Hola a todos,

Interesante, parece que a más de uno le interesó el regreso de Purplethink y compañia. Me siento alagado, me alegra saber que hay gente esperando mis escritos. Gracias a todos los que comentaron y agregaron a 'Favoritos' esta historia, esperemos que cumpla con sus expectativas.

Por cierto, vi que hay un poco de confusión sobre el tema de la unión de los universos de ambos fanfics. Podría decirse que lo que estoy haciendo es un crossover, aunque el universo predominante es el de Purplethink y solo tomé a Shining Armor del otro fanfic, ya que es lo único que me interesa. En esta parte, se intentará aclarar la razón de Shining Armor y por qué está en el universo de Purplethink.


3x02: La Sociedad De Los Marginados Muertos

En Canterlot hay muchos lugares turísticos para admirar y disfrutar, pero hay un lugar en especial que les recuerda a sus visitantes la fragilidad de sus existencias y el precio de la paz en un mundo con interminables peligros. Es una estatua, puesta en honor a uno de los corceles más valientes de toda la historia: El Capitán Shining Armor.

Situada en uno de los tantos parques de la ciudad capital de Equestria, yace en la tranquilidad y en la contemplación nostálgica de quienes van a visitarla. Siempre cuidada, jamás mirada con desprecio. A veces sus visitantes dejan como ofrenda algún ramo de flores, una veladora o sencillamente unas palabras de agradecimiento.

Con las dos patas delanteras alzadas, portando su armadura real, como si estuviese a punto de librar su última batalla. Una mirada decidida y una expresión de coraje por defender la tierra donde nació. Hay una placa de oro en la base de la estatua con su nombre grabado en letras grandes y una fecha que marca el inicio y el fin de su existencia. Debajo de la placa hay una leyenda en letras plateadas:

"EN MEMORIA A UNO DE LOS CAPITANES MÁS VALIENTES DE TODA EQUESTRIA

UNA VIDA POR UN REINO PROSPERO… POR UN FAMILIAR A SALVO, UN PRECIO JUSTO".

Han pasado casi 10 años desde el evento que marcó para siempre la familia de Twilight Sparkle. A pesar del tiempo y de las nuevas oportunidades para volver a experimentar la verdadera felicidad, el corazón de Twilight jamás podrá sanar la herida de perder a un ser querido. No solo ella lamenta la ausencia de su hermano mayor, también lo hace la gobernante del Imperio de Cristal.


Luz Omnipotente.

Shining Armor se atrevió a pasar por la puerta y su mente trascendió más allá de su cuerpo, se unió con una luz tan brillante como el mismo sol. Los problemas y los pesares de la vida dejaron de tomar importancia, la mortalidad y la vulnerabilidad se convirtieron en simples conceptos; por un momento, se sintió infinito, como si por fin entendiera el propósito de la existencia misma.

Una habitación cilíndrica, de un blanco perfecto y una limpieza impecable. Shining Armor abrió los ojos y se encontró en tal enigmático lugar. Había algo raro, pues, aunque resentía el frio en su pelaje no le tomaba importancia, se sentía muy cómodo, su cuerpo era tan ligero como si pesara solamente un copo de nieve.

"Shining Armor, acércate a la pared y tócala con tu casco". Un mensaje apareció en frente, en una pared que se fue opacando a un oscuro muy tenue. Era como si la misma habitación reaccionara a la mirada del equino. Shining Armor hace memoria, esto le recordaba a muchos comics de ciencia ficción que acostumbraba leer cuando era más joven. Este lugar era como una cápsula de alta tecnología que lo transportaba por el espacio-tiempo. Shining no tenía nada que perder, se aproximó a la pared y presionó con una de sus patas la superficie.

Al momento instante del contacto, en su mente y en las mismas paredes estalló una montaña de información. La habitación le mostró toda su vida, a un detalle milimétrico como si todo estuviese filmado. Todas sus acciones, pensamientos y emociones se mostraron tal como eran, sin ningún filtro. Sus deseos más oscuros, sus acciones y consecuencias más funestas, desde tal perspectiva sintió vergüenza y mucha deshonra.

–Esta es tu vida, tal como lo dictaba el destino de ese universo. –Una voz bastante familiar, Shinining Armor voltea hacia un lado y le sorprendió encontrarse con la imagen de su esposa, esa bella alicornio rosa y de melena cristalizada, esa hermosa yegua la cual se había enamorado.

–¿Quién eres tú? –Shining Armor tomó con recelo la aparición–. Sé que no eres mi esposa

–Será mucho más sencillo procesar toda la información si un rostro familiar te la proporciona. Puedo tomar una imagen diferente si te hace sentir más cómodo. –La figura en la pared comenzó a disolverse en millones de partículas que fueron moviéndose hasta el otro extremo de la habitación. Su hermana apareció, como la última vez que la vio; una yegua fuerte–. No soy un poni, ni siquiera un ser vivo. En muchos universos me conocen como Dios, pero ese concepto es muy básico e incorrecto para lo que realmente soy. Bajo tu nivel de abstracción y capacidad me definirías como un Guardián. Soy un Guardián de todos los universos conocidos compatibles con un universo raíz.

