algunos llevan siendo compañero de Marco desde kínder.
Al llegar ve que había como cinco chicas y dos chicos, todos ellos llevaban uniformes con la palabra 'Eco' enfrente y realizando paso de baile de forma coordinada hasta hacían vueltas de carros como splits en el aire para terminar en pose grupal, con un de las chicas siendo levantada por los chicos de los pies mientras las demás chicas imitaban la pose de brazos arriba. Lo que le paso por la mente fue, ¿Cómo es que esas chicas no tienen vergüenza de hacer esos movimientos mientras usaban esas ropas? Y ¿Los dos chicos están en el equipo porque quiere o tendrán otros motivos? Cuales fueran las respuestas no quería saberlas ahora.
-Gran ensayo, descanse. –Hablo la chica del largo cabello negro y ojos rasgados de color café siendo bajada por sus compañeros, ella debía ser Brittney por lo que se acerco a hablar con ella mientras los demás descansaban. –Hola. ¿Star? ¿No?
-Sí. Buenas tardes, Brittney. –Saludo cordialmente y haciendo una reverencia. –Me gustaría unirme a su grupo.
-Bueno, no hay necesidad de tanta coordialidad cuando te dirijas a mí. –Dijo Brittney con una sonrisa algo ufana. –Aunque gracias.
-Entiendo. ¿Qué tengo que hacer para unirme? –Pregunto.
-Primero necesito ver si tienes la energía y los movimientos para ser animadora.
-Muy bien. –Ella toma posición para empezar a bailar.
-Espera. ¿Vas a hacer tu demostración vestida así? –Señalo el vestido negro que Star usa a menudo.
-¿Algún problema con él?
-Necesitas vestirte con ropa más deportiva y cómoda para hacer la demostración. –Comento. –Mejor ve a cambiarte y luego regresa. ¿Te parece bien?
La rubia no más asintió y se fue al baño para cambiarse de ropa.
A veces no entendía por qué tenía que usar ropa corta para hacer ejercicio en la clase de educación física, le resultaba incomodo usar ese tipo de ropa por no decir vergonzoso ya que tenía preferencia por la ropa larga.
En el baño uso su varita para cambiar su ropa a una camiseta deportiva amarilla manga larga y una calza negra igual de lagar, más unos zapatos deportivos rojo con blanco que eran nuevos y medias que le llegaban por encima del talón. Se soltó el peinado que traía normalmente dejando caer su largo y espeso cabello rubio que le llegaba por debajo de las rodillas, lo amarro en un cola de caballo alta con un cinta roja mientras los marcas de corazones negros se volvían rozados.
Al volver, hizo algo de estiramiento para calentar antes de empezar su demostración.
-No tenemos todo el día. –La líder estaba impaciente por continuar con la sesión de entrenamiento. –Aun hay cosas que debemos encargarnos antes del partido.
-Ya estoy listas. –Star empezó con una pose inicial de ballet, una pierna estirada los brazos adelante y las manos juntas, inicio con unos sencillos pasos de ballet con giros para luego realizar pasos de baile moderno con un ritmo más acelerado mezclándolas con sus habilidades de gimnasia con grandes saltos y piruetas en el aire para terminar en pose de inicio.
Todos quedaron con la boca abierta ante tal demostración que no pudieron contener las ganas de aplaudirle mientras la princesa agradecía con una reverencia. Brittney había quedado muy impresionada por las habilidades de la rubia pero debía mantener la compostura ante todo.
-Ok. Sí tienes lo que se necesita para ser animadora. –Dijo la peli negra. –Estás dentro.
-Muchas gracias. –Dijo Star con una sonrisa.
-Ahora. Como tu primera tarea, será cuidar a Otis.
-¿Otis? –Pregunto extrañada hasta que una chica de cabello castaño largo amarrado en una cola de ojos verde y piel clara trajo una jaula con una zarigüeya a dentro.
-El es Otis. –Dijo la chica que lo sostenía la jaula. –Es la mascota de la escuela. Por cierto, mi nombre es Sabrina.
-Un gusto conocerte. –Star tomo la jaula y vio al animal.
Este se veía como una zarigüeya normal que disfrutaba de comer su comida, este aparto la vista para ver a quien estaba sosteniendo su jaula. Star al verlo le saludo moviendo su mano y este le regreso el gesto con una sonrisa antes de volver a comer, tal parece que no es una zarigüeya tan normal.
-Sí te preguntas, porque te lo estoy dando la tarea de cuidarlo, es para evitar que lo roben. –Hablo Brittney otra vez. –Veras. Cada año, los Guerreros lo roban antes de cada partido y eso desmoraliza al equipo. Y ya que eres una princesa con poderes mágicos, estoy segura de que esta tarea será pan comido para ti.
-Agradezco que confíes en mí para esta tarea pero creo que hay alguien que puede hacer un mejor trabajo.
-¿Cómo quién? –Arqueo una ceja en duda.
Mientras Marco estaba por los pasillos de la escuela que daban con el campo de fútbol, la conversación en el comedor le había traído recuerdos de esos días. Gracias al apoyo de sus padres tomó la iniciativa de probar suerte en las Zarigüeyas Junior logró entrar gracias a las habilidades físicas que poseía por ser mitad ertiliano, en un principio pensó que eso le daba una injusta ventaja pero luego de reconsiderar el asunto viendo que solo las estaba usando para jugar y mientras estuviera en su forma humana donde estas habilidades no eran muy grandes todo estaría bien.
A lo largo de la temporada mientras ganaban los partidos, empezaba a sentir que era parte de algo y le gustaba incluso ser condecorado como el mejor jugador del equipo, pensó que estaba siendo aceptado por los demás y tendría más amigos en adelante. Fueron de los días más felices que puede recordar... Qué inocente e ingenuo era en ese entonces.
Cuando fue el último partido contra los Escuderos, donde descubrió que todo el equipo lo quería fuera antes del juego, esto lo había tirado a la basura toda idea de aceptación y amistad que pudiera tener con los demás chicos, eso le dolió pero acepto irse tras el juego. Lamentablemente esa proposición paso por oídos sordos y un muy celos Justin le lanzo el golpe que desató todo el enojo, tristeza y frustración en un arranque de ira que inició la pelea, por la cual lo vetaron de volver a jugar futbol y lo peor era que todos los demás creyeran la falsa versión de Justin.
