Hola de nuevo, perdonen la gran demora, hemos vuelto, espero disfruten este capítulo tan tardío. :)
Un agradecimiento especial a Ale Malfoy BlackDagger, muchas gracias por tus palabras, he tardado en darme cuenta y lo lamento mucho, me hace feliz saber que estas disfrutando de este trabajo.
Capítulo 3: El embrujo.
La vi acomodarse en su silla dejándose caer por completo, me ubique justo delante de ella, sabía que ambos teníamos un lío muy grande, nuestra nula convivencia ahora se vería forzada a transformarse y en esos momentos sabía que para ella ese era el menor de los problemas, pero para mi ¿por qué me estremecía tanto la idea?
-Creo que debemos poner algunas cosas claras Malfoy.- asentí intentando disimular mi sorpresa a escuchar nuevamente mi nombre saliendo de su boca.- primero al estar ahí debemos instalarnos y conocer perfectamente los alrededores, la última notificación que he revisado de Oliver y sus hermanos nos llevaran a un pueblo muy cercano, así que igual lo visitaremos hasta que no quede ni un espacio sin revisar, por otro lado debemos ver la manera que no llames la atención, se que no estas acostumbrado pero tu aspecto, es demasiado llamativo, y eso en el mundo muggle siempre es sospechoso.
-Granger, ¿Te haz percatado que vamos a vivir juntos?- noté como se tensaba en su asiento y se erguía para verme.- se que el niño es prioridad pero honestamente sé que tú eres la mejor para esa tarea, pero vivir juntos, es demasiado-.
-¿Eso crees Malfoy?.-
-¿Tú, no?.- decidí no responder directamente cuando era claro mi sentir a respecto. Ella quería irritarme de nuevo
-Pensé que tenías clara tu situación tanto como yo.- a no oír respuesta de mi parte decidió proseguir con su explicación.- son dos años los que debes prestar servicio en el ministerio, con alguien vigilando tus acciones, hacer que te involucraran con este nuevo proyecto resultó ser algo obvio, ¿no crees?-
-¿A qué te refieres Granger?.- había algo que aún no comprendía y a parecer ella sí, definitivamente me estaba molestando.
-Participaste en una guerra del bando equivocado, te has declarado culpable por ello, un bando que se distinguia por su odio hacia los muggles y mestizos, por ende ayudar a reparar el daño directamente resulta una pena bastante obvia en tu caso, si no puedes tolerarlo significa que no estas en nada arrepentido de las acciones cometidas, por el otro si ayudas significativamente entonces serás un mago reformado con posibilidades a futuro, por eso requieren que te involucres más con esto.- una sonrisa falsa se instalaba en sus bellos labios carmesí, como si le estuviera explicando algo a un niño, yo no era un niño, se lo haría saber tarde o temprano si seguía así.- soy tu vigilante de estos dos años, yo, una hija de muggles. Ahora, ¿Realmente crees que sea una barbarie por parte del ministerio esta situación, Malfoy?-
-Creo que la que no está entendiendo mi punto eres tú, Hermione.- sabía que decir su nombre causaría un efecto en ella, como tomarla con la guardia baja, sus ojos se agrandaron observandome fijamente, era mi turno, sonreí de lado de manera arrogante.- me importa muy poco lo que pretenda el ministerio, entiendo su juego y decidí jugarlo con sus reglas.- me levante con un objetivo claro, llegar hasta ella, ella me imitó y se levantó, esperando mi siguiente movimiento con sigilo.- pero me preocupa vivir con una persona que ha decidido no dirigirme la palabra aunque estemos "trabajando" juntos.- lentamente me fui posicionando delante de ella.- no me interesa si esa persona es bruja, muggle o lo que sea, solo me gustaría que nuestra instancia no fuera incómoda, por mi bien, para lograr salir de esto, pero está claro que me odias.-
-No te odio- sus palabras salieron en un susurro, fue ahí que di cuenta de que tan cerca estaba, pero ella parecía no notarlo, menos hacer algo para evitarlo.-
-¿Entonces, podrías explicarme como debo tomar el hecho de que decidas no hablar conmigo ni para lo más indispensable?.-
-Entiendo tu punto Malfoy.- suspiró dejandome de lado para sacar unos archivos del estante.- honestamente no sé que pretendías, no es como si hubiese algún criterio que te hiciera creer que habría algún tipo de relación cordial conmigo después de todo lo ocurrido, pero concuerdo en que esto debe cambiar.- lo decía mientras dejaba unas carpetas en su escritorio.- Tengamos una tregua, por el bien de todos, estos son todos los informes que he podido obtener hasta el momento de Oliver, podrás estudiarlos para que ambos tengamos la misma información, prometo no tratarte de forma tan frívola, si tú prometes actuar de manera cordial ¿Te parece justo, Malfoy?.-
-No se trata de ser justos o no Granger.- suspire cansado de esta plática.- Acepto tu tratado de paz, pero a menos debes prometer que intentaras confiar en mí, por el trabajo aunque sea, ¿Podrás hacerlo?.- la mire fijamente mientras tomaba las carpetas, me sentí impaciente por su respuesta pero no quería que lo notara.
