Contestación de Reviews:

TsukihimePrincess: Pues sí, pero entiende a Remus, el pobre no le quería asustar jajajajaja. Besos de chocolate :)

Mar91: Sí! Ahora Harry no se morirá de hambre, ni será maltratado ni usado como un esclavo... Ahora será él, sin esconderse. Besos de chocolate :)

No sé si me falta alguien para contestar si es así lo haré en el próximo capítulo. Lo siento!

Besos de chocolate :)


Hola! Bueno quería dar un aviso, me gustan los Harry casi perfectos así que ya os lo podéis imaginar no? En esta historia va a ser alguien casi perfecto! Por no decir del todo...

Hay a algunos que no les gusta así y yo lo comprendo, por supuesto. Me gusta hacerle así por una razón y es que es completamente opuesto al original. J.K Rowling le hizo casi tonto (por decirlo de una forma, lo siento): no estudiaba, las relaciones lo lleva fatal, tanto las sentimentales como las familiares como las de amistad... Harry es un chico que no ha salido del triángulo, solo se hablaba con Ron y Hermione, por lo menos a lo que se refiere a sus compañeros... pasa de los demás desde el primer día, ni siquiera los da una oportunidad, se encerró con Ron y listo!

Bueno, espero que entendáis lo que quiero decir con esto...

Muchas gracias!

Besos de chocolate :)


Capítulo 2

Harry vivía con su padrino y su tío Remus en una casa muy grande con un hermoso jardín. Sabía que era un mago y estaba muy contento por eso.

Durante los siguientes años, fue a un colegio muggle donde era el primero de la clase, también iba a academias para aprender idiomas como alemán, francés, español, italiano, ruso, chino, latín, griego, portugués, búlgaro, y belga. Iba a clases de artes marciales, de boxeo y de kárate; jugaba al fútbol y a baloncesto; aprendió a montar a caballo y a luchar con armas blancas y con arco y flechas. También aprendió el deporte de los magos: el quidditch; aunque eso le salió natural.

Le encantaba leer, para el horror de Sirius y la felicidad de Remus, el cual siempre le estaba comprando nuevos libros que no se encontraban en la biblioteca de la Mansión Black.

Cuando cumplió los once años, edad a la que los niños mágicos empezaban el colegio, fue a una escuela pequeña llamada Rea hasta los quince años. Fue el primero de la clase y el chico más popular.

En Rea todos sabían quién era pero según las normas del colegio no podían decírselo a nadie, ni siquiera a sus padres a no ser que él quisiera, y no sólo él, era para todo el alumnado y profesorado.

Su quinto curso le iba a pasar en Hogwarts, ya que en Rea no se podían celebrar los Timos al ser una escuela de tan solo 100 alumnos.

Rea era famosa por ser muy estricta, allí solo iban los mejores; los que eran capaces de pasar las pruebas de inteligencia, lógica, fuerza y astucia.

Voldemort había regresado a sus 11 años, gracias a la Piedra Filosofal que encontró en Hogwarts.

Era 1 de Septiembre, Harry se encontraba en el andén 9 y tres cuartos de King Cross junto con Remus y Sirius, los cuales le fueron a despedir.

Harry había cambiado mucho, era un muchacho alto y musculoso, con unos ojos verdes esmeralda y brillantes, llenos de sabiduría, con el pelo negro azabache, alborotado y un poco largo aunque seguía sin dejarse peinar; ya no usaba gafas. Llevaba unos vaqueros con unos tirantes a los lados, sin usar, con una camiseta negra, unas botas supra y una cazadora de cuero negra.

Todas las chicas que pasaban por su lado se le quedaban mirando.

Sirius se echo a reír entre dientes cuando una chica se le quedó mirando y se estrelló contra el carrito de otro alumno.

- He de irme, hablamos por carta.

- Estudia mucho- dijo Remus.

- Diviértete con las chicas y con las bromas- dijo Sirius.

- Lo haré.

- ¿Llevas a Hedwig, Godric, Seth, Lumi y Llamitas?

- Sí.

- Adiós tío Moony, Padfoot.

- Adiós cachorro- se despidieron los dos a la vez.

Harry los abrazó y se metió en el expreso.

Harry cogió su baúl y se metió en el primer vagón vacío que encontró. Saco un libro sobre magia blanca escrito en ruso y se puso a leerlo, a los diez minutos la puerta se abrió y por ella entró un chico moreno con la cara redonda.

- Hola, siento interrumpir pero me preguntaba si podía sentarme aquí, los demás están llenos- susurró.

- Claro, adelante.

El muchacho pasó y se sentó enfrente de él. Harry volvió a su libro. Después entró una chica con ojos azules y con aire distraído, poco después una castaña con voz mandona.

- ¿Y tú eres?- le preguntó la castaña.

- Harry, ¿y vosotros?

- Neville Longbottom.

- Luna Lovegood- contestó la rubia.

- Hermione Granger.

Siguió leyendo sin hacerles caso. En un momento durante el trayecto Llamitas salió de la jaula y se tumbó en su regazo, así asustando a sus compañeros de viaje que le miraban con la boca abierta. Harry comenzó a acariciarle distraídamente.

- ¿E… eso es un Ridrag?-preguntó Hermione.

- Sí. Es muy cariñoso- se rió mientras que Llamitas le lamía la barbilla.

- Son muy raros de ver y más de tener de mascota- siguió la castaña.

- Así es, pero a mí me gusta lo raro y lo raro se acerca a mí.

Lo que quedaba del trayecto se la pasó leyendo, ante las miradas de reojo que Hermione le daba para intentar descifrar el idioma. Cuando llegaron se cambiaron y Harry se dirigió hacia el semi gigante para ir a los botes que le llevaría al castillo junto con los de primer año.

Esperó a que seleccionaran a los de primero y luego entró al Gran Comedor ante las atentas miradas de todos.

- Este año tenemos a un nuevo alumno, irá a quinto curso. Será seleccionado ahora, espero que todos le ayudemos a adaptarse a nuestra escuela- dijo Dumbledore.

- Cuando diga tu nombre te acercas y te sientas en el taburete- dijo la profesora McGonagall- ¡Potter, Harry!