¡Hola!
Este es el último capítulo de esta historia.
Espero que os guste!
Gracias a todos! Gracias a los que habéis leído esta historia, a los que habéis dejado un comentario, a los que habéis añadido esta historia en Favoritos... A todos vosotros!
Gracias!
Besos de chocolate :)
Capítulo 21
Terminaron de comer entre risas y felicidad.
- Señorito Harry, un grupo de personas quieren verle- dijo Cindy.
- Hágalos pasar a la sala, por favor.
- Sí señorito.
- Si me disculpan.
Harry se levantó y fue a la sala donde se encontró a Dumbledore junto con su Orden del Fénix al completo, incluyendo a Ron, Hemione y Ginny.
- Buenas tardes, ¿a qué se debe su visita?
- Señor Potter, hemos venido para que nos dé una explicación- habló Dumbledore.
- ¿Una explicación? ¿Sobre qué?
- Sobre lo que pasó anoche. Se han encontrado muertos a casi todos los mortífagos y a Voldemort. Ha sido en el Cuartel General de éste último.
- Ya. ¿Y?
- Sabemos que has sido tú junto con tu organización. Hemos encontrado a muchos mortífagos muertos por flechas, flechas iguales a las tuyas. No intentes negarlo.
- Y no lo niego. Fui yo, fuimos nosotros, Sólo nos hemos quitado del camino a todos los torturadores, violadores y asesinos de gente inocente. Ya no hay nada de qué preocuparse, el mundo vuelve a estar en paz, no más asesinatos, no más temor.
- Has acabado con todo, sí. ¡Pero asesinando!
- ¡Si tanto te interesa eso llévame ante el Wizangamot! Pero no vengas a mi casa a amenazarme.
- ¡Eres un maldito asesino!- rugió Ron.
- Me alegrará verte en Azkabán- siguió Hemione.
- Aunque Dumbledore está dispuesto a olvidar eso si te casas conmigo y me dejas a mí todo tu dinero, y un heredero claro- añadió Ginny.
Harry la miró un momento y después se echó a reír. Rió a carcajadas por lo que la menor de los Weasley le había dicho, no podía parar.
Cuando pudo parar de reír, tomó aire y la volvió a mirar.
- Jamás haré eso. Si queréis llevarme ente el Wizangamot hacedlo pero no pienso daros mi fortuna y mucho menos dejar a mi novia, a la que amo, por ti, Ginevra; y ya no hablemos de darte un heredero.
- ¿Estás seguro?- preguntó Dumbledore,
- Completamente. Ahora fuera de mi casa, no me obliguéis a echaros a la fuerza.
- Como tú quieras, Harry. Vámonos.
Dumbledore y su Orden se marcharon de allí, no sin antes de que Ron, Hermione y Ginny le mandasen una mirada de rabia y odio.
Harry salió de la sala y fue donde se encontraban los demás, se sentó y les explicó todo, los demás escucharon atentos y se enfadaron muchísimo.
Terminaron de hablar y cada uno se fue a hacer una cosa. Harry se fue a montar un poco a Diablo, hacía mucho que no lo hacía y lo echaba de menos.
Robert, Alice y Mayca pasaron la Navidad allí; Mayca dormía con Harry todos los días.
La mañana de Navidad, Harry despertó a Mayca con un beso, se ducharon, se vistieron y bajaron a desayunar. Una vez que habían desayunado junto con los demás, los seis se pusieron a abrir los regalos.
Harry recibió una túnica verde de parte de Robert y Alice junto con una camisa muggle, de Remus un kit de pociones, de Sirius un tomo de cuatro libros sobre hechizos antiguos de Italia escrito en italiano, de los gemelos Weasley una caja llena de bromas inventadas por ellos, de Neville un libro sobre Defensa Contra las Artes Oscuras escrito en ruso y de Mayca dos libros nuevos donde se aprendía japonés, aprendizaje avanzado junto con una muñequera de cuero muy bonita.
- ¡Qué bonita! Muchas gracias mor- dijo Mayca saltando a abrazarle con fuerza.
Harry le había regalado una pulsera con muchos dijes diferentes, como un corazón, una flor, una pantera, una estrella… con detalles de piedras preciosas.
Dos días después de Navidad Harry fue al Wizangamot a causa de las acusaciones de asesinato a mortífagos. Dumbledore había cumplido su amenaza.
Harry se sentó en la silla que había en medio de la sala, el Wizangamot al completo estaba allí, además de la Orden del Fénix al completo y toda la organización de La Pantera Negra que habían querido darle su apoyo.
- El nombre del acusado es Harry James Potter Evans, tiene 16 años y se le acusa de asesinato a 205 personas- dijo el Ministro Fudge.
Dumbledore se levantó del asiento.
- Señor Potter, ¿niega haber matado a esas personas?
- No, aunque he de decir que no sabía la cantidad, me fiaré.
- Esas personas han sido asesinadas a causa de flechas y armas blancas, a lo largo de toda la batalla a partir de la aparición de la llamada Pantera Negra, es decir, usted- aclaró el director- ¿niega ser aquel a quien llaman La Pantera Negra?
- No.
- ¿Se arrepiente de haber matado a esas 205 personas?
- No.
- ¿Lo volvería a hacer?
- Sí. He librado del mal las calles del país.
- Asesinando. Nos ha librado del Señor Tenebroso pero ahora es usted el que puede ir matando.
- Yo nunca he matado a nadie inocente. He matado a personas, sí, pero esas personas son personas sin escrúpulos que torturan, violan y asesinan a gente inocente. ¡Vi a uno de ellos violar a una niña de cinco años! Así que le corte la garganta, y no me arrepiento. Vuestros métodos no hacían mucho para librarnos de la Oscuridad así que intervine yo, a mi manera.
El interrogatorio duró dos horas más, dos horas donde había entrado mucha gente gritando: "Libertad", "Dejas a La Pantera Negra", "Harry Potter nuestro Salvador", y más cosas de ese estilo.
Al final el Wizangamot votó para encarcelar o no a Harry. Amelia Bones lo fue preguntando. Hubo treinta manos a favor de la libertad, cinco a favor del encarcelamiento.
- Harry Potter queda en libertad. Se le retiran todos los cargos contra él y para los posibles juicios que haya para los que forman parte de su organización llamada La Pantera Negra. El Ministerio de Magia le da las gracias por salvar a la Comunidad Mágica y a la muggle de un asesino como lo era Aquel-que-no-debe-ser-nombrado- dijo Amelia Bones.
Harry fue libre junto con todos los de La Pantera Negra.
Siguió saliendo con Mayca, la cual quedó embarazada de un niño un año después, Liam; para disgusto de Robert
El padrino de Liam fue Remus.
En el Mundo Mágico se sacó una carrera como profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras; en el Mundo Muggle consiguió graduarse con honores, como en el Mundo Mágico, una carrera como abogado.
Siguió estudiando idiomas.
Mayca se hizo cocinera profesional, así que Harry le regaló un restaurante para su tercer aniversario; el "Restaurante La Pantera Negra" fue un éxito.