Shining Armor intentaba seguirle, era bastante difícil. La información era basta y sus sentidos no eran suficiente para obtenerla toda. La imagen de su hermana fue sustituida por miles de imágenes de Equestria, algunas tan familiares al mundo donde nació y otras tan extrañas y diferentes cuya imaginación y originalidad sobrepasaba su propia capacidad. Tantas imágenes se mostraron, miles de Equestrias diferentes. Shining no fue capaz de verlas todas, sin embargo, pudo comprender la magnitud de las palabras del Guardia, era como si su cerebro recibiera la información desde algún lugar desconocido, de pronto tanta información estaba en su cabeza, aunque el no la quisiera o no fuera capaz de comprenderla toda. La figura de su esposa volvió a materializarse.

–De un universo raíz nacieron miles de universos, algunos más estables, grandes y complejos que otros. Yo me encargo de monitorizarlos y mantenerlos, proporcionando la energía y entropía suficiente para que los universos puedan completar sus ciclos satisfactoriamente. Si un universo se vuelve demasiado inestable, termina con su energía o su determinación es muy básica lo puedo reparar o extinguir. Shining Armor, tu eres un ser vivo de esos universos.

–¿Hay otros igual que yo? –Shining Armor estaba mareado, tales revelaciones destruían tan fácil sus antiguas creencias.

–Es un hecho. –La habitación se tornó en la oscuridad, después, cientos de puntos aparecieron por todas partes. Cada punto reventó en una imagen estática o en movimiento. Cientos de Shining Armors, algunos eran idénticos a él, otros cambiaban drásticamente su complexión, sexo o especie.

De entre todos sus "yo alternativos", había uno con una energía especial, sobresalía del resto. Su apariencia, aunque era más simple, Shining Armor no podría dejar sentir una conexión muy intima con él. Hubo especial énfasis en mostrar a ese unicornio blanco especial, exhibieron muchos momentos de su vida; como cuidaba y jugaba con su hermana menor cuando era potrilla, su boda después de expulsar a la reina Chrysalis, como arrojó a su esposa por el balcón del castillo del Imperio de Cristal como si fuese una pelota de hoofball para salvar el corazón de cristal, sus lagrimas al ver a su hermana convertirse en una princesa… como cargaba con una bebé alicornio en compañía de su familia. Esa versión de él se veía tan feliz y noble, le tenía envidia.

–Ese es el Shining Armor original, pertenece al universo raíz. Si jamás hubiese existido seguramente tus probabilidades de existir tal y como eres serian casi nulas.

–¿Tu controlas ese universo?

–No, a ese universo lo crearon otros seres, yo solo estoy a cargo de sus universos alternos compatibles.

–Entonces… ¿Por qué estoy aquí? –Shining Armor sentía su cerebro trabajar como nunca, como si aprendiera más allá de lo físicamente posible.

–Todos los universos deben cumplir con un destino, como una historia que fuese escrita antes de su creación, determinan parte de su inicio, desarrollo y fin. No todos los universos tienen una historia completa, la mayoría de ellos logran funcionar con una historia corta o inconclusa, aunque los últimos no duren mucho. Para que la historia pueda cumplirse, la energía utilizada por ese universo es manipulada, sus reglas son cambiadas y las probabilidades reducidas. Una de las interacciones energéticas más relevantes son los seres vivos. Se les asigna roles, propósitos y oportunidades, todo con un único fin: cumplir con la historia tal como fue escrita. Los seres son seleccionados, para que cumplan un papel y su vida se determina con acciones, algunos de estos seres obtienen la grandeza, otros en cambio cumplen el propósito de ser obstáculos, o, en otras palabras, son los villanos… como tú. Al universo le importa el fin, no los medios, por lo que las variables frecuentemente intentan dar el mejor resultado posible a pesar de los fallos, a veces creando seres de gran potencial. Ese talento no es explotado por la historia, porque no pertenece a los seres vivos seleccionados o no es útil para cumplir la historia, provocando que muchos de estos seres sean ignorados o eliminados. Yo me encargo de "salvarlos", darles un mejor propósito, uno lejos del designio de su universo y de las circunstancias que los ataron en su realidad. Todos los seres que viste en el bosque eran seres vivos con tales características, los he traído aquí para que me sean de utilidad, los convierto en mis Guerreros.

–¿Acaso nos salvó para su entretenimiento, para su deleite? ¿Si es tan poderoso, por qué necesitaría guerreros? ¿Por qué recoge… a la escoria de los universos? –Shining Armor, con la suficiente confianza como para desafiar al supuesto ser superior. Más allá de su ataque de preguntas, hay una molestia interna la cual no puede digerir, es la rabia y frustración por la injusticia más desgraciada que un ser vivo puede sufrir. El destino jamás jugó a su favor, le escupió en la cara, lo obligó a ser un simple peón.