Después de eso, se había ganado el odio de muchos por un corto tiempo. Eso apestaba. Estuvo bastante solo desde entonces y se había ganado el apelativo que sigue llevando de "chico rudo" no por su gran fuerza sino porque decían que no le importaba nada ni nadie que no sea él mismo. No obstante había aprendido algo, que es mejor estar solo que mal acompañado.
-¡Oye, Marco! –Las voces de unas personas llamándolo lo sacaron de sus pensamientos. Vi que eran Alfonzo y Fergunzo que iban corriendo hacia él.
-¿Ahora qué quieren? –Pregunto con algo de molestia aun teniendo en mente lo que estos habían hecho.
-Queremos pedirte disculpas por contarle a Star la historia. –Hablo Alfonzo con algo de arrepentimiento. –Sabemos que no querías que habláramos de ello.
-Lo odio. –Empezó a caminar hacia su casillero.
-Sí eso. –Hablo Fergunzo algo nervioso mientras lo seguían. –Pero pensamos que Star ya lo sabría por qué son amigos. ¿No?
-Es mi amiga, pero que vivamos juntos no significa que tiene el derecho a saber todo de mí. –Se detuvo frente a su casillo para meter su clave y sacar sus cosas.
-Entonces, no te molestaras si alguno la invita a salir. –Pregunto el chico con lentes sonriendo nerviosamente igual que el gordo.
-¿Y porque me molestaría?
-Por los rumores que dicen por ahí. –Dijo el pelirrojo desviando la mirada. –Que ella y tú... viviendo en la misma casa... por las noches... tú sabes...
-¡Yo no me acuesto con Star y de ninguna manera lo haría! –Marco en su frustración se llevo una mano a la cara mientras negaba con la cabeza. –¡¿A qué clase de pendejo animal de mierda se le puede ocurrir eso?!
-Pues la gente puede invertirse cualquier cosa en base a lo que creen que ven y otros se la creen. –Comento Alfonzo desvió la mirada rápidamente. –Pero ¿No es verdad eso? ¿Cierto?
-¡Ya dije que no! –Termino de colocar la combinación. –Y si miento que me ataque un animal. –Al abrir su casillero ve a una zarigüeya a dentro. -¡¿Pero qu-
No pudo terminar lo que decía por que el pequeño animal le salto encima atacando su cara, lo que provoco que cayera de espaldas mientras trataba de quitárselo.
Sus dos amigos se quedaron viendo la escena mientras les cruzaba un mismo pensamiento, _"Vaya puerco mentiroso"_ En eso ven que la zarigüeya trae una nota escrita en cinta que tenía alrededor de su cuello. El gordito tomo la nota y leyó lo siguiente.
-Marco. Te encargo de cuidar a Otis mientras estoy con el equipo de animadores, lo traes para la hora del partido. Atentamente, Star.
-¡¿Cómo se le ocurre dejar me a este tlacuache?! –Pregunto el latino quitándose a Otis de su cara mordida y rasguñada.
-Quizás pensó que tú podrías protegerlo de los Guerreros.
-Pero quien quería robarse a una enorme y fea rata como esta. –Vio a Otis quien cruzo sus patitas delanteras molesto por el comentario.
-No digas eso. –Alfonzo tomo a la zarigüeya y acaricio su cabeza. –Los animales también tienen sentimientos, a demás las zarigüeyas no son ratas y lo sabes. –Otis sonrió mientras le sacaba la lengua a Marco, cosa que lo molesto.
-Solo vámonos a mi casa y para cuando sea el partido les llevamos a su mascota. –Se levanto del suelo y empezó a caminar con sus amigos siguiéndolo.
-Pero hoy es noche de tacos en mi casa. –Dijo Ferguzon como excusa.
-Pídeles que te guarden las sobras.
-Pero son las sobras de los tacos de ayer.
-Te compro un taco en el camino.
-Muy bien. –Con este argumento lo convenció de seguirlo.
Star había terminado la práctica con los animadores, tras hablar con las chicas estas le contaron la versión de la historia que decía que su amigo era un traidor, sin embargo había descubierto que el director Skeeves había sido el entrenador en ese verano de hace tres años por lo que decidió ir a buscarlo.
Aunque antes de eso, Sabrina le había dado una nota doblada para que se la entregara a Marco cuando lo vea. La curiosidad la invadió y al ver la nota tenía los nombres de Chantal, Megan, Andrea y de la misma Sabrina con los números telefónicos de cada una, al parecer su amigo tenía un pequeño club de admiradoras que creen que es atractivo pese a su mala reputación y actitud de lobo solitario. Cosa que le pareció algo tierna, sabiendo que este se quedaba viendo a Jackie cuando esta estaba cerca.
Dejando eso de lado había llegado a la oficina del director, toco la puerta para saber si estaba adentro.
-Pase. –Sí, el director está adentro por lo que procedió a abrir la puerta. –Hola, Star. ¿Qué te trae por aquí?
-Director Skeeves. Me gustaría saber algo. –Dijo esta mientras tomaba asiento.
-Sí que necesitas. –Dijo con una sonrisa amistosa.
-¿Por cuántos años fue vetado Marco de jugar futbol? –A lanzar su pregunta la sonrisa del buen hombre desapareció por una cara de intriga.
-¿Por qué quieres saberlo?
-He escuchado las historias que cuentan sobre ellos, se que todos creen que Marco iba a traicionar al equipo pero siendo honesta creo más en la versión que dice que los chicos querían que él se fuera antes del último partido. –Respondió. -¿Usted que cree?
El hombre tomo un respiro y soltado un suspiro dio su respuesta.
-También creo en la misma versión que tú, pero las quejas de los demás padres que querían que Marco fuese expulsado tanto del equipo como de la academia por esa reacción tan violenta que tuvo, me presionaron. –Dijo bajando un poco la mirada. –Hable con los padres de joven Díaz y ellos me confirmaron que su hijo era alguien muy tranquilo solo que los problemas siempre lo encuentran, hasta yo he visto que no molestaba a nadie.
Star podía ver que claramente había algo de arrepentimiento en el rostro del hombre y sabía que es lo que seguía.
