Capítulo 24

26 de Diciembre, 1958.

Estoy escribiendo esto muy temprano, la inquietud de mi cuerpo no me permite dormir.

En fin, ayer todos se comportaron muy extraño, fue el clímax de lo que se vino avecinando toda la semana. En especial el soldado Katsuki, el cual, me estuvo evitando durante la jornada.

-¡Hola, Yuri!, ¿desayunamos juntos?-

-¡No, gracias, ya desayuné!-

-¿Tan temprano?-

-¡Sí!, con permiso- salió presuroso

Y esto no solo ocurrió en el desayuno.

- Yuri, ¿me acompañas a…?-

- Lo siento- me interrumpió- estoy ocupado- salió con mayor velocidad que la vez anterior-

Así nos llevamos todo el día. Entre acercamiento y huida. Ya me empezaba a sentir mal, pensé que me diría algo especial por mi cumpleaños. A pesar de haber perdido la ilusión de celebrar dicha fecha hace tiempo, Yuri…me había devuelto esa ilusión. Quería tenerlo a mi lado el mayor tiempo posible, aunque fuera solo por ese día, aunque fuera solo…por esa noche.

Al caer la tarde me encontraba desanimado y cabizbajo, pero el grito de un amigo, me hizo levantar la cabeza.

- ¡Viktor! ¡Viktor! ¡Ven rápido!- dijo el Pichit con tono alarmante

-¿Qué sucede?- se veía muy agitado

-¡Yuri! ¡Es Yuri! ¡Está en la enfermería, tienes que venir!-

No entendía la situación, Yuri ¿enfermo?, esa sería la razón por la que me evitó todo el día. Talvéz, impidió ese tan anhelado encuentro para ocultar que se sentía mal, y así, no preocuparme.

- O quizás se dio cuenta de tus intenciones de que lo querías solo para él- comenté.

Maquinaba estas teorías en mi mente, mientras el sol terminaba por ocultarse. Corría junto con mi compañero, hasta que este se detuvo frente a la tienda.

-Vamos, entra tu primero- me dijo seriamente-

- Si-

Entré y…

-¡SORPRESA!-dijeron varias personas casi al unísono

-¿Ah?- estaba claramente desconcertado-

No lo podía creer.

-Feliz cumpleaños, Viktor- dijo Yuri con una gran risa y me regalo un abrazo-

Definitivamente no entendía la situación. Sin embargo, me aferré a mi querido soldado, para luego separarme bruscamente.

-¡Yuri!- dije agarrándolo fuertemente de los brazos -¿Estás bien? ¿No te duele?-

-¿Qué cosa?-

Le hice un examen físico completo. Comencé por tomarle la temperatura con mi mano, no tenía fiebre. Luego recorrí su anatomía palpándolo con mis manos.

- ¡Viktor!- hablaba entre risas- ¡Me…haces…c-cosquillas!-

Al ver su boca sonreír, decidí observarla, e introduje mi dedo estirándole las mejillas por dentro. Quizás alguna muela era la causante de su dolor.

- ictor, jueltame , ¿qué e aja?- mis dedos en su boca le impedía hablar claro-

El resto de compañeros veía extrañado la escena, pero eso no significaba que no hubieran risas de por medio.

-No te veo nada de mal, Yuri- concluí-

- Por supuesto que no- ya lo había soltado- ¿por qué estaría mal?-

- Es que Pichit…-

-Pichit- habló Yuri- ¿Qué le dijiste?-

-Tenía que traerlo rápido- dijo con una gran sonrisa y con una mano detrás de su nuca- ¡Culpable!-

Bueno, bueno, eso ya no importa- agregó Yuko- lo importante es que el cumpleañero ya está con nosotros

La preocupación no me había dejado percatarme que había varios de mis compañeros en la tienda, además de lo ya mencionados (Yuko y Pichit). Miré a mí alrededor, estaban Emil y Chris, un soldado con el cual había cruzado tan sólo unas palabras, pero me caía bien.

Al parecer esto se iba a poner interesante, varios amigos del teniente reunidos en la enfermería.

- Perdón por haberme colado- dijo sonriente- necesitaba ver esto-

- ¡No hay problema, entre más gente mejor!- agregó Pichit sonriendo y poniendo su brazo derecho alrededor de Chris en señal de amistad.-

- Si- aclaró el soldado Katsuki con cara de preocupación- pero recuerda que no podemos hacer mucho escándalo-

- Si, si, no seas aguafiestas- dijo Pichit tan alegre como siempre- nos portaremos bien, ¿El cumpleañero quiere algo de beber?, trajimos algo de contrabando- anunció guiñándome un ojo.-

-Bueno, bueno, pero primero coman algo, para que no se emborrachen tan rápido- Propuso Yuko con un tono algo despreocupado

- ¿Nos estás dando permiso de emborracharnos?- la interpretación de Emil era acertada-

- Solo contrólense- la expresión de Yuko se veía seria- además- la seriedad se fue- tengo un remedio muy bueno para la cruda- finalizó con una sonrisa algo maliciosa-

-En fin, Viktor, ¿por qué no pruebas el katsudon?- sugirió la enfermera-

Obedecí, nunca había probado este platillo, el katsudon era delicioso.

-Yuko… ¿tú lo preparaste?-pregunté

La enfermera respondió a mi pregunta negando con la cabeza, entonces pensé: si no fue ella, ¿quién habrá preparado ese delicioso plato? Fue entonces que al ver mi rostro de duda, la misma digirió la mirada hacia Yuri.

Me sonreía dulcemente, aunque un poco avergonzado. Me aproximé a él, uní nuestras manos y sonriendo le pregunté.

-¿Así que usted soldado Katsuki…?-

- S-sí, ¿le gustó?-

- Me encantó-

-Oigan, que no se supone que esto era una fiesta- agregó Chris- pues comencémosla-

- No creo que deban empezarla-

La voz grave e imponente interrumpió el ambiente, e hizo a que más de alguno le corriera una gota de sudor frío por la frente.

-T-teniente…-

Continuará…