–Veo miles de historias a cada segundo sobre la vida en todos los universos, puedo gestionar universos… No necesito entretenerme. Soy el más poderoso de todos sobre todos los universos, pero solamente los universos a mi cuidado, El concepto de universo es mucho más grande y complejo de lo que incluso yo podría comprender. Universos se crean, pueden cohesionarse, pueden crear más universos… sus interacciones muchas veces son tan inestables que se vuelven cíclicos, hacen conexiones con universos no compatibles. Y solo estamos hablando de solo una parte, de los universos que controlo, hay amenazas más allá de mis propios límites, seres extra-universales que han encontrado una fuente de energía preciada, fundamental para la existencia de estos universos: magia. El tamaño de los cosmos son pequeños, fáciles de conquistar, para ellos no sería problema llegar, drenar toda la su energía y así destruir al universo, aniquilando a toda creatura viviente. Intenté enfrentarlos, pero su tecnología es tan avanzada que fueron capaces de detenerme. Necesito otra forma de combatirlos, seres que puedan pelear en las batallas que no puedo librar. A pesar de los sacrificios hemos logrado combatirlos y contenerlos, sin embargo, siempre vuelven a aparecer, desafiándome una vez más.

Lobos, zorros, gatos, ponis, minotauros, híbridos… creaturas de la existencia, la habitación quedó repleta de todos ellos. Eran los Guerreros Del Guardian. Portaban armaduras extraordinarias, armas de gran poder y de tecnología superior… fuertes, habilidosos, eran como Dioses. Shining Armor captó a un ser conocido, un dragón morado, en una actitud de combate y cargando un báculo, tan heroico. La idea era descabellada, incluso contradictoria; un ser inmortal y tan poderoso con la capacidad de borrar su universo si estuviera de humor, pidiendo ayuda a seres mortales y limitados.

–Se que no confías, a pesar de la información proporcionada. Si fuese un animal con capacidades limitadas cuya vida fuera mi principal prioridad también sospecharía. Es un rasgo común entre los mortales, temer y dudar, la base para sus problemas y su supervivencia.

–Yo no soy tan extraordinario como usted cree. Mi hermana es más apta que yo… Si fuera tan poderoso entonces hubiera aniquilado a un maldito dragón.

–No puedo hacer lo que se me plazca, a pesar de mi poder. Mi propósito es monitorizar y proteger a los universos, no influir sobre ellos. Yo no escribo las historias. Es por lo que necesito a seres como tú, cuyas malas decisiones los han llevado a ser menospreciados y odiados, para que cuando sean eliminados puedan sustraerse del universo alterando al mínimo su historia. Recuerdas tu muerte, todas las sensaciones tan desesperantes y desgraciadas al momento de aniquilar el cuerpo y callar a la mente. Eso es porque estás muerto en tu universo, ese ese tu destino, morir así. Todo rastro de intervención externa fue borrado.

El sabor a sangre en su hocico se hizo presente, su propio líquido vital volvió a impregnarlo, Shining Armor repitió el trauma una vez más. Las últimas palabras, el aliento final, la sangre derramada, sus lágrimas sin valor, los sentimientos deplorables en sus latidos conclusivos. si el dolor de revivir una muerte no fuese suficiente, vio más allá de esta, la vida en su mundo en su ausencia.

Las paredes le mostraron la continuación de la historia en su papel de muerto, en un papel invisible. No sabía que le dolía más; el hecho de que jamás podría vengarse de las afrentas o de saber que más allá de su muerte, sus acciones serían olvidadas, nadie escucharía sus últimas palabras… nadie de su familia sufriría realmente la perdida, se olvidaría tan rápido como si jamás hubiera sido importante para nadie.

Humillado, menospreciado, su cuerpo regalado a una escuela medica como un simple objeto sin valor. Su cuerpo sería estudiado y destruido hasta quedar irreconocible, y después de eso desechado en una fosa donde en un par de años todo rastro sería desintegrado y eliminado por la naturaleza. Vio a su hermana preferir a un dragón que a su hermano que solo intentaba protegerla. Contraería nupcias con una lagartija, tendría la aprobación de todos. Preguntas sobre su existencia y sus decisiones tomaron su cabeza, sin importar el número de preguntas ni la complejidad o la intimidad de estas, las respuestas no le ayudarían… ya estaba fuera de ese universo, había un destino que cumplir… no podría cambiar nada. Shining Armor estaba destrozado, se quería morir y jamás volver a sentir. Ya no tenía razones para desear la vida.

–Creatura mortal… entiendo tu dolor. –El Guardián tomó la forma de la princesa Cadance, cuando era joven y la conoció por primera vez–. Por eso te he traído aquí, para una nueva oportunidad. Puedes escoger un mejor camino pues ahora tienes libre albedrio. Sin embargo, no estás obligado a cumplir con mis deseos, si tu lo quieres puedes ponerle un fin definitivo a tu existencia, así dejarás de sentir y todo ese dolor desaparecerá para siempre, no habrá vergüenza, no habrá odio. Como creatura viva, puedes soñar en futuros mejores, en una mejor versión de ti. No puedes cambiar tus acciones pasadas, pero siempre puedes volver a empezar, aquí tienes una oportunidad para redimirte. Hay mejores formas de calmar el dolor, de sustituirlo por alegría y plenitud. Un destino impuesto es una excusa perfecta para maldecir, pero aquí no hay destino, puedes demostrar que eres algo más de lo que estaba escrito. Una nueva versión de ti mismo está en camino… si le das una oportunidad.