-Tome la decisión de vetarlo de volver a jugar en el equipo por dos años, esperaba que con ello Marco pudiera aprender a controlarse pero las cosas solo empeoraron. Peleas, conductas agresivas, comportamiento antisocial. –Enumero algunos de los problemas del chico. –En este punto no sé si aún queda algo de ese niño enérgico y feliz que le encantaba el fútbol.
Sin duda el director se había cuestionado si tomo la decisión correcta hace años, puede entender que lo hizo con tal de no echar al latino de la escuela pero siente que por ello lo puso en el camino que lo llevó a ser como es hoy. No obstante, la rubia se percato de algo que le había contado.
-¿Dijo que veto a Marco de jugar en el equipo por dos años? –Pregunto.
-Sí.
-¿Hace cuanto fue eso? –Pregunto con una sonrisa alegre.
-Fue en el año dos mil once. –Arqueo una ceja por curiosidad.
-Y eso fue hace... –Ella espero que Skeeves captase lo que trataba de decir y así fue.
-¡Hace tres años! –Se formo una gran sonrisa al decir eso. –¡El veto ya se venció! ¡Marco puede volver a jugar en el equipo! ¡Tiene que saberlo! –Pero entonces se acordó de algo. –Pero el ya no asiste a los partidos desde entonces y dudo mucho que quiera venir al de hoy.
-Yo no me preocuparía mucho de eso. –Star sonrió tranquila. –El va a venir, solo tuve que pedirle que me hiciera un favor.
-De cualquier forma le notificare esto a sus padres. –Tomo su teléfono y empezó a marcar el número. –Muchas gracias Star.
-No hay de qué. –Hizo una pequeña reverencia y se retiro de la oficina. Al cerrar la puerta pudo escuchar como el director desde el otro lado decía "¡Por fin, venceremos a los Guerreros!". –Espero que esto le suba los ánimos a Marco.
En casa de los Díaz, Marco estaba en su cuarto con los chicos y Otis comiendo papitas mientras veían "Duro de Matar 4.0" en su computadora. El latino pudo encontrar como llevarse bien con la zarigüeya y que esta le deje de morder la cara al darle de comer otra cosa que no fuese su comida especial, por lo visto Otis era un animal más inteligente que el promedio.
Claro que antes tuvo que evitar que su padre saliera del baño para que Ferguzon y Alfonzo no se lleven el susto de sus vidas, no por verlo en bata sino por ver que en realidad era un ertiliniano o monstruo para generalizar. Fue bueno que su madre le avisara antes de subir las escaleras.
La película está por terminar y se acercaba la hora para el partido, solo tendría que ir dejar a Otis y largarse a donde sea a quedarse a ver el partido. Bien podía quedarse a ver el espectáculo de como los Guerreros aplastando a las Zarigüeyas, pero solo se iba a quedar a ver qué Star estuviera bien por su algo malo llegaba a pasar y si no se iría a casa.
Alguien toco la puerta por lo que fue a abrirla y ver a sus padres tras esta, lo que no sería raro de no ser porque llevaban banderitas, camisetas, cornetas, dedos de espuma entre otras cosas que eran para apoyar a las Zarigüeyas.
-¿No me digan que piensan ir a ver el partido? –Marco se llevo la mano a la cara aun sabiendo la respuesta.
-Pues sí, jovencito. –Dijo Angie con entusiasmo y algo de firmeza ante la actitud de su hijo. –Star nos invito, ya que ahora es animadora y la vamos a ayudar.
-Ya va siendo hora de ir al partido. –Rafael reviso su reloj. –Será mejor apresurarnos si queremos tener buenos asientos.
-Estoy ansiosa por ver la sorpresa que Star nos tiene preparada. –La señora Díaz hizo sonar un silbato muy fuerte. -¡Ahora, todos al auto! –Ordeno como toda una entrenadora.
Alfonzo y Ferguzon fueron sin chistar mientras Otis iba sobre la cabeza de este último, Marco se resigno a seguirlos mientras sus padres hacían ruido con todos los accesorios que tenían a la mano. Una vez que todos subieran al auto, los amigos del latino comentaron lo bien que le quedaba la pintura facial al señor Díaz con los colores del equipo a lo cual este agradeció, el castaño sonrió disimuladamente sabiendo que su padre uso su capacidad camaleónica para cambiar los colores de su piel, algo que podía ser muy útil para ciertas situaciones.
Cuando llegaron a la academia, vieron que todos los alumnos y varios padres a si como los profesores estaban en las tribunas apoyando a su equipo, manteniendo el espíritu de vencer a los rivales. Los señores Díaz fueron a buscar mientras los chicos iban a buscar a Star para entregarle a la mascota de la academia.
-Todos están emocionados por el partido. –Comento Ferguzon viendo a los fanáticos mientras Otis se posaba sobre su hombro.
-Tal vez tengamos oportunidad de ganar, ahora que Otis está a salvo. –Alfonzo acarició a la zarigüeya.
-¿Ya vieron a los Guerreros? –Preguntó Marco viendo a los enormes jugadores del equipo rival que no parecían ser adolescentes. –Veo muy difícil que puedan llegar siquiera conseguir más de veinte puntos.
-Vaya modo de apoyar a los tuyos Marco. –Se escuchó la voz de Star, que al verla esta mantenía su cabello en una cola alta de caballo pero lo que resaltaba era que llevaba el uniforme de las animadoras solo que la falda le llegaba por debajo de las rodillas con unas medias blancas largas y una camiseta blanca manga larga bajo el uniforme. Una forma algo curiosa de vestir un uniforme que tiene como función llamar la atención. -¿Trajiste a Otis?
-Aquí tienes a tu zarigüeya. –Marco le entrego a Otis a la rubia. –La próxima vez no metas un animal en mi casillero y no me metas en tus cosas.
-Sí, lo tendré en cuenta. –Acaricio al animalito. –Por cierto, hay algo que me gustaría mostrarte en privado.
-Mmh... –Soltó un leve bramido. -¿Y ahora que quieres?
-Es algo que creo que te va a gustar. –Dijo sonriendo amistosamente. –Solo sígueme. –Lo tomo de la mano y se lo llevo a atrás de las tribunas, dejando solos a los dos amigos del latino solos y con cara de duda ambos pero regreso un segundo. –Cuiden a Otis. –Les dio la zarigüeya y se fue.