-Lo prometo.- dijo sin ninguna emoción, aunque su mirada se le notaba inquieta.- mañana nos veremos aquí, solo trae lo esencial, creo que por el momento es mejor que cada quien se retire, no sabemos cuánto tiempo nos lleve esto.-
Sin más la vi salir de la oficina con prisa, sin haberlo notado ya era medio día, y seguramente el idiota de la comadreja la estaba esperando, ¿Cómo reaccionara a saber que viviremos juntos lejos de él? posiblemente durante nuestra instancia no se podrán ver, era un alivio extraño el que estaba experimentando pero no quería pensar en ello.
Las carpetas que tenía en mano pesaban bastante, definitivamente esa bruja sabe como trabajar en tiempo record. No había muchas cosas que hacer para mi fuera de esa oficina, no tenía nada de valor para empacar, quizá unas cuantas prendas pero admito que nada de lo que tengo pasaría desapercibido como dijo Granger, quizá deba pedir su ayuda para eso, por lo tanto solo me quedaba estudiar la información de Oliver, sería una tarde larga.
A la mañana siguiente llegué a ministerio a la hora habitual con la diferencia de que ella no se encontraba aún en la oficina, demasiado raro, no llevaba nada conmigo más que las carpetas que me había dando el día anterior, mi varita, y la ropa más sencilla que pude encontrar, una camisa negra y pantalón de vestir igual, decidí dejar las capas en mi "acogedor" departamento.
Habían pasado ya quince minutos desde que llegué y no había rasto de Granger ¿Le habría pasado algo? quizá estaba en la oficina del ministro ultimando algunos detalles, mi paciencia no es mucha así que decido salir a buscarla. A llegar a la oficina del ministro me doy cuenta que nadie se encuentra ahí, así que me dirijo hacía la entrada principal del ministerio y bingo, ahí estaba en un discusión bastante acalorada con cierto pelirrojo idiota que conozco, ella iba vestida de manera distinta a lo ya habitual, ahora parecía que podría ponerse un trapo encima y seguirá viéndose hermosa, sus pantalones muggles y esa playera blanca que llevaba solo la hacían verse inocente pero hermosa a la vez, su cabello semirecogido, no ayudaba en nada a mi nuevo modo de verle, supe que dio la discusión por finalizada cuando se giro a mi dirección, sería mejor adelantarse a la oficina y pretender que no me había dado cuenta de nada.
Me senté fingiendo que llevaba un buen rato esperando cuando ella entró, hecha una furia como tantas veces la vi en la escuela, me recordaba esos días en que vivía para molestarle, aunque ahora no era yo quien había provocado esa mueca de desagrado, no había notado mi presencia hasta que carraspee intentado detener la sarta de maldiciones que le dedicaba a pelirrojo, no era que me incomodaran pues con gusto me le hubiese unido a dicha tarea, pero era necesario irnos. Ella se giró sorprendida dándose cuenta que no estaba sola, sus ojos no dejaban de escanear mi cuerpo de arriba hacia abajo, a menos su enojo había desaparecido.