Shining Armor no podía dejar de pensar en la venganza, su corazón tenía tanto odio y le pesaba tanto, le hacía sentir enojado y miserable por no tener el poder necesario para imponer su visión. Pero estar en este lugar le recordó la paz, ese estado mental en donde el corazón no te pesa y los pensamientos no te agobian. El odio le llevó al sufrimiento, cuando comprendió los errores cometidos quiso pedir disculpas, pero ya era tarde. Su hermana tendría un recuerdo final sobre él horripilante y nefasto, ¿qué pensó su esposa al momento de conocer sus intenciones? Después de su derrota jamás volvió a verla ni a hablar con ella, ella no quiso saber nada de él, seguramente se sintió traicionada, no podría imaginar siquiera poder hablar con ella y soportar esa mirada de desprecio y decepción. Entonces se dio cuenta que lastimó a dos de sus seres más queridos, se ganó su desprecio. Tal vez lo odiarían para siempre, mencionar su nombre evocaría a recuerdos amargos, los libros de historia lo dibujarían como un ser aberrante. No podía cambiar eso, pero si podía cambiar su propia percepción. Su perdón se transformaría en una acción, una protección que ellas jamás pidieron y jamás se enterarían.

Sabe que es un mortal, fue soldado y capitán, comprende a la perfección las consecuencias de un trabajo tan riesgoso. Si el enemigo es tan poderoso como dicen entonces sus probabilidades son escasas. Pero no había una muerte más valiente y orgullosa que la de morir peleando por una causa justa. Sería mejor que morir llorando e implorando misericordia, como un cobarde. Una muerte digna sería su recompensa.

Elevó los ojos con cierto brillo esperanzador, no pudo evitar ocultar sus lágrimas. En su mirada el alma hablaba, imploraba una oportunidad. Puso su casco derecho en su corazón, con la esperanza de tener algo más que odio y resentimiento al finalizar su existencia.

–Seré tu Guerrero, completamente incondicional, hasta el final de mis días.

La figura de Cadance sonrió.

–Tu nueva vida comienza ahora mismo.

Toda imagen de las paredes quedó fragmentada y como si hubiera viento se lo llevó el horizonte. Una luz apareció en todas direcciones para envolver el cuerpo de Shining Armor. Paz y tranquilidad, Shining Armor recordaba como se sentía al estar envuelto en la luz, suspiró y permitió que la luz lo llevara hacia done quisiera, esperando un mejor desenlace.

Shining Armor abrió los ojos y se encontró de nuevo el bosque junto con un montón de curiosos que lo observaban, impacientes por una respuesta suya. El dragón morado estaba a un lado, con los brazos cruzados y una expresión de triunfo, si Shining Armor había vuelto era por la decisión correcta.

–¿Qué les pasa a todos ustedes? –La nueva atracción, el nuevo alumno misterioso en la escuela. Shining no tenía nada que decirles, o eso creía.

–¿Eres un Guerrero? –Un ser con apariencia de zorro le cuestionó directamente.

–Sí. –Shining no podía evitar expresar su incomodidad, de todas formas a la muchedumbre no le importaba.

Su respuesta desató una reacción jubilosa de todas las creaturas, sin avisar alzaron su cuerpo como un gesto de festejo y aceptación. Risas, palabras, felicitación y apoyo, la buena vibra contagió a Shining Armor y decidió disfrutar su pequeño momento de gloria. Mientras, el dragón morado lo miraba y sonreía, complacido por efectuar exitosamente su misión.

–El Shining Armor de mi tierra era un idiota, espero que este sea mejor. –Una voz femenina aparece a lado del dragón. Es una unicornio de pelaje oscuro, melena negra y un cuerno curvado rojo. Su belleza solo es comparable con su letalidad.

–Esperemos que así sea, Umbra. –Sus habilidades y su disciplina determinarán su capacidad y supervivencia en las batallas, Purplethink confiaba en que lo lograría.

Sus nuevos compañeros le mostraron el lugar, todas las maravillas de aquella realidad fuera de todas las demás, donde el tiempo era un concepto irrelevante y los recursos, así como el espacio era infinito. Una gran colección de creaturas vivientes guerreros con habilidades únicas y poderes colosales. Todos tenían un rasgo en común, todos fueron odiados en sus mundos, considerados seres tóxicos, villanos, antagonistas… errores de la naturaleza. Todos cometieron actos terribles y todos fueron vencidos de alguna u otra forma. Sus últimos momentos fueron dolorosos y agonizantes, murieron sin compasión y en soledad. Tanto potencial desperdiciado.

A pesar de conocer la verdad, El Guardián no les ha dicho toda. Hay una razón por la cual se ha dedicado a encontrar a creaturas con tales características. Sería más fácil tomar a los mejores seres de todos los universos, los más poderosos y aptos para ser héroes, sin embargo, aparte de no poder hacerlo sin alterar demasiado el destino de esos mundos, un ser con un pasado doloroso y lleno de rencores, con el tratamiento adecuado se volvía en el guerrero más leal de todos. Darle a un corazón roto y a una mente perturbada una oportunidad de regresar a un estado mucho más saludable era un regalo cuya deuda jamás podría pagarse.