-¿Qué crees que quiera mostrarle? –Pregunto el chico con anteojos que cargaba al animal.
-Algo no apto para el público, de eso no hay duda. –Dijo el pelirrojo entre cerrando los ojos.
-Me pregunto cómo es que Marco tiene esta suerte con las chicas. –Comentó. –Pese a ser muy antisocial y gruñón a ellas les parece atractivo.
-Sí. Y es como que no le importara. –Se cruza de brazos. –Yo en su lugar saldría con ellas.
El pelo rizado asiente ante esto. Ambos chicos habían sido los mejores amigos desde muy pequeños y siempre buscaban una forma de llamar la atención de las chicas, pero siempre les salía mal, ya que sucedía una de dos cosas, se ponían en ridículo ellos mismo o alguien más los humillaba y curiosamente pasaron ambas cosas en la mayoría de los casos.
Sin embargo, ambos lograron entablar amistad con Marco, el chico rudo, algo con lo que nunca pensaron que podrían lograr por la reputación que tiene y su mala actitud. Un logro para ellos, aunque los demás chicos pensaron que era mentira y los molestaban aun más, hasta Lars por poco les iba a dar una paliza pero su nuevo amigo apareció para enfrentar y vencer al bravucón acallando de una vez por todas las burlas de todos.
Bien no se juntaban todo el tiempo con él por que este era más solitario, tenerle algo de miedo por su extraña fuerza y celos porque algunas chicas lo encontraban atractivo, había conseguido una buena amistad por los años.
De repente sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Otis se puso en alerta llamándoles la atención, entonces pudieron sentir la presencia de dos extraños atrás de ellos y al voltearse ven a dos enormes jugadores del equipo rival que tenía unas sonrisas nada agradables.
-Entreguen a la zarigüeya y nadie saldrá herido. –Dijo uno de los tipos.
-¡Ni lo sueñen! –Ferguzon se puso en guardia de karate.
-¡No se metan con nosotros, porque sabemos karate! –Alfonzo también estaban en guardia mientras protegía a Otis.
Uno de los Caballeros tomo un balón de fútbol y lo partió a la mitad con ambas manos. Ambos chicos como el animal estaban boqui abiertos.
-Eso también es muy impresionante... –Dijo el pelirrojo antes de que él y su amigo emprendieran una graciosa huida con la zarigüeya mientras eran proseguidos.
Tras las tribunas, Star le había contado a Marco su descubrimiento teniendo la certeza de que este se iba a alegrar. Sin embargo...
-¡De ninguna manera voy a ponerme un informe e ir a jugar en el campo! –El no estaba para nada alegre sino enojado, si estaba irritado por lo del almuerzo y que ella le dejara la mascota del equipo a su cuidado sin aviso alguno, esto era el colmo.
-¿Pero que acaso no te gustaba el fútbol? –Pregunto esta de brazos cruzados.
-Eso era antes, esto es ahora. –Dijo muy serio. –Y ahora yo me voy a casa. –Se puso a caminar.
-Espera. –Se puso en frente de él para detenerlo. –No puedes irte, el director le dijo a tus padres que ibas a jugar en el partido y yo le dije que ibas a venir.
-Ese es tu problema y yo no tengo nada que ver con ello. –Iba seguir su camino pero la rubia se volvió a poner en medio. –Ya quita de mi camino Star.
-Por favor Marco. Todas esas personas vinieron a ver a su equipo ganar el juego y eres su única esperanza.
-Ni hablar. –Tomo a la rubia de los hombros y la parto a un lado para seguir su camino, pero ella se le aferro al brazo izquierdo. -¡Ya deja de joder!
-Yo se que te gusta el juego y quieres volver a jugar. –Dijo mientras se aferraba a su brazo con todas sus fuerzas para no soltarlo aun cuando este decidió seguir caminando con ella a arrastras. –Tu padre me dijo que siempre llegas de las prácticas con una gran sonrisa y que cuando ganaste tu primer partido te dieron el balón que tienes en tu cuarto. ¿No?
El latino se detuvo al oír esto y bajando la cabeza comenzó a recordar, cuamdo era un niño de diez años que había logrado unirse al equipo y cuando fue su primer partido se divirtió mucho a demás de marcar la mayoría de las anotaciones para su equipo, por lo que Skeeves le entrego el balón del juego como premio por la victoria.
Cuando estaba en casa tras las prácticas, él y su padre jugaban con ese balón a los pases durante la tarde hasta su madre los llamaba para la hora de cenar, e incluso de las celebraciones que hacían por cada partido que ganaban. Realmente disfruto mucho de esa época hasta el incidente que lo arruino todo pero aun conserva el balón un una repisa de su cuarto, le sacaba el polvo y lo inflaba para jugar en el patio con su padre de veces en cuando eso le traía buenos recuerdos.
Sin darse cuenta se le formo una leve sonrisa en el rostro y al ver a Star que tenía su característica sonrisa ufana, volvió en sí y se quito dicha expresión.
-¿Por qué estas sonriendo?
-Parece que logre tocarte un nervio sensible que te hizo sonreír. –Dijo con orgullo al ver que este desviaba la mirada fastidiado. –Es obvio que quieres volver a jugar.
-Mmh... –Frunció el seño y luego soltó un suspiro. –Bien... Voy a jugar... Pero a cambio me deberás tres favores.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! –La princesa se sorprendió un poco de ello.
-El primer favor es por cuidar a Otis; el segundo por el partido; y el tercero porque se me da la gana. –Respondió con una sonrisa algo altanera. -¿Te parece bien?
-...Sí... De acuerdo... –Dijo haciendo un pequeño puchero.
-Gracias. –Dijo. –Ahora, puedes soltarme.
Ambos vieron que ella seguía aferrada al brazo de este y luego al verse entre ellos se separaron algo incómodos hasta que el chico dijo lo siguiente.
-Bueno... Ahora tengo que cambiarme de ropa.
-Deja que te haga uno de esos favores. ¿Sí? –Ella saco su varita.
-¡Espera! ¡Ni se te oc-
No pudo terminar de hablar pues su amiga le disparo un rayo mágico que al impactarle una luz rodeo su ropa, que al desvanecerse tenía el uniforme del equipo de futbol con el número uno en la camiseta hasta tenía el casco puesto y una mascada que cubría la mitad inferior de su rostro.
