Contestación de Reviews:

TsukihimePrincess: Jajajajaja creo que si lo veo me parto de risa, me encantó hacer esa broma! Hermione, a lo mejor, como siga así se va a dar una buena... un buen golpe jajajaja. Besos de chocolate :)

Kira Potter Jackson:Pues sí, pienso lo mismo, está siendo ya un poco pesadita pero yo siempre la he visto así, por lo que espero no pasarme jajajaja. Besos de chocolate :)

sjrodgers23: I totally agree with you! They get into the lives of others, what they should not care about... Thanks you! Chocolate kisses :)

No sé si me falta alguien para contestar si es así lo haré en el próximo capítulo. Lo siento!

Besos de chocolate :)


Capítulo 8

"El Mimo" siguió apareciendo, Dumbledore había sido blanco de una broma cuando durante un desayuno se le cambió el pelo y la barba a rayas verdes y naranjas brillantes, la túnica tenía una frase donde ponía: "Soy adicto a los caramelos de limón" con letras parpadeantes de rosa brillante.

Ron se quedó en calzoncillos en medio del pasillo, Hermione se quedó calva cuando entraba en el Gran Comedor… Cada vez que había una broma aparecía un letrero que decía: "Cortesía de El Mimo".

Llegó Halloween, Harry se levantó desanimado como todos los 31 de Octubre, el día que murieron sus padres. No se puso el uniforme, se vistió con ropa de calle y se fue a desayunar con Llamitas en su hombro.

Sus amigos estaban sentados a su alrededor mirándole de vez en cuando, le veían triste, pero no le dijeron nada porque creían saber la razón.

Terminó de desayunar en el mismo momento que entraban Sirius y Remus, todos les miraban entrar, llegaron a su lado, se levantó y los saludó.

- ¿Listo?- le preguntó Remus.

- Sí, me voy chicos, no me esperéis en todo el día que no voy a estar.

- ¿Dónde vas Harry?- le preguntó Lee.

- Me voy a casa, nos gusta pasar este día en familia, esta noche iremos al cementerio como cada año.

- Lo entendemos. Nos vemos mañana.

- Hasta mañana chicos, divertíos esta noche.

Se dio la vuelta para salir pero Snape se interpuso.

- ¿Va a algún lado Señor Potter?- preguntó con falsa amabilidad.

- Sí, hoy voy a estar todo el día fuera, vengo mañana.

- Yo creo que no. No se puede salir del colegio sin permiso.

- Y lo tiene- dijo Remus.

- Así es, yo soy su padrino y tutor legal.

- Pero no solo necesita su permiso, Black.

- El director Dumbledore sabía que Harry no estaría aquí el día de Halloween, la directora del antiguo colegio de Harry se lo dijo y él estuvo de acuerdo. Ahora apártate y déjanos pasar, Quejicus.

Algunos soltaron risillas ante el apodo, Snape miró a Sirius colérico y se marchó de allí. Harry, Remus y Sirius salieron de allí, fuera de las verjas de la entrada, los dos amigos agarraron al adolescente y se desaparecieron.

Aparecieron en una calle de El Valle de Godric, cada año, desde que Harry tenía cuatro años, iban a pasar el día allí. Al principio iban al cementerio a colocar unas flores, se tomaban algo y finalmente a la casa de los Potter, la cual estaba casi en ruinas para los ojos de los muggles.

Cuando Harry cumplió los diez años cambiaron la rutina un poco: primero iban a la plaza, al show.

Se dirigieron a la plaza del pueblo donde una multitud esperaba al "Mago Harry". Harry subió a la tarima después de ponerse un sombrero de mago, según los muggles.

Ese año había más gente, los rumores se expandían un poco más cada año.

- Buenos días. Me alegro volver aquí otro año- dijo Harry después de ponerse un micrófono. Todos le aplaudieron- Veo que hay niños y niñas impacientes así que empezaré ya. Para este año no he preparado nada pero algún niño me va a decir que haga algo y lo haré… ¿Quién va a ser ese niño valiente?

- Yo- levantó la mano un niño rubio.

- ¿Cómo te llamas?

- David.

- Bien David, ¿qué quieres que haga?

- El pañuelo, de un pañuelo sacar más pañuelos.

- Vale. ¿Alguien me puede dejar un pañuelo de tela?- un hombre bastante mayor le tendió uno- Muchas gracias. Sube aquí David, necesitaré tu ayuda.

El niño subió, Harry le dio el pañuelo para que lo revisara y después lo enseño al público. Agarró el pañuelo de una punta y fue deslizando el pañuelo a través de su mano, cambiándole de color, después añadió otro pañuelo de distinto color, y luego otro, otro, otro…

David agarró un extremo y Harry siguió sacando pañuelos, después los fue enrollando hasta quedar frente a frente al niño.

- Ahora, que alguien diga un animal que quepa en la palma de una mano.

- Un pollito- dijo una niña morena con rizos.

- Bien, un pollito- dijo divertido.

Metió todos los pañuelos dentro de sus dos manos y le indico a David que pusiese sus manos encima de las suyas.

- ¡Que de este pañuelito, salga un pollito!- gritó con énfasis.

David retiró sus manos, Harry abrió las suyas. En las palmas de sus manos había un pollito en vez de los pañuelos. Todos le aplaudieron con fuerza.

- Gracias David. Creo que este señor quiere de vuelta su pañuelo.

Volvió a cerrar las manos, las abrió y volvió a aparecer el pañuelo. Se lo dio al hombre.