Era un plan infalible, le había funcionado demasiado bien. Un ser omnipotente confiando en seres mortales y con defectos, podría traerle consecuencias, un ser vivo con libre albedrio podría actuar de maneras inesperadas. En la mente de los mortales, cualquier evento puede pasar, muchas veces el pensamiento está tan arraigado que es imposible borrarlo y los obliga a actuar, desatando caos muchas veces peor de lo esperado.

Al oeste del Territorio de la Princesa Celestia se encuentran las Montañas Humeantes y más allá están los territorios salvajes. Hectáreas bastas de bosque y montañas a la que muy pocos ponis se atreven a ir. En este lugar los animales y la flora se cuidan solos, no hay intervención del clima y no hay ningún poblado cercano. Es un terreno traicionero y hostil, donde es fácil perderse.

Hay una cabaña en la punta de una de las cordilleras del bosque, su creación es relativamente joven pues no tiene más de un año de construcción. Espaciosa, limpia y con todas las comodidades posibles, incluso tiene un gran y hermoso prado delante. La vista del horizonte es espectacular, una de las obras más hermosas e intimas de la naturaleza. Kilómetros de cordilleras y montañas que deforman la tierra, y más al horizonte los mares fríos del norte resplandecen con la misma intensidad del sol cuando este los toca.

Un destello aparece frente a la cabaña, un cuarteto de seres peculiares aparece; tres ponis y un dragón. Purplethink, Longhorn, Shining Armor y el Purplethink escamoso aparecen. Se han teletransportado miles de kilómetros sin problema alguno. Para unicornios experimentados teletransportar mágicamente su cuerpo con una distancia tan abismal requiere de toda su concentración y energía, Shining Armor lo hizo con facilidad y llevando a tres individuos más.

Purplethink no puede evitar mirar a su alrededor y maravillarse con la vista, es tan inspiradora. Empieza a temblar por los vientos congelantes que vienen del norte.

–Genial, más barrancos. –Longhorn le tiene más pavor a la altura, no le agrada el lugar.

–¿En dónde estamos? –Purplethink pregunta.

–En los limites del reino de Equestria, al oeste de Smokey Mountains. Es un lugar bello, ¿no? –Responde Shining Armor, quien camina junto con su compañero dragón hacia la cabaña.

–No te preocupes, Longhorn. Es más probable que seas asesinado por ellos a que caigas por algún desfiladero, y estamos como 200 metros de uno. No seas una potrilla. –Purplethink se ríe un poco del miedo de su amigo.

La puerta de la cabaña se abre, hay otro inquilino dentro de la cabaña. Es una yegua, de pelaje gris claro y una melena cian y celeste grisáceo.

–Llegan tarde. –Su porte y mirada reflejan orgullo. Mira a los nuevos miembros con desconfianza y cierta inferioridad. Purplethink le responde con una mirada retadora y sospechosa. Seguirían en su lucha de miradas sino es que encuentran algo interesante entre ellos–. Cuando me dijiste que traerías ayuda, no me esperaba que fuera al mismo alumno de la princesa Luna. –Esa última parte la dijo con envidia.

–Exalumno… hace un par de años que dejé de serlo. –Purplethink lo expresa con resignación–. ¿Tú eres Trixie?

–Si, la primera alumna de la princesa de la noche… bienvenido al club de los "abandonados".

–¿Se van a quedar ahí a pescar un resfriado o van a entrar? –Dice Shining Armor.

Purplethink y Longhorn se atreven a entrar. Es una cabaña espaciosa y cálida, ideal para noches con amigos, juegos y una chimenea. Las comodidades que cualquier poni desea la morada las tiene: una cocina, un comedor, una sala, dormitorios y baños. La construcción tiene dos pisos, Purplethink supone que arriba están los dormitorios.

Esta tan absorto en mirar todos los detalles de la cabaña que choca con el dragón, Purplethink se aleja rápidamente, el dragón lo mira sonriente, pensando en lo diferente que es en personalidad respecto a él. Se pregunta como sería la forma ideal de explicarle la verdad y la razón de su visita. Sus ojos son casi idénticos, el color gris pálido con una mirada melancólica.

–¿Tienen hambre? –Shining Armor saca de la alacena galletas y semillas variadas, las coloca en platos y las sitúa sobre la mesa del comedor.

–Yo sí. –Longhorn acepta la oferta sin pensar, Purplethink le jala la cola con el hocico y lo sienta de golpe.

–Tranquilos, no van a robarles los órganos… no les pasará nada. –Trixie toma asiento y se come una galleta de mantequilla–. Se lo que piensan, un tipo que se supone que está muerto aparece para reclutarlos por algún extraño propósito. Yo también dudaría y así lo hice, pero cuando logras entender la razón de su presencia y lo que intentan hacer todo cobra sentido. Incluso este dragón, se llama igual a ti, porque son exactamente el mismo ser… bueno uno es de otro universo y de otra especie.

–Trixie, cállate, yo quería explicarle eso. –El dragón protesta.

–¿Qué? –A Longhorn casi se le cae el hocico de sorpresa–. ¿Premio doble?

