-Entonces, ¿le dirás? – pregunté mirando el gatito de chocolate dibujado sobre mi café.
-¿Decir qué?- cuestionó mientras probaba su capuchino.
-¿Le dirás a Otabek que le tienes ganas?
-¡N-no….!- exclamó tosiendo, se había atorado con la bebida -… n-no l-lo d-digas así.
-Levanta los brazos-me hizo caso y calmó su tos- ¿le dirás o no?
-Sí, pero…- al parecer le costaba continuar la frase.
-¿Te da miedo que te diga que no, quedarte sola gorda y con 20 gatos?
-No seas tonto – rio- le quiero decir, pero hay que conocernos más…, hablar más tiempo, salir más juntos, además, hay que enfocarnos en nuestras carreras…y-
- ¿A qué le tienes miedo entonces?- le pregunté directamente, si no lo hacía me daría, más largas para contestarme.
- No quiero sufrir de nuevo…- tenía la vista baja hacia el café.
Mila estuvo en una relación hace algún tiempo, se enamoró de un chico universitario, con un aspecto bastante común, de no ser por su timidez y constantes lloriqueos. Por lo que, era habitual que llegara llorando a la pista y que mi compañera pausara su entrenamiento para ir a consolarlo.
La bruja parecía su madre más que su pareja, ya que se la pasaba preocupado de él y cuidándolo de que no le "hicieran daño", debido a que a veces sus actitudes eran motivo de "burla" para nosotros.
En alguna ocasión, cuando me dispuse a echarlo por andar rompiéndoles las bolas a todos con sus problemas, ella me detuvo. Al otro día me explicó que tenía problemas de autoestima y depresión, por las presiones de la universidad y su familia, esa sería la causa de su personalidad.
-Por favor, es muy duro para él, no lo molestes más- pidió con una mirada triste.
-Bueno ya. Pero no te sientas igual de mal que él.
Solo porque ella me lo pidió, dejé de fastidiarlo y obligué a los demás que hicieran lo mismo.
Fui testigo de cómo mi compañera se desvivía por él, llegando hasta llegar tarde a la pista o derechamente a faltar por ir a verlo a causa de alguna de sus "crisis". A pesar de ello, Mila, siempre avisaba si llegaría tarde o si faltaría, pero cierto día, no lo hizo.
La llamé, no porque estuviera preocupado por ella, sino porque Yakov se desquitaba conmigo, haciéndome entrenar el doble y siendo más cascarrabias de lo normal. En fin, me pidió que la visitara en su departamento después del entrenamiento, y así lo hice.
Al llegar me abrió la puerta con la cabeza baja y me abrazó bruscamente.
-¡Hey! ¿Qué mierda te pasa?- hice ademán de apártala, pero un sollozo cortó mi acción.
-Me dejó….-
Estuve toda la tarde-noche siendo el pañuelo de Mila, me contó que el tipo fue una mierda con ella –talvez lo dijo con otras palabras, pero la idea es esa-que con su cariño lo ayudó a mejorar y a sentirse mejor consigo mismo. Pero en cuanto consiguió sentirse y verse atractivo, la dejó por la primera mujer que le movió el culo.
Tuve la intención de agarrarme a golpes con ese tipo, pero la idiota de Mila siempre me detuvo, dijo que no valía la pena. Solo yo puedo hacer llorar a esa vieja bruja, ¡y ni siquiera lo consigo! Por más que la moleste.
Fue un golpe duro para Mila, le costó recuperarse de ello, pero de alguna forma lo pudo lograr.
-Ya verá cuando me lo encuentre, le partiré la cara con mis patines- golpeé la mesa con fuerza.
-No lo hagas, no vale la pena manchar tus patines por un idiota- por lo menos no era de esas tipas que se enamoraban y defendían al que les hizo mal a toda costa, pero eso no quitaba que se sintiera mal.
-En eso debo darte la razón…
-Ahora que lo pienso, nunca te di las gracias por venir a verme esa vez, me ayudó mucho.
-¡S-solo lo hice para que Yakov no siguiera jodiendo!, sabes cómo se pone cuando alguien falta- desvié la mirada.
-De todas maneras, gracias por ayudarme- sonrió tomando mi mano.
-¡Como sea! ¡No me lo agradezcas!- trataba de ignorar lo que me decía cambiando el tema- además, sabes que Otabek no es como ese tipo, deberías decirle…
-Tienes tazón…pero de igual manera me cuesta…
En eso una camarera con la orden de los dulces. No me extrañó que el otro tipo no nos siguiera atendiendo.
-Disculpe, ¿y el chico que nos atendió hace poco?- preguntó la pelirroja.
-Su turno terminó temprano- agregó mirándome feo- aquí tienen su pastel, las crepas y la dona- dejó las cosas bruscamente sobre la mesa y se retiró
-Creo que a ella tampoco le gusta que molesten a sus compañeros.
-Le pasa por idiota.
-¿De qué hablan?- Otabek llegó repentinamente.
-Ya te habías tardado- le reclamé acercándome mi pastel.
- Mi entrenador me estaba dando indicaciones para cuando regresara a los entrenamientos.
-Ya veo- agregó Mila.
-Ahí tienes, come- le pasé la dona a mi amigo.
Después de eso, conversábamos sobre cosas sin mucha importancia, más bien, ellos conversaron, yo me dediqué a comer mi postre y a pedir otros dos.
-Yuri, si sigues comiendo así terminarás como un cerdito – opinó la bruja.
-¡No me jod- recordé el diario, fue extraño. En una fracción de segundo, una sensación de angustia me invadió, tenía ganas de salir corriendo y mis amigos lo notaron.
-Yura, ¿qué sucede?- preguntó Otabek preocupado.
-El diario…casi lo olvido- puse una mano en mi frente, tratando de calmarme.
-¿Diario?- es verdad, Mila no sabía de lo que hablaba.
-Creo que deberíamos irnos, Beka, mi abuelo ya se debió haber desocupado.
-Ok.
- Anciana, ¿Cuánto tiempo te quedarás en el pueblo?- me sentía algo agitado, pero debía preguntarle antes de irme.
-Un par de días, ¿por qué lo preguntas?
- Para que lleves a Beka a pasear un día de estos, mi abuelo me llevará a un lugar y debemos de ir los dos solos- en realidad, no sabía si me llevaría a dicho lugar, pero era una buena excusa para que esos dos hablaran y Mila se dejará de joder- y sería feo que lo dejara solo en mi casa.
-No tengo ningún problema, sería agradable- sonrió la bruja con un leve sonrojo en las mejillas- ¿estaría bien para ti?- se dirigió a Otabek.
-Estaría muy bien- le sonrió mi compañera, cosa que no era muy común en él.
"Este arroz, ya se coció", pensé con una sonrisa maliciosa.
-¿De qué te ríes? – me preguntó Beka.
-Recordé un video de gatos y pepinos-
-…-
-Bien, luego hablan, adiós.
Nos despedimos rápidamente de Mila y pagamos la cuenta, a pesar de lo apresurado que estaba, pude ayudar un poco a que progresará la "relación" de esos dos.
Continuará…
Notas:
Holi :3 espero que les haya agradado el capítulo, creí necesario tomar un respiro de la trama principal y agregar algo a la historia del presente uwu, pero si no les gusta, no se preocupen, en el próximo capítulo continuamos con nuestros soldados gays 3
Gracias por leer