-¿Así te cambias todos los días? –Pregunto con cara de fastidiado.
-Solo cuando es necesario y si te preguntas por que la mascada, es para que no sepan quién eres. –Guardo su varita. –Vamos que el partido ya va a empezar.
Ambos chicos fueron al campo donde el partido comenzó con los Guerreros dando la patada inicial, uno de los jugadores de las Zarigüeyas, Dillon el doble cero atrapo el balón y fue tacleado por dos tipos del equipo contrario.
-Es un rudo inicio para la Zarigüeyas en los primeros segundos de este primer tiempo. –Dijo un narrador deportivo apático desde su cabina. –Sin embargo todavía los fanáticos no pierden las esperanzas de poder ganar, mientras fuera del campo un par de chicos huyen con Otis la zarigüeya de dos jugadores de reserva del equipo visitante. Esta va ser una larga noche.
Star fue a hacer porras con los animadores mientras Marco se sentó en la banca mientras esperaba a ser llamado para jugar, por lo visto el director le había informado al entrenador sobre la expiración del veto pero no lo iba a dejar jugar hasta la mitad del primer tiempo cuando remplazara a uno de los jugadores presentes.
Para cuando paso la mitad del tiempo, los Guerreros iban a la cabeza del marcador con veintiuno a siete. Las Zarigüeyas la estaban pasando mal y uno de los miembros no podía más debido a que fue muy golpeado, por lo que el entrenador hizo la sustitución que le permitiría al joven Díaz entrar al campo, quien se voltea a ver como sus padres le animan desde las tribunas.
-El entrenador hace un cambio de jugadores a mitad del primer periodo. –Dijo el narrador. –Entran el número uno por el doble cero, quien alcanzó su cuota de golpes muy rápido. No tengo idea de quién sea el número uno pero habra que ver si con este nuevo jugador de las Zarigüeyas podrán cambiar el resultado del marcador.
Marco veía como cargaban al chico para sacarlo del campo, él ya sabía que Dillon no era el más fuerte. Se puso entre un par de compañeros para crear una barrera mientras el mariscal se preparaba para hacer el pase.
Al momento de iniciar la jugada los Guerreros empezaron a empujar sin mucho esfuerzo a la barrera de las Zarigüeyas sin ponerles un solo dedo mientras Justin buscaban a quien lanzarle el balón. El latino no le pareció muy divertido que sus rivales se confiaran demasiado por lo que tomo al que tenía enfrente y lo empujo con gran fuerza para atrás abriendo un espacio entre los guerreros, cosa que uno de sus compañeros paso por este espacio para tomar gran distancia y recibir el pase para correr al área de anotación pero dos defensores de los Guerreros lo detuvieron a mitad del camino.
El balón salió volando, Marco al verlo empuja a un lado al tipo que tenía en frente para atrapar el balón en el aíre y correr a la zona de anotación, evadió a los defensores muy rápidamente y llegando a la zona de anotación en poco tiempo consiguiendo varios puntos.
Todo el público enloqueció por las maniobras del número uno, tanto que las los animadores dijeron la siguiente porra.
-¡1, 2, 3, 4, Las Zarigüeyas son asombrosas! ¡5, 6, 7, 8, Los Guerreros quedaron cojos!
-Y el misterioso jugador número uno consigue una asombrosa anotación apenas llega al campo. –Comento el narrador. -¿Será que este chico es lo que necesitan las Zarigüeyas para vencer a los Guerreros? Aun les queda bastante tiempo por delante, solo nos queda ver con que nos sorprenderán. –El narrador ve por sus binoculares lo que sucede a un lado del campo. –Y tal parece que el par de chicos que tienen a Otis todavía siguen huyendo de los esos dos jugadores de reserva, solo véanlos correr me sorprender que aun puedan seguir con ese paso.
El juego continúo con relativa normalidad, las Zarigüeyas empezaron a anotar más puntos conforme terminaba el primer periodo e iban por el segundo, los Guerreros empezaban a usar tácticas más agresivas intentando para a Marco quien estaba haciendo tres anotaciones más al lado de las cuatro anotaciones de los otros miembros del equipo. Todos los fanáticos estaban enloquecidos por las habilidades del número uno pese a que no tenían idea de donde salió o quien estaba bajo el casco.
-Quedan cerca de tres minutos de este segundo tiempo y los Guerreros todavía lideran el marcado con cuarenta y uno a treinta y ocho. –Informo el narrador. –Las Zarigüeyas tienen el balón en su poder pero necesitaran hacer unas jugadas más, avanzando más de diez yardas si quieren llegar al otro extremo del campo antes de que termine el partido y con el misterio número uno de su lado eso puede ser muy posible.
El equipo de la escuela estaba muy lejos de la zona de anotación y estaban de espalda contra la zona contraria por lo que quien entre con el balón en ella le meterá puntos al otro equipo, a estas altura un solo error podría costarles la victoria.
Marco estaba listo para derribar a los Guerreros que tenía en frente y conseguir atrapar el siguiente pasa para correr tan rápido como pudiera a la zona de anotación y ganar el partido. En algo tenía que agradecerle a Star por darle la mascada para cubrir su rostro, pues casi nadie sabía que era él y si el equipo se enteraba lo iban a correr antes de terminar el juego o lo dejaban solo en medio del campo.
El equipo realizo la jugada del gol de campo, un jugador patearía el balón para que este caía en alguna de las yardas adelante, esta jugada era arriesgada pues los guerreros podrían atrapar el balón y hacer otra anotación con la cual garantizaban su victoria en el partido. Esta era su mejor opción para avanzar y tratar de conseguir la victoria.
El numero 9, Hunter iba a patear para que el balón no fuera muy lejos y termine en posesión de los Guerreros. El chico dio unos pasos y pateo el balón muy alto que al momento de caer todos vieron que iba a caer a más de diez yardas, Marco se apresuro a atraparlo pero al momento de agarrarlo alguien más también lo agarra y no era otro que Justin.
-Oye, viejo. –Por el tono de voz del rubio musculoso no se hoy de buen humor. –Ya tuviste tu momento de triunfo es hora de que el mariscal traiga la victoria a casa. –Intento llevarse el balón pero el Latino no se lo dejo.
-Ya madura Armberg. Esto no se trata de tus quince minutos de fama, si no del juego. –Fue su respuesta intentando llevarse el balón pero fue detenido.
