Capítulo 26

Tomé a Yuri entre mis brazos, cargándolo como una doncella ebria, muy ebria, hasta una de las camillas. Él, por su parte, rodeo sus brazos en mi cuello, formando una atadura, el problema fue que no quería deshacer dicha atadura.

-Yuri, suéltame, vamos- dije con una dulce sonrisa-

-No quiero que Viktor se vaya- respondió haciendo puchero-

-No me iré-

-No me pienso arriesgar- dicho esto me jaló hacia su cuerpo bruscamente-

Quede sobre Yuri, en una posición comprometedora. Nunca esperé que con un poco de alcohol se convirtiera en alguien tan atrevido, que fuera capaz de tomarme de esa manera.

-Claro, échale la culpa al alcohol ahora- dije como si fuera a escuchar mi opinión-

Al estar tan cerca, no pude evitar mirarlo a los ojos. Observe sus labios con deseo, pero me contuve. Me reacomode en esa pequeña camita y lo dejé dormir abrazado a mí. Con su rostro sobre mi pecho.

-Viktor-

-¿Umh?-

-Yuri quiere decirte que eres muy cómodo para dormir y que duermas con él todas las noches-

-Está bien- dije haciéndole falsas ilusiones, no creo que lo recordará al día siguiente-

"Dicho esto, cerró su mirada y se durmió profundamente".

Desperté muy temprano en la mañana. A pesar de haber bebido, tenía conciencia de que no nos podían encontrar juntos en la enfermería y menos en estas condiciones. Me zafé lenta y calmadamente de Yuri. Comencé a ordenar los vestigios de la alocada noche anterior, acomodé todo en una bolsa, luego, traté de despertar a Yuri dándole un tierno beso en la frente.

-Yuri- dije hablando en voz baja- despierta, tienes que arreglarte, aún estamos en guerra- lamentablemente-

-Umh…-se quejó- 5 minutos más mamá- y se volteó como un gatito-

Tuve que molestarlo varias veces para que se levantara, cuando estuve seguro de que se iría a arreglar, salí.

Aún no era la hora de inicio del desayuno me fui a meditar lejos y escribir este diario. Fue una noche maravillosa. Hace tiempo que no me sentía tan bien….

-Me alegro por usted teniente- comenté, por fin lograba alegrar su alma, después de haber pasado por tanto…-

La melancolía se alejaba como una vieja amiga y la alegría era mi nueva compañera.

Sentía revivir mi alma al recordar todo aquello. Ver a todos tan alegres y preocupados por mi…era una sensación que me confortaba.

Luego reía, reía al darme cuenta de lo estúpido que fui, por no percatarme todo lo que hacía mis compañeros a mis espaldas.

Reía al recordar lo mal que me sentí al creer que Yuri me había olvidado.

Reía al recordar la felicidad pérdida en mares de sufrimiento y a un pequeño, pero valiente soldado y su aguerrida tropa, que fue en mi rescate.

-¡Yurachtka!-

-¿AH?- ¿por qué mi abuelo se la pasará gritándome?

-¡Trae el diccionario!- ordenó con voz presurosa- ¡Se está cayendo la mesa!

-¡Voy!-

Fui corriendo hacia la cocina con el libro en mano. Pude comprobar que mi abuelo estaba exagerando, la mesa estaba perfectamente.

-Abuelo, la mesa no sé está cayendo…-reclamé haciendo puchero mientras él ponía en el horno sus recién amasados pirozhkis.

-Mejor prevenir que lamentar, hijo- dijo terminando de entrar la bandeja al horno y secándose el sudor de la frente con su antebrazo, se veía cansado.

Mientras, seguí sus órdenes y devolví el diccionario a "su lugar". Bueno, por lo menos si lo volvía a necesitar sabría dónde buscarlo.

-¿Estás seguro de que no necesitas ayuda?- pregunté, conociendo la respuesta.

-No te preocupes- respondió- este viejo aún tiene fuerzas- dijo estirando su espalda…más de la cuenta- ¡Ay, ay, ay!-

-¡Abuelo!- exclamé acercándome a él para socorrerlo.

Lo ayude a sentarse, su espalda ya no estaba en condiciones para hacer movimientos tan bruscos.

-Abuelo, ¿por qué no dejas de hacer esto?-

-Porque me gusta-

-Pero estás demasiado viejo-

-No te pases- dijo frunciendo el ceño- estoy viejo pero no tanto, además- agregó- seguiré haciendo esto porque puedo, hasta que me muera.

-No digas eso.

-¿Por qué?

-Nunca quiero que mueras- respondí haciendo un puchero y abrazándolo fuertemente.

-Es inevitable- dijo correspondiendo mi abrazo.

-Pero no quiero-

-Entonces aprovéchame mientras puedas ¿sí?

-hm- asentí con mi cabeza y lo abracé con más fuerza, no quería que la muerte lo alcanzara.

-Así que tendrás que seguir aguantando a este pobre viejo- agregó separándose y mirándome a los ojos- voy a seguir hasta que no pueda más. Ese es el espíritu de un buen soldado.

Intentaba comprender lo que me explicaba, pero ¿cómo podía relacionar el cocinar pirozhkis con ser un buen soldado? Al parecer, notó mi rostro de duda y continúo.

-Mis compañeros, aun mal heridos de gravedad, muchos con los huesos de fuera y completamente ensangrentados…

-Abuelo, no es necesario que expliques con tanto detalle- lo interrumpí algo asqueado.

-Es necesario, ahora cállate y escúchame- dijo seriamente- Siguieron luchando, a pesar de su condición, y no solo eso, ayudando a compañeros que se encontraban mucho peor que ellos mismos…La fuerza y el coraje de un buen soldado es inigualable, por eso te digo, si mis compañeros no se detuvieron estando así, ¿yo podría dejar de cocinar pirohskis solo porque me duele un poco la espalda?-

No tenía una respuesta clara, solo estaba seguro de una cosa.

-Te quiero, Abuelito.

Lo abracé nuevamente y fui a mi habitación. Recorría los angostos pasillos y subía por los viejos escalones a paso lento y reflexivo. Sin embargo, con cada pisada, mi tranquilidad disminuía y mi mente se llenaba de ansiedad por continuar leyendo los sentimientos del teniente Nikiforov.

Al escribir esto noté que unas gotas caían en la hoja y mi visión se tornaba borrosa…las lágrimas caían junto con las risas, no sabía lo que me pasaba. En ese momento descubrí que cuando la felicidad no se contiene en el alma, a veces, se desborda en lágrimas.

Me sentí tonto en ese momento. ¿Un teniente ruso llorando de emoción? Y me sentí más estúpido al pensar que la razón de esa emoción, fueron solo algunas horas de atención de parte de mis compañeros y en especial de…

-Del soldado Katsuki, ya lo sé, teniente sentimental, me harás llorar-

Él dio un vuelco a mi vida. Me hizo mirar con otros ojos el pasado. Disfrutar el presente y esperar con ansias el futuro, ya no por la muerte, si no por el deseo del fin de encontrarnos al final de esta cruel guerra…

Continuará…

Nota:

Ya estoy preparando el próximo capítulo pero se me ocurrió agregarle más cosas y volver a redactarlo. Sí, justamente la semana en que tengo más trabajos por hacer, se me ocurre "mejorar" el capítulo ToT. Por eso puede que lo suba el viernes o el sábado en vez del miércoles, en "compensación" el capítulo será más largo de lo que normalmente subo, espero no aburrir.

P.D.: Estoy tanto estrés encima que se me había olvidado actualizar xD