Capítulo 13

Al llegar a la orilla del lago pude observar claramente al soldado Katsuki. Me sorprendí al ver que sus lentes estaban sobre su cabeza, estos recogían algunos de sus cabellos negros hacia atrás. Estaba sorprendido, se veía totalmente diferente sin sus ventanitas delante sus ojos marrones.

El teniente tenía una forma muy extraña de decir anteojos, ¿ventanitas? ¿Qué era eso?

Me quedé embobado admirando su hermoso rostro al descubierto. Tanto que no me di cuenta que nuestras manos aún estaban juntas.

-Viktor, ya puedes soltarme- dijo tranquilamente-

-Si, lo siento- lo solté apesadumbrado, no quería dejar ir su mano-

Se veía tan diferente con sus rasgos al descubierto. La luz de luna se reflejaba en el lago, el cual a su vez iluminaba el rostro de mi querido soldado. Por un momento llegué a pensar que esa luz provenía de él mismo.

Yuri, te ves tan distinto sin tus lentes

- ¿Enserio? ¿Me veo tan mal?-

-¡No! ¡No! Para nada, t-te ves muy bien, muy lindo- ¿Qué estoy diciendo?-

- Gracias- dijo sonriéndome, sentí un calor en mis mejillas, desvié la mirada-

"Algo estaba mal, este chico estaba haciendo que me sonrojara, ¿se habrán invertido los papeles?"

Al desviar la mirada en el lago, pude admirar su reflejo, vi claramente el rostro de un soldado, con el cabello recogido hacia atrás, ojos marrones y una mirada que transmitía firmeza pero a la vez calma, que haría que cualquiera temblara de miedo. Ese, era el soldado Katsuki Yuri, el que me había salvado de una muerte segura, el que me abrió su corazón, el que estaba delante mío en ese momento.

-Un momento, un soldado de cabellos negros con el cabello hacia atrás, ojos marrones y mirada decidida, junto al lago, era mi visión- pensé. Bueno, ya me han pasado tantas cosas extrañas con este diario, que una más no tendrá importancia-

-Nunca había visto esa faceta tuya Yuri. Pensé que ya sabía todo de ti, o por lo menos lo más importante-

- ¿Dices saber todo sobre mi tan solo con pasar un tiempo conmigo?, yo llevo una vida tratando conocerme… -suspiró- En fin, Viktor, antes de que nada, debo disculparme contigo- me sorprendió su intervención, nunca espere una disculpa de su parte- Nunca debí meterme en tus asuntos, pero me dolió… ver que me ocultabas algo, todos tenemos secretos, pero en ese momento me sentí engañado

Yuri, yo…lo siento. Tú no tienes por qué disculparte. Yo fui el culpable de todo- le respondí esta vez sin dejar de verlo a los ojos, no quería perder un segundo de su mirada-

Déjame terminar- su mirada firme me asustó un poco- Te aprecio mucho

"Yo también"

-Y ahora comprendo que no hay razón para que te disculpes, puedes hacer lo que quieras con tu vida. No tengo por qué enojarme por cosas que no me corresponden.

Yuri, acaso no entiendes que tú ya eres parte de mi vida. Desde la primera vez que nos vimos, cuando me salvaste en el campo de batalla. Eres muy importante para mí y no quiero verte sufrir-

"Yuri, ¿qué tienes de especial? ¿Qué hay en ti que me hace decir palabras sinceras que ya había olvidado? Todo este tiempo he llorado sin derramar una sola lágrima y he gritado en completo silencio. ¿Qué es lo que tienes que me haces abrirte mi corazón de esta manera?"

-Viktor. No te preguntaré por lo que hacías ese día en la oficina de los oficiales o de qué hablabas con el otro soldado. Solo quiero saber algo que he notado desde que hablamos desde la primera vez ¿qué es lo que no te permite ser feliz?-

"No puedo, debo callarme, debo cerrar mi corazón. Si lo abro más, volveré a sufrir"

Viktor, puedes decirme, ¿Qué es lo que no te deja ser feliz?

No creo poder decírtelo…-susurré con la mirada baja

¿Es que no confías en mí?

Por supuesto que confío en ti- contesté alzando la voz y mirándolo a los ojos- ¿acaso no te lo he demostrado con todo lo que hemos hecho juntos?

¿Entonces por qué no me lo puedes decir?

Yuri, dime, ¿alguna vez te ha pasado algo tan doloroso que con el sólo hecho de recordarlo o de querer decírselo a alguien te hace retroceder en el tiempo y sentir todos esos sentimientos devuelta, como sí lo estuvieras viviendo de nuevo?

No creo haberlo vivido, pero lo que sí sé es que si te lo guardas para ti nunca podrás liberar todo ese dolor que llevas dentro, debes dejarlo ir

Si me lo pones así, no me queda más remedio que liberar mi corazón…

Continuará…