Purplethink no sabe cómo reaccionar a tal relevación. Podría formular cientos de preguntas, teorías y posibilidades que le reventarían el cerebro y lo mataría. Siendo sincero, una parte de él lo intuía, cuando peleó contra el dragón su cuerpo reaccionó de una manera especial.

–Esta bien. –El dragón suspira, se coloca a lado de Purplethink quien se aleja un poco–. Así es pequeño poni. Yo soy tú… de otro mundo, de uno muy diferente al tuyo. Al igual que tú, nací con un don excepcional que definió para siempre mi vida. Lo siento otra vez, por darle una golpiza.

–¿Tú también lanzas rayos eléctricos? –Longhorn pregunta, Purplethink no sabe que decir.

–Sí. –El dragón eleva su cola, hace especial énfasis en su punta en forma de flecha–. ¿Ves mi cola? Pues mi poder eléctrico es expulsado de ahí, en forma de rayos destructivos. Tú, Purplethink, tienes una forma más eficiente de generar y manipular la electricidad a través de tus cascos.

Purplethink se limitaba a mirar a su contraparte reptiliana, jamás se imaginó como un dragón. Pelaje por escamas, colmillos en ves de dientes, garras como una alternativa a sus cascos. Tiene ganas de tocarlo, para experimentar como se siente ser un dragón, pero no se atreve.

–Se que la información es difícil de asimilar, Purplethink, puede ser un golpe brutal para tus creencias y la percepción de la realidad. Pero no lo haríamos sino fuera por algo importante. –Shining Armor toma la palabra–. Él es de otro universo… al igual que yo. No soy el Shining Armor que todos ustedes recuerdan en sus libros de historia, soy un Shining Armor diferente, me veo igual que él, sueno como él… pero no soy él. Ojalá fuera más simple.

–Entonces… ¿nuestro Shining Armor original sigue muerto? –Longhorn pregunta.

–Así es… tengo entendido que murió intentando salvar a su hermana de un ataque del Rey Sombra y sus secuaces. Fue una muerte honorable y valiente. –Shining Armor expresa eso último con tristeza.

–¿Por qué están aquí? –Purplethink eleva su mirada hacia donde está Shining Armor.

Shining Armor ilumina su cuerno dorado y hace aparecer sobre la mesa un montículo enorme de revistas y periódicos. Los deja esparcidos por toda la mesa esperando a que Purplethink se aproxime y descubra por él mimo. El equino morado hace lo esperado, se aproxima y lee los encabezados. Fotos, títulos de revistas, año de la publicación; todas están relacionadas con la Batalla de Hayseed Swamps, Fallen Star y eventos posteriores relacionados.

–Leí muchas de las entrevistas de los soldados y campistas presentes. –El dragón toma la palabra con cierto orgullo–. ¡Te felicito! Libraste una batalla con honor, a pesar del odio de tus semejantes, cualquiera hubiera sucumbido ante el resentimiento y los deseos de venganza.

Purplethink baja su cabeza y eleva uno de sus cascos hasta su pecho, en donde hay tres marcas de garras, cicatrices de su sacrificio. El dragón también hace lo mismo, como si fuese una respuesta de reflejo involuntario. Puede imaginar el dolor evocado de las marcas.

–Hemos estado investigando por largo tiempo. FallenStar era un desgraciado, un villano malévolo… pero no uno cualquiera, era… como decirlo, sobresaliente del resto. –Shining Armor toma la palabra–. Fue capaz de manipular una energía descocida para todos y darle aplicaciones siniestras pero interesantes y muy útiles. Purplethink… ¿Lo viste, cierto? Al objeto que usó FallenStar para crear su imperio de terror.

–Si. –Purplethink recuerda con gran detalle el momento de conocer a la mula FallenStar y antes de eso, ver ese cristal flotando en una estructura parecida a un volcán con el cristal levitando sobre el cráter.

–De hecho, parte de su daño en los cascos y patas fue debido a que Purplethink tuvo que 'darle toques' a esa cosa para desestabilizarla y neutralizarla. Salió volando como 30 metros. –Longhorn agrega, cabe mencionar que su número dado está por demás exagerado. Sigue tomando galletas, poco a poco las engullirá todas.

–¿Lo viste destruirse cuando desestabilizaste el cristal? –Shining Armor pregunta.

Purplethink trata de recordar los detalles. Sabía que en ese momento de tensión y peligro no le importaba morir, el solo quería terminar con esto. La luz fluorescente del cristal lastimaba sus ojos y difícilmente lo vio. Apenas logró tocarlo y en menos de un segundo una explosión lo arrojó tan fuerte que perdió el conocimiento. Minutos después despertó en la tierra en medio de un caos.

–No lo sé… creo que sí, tal vez. Solo recuerdo que Longhorn me cargó en su lomo y huimos por ordenes de la princesa Twilight. Por lo que leí y las princesas me dijeron, ese cristal fue destruido cuando lo toqué.

–Interesante… –Shining Armor dirige su mirada a su compañero dragón, es suficiente para afirmar su teoría–. Si el cristal se hubiera roto, probablemente estarías muerto y la mitad de tu mundo. Es por eso que el cristal no ha sido destruido y sigue en Equestria.

