Capítulo 49

Al salir del café, nos dirigimos directamente a la panadería, donde mi abuelo nos esperaba a sus afueras.

-Disculpa, abuelo, ¿Nos esperaste mucho tiempo?-

-No te preocupes, hijo, acabo de llegar- tenía una sonrisa muy amplia en el rostro, al parecer le había ido bien con la vecina- ¿Nos vamos?

Nos subimos a la camioneta, emprendiendo el viaje a la casa de mi abuelo. En todo el camino no paré de pensar en el diario, en qué pasaría después, esa incertidumbre hacia que mi respiración se agitara y que mis manos temblaran…

-Yura, tranquilo- dijo Beka mientras ponía una de sus manos sobre la mía, tratando de calmarme.

No lo entendía, estuve tranquilo todo el día y de repente mi mente "colapsó"…

-Maldito diario….- dije entre dientes.

Llegando a casa subimos casi corriendo las escaleras, tanto así que pisé la cola del gato otra vez y mi abuelo salió presuroso a abrir la puerta esperando que fuera la vecina.

Abrimos la puerta de mi habitación y se repetía la escena: el diario abierto en medio de la cama, justo en última página que lo habíamos leído.

Lo tomé y al leer en las primeras palabras, mi temblor cesó y mi respiración volvió a la calma.

11 de Febrero

Cayó la noche y aún seguía dando vueltas en la habitación con el espejo en la mano, mientras arreglaba mi cabello, tenía que estar presentable. También practicaba mis gestos, para verme seguro, pero con pesar por todo lo sucedido. Al mismo tiempo que practicaba mis líneas para hablar con Yuri.

Yuri, perdóname, no lo volveré a hacer…no, no, no. Suena como el ruego de un niño chiquito…mmm. Yuri, lo siento mucho, haré méritos, no mentiré más, porque las mentiras nos dañan el alma y el espíritu… ¡no!, demasiado dramático… ¡Ah! ¡¿Por qué es tan difícil?!

Lo único que conseguí con todo esto fue ponerme más nervioso y sentirme más estúpido de lo normal.

Respiré hondo, tomando valor del aire que aspiraba, para finalmente decidirme a salir de mi guarida.

Con la luna nueva haciéndose presente, el cielo nocturno se bañaba en oscuridad, parecía como si las estrellas apenas irradiaran luz. Las nubes se aproximaban, en consecuencia, la lobreguez invadía el lugar.

Mientras más avanzaba, más negro se veía todo y el nerviosismo se apoderaba de mí de una manera intensa. Mis manos temblaban y la angustia se escondía en mi garganta.

A paso lento subía por la pequeña colina junto al campamento, en su cima se encontraban unos camiones con provisiones y delante de ellos, el patrullero de turno: soldado Katsuki Yuri.

Me oculté detrás de los camiones para observar a mi querido soldado por unos minutos, hacía tiempo que no lo veía, extrañaba su rostro…aunque lamentaba la tristeza que en él se reflejaba, intentaba reunir el valor suficiente como para hablarle.

Sal de ahí- dijo con voz firme- sé que me vigilas

Habló. Por un momento pensé que me había descubierto, pero no se dirigía a mí, sino a otro "espía" que emergió del otro lado de la colina.

Veo que tuviste en cuenta mi advertencia

Sí.- respondía con absoluta seriedad, tanto así que llegaba a dar miedo

¿Confirmaste la verdad?

No estoy aquí para hacer conversación contigo- evitaba el tema.

Solo te hacia un favor, puedes salir perjudicado

Te agradecería que no te metieras en mis asuntos, si salgo perjudicado o no, no es de tu incumbencia

Está bien. Solo trataba ser un humano, por alguna vez, entre tantas bestias

El extraño se retiró, las tinieblas de la noche y la posición en la que me encontraba me impedía verlo con claridad, por tanto, no pude distinguir quién era.

A través de esa persona, Yuri descubrió la verdad… ¡necesito saber quién es ese idiota cueste lo que me cueste!

La cólera se apoderó de mí, con paso firme me dirigí hacia Yuri, sin embargo pude ser racional por un segundo y me detuve ¿iba a reclamarle acaso quién era ese tipo y por qué le dijo todo eso? No, no tenía ningún derecho a exigir nada.

No importaba cuan enojado estuviera con ese sujeto, ni cuanto me desquitara con él, eso no cambia el hecho de que el verdadero culpable de todo esto sigo siendo yo.

Yo fui el que mintió y engañó…nadie más que yo es el responsable de las lágrimas de Yuri.

¿Era un buen momento para hablar?

Continuará…

Notas:

Holi :3, volvieron los soldados gays, como dije en el capítulo anterior, quise dar un respiro para que no fuera tanto drama junto, aunque creo que hice más drama (¿?) aiuda debo dejar de hacerlo, después no sé cómo hilar las ideas bien :'c

En fin, espero que les haya gustado el capítulo y quisiera saber, ¿creen que Yuri perdonará a Víctor? Ahí se los dejo.

Gracias por leer uwu