Capítulo 35

-Tranquilo- dijo suavemente

Todo mi cuerpo temblaba y mis ojos se perdían en la nada. Solo sentía sus dedos rozar mi frente en un intento por apartar mis cabellos de mi rostro. Su voz tan dulce y cálida, se oía lejana y desvanecida. Su hermoso rostro se ocultaba tras los recuerdos que nublaban mi visión. Imágenes claramente borrosas, eternamente efímeras, pero lo suficientemente fuertes como para perturbarme…

-Viktor… ¿qué suce-

-¡No!-

Grité

-¡¿Por qué?!- dije tratando de ordenar mis pensamientos- ¡Es mi culpa ¡No! ¡No!-

Fuertes estruendos removían mi cerebro, mi palpitar se aceleraba, era como si tratara de seguir su ritmo. La tienda daba vueltas a mi alrededor en un ir y venir de gritos desgarradores y palabras sin sentido que se clavaban en mi mente.

Aunque los intentara bloquear tapándome los oídos, era inútil, los podía seguir oyendo.

Aunque suplicará el olvido, no conseguía más que enterrar mis recuerdos y a pesar de hundirlos en lo más profundo de mí ser…siempre volvían… a revivir el daño.

-Y-Yuri…y-yo-

No supe cuándo ni cómo, pero…Yuri se encontraba en el piso sentado, con sus hermosos ojos chocolates asustados y vidriosos…

Repentinamente bajó su cabeza. Me acerqué un poco más, lentamente traté de ofrecerle mi mano aún temblorosa para levantarse, sin embargo, la apartó violentamente y dirigió sus ojos a los míos, estaban aún llorosos pero con una expresión distinta…

-¿Qué te sucede?-dijo

-..y-yo-

Se levantó bruscamente y me tomó de la chaqueta

-¿Por qué?- dijo con una voz algo temblorosa

-…-

-¡¿Por qué es tan malo estar conmigo?!-alzó la voz

-Yuri…eso no es así…-

-¡¿TAN INÚTIL SOY QUE NO PUEDES CONFIAR EN MÍ?!-

-¿Q-qué?-

-¡¿Que por qué no confías en mí?! Sé que es difícil estar en guerra… para todos lo es. Pero entiende, no estás solo, no sufras solo. Quiero estar junto a ti y compartir todo de ti…

Incluso si el dolor te hundiera, me hundiría contigo sin pensarlo…-

-…Perdóname- susurré casi de manera inaudible.

Como si todo lo que he hecho se solucionara con una simple disculpa.

Me sentía tan impotente, al fin podía estar con la persona que más quiero en el mundo, y… que un estúpido colapso mental acabara con ese tan preciado momento.

Tenía tanta presión acumulada, tantos sentimientos encontrados. Por un momento sentí que no estaba en este mundo.

Sentir la piel de Yuri, su voz, su calor…hizo que recordara muchas cosas…mi vida pasada que decidí enterrar…y que aún estaba ahí. Ahora entiendo que no querer ver las cosas, no significa que estas no estén ocurriendo.

Recordé los verdes ojos de mi esposa diciéndome "te amo" y "vuelve pronto"

Recordé llegar a "casa" y ver esos ojos sin vida mirando hacia la nada, pidiendo un auxilio que nunca llegaría…

Recordé mi fachada de teniente correcto y valiente que ocultaba el tipo cobarde que era en realidad. Un tipo que prometía escapar de este mundo de la manera más "noble" posible. Ni siquiera esa estúpida promesa pude cumplir, ni siquiera pude morirme dignamente.

Y eso no es lo más irónico, si no que por mi causa, por mi propia vida, más personas inocentes murieron, por mi…

Solo por tratar de mantener el "honor", "el poder" y las "ideologías" de mi país.

Tratando de meterme en la cabeza esas ideologías estúpidas para justificar mis pecados.

¿De qué sirve tener la razón cuando al obtenerla tendrás un país medio país muerto y la otra mitad sufriendo por las vidas arrebatadas injustamente?

Lo que me faltaba, el único ideal que me quedaba "mi gran patria Rusa" lo estaba traicionando. ¿Cómo? Con el cariño que le profeso a Yuri y con el que él me entrega.

Un teniente ruso condecorado y admirado en su país, cayendo rendido a los pies de "un simple" soldado japonés.

Sin embargo, yo sé que Yuri es mucho más que un "simple soldado" es un ser maravilloso, una persona buena, amable, sincera y fuerte. Mucho más fuerte de lo que yo podía ser en toda mi vida y más valiente de lo que yo podría ser en mil vidas. El joven que me salvó de la soledad, el que con su ternura ayudó a sanar mis heridas. El que me hizo ver más allá de la muerte. El que me hizo sentir contento de estar vivo.

¿Palabras bonitas, cierto? Ja. ¿Y cómo se las demostré? Dejándolo que cargara con la culpa de dejar a su amigo inválido para siempre.

Cuantas ganas de decirle: "Yuri, no fuiste tú el culpable" "Fui yo el que informo el campamento al ejército enemigo" "¡Fui yo quién provocó que más de la mitad del campamento quedara devastado!"

"¡Fui yo el hijo de puta que hizo que Pichit quedará así!"

"No te culpes por algo que no te corresponde"

"No te culpes por mí"

Pero sigo siendo un cobarde….tengo miedo a perderlo y por eso lo sigo engañando…sigo engañándolo por mi propio bien…

Dicen que el que sufrió podrá recuperarse algún día de lo que le causo dolor, pero el que provocó el sufrimiento nunca podrá liberar esa culpa de su consciencia.

No me importaría cargar con la culpa toda la vida si tan solo volviera a ver la radiante sonrisa de Yuri.

Después de eso, todo a mí alrededor se tornó negro…

Continuará…

Nota:

Gracias por leer, espero que se haya entendido lo que quise transmitir 3