Después de lo acontecido, volvimos al campamento. Yuri no mencionó nada sobre lo sucedido, cosa que me extrañó de sobremanera. En vez de eso, parecía algo distraído. Su mirada parecía perdida en un mar de pensamientos. Temí que estuviera sospechando sobre mi situación en este ejército.
Era algo tarde, así que nos dirigimos a nuestras tiendas en silencio. Silencio que mi querido soldado interrumpió con una particular pregunta.
-Viktor, ¿Cuál es tu comida favorita?-
-Pues…
No sabía qué decir…desde que sucedió, las comidas no tenían sabor para mí.
-¿Cuál es tu comida favorita, Yuri?-
-No me respondas a una pregunta con otra pregunta- refunfuño algo molesto
"Se veía tan lindo"
- Te confesaré algo, como por inercia, porque debo hacerlo, no disfruto ni odio la comida, simplemente como- respondí algo serio- Así que dime, ¿cuál es tu comida favorita?-
-¡El katsudon!- exclamó con ojos brillantes y esperanzados- ¡Me encanta! Mi madre siempre lo prepara en…-su ánimo decayó repentinamente, bajo la mirada tocando con la yema de sus dedos la cadena que nunca soltaba-…en casa…-
"No quería hacer que se sintiera mal"
- Bueno, desde ahora…- tomé suavemente las mejillas del soldado japonés haciendo que sus orbes cafés se fijaran en mi nuevamente- el katsudon también es mi platillo favorito-
Me correspondió con una dulce sonrisa.
¡Qué alegría!-
Sin decir más me rodeo con sus brazos. Su acción me sorprendió, Yuri no era tan cariñoso. Por unos segundos no le correspondí, pero al caer en cuenta de lo que me estaba perdiendo, le seguí el juego.
Luego de eso, se fue corriendo muy alegre- casi saltando de hecho-. Quizás qué pasaba por su cabeza.
20 de Diciembre, 1958.
Para variar, me sigo preocupando por la respuesta del ejército. Además, Yuri sigue actuando raro, el otro día lo sorprendí midiéndome el cuello.
-Yuri, ¿Qué haces con esa cuerda? ¿Acaso me piensas ahorcar?- pregunté riendo-
- ¡¿Qué?! ¡NO! Definitivamente no-
- ¿Entonces qué hacías, pequeño cerdito?- dije revolviendo su cabello
- Q-quería…- respondió algo avergonzado- espera, ¡¿cómo que "pequeño cerdito"?!- me reclamó
Además, creo que descubrí algo nuevo, a Yuri no le gustaba que le dijera cerdito. ¡Qué extraño! Era un apodo muy tierno.
-¡¿A quién le gustaría que lo llamaran cerdo?!- pensé para mí mismo- teniente estúpido.
Bueno, ya lo convenceré…
22 de Diciembre, 1958.
Mis compañeros siguen con sus preguntas raras. Pichit me preguntó por mi trago favorito.
-Anda, Viktor- hablaba el de piel morena insistentemente- dime, ¿qué te gusta tomar?-
- Pichit, soy abstemio. ¿Acaso no lo entiendes?-
-No me importa tu religión, anda diiiiiime- respondió con las manos en la espalda y con una amplia sonrisa
Al parecer no había entendido el significado de la palabra abstemio.
-Ni yo tampoco- comenté en voz alta -¡Abueloooooo!
-¡¿Quéeeeeeee?!-
-¡¿Tenemos diccionario en la casaaaaaaaa?!-
-¡Creo que está afirmando la pata de la mesa de la cocinaaaaa!-
-¡Graciaaas!-
Con razón nunca entiendo nada en los libros antiguos, ¿por qué no usa los libros genéricos de romance juvenil para afirmar las patas?
No me quedó más remedio que ir a la cocina.
-Luego me lo devuelves, si no, la comida se caerá al piso- dijo mi abuelo, que en ese momento preparaba la masa de un pirozhkis.
- Oh- me acerqué presuroso- ¿de qué son?
-Los rellenaré con cerdo rebozado-
La imagen fabricada en mi mente en ese momento fue extraña. Vi a un pequeño soldado Katsuki dentro de un delicioso pirozhki. Pero lo que más me extrañó, fue que se hizo agua a la boca al pensar en ello.
Tratando de sacar esa idea de mi mente, corrí a mi cuarto con el diccionario en mano para revisar la dichosa palabra.
-Haber- dije en voz alta- aquí está, "Abstemio: Que nunca toma bebidas alcohólicas"
Era eso, por un momento pensé que el teniente Nikiforov era parte de una secta. Aclarado el asunto, continué con mi lectura
Al parecer no había entendido el significado de la palabra abstemio.
Mira- posicioné una mano en su hombro y lo miré fijamente a los ojos-consigue un diccionario y luego hablamos- hice ademán de irme.
¿Por qué querrá saber mi trago favorito?
24 de Diciembre, 1958.
Pensé que solo mis compañeros actuaban de forma particular. Gran error. La enfermera también se comportaba extraño.
-¡Hey, soldado Le Blanc!-
-Dígame-
No me trates de usted, que somos casi de la misma edad- sonrió y guiñándome un ojo continuó- Llámame Yuko, claro, si hay oficiales mayores debes hablarme formalmente
-Entendido- respondí saludando como soldado llevando mi mano hacia mi frente- pero entonces llámame Viktor, Yuko- finalicé mi dialogo guiñando mi ojo-
-Convenido- rió- entonces, Viktor, me gustaría hacerte una pregunta, ¿Aguantas tragos fuertes?
- ¿Eh? – ¿acaso quería era un tema para iniciar una conversación?-Pues la verdad, no tomo tragos fuertes ahora. Pero tengo bastante aguante por mi país de origen-
-¡Oh, qué bien!-
-¿A qué viene esa pregunta?- pregunté algo confundido-
-Exámenes de rutina, nada importante. Bueno, me voy, adiós- volteo para irse
-Espera- se detuvo- ¿no me preguntaras nada más?-
No, solo eso necesitaba -me dedico una sonrisa- Adiós- siguió avanzando sin verme y se despedía con moviendo la mano de un lado a otro-
Continuará…
Nota:
Disculpen por la tardanza, tuvimos una semana atareada y no pudimos subir capítulo, además la beta se accidentó ayer y no quise obligarla a revisar el capítulo. Ahora que tenemos una semana un poco más "relajada", adelantaremos trabajo para no retrasarnos :3
