Capítulo 29

-AAAAAH-grité

-¡Yuri deja de chillar como gato!- respondió mi abuelo desde afuera de la habitación- ¡te pareces a las jovencitas que gritan por ti!

-¡Lo siento!- me di cuenta de que grité como fangirl, ¿en qué estaba?, ah si- ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!-volví a gritar- más bien, ¿Qué pasó? Es decir no me lo esperaba- cerré el diario lentamente, tomé aire, lo abrí y seguí leyendo.

Uní mis labios con los suyos…era una sensación dulce y temblorosa, sus labios inexpertos vacilaban entre separarse y acercarse un poco más. Sus ojos entrecerrados, con un dejo de sorpresa en sus pupilas, tenían ansias de dejarse llevar.

Anhelaba conocer su boca de esa manera hace bastante tiempo, no me bastaba con besarlo con la mirada, quería sentir…y acercarme más de lo que me había acercado…

-Te ves muy lindo sonrojado- agregué acariciando tiernamente su mejilla-¿me regalarías una sonrisa?

-¿Me robas un beso y ahora quieres que te regale una sonrisa?- agregó seriamente- es usted un aprovechado Sr. Leblanc- agregó cambiando su expresión y haciendo un puchero-

Mi impulsividad hizo que el rostro de Yuri se iluminará de nuevo. Hubiera seguido sacándole sonrisas pero no quería abrumarlo, además, teníamos que volver a la tienda, esa era la razón por la cual quería alegrarlo. Su amigo debía verlo bien para acelerar su recuperación y no dañarse aún más mentalmente.

-Ustedes, ¿qué tanto hacían afuera?- preguntó Yuko con una mirada pícara.-

-S-solo fui a tomar aire-respondió Yuri nerviosamente y algo sonrojado

- Y yo lo ayudé-sonreí de manera sugerente

-¡Viktor!-me reprendió Yuri

-Me alegra que estén bien- agregó Pichit con un tono de alivio-

2 de Enero, 1959.

Yuri me dio una carta, me la entregó muy avergonzado, creo que tiene algo que ver con lo que ocurrió la otra noche.

-V-Viktor-

-Hola Yuri, no te había visto-volteé alegremente al percatarme de su presencia-

-T-toma esto-dijo sin mirarme a los ojos y entregándome un sobre

- Uhm, ¿otra carta?-lo miré buscando sus ojos

-S-sí-

- Y- agregué sonriendo- el apuesto cartero ¿tiene algún paquete para entregarme?-

-Si lees la carta, te contesto, tengo que irme por allá, p-porque voy para allá-

-¡Tengo que encontrar esa carta!- exclamé y cerré el diario de golpe, lo lancé hacia un lado junto con todo lo que había sobre mi cama. Arrastré el cobertor con mis pies, me tropecé, pero eso no me impidió desordenar toda la habitación- ¡¿Dónde las habré dejado?!- Busqué por todos lados el fajo de cartas, finalmente, las encontré en el fondo del armario.

-Veamos…2 de Enero….dice:

"Viktor:

Quiero darte las gracias por tu apoyo y compañía en estos momentos. El sentimiento de culpa aún sigue latente en mi corazón. Sin embargo, con tu ayuda, he llegado a comprender que no todo debe ser mi culpa…

Es extraño decirlo, pero siento como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo.

A pesar de ser una persona insegura para la mayoría de las cosas, puedo decir una cosa con total seguridad, confío en ti plenamente. Ni la sombra de tu pasado puede cambiar lo que pienso de ti…lo que siento por ti…

Aunque el mundo sea un pozo de desasosiego en esta horrible guerra, sé que estarás ahí para mí, como yo lo estaré para ti.

Cada día, aumenta más la necesidad de entregarte todo lo que poseo.

Hasta ahora, todo lo que he dicho, o más bien, confesado en esta carta, son mis sentimientos…podría decir mil cosas más, como que a tu lado mi corazón acelera su palpitar y mi espíritu encuentra la calma. Que cada vez que te miró, busco tu alma a través de tus hermosos ojos color zafiro. Que cada vez que unimos miradas, el mundo se ahoga en el silencio, y solo nos hallamos a nosotros dos…en fin…cosas que ni las palabras pueden describir completamente…

Gracias también por animarme esa noche de esa manera tan particular, espero que se repita. Me gustaría tener la misma facilidad e impulsividad que tienes tú para expresar sentimientos. Sin embargo, aún me cuesta descifrar los sentimientos ocultos tras ese beso, talvez sea por mi inexperiencia en el tema, en realidad no lo sé. Bueno, sea por la razón que sea, quiero que me ayudes a descubrirlos…enséñame a descifrar los secretos tu corazón, así como yo te mostraré cómo descifrar los míos…

Se despide atentamente

Katsuki Yuri"

Al soldado Katsuki se le había pegado la melosidad y cursilerías del teniente Nikiforov. Este par de soldados me hacía sentir vergüenza ajena, la cual era…agradable en cierto modo…

Continuará…