Capítulo 51

Mi sinceridad no estaba "sirviendo"…al menos la que expresaba a través de palabras.

No es ningún discurso preparado, es lo que de verdad nació en mí al verte, quiero enmendar lo que hecho

Como te dije, lo que hiciste es irreparable. Y en el caso que pudieras arreglar algo, no será con solo la intención. Ahora, si me permites, tengo que cumplir con mi deber.

Su actitud, en toda la conversación, fue tan diferente a lo que conocía de él…era como una persona distinta. Con ese rostro serio de soldado correcto, su postura extremadamente recta. Casi sin dirigirme la mirada, pero, cuando lo hizo, solo demostró desprecio hacia mi persona. Y esa voz…esa voz a ratos sin emoción alguna, a ratos dolorosa y de desagrado…además del odio que estoy seguro que siente por mí.

No quise seguir molestándolo con mi presencia, así que me retiré en silencio. No sin antes voltear y ver de reojo lo que alguna vez fue el tierno soldado y valiente soldado de los ojos cafés.

Repararé lo que rompí. Uniré lo que separé. Aunque tenga que volver el tiempo atrás, aunque tenga que volver a enfrentarme a mis propios demonios, aunque tenga que enfrentarme a mí mismo.

15 de Febrero

Hace unos días comencé a prestar mi apoyo a la enfermería del campamento. Pienso que lo hago por un mero remordimiento de conciencia…

Antes y después de cada entrenamiento, me presento en dicho lugar tratando de facilitar las labores de Yuko y Sala. Acomodaba y esterilizaba los nuevos implementos que iban llegando, cambiaba mantas y sábanas, lavándolas cuando fuera necesario, incluso "curé" rasguños o heridas leves provocadas por el mal uso de las armas.

Hacer eso constantemente, me ayudaba a no pensar tanto en Yuri, aunque a veces mi mente divagaba entre recuerdos por largos minutos.

-¡Viktor!-

-¡¿S-sí?!-

Usualmente, Yuko hacía a mi mente regresar.

-¡Despierta, estás derramando el líquido!-

- ¡Ah! ¡Lo siento!- rectifiqué mi acción y limpié el sector que había ensuciado

-Estas demasiado distraído, deberías descansar- comentó la enfermera Yuko ayudándome a arreglar mi desastre.

-Yo pienso que deberías irte, no necesitamos gente torpe aquí- habló la grosera de Sala-

Sala, por supuesto, siempre quería sacarme del lugar, pero no le daría el gusto, menos ahora que muchas enfermeras de este campamento fueron enviadas a otros.

¿La razón? Reclutas heridos y con lesiones graves por ser mandados a misiones peligrosas.

Este asunto me parecía sumamente extraño, ya que a este asentamiento se ha mantenido sin movimiento aparente, es decir, no se le han encomendado misiones.

Al ser un teniente por un período largo de tiempo, tengo conocimiento de ciertas estrategias comunes en la guerra y si la que están poniendo en práctica ahora, es la que estoy pensando….

Meditaba sobre aquello cuando Yuko salió nuevamente en mi defensa, a causa de los malos comentarios de su compañera.

-No seas así, colega- comentó Yuko - sabes que ahora necesitamos ayuda más que nunca-

-Tienes razón- rodó los ojos con molestia- pero espero que tenga más cuidado, sino, en vez de ayudar, solo va a estorbar- me miró desafiante.-

-No te preocupes, no volverá a pasar…

Así, continué ordenando vendas y algodones en sus respectivas cajas en silencio, pero la "señorita Crispino", quería continuar charlando.

-Bueno, mejor cambiemos el tema de conversación. Viktor, ¿sabes que le sucede a Yuri? Ha estado muy raro estos días y siempre que intento acercarme para preguntarle, me rechaza muy feo.

"Por supuesto que lo sé".

Supuse que, en medio de las conversaciones, hablaríamos de Yuri.

Mi querido soldado apenas cruzaba palabras con el resto del campamento, permanecía callado y apartado. Solo se comunicaba seguido con Yuko, ya que eran cercanos desde antes de la guerra.

El hecho de escuchar su nombre en voz alta, hacía que me acongojara, y eso se reflejaba en mi expresión, oculta tras una extrema seriedad.

-Debe estar cansado también - la enfermera respondió por mí, notaba la tensión que el "tema" provocaba- me comentó el otro día que ha hecho guardias nocturnas muy seguidas

-Pero, ¿por qué se las asignan de esa manera? Según tengo entendido se cambia por noche al vigilante- dubitó su colega

Sí, pero él lo solicita y como es un soldado de confianza, se lo permiten- explicó la joven- Además, dice que últimamente le cuesta conciliar el sueño…

-Bueno eso es muy común en la guerra, el cansancio mental impide dormir bien- agregó Sala-

-Yuko, ¿no le ofreciste nada para dormir?- pregunté preocupado

-Sí, pero dijo que no lo necesitaba, que ya se le pasaría. Le insistí, pero mencionó que era algo que le pasaba cuando estaba en períodos de estrés, incluso estando en su casa.

-Ya veo…-continué ordenando las agujas-

-Viktor, puedes dejar eso, yo lo terminaré - sonrió Yuko- tengo que hacerlo de una manera especial-

-Oye, eso no es…- con una sola mirada de Yuko, Sala calló

-Pero me falta poco…

- Anda, ve a descansar, te digo que tengo que ordenarlo de una manera especial para no confundirme luego. Además, no dejaré que uno de los soldados más guapos del ejército pierda vitalidad solo por desgastarse de más, aprovecha de descansar ahora que no tienen misiones ni batallas-

-Está bien- sonreí levemente, aunque con sinceridad- me retiró, buenas noches-

"La poca vitalidad que me queda, es la que Yuri me ha dejado, no pienso perderla"

Continuará…