-¿Eso es lo menos llamativo que tienes?.- me preguntó de manera incrédula.
-Buen día para tí también, Granger, ¿Lista para irnos?.- me sentía ofendido por su pregunta.
-Perdona Malfoy, lo sé, fue grosero de mi parte.-
-Acepto tu disculpa, ahora, ¿Nos vamos?.-
-Espera, primero…- vi como metía todas las carpetas necesarias en su bolso se cuencas miniatura que llevaba.- podrías darme los archivos de Oliver para guardarlos.- se los pase maravillado de ver como todo entraba perfectamente a dicho bolso.
-¿Todo tu equipaje está ahí, Granger?.- pregunté curioso señalando el bolso.
-Así es Malfoy, por cierto, ¿Donde esta el tuyo?.-
-Lo traigo todo puesto.- su mirada perpleja escaneando de nuevo fue incómoda, tuve que llamar su atención de nuevo carraspeando un poco.
-¿Hablas en serio?¿Eso es todo?.-
-Si Granger, esto.- señalé mi vestimenta "casual".- es todo, junto con mi varita que no es de mucha utilidad, sabes que todos mis bienes están clausurados por el momento y no es como que el ministerio me de un sueldo decente por ser tu "asistente", así que vámonos.- mi fastidio era evidente, camine hacia la puerta con toda la intención de salir lo más pronto posible, hasta que su mano me detuvo del brazo, una sensación bastante cálida, siempre era así cuando ella me tocaba.
-Lo siento.- suspiré al oírla, ahora soy yo quien se siente mal por su arrebato, ¿Qué está mal conmigo?.- te parece que pasemos a comprar unas cosas antes de llegar a departamento, definitivamente aún con eso puesto llamas mucho la atención, eres Malfoy después de todo.- oí cómo salía una risa disimulada por su comentario.
-No importa que me ponga, llamaré la atención Granger, igual que tú.- no supe por qué dije eso, no quise girarme por que sabía que ella estaba aún más perpleja que yo, solo atino a soltarme y yo seguí mi camino.- Será mejor que me guíes, no se a donde ir primero.-
- Sí claro, primero iremos a comprar ropa muggle para ti.- siguió la conversación intentando ignorar mi comentario anterior, se lo agradecí internamente. - Creo que podremos encontrar algún lugar estando en el pueblo, sígueme.-
Paso adelante mío para guiarme, nos metimos una de las chimeneas del ministerio que nos sacó una de las estaciones del metro muggle que había en Londres, me quedé un tanto aturdido con tanta gente caminando rápidamente en espacios un tanto reducidos, pero ella parecía feliz por estar ahí, entre todos ellos era muy complicado para mi seguirle y sin esperarlo ella tomó de mi brazo para no perdernos entre la multitud que se aglomeraba en las entradas.
-Será mejor que no te suelte, creo que estamos en la hora pico- me dijo como si yo pudiera entender a que se refería con ¿La hora pico?¿Había aves en el metro? - Es por aquí Malfoy.- decía mientras nos detenemos junto con otras personas que parecían esperar algo.
-¿Qué estamos esperando?.- pregunte un tanto impaciente, pues intentaba con todas mis fuerzas ignorar este hormigueo extraño que iniciaba justo en mi brazo, aquel que sujetaba la leona, y se extendía hasta mi estomago.
-A que llegue el metro, oh, mira ya viene.- me decía con una sonrisa mientras señalaba dentro del túnel donde se percibián luces blancas a lo lejos, sin embargo me quedé pasmado al ver su sonrisa, creo es la primera vez que la veía sonreír tar cerca, normalmente esa faceta la solía ver de lejos, cuando ella se encontraba rodeada de sus amigos o de los libros en la biblioteca durante el colegio, desde que empezó la guerra no la volví a ver sonreír hasta ahora, ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué ahora ese hormigueo se convertía en calor?