-¡Espera un segundo! ¡¿Díaz eres tú?! –Fue justo en este momento que su identidad incógnita se fue por el retrete. -¡Creí que te habían hecho de por vida! –Jalo nuevamente el balón.
-¡Fue un veto de dos años y ya expiro! –Jalo nuevamente el balón. -¡Ahora, deja de hacer el macho alfa y dame el balón para que ganemos el juego!
-¡Tú piérdete y deja que gane el juego!
Los dos adolecentes se pelearon por tener el balón que apenas se dieron cuenta de que los Guerreros los iban a taclear y a penas se dieron cuenta de ello Marco empujo a Justin fuera del camino junto con el balón mientras a él lo aplastaban los demás jugadores rivales.
Todo el mundo se asusto al ver eso por lo que el árbitro detuvo el juego, Angie y Rafael bajaron de las tribunas para ver cómo estaba su hijo y Star también dejo su puesto con los animadores para ver a su amigo, cabe decir que ella estaba ayudando a Sabrina a sostener a Brittney en una pequeña pirámide y cuando se fue la dejo caer.
Cuando todo los Guerreros se quitaron de encima del joven Díaz este pudo volver a respirar y fue ayudado por un par de miembros del equipo mientras lo ayudaban a llegar a la banca, al recostarlo ven que su brazo izquierdo esta dislocado. Los padres del latino llegaron y sabían qué hacer, primero le quitaron el casco y la máscara para que pudiera respirar mejor y lo sentaron para ayudarlo con su brazo dislocado.
-Rafael sostén a nuestro hijo con fuerza. –Dijo la señora Díaz mientras su esposo agarra a su hijo del torso y ella tomaba el brazo dislocado. –Esto te dolerá un momento. ¡Ya! –Ella jalo del brazo para acomodarlo en su lugar a la vez que el señor Díaz sostenía a Marco en su lugar para que no se moviera y de un tronido su brazo volvió a su lugar. –Listo. Como nuevo.
-¿Te encuentras bien Marco? –Pregunto su padre algo preocupado por su hijo que veía su brazo reacomodado.
-Sí, pero esos tipos deben comer carne de caballo para pesar tanto. –Comento tras recuperar la sensación en su brazo. Star le paso una toalla y botella con agua. –Gracias.
-Esos tipos te golpearon muy fuerte. –Star estaba algo preocupada por el bienestar de su amigo.
-Nada que no pueda soportar. –Tomó algo de agua.
-Quizás deberías irte mientras puedes Díaz. –Justin estaba enfrente con el seño fruncido.
-Ya quisieras Armberg. –Marco se puso de pie en forma desafiante frente a su viejo rival.
-A ver ustedes, ya compórtense. –El entrenador los separo. –Se supone que todos estamos del mismo equipo.
-¡Pero el empezó! –Dijeron ambos chicos al mismo tiempo viéndose de forma amenazante el uno al otro.
-¡Eso no importa! –El hombre hablo muy serio. –Ambos ya crecieron y si van a seguir con sus pleitos infantiles, los sacare del campo y perderemos el juego. ¿Acaso quieren eso? –Los vio con reproche mientras los dos desviaron la vista con resinación. –Como lo imagine. Ahora, mientras ustedes dos payasos se peleaban por el balón, Alejandro y Garrett intentaron detener a los Guerreros pero fueron aplastados, por lo que nos hace falta dos jugadores. –Seño al par golpea que estaban echados en la banca.
-Genial. Ahora necesitamos a otros dos jugadores y solo falta un minuto. –Justin se sentó frustrado. –Así nunca ganaremos.
-Tienen que haber otros dos chicos que puedan correr y hacer pases. –Marco se puso pensar en quienes podrían ayudar, Star también hizo lo mismo.
Entonces ambos escuchan como Fergunzo y Alfonzo seguían huyendo de los Guerreros de reserva, se preguntaron por cuánto tiempo estuvieron corriendo por todo el campo y hasta vieron como se lanzaban a Otis el uno al otro como si fuera un balón, al verse el uno al otro sonrieron un poco sabían que tenían la misma idea.
Star saco su varita y con dos disparos noqueo a los dos Guerreros, los dos chicos dejaron de correr y empezaban a respirar agitados.
-Muchas gracias... –Ferguzon estaba muy sudado y jadeando.
-Eso tipos nos persiguieron todo el partido... –Alfonzo estaba con la lengua fuera. -... Otis fingió hacerse el muerto pero ni así nos dejaron... –Muestras a la zarigüeya que estaba realizando su acto de muerta pero al ver que ya no había peligro dejó de fingir.
-Gracias por cuidar a Otis. –Star tomo al animalito. –Lo voy a cuidar ahora.
-Ya era hora. –Dijeron ambos pero antes de que pudieran desmayarse un rayo mágico los envuelve y estaban usando los uniformes del equipo. -¡¿Qué significa esto?!
-Ahora son parte del equipo. –Dijo Marco viendo que Ferguzon portaba el seis y Alfonzo el trece. –Jugaran en el partido.
-¡Alto hay! –Justin apareció tras ellos. –No me digan que piensan dejar que estos dos babosos jueguen en el último minuto del partido. ¿Acaso quieren perder?
-Estos dos babosos a los que llamas son mis amigos, protegieron a Otis y estuvieron corriendo todo el partido de un lado a otro, creo que pueden con esto. –Marco hablo en su defensa.
-Yo puedo confirmar eso, ya que los he estado viendo. –El entrenador apareció poniéndose en medio de los dos adolecentes. –Y aunque preferiría no hacerlo, ya no nos quedan más opciones y el tiempo fuera está por terminar. –Hizo sonar su silbato. -¡O'durguson! ¡Dolittle! Entraran al campo.
-¡Señor, sí señor! –Dijeron ambos chicos firmes y con el saludo militar. El entrenador se retiró para hablar con el árbitro.
-Escucha Díaz, sí perdemos. Toda será culpa tuya. –Advirtió Justin muy severo.
-Y sí ganamos, no será gracia a ti Armberg. –Respondió Marco de forma astuta.
-¡OHHHHHHHHH! –Dijeron los dos amigos de Marco al ver la expresión que ponía el rubio hasta Otis se unió al dúo, mientras Star se reía en voz baja.
