Capítulo 37

22 de Enero

No soporto ver a esa tipa casi colgada de mi Yuri. Todo el tiempo con él, cuidándolo como si se fuera a lastimar. Es simplemente irritante.

Cuando Chris me contó la situación no lo podía creer. Le pregunté a todo el mundo, recibiendo una molesta confirmación. Aun así me negaba a creerlo, sin embargo lo comprobé con mis propios ojos, cuando la vi abrazándolo, excusándose en que se sentía "un poco mareada".

Así continuo por varios días, utilizando una treta nueva para aprovecharse del dulce y amable Yuri…

-Le salió el tiro por la culata teniente- me reí feo. Otabek solo me miró serio- ¿Entiendes? Tiro por la culata y es un soldado. Y los soldados usan armas y las armas tienen culatas ¿No?

-Yura, sigue leyendo- respondió inamovible

-No tienes sentido del humor-

Así continuo por varios días, utilizando una treta nueva para aprovecharse del dulce y amable Yuri. ¿Qué cómo lo sé? Pues lo observaba todos los días, buscando el momento perfecto para tener una conversación tranquila con él.

23 de Enero

Hoy tuve una oportunidad, Yuri se encontraba solo a un costado de las duchas del campamento.

"Mi momento ha llegado"

- Hola, Yuri, ¿cómo has estado?-

- H-hola…- dijo sorprendido y algo nervioso- sí, he estado bien, gracias por preguntar-

La situación era un tanto incómoda, desviaba la mirada y eso me molestaba, quería ver sus hermosos ojos.

-Y tú, Viktor, ¿Te has sentido bien?-agregó aún sin verme

- Si…-

-Ya veo…- respondió tratando de regalarme una falsa sonrisa-

-¡P-pero!- tomé su mano entre las mías- Te he echado de menos…-

- V-Viktor yo…-

-¡Yuri! Así que aquí estabas, no te encontraba por ningún lado-

Y tenía que aparecer, de inmediato se colgó del brazo de mi Yuri, haciendo que soltáramos nuestro reciente enlace.

-¡Ah!, S-señorita Sala. ¿Pasa algo?- preguntó amablemente Yuri después de haber sido interrumpido tan descortésmente-

- Pues sí- trató de hacer una voz coqueta que por supuesto no le salió- no terminamos nuestra conversación de hoy en la mañana, ¿vamos a otro lado?-

-¡Ejem!- carraspeé tratando de llamar la atención de la imprudente enfermera-

-¡Oh! Y usted es el soldado…-

- LeBlanc-completé con un gesto serio-

"No me agrada esta tipa"

-Si, sí, claro, soldado LeBlanc-sonrió de tal manera que noté la malicia en su rostro- eh, bueno, dispénseme no me percaté de su presencia. Es que ¿No ha notado que Yuri llama mucho la atención?-

"Definitivamente no me agrada"

- ¡¿Eh?! Q-que cosas dice señorita…-reaccionó Yuri apenado-

- Pero te dije que no me llamaras más "señorita"…

"Mejor dile zorra"

-…Dime Sala- se apegó más a él

- E-está bien, Sala-

"Yo soy el único que puede poner nervioso y sonrojar a mi cerdito"

-Este, Sala- hablé

Me dirigí a ella y puse mi mano en el hombro de Yuri, tratando de "marcar territorio"

-Señorita, Sala para usted- dijo algo molesta y mirando insistentemente el hombro "marcado" de Yuri.

Creo que le disgustaba más mi relación cercana con Yuri que el hecho de hablarle tan coloquialmente a ella.

- Disculpe, señorita zo- , digo, Sala. Debo decirle que Yuri y yo estábamos teniendo una conversación y usted nos acaba de interrumpir-

-¿Enserio? Pero si usted mismo lo dijo, "estábamos", tiempo pasado- dijo alzando una ceja

"¿Estás retándome?"

-Pues déjeme decirle que eso no lo decide usted, señorita-

-¿Ah, sí? Yuri, ¿tú que dices?-

Diría que le ponía "ojos de cachorro", pero ni para perra alcanzaba

-P-pues y-yo…-

-¡Sala! Te he estado buscando por todos lados-

Otra interrupción más

-¡Micky! ¿Qué haces aquí?-

-Yo debería preguntarte eso, ¿Qué haces aquí con estos dos soldados?- aparentemente no le agradaba la situación

Esta vez era un soldado alto, de tez morena y cabello corto. El recién llegado nos observaba de pies a cabeza, en especial al soldado Katsuki.

