Yuri, trataba de aliviar su pena en mis brazos. Mientras, yo pasaba mis dedos entre sus negros cabellos que habían crecido considerablemente desde la primera vez que nos vimos. Recordé ese despertar tan bonito que tuve cuando me había herido, un tierno joven vigilando mi sueño, recordé su nerviosismo al mirarlo a sus ojos, bueno, eso no ha cambiado del todo….
Luego de eso, volvimos al campamento.
…
En la tarde, me encontré con Chris.
Me entregó una fotografía, era la que nos habíamos tomado Yuri y yo con la cámara del amigo de Pichit, las primeras semanas que nos conocimos.
-Oh, gracias, casi me olvido de esto -
-Si, y parece que a Pichit también, me entregó las fotos de golpe, seguramente se traspapelaron con las mías-
-¿Las tuyas?-
-Si, mira que fotos tan sexys, las venderé a un buen precio, ah, está no, salgo con Pichit-
-No creo que sea legal vender esas fotos tan provocadoras- agregué riendo, en realidad solo eran unas fotos sin camiseta, nada especial-
-Si, bueno, salen muy bien en esa foto ustedes dos, se ven muy alegres y esa mirada que le lanzas a Yuri, ni siquiera estás mirando a la cámara – agregó con un tono sugerente- bueno te dejo, adiós
"Daría lo que fuera por ver si sonrisa siempre"
13 de Enero, 1959.
Anoche, sorpresivamente, Yuri vino a verme a mi tienda, estaba a punto de ir a dormir cuando llegó, se veía algo agitado y traía algo extraño entre manos.
-Viktor, se me había olvidado, toma -
-¿Qué es esto?-
Traía la carta con sello rojo que había perdido, supuestamente tenía información importante sobre el ejército japonés.
-Esto no va a terminar bien- agregué con seriedad
-¿Por qué dices eso Yuri?-
-¿Intuición?- dije.
-¿Femenina?-
-Si...- me percaté de la pregunta- oye ¡no!-
-Ya dijiste- afirmó Beka riendo.
-Otabek, te golpearé si me sigues molestando- bufé enfadado.
-Bueno, bueno, lo siento, continua.
Me contó que la había encontrado cuando ayudaba a arreglar las cosas de Pichit el día antes de su partida. ¿Cuántas cosas tenía guardadas ese soldado?
-Muchas cosas wuuu-comenté
-Yura, no es gracioso, sigue leyendo-
-No aguantas nada- dije haciendo un puchero.
Tenía que saber si Pichit sabía algo más, ¿y si sabía su significado? ¿Y si la abrió y la "reselló"? ¿Y si le dijo algo a Yuri?
Preferí preguntar para salir de dudas
-¿Ah, sí? Y ¿qué te dijo exactamente sobre esto?- estaba algo nervioso-
-¿Eh?, pues nada importante, solo que se te cayó hace unos meses y no alcanzó a entregártela, luego se le olvidó-
No sabía nada, el alma me volvió al cuerpo
-Ah, ok…-
-¿Por qué lo preguntas?-
El alma se me volvió a salir, ¿Por qué eres tan curioso soldado Katsuki?
-No, por nada-
-¿Seguro?, te noto extraño, ¿sucede algo?-
-¡No! Digo…-recordé la fotografía- ¡Mira!, Chris me dio esto-
-Oh, nuestro retrato-
"Amé que lo llamará así: nuestro retrato"
La fotografía me ayudó a salir del paso. Yuri se quedó unos segundos recorriéndola con sus ojos, mirándola atentamente, creo que no quería perderse de ningún detalle. Acompañaba su hermoso mirar con una tierna sonrisa que iluminaba mi corazón.
-¿Sabes que si sonríes así me tientas a besarte?-
-V-Víktor, ¿p-por qué dices cosas tan vergonzosas?-
-Porque es cierto-
Yuri tenía la mirada baja, jugaba nerviosamente con sus dedos, claramente no se disponía a verme directamente. Me aproximé lentamente para hacerlo cambiar de opinión…
-¿Me permites?- pregunté-
…Asintió tímidamente sin cambiar su postura de nerviosismo. Detuve sus dedos con una de mis manos y con la otra tomé tiernamente su barbilla, haciendo que nuestras miradas se cruzaran. Necesitaba conectar aún más sus ojos con los míos, así que levante sus lentes y los acomodé sobre su hermoso cabello azabache.
Comencé a darle pequeños besos en su frente, bajé delicadamente por sus párpados y recorrí lentamente sus mejillas hasta llegar a sus labios. En este punto, me separé unos centímetros para admirar su rostro sonrojado y casi angelical. Solté sus manos para tomarlo de la cintura. Quería sentir más de él. Su respiración inquieta. Su corazón acelerado y el calor de su cuerpo invadiendo el mío…
Rodeó torpemente mi cuello con sus brazos y cerrando fuertemente sus parpados, intentó continuar el beso que yo había iniciado. Sus labios se sentían apretados y sus brazos rígidos. Estaba algo tenso. Pero no me importaba en lo absoluto, su clara inexperiencia me causó y me causa ternura.
Me separé soltando una leve risa, pensó que estaba burlándome de él, ya que hizo un puchero. Como aún seguía con mis manos en su cintura, aproveché de hacerle cosquillas. Logrando que riera y posando mi cabeza sobre su hombro le susurré: relájate, no te comeré…no si no quieres.
Sin embargo… pesé a que me sentía bien o eso quería creer…
-¿V-viktor?-
…me detuve…
-¿Estás bien? -
…y recordé…
-¿Estoy haciendo algo mal?-
…Lo que ya creía olvidado…
-¡Viktor!-
-¿Si?- Pregunté arrastrando la palabra
Justo cuando me estaba empezando a sentir un poco mejor, todas esas imágenes volvieron de golpe a mi mente…
-Viktor, ¿te sientes mal? -
-No…es solo que…y-yo…no…no puedo-
…Continuará