-No sabes cuánto te detesto Díaz pero detesto más a los Guerreros, así que ya vámonos al campo y terminemos con esto. –Se puso su casco y se fue al campo.
-Buena suerte allá fuera chicos. –Star se fue con Otis para reunirse con los animadores. –Perdón que me fuera así. Es que Marco se lastimo pero ya está bien.
-Para la próxima avisa antes de irte. –Brittney está molesta porque su nueva recluta la dejara caer de esa forma pero algo le llamo la atención. –Espera. ¿Cómo es eso que Díaz se lastimo? ¿Acaso el es el misterioso jugador?
-Sí. Sí lo es.
Todo el equipo se vio algo confundió hasta que la rubia les explico todo lo que descubrió.
-Bueno. Bueno. ¡Ya cálmense! –Ordeno Brittney. –Ahora debemos enfocarnos en animar al público. Sí Marco esta en el juego es posible que ganemos, así que mostremos espíritu y animemos lo que queda de este juego.
-¡Sí! –Todos dieron su aprobación y se fueron a echar porras.
-Star como lograste que Marco volviera al campo, dejare que seas la punta de la pirámide. –Brittney le dijo con una sonrisa.
-Muchas gracias, no voy decepcionarte. –La rubia fue con sus compañeros.
La asiática-americana llamo discretamente a Sabrina para hablar de algo.
-¿La compresora de aire esta lista?
-Sí... –Dijo Sabrina algo insegura. –Sé que es para la broma de iniciación de Star pero esto podría traer consecuencias, recuerda que es una princesa mágica.
-Como sea. Solo quiero dejarle en claro a la princesa que en esta lugar solo existe una abeja reina y esa soy yo. –La líder de los animadores tenía algo en mente para la princesa de otra dimensión.
En el campo los chicos es alistaban para realizar la jugada que decidirá al ganador del juego.
Marco estaba delante de Justin para pasarle el balón y detener a los Guerreros que posiblemente irían tras él, por otro lado Ferguzon y Alfonzo estaban en extremos opuestos de la barrera de las Zarigüeyas con las instrucciones de atrapar el balón y correr tan rápido como les fuera posible a la zona de anotación. Bien sonaba como una tarea fácil pero con los jugadores rivales que eran tipos muy robustos, uno tendría miedo y ellos lo tienen.
Apenas Marco le paso el balón al mariscal, toda la barrera de las Zarigüeyas empieza a detener a los Guerreros mientras el gordo y el flaco correr tratando de alejarse de ese enfrentamiento. El rubio le lanzo el balón al gordo quien lo atrapo y al ver que tres jugadores rivales iban tras él se la lanzo a su mejor amigo quien se lo devuelve pero empiezan a correr lanzados pases y siendo perseguidos en círculos.
-Este sin lugar a dudas debe ser el partido más alocado que haya visto hasta ahora. –Comento el narrador. –Con solo treinta segundos en el marcador, dos Zarigüeyas se pasan el balón entre sí mientras son perseguido en círculos por tres guerreros. ¿Será que esto es parte de la estrategia del equipo de Eco Arroyo o solo están quemando tiempo? En mi opinión, es lo segundo.
El latino se puso a empujar a los jugadores rivales con toda su fuerza logrando apártalos de su camino para luego tomar carrera y taclear a los perseguidores de sus amigos, quienes ahora sostenían el balón uno a cada lado.
-Lleven el balón al área de anotación, yo defenderé. –Dijo Marco muy serio mientras sus dos amigos quienes aun asustados iban en la dirección equivocada. -¡La otra área de anotación! –Corrigieron su ruta rápidamente mientras él los seguía de cerca.
Los Guerreros trataron de taclear al par que llevaba el balón pero el joven Díaz los detenía pero es superado por dos que venían en direcciones opuestas para su sorpresa Justin derribo a uno de los dos jugadores mientras él se encargaba del otro y para ese momento ya había cruzado más de la mitad del campo, solo les faltaban quitar del camino a otros dos Guerreros y detener a los que los perseguían.
A un lado del campo los animadores de las Zarigüeyas mantenían los ánimos del público con sus bailes y piruetas, Brittney dio la orden de hacer una pirámide con Star en la punta siendo cargada de los pies por los chicos a la vez que las chicas se preparaban con unos disparadores de confeti para lanzarle al público.
Pero esto era en si una fachada para una broma que le tenía planeada a Star que hizo en poco tiempo, escondiendo una compresora de aire muy potente con una manguera ancha que la había escondido bajo el suelo con la boca saliendo a la superficie para expulsar el todo el aire que contenía cuando la rubia fuese levantada en la pirámide donde saliera la boca de la manguera para levantarle toda la falda. La asiática pensó que la princesa debía tener vergüenza de enseñar su cuerpo si usaba mucha ropa larga para cubrirse hasta los talones y eso es algo que iba a ver.
Cuando estaban por realizar dicha pirámide, Brittney les indico a las chicas que se alistaran con los lanzadores de confeti y que esperen a su señal mientras ella tomaba su megáfono para decir lo siguiente.
-¡Todos muestren su apoyo a la Zarigüeyas! –Todo el público grito con gran furor. -¡OK, equipo muestren una porra!
-¡Oigan Guerreros! ¿Qué paso? ¡¿Acaso ya se cansaron?! ¡Las Zarigüeyas son veloces, por eso es que están muy lentos! –La porra la dirigió Star al arriba de la pirámide con Otis en su hombro izquierdo, justo donde Brittney quería que estuviera.
La líder de las porrista saca discretamente un control de su mochila con el que activa la compresora para que expulse todo el aire que tiene a dentro mientras una a una, las porristas disparaban el confeti al público.
En ese momento Star escucho como un silbido del viento se escapa de algún lado y antes de ver de dónde venía un viento soplo muy fuerte por debajo de ella haciendo que su falda se levantara.
-¡AHHHHHHHH! –Soltó un fuerte grito mientras baja rápidamente los brazos para evitar que la gente viera su ropa interior.
Este grito suyo fue tan fuerte que muchos la vieron hasta los dos Guerreros que iban a intentar detener el avance de las Zarigüeyas la escucharon y se distrajeron, ese momento fue suficiente para que Marco y Justin los derribaran del camino mientras Ferguzon y Alfonzo corrían llevando entre los dos el balón hasta la zona de anotación.
