Contestación de Reviews:

TsukihimePrincess: Jajajaja pues eso sería muy típico de Sirius... jajajajaja. Besos de chocolate :)

Kira Potter Jackson: Pero a patadas... aunque no sé quién de los dos... Harry o Sirius! Jajajaja. Todos me sobran, los únicos que no son los gemelos! Jajajaja. Gracias! Besos de chocolate :)

Mar91: Hermione quiero lo mejor, por eso se lleva tn bien con Ron jajaja. Besos de chocolate :)

sjrodgers23: Apart from annoying? Idea of Dumbledore... Thanks! Chocolate kisses :)

No sé si me falta alguien para contestar si es así lo haré en el próximo capítulo. Lo siento!

Besos de chocolate :)


Hola! Siento muchísimo el retraso! Lo siento, de verdad, ya no sé qué deciros... No hay excusa...

Lo siento!

Besos de chocolate :)


Capítulo 11

- Hemos venido a ofreceros ser miembros de la Orden del Fénix, a los tres- dijo Dumbledore con una sonrisa.

- ¿Y habéis tenido que venir tantas personas?

- Verás Sirius, si estamos aquí todos nosotros es para explicaros cómo van las cosas que se hace en la Orden…

- ¿Venías pensando que vamos a aceptar?

- ¿Y por qué no, Harry? Ron, Hermione y Ginny ya son miembros activos…

- Lo siento Dumbledore pero yo rechazo la idea.

- Yo también profesor.

- Y yo- dijo Remus que llegaba a su lado y había oído la última parte de la conversación.

- ¿Por qué no aceptáis? ¿No queréis luchar? Sois unos cobardes-dijo Snape.

- No aceptamos porque ya formamos parte de otra organización y porque nosotros no le vamos a lamer las botas a Dumbledore.

- ¿Qué otra organización?

- La Pantera Negra- contestó Remus.

- ¿Conocéis a La Pantera Negra?- preguntó Ojoloco.

- Nadie le conoce. Hablamos con él pero no conocemos su identidad- contestó Sirius.

- ¿Los tres?- preguntó Dumbledore.

- Sí, los tres- contestó Harry.

- Es una lástima, me gustaría que os unierais a mí.

Todos estaban asombrados, hasta ahora habían pensado que La Pantera Negra estaba solo, que era un solitario.

En ese momento apareció una elfina doméstica, era la única que había en la casa, ella limpiaba una parte del jardín, la biblioteca, el laboratorio, la cocina, la biblioteca-despacho de Harry y el despacho de Sirius. Una mujer muggle hacía todo lo demás, la tenían contratada porque estaban en una zona muggle y a veces llamaban a la puerta, no podía atender la elfina.

- Señorito Harry, lo siento mucho pero no encuentro lo que me pidió- sollozo.

- No te preocupes Micu. Dile a Lumi que la necesito por favor.

- ¿Lumi?- pregunto Charlie.

- Es mi hada.

- ¿Tú, tienes un hada? No me hagas reír Potter, las hadas son desconfiadas y no se fiarían de ti ni aunque las prometieras el paraíso- se burló Snape.

- ¡No le hable así al señorito Harry!- se interpuso Micu.

- ¡Tú cállate! Nadie te ha dado paraíso para hablar estúpida- rugió.

Snape levantó el brazo y la golpeó en la mejilla con fuerza haciéndola caer al suelo a los pies de un furioso Harry.

- ¡Micu! ¿Cómo te atreves a golpear a mi elfina?

Todo pasó muy deprisa, Llamitas le envió fuego con fuerza, Sirius y Remus sacaron sus varitas y le mandaron volar mientras que Harry movió su mano y su varita apreció, le hizo que le salieran granos y espinillas por todo el cuerpo, le tinto la piel de azul y le tatuó en la frente "Quejicus". No se borraría por lo menos en tres semanas si no se lo tocaba, si intentaba quitárselo le duraría más.

- Si vuelves a poner un pie en esta casa te acordarás toda la vida de nosotros, Quejicus- rugió Remus.

- ¿Te encuentras bien Micu?

- Sí señorito, Micu está perfectamente, el señorito Harry y los señores no debieron de meterse en líos por culpa de Micu- sollozó.

- Tranquila Micu. Anda vete, cúrate la mejilla.

- Sí señorito

La elfina desapareció. La Orden se fue rápidamente, no querían enfadarlos aún más de lo que estaban.

Harry terminó de dar de comer a Diablo y se metió en la casa.

Al día siguiente, Harry estaba en su biblioteca-despacho leyendo un libro sobre hechizos de Italia de magia blanca que le había regalado para Navidad Neville. Tocaron a la puerta.

- Adelante.

- Siento interrumpirle señorito Harry- dijo la mujer que tenían empleada- pero tiene visita.

- ¿Quién es?

- Son Bill, Charlie, Fred y George Weasley, señorito Harry.

- Que pasen.

- El señorito Harry dice que pasen.

Los cuatro entraron y se sorprendieron. En una parte había un escritorio con documentos, plumas, tinta… detrás un mueble con botellas de whisky y vasos, en esa parte colgados había armas: espadas, dagas, flechas, arcos… En la otra parte había estanterías con libros, muchos libros, con sillones para la lectura y una mesita pequeña.

Harry se encontraba sentado en uno de esos sillones. Soltó el libro en la mesita.

- Gracias Cindy, puedes irte. Sentaos por favor, ¿Queréis tomar algo?

- ¿Whisky de fuego?- preguntó Fred titubeando.

- Claro- Harry sirvió cuatro vasos de whisky, para él sacó una cerveza de mantequilla y también saco unos pastelillos que tenía allí de casualidad- ¿A qué se debe esta visita?

- Queremos unirnos a La Pantera Negra- dijo Bill.

- Fred y George nos han dicho que ellos están de incógnito. Nosotros podemos luchar, ayudarle a conseguir gente para luchar junto a él.

- Confiaré en vosotros, porque Fred y George lo hacen, pero espero que esto no sea una trampa.

- No le traicionaremos Harry- prometió Charlie.

Harry se levantó, fue hacia un arco y lo presionó, se abrió un compartimento, sacó unos colgantes en forma de pantera negra.

Tomad, ponéroslos. Con este colgante os llamará cuando os necesite. Si se enfría es porque habrá una reunión en una casa de Manchester, se escribirá una contraseña que le diréis a la puerta; si se calienta se escribirá el lugar del ataque. Si necesitáis hablar con él sólo necesitáis pensarlo mientras tocáis el colgante. Es invisible para aquellos que no son de la organización y es un traslador, pero sólo sirve para una sola casa, sólo en caso de que os capturen o algo así. Se os enviará un traje para las batallas.

- Muy bien- dijo Bill- Gracias. Hasta luego.

Los cuatro hermanos se fueron dejando a Harry solo. Éste volvió a coger el libro y siguió leyendo. Se fiaba de los hermanos de los gemelos, los había leído la mente y eran sinceros, estaban hartos de las manipulaciones de Dumbledore y vieron su oportunidad con La Pantera Negra para ayudar y no estar con el viejo.