-Vamos- me dijo mientras jalaba de mi brazo para meternos al metro que ya había parado frente a nosotros, entre la multitud solo sentía como me empujaban y a la vez como le era difícil seguir agarrada de mi, no supe en que momento fue pero sin pretenderlo al entrar nuestros cuerpos quedaron atrapados entre las puertas y las demás personas, estábamos peligrosamente juntos.
-Lo siento, no lo estoy haciendo a propósito.- dije temiendo que ella tomara a mal mi cercanía ¿Era el olor de vainilla el que ella emanaba?
-No te preocupes, debí haber previsto que esto podría pasar- Me dijo mientras sentía como me empujaban más hacia ella en la siguiente parada, no quería aplastarla así que puse mis manos en la puerta que permanecía cerrada intentando ejercer presión, aunque era casi inevitable que su espalda rozara con mi pecho. ¿Acaso los muggles no pueden usar otro transporte?
-No tardaremos en bajar, solo resiste un poco más, debe ser molesto para ti.- me dijo preocupada, podía notarlo en su reflejo a través del cristal de la puerta, sin querer nuestras miradas se cruzaron en ese momento, parecía esperar una respuesta de mi parte, no supe cuánto pasó, pero mi mente trajo la imagen de ella discutiendo con el pelirrojo.
-¿Por qué discutían en la mañana, tú con Weasley?- lo dije sin pensar, quedé descubierto, ella agrandó sus ojos con sorpresa, pero no parecía molesta por mi pregunta, aún así era obvio que pasaban demasiadas preguntas en su cabeza.
-Nos viste.- dijo afirmando lo obvio - Sé que esto no tiene nada que ver con el trabajo pero, decidí confiar en ti.- Decía sin desviar la mirada, queriendo asegurarse que yo escuchara y entendiera lo que me estaba diciendo.-
-Lo sé, sólo que he notado que cada que hablan tu terminas en un estado bastante.-
-¿Deplorable?.-
-No…- me apresure a decir, no sabía cómo terminar la frase, sólo era consciente de lo molesto que era verla llorar por otra persona, por un idiota pelirrojo.
-Sé a lo que te refieres Malfoy.- ¿En serio lo sabía?¿Yo lo sabía?.- mi relación con Ron no ha estado en su mejor momento últimamente, y aunque es algo personal, lo único que diré es que no le causó gracia el hecho de no poder verme durante algún tiempo, menos que estaría contigo.-
-Entiendo, siendo honesto si fuera la situación al revés igualmente me molestaría.- ¿Qué estaba diciendo?¿Por qué no puedo controlar mis palabras?
-¿Malfoy...?.- tuvo que detenerse a escuchar un extraño anuncio.- bajamos en la siguiente parada, será mejor que vayas girando para poder llegar a la otra salida.- me dijo mientras señalaba con su rostro la puerta que se encontraba detrás de nosotros, atravesar entre esas personas no sería fácil.
Al detenerse el metro ahora era yo quien tomaba a Hermione del brazo para evitar que se quedará atrapada entre tanta gente mientras me abría paso entre ellos, logramos cruzar la salida con éxito.
-En verdad lamento que tu primera experiencia en el metro muggle haya sido así… prometo que de aquí en adelante será más tranquilo.- me dijo de nuevo sonriendo, me estaba sonriendo a mi ahora. -Vamos Malfoy, tenemos mucho que hacer hoy.-
No pude moverme por unos minutos, mientras la veía caminar con calma hacía lo que parecía la salida de ese lugar, su sonrisa quedó pasmada en mi cabeza, su aroma ahora impregnado en mi camisa, y esa calidez que se aferraba a mí, esto era un embrujo, no podía ser algo más, estaba embrujado por Hermione Granger, entonces una idea cruzo por mi cabeza, sería yo quien embrujara a la leona de gryffindor, con eso en mente seguí mi camino hacia ella, sonriendo, verdaderamente sonriendo.
¿Qué les pareció? Nos leemos pronto... Gracias.
Natsuki