–¿Y eso es malo? –Longhorn pregunta.

–Imaginen una máquina, pero no una máquina cualquiera, su forma es mucho más simple y a vista rápida no es más que un artilugio curioso pero inservible. Pues es cristal es una maquina mucho más compleja y poderosa de lo que cualquiera podría imaginar y no solo eso, su diseño se basa en crear energía perpetua en forma de bucle infinito para generar cantidades de energía colosales, rompiendo toda ley natural. Ningún mortal con una capacidad como la nuestra sería capaz de descifrar todos sus secretos, y si lograra controlarlo, aunque sea con el 1% de su poder podría destruir este universo.

–Pero lamentablemente eso no es lo peor, esta maquina es muy preciada para otros seres… formas de vida completamente diferentes a la nuestra y hostiles ante los demás, sin ética ni empatía con otras formas de vida que no sean ellos. Si ese cristal llega a su poder, entonces tendrían la energía suficiente para doblegarnos. El cristal es un medio, con la tecnología apropiada puede funcionar como un portal y así podrían ir a otros mundos sin ningún problema. –El dragón expresa con mucha seriedad.

–Es por eso por lo que un objeto tan poderoso es tan preciado para ellos y harán lo que esté a su alcance para obtenerlo…. Si su mundo alberga una de esas maquinas tarde o temprano llegarán. Tal vez no tengan la capacidad de conocer y controlar el poder del cristal, pero es su único medio para traspasar a otros mundos.

Purplethink no logra captar completamente el hilo de la conversación, todo se escucha tan fantástico e inverosímil, como si estos locos le contaran el argumento futurista de una película o algo. Podría ser cierto, tal vez no, no cabía duda del poder de tan preciado cristal. Longhorn no sabía que esperar ni que decir, solo continuaba metiendo galletas a su hocico. Trixie por su parte observaba la expresión de los nuevos invitados, quería saber quien era el primero en desmayarse o escapar.

–Por eso los hemos llamado, para pedir apoyo. Esperemos estar equivocados, pero la evidencia no miente. Somos Guerreros, fuimos entrenados para detenerlos, por eso estamos aquí. Somos lo único que se interpone entre la extinción de su mundo. –Shining Armor hace desaparecer toda la papelería.

–Creemos que ese cristal está en poder de las princesas… aunque no sabemos en donde lo ocultan. –Dice Trixie.

–Sigo sin entender por qué nos necesitan. –Purplethink, continuando con un tono de reto y escepticismo.

–Por dos simples razones. Uno: Tú y Trixie tienen buena relación con una princesa, si logran convencerla tendríamos mayores posibilidades de éxito. Y dos: si las cosas se ponen peligrosas, necesitamos guerreros.

–Dame tu casco, Purplethink. –El dragón coloca una de sus patas frente al rostro de Purplethink.

El equino solamente se deja llevar por las instrucciones, le disgusta no tener idea alguna de lo que pasa y no tener ningún control sobre la situación. Con desconfianza, lentitud y dolor en sus huesos Purplethink logra levantar uno de sus cascos colocarlo frente a una de las patas de su contraparte escamosa.

–Muéstranos una vez más tu habilidad. –El dragón sonríe.

Purplethink mintió alguna vez sobre la pérdida de su habilidad. Al menos no la perdió completamente, solamente su capacidad para usarla decayó enormemente, ya no era útil para el combate, apenas si le servía para defenderse en momentos cruciales. Purplethink mintió alguna vez sobre la pérdida de su habilidad, jamás la perdió, pero si hubo consecuencias, perdió mucha de su capacidad y poder por lo que su habilidad ya no era útil en combate. Apenas si le servia para defenderse en momentos cruciales. Los primeros intentos son infructíferos, después, un cosquilleo se apropia de su extremidad. Calor y poder, es la misma sensación cuando ese dragón lo atacó y el expulsó una cantidad bestial de poder. Purplethink queda sorprendido, ese poder, la sensación de electricidad corriendo por su sistema no la había sentido desde hace años. En su casco aparecen puentes eléctricos que terminan en la pata del dragón, quien también se muestra sorprendido, pues en su cuerpo experimenta el mismo aumento de poder. Todos se queda boquiabiertos, el comedor se llena de electricidad estática, las melenas y colas de todos empiezan a elevarse.

–Wow. –-Dice el dragón, sorprendido y satisfecho por el experimento.

–Que estén ambos Purplethinks en el mismo mundo nos da una ventaja sin igual, pues sus cuerpos y sus mentes crearán una simbiosis muy benéfica para ambos… la mayor parte del tiempo.

–¿En serio el enemigo es tan poderoso? –Longhorn pregunta sorprendido.

–A pesar de todo, aún me es difícil creerles. ¿Por qué solamente están ustedes tres? –Purplethink expresa una pregunta con la intención de atrincherarlos–. Podrían conseguir ayuda de las princesas. ¡Tú eres Shining Armor! ¡Creo que a ellas les importará más que tú mismo les cuentes todo esto!

Shining Armor, Trixie y el dragón se miran entre ellos. Trixie mira con nerviosismo, mientras los forasteros bajan la vista, hay rabia y tristeza en sus expresiones.