Al momento en el que llegaron el árbitro dio un silbatazo anunciando que las Zarigüeyas anotaron un Touchdown, terminando el partido cuarenta y cuatro a cuarenta y uno a favor del equipo local. Todo el público enloqueció por la victoria.
-¡LAS ZARIGÜEYAS GANARON! ¡LAS ZARIGÜEYAS GANARON! –El narrador estaba eufórico de la emoción. -¡ES LA PRIMERA VEZ EN AÑOS QUE LAS ZARIGÜEYAS DERROTAN A LOS GUERREROS! ¡NO LO PUEDO CREER!
Los miembros del equipo cargaron en hombros a los jugadores responsables de la anotación ganadora, mientras el entrenador se le escapo una lágrima pues no pensó que viviría para ver algo como esto. Sí, toda la academia de Eco Arroyo celebraba la victoria... excepto cierta rubia cuya cara estaba tan roja como un tomate por haber sido humillada de una forma indigna.
-Debo decirte, Star. –Le hablo Brittney con una sonrisa algo burlona. –Que hiciste un buen trabajo como animadora y que eres una gran adición al equipo. Bueno, nos vemos el lunes. –Se empezó a alejar pero no sin antes decirle algo. –Por cierto, lindos panditas.
La cara roja de estar se le puso una mueca entre disgusto y enojo mientras tenía un tic nervioso en uno de sus parpados. Ahora, sabía quien era la responsable de tal humillación y Otis vio con malos ojos a la líder de los animadores.
-Oye Star. –Marco se le acerco con Ferguzon y Alfonzo. -¿Estás bien?
-Sí. Estoy bien Marco. No te preocupes. –Respondió está entre dientes aunque era evidente su enojo.
-Sí tú lo dices. –Arqueo una ceja en duda.
-Viejo. No puedo creer que hayamos jugado como miembro de las Zarigüeyas. –Dijo el pelirrojo muy asombrado.
-Y más si es que fuimos los responsables de la anotación ganadora. –El chico con lentes estaba igual que su amigo panzón.
-Hicieron un buen trabajo. –Comento el latino de buena forma. –Se merecen tener el balón de esta victoria.
-Muchas gracias, Marco. –Dijo Alfonzo aun más asombrado. –Pero también es tuyo, ayudaste en la victoria.
-Creo que podemos turnarnos para tener el balón.
-Eso estaría bien. –Dijo Ferguzon dándole el balón a Marco. –Cuídalo el fin de semana. Ahora hay algo importante que debo hacer. –Se desmaya del cansancio y lo sigue el de lentes.
Latino ve que Otis salto a su hombro solo para pasar y picar a los dos chicos en sus caras mientras la rubia contenía toda su ira.
Tras el fin de semana, ya era lunes y al terminar la primera clase todos salieron al primer recreo. Star y Marco estaban hablando por los pasillos.
-El entrenador dijo que podía unirme al equipo cuando iniciasen las pruebas, pero le dije que por el momento no estoy interesado pero que puede llamarme para algún juego importante. –Comento el castaño.
-¿Qué hay de Ferguzon y Alfonzo? –Pregunto la rubia con curiosidad.
-Ellos decidieron que el juego contra los Guerreros sería el primer y último. –Respondió. –Sin derrotas, ni empates, solo una victoria.
-Está bien. Aun deben estar cansados después de tanto correr como para intentar las pruebas y asistir a las prácticas.
-Y hablando de prácticas. ¿Asistirás a tus prácticas con los animadores de esta tarde?
-No lo creo. De hecho es posible que me echen del equipo.
-¿Y eso por qué?
Se escucha el grito de Brittney por el pasillo y cuando ven que esta es atacada por Otis junto con otras dos zarigüeyas que saltaron de su casillero mientras una sonrisa de satisfacción se formaba en el rostro de la rubia.
-¿Tienes algo que ver en eso? ¿No? –Inquiero el joven al ver la cara de su amiga.
-Solo una pequeña venganza por la humillación que me hizo en el partido.
-¿Qué? –Pregunto este con algo de intriga.
-Nada que debas saber. –Desvió su mirada para no verlo a los ojos. –A propósito olvide darte esto. –Le da la hoja con los teléfonos de las chicas.
-Son los teléfonos de casi todas las porristas. –Vio los nombres de la lista.
-Sí. Tienes tu propio club de admiradoras. –Empezó a caminar. –Vamos por algo de comer.
El chico guardo el papel en uno de los bolsillos de su pantalón y si guío a su amiga.
-Por cierto. Gracias por ayudarme a volver a jugar futbol, fue un lindo gesto.
-Lo sé, soy toda una santa. –Dijo con orgullo.
-Nah... Ni tanto. –Dijo este ganándose una mirada algo molesta por parte de ella mientras con una sonrisa le desordeno el cabello y siguió caminando.
La rubia aunque algo molesta por el comentario y que le desordenara el cabello, le agradaba verlo de buen humor por lo que dejo su molestia de lado y lo siguió para conseguir algo de comer.
Y hasta aquí llego el capítulo de hoy.
Que por lo visto es el más largo hasta el momento. Vaya que cosas.
Ahora pasamos a los comentarios del capítulo anterior.
-Templario oscuro: Bueno es normal que uno piense en Mortal Kombat ya que fue un éxito revolucionario en esa época, sobre Skullnick arrancándole las cabezas a Star y Marco por mucho que ella quiera sabemos que eso no va a pasar, porque es homicidio, lo cual es ilegal y la haría ver como los monstruos de hace quinientos años.
-SugarQueen97: Entiendo tu punto sobre Jackie y veré que ella se vea más como una chica normal que como la chica cool y madura que nos pusieron en la serie. Con respecto a Star y Marco, pues es normal que se lleven así en un principio por qué no tenía planeado que se lleven bien como lo hicieron en la serie ya que prefiero que se vayan conociendo y que maduren, a demás el género de esta historia es de aventura y humor por lo que el romance esta en segundo plano.
Espero que les haya gustado el capítulo y déjenme sus comentarios en los reviews, que yo los leo.
*Advertencia*
*El próximo capítulo contendrá más violencia y posible desmembramiento... Quedan advertidos.*
Yo voy a dormir, porque hace rato que canto topollillo.
Hasta la próxima.