-Estaba hablando con Yuri- respondió Sala

-¿Yuri? ¿Desde cuándo que hablas con tanta confianza con los desconocidos?-

-Yuri no es ningún desconocido- respondió asegurando su agarre a mi cerdito, cosa que no dejaba de disgustarme-

-¿No crees que está muy cerca de él?- comentó "Micky", al parecer, también le disgustaba el accionar de la enfermera-

-Si no le molesta no hay problema, ¿Cierto, Yuri?- agregó con hipocresía

-P-pues yo…-

-¡Ah! Muy bonito, así que coqueteando con mi hermana-

El hermano de Sala, sonaba muy posesivo con respecto a ella.

-¿Tu hermana?-preguntó Yuri confundido

-Si, ¿algún problema con eso?- se acercó desafiante hacia el soldado Katsuki-

- N-no…-

-No veo por qué deba haber problema- me entrometí desafiante

- No se meta esto, soldado- ni siquiera me miró para responderme, cosa que me ofendió profundamente. Además, cada vez se acercaba más al soldado Katsuki- Tu debes ser el recluta que no deja tranquila a mi hermana, he escuchado muchos rumores sobre que estás todo el día acaparando su atención-

"Más bien diría que es al revés"

El ambiente se tornaba cada vez más tenso

-Creo que hay un malentendido- respondí tratando de interponerme entre ambos-

-¡Ah! Así que aceptas tú la responsabilidad de estar acosando a mi hermana- ahora la mirada desafiante iba dirigida a mi persona-

- En primer lugar, nunca había cruzado palabra con su hermana hasta el día de hoy- me miraba incrédulo- en segundo lugar con lo poco que hemos hablado, me basta para ni siquiera mirarla con algún interés amoroso-

-¡¿Qué dices?!¡Te atreves a ofender a mi querida Sala en mi presencia!-

-¡Michelle! Por favor-

El celoso hermano estaba dispuesto a golpearme, tanto así que me tomó violentamente de la chaqueta y me amenazó con su puño en alto. A pesar de eso ni siquiera inmuté mi semblante, tenía preparado mi rostro y manos para lo que fuera; pero en ese momento, alguien tomo el brazo en alto del contrario.

-No considero correcto que se pelee con un compañero siendo que estamos en guerra- logró que Michelle le pusiera atención-

Su voz era firme y segura, como la de un soldado de alto rango. Su seriedad y tranquilidad me descolocó pero a la vez me agradó. Era una faceta nueva del soldado de ojos cafés.

- En vez de preocuparnos por estupideces- continuo- deberíamos aprender a llevarnos bien…- la mirada de Yuri incomodó a Michelle -

Noté que el tal "Micky" comenzó a bacilar si continuaba el golpe, le respondía a Yuri o si se largaba con su hermana de una vez.

-¡Micky!- una voz conocida se acercaba-

-¿Emil? – respondió a su llamado el susodicho-

- ¿Por qué te fuiste tan rápido? Ya casi es hora de ir a comer y- se dio cuenta de nuestra presencia, - Oh, ¡Hola, Viktor!, Yuri, Sala, siento mis malos modales, ¿Interrumpo algo?-

Emil veía a Michelle, como yo veía a Yuri todo lo demás desaparecía para él, más adelante me pude dar cuenta mejor de esto.

-No, Emil, claro que no- respondí rápidamente, era mi oportunidad- Yuri y yo ya nos íbamos, ¿Verdad que sí, Yuri?-

-Si- aún permanecía serio- vamos….-

Los hermanos Crispino se fueron junto al simpático rubio, aunque Michelle nos lanzó a ambos una mirada de desprecio antes de irse.

Debo recordar darle un regalo a Emil por salvarme de esta.

Nos alejamos del lugar para estar libres de interrupciones innecesarias. Llegamos a un sitio cercano al bosque, algo "oculto" por así decirlo. Y bajo la sombra de un árbol, mi querido soldado alzó su voz.

-Viktor…-

A pesar de que aún seguía serio…pude desvanecer su seriedad con una tierna sonrisa.

-Dime…-

-Yo también te extrañaba…y aun te extraño-

Volvió a su naturaleza tierna y amable. Sus mejillas encendidas, su voz suave y temblorosa, su tímida pero a la vez intensa mirada y sus dulces palabras resonaron en mi mente…

"Te extraño"

Observé sus ojos tras el cristal por mucho tiempo, sus pestañas parecían más largas y su iris más chocolate que lo habitual…su mirada me transmitía millones de emociones mezcladas, casi podía ver su alma reflejada en ella.

No tengo ni idea cómo era mi rostro cuando pasaban todas esas cosas por mi mente, pero creo que se sintió cohibido, ya que al "terminar de sonrojarse" escondió su rostro entre mis brazos.

Acaricié su cabello lentamente y susurré…

- Yuri…debo confesarte algo-

Continuará…