–Ojalá fuera tan fácil. –Shining Armor voltea a mirar hacia la ventana–. Estamos… solos. Hemos ganado muchas batallas… también las hemos perdido y la última nos costó bastante. El enemigo no trabaja solo, pues tiene aliados, traidores a su universo. Además, hemos violado una cantidad bestial de normas al contactarlos y pedirles su apoyo, un Guerreo jamás debe intervenir en el mundo, solo debe protegerlo. Al estar aquí y hablar con ustedes muy posiblemente alteramos su curso destinado y eso podría tener consecuencias inesperadas a su mundo.

Shining Armor se levanta, se dirige a los dos ponis nuevos para ofrecerles su casco como un gesto de unión y confianza. El dragón se coloca a un lado de Shining Armor, brindándole apoyo moral, al igual que Trixie.

–Se que sonamos a dos locos que se golpearon la cabeza, pero necesitan tener fe. ¿Podemos contar con ustedes?

Purplethink siente todas las miradas sobre él, esperando la respuesta apropiada para todos. Baja la mirada, mira sus cascos y sus cicatrices… alguna vez peleó contra el mal y con mucho gusto lo volvería a hacer, una oportunidad más para probar su valía y experimentar aventuras, excepto que el problema era mucho más grande que él. ¿Y si falla? ¿Si no da el ancho? No quiere cargar con una responsabilidad tan grande. Un simple poni terrenal en medio de una lucha para salvar no solo a un universo, sino a todos.

Sin decir una palabra, se aleja de del grupo y sale de la cabaña, ignora las miradas de Shining Armor y su contraparte dragoniana, no le importa si están decepcionados, molestos o sorprendidos por sus acciones. Longhorn intenta detenerlo, Purplethink no le hace caso. Trixie tan solo lo sigue con la mirada, ese poni terrenal que se marcha con la vista baja le da algo de lastima.

–Creo que estamos perdiendo el tiempo. –Shining Armor, decepcionado principalmente. Aunque tampoco podría exigirle mucho a un desconocido, una responsabilidad tan grande no puede soportarla cualquiera.

–Iré a hablar con él. –Trixie toma la iniciativa y sale de la cabaña.

Purplethink se encuentra sentado, mirando fijamente el paisaje, tener la belleza de la naturaleza a su esplendor le da un poco de paz. El sol en su marcha constante lo hace consciente del tiempo, de los cambios… de su propia existencia y muerte. Todos los ponis continúan con sus problemas a diario, aprenden a vivir a pesar de los obstáculos… y luego la nada, una revelación para hacerlos diminutos, frágiles ante el poder de otros seres que podrían borrarlos, así, todo lo que conoce, incluida su consciencia quedaría en la nada.

–A pesar de dejar mi vida atrás para juntarme con estos locos, la vista lo vale. –Una voz femenina, es Trixie quien toma asiento junto a Purplethink–. Cuando fui alumna de la princesa Luna, me mostró un sinfín de maravillas, conocí lugares extraordinarios, me educó con el fin de sacarle el verdadero poder a la magia. Fue una oportunidad que jamás volvió a repetirse.

–¿Qué hiciste cuándo dejó de ser tu maestra?

–No tienes idea de lo mucho que me disgusté. Quería vengarme, quería hacer a Celestia papilla. Mis planes para presumir en frente de Twilight Sparkle mis habilidades, digamos que se pospusieron indefinidamente. Tuve que volver a mi carreta ambulante y ganarme la vida como antes, pero con mis habilidades mejoradas fue mucho más sencillo afrontar los retos.

–Entiendo tu dolor.

–También entiendo tu duda ahora. Lo sé, todo esto suena demasiado grande para nosotros y muchas veces nos preguntamos si somos los indicados para una tarea tan importante y delicada. Jamás lo estaremos, pero que sentido tendría… si nosotros perdemos dejaremos de existir. Tal vez el fin sea inevitable, pero al menos te dieron una oportunidad de luchar.

Purplethink está a punto de decir algo, sus tripas comienzan a gruñirle.

–Creo que tienes hambre, entraré de nuevo y prepararemos el desayuno. Si quieres acompañarnos serás bienvenido.

–Creí que eras la presumida que todos decían, me equivoqué. ¿Por qué me ayudas?

–Somos marginados, ponis a los que alguna vez los vieron con alimañas que no merecían una segunda oportunidad. Ellos ya me dijeron la importancia en esta misión, yo no voy a desperdiciar esta oportunidad. –Trixie se aleja y entra a la cabaña.

A Purplethink le entraron con efectividad las palabras de Trixie. Es suficiente para tomar una decisión, la mantendrá hasta las últimas consecuencias. Entra a la cabaña y entra a la cocina donde el dragón, Trixie y Shining Armor están preparando el desayuno, todos se detienen cuando ven a Purplethink.

–Muy bien, lo haré. –Sin estar completamente seguro, temeroso por los resultados y las consecuencias, si esta es la nueva tarea que la vida le ha traído la aceptará.


Fin del Capítulo 2

Nota: ¿Qué tan largo será el fanfic? Será lo que tenga que durar.